Favor de realizar el pago, inscríbase ya para activar su acceso.
Ir a inscripciónTijuana · Baja California · 2026

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Comité Organizador
Gimnasio-Auditorio · 08:00 am - 08:55 am
Se realizará la entrega de lo Kits a los asistentes.

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Dra. Verónica Boeta Madera | Mtro. Hernán Partida Ramírez
Gimnasio-Auditorio · 10:00 am - 10:25 am
Autoridades Universitarias y del CNEIP, darán la bienvenida a asistentes del Congreso.

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Dra. Amanda Clinton
Gimnasio-Auditorio · 10:30 am - 11:45 am
Amanda Clinton, MEd, PhD, es psicóloga clínica y escolar acreditada con amplia experiencia en adaptación cultural de programas, aprendizaje socioemocional y neuropsicología del bilingüismo. Fue profesora en la Universidad de Puerto Rico, consolidando su liderazgo académico en educación y salud mental. Autora del libro Integrated Assessment of the Bilingual Child y de numerosos artículos y capítulos, ha recibido reconocimientos como la beca Fulbright, el premio Educator of the Year y la beca AAAS Congressional Fellowship, durante la cual colaboró en la redacción de la Mental Health Reform Act en el Senado de Estados Unidos.

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Dr. Jordi Peña-Casanova
Gimnasio-Auditorio · 12:00 pm - 01:15 pm
El Dr. Peña-Casanova es neurólogo, profesor y referente internacional en neuropsicología clínica. Es fundador y director científico de Test Barcelona Services. Es co-director del Máster de Neuropsicología y Neurología de la Conducta de la Universitat Autònoma de Barcelona y Neurólogo en el Instituto de Neurociencias del Centro Médico Teknon (Grupo Quirón). Colabora como profesor del Diplomado en Neuropsicología y Neuropsiquiatría del Adulto en la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Chile. Ha contribuido al desarrollo de herramientas diagnósticas y modelos de intervención en neuropsicología, además de publicar ampliamente en el área. Su trayectoria integra práctica clínica, investigación aplicada y docencia internacional, consolidándolo como una figura clave en la neurociencia y la neuropsicología de precisión.

Edificio 9
Alberto Álvarez Noriega
Aula 9106 · 03:00 pm - 05:55 pm
Describe los fundamentos y criterios centrales de la NOM-035 y su relación con la salud mental laboral, con el objeto de favorecer un entorno organizacional favorable y libre de violencia.

Edificio de Posgrado (E7), 2do piso
Diego Camacho Vega
Aula 7204 · 03:00 pm - 05:55 pm
Evaluar críticamente las implicaciones cognitivas y éticas de la Inteligencia Artificial Generativa en la formación profesional mediante el análisis de evidencia neurocognitiva y el diseño de estrategias de aprendizaje autorregulado, con el objetivo de optimizar el desempeño académico y preservar la integridad en el ejercicio de la psicología.

Edificio 9
Josué Silva Bastidas
Aula 9102 · 03:00 pm - 05:55 pm
Conocer y comprender la base cognitiva de los trastornos del sueño así como desarrollar habilidades para aplicar técnicas que modifiquen y disminuya el daño provocado y mejorar la calidad de vida.

Edificio de Posgrado (E7), 2do piso
Hermes Millán Redin
Aula 7206 · 03:00 pm - 05:55 pm
Identificar las patologías prevalentes en la clínica contemporánea. Ubicar su sentido y alcance en el marco de los desarrollos de la teoría psicoanalítica. Identificar los procedimientos técnicos para intervenciones pertinentes. Evaluar el impacto de los contextos clínicos en el avance de los tratamientos.

Edificio 9
Christian Cazares, Andrea Ruiz DArgence, y Jerjes Aguirre
Aula 9103 · 03:00 pm - 05:55 pm
Implementa parametrización espectral mediante specparam para distinguir componentes periódicos (oscilaciones) de aperiódicos (1/f) en señales EEG/LFP, considerando la naturaleza no sinusoidal de las oscilaciones neuronales y su importancia fisiológica, para identificar biomarcadores en desarrollo, cognición y trastornos clínicos sin depender de bandas de frecuencia predefinidas.

Edificio 9
Elisa Martínez Sánchez
Aula 9104 · 03:00 pm - 05:55 pm
Brindar herramientas para realizar la evaluación psicológica forense en las victimas indirectas (familiares) de personas desaparecidas.

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Maria Antonia Hernández AcevesLaura Elena López Hernández
Aula 10402 · 03:00 pm - 03:19 pm
Objetivo general Analizar la intervención terapéutica desde el enfoque sistémico en una familia reconstituida durante el proceso de divorcio de la pareja, para facilitar su adaptación a la nueva organización del sistema familiar.
Introducción Históricamente la familia se considera el pilar fundamental del desarrollo humano porque es el primer espacio socializador donde se satisfacen necesidades emocionales, económicas y educativas. Minuchin y Fishman conceptualizan a la familia como un conjunto organizado e interdependiente de personas en constante interacción, regulado por reglas y funciones dinámicas, su génesis suele ser la formación de la pareja, donde el compromiso y la convivencia generan un proyecto de vida, metas comunes y la adaptación a una nueva organización vital. A lo largo de su ciclo vital, las familias enfrentan retos que pueden alterar su funcionamiento. En este sentido, Donoso reconoció que existen situaciones que superan las capacidades de afrontamiento de sus integrantes, derivando en crisis que pueden culminar en el divorcio de los esposos. Ante la ruptura del proyecto común, la terapia sistémica constituye una alternativa eficaz para atender este proceso, ya que, a diferencia de los enfoques individuales, se concentra en la familia como un todo, reelaborando las pautas de interacción y el funcionamiento del sistema que genera malestar. El divorcio en las familias reconstituidas puede causar sufrimiento a sus miembros porque les precede una reconfiguración anterior del sistema familiar que requirió de la consolidación de vínculos afectivos entre los miembros de los subsistemas que la componen, por la incorporación de los hijos de relaciones previas a la naciente dinámica, lo que implicó resolver conflictos y atender nuevas reglas de convivencia. El presente trabajo recoge el desarrollo del abordaje psicoterapéutico bajo el modelo sistémico, enfocado en una familia reconstituida que atraviesa una ruptura conyugal en la etapa de pre-divorcio. Se presentan sucintamente, la experiencia clínica de la terapeuta y las propuestas para el abordaje de este tipo de casos, subrayando la importancia de transformar las crisis en oportunidades de una homeostasis saludable para todos los integrantes del sistema.
Método El estudio fue cualitativo, descriptivo, no experimental, se hizo uso de un estudio de caso, con el propósito de explicar el abordaje terapéutico desde el enfoque sistémico, en una familia durante la etapa de predivorcio de la pareja, con el fin de facilitar su adaptación a la nueva organización del sistema familiar. El muestreo fue no probabilístico por conveniencia, la descripción de los participantes de la pareja conyugal es la siguiente: Esposa de 29 años y Esposo de 35 años, la convivencia de la pareja data de 7 años. El sistema familiar está integrado también por los tres hijos de edades de 6, 8 y 11 años respectivamente, los dos hijos menores fueron engendrados por ambos padres y el hijo mayor proviene de una relación previa de la madre de familia. Los datos de la investigación se recopilaron a través de 10 entrevistas semiestructuradas (Diaz, Torruco, Martínez y Varela, 2013), se utilizó este modelo de entrevista porque se pueden aplicar cuestionamientos de acuerdo al caso de estudio y a las características de los entrevistados. Además, ofrece la ventaja de la flexibilidad porque se adapta fácilmente a los participantes, reduce los formalismos que pueden sesgar respuestas y favorece la colaboración entre el entrevistado y el investigador. Además, se aplicó la técnica de observación de la conducta verbal y no verbal de los miembros de la familia. Se llevaron a cabo 10 sesiones durante el verano de 2025. Se solicitó el consentimiento informado, se explicó a los participantes el uso que se daría a los datos que brindaron durante la intervención y consintieron respecto a la asistencia de sus hijos menores a la terapia familiar. Se les declararon las formas de resguardar su anonimato y las maneras de desistirse de participar. teóricamente la investigación, temáticas analizadas.
Resultados (400 palabras) Se trabajó bajo el modelo sistémico, primeramente, de manera individual con uno de los miembros del subsistema conyugal, para continuar con el subsistema fraterno, De acuerdo con los datos y las evidencias recabadas durante las 10 sesiones que se llevaron a cabo, se encontró que, la disfuncionalidad en el sistema conyugal radicó en el estilo de comunicación de la pareja lo que genera una dinámica conflictiva que se mantiene en ese nivel, sin involucrar a los hijos, los miembros de la pareja no son capaces de expresar sus necesidades ni se escuchan. Se encontró que cuando el subsistema conyugal ha decidió la disolución a través del divorcio, es importante la atención desde que se inicia este proceso para lograr intervenir de manera preventiva en los efectos que ocasiona en los miembros que componen el grupo familiar, ya sea porque se tomó la decisión de separarse o divorciarse. En cuanto a los roles paterno-materno: el esposo se muestra como un padre jerárquico, se observó que la madre es permisiva y sobreprotectora. Los límites en las relaciones familiares; son rígidos de parte del padre y confusos por parte de la madre ya que reconoció interceder cuando el padre trata de imponer correcciones en la crianza de los hijos, pero al mismo tiempo delega la autoridad a la figura paterna. Se lograron cambios que beneficiaron a todo el sistema familiar, dado que el divorcio es una perdida dolorosa y más para el que no desea divorciarse, como sucedió en el caso expuesto, que al recibir atención psicológica uno de los esposos, permitió que se lleve a cabo un proceso de divorcio amistoso y, en vez confrontaciones lo que favoreció la restructuración saludable para todo el sistema familiar.
Conclusiones Con base en los resultados del presente trabajo se propone una ruta de intervención terapéutica sistémica que inicie en el predivorcio, para atenuar posibles conflictos entre los miembros de la familia; inicialmente se sugiere valorar la prioridad del orden del abordaje de los subsistemas familiares: individual conyugal y fraterno, para facilitar la comunicación durante el proceso de separación (Cáceres et al, 2009).Se recomienda trabajar con el subsistema individual sobre el proceso de duelo por la nuevas condiciones en los roles familiares (Findling, 2007). En cuanto al subsistema fraterno, se recomienda fortalecer los vínculos filiales. (Giraldo, 2018). Respecto al sistema familiar, se requiere destriangular a los hijos y sacarlos del conflicto para establecer pautas de convivencia adecuadas con los padres para orientar la relación a mantener después de la separación (Giraldo, 2018). Además, es relevante recuperar las redes de apoyo familiar y social de todos los integrantes de la familia
Laura Elena López Hernández

Edificio de Posgrado (E7), 2do piso
Antonio Jiménez
Aula 7203 · 03:00 pm - 05:55 pm
Analiza e implementa prácticas de atención psicológica inclusiva, con base en los Códigos de Ética de la psicología en México, el enfoque de derechos humanos y la perspectiva interseccional, para brindar acompañamiento ético, seguro y no discriminatorio a infancias, adolescencias y personas adultas LGBTIQ+ en contextos clínicos, educativos y organizacionales.

Edificio 9
Mtra. Miriam Yerith Jiménez y Ernesto Figueroa
Aula 9107 · 03:00 pm - 05:55 pm
Se revisarán de manera muy sintética los principios y procedimientos del Análisis de la Conducta y su aplicación en la intervención asistida con perros. Se llevarán a cabo ejercicios demostrativos simulando el escenario de intervención.

Edificio 9
Dr. Daniel Hernández y Dra. Guillermina Yáñez
Aula 9109 · 03:00 pm - 05:55 pm
Describe los conceptos de funciones ejecutivas y cognición social en niños en edad escolar, los trastornos en los que se ven alteradas y una propuesta para su evaluación.

Edificio 9
Cristina Guadalupe Guerrero Sánchez
Aula 9105 · 03:00 pm - 05:55 pm
Planear, diseñar y programar experimentos psicológicos, empleando software libre de programación por bloques, para realizar investigaciones originales que contribuyan al conocimiento del área.

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Daniel Fuentes SánchezLeonardo Olivier Valdez JuárezAngel Haret FelixAndrea Victoria Ortiz ParrillaFernando Valdez Bravo
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Determinar las propiedades psicométricas de confiabilidad y validez del CPEL, una adaptación mexicana del COPSOQ III, a través de un análisis de consistencia interna, validez convergente y validez basada en estadística descriptiva del grado de acuerdo entre jueces con el fin de valorar la utilidad del instrumento en medir estrés laboral.
El estrés laboral y sus consecuencias son impactantes principalmente de forma negativa tanto en los trabajadores como en sus espacios de empleo. Se define como la respuesta de un individuo cuando debe enfrentarse a exigencias y presiones laborales que superan sus capacidades y conocimientos, lo cual pone a prueba estos últimos recursos. Asimismo, el modelo de demandas laborales-recursos por Bakker y Demerouti (2013) propone que en el espacio laboral tanto las demandas como la disponibilidad de recursos para dichas exigencias interactúan de forma recíproca y de este modo influyen sobre el estrés laboral. Aunque en México se utilizan las Guías de Referencia I, II y III para respetar la Norma 035 de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (NOM-035-STPS) mediante la detección de riesgos psicosociales en los lugares de trabajo, estudios de dichos instrumentos han presentado discrepancias en su validez (De La Garza Carranza et al., 2024; Madero Gómez et al., 2023; Santoyo Telles et al., 2022; Uribe Prado et al., 2020). Por lo tanto, se creó el Cuestionario Prototípico de Estrés Laboral (CPEL), un instrumento para medir el estrés laboral, el cual es una adaptación de la tercera edición del Cuestionario Psicosocial de Copenhague (COPSOQ III; Llorens-Serrano et al., 2021) a México, ya que aún no se ha adaptado oficialmente al país ni existe un equipo encargado de llevar a cabo esta labor.
Participaron 51 personas que contestaron el instrumento adaptado a México, con una distribución equilibrada en sexo (24 mujeres, 26 hombres, 1 no especificado), una edad media de 40.72 años (desviación estándar de 14.95). El único requisito de inclusión, estar actualmente en un puesto laboral, fue cumplido por todos los sujetos. Se difundió una versión digital y una impresa del cuestionario: 45% (n = 23) de la muestra provino de un centro de trabajo público, el resto de la muestra provino de otros centros de trabajo privados y públicos. Antes de contestar, los participantes dieron su consentimiento habiendo sido informados de: el objetivo del cuestionario, riesgos y beneficios, confidencialidad de datos, derechos como participantes, contacto de los autores y del docente supervisor. Se adaptaron las respuestas físicas y digitales a un documento de Google Sheets que luego fue exportado para realizar análisis psicométricos en el programa estadístico de JASP. Para la consistencia interna, se utilizaron los coeficientes omega de McDonald y alfa de Cronbach. En la validez convergente se empleó una versión condensada del instrumento de la Norma Oficial Mexicana 035 (NOM-035), diseñada para evaluar factores de riesgo psicosocial y se compararon las puntuaciones de dimensiones del CPEL con aquellas que estaban también presentes en la NOM-035 mediante la r de Pearson. Para la validez entre jueces, se contactaron cuatro jueces que trabajan en áreas de recursos humanos, quienes valoraron los reactivos del CPEL según suficiencia de la extensión de las dimensiones, coherencia, claridad y relevancia con una escala del 1-4 en cada aspecto mencionado, las cuales fueron convertidas posteriormente a porcentajes; este paso se realizó antes de aplicar el instrumento en la muestra para hacer ajustes en base a la retroalimentación de los jueces.
De las 23 dimensiones que conforman el CPEL, 19 obtuvieron valores de omega y alfa entre 0.70 y 0.90. Sin embargo, no se pudo valorar a dos dimensiones de este modo, ya que consistieron de un solo reactivo. De las cinco dimensiones del CPEL que tuvieron un equivalente con la versión condensada de la NOM-035 empleada, tres de ellas obtuvieron valores r positivos entre 0.30 y 0.50: Exigencias cuantitativas (r = .312; p = .031), Calidad de liderazgo (r = .682; p<.001), Conflicto entre vida laboral y personal (r = .685; p<.001), y Apoyo social de compañeros (r = .888; p<.001). Desde una perspectiva general, la evaluación dada por los jueces coincidió en la validez del contenido del CPEL (valoración ≥0.80 por dimensión). En aquellas partes que resultaron deficiente según esta parte de la evaluación, se hicieron modificaciones según las dimensiones apropiadas, como ajustar la redacción de ítems, eliminar reactivos redundantes y agregar ítems en ciertas dimensiones.
El CPEL presentó evidencias buenas de consistencia interna y validez entre jueces. Esto indica que el CPEL es un instrumento con potencial para ser utilizado en México en base a su propósito. Sin embargo, aún existen cuestiones psicométricas que son necesarios estudiar antes de emplear formalmente y a gran escala el cuestionario. Entre ellos, se encuentran la confiabilidad test-retest, validez convergente en todas las dimensiones en lugar de sólo algunas y con una variedad de otros instrumentos, así como un análisis factorial exploratorio y/o confirmatorio para revisar la estructura interna del CPEL.
Leonardo Olivier Valdez Juárez Angel Haret Felix Andrea Victoria Ortiz Parrilla Fernando Valdez Bravo

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
José Ángel Díaz SánchezJosé Ángel Diaz SanchezKianisha Karime Serrano NúñezEva Angelina Araujo JimenezLauren M Haack
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Evaluar la factibilidad, aceptabilidad e impacto del curso STRIVE para fortalecer la formación en investigación clínica y tratamientos basados en evidencia en estudiantes universitarios vinculados a la implementación del programa CLS-FUERTE en México.
Los trastornos de salud mental en la niñez y la adolescencia representan una de las principales cargas para los sistemas de salud a nivel mundial, situación que se agravó tras la emergencia sanitaria por COVID-19. A pesar de su alta prevalencia, persiste una brecha significativa entre la necesidad de atención y el acceso efectivo a servicios especializados, especialmente en países de ingresos medios y bajos. En México, esta problemática se refleja en una cobertura limitada de tratamiento, donde solo una minoría de niños y adolescentes con trastornos mentales recibe atención oportuna y basada en estándares de calidad. La evidencia científica indica que la capacidad de los sistemas educativos para responder a estas necesidades depende en gran medida de la disponibilidad de profesionales con formación especializada en investigación clínica e intervenciones psicosociales. Revisiones sistemáticas sobre servicios de salud mental basados en escuelas señalan que la efectividad y sostenibilidad de estas intervenciones se ven limitadas por barreras como la formación insuficiente, la escasez de recursos y la falta de supervisión clínica continua del personal encargado de implementar los programas. Estudios realizados en Estados Unidos documentan una escasez relevante de especialistas capacitados para trabajar en contextos escolares, lo que ha impulsado el desarrollo de estrategias de capacitación acelerada para cubrir dicha demanda. En el contexto mexicano, informes oficiales indican que menos del dos por ciento de las escuelas públicas cuentan con psicólogos escolares, lo que limita la evaluación, derivación e intervención oportuna de problemáticas de salud mental en población infantil y adolescente, así como la generación de conocimiento local y la implementación de tratamientos basados en evidencia. Ante este panorama, se desarrolló el curso Social-Transcultural Research and Intervention Valuing Equity, fruto de la colaboración interinstitucional, que se articula con CLS-FUERTE y fortalece la investigación clínica, la intervención escolar y equidad en salud mental.
Se realizó un estudio con estudiantes universitarios inscritos en las licenciaturas en Psicología y Educación de la Universidad Autónoma de Sinaloa y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. La participación fue voluntaria y se llevó a cabo durante los ensayos clínicos del programa CLS-FUERTE, financiados por el National Institutes of Health. Se incluyó a estudiantes interesados en formación en salud mental escolar y se excluyó a quienes no completaron los requisitos académicos del curso. El curso STRIVE se implementó en tres cohortes sucesivas. La primera cohorte incluyó 18 estudiantes de la UAS, de los cuales 16 concluyeron el curso. La segunda cohorte estuvo conformada por 16 estudiantes de ambas universidades, todos los cuales finalizaron la capacitación. La tercera cohorte se desarrolló entre septiembre y diciembre de 2025, con 21 estudiantes inscritos y 16 participantes que completaron el programa. La intervención consistió en un currículo estructurado de 12 semanas, enfocado en el desarrollo de competencias en investigación clínica y en la implementación de intervenciones basadas en evidencia. Los contenidos abordaron metodologías cuantitativas y cualitativas, principios éticos y consentimiento informado, evaluación del trastorno por déficit de atención con hiperactividad, monitoreo de fidelidad, intervenciones escolares y familiares, así como el diseño de herramientas digitales en salud mental. El resguardo ético incluyó consentimiento informado, confidencialidad y apego a normativas institucionales. La factibilidad se estimó mediante tasas de inscripción y retención; la aceptabilidad, a través de encuestas de satisfacción y grupos focales; y el impacto, mediante el registro de hitos académicos y de investigación alcanzados. Se emplearon análisis estadísticos descriptivos para el procesamiento de los datos.
Los análisis indicaron que el curso STRIVE presentó niveles favorables de factibilidad, evidenciados por altas tasas de retención a lo largo de las tres cohortes. Asimismo, la aceptabilidad del curso fue elevada, con reportes consistentes de satisfacción por parte de los participantes. Desde una perspectiva cuantitativa, la mayoría de los estudiantes inscritos completó la capacitación, destacando la ausencia de deserción en la segunda cohorte. Los resultados cualitativos revelaron que los participantes valoraron positivamente la coherencia entre los contenidos teóricos y su aplicación práctica, así como la posibilidad de involucrarse directamente en actividades de investigación e intervención en entornos escolares reales. En relación con el impacto, se observó que un subconjunto de estudiantes continuó participando en actividades de investigación tras concluir el curso. Entre los logros documentados se incluyen el establecimiento de confiabilidad Inter evaluador en medidas de fidelidad durante la implementación del programa CLS-FUERTE, la participación en procesos de reclutamiento con cuidadores y docentes, la colaboración en capacitaciones escolares y la contribución al desarrollo y ajuste de materiales de intervención. Estos resultados sugieren que la formación impartida favoreció la adquisición de competencias aplicadas en investigación clínica y en la implementación de tratamientos basados en evidencia.
El estudio demuestra que el curso STRIVE constituye una estrategia viable y aceptada para fortalecer la formación en investigación clínica y en tratamientos basados en evidencia en contextos escolares mexicanos. En congruencia con el objetivo planteado, los hallazgos indican que la capacitación estructurada de estudiantes universitarios puede contribuir al desarrollo de recursos humanos especializados en salud mental infantil y adolescente. La consistencia de los resultados a través de múltiples cohortes respalda el potencial de sostenibilidad y replicabilidad del curso, así como su pertinencia para enfrentar una necesidad prioritaria de salud pública. Como línea futura, se propone dar seguimiento a los participantes para evaluar la continuidad de su involucramiento en actividades de investigación y práctica profesional.
José Ángel Diaz Sanchez Kianisha Karime Serrano Núñez Eva Angelina Araujo Jimenez Lauren M Haack

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Oded EscapitaMauricio AlbaMakaela WeedaParnaz Rezaie BoroonMonique Smith
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Determinar si el tipo de dolor experimentado por un ratón demostrador influye en las conductas de coincidencia de estados y de consuelo expresadas por el ratón observador en el paradigma de la transferencia social del dolor (SToP).
La empatía se define como la capacidad de reconocer y compartir el estado afectivo del otro. Es un comportamiento social crucial observado tanto en humanos como en animales, ya que fortalece los vínculos sociales al reconocer y responder a las experiencias emocionales de los demás. Dos comportamientos relacionados con la empatía expresados por roedores de laboratorio son la coincidencia de estados afectivos y el consuelo prosocial. La coincidencia de estados es el fenómeno en el que los ratones exhiben estados sensoriales o afectivos más apropiados para la experiencia de un compañero social que para la suya propia. El consuelo se refiere al acicalamiento prosocial dirigido a un roedor angustiado, un fenómeno que se ha demostrado que alivia la angustia y la ansiedad del demostrador. Podemos medir tanto los comportamientos de coincidencia de estados como los de consuelo en el paradigma de la Transferencia Social del Dolor (SToP), en el que los ratones "espectadores" exhiben un estado afectivo similar al dolor tras interactuar con un compañero social “demostrador” que experimenta dolor inflamatorio. Además, los ratones dirigen comportamientos de consuelo prosocial, como el acicalamiento y el lamido, hacia su compañero social lesionado. La SToP refleja comportamientos básicos similares a la empatía y puede activarse mediante señales visuales, auditivas e incluso olfativas. Sin embargo, se desconoce cómo se transfieren los diferentes tipos de dolor y cómo incitan el consuelo prosocial, ya que la escasa o excesiva angustia mostrada por el demostrador conlleva una menor conducta prosocial. Nuestro estudio evalúa si el tipo de dolor experimentado por un ratón demostrador influye en las conductas de coincidencia de estados y de consuelo expresadas por el ratón observador.
Muestra: Se utilizaron 30 ratones de laboratorio siguiendo los lineamientos estipulados por la Institutional Animal Care and Use Committee (IACUC) de la University of California San Diego (UCSD). Sensibilidad mecánica: Se utilizaron filamentos de von Frey (VF) (fibras plásticas de 0,01 g a 2 g) y la técnica de subida-bajada para medir la hipersensibilidad mecánica en la muestra. Se administró estimulación mecánica de la superficie plantar de la pata trasera izquierda al inicio y después de la interacción social, y las respuestas incluyeron sacudidas, lamidos, separación de las patas y retirada de la pata. Dolor inflamatorio: Se inyectó una de las tres sustancias inductoras de dolor en la superficie intraplantar de la pata trasera de ratones con dolor antes de una breve interacción social con un ratón observador. El adyuvante completo de Freund (CFA) induce dolor inflamatorio crónico. La capsaicina (CAP) causa dolor neurogénico intenso y de corta duración mediante la activación de TRPV1. La melitina, un componente del veneno de abeja, produce inflamación localizada aguda e hiperalgesia mecánica. Experimento: Se crearon los grupos de control, espectador y dolor. Se realiza una medida de sensibilidad mecánica de los tres grupos antes del experimento. El grupo control tiene interacción social por 30 minutos donde se graba la interacción para obtener datos de comparación. Posteriormente se hacen 10 "pairs" (parejas) con un ratón espectador y un ratón dolor, al que se le administra dosis de una de las sustancias inductoras de dolor. Cada par tiene interacción social por 30 minutos donde se graba la interacción. Se realiza una medida de sensibilidad mecánica posterior al experimento y se contabilizan las respuestas físicas de sacudidas, lamidos, separación de las patas y retirada de la pata del ratón espectador. Se realiza el análisis estadístico en Prism.
Diferenciación en la Conducta de Consuelo: El tipo de dolor experimentado por el demostrador influye significativamente en las conductas prosociales. El acicalado se presenta en mayor medida en los observadores emparejados con ratones tratados con melitina, mientras que los observadores vinculados a sujetos con CFA presentan la menor cantidad de esta conducta en comparación con las otras sustancias. Eficacia de la Melitina en el Paradigma SToP: La melitina se identifica como la sustancia más adecuada para el modelo de transferencia social del dolor. Esto se debe a que induce un estado de dolor intenso y altamente transferible que optimiza la expresión de conductas de consuelo en el observador, facilitando una medición más precisa y robusta de variables como el acicalado y el lamido. Coincidencia de Estados: Si bien las tres sustancias (CFA, CAP y melitina) logran establecer una coincidencia de estados —donde los observadores adoptan el estado afectivo de sus compañeros—, la magnitud de la respuesta prosocial (consuelo) depende directamente de la intensidad y las características del estímulo doloroso inicial. La elección del agente inductor de dolor es determinante para el estudio de la empatía en roedores; la melitina no solo garantiza la coincidencia de estados, sino que maximiza la interacción social dirigida al alivio del compañero.
Las tres sustancias inductoras de dolor (CFA, CAP y melitina) provocan coincidencia de estados, lo que significa que los tres observadores emparejados con ratones con dolor adoptan el estado de dolor de sus compañeros sociales. El acicalado se presenta en mayor medida en los observadores emparejados con melitina, mientras que los observadores emparejados con CFA presentan la menor cantidad de acicalado en comparación con las otras sustancias inductoras de dolor. La melitina es la sustancia más adecuada para el paradigma de la transferencia social del dolor, ya que los observadores emparejados con melitina realizan acicalado durante la mayor cantidad de tiempo e inducen un estado de dolor intenso y transferible, lo que permite una mejor medición de conductas prosociales como el acicalado y el lamido.
Mauricio Alba Makaela Weeda Parnaz Rezaie Boroon Monique Smith

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Nancy Padilla RuizGenoveva Genyen Reyes Domínguez
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Evaluar el impacto de entrenamientos breves y estructurados en habilidades académicas operacionalizadas sobre el desarrollo de competencias básicas en estudiantes de primer año de Psicología.
La presente investigación se desarrolla en una universidad privada del sureste de México, en la Licenciatura en Psicología, donde el programa institucional de tutorías ha sido históricamente un componente formativo permanente. Dicho programa se organiza en fases orientadas al proceso de adaptación a la vida universitaria, al desarrollo de identidad vocacional y profesional, y a la progresiva integración del estudiante al ámbito laboral. No obstante, el trabajo tutorial se ha caracterizado por una implementación diversificada, sustentada en lineamientos generales más que en intervenciones estructuradas dirigidas al fortalecimiento de habilidades académicas específicas. A partir de registros anecdóticos consignados en actas de colegio de primeros semestres y del análisis de resultados del examen de ingreso y ubicación (EXUCC), se han identificado áreas recurrentes de oportunidad en razonamiento verbal y lógico, comprensión y síntesis de información, expresión académica funcional, organización del trabajo y coordinación en equipo. Estas habilidades, frecuentemente asociadas en el ámbito académico y laboral con las denominadas habilidades blandas, inciden directamente en el desempeño universitario inicial. Desde el análisis conductual aplicado a la enseñanza, los repertorios complejos pueden descomponerse en conductas específicas, definirse operacionalmente y fortalecerse mediante procedimientos sistemáticos de modelamiento, moldeamiento y retroalimentación contingente (Skinner, 1953; Cooper et al., 2021; Vargas, 2013). En este contexto, se propone implementar y evaluar un pilotaje basado en entrenamientos breves y estructurados en habilidades académicas previamente operacionalizadas, organizados mediante un manual para tutores, con el propósito de valorar empíricamente su impacto en estudiantes de primer año.
El estudio se desarrolla con estudiantes de primer año de la Licenciatura en Psicología de una universidad privada del sureste de México, distribuidos en dos grupos naturales de tutoría. Se incluirán alumnos inscritos regularmente que otorguen consentimiento informado para participar. Se empleará un diseño cuasi-experimental con medición pretest y postest. La intervención consistirá en la implementación de entrenamientos breves, sistemáticos y guiados, dirigidos al fortalecimiento de habilidades previamente operacionalizadas: razonamiento verbal y lógico, síntesis de información, expresión escrita y oral funcional dentro del contexto académico, organización académica y coordinación en trabajo colaborativo. La estrategia se apoyará en un manual estructurado para tutores que definirá objetivos, secuencia de actividades, criterios de desempeño y pautas de retroalimentación. Participarán 61 estudiantes de primer año de la Licenciatura en Psicología de una universidad privada del sureste de México, distribuidos en dos grupos naturales de tutoría: Grupo A (n = 30) y Grupo B (n = 31). Los criterios de inclusión serán: estar inscrito regularmente en primer semestre, asistir a tutoría grupal y otorgar consentimiento informado. Se excluirán alumnos con inasistencia reiterada a las sesiones de entrenamiento o que no completen las mediciones pre y post. La invitación a participar se realizará durante sesión tutorial, explicando los objetivos del estudio, el carácter voluntario de la participación y la confidencialidad de los datos. Se garantizará anonimato mediante la codificación de participantes y el resguardo seguro de la información. El procedimiento contemplará: (1) aplicación de una medición inicial mediante tareas estructuradas y rúbricas de desempeño académico; (2) implementación de 10 semanas de entrenamientos breves, sistemáticos y guiados, organizados a través de un manual para tutores; y (3) aplicación de una medición final con los mismos criterios e instrumentos del pretest. Los datos serán capturados en una base electrónica y analizados mediante estadística descriptiva (medias y desviaciones estándar).
Actualmente el estudio se encuentra en fase de implementación. Se espera que los análisis comparativos pretest–postest permitan identificar cambios significativos en las habilidades académicas evaluadas, particularmente en la estructuración de respuestas escritas, claridad argumentativa, organización de información y articulación de productos grupales. Se estima que para la fecha del congreso se presenten resultados preliminares. Se prevé que la intervención genere mejoras observables en el desempeño académico cotidiano, evidenciadas mediante rúbricas estandarizadas y tareas estructuradas alineadas a los criterios definidos en el manual de entrenamiento. Asimismo, se estimará el tamaño del efecto para determinar la magnitud del impacto. Los hallazgos permitirán valorar la pertinencia y viabilidad de implementar entrenamientos estructurados en habilidades académicas dentro del programa institucional de tutorías, así como orientar decisiones sobre su posible ajuste, ampliación o adaptación a otros contextos formativos.
El presente estudio propone evaluar empíricamente una intervención estructurada orientada al fortalecimiento de habilidades académicas básicas en estudiantes de primer año de Psicología. La generación de evidencia permitirá determinar la efectividad de entrenamientos breves y sistemáticos dentro del espacio tutorial y aportar conocimiento aplicado en Psicología Educativa sobre estrategias de acompañamiento académico basadas en habilidades operacionalizadas. Los resultados podrán orientar decisiones institucionales sobre la estructuración del programa de tutorías y su potencial replicabilidad en otros programas educativos.
Genoveva Genyen Reyes Domínguez

Edificio de Posgrado (E7), 3er Piso
CLAUDIA SALINAS BOLDO
Aula Magna 7 (7309-7310) · 03:00 pm - 04:30 pm

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Gabriela Estefania Barrios García
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Identificar el tipo de cultura organizacional que predomina entre los docentes de la Facultad de Psicología de la Universidad Veracruzana y analizar su influencia en el desempeño académico y las relaciones laborales.
La cultura organizacional constituye un eje fundamental en el funcionamiento de las instituciones de educación superior, ya que influye en la manera en que el personal docente interpreta su entorno, organiza su trabajo y establece relaciones laborales. En la Facultad de Psicología de la Universidad Veracruzana se han identificado dificultades asociadas a la comunicación interna, la integración entre pares, la resistencia al cambio y las diferencias generacionales, las cuales impactan en el clima organizacional, la motivación y la calidad de los procesos académicos. El presente estudio se apoya en la teoría de Edgar Schein, quien define la cultura organizacional como un conjunto de supuestos básicos compartidos que orientan la conducta de los miembros de una organización, así como en el marco de valores competitivos de Cameron y Quinn, que permite clasificar los tipos de cultura organizacional. Estos enfoques permiten analizar los valores, prácticas y significados que influyen en la dinámica institucional.
Se desarrolló un estudio de tipo descriptivo y de corte transversal. La muestra estuvo conformada por cinco docentes activos de la Facultad de Psicología, seleccionados mediante muestreo por conveniencia. Se incluyeron únicamente docentes en activo que aceptaron participar de manera voluntaria mediante consentimiento informado. Para la recolección de datos se utilizó la Escala para Medir Tipos de Cultura Organizacional (ETCO). Se garantizó la confidencialidad, el anonimato y el uso estrictamente académico de la información. Los datos se procesaron mediante análisis estadísticos descriptivos, específicamente frecuencias y promedios, con el fin de caracterizar las percepciones de los participantes.
Los resultados indican que los docentes reconocen la relevancia del trabajo colaborativo y la comunicación en la dinámica institucional; sin embargo, se identifican deficiencias en la claridad de los procesos organizativos y en la toma de decisiones. Los análisis descriptivos muestran percepciones heterogéneas respecto al apoyo institucional, la carga laboral y el reconocimiento del trabajo docente. Estas condiciones evidencian áreas de oportunidad en el clima organizacional y el bienestar laboral, lo que responde a la pregunta de investigación sobre el tipo de cultura organizacional predominante y su influencia en el desempeño académico.
La cultura organizacional influye de manera directa en el desempeño, el bienestar y las relaciones laborales del personal docente. Si bien se observan fortalezas en el compromiso académico y el valor otorgado al trabajo colaborativo, persisten debilidades en la comunicación interna y el reconocimiento institucional. Estos hallazgos subrayan la necesidad de fortalecer estrategias orientadas a mejorar el clima organizacional y favorecer un entorno académico más cohesionado.

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
María Cristina Pérez Agüero
Aula Magna 10 (10301-10303) · 03:00 pm - 04:30 pm

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Ana Cristina Villicaña Ibargüengoytia
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Analizar el proceso terapéutico de una familia desde el modelo sistémico dialógico de Milán, integrando la interseccionalidad y la perspectiva de género, para comprender las dinámicas relacionales, discursivas y de poder que inciden en los motivos de consulta, en los vínculos familiares y en la construcción conjunta de significados durante la terapia.
Cuando hablamos del concepto de familia, es esencial reconocer los procesos socioculturales que influyen en todas las familias, independientemente del contexto donde se desarrollan. En México, la familia es un componente fundamental de la cultura y cumple una función de socialización y de cambio social; por ello, es difícil pensar en una única definición de familia, dado que la forma de concebir y conceptualizar a la familia se ve modificada por el contexto socio-histórico (Fruggeri, 2016). Desde esta mirada, se cuestiona el uso de categorías como “incompletas” o “disfuncionales”, y se propone comprender a la familia como “lo plural”, enfatizando la flexibilidad, la autorregulación y la plurinuclearidad como recursos relacionales valiosos (Fruggeri, 2001). El presente trabajo se sitúa en la terapia familiar sistémica y adopta el Modelo de Milán, con énfasis en su fase sistémico dialógica, entendida como una evolución que integra el ámbito relacional, discursivo y político, así como la posición del/la terapeuta dentro del proceso y el desarrollo de la relación terapéutica a través del diálogo. Desde esta mirada el diálogo se concibe desde nociones como polifonía y pluridiscursividad, que abren espacio a la multiplicidad de voces y lenguajes en el discurso terapéutico (Bertrando, 2011). Asimismo, el análisis incorpora la interseccionalidad y la perspectiva de género para comprender cómo las estructuras de poder, privilegio y opresión inciden en los vínculos, los motivos de consulta y las expectativas frente a la terapia. Se reconoce que “las interseccionalidades" inciden en los motivos de consulta, en las expectativas de la terapia, en las posibles razones de ausencia a las sesiones” y en las dinámicas de poder dentro del proceso terapéutico.
Se presentó el caso clínico de la familia “Barroso” (seudónimo), atendida en el Instituto Nacional de Rehabilitación a partir de septiembre de 2022, con participación en catorce sesiones terapéuticas. El trabajo se realizó desde el enfoque del Modelo de Milán, específicamente el modelo sistémico dialógico desde una visión relacional La muestra estuvo conformada por los integrantes del sistema familiar que acudieron al proceso; se incluyó a quienes aceptaron participar y se descartó a quienes no otorgaron consentimiento. Las sesiones se llevaron a cabo tanto de forma presencial como virtual; las y los consultantes fueron informados sobre la modalidad de trabajo con equipo terapéutico y sobre los principios éticos de confidencialidad. Institución: Instituto Nacional de Rehabilitación Familia: Clara Barroso (11 años), Alejando Barroso (17 años) y Ana Laura (48 años) Tipo de servicio: Terapia Familiar El procedimiento contempló: integración del expediente clínico (datos de identificación, motivo de consulta, objetivo del proceso), descripción del proceso terapéutico, y análisis teórico-metodológico de la intervención. El análisis se realizó desde los sistemas de significados, el sistema observante (el/la terapeuta como parte del sistema), el análisis dialógico y el análisis desde la interseccionalidad Para el trabajo con interseccionalidad se retomaron herramientas como los “Mapas de Relieves de la Experiencia” (Rodó de Zárate, 2014), que permiten representar de forma contextual posiciones de privilegio y opresión en relación con género, clase, edad y otros ejes, atendiendo las dinámicas de poder en el proceso terapéutico.
El análisis del proceso terapéutico de la familia Barroso, desde el modelo de Milán sistémico dialógico, permitió identificar transformaciones en los sistemas de significados, los tiempos familiares, los procesos familiares, el sistema observante, el diálogo, las emociones y la polifonía del sistema. En el nivel de premisas, se identificaron creencias que organizaban la realidad familiar: el cuidado a través del silenciamiento emocional, la centralidad de la voz adulta, la exigencia de fortaleza materna, la asociación entre estudio y éxito, la jerarquización de género en la educación y la responsabilidad materna sobre la felicidad de los hijos. A lo largo del proceso, estas premisas fueron cuestionadas y modificadas En los tiempos familiares, se observó descoordinación entre los ritmos de desarrollo. Alejandro experimentaba angustia por decisiones vocacionales; Clara expresó incomodidad ante ser percibida como “menor” e “inmadura”, posicionándose con fortaleza frente a su diagnóstico; Ana Laura, atravesada por experiencias de salud y duelo, comenzó a compartir dolor y tristeza con sus hijos. La familia osciló entre la familia del pasado y la actual, otorgando al pasado un peso significativo en el presente. En los procesos familiares, los macroprocesos mostraron la centralidad de Ana Laura, la incorporación de Luciano como figura de apoyo, el impacto del diagnóstico de Clara y la adolescencia de ambos hijos como eje de reajustes. A nivel microprocesual, se observaron cambios en la colaboración doméstica y tensiones por reconocimiento. En la multiprocesualidad, se evidenció la redefinición de roles y la resignificación del diagnóstico de Clara desde la interseccionalidad. El análisis del sistema observante mostró una evolución de la relación terapéutica hacia mayor horizontalidad, agencia y responsabilidad. Desde el análisis dialógico, las hipótesis iniciales se transformaron en hipótesis dialógicas centradas en la adaptación a la adolescencia, la resignificación del rol de Luciano, la socialización de género en la maternidad y la emocionalidad como forma de cuidado y el trabajo con dibujos relacionales favoreció la conciencia relacional y la construcción conjunta de nuevos significados. La integración de la interseccionalidad permitió ampliar la comprensión de la realidad familiar, al reconocer cómo género, edad, diagnósticos, situación económica y configuración familiar influyen en los discursos individuales y en las dinámicas de poder del proceso terapéutico. Se observó que estas interseccionalidades inciden en los motivos de consulta, en las expectativas de la terapia y en la participación de los miembros en las sesiones, por lo que su reconocimiento resultó central para la conducción del proceso
El abordaje desde el modelo sistémico dialógico de Milán permitió comprender la complejidad de las dinámicas familiares a partir del diálogo, la polifonía y la posición reflexiva del/la terapeuta. La incorporación de la interseccionalidad y la perspectiva de género resultó fundamental para identificar cómo las estructuras de poder atraviesan los vínculos, los discursos y la participación en el proceso terapéutico. Los hallazgos muestran que un espacio terapéutico relacional, abierto y sensible a la diversidad de voces favorece la construcción conjunta de significados, la adaptación y el cambio de las familias.

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Gloria Samantha Isabel García EspinozaDavid Moreno CandilJosé Juan Medina Cuadras
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Analizar la información recolectada a partir de las respuestas de los sujetos para medir el grado de la participación ciudadana de los jóvenes en Culiacán.
Durante los últimos años he sido testigo de dos reformas de las leyes orgánicas de las dos universidades más conocidas de Sinaloa: La UAS y la UAdeO. Así como también, durante el mismo periodo en México se llevaron a cabo dos procesos electorales de gran importancia: las elecciones del poder ejecutivo, legislativo y del poder judicial. Durante ese transcurso como alumna fui testigo de muchos comentarios despectivos y desvalorizantes hacia jóvenes, más en las elecciones que se realizaron por las reformas de las leyes orgánicas de ambas universidades. Estos comentarios eran acerca de cómo los jóvenes no estábamos listos para tomar una decisión tan importante como votar por el personal de administración de sus respectivas universidades. Del tipo de comentario más recurrente que llegué a escuchar fue que los jóvenes éramos unos “apáticos a la política”, frase que me llevó a preguntarme ¿Cuál es el grado de participación ciudadana de los jóvenes en Culiacán, Sinaloa? El proyecto se basa principalmente en una de las definiciones que aporta Cunill, quien menciona que la ciudadanía es solo una de las formas de participación en el espacio público, y otros autores añaden a la definición la participación social, comunitaria, política y la ciudadana. La participación social la describe como cuando los individuos se adentran en las instituciones, asociaciones u organizaciones sociales para la defensa de los intereses de los integrantes. La participación comunitaria es el involucramiento de los individuos en la acción colectiva; estos pueden ser, por ejemplo, los comités vecinales. La participación política tiene que ver con el involucramiento de los individuos en organizaciones formales de mecanismos del sistema político, por ejemplo, participar en partidos políticos y las elecciones. Por último, la participación ciudadana es en la que los ciudadanos se involucran de manera activa, un ejemplo de estos serían las manifestaciones.
La presente propuesta forma parte de una investigación en proceso. Este es un proyecto de alcance descriptivo. Se realizó una encuesta Ad Hoc administrado y compartido de forma digital mediante Google forms, en las cuales las preguntas fueron basadas en los diferentes tipos de participación Ciudadana que señalan los diversos autores (social, comunitaria, política y ciudadana), así como también se tomaron algunas preguntas de la Encuesta Nacional sobre Cultura Política y Prácticas Ciudadanas 2003 (ENCUP 2003) y finalmente en algunas preguntas referentes a los medios que utiliza la juventud para informarse se añadió la respuesta de las redes sociales. Se recolectó un muestreo no probabilístico por oportunidad a un total de 150 jóvenes entre 18 y 29 años. El ENCUP se utilizó ya que durante la búsqueda de instrumentos que evaluaron la participación ciudadana se encontró la existencia de dicho instrumento. El ENCUP es un instrumento diagnóstico del Estado mexicano para medir la relación entre los ciudadanos y el sistema democrático, consta de 74 preguntas con siete diferentes dimensiones: Interés y atención a la política, Socialización política, Valores y actitudes democráticas, Confianza institucional y social, Eficacia política, Participación ciudadana y social y finalmente la Cultura de la legalidad. Durante diferentes años el ENCUP ha tenido diferentes versiones, en donde se agregaron otras preguntas. En el presente trabajo se utilizaron preguntas de la versión del 2003 ya que fue el cuestionario que al momento de buscar instrumentos fue el más reciente que se encontró.
Ahora mismo, conforme se realiza el presente resumen aún se siguen interpretando los datos recabados, por lo que los resultados que se muestran a continuación son resultados preliminares que se pueden observar gracias a la organización y estructura de respuestas que facilita la página de google forms. Los jóvenes mostraron en su mayoría una alta participación para la dimensión de “participación comunitaria” donde de cuatro preguntas referentes a esta dimensión, aproximadamente el 60% señaló en 3 de ellas haber hecho alguna acción positiva en beneficio de su comunidad. La mayoría, un 65%, muestra haber participado en las elecciones del poder legislativo y ejecutivo, con esto se observa una mayor inclinación hacia la participación política o electoral en comparación con formas organizativas comunitarias o sociales. Otro punto es la recolecta de información por parte de los jóvenes, aproximadamente más del 80% se informaron por medio de redes sociales para las elecciones de manera medianamente predominante a muy predominante. Uno de los puntos más relevantes fue que en la última pregunta de la primera sección se podría agregar otra respuesta, y muchas personas decidieron agregar su propia respuesta. Dicha pregunta fue “¿Para qué sirve votar?” en donde las respuestas fueron cerca del 34% de los jóvenes mencionan que votar sirve para que mejoren la calidad de vida, 20% para que haya justicia social. Solo el 13% señalaron que votar no servía de nada. Cerca del 11% respondieron con sus palabras señalaban que votaban para hacer cumplir un derecho, para ejercer la democracia y solo pocos de estos comentarios señalaban el que a pesar de que votaban, no servía porque al final no eran resultados reales.
Con base a las respuestas preliminares, no existe una apatía por parte de los jóvenes a la Participacion Ciudadana, mucho menos a la dimensión de la participación política o electoral. Si bien se observa una baja participación comunitaria, varios de los jóvenes encuestados han participado en procesos electorales y reconoce el voto como un mecanismo para mejorar la calidad de vida y fortalecer la justicia social. Esto sugiere que la participación juvenil no está ausente, sino que se orienta principalmente hacia formas institucionales. A esto añadiendo que actualmente hay un factor que antes no existía: las redes sociales. Muchos jóvenes comparten o consumen contenido acerca de su comunidad, de las elecciones, de noticias, de reformas, etc, mediante sus redes sociales como instagram o facebook. Este es un punto interesante que vale la pena seguir indagando como se ha ido explorando la participación Ciudadana en el mundo digital.
David Moreno Candil José Juan Medina Cuadras

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Luis Guillermo Beltrán MontoyaDavid Moreno Candil
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Analizar la inclusión educativa en un programa de psicología a partir del relato autoetnográfico de un estudiante con discapacidad auditiva
La psicología como disciplina científica y profesional se orienta al estudio del comportamiento humano, buscando entender, interpretar y predecir las conductas humanas. En su formación, no solo se adquieren conocimientos teóricos, sino que se desarrollan competencias fundamentales para el ejercicio profesional, entre ellas la empatía, la observación y la escucha. Escuchar no solamente implica oír, sino comprender, interpretar y ser capaz de sostener la experiencia subjetiva del otro. Sin embargo, surge una pregunta poco explorada: ¿Qué ocurre cuando quien se forma en psicología es un estudiante con dificultad auditiva? ¿Cómo vive la persona con dificultades de escucha el proceso cuya identidad profesional está ligada con la herramienta de escucha? Está serie de preguntas abre interrogantes sobre las barreras que enfrentan estudiantes con discapacidad auditiva en su formación, aprendizaje, e incluso en el eventual desempeño profesional de la psicología. En este marco, la educación inclusiva propone garantizar el acceso, la permanencia de los estudiantes, reconociendo la diversidad como un valor y no como una limitación. A la hora de la práctica, esta garantía dista mucho de la realidad, ya que se siguen persistiendo las dificultades pedagógicas, comunicativas que afectan la experiencia y educación de estudiantes con limitación auditiva. A partir de un enfoque autoetnográfico, se analiza la inclusión educativa en un programa de psicología desde la experiencia propia de un estudiante con discapacidad auditiva. Este método permite expresar la experiencia personal con un análisis crítico del contexto formativo, dando la visibilidad necesaria de las tensiones que surgen del discurso incluso y las implementaciones que nunca surgen.
El presente trabajo se plantea desde un enfoque cualitativo a través de la autoetnografía (Blanco, 2012; Suaréz Losavio, 2024), entendida como una forma de investigar a partir de la propia experiencia, pero no para contarla solamente, sino para analizarla dentro de un contexto social y educativo. En lugar de separar al investigador de lo que estudia, la autoetnografía permite que también participe el autor fomentando sus experiencias vividas. En este caso, el punto de partida es la experiencia de un estudiante con discapacidad auditiva que cursa el programa de Psicología. El autor no se coloca como un observador externo, sino como alguien que vive día a día las dinámicas del aula, las formas de enseñanza, las relaciones con docentes y compañeros, y las barreras que aparecen en la formación profesional. El estudio se ubica en el séptimo semestre, tomando como referencia situaciones concretas relacionadas con la comunicación en clase, la participación, el acceso a la información y las estrategias personales que han sido necesarias para seguir el ritmo académico. Habrá momentos donde la inclusión parece abrir posibilidades, y otros donde se percibe más como un discurso que como una práctica real. Para construir el material de análisis se utilizarán registros personales, recuerdos significativos del semestre y notas reflexivas sobre experiencias que hayan marcado el proceso formativo. Estos textos no se tomarán como simples experiencias, sino como puntos de partida para pensar críticamente la inclusión dentro de la carrera de psicología. Se propone desarrollar un análisis para revisar estos relatos para encontrar temas que se repiten, tensiones, diferencias y dificultades que permitan comprender cómo se vive la inclusión educativa desde dentro de la formación del psicólogo.
A partir del ejercicio autoetnográfico comienzan a aparecer varios ejes que atraviesan mi formación como estudiante de psicología con discapacidad auditiva(Muñoz Vilugrón, 2017). Uno de los primeros tiene que ver con la comunicación fallida en el aula. No escuchar con claridad implica perder partes del discurso del docente, información que puede o no ser relevante en clase, pero que después pesan cuando se intenta comprender un tema completo.También surgen episodios de aburrimiento intermitente provocados por no saber de qué temas o partes de la conversación se está manejando. Muchas veces tengo que pedir que repitan, lo que genera cansancio, estrés y, en ocasiones, miedo. Miedo a responder algo que no escuché bien, miedo a quedar mal, o a que se note demasiado la dificultad. De ahí se desprende también la construcción de identidad alrededor de la discapacidad. No solo se trata de cómo soy, sino de cómo me veo y cómo siento que me ven. Hay momentos en los que me percibo “normal”, integrado al grupo, y otros donde me siento diferente, generando la exclusión del grupo, así como también excluirme. Otro eje importante es la adaptación académica. Con el tiempo he tenido que construir estrategias: sentarme cerca, leer los labios a las personas, leer más por mi cuenta, a veces grabar sesiones, preguntar después, apoyarme en textos o en compañeros. A pesar de todas esas estrategias no ha sido suficiente, porque termina generando mucho cansancio físico y emocional. No todo es automático. Hay frustración cuando comparo mi proceso con el de otros estudiantes que no tienen esta dificultad. También aparece la autoexigencia, el querer rendir igual o mejor, y en medio de eso se va desarrollando una forma de resiliencia que no siempre se nota, pero que se carga todos los días. El mundo emocional atraviesa todo esto. Hay ansiedad cuando no entiendo, tristeza cuando siento que me quedo atrás, vergüenza al pedir apoyo, rabia cuando el apoyo muchas veces se queda solo en palabras. Pero también aparece el orgullo por persistir, porque es la única manera de seguir adelante aunque sea muy difícil el proceso. La relación con docentes y compañeros también marca diferencias. Hay profesores que apoyan, que preguntan cómo ayudar, y otros que sin mala intención invisibilizan la dificultad. Con los compañeros pasa algo parecido: algunos acompañan, otros no saben cómo hacerlo y simplemente siguen.
De manera preliminar, el ejercicio autoetnográfico realizado hasta el momento me permite identificar aspectos relevantes sobre las fallas en la inclusión educativa del programa educativo que curso. Las limitaciones de la inclusión derivan en una tensión constante entre ocultar la discapacidad para no incomodar y mostrarla para poder recibir apoyo. Muchas veces suelo guardarme muchas cosas, termino adaptándome en silencio, y eso hace, que me vaya formando de una manera particular de estar en la carrera. Finalmente, la autoetnografía permite mirar todo esto no sólo como vivencia personal, sino como una forma de entender cómo la inclusión se vive realmente dentro de la formación del psicólogo, mostrando que no basta con decir que existe, sino que se construye o se rompe en lo cotidiano.
David Moreno Candil

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Luis Guillermo Beltrán MontoyaDavid Moreno Candil
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Analizar la inclusión educativa en un programa de psicología a partir del relato autoetnográfico de un estudiante con discapacidad auditiva
La psicología como disciplina científica y profesional se orienta al estudio del comportamiento humano, buscando entender, interpretar y predecir las conductas humanas. En su formación, no solo se adquieren conocimientos teóricos, sino que se desarrollan competencias fundamentales para el ejercicio profesional, entre ellas la empatía, la observación y la escucha. Escuchar no solamente implica oír, sino comprender, interpretar y ser capaz de sostener la experiencia subjetiva del otro. Sin embargo, surge una pregunta poco explorada: ¿Qué ocurre cuando quien se forma en psicología es un estudiante con dificultad auditiva? ¿Cómo vive la persona con dificultades de escucha el proceso cuya identidad profesional está ligada con la herramienta de escucha? Está serie de preguntas abre interrogantes sobre las barreras que enfrentan estudiantes con discapacidad auditiva en su formación, aprendizaje, e incluso en el eventual desempeño profesional de la psicología. En este marco, la educación inclusiva propone garantizar el acceso, la permanencia de los estudiantes, reconociendo la diversidad como un valor y no como una limitación. A la hora de la práctica, esta garantía dista mucho de la realidad, ya que se siguen persistiendo las dificultades pedagógicas, comunicativas que afectan la experiencia y educación de estudiantes con limitación auditiva. A partir de un enfoque autoetnográfico, se analiza la inclusión educativa en un programa de psicología desde la experiencia propia de un estudiante con discapacidad auditiva. Este método permite expresar la experiencia personal con un análisis crítico del contexto formativo, dando la visibilidad necesaria de las tensiones que surgen del discurso incluso y las implementaciones que nunca surgen.
El presente trabajo se plantea desde un enfoque cualitativo a través de la autoetnografía (Blanco, 2012; Suaréz Losavio, 2024), entendida como una forma de investigar a partir de la propia experiencia, pero no para contarla solamente, sino para analizarla dentro de un contexto social y educativo. En lugar de separar al investigador de lo que estudia, la autoetnografía permite que también participe el autor fomentando sus experiencias vividas. En este caso, el punto de partida es la experiencia de un estudiante con discapacidad auditiva que cursa el programa de Psicología. El autor no se coloca como un observador externo, sino como alguien que vive día a día las dinámicas del aula, las formas de enseñanza, las relaciones con docentes y compañeros, y las barreras que aparecen en la formación profesional. El estudio se ubica en el séptimo semestre, tomando como referencia situaciones concretas relacionadas con la comunicación en clase, la participación, el acceso a la información y las estrategias personales que han sido necesarias para seguir el ritmo académico. Habrá momentos donde la inclusión parece abrir posibilidades, y otros donde se percibe más como un discurso que como una práctica real. Para construir el material de análisis se utilizarán registros personales, recuerdos significativos del semestre y notas reflexivas sobre experiencias que hayan marcado el proceso formativo. Estos textos no se tomarán como simples experiencias, sino como puntos de partida para pensar críticamente la inclusión dentro de la carrera de psicología. Se propone desarrollar un análisis para revisar estos relatos para encontrar temas que se repiten, tensiones, diferencias y dificultades que permitan comprender cómo se vive la inclusión educativa desde dentro de la formación del psicólogo.
A partir del ejercicio autoetnográfico comienzan a aparecer varios ejes que atraviesan mi formación como estudiante de psicología con discapacidad auditiva(Muñoz Vilugrón, 2017). Uno de los primeros tiene que ver con la comunicación fallida en el aula. No escuchar con claridad implica perder partes del discurso del docente, información que puede o no ser relevante en clase, pero que después pesan cuando se intenta comprender un tema completo.También surgen episodios de aburrimiento intermitente provocados por no saber de qué temas o partes de la conversación se está manejando. Muchas veces tengo que pedir que repitan, lo que genera cansancio, estrés y, en ocasiones, miedo. Miedo a responder algo que no escuché bien, miedo a quedar mal, o a que se note demasiado la dificultad. De ahí se desprende también la construcción de identidad alrededor de la discapacidad. No solo se trata de cómo soy, sino de cómo me veo y cómo siento que me ven. Hay momentos en los que me percibo “normal”, integrado al grupo, y otros donde me siento diferente, generando la exclusión del grupo, así como también excluirme. Otro eje importante es la adaptación académica. Con el tiempo he tenido que construir estrategias: sentarme cerca, leer los labios a las personas, leer más por mi cuenta, a veces grabar sesiones, preguntar después, apoyarme en textos o en compañeros. A pesar de todas esas estrategias no ha sido suficiente, porque termina generando mucho cansancio físico y emocional. No todo es automático. Hay frustración cuando comparo mi proceso con el de otros estudiantes que no tienen esta dificultad. También aparece la autoexigencia, el querer rendir igual o mejor, y en medio de eso se va desarrollando una forma de resiliencia que no siempre se nota, pero que se carga todos los días. El mundo emocional atraviesa todo esto. Hay ansiedad cuando no entiendo, tristeza cuando siento que me quedo atrás, vergüenza al pedir apoyo, rabia cuando el apoyo muchas veces se queda solo en palabras. Pero también aparece el orgullo por persistir, porque es la única manera de seguir adelante aunque sea muy difícil el proceso. La relación con docentes y compañeros también marca diferencias. Hay profesores que apoyan, que preguntan cómo ayudar, y otros que sin mala intención invisibilizan la dificultad. Con los compañeros pasa algo parecido: algunos acompañan, otros no saben cómo hacerlo y simplemente siguen.
De manera preliminar, el ejercicio autoetnográfico realizado hasta el momento me permite identificar aspectos relevantes sobre las fallas en la inclusión educativa del programa educativo que curso. Las limitaciones de la inclusión derivan en una tensión constante entre ocultar la discapacidad para no incomodar y mostrarla para poder recibir apoyo. Muchas veces suelo guardarme muchas cosas, termino adaptándome en silencio, y eso hace, que me vaya formando de una manera particular de estar en la carrera. Finalmente, la autoetnografía permite mirar todo esto no sólo como vivencia personal, sino como una forma de entender cómo la inclusión se vive realmente dentro de la formación del psicólogo, mostrando que no basta con decir que existe, sino que se construye o se rompe en lo cotidiano.
David Moreno Candil

Edificio 5
Luis Felipe García y Barragán
Aula 5103 · 03:00 pm - 05:00 pm
Conocimiento básico de aplicaciones generales de IA y diseño de prompts aplicados a algún aspecto del trabajo profesional de la/el psicólogo.
Este taller tiene una duración de entre 2 y 4 horas (se puede adaptar), en modalidad presencial y tiene como contenidos generales: Presentación Introducción Herramientas de IA de análisis de datos IA para la intervención IA para el diagnóstico psicológico Discusión de las implicaciones éticas del uso de la IA en general. Cierre. Se requiere que las personas asistentes lleven algún dispositivo con acceso a internet (de preferencia tablet o laptop). La dinámica de trabajo general es presentación de la IA específica a través de algún ejemplo, para después discutir sus alcances, sus limitaciones y en su caso los problemas éticos que presentan y los cuidados que debemos tener para su implementación.

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Ana Laura Utrilla LackOlibama Torres Vejar
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Determinar y demostrar la eficacia de la evaluación neuropsicológica profunda, mediante la batería BANFE-2, para identificar el compromiso funcional prefrontal severo en un paciente con alta reserva cognitiva y sospecha de vcDFT, cuya neuroimagen estructural presentaba hallazgos inespecíficos no concordantes con la gravedad del cuadro clínico.
La demencia Frontotemporal (DFT) es un trastorno neurodegenerativo que se caracteriza por un deterioro progresivo de la personalidad, el comportamiento y, o el lenguaje. La Variante Conductual de la Demencia Fronto-Temporal (vcDFT) representa un desafío diagnóstico mayor debido a la heterogeneidad de sus síntomas iniciales, que suelen confundirse con trastornos psiquiátricos primarios. Un fenómeno crítico en la práctica clínica es la disociación clínico-radiológica, donde el paciente presenta alteraciones masivas en la conducta y la cognición ejecutiva que no son detectadas por la neuroimagen estructural (TAC o RM) en etapas tempranas. Este escenario se complejiza en pacientes con alta reserva cognitiva (elevada escolaridad y exigencia profesional), quienes poseen mecanismos de compensación neural que les permiten enmascarar el deterioro en actividades de la vida diaria y en pruebas de cribado de baja demanda. El planteamiento del presente trabajo sostiene que la evaluación neuropsicológica profunda, mediante baterías sensibles a la fisiología frontal, es el instrumento con mayor poder diagnóstico cuando la imagen anatómica es silente. Se discute la necesidad de integrar biomarcadores conductuales, como los delirios de celotipia de inicio tardío, dentro del protocolo de sospecha de neurodegeneración, priorizando la función sobre la estructura macroscópica inicial.
Se realizó un estudio de caso único de tipo descriptivo y clínico. Muestra: Paciente masculino de 73 años, médico con maestría en medicina familiar, jubilado. Criterios de inclusión: Presentar cambios de personalidad de inicio tardío y discordancia entre sintomatología y estudios radiológicos previos. Ética: El estudio se apegó a las normas éticas de investigación con seres humanos, contando con el consentimiento informado de los familiares y garantizando la confidencialidad de la identidad bajo los principios de la Declaración de Helsinki. Procedimiento: Se llevó a cabo una historia clínica exhaustiva con informantes clave, seguida de una evaluación neuropsicológica diagnóstica. Instrumentos: Se utilizó el MoCA (Montreal Cognitive Assessment) para cribado general, la batería BANFE-2 para la evaluación multidimensional de las funciones ejecutivas y el Inventario BPRS para la cuantificación de sintomatología psicopatológica. Procesamiento de datos: Se realizó un análisis de discrepancia de perfiles, comparando el rendimiento en tareas de alta demanda ejecutiva frente a tareas instrumentales preservadas y hallazgos de neuroimagen, utilizando baremos ajustados por edad y escolaridad para minimizar el sesgo de la reserva cognitiva.
El MoCA arrojó un puntaje de 22/30 puntos, sugiriendo un deterioro leve-moderado con preservación relativa de habilidades instrumentales. Sin embargo, la aplicación de la BANFE-2 reveló una alteración severa y generalizada en todas las subáreas: Orbitomedial (fallas marcadas en inhibición y toma de decisiones de riesgo), Prefrontal Anterior (déficit severo en procesos de metamemoria) y Dorsolateral (alteración en planeación, flexibilidad cognitiva y memoria de trabajo). Conductualmente, el inventario BPRS confirmó la presencia de sintomatología psiquiátrica severa, destacando ideación delirante celotípica de contenido fantástico ("conexión a distancia"), hostilidad y un nulo nivel de insight. A pesar de que la tomografía reportó únicamente disminución parietal inespecífica, el perfil neuropsicológico evidenció un compromiso prefrontal masivo y un síndrome disejecutivo global.
Los hallazgos confirman que la evaluación neuropsicológica especializada posee una sensibilidad diagnóstica superior a la neuroimagen estructural para la detección de la vcDFT en etapas prodrómicas. Se demuestra que la alta reserva cognitiva del paciente permitió superar con éxito el cribado básico, pero resultó insuficiente ante las demandas de control inhibitorio y abstracción de la batería especializada. Se concluye que la clínica conductual y el perfil ejecutivo severamente alterado constituyen criterios diagnósticos suficientes para establecer una sospecha sólida de neurodegeneración frontal, independientemente de la negatividad de los estudios radiológicos estructurales iniciales.
Olibama Torres Vejar

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Lizeth Pelayo CarrascoLizeth Pelayo CarrascoMarisol Rodríguez GónzalezElisa Carolina Rodríguez SalinasRoberto Espinoza Flores
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Adaptar los ítems del TMMS-24 en su versión español para aplicar a poblaciones de adolescentes de 11 a 16 años.
La adolescencia es una etapa clave del desarrollo humano caracterizada por cambios físicos, cognitivos y psicosociales que influyen directamente en la construcción de identidad, las relaciones interpersonales y la toma de decisiones. Durante este periodo, se enfrentan nuevas demandas emocionales y sociales que ponen a prueba las habilidades para manejar el estrés, regular sus emociones y a la adaptación. Ante este panorama, la inteligencia emocional (IE) adquiere un papel fundamental, ya que permite reconocer, comprender y regular las emociones propias y ajenas, favoreciendo un mejor ajuste personal y social. Diversos estudios señalaron que el desarrollo de la IE en la adolescencia se asocia con mayor bienestar psicológico, mejores relaciones interpersonales, mejor rendimiento académico y una reducción de conductas disruptivas. Por estos beneficios de la IE, se hace necesario contar con instrumentos que permitan evaluar el desarrollo de la IE en adolescentes mexicanos, lo que permitiría conocer el estado de los adolescentes en nuestra actualidad, y así evaluar intervenciones que apoyen su desarrollo. Para ello, se utilizó el modelo de inteligencia emocional propuesto por Mayer y Salovey (1997), quienes la conciben como una inteligencia genuina basada en el uso adaptativo de las emociones. Este modelo contempla cuatro dimensiones: percepción, facilitación, comprensión y regulación emocional, las cuales describen habilidades progresivas relacionadas con la identificación, interpretación y manejo consciente de las emociones. Como base metodológica se utilizó el Trait Meta Mood Scale de 24 ítems (TMMS-24), instrumento ampliamente validado en contextos internacionales y en población hispanohablante, con adecuados índices de confiabilidad. A partir de esta versión, se realizó una adaptación específica para población adolescente de 11 a 16 años de Tijuana, México, mediante un proceso de análisis de contenido que permitió optimizar la comprensión de los ítems y asegurar la pertinencia del instrumento para el contexto y la etapa evolutiva de los participantes.
El diseño se dividió en tres fases: Evaluación por jueces de los ítems originales, Evaluación mediante entrevistas cognitivas y Evaluación por jueces de los ítems modificados. Fase 1 Evaluación de ítems originales. Esta primera evaluación fue llevada a cabo por cuatro expertos dentro del área, licenciados en psicología (general, clínica y educativa), con posgrados en áreas como psicología clínica, psicoanálisis y ciencias del comportamiento, y otros posgrados. La revisión se centró en la coherencia, claridad conceptual y relevancia de los ítems en su versión original. Las puntuaciones se convirtieron a valores entre 0 y 1, donde mayor valor indicaba mejor cumplimiento del criterio. Los expertos realizaron sugerencias para mejorar los ítems. Al término de esta fase, se usaron las respuestas de los jueces para realizar modificaciones de los ítems. Fase 2 Evaluación mediante entrevistas cognitivas. Se realizaron entrevistas cognitivas con el fin de evaluar si la población objetivo comprendía los ítems como se esperaba. Se realizaron a 3 personas del rango de edad: dos personas de sexo femenino de 15 años y una de sexo masculino de 14 años. Las entrevistas se realizaron en un espacio libre de distracciones. Se registraron las respuestas abiertas de los entrevistados a la pregunta: ¿Qué entiendes por este ítem? Dentro de las entrevistas cognitivas hubo algunos ítems específicos en donde se realizaron preguntas para saber cuál era el entendimiento de ciertos conceptos, como lo son en el caso del ítem: 17, 19 y 22. Fase 3 Evaluación de ítems modificados. Y por último, tras la modificación de los ítems y la evaluación de entrevistas cognitivas, un segundo grupo de tres jueces realizó su revisión (sólo una persona estuvo en ambos grupos de jueces). Los jueces evaluaron los ítems adaptados con el mismo criterio que la primera evaluación y aportaron sugerencias para correcciones al instrumento.
En la primera evaluación de validez de contenido del TMMS-24, los jueces evaluaron la versión original del instrumento donde otorgaron puntuaciones bajas en los criterios de suficiencia (media= 0.44), claridad conceptual (media= 0.67) y coherencia (media= 0.56) en las tres dimensiones, especialmente en la dimensión de Atención y Reparación emocional. Este resultado indicó que el TMMS-24 presenta dificultades en la comprensión del lenguaje y en la semántica de los ítems para la población objetivo. Considerando además la retroalimentación obtenida mediante las entrevistas a adolescentes entre 13-16 años, se modificaron un total de 22 ítems de los 24 que conforman el instrumento. Dichas modificaciones consistieron principalmente en la eliminación de términos abstractos, simplificación del lenguaje y reformulación de ítems que podían generar sesgos. En la segunda evaluación de jueces, las puntuaciones de los ítems aumentaron significativamente en cada dimensión, donde los criterios de suficiencia y coherencia alcanzaron el valor máximo (1.0) y en claridad conceptual y relevancia se obtuvieron valores superiores a 0.84 en todas las dimensiones. Tras el proceso de adaptación, finalmente se obtuvo una versión del TMMS-24 adecuada para evaluar Inteligencia Emocional en población adolescente. Esta versión final conserva la estructura del TMMS-24 original, conformada por 24 ítems distribuidos en tres dimensiones teóricas (8 ítems por cada una), logrando implementar un lenguaje accesible, contextualizado y comprensible para su aplicación. Un ítem que tuvo una modificación bastante significativa fue el ítem 17, siendo el original “Aunque a veces me siento triste, suelo tener una visión optimista”, gracias a las sugerencias de los jueces, las entrevistas cognitivas y las observaciones que los integrantes del trabajo subrayaron, el ítem final fue “las veces que me siento mal puedo buscar formas para autorregularme”.
Este estudio presenta una versión adaptada del TMMS-24 con el fin de evaluar los rasgos de inteligencia emocional que presentan los jóvenes en edad secundaria (13 a 16 años) en México, precisamente en Baja California. Para esta versión se trabajaron evidencias de validez como la evaluación del contenido por jueces expertos, y se realizaron entrevistas cognitivas a adolescentes de la población de interés. La evidencia presentada de la nueva versión de los ítems del TMMS-24 para jóvenes de 13 a 16 años permite que un siguiente estudio se enfoque en obtener evidencias de validez de esta adaptación aplicando la escala a adolescentes del rango de edad, para posteriormente calcular la confiabilidad y validez de la adaptación.
Lizeth Pelayo Carrasco Marisol Rodríguez Gónzalez Elisa Carolina Rodríguez Salinas Roberto Espinoza Flores

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Marcos Evencio Verdejo ManzanoAurora Ayala NúñezRosinna Gómez MoyaIlhuice Nemi Alcántara MartínezMario Alberto Arias García
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Conocer el impacto que la implementación de la metodología activa Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), mediado por recursos didácticos digitales interactivos, tiene en el aprendizaje de temas de Psicobiología y neurociencias, así como en el fortalecimiento de competencias académicas en estudiantes del Sistema de Universidad Abierta de la Facultad de Psicología de la UNAM.
La educación superior enfrenta desafíos continuos en la adaptación y mejora de sus métodos pedagógicos para satisfacer las necesidades cambiantes de los estudiantes; a lo largo de su trayectoria académica muchos de ellos enfrentan retos tanto externos como internos a la institución, lo que subraya la importancia de desarrollar competencias tales como: aprendizaje autónomo, gestión del tiempo, pensamiento crítico, colaboración y motivación, orientándolos hacia metas que prevengan la deserción y reprobación (Parra & Larreal, 2023). En esta línea Barrera et al. (2022) coinciden, con los autores citados anteriormente en que, para que los estudiantes en formación desarrollen las competencias necesarias para desempeñarse eficazmente en los ámbitos social y profesional es fundamental transitar, de una enseñanza centrada en el profesor, hacia un enfoque centrado en el estudiante. Por otro lado es un hecho que la tecnología ha revolucionado la educación proporcionando nuevas herramientas y métodos para mejorar tanto la enseñanza como el aprendizaje. Silva y Maturana (2017) destacan que las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) tienen un impacto positivo en la educación cuando se integran con cambios metodológicos que promueven la participación de los estudiantes. A partir de los planteamientos anteriores se considera que la formación profesional de los estudiantes universitarios se fortalece al integrar tanto metodologías activas para el aprendizaje, como Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), Tecnologías para el Aprendizaje y el Conocimiento (TAC), así como métodos de evaluación del y para el aprendizaje, entre otros aspectos.
Participaron 38 estudiantes de recién ingreso a la carrera de Psicología en la modalidad de Sistema de Universidad Abierta, 20 (53%) mujeres y 18 (47%) hombres. El 50 % contaban con edades de entre 17 y 23 años y el 50% restante entre 25 y 53 años. La metodología para el diseño, desarrollo, implementación y evaluación de la intervención se basó en una serie de pasos estructurados: Análisis: Análisis de las necesidades educativas y de los recursos disponibles para asegurar la pertinencia de la intervención; para abordar las áreas de oportunidad identificadas y potenciar los aspectos favorables de la intervención se utilizó la herramienta FODA, a saber, factores internos (Fortalezas y Debilidades) y externos (Oportunidades y Amenazas). Planeación: Se realizó una revisión exhaustiva de los contenidos y objetivos de la asignatura para definir los elementos clave del ABP y los recursos didácticos digitales necesarios. Esta revisión se vio reflejada en las planeaciones de las asesorías grupales (modelo educativo SUA) de cada una de las seis unidades de la asignatura Bases Biológicas de la Conducta. Diseño: Basados en la metodología para el diseño de cursos en línea implementada en el Programa Permanente de Capacitación en TIC para académicos de la Facultad de Psicología (ProCaTIC), se diseñaron las actividades, los recursos didácticos digitales interactivos, así como las herramientas de evaluación. Desarrollo: Asegurando que se alinearan con los temas y objetivos de aprendizaje de la asignatura se planeó la dinámica de las asesorías integrando los recursos digitales y las herramientas de evaluación. Implementación: Utilizando la plataforma de gestión de aprendizaje Moodle, administrada por el SUA-Psicología, la intervención se llevó a cabo durante el semestre 2026-1. Evaluación de la intervención: Se llevó a cabo a través de cuestionarios, aplicados antes y después de la intervención.
Con el propósito de determinar el perfil académico y tecnológico, así como los intereses y habilidades de los estudiantes, y valorar el impacto de la implementación del ABP mediado por TIC, se aplicaron cuestionarios en línea al inicio y al término del semestre. De los 38 estudiantes participantes, el 47 % señaló que Psicología constituía su primera carrera profesional. Respecto a la formación en el Sistema de Universidad Abierta, el 95 % indicó que era su primera experiencia en esta modalidad. En relación con el uso y conocimiento de las TIC, el 100 % de los estudiantes reportó contar con un teléfono inteligente; adicionalmente, algunos disponían de otros dispositivos electrónicos. El 79 % señaló conocer plataformas educativas como Moodle, Classroom y Edmodo, entre otras; asimismo, el 100 % indicó utilizar navegadores y motores de búsqueda. Ante la pregunta “¿Qué es el Aprendizaje Basado en Proyectos?”, el 11 % señaló haber escuchado el término, aunque sin haber trabajado con esta metodología; el 82 % indicó no conocerla y el 8 % refirió conocerla y haberla implementado. Asimismo, el 92 % mencionó no haber tenido experiencia previa con el ABP como estrategia de evaluación en un curso. De los 38 estudiantes que respondieron el cuestionario inicial, 30 completaron el instrumento final destinado a evaluar el impacto de la implementación. De los 30 estudiantes que respondieron el cuestionario final, el 91 % manifestó estar de acuerdo o totalmente de acuerdo, en una escala Likert de cinco opciones, en que los recursos TIC (plataforma, herramientas digitales, recursos didácticos digitales interactivos,) utilizados en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la asignatura fueron adecuados. Respecto a la implementación del ABP, el 88 % estuvo de acuerdo o totalmente de acuerdo en que el aprendizaje fue más significativo; el 76 % señaló sentirse protagonista de su proceso formativo y el 85 % indicó que la metodología incrementó su motivación e involucramiento en los temas de la asignatura. El 88 % estuvo de acuerdo o totalmente de acuerdo en que las asesorías grupales, la elaboración y exposición del cartel como proyecto final y las rúbricas de evaluación fueron estrategias adecuadas para valorar los contenidos de la asignatura. Los resultados evidencian una valoración positiva de la implementación del ABP mediado por TIC, destacando su contribución al aprendizaje significativo, el protagonismo estudiantil y la motivación, así como la pertinencia de las estrategias de evaluación empleadas.
Los resultados evidencían que la implementación del Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) mediado por recursos didácticos digitales interactivos generó un impacto favorable en el aprendizaje de contenidos de psicobiología y neurociencias en estudiantes del Sistema de Universidad Abierta de la Facultad de Psicología. La mayoría de los participantes valoró positivamente la pertinencia de los recursos TIC empleados, señaló que el aprendizaje fue más significativo y reportó mayor motivación e involucramiento en los temas de la asignatura. Asimismo, los estudiantes manifestaron sentirse protagonistas de su proceso formativo, en coherencia con los principios del aprendizaje activo. Las estrategias de evaluación, particularmente la elaboración y exposición del cartel como proyecto final y el uso de rúbricas, fueron consideradas adecuadas para valorar los contenidos. En conjunto, los resultados sugieren que el ABP mediado por TIC favorece el fortalecimiento de competencias académicas y resulta pertinente en contextos de educación superior en modalidad abierta.
Aurora Ayala Núñez Rosinna Gómez Moya Ilhuice Nemi Alcántara Martínez Mario Alberto Arias García

Edificio 5
Rocío Erandi Rutiaga Villalobos
Aula 5104 · 03:00 pm - 05:00 pm
Leer previamente la ley de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes. Descargable aquí: https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGDNNA.pdf
Modalidad grupal presencial con duración de dos horas. Número de asistentes limite según el espacio asignado para el taller. Espacio iluminado, con sillas y mesa para trabajar. Se requiere el interés, la narrativa y participación de los asistentes al taller.

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Brenda Gabriela Sánchez TrejoJosé Manuel Meza Cano
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Sintetizar la evidencia científica disponible sobre las características de las intervenciones de capacitación dirigidas a docentes de diversos niveles educativos, con el fin de identificar aquellas estrategias que resultan efectivas para el desarrollo de competencias pedagógicas y actitudinales necesarias para impartir una Educación Sexual Integral (ESI) con enfoque crítico y multidimensional.
La sexualidad es un componente esencial del desarrollo humano que trasciende lo biológico para integrarse en dimensiones psicológicas, sociales y afectivas. Sin embargo, en el ámbito de la psicología educativa y el sistema escolar, su abordaje ha enfrentado históricamente una visión reduccionista. Con frecuencia, la formación se limita a la prevención de riesgos, como embarazos no deseados o infecciones de transmisión sexual, omitiendo aspectos fundamentales como la identidad de género, el erotismo y los derechos humanos. Esta brecha entre la teoría de la Educación Sexual Integral (ESI) y su aplicación práctica en el aula se debe, en gran medida, a la insuficiencia de los programas de actualización docente. Muchos profesores se perciben poco preparados y operan desde sus propios sesgos o tabúes culturales, lo que deriva en una enseñanza basada en el miedo o la omisión. Para cambiar este hecho, es importante que la actualización continua del docente no se limite a la transferencia pasiva de información técnica. Por el contrario, requiere el ejercicio del pensamiento crítico para que el docente pueda cuestionar sus propias concepciones y adoptar metodologías que reconozcan la complejidad de los vínculos humanos en la era digital. La capacitación efectiva debe ser un proceso de reflexión profunda sobre la práctica pedagógica, permitiendo que el docente pase de ser un instructor de anatomía a un guía cognitivo capaz de fomentar la toma de decisiones responsables y la sana convivencia en sus estudiantes. Solo a través de una formación que privilegie la reflexión crítica se podrá garantizar una educación sexual que empodere a los jóvenes y promueva el bienestar integral.
La investigación se realizó bajo la metodología PRISMA 2020 para asegurar el rigor y la transparencia en la síntesis de evidencia. La búsqueda se llevó a cabo en cinco bases de datos: Web of Science, SCOPUS, ERIC, ScienceDirect y Redalyc. Se utilizaron descriptores controlados y operadores booleanos en español e inglés (ej. education and programs AND “teachers training” AND “sex education”). Los criterios de inclusión, definidos bajo la estrategia PICOS, abarcaron estudios originales y literatura gris publicados entre 2015 y agosto de 2025, centrados en intervenciones dirigidas a docentes en servicio o en formación. Se incluyeron investigaciones con metodologías cuantitativas, cualitativas y mixtas que midieran cambios en conocimientos, actitudes, autoeficacia o prácticas de implementación. Para garantizar la validez de los resultados, se aplicó una evaluación de calidad metodológica utilizando las listas de verificación de Lockwood et al. para estudios cualitativos, Moola et al. para estudios cuantitativos y mixtos, y las herramientas del NIH para ensayos controlados, seleccionando solo aquellos que cumplieran con al menos el 80% de los criterios de calidad establecidos. De un total inicial de 665 registros identificados, el proceso de cribado y evaluación resultó en la selección final de 17 artículos para la síntesis de resultados.
El análisis de los 17 estudios seleccionados revela una tendencia internacional, con mayor producción en países como Colombia, Estados Unidos y España, hacia la superación de los modelos de formación tradicionales. Los hallazgos principales demuestran que las intervenciones más exitosas son aquellas que abandonan la enseñanza expositiva y adoptan metodologías de aprendizaje activo y colaborativo. Específicamente, el uso de estrategias como el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), el análisis de cuestiones socio-científicas y los grupos de discusión crítica permiten que el docente no solo adquiera información técnica, sino que confronte sus propios sesgos y estereotipos. Estos enfoques han demostrado un impacto significativo en la dimensión actitudinal, reduciendo creencias sexistas y aumentando la disposición para abordar temas sensibles como la diversidad sexual y la identidad de género. Un resultado clave es la mejora en la autoeficacia docente; los profesores que participan en capacitaciones con un componente de reflexión crítica reportan mayor confianza para interactuar con estudiantes y padres de familia sobre SSR. Asimismo, se identificó que la integración de herramientas digitales y programas en línea facilita la flexibilidad necesaria para la actualización continua, evitando que la formación sea percibida como una carga administrativa adicional. No obstante, los resultados también subrayan que la actualización docente no ocurre en el vacío. La efectividad de estas intervenciones está estrechamente ligada al apoyo institucional y a la existencia de políticas públicas que respalden la implementación de la ESI en el currículo escolar. En conclusión, la formación docente efectiva en sexualidad se caracteriza por ser un proceso transformador que vincula el conocimiento científico con la sensibilidad social y el pensamiento crítico.
La revisión sistemática concluye que la actualización docente en ESI debe transitar de un enfoque informativo-biologicista hacia uno pedagógico-crítico. No basta con la transferencia de datos; es fundamental fomentar espacios de reflexión que aborden las dimensiones socioafectivas y los derechos humanos. Las metodologías activas, como el aprendizaje basado en proyectos y el análisis de cuestiones socio-científicas, emergen como herramientas idóneas para que los profesionales de la psicología educativa desarrollen la autoeficacia necesaria para enfrentar sesgos y estereotipos. Estos hallazgos subrayan que el pensamiento crítico es el motor de la actualización continua, permitiendo al docente actuar como guía cognitivo capaz de orientar a los adolescentes en la era digital. Finalmente, la sostenibilidad de estas intervenciones depende de un soporte institucional sólido y de la flexibilidad que ofrecen los medios digitales para cerrar brechas formativas.
José Manuel Meza Cano

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Carmen Lucia Sanchez CasanovaDra. Carmen Lucía Sánchez CasanovaDra. Nadia Saraí Corral FríasDra. Martha Frías ArmentaDr. Marc Yancy Lucas
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Derivado de lo anterior este trabajo tiene como objetivo la utilización de el método cualitativo de foto voz en mujeres indígenas (yaquis) utilizado por la psicología social (Nykiforuk et al., 2011), el cual contiene un formato visual de imágenes tomadas por los participantes, para empoderar a los grupos que han sido vulnerados históricamente como el pueblo yaqui (Padilla, 2015)
Los pueblos originarios y mayormente las mujeres enfrentan mayores desigualdades sociales y económicas, así como afectaciones en sus derechos humanos (ONU MUJERES, 2022). En específico han sufrido despojos y por lo tanto, reducción en el acceso a sus recursos naturales, especialmente el agua potable. Un concepto dentro de la psicología social y jurídica que nos puede ayudar a detectar las estructuras sistémicas que mantienen desigualdades y prevalecen en estos pueblos especialmente en sus mujeres es la justicia transformativa. Diversos estudios nos muestran que a partir de la implementación de un modelo de justicia transformativa aquellos grupos que han sido minorizados han podido detectar y modificar estructuras de violencia y desigualdad que anteriormente se han visto normalizadas. Para la detección de estructuras en mujeres indígenas frente a su derecho al agua potable, diversos autores y autoras sugieren el análisis de la interseccionalidad. La interseccionalidad es un enfoque analítico que examina cómo diversas identidades sociales y categorías (género, raza, clase, sexualidad, edad, etc.) convergen, entrelazándose para crear sistemas de opresión, discriminación o privilegio únicos (Crenshaw, 2012). Por otro lado, pretende analizar cómo desde los estudios de la representatividad de las mujeres indígenas frente a sus recursos es decir la cosmovisión. Sin embargo, no existen muchos estudios en México que aborden esta problemática incluyendo los elementos de interseccionalidad y cosmovisión.
Foto voz es un método cualitativo que ha sido utilizado por la psicología social , que contiene un formato visual de imágenes tomadas por los participantes, para empoderar a los grupos que han sido vulnerados históricamente (Nykiforuk et al., 2011).A través de la toma de fotografías, las personas son capaces de compartir gráficamente, a través de imágenes creadas por ellos y ellas mismas, sus problemas, situaciones particulares, representaciones personales y reflejar la situación que enfrentan. Participantes Las participantes que fueron invitadas en el método de fotos voz son mujeres yaquis que habitan en tres diferentes pueblos yaqui de Sonora. Las tomas de fotografías se realizaron por seis mujeres, odas mayores de edad quienes se desarrollan en diferentes actividades dentro de estas comunidades. Procedimiento Primeramente se realizó una capacitación a las mujeres yaquis, que consistía en una breve explicación de lo que significa el instrumento foto voz. Se indico que con una fotografía representaran lo que significaba para ellas el agua (hogar y comunidad). Posteriormente se pidió que tomaran las fotografías. Consecuentemente, las mujeres realizaron una narrativa sobre las fotografías, donde se discutió que trataban demostrar con sus fotografías y que representaba para ellas la fotografía. De las entrevistas realizadas (5) de forma presencial y una a través de medios electrónicos), derivadas de la toma de fotografías que hicieron seis mujeres yaquis, a partir de consentimiento informado y firmado por las participantes, se realizaron grabaciones de estas, por lo que posteriormente se transcribieron textualmente de forma manual en procesador de textos. Análisis}: Se utilizó un análisis de contenido para la interpretación individual de fotografías, dentro de enfoques interpretativos. Se eligió, además del análisis de contenido, un enfoque fenomenológico interpretativo como el adecuado para guiar el análisis. Se realizó un análisis de fotografías y y paralelamente un análisis de la transcripción
Las participantes compartieron un total de 22 fotografías. En el análisis de contenido de las fotografías se encontraron similitudes y diferencias en las aproximaciones y temas a tratar en cada una de ellas. Así mismo, se encontró que para las mujeres Yaquis el agua representa formas de almacenar y conservar el agua, el cuidado de las plantas para conservación de clima y festividades tradicionales propias de la Tribu Yaqui. Al agrupar las fotografías por personas y los temas incluidos se encontró que los temas más recurrentes fueron salud e higiene y plantas y vegetación. Por otro lado, el análisis del discurso de las entrevistas sobre las fotos encontró que para las mujeres las representaciones sobre el agua convergen entre sus percepciones de exigencia social, necesidad de sobrevivencia ante la escasez. Pero también de relevancia por mantener vivas sus costumbres y transmisión de conocimientos. Los resultados del presente estudio a partir de foto voz y las representaciones del agua para las mujeres Yaquis sugieren que la cosmovisión del agua sugieren categorías de conexiones sobre el deber doméstico, espiritual y comunitario. En palabras de Mertens (2012), la justicia transformativa se activa cuando se evidencian desigualdades producidas por el colonialismo, el extractivismo y el racismo ambiental, tres factores que afectan directamente a los pueblos yaquis (Padilla, 2015). El método de foto voz permitió visibilizar, mediante imágenes y relatos, la vida cotidiana de las mujeres y la centralidad del agua en sus actividades domésticas, agrícolas y rituales. Las fotografías fueron descritas por ellas como testimonio de resistencia ante un entorno desigual. Algunas imágenes mostraban los recipientes que utilizan para almacenar agua, las largas distancias que deben recorrer para obtenerla y los espacios de convivencia donde el agua se convierte en símbolo de vida y pertenencia. Estos testimonios ilustran cómo la desigualdad en el acceso al agua impacta no solo en la salud y la economía doméstica, sino también en la identidad colectiva y la dignidad de las mujeres (ONU Mujeres, 2022).
En congruencia con Crenshaw (2012) y la teoría de la interseccionalidad se puede entender que la injustica en torno al agua surge del despojo desde las estructuras externas y su interacción con discriminación por su género desde estructuras internas. Desde la justicia transformativa acorde a la teoría de Mertens (Cram & Mertens, 2016; Mertens, 2012, 2025; Mertens & Chilisa, 2024)los resultados evidencian que garantizar el derecho humano al agua para las mujeres yaquis implica no solo proveer infraestructura, sino también reconocer su voz, su saber y su derecho a decidir sobre los bienes comunes que sostienen la vida. El presente estudio nos da evidencia de cómo, desde la justicia transformativa, se identifican las barreras para obtener justicia social y en este trabajo se describen como las mujeres yaquis enfrentan esas barreras para alcanzar el abasto del agua para sus tareas cotidianas.
Dra. Carmen Lucía Sánchez Casanova Dra. Nadia Saraí Corral Frías Dra. Martha Frías Armenta Dr. Marc Yancy Lucas

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Rodrigo Esteban Mora OrtizDulce Jasmin Marquez MeadeRodrigo Esteban Mora OrtizAna Paola Sierra CastilloAna Julia Toledo López
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Diseñar y adaptar un instrumento para evaluar la asertividad en el ámbito laboral, tomando como base la Escala Multidimensional de Asertividad (EMA).
La asertividad es una habilidad de comunicación fundamental para la salud organizacional y la productividad laboral. El objetivo principal de este estudio fue diseñar y adaptar una herramienta de evaluación multidimensional de la asertividad en el contexto laboral mexicano, basada en el modelo de la Escala Multidimensional de Asertividad (EMA). Se buscó obtener evidencias iniciales de validez y confiabilidad para el nuevo instrumento, denominado Test de Asertividad Multidimensional Integral (TAMI).
Se realizó un estudio instrumental y transversal con una muestra de conveniencia de 27 trabajadores (N=27) (12 hombres y 15 mujeres, M edad =29.89 años, DE=10.96). Los participantes completaron el TAMI (con sus tres dimensiones: Asertividad, No Asertividad y Asertividad Indirecta) y la Escala de Asertividad de Rathus (R.A.S.) como instrumento de criterio para la validez convergente. La validez de contenido fue evaluada previamente por un grupo de 4 jueces expertos. Se calcularon las correlaciones de Pearson y los coeficientes de consistencia interna (α de Cronbach y ω de McDonald).
El TAMI demostró ser altamente consistente internamente. La dimensión de No Asertividad alcanzó una confiabilidad excelente (α=0.907), mientras que Asertividad (α=0.805) y Asertividad Indirecta (α=0.778) mostraron valores adecuados. Respecto a la validez convergente, la dimensión de Asertividad del TAMI correlacionó de manera positiva y moderada con el R.A.S. (r=0.414,p<0.05). Se obtuvieron las correlaciones negativas esperadas con las dimensiones opuestas: No Asertividad (r=−0.759,p<0.001) y Asertividad Indirecta (r=−0.457,p<0.05), lo que apoya la diferenciación del modelo multidimensional. Los resultados descriptivos indicaron que la muestra se ubicó en un nivel promedio de asertividad (M T ≈50), pero con una variabilidad significativa.
Los datos obtenidos sugieren que el TAMI es una herramienta inicial confiable y válida para el diagnóstico de estilos de comunicación interpersonal en el contexto laboral. La consistencia de los resultados psicométricos apoya la fundamentación en la Teoría del Aprendizaje Social de Bandura, al confirmar que la asertividad es una conducta medible en este entorno. Limitaciones: La principal limitación es el tamaño reducido de la muestra, lo cual restringe la generalización y no permitió la realización de un Análisis Factorial para confirmar la estructura interna del constructo. Se recomienda continuar con un proceso de estandarización a gran escala, incluyendo el análisis de estabilidad temporal (test-retest). El TAMI se postula como una herramienta diagnóstica valiosa para el diseño de intervenciones y programas de capacitación en habilidades sociales dentro de las organizaciones.
Dulce Jasmin Marquez Meade Rodrigo Esteban Mora Ortiz Ana Paola Sierra Castillo Ana Julia Toledo López

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Ana Lorena Villalobos MartinezGuadalupe Pineda SánchezTatiana de Jesús Marrufo Cardeña
Aula 10305 · 03:00 pm - 03:19 pm
Analizar las características del autoconcepto docente y los significados del ejercicio docente construidos por los educadores de primaria de Mérida, Yucatán a partir de sus experiencias en la práctica educativa.
El docente es una figura indispensable en el proceso educativo de las infancias. Mediante la relación que crean con sus alumnos/as, los guían y acompañan, proporcionando el andamiaje necesario para propiciar el desarrollo de una variedad de habilidades que faciliten su interacción con el mundo. La presencia de los educadores en la vida de los estudiantes tiene grandes posibilidades de impulsarlos positivamente y potenciar sus capacidades cognitivas, sociales y afectivas. El docente se relaciona con el alumnado de acuerdo con la percepción que tiene de sí mismo y del papel que debe cumplir. Las interacciones entre los educadores y los diferentes actores (estudiantes, padres, otros docentes, incluyendo aquellos que hayan tenido cuando fueron alumnos/as), las experiencias en el escenario educativo y las expectativas sociales de cada contexto propician y enriquecen la construcción de significados sobre sí mismos en la labor docente. En el contexto contemporáneo, las exigencias y presiones sociales hacia la labor y el rol que ejerce el docente, podrían estar generando un ambiente de mayor estrés. Asimismo, las condiciones laborales en las que se desempeñan pueden representar limitaciones en su ejercicio docente. Los significados construidos podrían fungir como directrices de las actitudes con las que se aproximan a su entorno y realizan su práctica educativa, pudiendo repercutir en el autoconcepto que tengan de sí mismos como docentes. Esta percepción y valoración incide simultáneamente en variables psicológicas como la motivación, el grado de ansiedad experimentado y el manejo del estrés. De esta forma, un pobre autoconcepto genera sentimientos de devaluación, lo que a su vez ocasiona una precaria valoración de su propio desempeño, pudiendo reflejarse en su ejercicio profesional y en las interacciones con el alumnado. Asimismo, se convierte en factor de riesgo para su salud mental.
La investigación se desarrolló bajo un enfoque cualitativo, con alcance descriptivo y un marco interpretativo fenomenológico. La población objetivo fueron docentes de primaria de la ciudad de Mérida, con al menos 3 años de experiencia frente a grupo, que actualmente sigan ejerciendo su profesión. Se excluyeron docentes que aun cumpliendo con estos criterios se especializan únicamente en educación especial, o aquellos que estuvieran jubilados. La muestra fue no probabilística, implementando muestreo en cadena para la identificación de participantes potenciales. En total, participaron 10 docentes de primarias de Mérida, Yucatán, de los cuales el 60% (6) son mujeres, mientras que el 40% (4) son hombres. El 50% (5) de los participantes laboran en escuelas públicas, y el 50% (5) en escuelas privadas. Todos los participantes laboran en la jornada matutina. Para la recolección de información se utilizó como estrategia central la entrevista a profundidad semiestructurada. Para su desarrollo se elaboró una guía de preguntas que fungieron como directrices para el diálogo. Se llevaron a cabo individualmente y cada una tuvo una duración promedio de 190 minutos. Complementariamente, se realizó un diario de campo como estrategia adicional y útil para la triangulación de información. Apegándose a los criterios de la ética, en el primer contacto con los participantes se les proporcionó información sobre el objetivo del estudio y las formas de participación, explicitándose en una carta de consentimiento informado en donde también se garantizó la confidencialidad de la información y se solicitó su autorización para la grabación de la entrevista. El análisis de la información se llevó a cabo artesanalmente (sin la utilización de software), usando como materia prima para el análisis de contenido la transcripción de entrevistas. La información se organizó en ejes temáticos, categorías y subcategorías
La información recabada se organizó en nueve ejes. Para fines del presente escrito se presenta una síntesis general de éstos. A partir de los relatos expuestos se encontró que los primeros inicios y acercamiento con la docencia, se encuentran influenciados por familiares y amigos que se desempeñan en ese ámbito. Al comenzar a ejercer su labor, la mayoría relata haber presentado una variedad de retos, principalmente conseguir plaza y posterior a esto, desempeñarse como profesor titular frente a un grupo, debido al contraste entre el rol docente con el que fueron educados, y el existente actualmente, en donde el respeto hacia su figura ha decaído significativamente. Actualmente una gran proporción de ellos/as mantienen un deseo genuino por seguir aprendiendo y formándose, para construir comunidades de respeto, confianza y amor dentro del aula. La actitud retadora e involucramiento de los padres suele ser el principal obstáculo para ejercer su labor, llegando a impactar en su autovaloración. La relación con los alumnos es altamente significativa y especial, evidenciándose en la importancia atribuida a su promoción, cuidado y preservación. A pesar de las condiciones adversas, la motivación central para permanecer en el ejercicio docente es continuar formándose y trascender en la vida de sus alumnos a través de la construcción de espacios seguros en donde puedan aprender, desarrollarse y ser felices. Por lo general, los docentes de escuelas públicas suelen creer que los de educación privada tienen mejores condiciones, servicios y prestaciones y viceversa. A su perspectiva la infraestructura no es algo que influya en su rendimiento, pero aun así es señalado como un área a mejorar dentro de la institución. Por otro lado, perciben el ambiente laboral como colaborativo, respetuoso y de apoyo, en donde predominan más los docentes que cumplen con su labor que los que no ejercen su rol como deberían. En su totalidad, los/as docentes aseveran concluir la jornada laboral extremadamente exhaustos, frustrados e incluso sobreestimulados; sin embargo, también experimentan emociones de felicidad y satisfacción. Suelen realizar actividades de autocuidado como hacer ejercicio, pasar tiempo en familia, actividades espirituales y de gustos personales. Al explorar los significados y cambios a lo largo del tiempo, consideran que el "ser docente" es lo que predomina en su práctica, deseando trascender a través del tiempo, dejando una huella en sus alumnos.
Los significados y el autoconcepto docente se construyen desde experiencias tempranas e interacciones que se van enriqueciendo a través del tiempo en la labor, influyendo en su práctica, concordando con De los Santos y Tinajero (2025), quienes establecen que las experiencias docentes, están influenciadas por sus historias personales y profesionales, las cuales se adaptan al cambio constante. Así mismo los resultados coinciden con la perspectiva de Dewey (2004) pues las experiencias de docentes dentro de la educación mantienen un carácter activo-pasivo, no únicamente cognitivo, que valora la continuidad, sentido y conocimiento a través de las relaciones establecidas. Los docentes construyeron en su mayoría un autoconcepto de guías y cuidadores que potencializan el desempeño de sus estudiantes, retroalimentando la propia práctica, al demostrar su genuino interés por crear un entorno agradable, su deseo por dejar una huella y ser recordados a través del tiempo, que reflejaría el cambio que lograron.
Guadalupe Pineda Sánchez Tatiana de Jesús Marrufo Cardeña

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Lesly Yohanna Acosta ValenzuelaLesly Yohanna Acosta ValenzuelaDayan Itzel Castro Tamayo
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Evaluar el impacto de la Violencia Sexual Facilitada por la Tecnología en la salud mental y el bienestar psicosocial de mujeres adultas jóvenes de 18 a 25 años en Baja California, explorando sus consecuencias emocionales y conductuales en un contexto de estigma e impunidad.
La Violencia Sexual Facilitada por la Tecnología (VSFT) es una crisis de salud pública que afecta de manera desproporcionada a mujeres jóvenes en México. El fenómeno, que incluye la difusión no consensuada y el ciberacoso, se dirige principalmente a ellas: el 90% de las víctimas de distribución digital no consensuada son mujeres, quienes tienen el doble de probabilidad de ser agredidas que los hombres (ONU Mujeres, 2020). El daño es duradero, amplificado por la huella digital (Meza & González, 2022). El contexto mexicano de estigmatización, impunidad y barreras culturales agrava las consecuencias psicológicas, que incluyen ansiedad, depresión, TEPT y revictimización social (PROFECO, 2023; ONU Mujeres, 2020).
La investigación se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo con un diseño de alcance exploratorio-descriptivo, cuyo objetivo principal fue determinar el impacto en la salud mental y las consecuencias psicosociales de la Violencia Sexual Facilitada por Tecnología (VSFT). La muestra final se conformó por 10 mujeres (N=10) de 18 a 25 años, residentes en Baja California (México), con una edad media de 20 años (DE=1.89). Para la recolección de datos sobre la sintomatología clínica y las consecuencias psicosociales, se aplicaron pruebas estandarizadas de tipo psicométrico, incluyendo el Inventario de Ansiedad de Beck (BAI), el Inventario de Depresión de Beck (BDI) y el Listado de Estrés Postraumático para el DSM-5 (PCL-5). Finalmente, los datos fueron sometidos a un análisis estadístico descriptivo para cuantificar la severidad y la frecuencia de las afecciones reportadas en las dimensiones de angustia, evitación, aislamiento y deterioro funcional.
Ideación Suicida: Presente en el 30% de las respuestas. Angustia Intensa: Reportada en el 50% de las respuestas. Deterioro Funcional: Indicado por la presencia de la sintomatología grave y la fatiga reportada. Estrategias Defensivas: El 60% de las participantes reportó evitación y aislamiento como respuesta al contexto de deterioro de la confianza e incomprensión social. Ausencia Total de Denuncias: Se registró una ausencia total de denuncias en la muestra estudiada.
Los resultados confirman que la Violencia Sexual Facilitada por la Tecnología (VSFT) produce un impacto negativo significativo en la salud mental y el bienestar psicosocial de mujeres jóvenes (18-25 años) en Baja California. La VSFT representa un riesgo clínico severo, evidenciado por el 30% de la muestra que reportó ideación suicida y un aumento en los síntomas de estrés, ansiedad y depresión. El impacto psicosocial se manifiesta en un alto aislamiento (60%) y altos niveles de autoinculpación (50%). Finalmente, la ausencia total de denuncias (0%) corrobora que el estigma cultural y la percepción de impunidad son las barreras primarias que limitan el acceso a la justicia. Por lo tanto, se concluye la necesidad crítica de implementar intervenciones integrales en salud mental y fortalecer los marcos legales para combatir el estigma y la impunidad en el entorno digital.
Lesly Yohanna Acosta Valenzuela Dayan Itzel Castro Tamayo

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Karol Romina Varshavsky
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Realizar un instrumento para analizar la influencia de las redes sociales en la sintomatología del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en adolescentes y adultos jóvenes de 15 a 25 años residentes de Mexicali.
Las redes sociales actualmente tienen un gran impacto en la población mexicana, son el método más utilizado de comunicación e incluso de entretenimiento de las personas que tienen acceso a ellas. A pesar de los aspectos positivos de dichas plataformas, su uso puede ser percibido como problemático para una población significante de adolescentes y jóvenes adultos, ocasionando dificultades en su rendimiento académico, personal o profesional. El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo que suele manifestarse como dificultades en el control de impulsos y/o la inatención, síntomas que tienen un impacto en la vida de las personas que tienen este trastorno. Asimismo, el uso de redes sociales tiene un efecto en los síntomas de dicho trastorno.
El estudio empleó un enfoque cuantitativo, no experimental y transversal con el propósito de analizar la relación entre el uso de redes sociales y la sintomatología interna y externa del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) en adolescentes y adultos jóvenes. Este diseño permitió medir de manera objetiva la intensidad del uso de redes sociales y su asociación con las manifestaciones conductuales y emocionales del TDAH en un solo momento temporal. Muestra La muestra estuvo conformada por 30 participantes de entre 15 y 25 años de Mexicali, Baja California, todos con diagnóstico previo de TDAH. La selección se realizó mediante muestreo no probabilístico intencional, asegurando que los participantes reportaran uso habitual de redes sociales y contaran con disponibilidad para responder el cuestionario digital. La recolección de datos se llevó a cabo mediante un cuestionario digital aplicado por Google Forms. El instrumento evaluó tres componentes principales: frecuencia e intensidad del uso de redes sociales, sintomatología externa (conductas impulsivas e hiperactivas) y sintomatología interna (inatención, desregulación emocional y síntomas internalizados). Antes de participar, cada persona recibió una explicación del estudio y firmó un consentimiento informado. La aplicación fue individual, voluntaria y anónima. Procesamiento de datos Los datos se exportaron y analizaron en IBM SPSS Statistics versión 30. Se evaluó la consistencia interna del instrumento mediante alfa de Cronbach y posteriormente se verificó el supuesto de normalidad con la prueba Shapiro–Wilk para determinar las pruebas estadísticas apropiadas. Pruebas estadísticas Se realizaron estadísticos descriptivos para caracterizar las variables. Para evaluar la relación entre el uso de redes sociales y la sintomatología interna y externa, se utilizaron correlaciones de Pearson, al cumplirse el supuesto de normalidad. Además, se ejecutaron análisis de regresión lineal para identificar el poder predictivo del uso de redes sociales sobre ambas formas de sintomatología.
Con el fin de determinar el tipo de pruebas a aplicar, se evaluó la normalidad de las variables mediante la prueba Shapiro–Wilk. Los resultados indicaron que las variables síntomas internos (p= 0.392), síntomas externos (p= 0.076) y redes sociales (p= 0.441) mostraron una distribución normal (p > .05). Debido a ello, para los análisis posteriores se emplearon pruebas paramétricas. Se analizó la relación entre la variable Redes Sociales (RS) y la Sintomatología Externa (SE) mediante la correlación de Pearson. Los resultados mostraron una correlación positiva y estadísticamente significativa, r = .578, p < .001, lo que indica que a mayor uso de redes sociales mayor manifestación de sintomatología externa. Asimismo, se examinó la relación entre RS y la Sintomatología Interna (SI) mediante la misma prueba, evidenciándose una correlación significativa, r = .539, p = .002, lo que sugiere que un uso extenso de las redes sociales también se asocia con mayores niveles de sintomatología interna. En ambos casos se rechaza la hipótesis nula, dado que las asociaciones encontradas son estadísticamente significativas. Posteriormente, se realizó un análisis de regresión para determinar si la variable RS predecía significativamente la SE. El modelo fue significativo, F(1, 29) = 14.070F, p = .001, explicando el 33.4% de la varianza (R² = .334) (R² ajustado. 311). Además, RS resultó ser un predictor significativo, β = .578, p = .001, t(29)= .375 indicando que por cada unidad que aumenta RS, SE aumenta en 0.141 unidades, IC 95% [0.049, 0.489]. De igual manera, se evaluó los síntomas internos (SI) con redes sociales (RS) y se encontró que el modelo fue significativo, F(1, 29) = 11.486, p = 0.002 , explicando el 29.1% de la varianza (R² = 0.291) (R² ajustado 0.266). Además, RS resultó ser un predictor significativo, β = 0.539, p = 0.002 , t(29)= 3.389 indicando que por cada unidad que aumenta RS, SI aumenta en 0.134 unidades, IC 95% [0.049, 0.489]. En conjunto, ambos análisis muestran que el uso de redes sociales predice tanto la sintomatología externa como la interna, por lo que se rechaza la hipótesis nula en ambos casos.
La presente investigación analizó la influencia de las redes sociales en los síntomas de TDAH en jóvenes de Mexicali. Los resultados confirman que el uso intensivo de redes sociales se asocia significativamente con un aumento en la sintomatología interna y externa del trastorno. Por lo que, se concluye que el entorno digital actúa como un factor agravante de la sintomatología y se determina que el entorno digital desregulado es una barrera clave que afecta el bienestar del trastorno.

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Annie Yoseline García ValleDiana Lizeth Ruiz Solorio
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Analizar los beneficios, limitaciones e implicaciones éticas que los psicoterapeutas en Mexicali, Baja California, perciben en el uso de los grandes modelos de lenguaje (LLMs) como herramientas complementarias en el proceso psicoterapéutico.
En los últimos años, las tecnologías basadas en inteligencia artificial (IA) han comenzado a integrarse en múltiples ámbitos, incluido el de la salud mental. Entre ellas destacan los grandes modelos de lenguaje (LLMs), herramientas capaces de generar respuestas complejas y mantener conversaciones en tiempo real. Aunque no fueron diseñados con fines clínicos, su uso se ha extendido entre personas que buscan orientación inmediata o apoyo emocional, lo que ha despertado interés sobre su posible papel dentro de la psicoterapia. La investigación existente se ha centrado principalmente en comprender cómo los usuarios emplean estas tecnologías para manejar emociones, resolver dudas o enfrentar malestares psicológicos. Sin embargo, también se han identificado riesgos relevantes, como la ausencia de contención emocional profunda, la posibilidad de generar dependencia y la falta de garantías claras sobre la privacidad de la información. De manera más reciente, algunos estudios han comenzado a explorar la percepción de profesionales de la salud mental, mostrando posturas que combinan reconocimiento del potencial de estas herramientas con preocupaciones éticas y clínicas significativas. A pesar de ello, la mayoría de estos trabajos se ha desarrollado en Europa y Estados Unidos, mientras que en América Latina la evidencia es escasa. Esta falta de información contextualizada dificulta comprender cómo los psicoterapeutas evalúan el uso de LLMs en realidades socioculturales distintas. Ante este panorama, se vuelve necesario explorar cómo los profesionales de Mexicali perciben el posible uso de los LLMs dentro de su práctica clínica. En particular, resulta relevante conocer su opinión respecto a cuatro aspectos: la utilidad práctica de estas herramientas, los riesgos clínicos que podrían implicar, las implicaciones éticas y de confidencialidad, y la factibilidad de implementarlas. Con base en ello, la presente investigación se plantea comprender cuál es la percepción de los psicoterapeutas sobre el uso de los LLMs en el ámbito clínico.
Se empleó un enfoque cuantitativo mediante un cuestionario estructurado, adecuado para explorar percepciones profesionales sobre el uso de grandes modelos de lenguaje (LLMs) en psicoterapia. El estudio tuvo un carácter exploratorio debido al conocimiento limitado existente en el contexto local y utilizó un diseño transversal, ya que la recolección de datos se realizó en un único momento a través de una encuesta en línea. La muestra estuvo conformada por 20 psicoterapeutas en ejercicio en Mexicali, seleccionados mediante muestreo intencional. Los criterios de inclusión fueron: contar con licenciatura en psicología, posgrado en psicoterapia, práctica clínica activa en la ciudad y conocimiento o experiencia previa con LLMs. Se excluyó a quienes no cumplieran estos requisitos o no otorgaran su consentimiento informado. La invitación a participar se realizó a través de redes profesionales y clínicas locales. A cada persona se le explicó el objetivo del estudio y se le proporcionó un enlace a la encuesta elaborada en Google Forms. El formulario incluía consentimiento informado, así como filtros automáticos para verificar los criterios de inclusión. La participación fue voluntaria, anónima y no remunerada; además, las respuestas se almacenaron en una carpeta con acceso restringido para garantizar la confidencialidad. El instrumento estuvo compuesto por 29 ítems en formato Likert de cuatro puntos, distribuidos en cuatro dimensiones: utilidad práctica, riesgos clínicos, implicaciones éticas y de confidencialidad, y factibilidad de implementación. Los análisis de consistencia interna mostraron valores adecuados para todas las dimensiones, lo que respaldó su uso con fines descriptivos. Los datos fueron exportados y procesados en IBM SPSS Statistics (versión 31). Se obtuvieron estadísticos descriptivos para las variables sociodemográficas y para cada dimensión del cuestionario. Los valores Likert se recodificaron en categorías de acuerdo y desacuerdo para identificar tendencias generales por dimensión evaluada.
Los análisis descriptivos permitieron caracterizar a la muestra y responder la pregunta central sobre la percepción de los psicoterapeutas respecto al uso de LLMs en su práctica clínica. Las edades más frecuentes fueron 25 y 34 años, la experiencia profesional predominante se ubicó entre 4 y 6 años, y el enfoque terapéutico más común fue el cognitivo-conductual. Para responder a los objetivos del estudio, las puntuaciones Likert se recodificaron en categorías de acuerdo y desacuerdo, lo que permitió identificar tendencias generales por dimensión. En la dimensión de utilidad práctica, el 80% de los participantes mostró acuerdo, indicando que los LLMs representan herramientas complementarias con potencial para apoyar tareas clínicas, como la elaboración de materiales, el seguimiento entre sesiones y la optimización de tiempos. Respecto a los riesgos clínicos, el 95% expresó acuerdo con los ítems que señalaban afectaciones relevantes al proceso terapéutico. Los participantes identificaron riesgos relacionados con la relación terapéutica, la posible dependencia del paciente y la incapacidad de los modelos para identificar crisis o responder adecuadamente ante situaciones de alto riesgo. En cuanto a las implicaciones éticas y de confidencialidad, el 90% manifestó preocupación por el manejo de la información del paciente. Señalaron riesgos vinculados al procesamiento de datos en servidores externos, la falta de transparencia en el funcionamiento de los modelos y la necesidad de lineamientos regulatorios específicos. Finalmente, en la dimensión de factibilidad de implementación, el 85% identificó barreras importantes, entre ellas la carencia de regulación, los costos de adopción, la necesidad de capacitación y la limitada evidencia empírica disponible. En conjunto, los resultados muestran percepciones predominantemente favorables respecto al potencial de los LLMs, pero acompañadas de preocupaciones clínicas y éticas que limitan su implementación actual.
El estudio permitió identificar cómo los psicoterapeutas perciben el uso de los grandes modelos de lenguaje (LLMs) en la práctica clínica. En general, reconocen su utilidad para complementar intervenciones, optimizar procesos y apoyar la continuidad del tratamiento. Sin embargo, esta valoración positiva coexiste con una fuerte preocupación por los riesgos clínicos, especialmente posibles afectaciones a la relación terapéutica, dependencia emocional y limitaciones para responder ante crisis. También destacan importantes implicaciones éticas, como la protección de datos, la responsabilidad profesional y la ausencia de lineamientos regulatorios claros. Aunque los participantes consideran que los LLMs podrían integrarse como herramientas complementarias, señalan que su adopción requiere capacitación, protocolos definidos y medidas robustas de privacidad. Entre las limitaciones del estudio se encuentran el tamaño reducido de la muestra y su carácter local. Se recomienda ampliar futuras investigaciones y evaluar directamente el impacto clínico y ético del uso de LLMs en psicoterapia.
Diana Lizeth Ruiz Solorio

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Herlinda Aguilar ZavalaCardona Torres Luz MaríaMorales Álvarez Clara TeresitaSaucedo Padua GerardoCeja Sosa Victoria Abril
Aula 10308 · 03:00 pm - 03:19 pm
Enmarcar la experiencia de niños expuestos a violencia comunitaria en Celaya, Gto.
En México se ha generado exposición a la violencia comunitaria (EVC), la cual ocurre entre personas sin parentesco, que pueden o no conocerse, generalmente fuera del hogar. Los niños han sido testigos directos o indirectos de violencia en las calles de la Ciudad de Celaya, Gto.
Estudio cualitativo, fenomenológico y análisis de indicadores emocionales del DFH de 25 niños de entre 11 y 12 años de edad, expuestos a violencia comunitaria en Celaya, Gto.
Se reclutaron ocho hombres y 17 mujeres, con exposición directa a violencia comunitaria, según el Índice de Reacción del TEPT de la UCLA. Los indicadores emocionales indican inseguridad, angustia y ansiedad, agresividad, inmadurez, pobre coordinación e impulsividad; inestabilidad y falta de equilibrio general. Rigidez y dificultad para concentrarse, tendencia a la introversión y retraimiento; sentimientos de inadecuación o culpa; finalmente, tensión e intento rígido de controlar sus propios impulsos sexuales o un temor a sufrir un ataque de tipo sexual. Del discurso se detectaron 109 segmentos de información, que generaron 34 códigos iniciales, mismos que dieron lugar a 9 subtemas iniciales, de las cuales generaron seis temas que describen el significado de la experiencia de ser víctima o testigo de violencia comunitaria: Malestar emocional, Invasión del espacio seguro, Intervención de los adultos, Cómo se presentan, Sensación de inseguridad y Respuesta de la autoridad.
Los niños expuestos a violencia comunitaria residentes en la Ciudad de Celaya presentan ansiedad, impulsividad, agresividad, inadecuación retraimiento, tensión y temor a un ataque sexual. El significado de la experiencia de violencia comunitaria en estos niños, implica malestar emocional, invasión del espacio seguro, intervención de los adultos, presencia física, sensación de inseguridad y respuesta de la autoridad.
Cardona Torres Luz María Morales Álvarez Clara Teresita Saucedo Padua Gerardo Ceja Sosa Victoria Abril

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso (CECE)
ALICIA HERNANDEZ MONTAÑO
10304 · 03:00 pm - 04:30 pm

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Llojan Eduardo Duarte AyalaMayra Linné Almanza Sepúlveda
Aula 10401 · 03:00 pm - 03:19 pm
Caracterizar el sueño de los estudiantes universitarios en periodos de exámenes y no exámenes, a través de una medición con smartwatches en relación con los parámetros recomendados para adultos jóvenes.
El sueño es indispensable para el funcionamiento óptimo del organismo, permitiendo conservar la vigilia, una adecuada recuperación física y mental (Ordoñez & Gavilanes–Gómez, 2023). Se ha evidenciado que los estudiantes universitarios con trastornos de sueño muestran un desempeño académico menor, mayor cansancio y disminución de la concentración (Hernández Marín & Herrera, 2017; Suardiaz Muro et al., 2020), particularmente en periodos de exámenes (Bouloukaki et al., 2023). Además, aquellos con mala calidad de sueño incrementan sus niveles de estrés antes y durante exámenes (Castillo Aldana & Almanza-Sepúlveda, 2024). Los patrones de sueño con frecuencia se miden utilizando diarios o inventarios autoaplicados, sin embargo, estos pueden verse afectados por la percepción individual y sesgos de memoria. En este contexto, los smartwatches permiten registrar de manera continua parámetros de sueño, ofreciendo mayor precisión y fiabilidad (Gaiduk et al., 2022). Por lo que, los smartwatches constituyen una alternativa válida y práctica para la evaluación del sueño (Gaiduk et al., 2022; Tunc et al., 2021). Un estudio en población de adultos jóvenes sanos (21-35 años), evidenció que dormir 6 horas o menos de manera continua produce un efecto acumulativo en el organismo equivalente a tener una privación de sueño durante dos días (Van Dongen et al., 2003). La sociedad americana del sueño recomienda tener una duración de sueño mínima de 7 horas por noche para adultos jóvenes de 18 a 25 años. Se ha encontrado que tener una restricción crónica del sueño por debajo de las 7 horas se asocia con disfunción cognitiva equivalente a la de tener deprivaciones totales de sueño (Banks & Dinges, 2007). Este estudio contribuirá a la comprensión de las variaciones del sueño en periodos de alta y baja demanda académica y conocer si los parámetros se encuentran en relación con lo esperado para adultos jóvenes (Watson et al., 2015).
Un total de 60 estudiantes de la Universidad La Salle Bajío, con edades entre los 18 y 23 años (M= 19.78, DE= 1.18), 37 mujeres (61.7 %) y 23 hombres (38.3 %), 20 de la carrera de psicología (33.3%), 9 de medicina (15%), 13 de enfermería (21.7%) y 18 de ingeniería de software y sistemas computacionales (30%) participaron en este estudio. De acuerdo con la declaración de Helsinki se obtuvo el consentimiento informado de todos los participantes. Aprobación del comité de ética de la Universidad La Salle Bajío, folio: CEIS 0008-180924. Se incluyeron a estudiantes matriculados activos que no consumieran medicamentos ni suplementos para conciliar el sueño, sin historia conocida de enfermedades psiquiátricas o físicas graves. Se excluyeron de la muestra a estudiantes que no utilizaron los relojes inteligentes por al menos cuatro días de la semana. Se utilizó un diseño no experimental pretest-postest (con y sin exámenes). Se utilizó un cuestionario sociodemográfico para conocer las características como la edad, carrera y semestre de los participantes. Posteriormente, se utilizaron relojes inteligentes (smartwatches) de la marca Samsung (Galaxy Fit-3) para medir de manera continua los parámetros de sueño: DS=duración de sueño, RF= recuperación física, RM= recuperación mental, DES=descanso, CS= ciclos de sueño. Los participantes utilizaron el reloj inteligente portándolo en su mano no dominante todas las noches de lunes a viernes, durante ambos períodos (exámenes y no exámenes). Finalmente, se calcularon estadísticos descriptivos, pruebas t emparejadas para comparar sin y con exámenes y pruebas t de una muestra para comparar los valores obtenidos con los de referencia (Watson et al., 2015). El procesamiento de datos y los análisis estadísticos se realizaron en el paquete estadístico SPSS, versión 31, considerando un nivel de significancia de p < 0,05.
Las pruebas-t emparejadas mostraron que los patrones de sueño con o sin exámenes son muy similares (ps >.05), encontrado diferencias únicamente en el descanso, por lo que durante exámenes M = 92.51 (ES = .33) tienen un incremento de 1.31 respecto a no exámenes M = 91.21 (ES= .54), t (59) = 2.34, p < .05. No obstante, ambos se encuentran dentro del valor de referencia > 75. Dado que no se encontraron diferencias significativas en periodos con o sin exámenes, las pruebas-t de una muestra se reportaron únicamente en periodo de exámenes. Se encontró que los estudiantes presentaron en promedio una duración de sueño de 6.19 horas (DE = 0.47), significativamente menor al valor de referencia (8 hrs), t (59) = 62.37, p < .001, indicando que los estudiantes reducen aprox. 2 hrs su duración de sueño respecto a lo sugerido para un descanso óptimo. Además, presentaron un promedio de recuperación física de 59.76 (DE = 12.42), t (59) = -12.63, p < .001 y un promedio de recuperación mental de 71.54 (DE = 12.01) t (59) = - 5.46, p < .001, ambas significativamente menor que el valor de referencia (80). Asimismo, presentaron una media de ciclos de sueño de 3.12 (DE = .79), significativamente menor que el valor de referencia (5), t (59) = -18.44, p < .001, indicando que la recuperación física, recuperación mental y los ciclos de sueño permanecen por debajo del nivel recomendado.
Los estudiantes presentan baja duración de sueño, pobre recuperación física y mental e insuficientes ciclos de sueño en comparación a lo recomendado para su edad. Estos parámetros se mantienen similares en periodo de exámenes y no exámenes. Aunque a estas deficiencias del sueño no se le puede catalogar como un trastorno o una deficiencia grave, es importante reconocer su impacto en la función cognitiva, atención y concentración, procesos indispensables en la vida universitaria. Se conoce que los universitarios tienen parámetros de sueño subóptimos, en este sentido, más que aspirar a que los estudiantes logren un ideal en sus parámetros de sueño, se recomienda emplear estrategias para mejorar la calidad de sueño como llevar a cabo una campaña de hábitos y rutinas para mejorar la calidad e higiene del sueño de los estudiantes, tener un monitoreo personal de los patrones de sueño o, en casos más severos, acudir con un especialista.
Mayra Linné Almanza Sepúlveda

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Valeria Danaly Saldaña AlbaKaren Cortez MorenoFrancisco Daniel Garibay PastranoValeria Danaly Saldaña AlbaLizbeth Milanez Román
Aula 10306 · 03:00 pm - 03:19 pm
Analizar ejes temáticos de la producción científica realizada por la psicología con relación a los problemas de salud. Desde la visión crítica de la epistemología cualitativa planteada por González Rey (2006).
El acceso a la salud en México constituye un problema estructural marcado por profundas desigualdades sociales, económicas y políticas que se han acumulado históricamente. Aunque la Constitución reconoce la salud como un derecho humano universal, en la práctica millones de personas enfrentan barreras persistentes para acceder a servicios médicos oportunos, de calidad y continuos, esta situación evidencia como la salud está supeditada al ámbito de la política, tal como se afirma en la carta de Ottawa (1986), que refiere que la salud no depende solo de los médicos, sino de condiciones políticas y sociales como la equidad, la vivienda y la alimentación, las cuales son responsabilidad del Estado. En este sentido, la presente investigación parte de que los problemas de salud en México no pueden explicarse desde la responsabilidad individual o los estilos de vida personales, sino como el resultado de decisiones político-económicas y modelos de desarrollo que han condicionado la organización del sistema sanitario. A lo largo de distintos sexenios, las políticas públicas, los recortes al gasto social, la privatización gradual de servicios y la falta de continuidad institucional han configurado un sistema desigual e inestable, incapaz de responder de manera equitativa a las necesidades de la población. Este contexto estructural se refleja en el aumento de enfermedades crónicas, la precarización de la atención médica, la saturación hospitalaria y la exclusión de amplios sectores sociales, especialmente aquellos en situación de pobreza o informalidad laboral. Asimismo, la evidencia estadística y epidemiológica confirma que el bienestar en salud está estrechamente vinculado a los determinantes sociales, como la pobreza, la educación, la seguridad social y las condiciones del entorno. En este sentido, es importante revisar cual es la participación de la ciencia para la promoción y la prevención de los problemas de salud, concretamente desde la psicología.
: La presente investigación se desarrolló bajo un diseño de investigación documental, de corte no experimental, orientado al análisis de la producción científica de la psicología con relación a los problemas de salud en México. Una vez delimitado el tema de estudio, se establecieron como criterios de inclusión de los documentos que correspondieran a artículos de investigación científica relacionados con la salud, publicados entre los años 2000 y 2025, y que se encontraran en revistas oficiales de divulgación científica. La muestra estuvo conformada por 300 artículos de investigación científica, los cuales constituyeron la unidad de análisis del estudio. El proceso de búsqueda se llevó a cabo en las bases de datos Redalyc, EBSCO, SciELO y Google Académico. Para la revisión de cada documento se utilizó como instrumento una ficha de análisis, cuyas categorías fueron: región, que permitió identificar el contexto geográfico de producción del estudio en México, Europa y América Latina; eje temático, orientado a clasificar los trabajos en evaluación y diagnóstico, intervención y enfoque metodológico; planteamiento del problema o hipótesis de investigación; fundamentos teóricos; resultados; y coherencias, vinculadas con la congruencia entre los objetivos, las categorías o variables del planteamiento o hipótesis de la investigación y los resultados obtenidos. Las fichas elaboradas fueron sistematizadas y organizadas en una base de datos en Excel, lo que facilitó su clasificación por ejes temáticos. A partir de esta organización, se realizó un análisis descriptivo de cantidades y frecuencias, con el fin de identificar tendencias generales en la producción científica revisada. Posteriormente, los resultados fueron sometidos a un proceso de interpretación desde la categoría de ciencia, apoyado en la perspectiva de la epistemología cualitativa propuesta por González Rey (2006), lo que permitió comprender críticamente las formas de construcción del conocimiento presentes en las investigaciones analizadas.
Los resultados se organizaron a partir de la clasificación de las investigaciones en tres ejes analíticos: evaluación y diagnóstico, intervención y metodológico. A partir de esta organización fue posible identificar las temáticas predominantes en cada eje, así como su distribución porcentual por región. El eje de evaluación y diagnóstico agrupa investigaciones orientadas a la medición, identificación y clasificación de variables y categorías relacionadas con algunos elementos de la salud, tales como prevalencia de enfermedades, factores asociados, perfiles poblacionales, condiciones de acceso a los servicios sanitarios e indicadores de riesgo. A nivel general, este eje concentra el 80.66 % del total de los estudios analizados, lo que muestra su predominio en la producción científica revisada. Esta tendencia se mantiene de forma consistente en las tres regiones. En Europa, el 77.59 % de las investigaciones (45 estudios) se inscriben en este eje; en América Latina, el 79.77 % (142 estudios); y en México, el 85.93 % (55 estudios). En todos los casos, las temáticas abordadas se centran en la descripción empírica del problema de la salud a partir de registros observables y mediciones estandarizadas. El eje de intervención incluye estudios que reportan la aplicación de programas, talleres, estrategias psicoeducativas o acciones dirigidas a modificar conductas, actitudes o prácticas relacionadas con la salud. En términos porcentuales, este eje representa una proporción menor del total de investigaciones en las tres regiones analizadas. En Europa, corresponde al 15.5 % de los estudios (4 investigaciones), mientras que en América Latina representa el 5.05 % (9 estudios) y en México el 6.3 % (4 estudios). Las temáticas abordadas en este eje se relacionan principalmente con la implementación de acciones puntuales en contextos específicos, manteniendo un enfoque centrado en la descripción de los efectos inmediatos de dichas acciones. Por su parte, el eje metodológico reúne investigaciones centradas en la revisión y validación de instrumentos de medición y sistematizaciones. En Europa, este eje representa el 6.9 % de los estudios (9 investigaciones), en América Latina el 15.16 % (27 estudios) y en México el 7.8 % (5 estudios). Las temáticas se orientan al análisis de herramientas y procedimientos metodológicos empleados en el campo de la salud, sin que ello implique necesariamente una problematización de los problemas de la salud. Se evidencia en estos resultados que la práctica científica se centra en describir algunos aspectos relacionados con el problema de la salud.
En conclusión, la práctica científica de la psicología evidencia, en primer lugar, un carácter descriptivo y superficial, lo que genera resultados marginales que no aportan al conocimiento científico. Predomina una visión empírico-positivista. En segundo lugar, no se realizan estudios centrados en la prevención ni en la promoción de la salud. La investigación psicológica es principalmente descriptiva y ateórica, enfocada en la evaluación y diagnóstico más que en la comprensión desde marcos teóricos que permitan entender la subjetividad como proceso dinámico y contextual, tal como plantea la epistemología cualitativa de González Rey (2006). Esta forma limitada de producir conocimiento se refleja en una producción científica poco articulada con el papel de la psicología, pues los ejes de intervención y metodológicos tienen presencia reducida. En consecuencia, la psicología no genera conocimiento significativo para la promoción de la salud, debilitando su aporte real a la comprensión y transformación de problemáticas en los contextos.
Karen Cortez Moreno Francisco Daniel Garibay Pastrano Valeria Danaly Saldaña Alba Lizbeth Milanez Román

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
JORGE LUIS ARELLANEZ HERNANDEZSergio Antonio Barrientos Almanza
Aula 10307 · 03:00 pm - 03:19 pm
Determinar si el comportamiento impulsivo, la presencia de síntomas de ansiedad, depresión, ideación e intento suicida (estados emocionales), así como la percepción de eventos violentos en la familia fungen como predictores del consumo actual de alcohol (consumo último año) en estudiantes de bachillerato que radican en algunas ciudades de los estados que conforman el Golfo de México.
Desde hace casi dos décadas, el consumo de alcohol se ha considerado como un problema de salud pública; esto, debido a los efectos y las consecuencias que genera tanto en los bebedores como en quienes los rodean. De acuerdo con diversos estudios nacionales e internacionales, una de las poblaciones más afectadas por el consumo de este tipo de sustancias es la población adolescente entre los 12 y 17 años, siendo las mujeres el sector poblacional que ha presentado un aumento en el consumo más significativo. Asimismo, se ha identificado que la edad de inicio en el uso de este tipo de bebidas es a edades cada vez más tempranas. Uno de los modelos explicativos que más se ha utilizado es el de factores de riesgo y protección, entendiendo que hay características en las personas que pueden detonarse como un riesgo para el consumo, o bien, existen ciertos atributos que por el contrario, pueden fungir como elementos de protección. Todo esto en términos probabilísticos. En este contexto, existen una serie de factores que son más de carácter individual, dentro de los que se encuentran el comportamiento impulsivo, la sintomatología ansiosa, la depresiva, la ideación y el intento suicida como aquéllos factores que potencialmente pueden ser considerados como riesgos. Así también, se han estudiado una serie de características en el contexto familiar, siendo la violencia uno de los detonadores asociados al uso y abuso de alcohol. En los últimos años, en nuestro país, una de las zonas que muestra algunas prevalencias por encima de la media nacional del consumo de drogas y ha sido fuertemente golpeada por el narcotráfico es la que corresponde al Golfo de México, integrada por los estados de Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Campeche y Yucatán, de allí que surgió el interés de identificar algunos factores psicosociales individuales y otros
A través de un muestreo no probabilístico, por conveniencia, se obtuvo una participaron de 4,136 estudiantes de bachillerato, el 42.6% se encontraban estudiando el primer año, 29.5% el segundo y 27.9% el tercero. Todas y todos los estudiantes participaron de manera voluntaria, el único requisito fue ser estudiante regular del plantel en el que se encontraba y desear participar. Las escuelas convocaron a los padres de familia o tutores para informarles del proyecto y que dieran su consentimiento informado para que sus hijos participaran. Los alumnos que fueron autorizados, en el momento de realizar la aplicación en el salón de clases, se les explicó el objetivo del proyecto; a los estudiantes que reportaron tener menos de 18 años se les solicitó su asentimiento informado, mientras que aquéllos que ya eran mayores se les solicitó su consentimiento informado. El instrumento estuvo conformado por datos sociodemográficos, la Escala de impulsividad de Plutchik, la escala de ansiedad de Goldberg, la escala CES-D de depresión, algunas preguntas sobre la ideación e intento suicida, la Escala sobre percepción de la violencia familiar y un cuadro de exploración del consumo de alcohol. En cuanto al plan de análisis, en primer lugar se realizó un análisis de confiabilidad y validez de cada escala con el fin de contar con certidumbre en la medición. Posteriormente, se utilizó la estadística descriptiva para conocer las características sociodemográficas y el consumo de alcohol. En segunda instancia se utilizó la estadística inferencial para comparar las diferencias entre los grupos de estudio (Abstemios y consumidores actuales de alcohol) y las características psicológicas evaluadas, utilizando las pruebas Chi cuadrada o t de Student, según fuese el caso. Por último, se elaboró una regresión logística teniendo como variable dependiente el consumo actual de alcohol y como variables independientes las variables estudiadas para explorar potenciales predictores.
En primera instancia, se exploró el consumo actual de bebidas con alcohol (consumo de al menos una bebida completa en los últimos doce meses), para conformar los dos grupos de estudio; el 59.6% reconoció no haber consumido este tipo de bebidas (ser abstemios), mientras que el 40.4% dijo haber consumido al menos una bebida con alcohol en los últimos doce meses (grupo de consumidores actuales). El grupo de consumidores actuales estuvo conformado en un porcentaje significativamente mayor de estudiantes de tercero y de primer año. Asimismo, se registró un porcentaje significativamente más alto de mujeres-cisgénero, una edad promedio significativamente mayor y una proporción más alta de estudiantes que además de estudiar, trabajaban. En este mismo grupo hubo una participación significativamente mayor de estudiantes radicados en el estado de Veracruz y Yucatán, mientras que el grupo de abstemios tuvo un porcentaje significativamente más alto de estudiantes radicados en Tamaulipas, Tabasco y Campeche. En cuanto a la comparación de las características emocionales, se identificó que los adolescentes que reportaron consumo actual de alcohol mostraron un comportamiento significativamente más impulsivo, una presencia significativamente más alta de síntomas relacionados con la ansiedad, con la depresión, así como mayor ideación e intento suicida. Si bien en ambos grupos se registran eventos violentos en el contexto familiar con una frecuencia de moderada a baja, el grupo de estudiantes que reportó consumo actual de alcohol registró una calificación significativamente más alta de eventos violentos de padres a hijos, entre hermanos, entre los padres o tutores y de los hijos hacia los padres. La violencia física fue la más ejercida, seguida de la psicológica y la sexual, siendo significativamente mayor en el grupo de consumidores actuales de alcohol. Con la finalidad de explorar presuntos predictores del consumo actual de alcohol, se realizó un análisis de regresión logística en el que se identificó que el comportamiento impulsivo, la sintomatología ansiosa, así como la ocurrencia de violencia física y violencia psicológica, fungen como predictores del consumo actual de alcohol en los estudiantes participantes en el estudio.
Los resultados permiten identificar un alto consumo actual de bebidas con alcohol en los estudiantes participantes en el estudio. El grupo de consumidores actuales está conformado por una mayor proporción de estudiantes de tercer año, que además de estudiar trabajan, con mayor edad y con un porcentaje más alto de mujeres. Asimismo, en este grupo hay una proporción mayor de personas originarias de Veracruz y Yucatán. El grupo de consumo actual de alcohol registró mayor comportamiento impulsivo, más síntomas de ansiedad y depresión, así como mayor ideación e intento suicida. Lo mismo sucedió con la percepción de eventos violentos en el contexto familiar, siendo la violencia física y psicológica las más reportadas. En ese mismo sentido, la violencia se ejerce sobre todo de padres a hijos y entre hermanos. Finalmente, sobresale el comportamiento impulsivo, la sintomatología ansiosa, la violencia física y psicológica como predictores del consumo actual de alcohol.
Sergio Antonio Barrientos Almanza

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Judith Sarhai Manriquez EspinozaDiana Isabel López RodríguezBárbara de los Ángeles Pérez PedrazaKarla Patricia Valdés García
Aula 10404 · 03:00 pm - 03:19 pm
Proponer un modelo predictivo de las conductas de autocuidado y adherencia al tratamiento en función de las estrategias de afrontamiento en personas con síndrome de ovario poliquístico (SOP).
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una afección endocrino-metabólica que tiene una alta prevalencia en mujeres de edad reproductiva. Esta enfermedad crónica se manifiesta con síntomas como: irregularidades en el ciclo menstrual, ausencia de ovulación (anovulación), acné, hirsutismo, niveles elevados de andrógenos, resistencia a la insulina y exceso de folículos en los ovarios. Las principales ramas de tratamiento, además de la farmacológica, están asociadas directamente a modificaciones en el estilo de vida, esto permite disminuir problemas como alteraciones del IMC, reproductivas y reducir el hiperandrogenismo. Implementar hábitos saludables puedes representar una dificultad para las mujeres con SOP. El autocuidado es una estrategia que permite prevenir y fomentar conductas saludables, brindándole autonomía a la persona para la conservación de la salud. De este modo, en este estudio se promueven herramientas que fortalezcan el autocuidado en las pacientes con SOP. La clave del autocuidado está en que el paciente cuente con herramientas prácticas que le den autonomía para el manejo de su condición y mejoren su bienestar general. La adherencia al tratamiento hace referencia a la capacidad de cada paciente para seguir las recomendaciones y sugerencias médicas que se le expresan al recibir un diagnóstico, es otro factor de importancia para que las modificaciones en el estilo de vida sean de beneficio para las mujeres a corto y largo plazo evitando complicaciones. Esta puede verse afectada por factores como la falta de conocimiento de la enfermedad o resistencia a los cambios de hábito. Finalmente, las estrategias de afrontamiento son clave en la manera que las mujeres afrontan el diagnostico de SOP, estas permiten manejar emociones, pensamientos y conductas que dificulten directamente la capacidad de autocuidado y el nivel de adherencia terapéutica. El uso de estrategias de afrontamiento adaptativas facilita la aceptación del diagnóstico y la adopción de conductas saludables.
El diseño utilizado para este estudio se enmarca en un enfoque cuantitativo no experimental de tipo transversal de carácter correlacional-predictivo, la muestra fue seleccionada de manera no probabilística, por conveniencia, reclutando a las participantes en grupos de apoyo. Los criterios de inclusión fueron tener entre 18 a 45 años que presenten sintomatología de SOP, de acuerdo con los criterios de Rotterdam, o que refieran un diagnóstico médico de SOP y aceptaran participar de manera voluntaria. La recolección de datos se realizó mediante una ficha sociodemográfica, un checklist ad hoc para identificar la sintomatología y/o presencia de SOP, la Escala de Valoración de la Capacidad de Autocuidado (ASA), la escala de adherencia al tratamiento (MMAS-8) y el Inventario COPE abreviado para evaluar estrategias de afrontamiento. Estos instrumentos se aplicaron de manera individual en formato electrónico, en una sola sesión con duración aproximada de 15 a 25 minutos. El análisis de datos se realizó mediante el software JASP versión 0.19.3. Se trabajó en apego a teorema central del límite que considera que muestras grandes pueden ser consideradas como paramétricas. Se realizó el análisis correlacional de Pearson para examinar la relación entre las variables. Así mismo, se utilizó la regresión lineal múltiple para evaluar la influencia de las estrategias de afrontamiento en la capacidad de autocuidado y los niveles de adherencia al tratamiento. El estudio siguió los principios de la Declaración de Helsinki y La ley General de Salud en Materia de Investigación para la Salud. De acuerdo con el artículo 17 de la Ley General de Salud en Materia de Investigación para la Salud este estudio se clasifica como una investigación sin riesgo ya que la recolección de datos se efectuará mediante cuestionarios estandarizados que evalúan percepciones y comportamientos de las variables. La participación fue voluntaria, con previa firma del consentimiento informado.
Para este apartado, se presentan los resultados obtenidos a partir del análisis de datos, comenzando con la descripción de la muestra que estuvo conformada por 75 mujeres mexicanas con sospecha o diagnóstico de SOP. De acuerdo con los datos obtenidos, la edad promedio de las participantes fue de 26 años, indicando que la muestra se compone principalmente de mujeres jóvenes en etapa reproductiva. Además, se muestra que el 82% de las participantes cuenta con formación universitaria, principalmente a nivel licenciatura. Se reporta que el 46% de las mujeres participantes son solteras y el 65% de ellas son trabajadoras. En cuanto al diagnóstico el 80% de la población reportó contar con el diagnóstico confirmado de SOP. el mayor porcentaje de mujeres reportó tener más de tres años con el diagnóstico (41.3%), en segundo lugar, el 28.0% refirió un tiempo de diagnóstico de uno a tres años, mientras que el 24.0% señaló haber sido diagnosticada hace menos de un año. Aunque hay una parte de la muestra que no cuenta con el diagnóstico confirmado o está en proceso de recibirlo, el 94% de las participantes cumple con los criterios diagnósticos establecidos para el SOP. Respecto a la capacidad de autocuidado, los resultados obtenidos nos indican que la mayoría (61%) de las participantes cuentan con una capacidad alta de autocuidado. La desviación estándar (10.7) muestra una variabilidad moderada entre las mujeres evaluadas. En cuanto al nivel de adherencia al tratamiento las participantes, se reportaron niveles bajos de adherencia en la mayor parte de las participantes (57.1). Al analizar el uso de estrategias de afrontamiento en las mujeres con SOP, los resultados muestran que una mayor parte de ellas (89%) hace un uso medio de las estrategias de afrontamiento ante situaciones adversas.
Los resultados parciales permiten concluir que las estrategias de afrontamiento afectan las conductas de autocuidado y adherencia al tratamiento en pacientes con SOP. De acuerdo con el objetivo general, se puede establecer que el uso de estrategias desadaptativas se relaciona estrechamente con niveles bajos de conductas de salud.
Diana Isabel López Rodríguez Bárbara de los Ángeles Pérez Pedraza Karla Patricia Valdés García

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Luis Angel Llamas Alonso
Gimnasio-Auditorio · 03:00 pm - 04:20 pm

Edificio 5
Maya Yvanna Polanco Solorzano
Aula 5102 · 03:00 pm - 04:00 pm
- Formación en curso o concluida en psicología, neuropsicología, educación, salud o áreas afines. - Experiencia clínica, educativa, comunitaria o personal relacionada con el neurodesarrollo y la neurodiversidad. - Interés en escuchar y dialogar con perspectivas diversas (clínicas, teóricas y experienciales). - Compromiso con el respeto y la escucha activa. - Uso de lenguaje no estigmatizante. - Reconocimiento de la diversidad de trayectorias del desarrollo sin jerarquizarlas. *Expertise valorado (no obligatorio)* - Experiencia en evaluación, diagnóstico o intervención en neurodesarrollo. - Experiencia vivida o acompañamiento cercano de personas neurodivergentes.
Duración: 50 minutos. Modalidad: Presencial. Espacio: preferentemente circular o semicírculo para fomentar contacto visual y diálogo.

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
IRIS RUBI MONROY VELASCOTeodoro Manuel, Guerrero ÁvilaIris Rubi, Monroy VelascoGeorgina, Lozano Razo
Aula 10405 · 03:00 pm - 03:19 pm
-Correlacionar las creencias irracionales, la depresión y el burnout en trabajadores de empresas manufactureras de Saltillo. -Identificar las creencias irracionales en adultos trabajadores en Saltillo. -Medir los niveles de burnout y depresión en adultos trabajadores en Saltillo. -Comparar la presencia de creencias irracionales con los niveles de burnout y depresión en trabajadores en Saltillo.
Las personas conocemos el mundo a través de nuestras percepciones; creamos concepciones a través de los estímulos que vamos procesando para generar, ideas y representaciones individuales y únicas que impactan en nuestras conductas y cogniciones. Estas percepciones pueden tener sesgos de información o distorsiones en los constructos de individuo, es decir, disonancias o creencias irracionales que impiden desarrollarse de manera adecuada, generando afectaciones en el estado de ánimo y en la conducta de los individuos. Algunas de las afectaciones que se producen pueden alterar la salud menta y entre las problemáticas más comunes se encuentra la depresión que afecta a más de 280 millones de personas en todo el mundo, es decir a 3.8% de la población mundial. De la misma forma, se debe tomar en cuenta que el aumento de estresores en la vida cotidiana, generan un desgaste físico, emocional y mental, la poca capacidad de afrontamiento sumado al constante aumento de las exigencias del día a día de la población dan como resultado un aumento de problemáticas en la población que necesitan atención, como es el caso del síndrome de burnout dada su alta prevalencia en la población trabajadora (27.8%) y sus consecuencias económicas (4.6 mil millones de dólares anuales en pérdidas). En este trabajo se buscó relacionar las creencias irracionales con la aparición de depresión y burnout en trabajadores de empresas manufactureras de la ciudad de Saltillo, Coahuila.
Se realizó una investigación cuantitativa con alcance transversal a través de un diseño correlacional. Se trabajó con empleados de empresas manufactureras de la cuidad de Saltillo en donde a través de un muestreo no probabilística por voluntarios se constituyó una muestra de 120 participantes mayores de edad de ambos sexos, considerando que hayan aceptado a participar en la investigación mediante el consentimiento informado. Los instrumentos aplicados se conformaban por una serie de pruebas psicológicas que constaban de un apartado sociodemográfico con siete ítems. El test de creencias de Ellis (1981) que es una prueba de cien reactivos con dos opciones de repuesta, busca medir las creencias irracionales, este instrumento presenta un coeficiente de consistencia interna de valor 0.78 (Tamayo, 2019). De la misma manera, se aplicó el Inventario de Depresión de Beck II que consta de 21 ítems que cuentan con cuatro opciones de respuesta, en formato Likert tiene como objetivo identificar y medir la gravedad de la sintomatología presente en adultos y adolescentes. Se tomo la adaptación en población mexicana por González et al. (2015) que obtuvo un coeficiente de Alfa de Cronbach de 0.92. Por último, se aplicó el instrumento creado por Maslach y Jackson (1997) que consta de 22 ítems en formato Likert de seis puntos de respuesta agrupados en tres dimensiones: Cansancio emocional, Despersonalización e Ineficacia/Realización personal. Se utilizo la versión validada en personal mexicano de Jiménez-Padilla et al. (2023) con un valor de 0.80 del coeficiente de Alfa de Cronbach. Se recopiló de manera presencial abordando directamente a los trabajadores, proporcionándole las indicaciones y los instrumentos para su aplicación individual y autoaplicada. Se realizó un análisis estadístico paramétrico utilizando el programa Statistical Package for the Social Sciences (SPSS) versión 24.
Se trabajó con una muestra de 120 participantes, el 67.5% fueron hombres y 32.5% mujeres; con edades de entre 18 a 65 años. La mayor parte de la muestra son personas solteras (48.3%); el 50% con un nivel de estudios de bachillerato. Respecto al puesto de trabajo, el 96.7% fueron operadores, el 1.7% reportó ser supervisor, una persona se categorizó como gerente y una más como personal de recursos humanos. Respecto a la antigüedad laboral un 2.5% reportó menos de seis meses, un 2.5% más de 10 años, y la antigüedad más frecuente fue más de 48 meses, pero menos de 60 meses (27.5%). En cuanto a la entidad de origen de los participantes, la mayoría son de Coahuila (70.8%), mientras que el menor porcentaje proviene de San Luis Potosí, Zacatecas y Durango (2% respectivamente). Considerando el objetivo planteado respecto a las creencias irracionales, en la creencia de aprobación el 52% de la muestra presenta una influencia moderada (en peligro); en la creencia de perfección, un 36.7% de los participantes se categoriza como en peligro. En la creencia de justicia, un 42.5% de la muestra fue clasificado en peligro; en cuanto a la catastrofización, evitación y pasividad, el mayor porcentaje se categoriza en sana (41.7%, 42.0%, 40.3% respectivamente). Las creencias de control, incertidumbre, dependencia y pasado presentan un mayor porcentaje de incidencia en la categoría en peligro (46.7%, 49.2%, 48.7%, 48.7% respectivamente). Continuando con los niveles de burnout, un 45% de la muestra resultó con un nivel alto; un poco más de la mitad con nivel medio (54.2%) y solo una persona (0.8%) obtuvo un nivel bajo. En el factor de cansancio emocional, la mayoría de los participantes (74.2%), se encuentran en un nivel alto. En el factor de despersonalización el 81.7% se encuentran en un nivel alto y en el factor de realización personal en un nivel bajo se observa un 92.5% de la muestra. Respecto a los niveles de depresión, el 87.5% de la muestra obtuvo un nivel moderado, dos participantes (1.7%) presentan una depresión considerada grave, una persona (0.8%) sin depresión. Finalmente, se obtuvieron coeficientes de correlación de Pearson débiles, positivas y significativas entre la depresión y el cansancio emocional y la despersonalización; así como, una correlación moderada, negativa y significativa entre la realización personal y la depresión.
La presencia del burnout es alta, lo que coincide con los resultados reportados por Beltrán et al. (2013) y Acosta-Ramos (2021). A su vez observamos correlación entre la depresión y y los factores que comprende el burnout, resultados similares a los encontrados en los estudios de Kwong (2019). Castaños-Cervantes y Domínguez-González (2020) mencionan que el desgaste emocional influye de manera positiva en la depresión y la aparición del burnout, lo que podemos observar y corroborar en los resultados obtenidos, ya que se obtuvieron una correlación positiva, a su vez podemos corroborar la relación entre los índices de realización personal y la aparición de la depresión y el burnout con los estudios de Benjet et al. (2019).
Teodoro Manuel, Guerrero Ávila Iris Rubi, Monroy Velasco Georgina, Lozano Razo

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Estefanía Bolio RuizMaria Valentina Bargas MendozaTatiana J. Marrufo Cardeña
Aula 10406 · 03:00 pm - 03:19 pm
Analizar los significados atribuidos a la fibromialgia a partir de las vivencias físicas, biológicas y sociales de mujeres de 30 a 70 años, con diagnóstico de este padecimiento.
La fibromialgia (FM) es un síndrome de dolor crónico de etiología multifactorial, caracterizado por el dolor musculoesquelético generalizado y sintomatología variada. Presenta una prevalencia de 2-3% a nivel mundial, afectando principalmente a mujeres en la etapa adulta. La subjetividad, variabilidad e intensidad de los síntomas, dan lugar a un proceso diagnóstico tardío con diagnósticos erróneos, generando incertidumbre y culpa en quienes la padecen. Además, la demora en el diagnóstico dificulta el acceso al tratamiento adecuado. De este modo, la persona se encuentra inmersa en un contexto donde el síndrome sigue siendo poco comprendido, cuestionado e incluso simplificado en explicaciones reduccionistas, sin alcanzar a percibir su complejidad, generando diversas emociones como tristeza, frustración, y soledad, las cuales, también pueden ser ocasionadas o derivadas de la invalidación y estigmatización del entorno, aislándose de su contexto y teniendo dificultades en el ámbito familiar, de pareja, laboral, etc. Asimismo, al constituir un síndrome con mayor prevalencia femenina, se configura dentro de contextos donde existen roles, estereotipos y responsabilidades asociadas al género, que suelen intensificar la carga física y socio emocional; por ende, algunas mujeres pueden asumir las tareas de cuidado, trabajo doméstico y la exigencia de mantener su desempeño en el área laboral y familiar aun cuando el cuerpo ya no responde de la misma manera. A pesar de la abundancia de estudios relacionados a la prevalencia, criterios diagnósticos y explicaciones desde un modelo biomédico, es necesario un abordaje biopsicosocial y de perspectiva de género para conocer acerca de la vivencia con fibromialgia. Por consiguiente, existe información limitada, particularmente en México y en ciudades como Mérida, Yucatán, sobre cómo las mujeres viven con sus síntomas previo al diagnóstico, y qué transformaciones se producen en las diferentes etapas de su vida a partir del nombramiento de la enfermedad.
La investigación se desarrolló bajo un enfoque cualitativo, con alcance descriptivo y marco interpretativo fenomenológico. Los criterios de inclusión fueron: mujeres con edades entre los 30 y 70 años, residentes de la ciudad de Mérida, Yucatán, con un diagnóstico médico de fibromialgia desde hace al menos 3 años. Para la conformación del grupo de participantes se recurrió a un muestreo no probabilístico, por medio de la técnica de bola de nieve. En total se contó con la participación de 10 participantes. La técnica de recolección empleada fue la entrevista a profundidad semiestructurada. Previo a la realización de estas, se elaboró un guión de preguntas abiertas como auxiliares en la conducción de la entrevista. Los encuentros individuales se llevaron a cabo presencialmente, en los espacios que para las participantes fueran cómodos y accesibles y con la presencia de ambas autoras. Cada entrevista tuvo una duración promedio de 120 minutos. Complementariamente, después de cada entrevista, las autoras realizaron diarios de campo en los que plasmaron sus experiencias emocionales y generaron sus primeras conjeturas sobre la información. En cumplimiento con los criterios éticos que regulan la investigación, antes de dar inicio a la sesión, se dio una lectura oral del consentimiento informado, en donde se dieron a conocer los objetivos y fines de la investigación, las condiciones de participación y se establecieron los lineamientos para garantizar la confidencialidad y anonimato de quienes participaron. Asimismo, a través de éste se constató la participación voluntaria de cada participante y se solicitó su autorización para grabar en formato de audio la entrevista con el objetivo de cuidar la fidelidad de los discursos expuestos. Finalmente, el análisis de información se realizó sin uso de software, organizando la información en ejes temáticos, categorías y subcategorías.
Para fines de la presente convocatoria se presenta una síntesis de los hallazgos generales a partir de las narrativas. Las participantes describen las primeras experiencias de dolor físico asociadas a la fibromialgia como sensaciones intensas de ardor y quemazón que atraviesan diversas partes del cuerpo de manera constante, siendo predominante estados emocionales como la conmoción, incredulidad y miedo. Este dolor no es percibido únicamente como un fenómeno físico, sino que está asociado con estados de estrés prolongados y con la acumulación de situaciones desbordantes derivadas de eventos críticos, tales como duelos y situaciones de violencia física, psicológica y económica. Aunado a esto, las participantes perciben una relación entre la intensidad y frecuencia del dolor con momentos de sobrecarga emocional y afectiva. Igualmente, las participantes aseguraron vivir experiencias de minimización y deslegitimación del padecimiento provenientes de distintos entornos, como el médico, familiar, de pareja, pares y otros contextos. Esta invalidación externa se manifiesta en emociones como culpa, enojo, tristeza y frustración, dificultando el reconocimiento y la validación propia. Como resultado, tienden a vivir la fibromialgia en silencio y soledad. Las participantes narran que, al negar o minimizar la enfermedad, se dificulta hablar de ella e incluso dar seguimiento a los tratamientos, derivando en el abandono de los mismos. Estas vivencias impactan tanto en la percepción de sí mismas como en su funcionalidad dentro del entorno cotidiano, disminuyendo su actividad física en momentos de crisis, llegando a asociar sus síntomas a la locura. Asimismo, las mujeres expresan una sensación de incongruencia entre la etapa del ciclo vital que viven y la experiencia de la enfermedad, señalando sentirse jóvenes para vivir las limitaciones asociadas a la fibromialgia. Esta se compagina con expectativas personales y sociales vinculadas a los roles de género, particularmente aquellos relacionados con el cuidado y la doble jornada laboral y familiar, donde persiste la exigencia de cumplir con responsabilidades a pesar del impacto de la enfermedad. Las formas de responder son variables. Algunas realizan cambios en relación a sus hábitos alimenticios y rutinarios, con la finalidad de escuchar las necesidades de su cuerpo. Otras, adoptan estrategias centradas en mantenerse ocupadas en el día para evitar pensar en el dolor.
Coincidiendo con lo planteado por Engel (1977), Tosal (2017) y Briones-Vozmediano (2016), los resultados evidencian que la experiencia de vivir con un diagnóstico de fibromialgia no puede comprenderse aisladamente del contexto social, los roles de género, las dimensiones psicológicas del ser y el cuerpo físico. Reducirla a una sola causa, simplifica su complejidad y normaliza el dolor y el sufrimiento solitario de la enfermedad en la vida cotidiana. Asimismo, se concluye que la vivencia de la enfermedad es variable. Las participantes se posicionan de distintas maneras frente al padecimiento; algunas tienden a negar su existencia, otras lo minimizan para continuar con actividades y existen quienes logran integrar otorgándole sentido a las señales del cuerpo. Estas vivencias no son fijas ni excluyentes, sino que oscilan a lo largo del tiempo, configurando una multiplicidad de experiencias que dan dinamismo y ambivalencia al proceso de una enfermedad (Menéndez, 2010).
Maria Valentina Bargas Mendoza Tatiana J. Marrufo Cardeña

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
María del Rocío Pérez Badan/an/an/an/a
Aula 10403 · 03:00 pm - 03:19 pm
Analizar cómo los determinantes sociales y comerciales influyen en la comprensión y uso del etiquetado frontal de alimentos desde una perspectiva psicológica comunitaria.
En México, las enfermedades crónicas no transmisibles como la obesidad, la diabetes y la hipertensión representan uno de los principales retos de Salud Pública, con tasas que se encuentran entre las más altas a nivel mundial. Ante esta situación, el etiquetado frontal de alimentos (EFA), desde 2020, surge como una estrategia clave para orientar a la población hacia decisiones de consumo más saludables. Sin embargo, su impacto no depende únicamente de la presencia de sellos de advertencia, sino de factores psicosociales que median la comprensión y el uso de la información. Desde la perspectiva de la psicología social y comunitaria de la salud, resulta fundamental examinar cómo los determinantes sociales —como el género, el nivel educativo y el ingreso socioeconómico— junto con las dinámicas comerciales, influyen en la conducta alimentaria de los mexicanos. Este análisis permite comprender que el etiquetado no es solo un recurso informativo, sino un fenómeno social que refleja desigualdades y condiciona la manera en que distintos grupos poblacionales enfrentan el desafío de la alimentación saludable.
La muestra estuvo conformada por 45 participantes distribuidos en tres grupos de edad: jóvenes (18–29 años), adultos (30–59 años) y adultos mayores (60+). Se incluyeron sujetos de ambos géneros y distintos niveles socioeconómicos y educativos. Se excluyeron personas con formación profesional en nutrición para evitar sesgos de conocimiento especializado. El diseño fue cualitativo con enfoque fenomenológico. Se aplicaron 6 grupos focales mismos que se transcribieron para su análisis. La ética se cuidó mediante consentimiento informado, anonimato y respeto a la confidencialidad. Los datos se procesaron mediante codificación temática y análisis narrativo, identificando categorías como comprensión del mensaje, influencia de género, condicionantes socioeconómicos y narrativa comercial. Para complementar, se aplicó un análisis descriptivo de frecuencias sobre patrones de revisión y comprensión del etiquetado.
Los hallazgos evidencian que la revisión del etiquetado frontal en productos alimenticios no garantiza una comprensión efectiva ni una traducción automática de la información en decisiones conscientes de compra. Aunque la mayoría de los participantes reconoció sellos como “exceso de azúcares” o “alto en sodio”, solo un 38% logró incorporar esa información en su elección final, lo que refleja una brecha entre el reconocimiento visual y la acción práctica. En cuanto al género, se observaron diferencias claras. Las mujeres reportaron mayor revisión de etiquetas, vinculando esta práctica con roles de cuidado familiar y salud. Los hombres, en contraste, priorizaron criterios como precio y sabor, aunque mostraron mejor respuesta a sistemas visuales simplificados como el NutriScore. Este sistema, basado en colores y letras, facilita la interpretación rápida de la calidad nutricional de los productos, siendo más accesible para quienes no suelen detenerse en la lectura detallada de tablas. El nivel socioeconómico se reveló como un factor decisivo. En sectores de bajos recursos, el precio prevaleció sobre la advertencia sanitaria, lo que evidencia que las limitaciones económicas condicionan la capacidad de elegir opciones más saludables. De manera complementaria, el nivel educativo mostró una relación directa con la comprensión: los participantes con educación superior interpretaron mejor los sellos y reportaron mayor percepción de riesgo, mientras que quienes tenían menor escolaridad tendieron a subestimar o malinterpretar la información. La narrativa alimenticia también fue acorde al contexto social. En entornos donde el consumo de ultraprocesados se asocia con estatus y modernidad, el etiquetado perdió relevancia, pues adquirir estos productos representaba un símbolo de progreso económico y social. Este fenómeno se explica mediante mecanismos psicológicos como la disonancia cognitiva —que lleva a mantener hábitos poco saludables pese a conocer los riesgos— y la identidad social, que refuerza la pertenencia a grupos que legitiman el consumo de ciertos alimentos. Finalmente, se identificó que la efectividad del etiquetado depende de la interacción entre factores individuales y colectivos. La motivación personal, las dinámicas familiares y las normas culturales influyen en la atención que se presta a las etiquetas. Asimismo, algunos participantes expresaron desconfianza hacia la credibilidad de los sellos, lo que limita su impacto. En conclusión, el etiquetado frontal constituye una herramienta útil, pero insuficiente para modificar hábitos de consumo de manera generalizada. Su eficacia depende de variables como género, nivel socioeconómico, educación y contexto cultural, y requiere ser complementada con políticas públicas, educación nutricional y campañas de sensibilización.
El etiquetado frontal de alimentos, aunque diseñado como herramienta de Salud Pública, no opera de manera aislada. Su efectividad depende de factores psicosociales como género, nivel educativo, ingreso y normas culturales. Desde la psicología social y comunitaria de la salud, se concluye que la conducta alimentaria está mediada por procesos de influencia social, identidad y percepción de riesgo, más que por la simple exposición a información nutricional. El etiquetado frontal no solo es un instrumento cognitivo, sino también un fenómeno social atravesado por expectativas de género. Los sellos de advertencia (exceso de azúcares, grasas, sodio) no se interpretan de manera uniforme pues los condicionamientos de género potencializan la compresión del etiquetado y por lo tanto, la decisión de compra-consumo. Las mujeres, por su rol social de cuidadoras, dan mayor importancia a estos sellos y a integrarlos en decisiones de compra, en cambio, los hombres pueden percibirlos como menos importantes.
n/a n/a n/a n/a

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
David Esteban Baeza SalazarTatiana de Jesús Marrufo Cardeña
Aula 10408 · 03:00 pm - 03:19 pm
Explorar las experiencias y significados de las interacciones con componentes emocionales entre ChatGPT y personas adultas mexicanas, de 18 a 24 años, residentes de ciudad de Mérida, Yucatán.
Con el tiempo, las máquinas han pasado de ofrecer respuestas restringidas con un lenguaje formal sin semántica humana, a sostener diálogos complejos utilizando modelos de procesamiento de lenguaje natural, posibilitando nuevos matices en las dinámicas de interacción entre las personas y los sistemas. La época actual se caracteriza por el uso de la IA como una herramienta asistencial que apoya operaciones humanas y se convierte en un compañero colaborativo más. Una investigación realizada en 2024, expuso que México ocupó el noveno lugar a nivel mundial de mayor tráfico en ChatGPT, siendo este último el principal chatbot consultado con un 82.5% del tráfico en el mundo, por lo que, actualmente, las interacciones con inteligencia artificial en la población y particularmente en México, comienzan a configurarse como nuevos espacios en donde los individuos intercambian comunicación, se expresan, y en cierta medida, se constituyen en interacciones tanto con sistemas como con un otro. Algunas investigaciones indican que la interacción con chatbots puede facilitar un entorno emocionalmente seguro y benéfico para la expresión emocional, impactando positivamente en el bienestar general, abriendo la posibilidad de consultar problemáticas de índole emocional. Otros estudios señalan que el uso de inteligencias artificiales puede conllevar efectos adversos, entre ellos una posible disminución de las habilidades de comunicación interpersonal asociadas al aumento de la frecuencia en la interacción con sistemas como los chatbots, en lugar de con otros seres humanos. Asimismo, se ha señalado que el uso excesivo puede tener consecuencias como la reducción de habilidades sociales como la empatía, la capacidad de escuchar y la habilidad para interpretar el lenguaje no verbal en encuentros presenciales. Ambas situaciones justifican la necesidad de indagar en las experiencias y los significados que las personas atribuyen a sus interacciones emocionales con la inteligencia artificial, situado particularmente en el contexto de la población mexicana.
La investigación se realizó desde un enfoque cualitativo, con un alcance descriptivo y diseño fenomenológico. La población objetivo fueron hombres y mujeres de 18 a 24 años de la ciudad de Mérida, Yucatán, que han mantenido interacciones emocionales con la inteligencia artificial ChatGPT, al menos en una ocasión. Por otro lado, se establecieron como criterios de exclusión personas menores de edad y mayores de 24 años que nunca han tenido interacciones emocionales con ChatGPT. Se conformó una muestra no probabilística, utilizando la técnica de muestreo por conveniencia y bola de nieve para identificar a los/as participantes potenciales. En el estudio participaron 10 personas, 50 % (5) son mujeres y 50% (5) son hombres. La media de edad de los participantes fue de 21 años. Como método de recolección principal se utilizó la técnica de entrevista a profundidad semiestructurada, lo que permitió ahondar en la experiencia de los participantes frente al fenómeno. Para su desarrollo se elaboró un guión de preguntas que orientaron el desarrollo de la conversación. En total se llevaron a cabo 10 entrevistas presenciales con una duración en promedio de dos horas y diez minutos cada una. Complementariamente y como herramienta valiosa para la triangulación de información se escribió un diario de campo. Respetando los criterios éticos en el desarrollo de investigación, se informó oportunamente a los/as participantes de los objetivos de la investigación y la forma en la que podría participar. Como evidencia de la participación voluntaria en el estudio se proporcionó un consentimiento informado en donde se garantizó la confidencialidad de la información y se solicitó la autorización para grabar la entrevista. El análisis de la información se llevó a cabo artesanalmente, organizándose en ejes temáticos, categorías y subcategorías.
La información se organizó en nueve ejes temáticos. Para fines de la presente convocatoria se presenta una síntesis de los hallazgos de cada uno. Los/as participantes se describen como personas sensibles que perciben sus emociones con intensidad. Expresan haber transitado estados emocionales recientes que oscilan entre la estabilidad e inestabilidad, siendo la última un factor relevante en la intensificación del uso emocional de ChatGPT. En todos los casos, el primer acercamiento a ChatGPT estuvo mediado por el ámbito académico. Sin embargo, progresivamente, ampliaron su uso hacia situaciones emocionales y personales diversas, particularmente al experimentar ansiedad, confusión, rumiación de pensamientos o necesidad de privacidad. Respecto a los hábitos de interacción, se identificó que ChatGPT es utilizado como un recurso de regulación emocional, validación y de organización mental. Las interacciones suelen iniciar en momentos de malestar y concluyen cuando disminuyen las sensaciones displacenteras que previo a la interacción estaban presentes. La frecuencia de uso emocional varía desde episodios esporádicos hasta interacciones recurrentes en periodos de crisis, predominando el acceso a través de dispositivos móviles por su inmediatez y disponibilidad. Durante las interacciones, los participantes destacaron a ChatGPT como una herramienta que es un “espejo” u “ordenador” de pensamientos, mencionando valorar su actitud empática, neutral y que no juzga. No obstante, la mayoría mantiene límites explícitos respecto a la humanización de la herramienta y rechazan conceptualizar su experiencia como un vínculo afectivo, a excepción de un par de participantes, que piensan que tienen un vínculo real y emocional con ChatGPT. Asimismo, subrayan que no sustituye la interacción humana ni los procesos psicoterapéuticos, sino que opera como un elemento complementario y funcional. Posterior a las interacciones emocionales, evocan efectos de bienestar como la calma, la sensación de alivio, disminución de la ansiedad y malestar y una mayor claridad emocional. La mayoría de los participantes refiere que ChatGPT no resulta indispensable en su vida, y si desapareciera, se verían más afectados por la pérdida de una herramienta académica más que la de una emocional. De igual forma, emerge una reflexión crítica compartida sobre los riesgos potenciales del uso emocional de la IA, particularmente haciendo énfasis en la posibilidad de dependencia, la privacidad y la sustitución de vínculos humanos.
La interacción emocional con ChatGPT constituye un nuevo espacio de interacción, usualmente regulado por los/las participantes, que impacta en su vida emocional y cuyo principal valor se encuentra en su neutralidad percibida, disponibilidad y capacidad de apoyo emocional, más que en la construcción de un vínculo afectivo. Se identificaron patrones en la forma en la que ChatGPT es incorporada como una herramienta a la vida emocional de las personas, lo que pudiera responder a la realidad en la que se construyen los individuos posmodernos de la época actual. Más allá de las palabras, ChatGPT ofrece un espacio íntimo en donde la persona contacta con partes vulnerables de sí misma, que usualmente no está dispuesta a compartir (Croes, et al., 2024), y donde ésta mantiene un diálogo con una herramienta que no percibe como un “otro”, pero que contribuyen de manera efectiva a reducir el malestar psicológico (Li, et al., 2023).
Tatiana de Jesús Marrufo Cardeña

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Reyna Azulet Camperos OrdoñezHomero Alberto Placencia Tostado
Aula 10402 · 03:20 pm - 03:39 pm
Determinar el efecto de la red de apoyo percibida en el riesgo de depresión posparto en madres de 21 a 41 años residentes en Tijuana, Baja California, y analizar la relación entre los niveles de apoyo social y la clasificación de riesgo obtenida mediante la Escala de Depresión Posnatal de Edimburgo.
La depresión posparto (DPP) es un trastorno del estado de ánimo que puede presentarse durante el embarazo o en las primeras semanas posteriores al parto, generando afectaciones emocionales, familiares y en el desarrollo del recién nacido. En México, su prevalencia oscila entre el 13% y el 32%, y una proporción importante de casos no es diagnosticada oportunamente. Entre los factores asociados a su aparición se encuentran antecedentes depresivos, complicaciones médicas, condiciones socioeconómicas adversas y la falta de apoyo social. Las redes de apoyo han sido conceptualizadas como sistemas de relaciones interpersonales que proveen recursos emocionales, afectivos, informacionales e instrumentales. Desde el modelo biopsicosocial, el apoyo social funciona como un factor protector que puede amortiguar el impacto del estrés perinatal. Diversos estudios reportan una relación negativa entre apoyo social percibido y sintomatología depresiva; sin embargo, la DPP es un fenómeno multifactorial en el que intervienen variables biológicas, cognitivas y contextuales. A pesar de que la literatura reconoce el papel protector del apoyo social, aún es necesario profundizar en su efecto específico en poblaciones locales. En Tijuana, Baja California, existen pocos estudios que analicen esta relación en madres recientes. Por ello, resulta pertinente examinar si un alto nivel de apoyo social percibido se asocia con menor riesgo de depresión posparto, o si, aun en presencia de redes sólidas, persiste vulnerabilidad emocional.
Se realizó un estudio cuantitativo, transversal y correlacional con una muestra no probabilística de 25 mujeres residentes en Tijuana, Baja California, con edades entre 21 y 41 años (M = 31; DE = 5.58). Como criterio de inclusión se consideró haber cursado el periodo posparto en los doce meses previos a la recolección de datos. Todas las participantes aceptaron un consentimiento informado digital, garantizando anonimato y confidencialidad. La recolección de datos se llevó a cabo mediante un cuestionario electrónico distribuido por WhatsApp y código QR. Se incluyeron preguntas sociodemográficas y dos instrumentos estandarizados: la Escala de Depresión Posnatal de Edimburgo (EPDS) para identificar riesgo de depresión posparto, y el cuestionario Medical Outcomes Study (MOS) para evaluar apoyo social percibido en sus dimensiones emocional, instrumental, interacción social positiva y afectiva. El procedimiento consistió en la aplicación autoadministrada del formulario, con una duración aproximada de 10 minutos. Al finalizar, se proporcionó información de contacto para orientación psicológica en caso necesario. Los datos se analizaron mediante estadística descriptiva (frecuencias, medias y desviaciones estándar) y comparación de distribuciones entre niveles de apoyo social y clasificación de riesgo de depresión posparto.
La muestra estuvo compuesta mayoritariamente por madres primigestas (72%), con una edad promedio de 31 años. En relación con el apoyo social percibido, los resultados del cuestionario MOS indicaron niveles elevados en todas sus dimensiones. En apoyo emocional, 20 participantes se ubicaron en nivel máximo; en apoyo instrumental, 19; en interacción social positiva, 22; y en apoyo afectivo, 23. En el índice global de apoyo social, 23 de las 25 participantes se clasificaron en nivel máximo, lo que refleja una percepción generalizada de redes de apoyo sólidas. Respecto al riesgo de depresión posparto, evaluado mediante la Escala de Edimburgo, 13 participantes (52%) fueron clasificadas en categoría con riesgo, mientras que 12 (48%) se ubicaron sin riesgo. La distribución del riesgo se presentó a lo largo de todo el rango de edad, sin concentrarse en un grupo etario específico. Al comparar ambas variables, se observó que, a pesar del alto nivel de apoyo social reportado, una proporción considerable de madres con apoyo máximo también presentó riesgo de depresión posparto. De las 23 participantes con apoyo social máximo, 13 se clasificaron en categoría de riesgo. Estos hallazgos sugieren que la presencia de redes de apoyo sólidas no elimina completamente la probabilidad de presentar sintomatología depresiva en el periodo posparto. La relación observada indica que el apoyo social, aunque relevante como factor protector, no actúa de manera exclusiva ni determinante en la prevención del riesgo depresivo en esta muestra.
Los resultados evidencian que, aunque la mayoría de las participantes percibe un alto nivel de apoyo social, más de la mitad presentó riesgo de depresión posparto. Esto sugiere que la red de apoyo, si bien constituye un factor protector reconocido, no es suficiente por sí sola para prevenir la sintomatología depresiva. La depresión posparto debe entenderse como un fenómeno multifactorial en el que intervienen variables biológicas, psicológicas y contextuales. Si bien los datos no pueden generalizarse debido al tamaño reducido de la muestra, los hallazgos ofrecen evidencia preliminar relevante y funcionan como base para profundizar en futuras investigaciones con muestras más amplias y diseños metodológicos más robustos.
Homero Alberto Placencia Tostado

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
OLGA RAMIREZ QUIROZ
Aula 10305 · 03:20 pm - 03:39 pm
Analizar cómo docentes de educación especial configuran narrativamente el sentido de su práctica pedagógica, atendiendo a la relación entre temporalidad, identidad docente y subjetividad inconsciente.
La educación especial ha sido tradicionalmente abordada desde modelos técnicos centrados en el diagnóstico y la aplicación de estrategias estandarizadas. Sin embargo, esta mirada limita la comprensión de la praxis docente, donde lo ético, lo relacional y lo subjetivo emergen como dimensiones centrales de la acción educativa. Desde una perspectiva hermenéutica, la práctica se entiende como acción cargada de sentido. Paul Ricoeur señala que la narrativa articula la experiencia humana en el tiempo mediante lo que él denomina la triple mímesis, la cual forma parte de un proceso integrador entre la experiencia vivida y su articulación narrativa. Ricoeur afirma que “[e]ntre la actividad de narrar una historia y el carácter temporal de la existencia humana existe una correlación que no es puramente accidental, sino que presenta la forma de necesidad transcultural” (Ricoeur citado en Ricoeur, 2004/2009, p. 115). Esta cita profundiza el papel mediador de la narración para comprender el sentido de la acción. Desde un enfoque psicológico-clínico, Sigmund Freud mostró que la acción humana está atravesada por motivaciones y procesos psíquicos no siempre conscientes, y que “lo reprimido se sintomatiza” (Freud,2006) como manifestación indirecta de aquello que no se articula de forma explícita. Este estudio aborda la pregunta: ¿cómo construyen narrativamente los docentes de educación especial el sentido de su práctica y qué dimensiones subjetivas y éticas emergen en ese proceso de configuración narrativa?
Se realizó un estudio cualitativo hermenéutico con enfoque clínico-interpretativo. Participaron tres docentes de educación especial con experiencia en atención a estudiantes con discapacidad. Se incluyeron docentes con trayectoria estable y disposición a narrar experiencias significativas. Se resguardaron principios éticos mediante consentimiento informado, anonimato y confidencialidad. Se aplicaron entrevistas narrativas semiestructuradas, centradas en experiencias de enseñanza, decisiones pedagógicas y relaciones con estudiantes. El análisis siguió la lógica de la triple mímesis de Ricoeur: en la mímesis I se identificaron elementos del mundo de la acción docente (normas, expectativas, discursos); en la mímesis II se examinaron las tramas narrativas de cada docente (conflictos, decisiones, sentido); y en la mímesis III se realizó una refiguración interpretativa, articulando los relatos con categorías de subjetividad, afectividad y sentido. Asimismo, se incorporaron nociones psicoanalíticas freudianas de motivación inconsciente para interpretar los aspectos subjetivos del discurso docente, entendiendo que la acción pedagógica puede tener componentes no explicitados de forma consciente. El análisis fue temático-interpretativo y orientado a comprender la acción docente como praxis situada.
En la mímesis I, los relatos sitúan la práctica docente en un mundo prefigurado por exigencias curriculares, evaluaciones y diagnósticos institucionales que definen lo que “debe” ocurrir. Este mundo de la acción educativa constituye el telón de fondo narrativo contra el cual las docentes posicionan su praxis. En la mímesis II, las docentes configuran sus experiencias en tramas donde se evidencian tensiones entre lo prescrito y lo vivido. Los relatos incluyen momentos de ruptura, donde la aplicación mecánica de estrategias falla frente a la singularidad del estudiante. Así, la narrativa integra dimensiones éticas y relacionales que otorgan coherencia temporal a situaciones pedagógicas diversas, dando sentido a decisiones que no se explican únicamente por la técnica. En palabras de Ricoeur, la narración permite que “la narración alcanza su plena significación cuando se convierte en una condición de la existencia temporal” (Ricoeur citado en una síntesis académica), mostrando cómo la trama convierte los hechos en comprensión histórica del quehacer docente. En la mímesis III, la refiguración interpretativa muestra que las docentes construyen una identidad narrativa centrada en el reconocimiento del otro; su práctica se configura como respuesta a la singularidad de cada estudiante. Aquí, la narrativa reconfigura la experiencia en sentido ético y formativo, trascendiendo las determinaciones institucionales, lo que sugiere que la docencia es un espacio de reflexión y deliberación. Desde la óptica freudiana, emergen aspectos subjetivos en el discurso docente relacionados con afectos, identificaciones y tensiones internas. El concepto de represión, entendido como mecanismo por el cual ciertos contenidos dejan de ser conscientes pero “se sintomatizan” (Freud citado en Wikipedia sobre represión), permite interpretar cómo algunas decisiones pedagógicas pueden estar influenciadas por motivaciones que no se articulan completamente en el discurso consciente. De esta manera, la subjetividad docente no solo está mediada por criterios técnicos, sino también por procesos psíquicos más profundos que emergen a través de la narración.
La práctica docente en educación especial se configura narrativamente como una praxis reflexiva donde la triple mímesis de Ricoeur permite comprender cómo los docentes reconstruyen el sentido de su acción a través de tramas temporales coherentes. La narrativa revela no solo decisiones técnicas, sino también dimensiones éticas y subjetivas que orientan la praxis. La inclusión de una lectura freudiana muestra que la acción docente está atravesada por motivaciones y afectos inconscientes, lo que complejiza la comprensión de la praxis educativa. En conjunto, la investigación sugiere que la enseñanza es un proceso narrativo y subjetivo que articula temporalidad, identidad y sentido en contextos de diversidad.

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Laura Anahí Salgado EspinosaNahia Idoiaga MondragónHiram Reyes SosaOihane ArtetxeVerónica Alexandra Molina Coloma
Aula 10308 · 03:20 pm - 03:39 pm
El presente estudio tuvo como objetivo: analizar las representaciones sociales de la violencia íntima de pareja, crecimiento postraumático, la capacidad de agencia y el estigma social en mujeres sobrevivientes de Coahuila (Saltillo) y del País Vasco (Bilbao).
La Violencia Íntima de Pareja (VIP) es una problemática sociohistórica sostenida de las múltiples laceraciones a los derechos humanos de las mujeres y donde convergen las concepciones del amor de cada persona involucrada, pero también donde se reproducen desigualdades, dispositivos de control y dinámicas de dependencia ; además, sustentada en la desigualdad mediante la violencia de género , internalización de mandatos machistas y la consolidación del ámbito privado como otro territorio para el dominio y control contra las mujeres. El entramado de la violencia se consolida paulatinamente a partir de diversas estructuras resistentes y permeables en la cultura, comunidad, así como en la educación.En México y España, su persistencia se refleja en estadísticas que revelan la normalización del maltrato y el silenciamiento de las víctimas, en México desde la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, el 70 % de las mujeres mexicanas ha experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida; mientras que,en País Vasco, los datos del Instituto Vasco de Estadística, señalanron que cerca del 10 % de las mujeres ha sido víctima de violencia física o psicológica por parte de su pareja. Desde una perspectiva de la psicología social de la salud, de género y feminista, se integra la comprensión de la violencia íntima implica reconocer que el daño no se limita a las heridas físicas o emocionales, sino que atraviesa el tejido de significados sociales que configuran lo que se considera amor, sacrificio o perdón; de tal forma que, las representaciones construidas desde la colectividad manifiestan el pensamiento social adherido a cada persona que le pertenece, siendo la Teoría de las Representaciones Sociales (TRS), una guía aproximación al estudio de las concepciones y creencias, aportando numerosas herramientas hermenéuticas para el entendimiento de este fenómeno.
La presente investigación es de diseño cualitativo, transversal con enfoque fenomenológico, ya que permite el análisis fundamentado en la Violencia Íntima de Pareja (VIP),pririzando y visibilizando la perspectiva de las sobrevivientes de Coahuila y País Vasco participantes, desde sus puntos de vista, línea de interpretación y significados. El presente estudio se desarrolló bajo el diseño cualitativo de corte fenomenológico, orientado a comprender las representaciones sociales de la violencia de pareja contra las mujeres en contextos socioculturales distintos, específicamente en Coahuila (Saltillo) y en el País Vasco (Bilbao). Desde una mirada feminista y de la psicología de la salud, el interés central radica en explorar las vivencias, significados y procesos subjetivos que emergen tras experiencias de violencia, atendiendo a cómo las mujeres reconstruyen su sentido de identidad y agencia en el tránsito hacia el crecimiento postraumático. Por lo tanto, la fenomenología, en tanto método que busca “volver a las cosas mismas”, permitiendo la proximidad a las experiencias de las participantes desde su propia voz, reconociendo la validez de sus narrativas como fuentes legítimas de conocimiento. Este enfoque posibilitó identificar cómo el estigma social, las estructuras de poder y las condiciones contextuales de género influyen en la manera en que las mujeres significan la violencia vivida y resignifican su historia personal.Los criterios de inclusión fueron: ser mujeres, referir haber vivido violencia íntima de pareja en algún momento de su vida, residir en Coahuila o en País Vasco y con disposición a participar en el estudio. Se atendieron a los principios éticos correspondientes a investigación, problemática estudiada y confidencialidad. El análisis de contenido fue aplicado en los relatos de las participantes.
Los hallazgos de esta investigación muestran cómo las mujeres sobrevivientes de Violencia Íntima de Pareja (VIP) en Coahuila y en el País Vasco construyen sus representaciones sociales a partir de experiencias profundamente marcadas por dinámicas patriarcales y por contextos socioculturales particulares. En el caso de Coahuila, los relatos dan cuenta de relaciones que comienzan con señales sutiles de control y van escalando hacia formas más severas de violencia. Las participantes describen cómo la coerción, la vigilancia constante y la pérdida de redes de apoyo fueron moldeando su percepción de la relación, muchas veces bajo la idea de que “así debía ser”. Estas experiencias coinciden con la literatura que señala la influencia del amor romántico y de los mandatos culturales en la normalización de la violencia. En estos testimonios aparecen emociones como ansiedad, culpa y miedo, junto con estrategias de afrontamiento centradas en la contención emocional y la búsqueda de estabilidad para sus hijos e hijas. En contraste, las mujeres del País Vasco expresan su experiencia de la violencia principalmente desde el impacto emocional: miedo, tristeza profunda, episodios de pánico y sentimientos de indefensión. Los relatos destacan la manipulación, la culpa inducida y la sensación de vivir atrapadas en una dinámica contradictoria. También recuperan el momento en que, al caer la “máscara” del agresor, se rompe la idea de la pareja como espacio seguro. En cuanto al Crecimiento Postraumático (CPT), se observan diferencias importantes entre ambos contextos. Las mujeres coahuilenses describen un proceso más introspectivo, en el que el reconocimiento del daño emocional les permite pasar de verse como víctimas a asumirse como sobrevivientes. En cambio, para las mujeres vascas, la reconstrucción identitaria está fuertemente vinculada al pensamiento feminista y a la comprensión política del trauma, lo que les permite resignificar su experiencia no solo en lo personal, sino también en lo colectivo. La capacidad de agencia también se expresa de manera distinta. En Coahuila, la maternidad, los vínculos afectivos y el acompañamiento psicoterapéutico son claves para recuperar autonomía y tomar decisiones. En el País Vasco, la colectividad feminista se convierte en un pilar fundamental para acompañar, escuchar y sostener el proceso de salida y reconstrucción. Finalmente, el estigma social aparece en ambos grupos como un obstáculo persistente. Las participantes describen juicios, desconfianza, minimización de la violencia y cuestionamientos hacia ellas, mientras que los agresores suelen quedar exentos de escrutinio social.
Los resultados permiten afirmar que la Violencia Íntima de Pareja se configura de manera distinta según el contexto sociocultural, pero mantiene un mismo núcleo estructural: la reproducción de relaciones de poder sustentadas en el sistema patriarcal. Las mujeres de Coahuila y del País Vasco comparten experiencias de control, coerción emocional y estigmatización social, aunque elaboran sus significados desde perspectivas diferenciadas. Mientras que en Coahuila el proceso de recuperación se orienta hacia la introspección y el fortalecimiento individual, en el País Vasco se acompaña de una lectura política y colectiva del trauma. En ambos casos, el Crecimiento Postraumático y la capacidad de agencia emergen como procesos fundamentales para reconstruir el sentido de sí mismas. Estos hallazgos refuerzan la necesidad de intervenciones integrales que contemplen tanto el acompañamiento psicológico como el apoyo comunitario, la validación social y una perspectiva de género que reconozca la violencia como un fenómeno estructural y no individual.
Nahia Idoiaga Mondragón Hiram Reyes Sosa Oihane Artetxe Verónica Alexandra Molina Coloma

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Ana Jazmín Castro AlamedaCastro Alameda Ana JazmínAppel Mendoza Oscar IvanMaría Luisa García GomarAgustín Jaime Negrete Cortés
Aula 10401 · 03:20 pm - 03:39 pm
Evaluar la eficacia del programa de estimulación de la memoria “ACTIVAMENTE” en personas que viven con VIH.
En la actualidad el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH/SIDA) es uno de los problemas que ha significado un gran reto en el sector salud. En el 2020, aproximadamente 680 mil personas murieron de enfermedades relacionadas con el SIDA y se estima que 38 millones de personas viven con el VIH (ONUSIDA, 2021; INEGI, 2021). En Baja California se ha registrado un aumento en la incidencia de casos por VIH (4.2%) en los últimos 4 años, siendo de los estados con mayor aumento de incidencia a nivel nacional (CENSIDA, 2024), lo que demuestra que las estrategias de salud para la prevención del VIH tienen una brecha importante por mejorar. Además, ésto representa una problemática importante en la actualidad, ya que en Tijuana existen factores propios de una ciudad fronteriza, tales como la drogadicción y turismo sexual que favorecen los contagios (Brouwer et al.,2005; Iñiguez-Stevens et al., 2009). Respecto a programas de EC que consideran el ejercicio, existe un programa enfocado a adultos mayores en, España, éste es un programa realizado por Cao y colaboradoras (2008) “Memoria en Movimiento” que está centrado fundamentalmente en la estimulación de los procesos cognitivos de la memoria y la atención, pero con la particularidad de que ese trabajo se acompaña de la estimulación de factores perceptivo-motrices y físico-motrices. Por lo que, con base en los antecedentes presentados, el presente trabajo tiene por objetivo fue describir el deterioro de la memoria en PVVS y determinar el porcentaje de deterioro, así como adaptar el programa “Memoria en movimiento” como un programa piloto de estimulación cognitiva de la memoria basado en la actividad física sobre las quejas cognitivas de memoria en PVVS de un albergue al este de la ciudad de Tijuana, Baja California.
Se realizará un estudio cuantitativo, pre-experimental de un sólo grupo pretest-postest. Participantes (población, muestra, tipo de muestreo, criterios de selección): El estudio y la aplicación de las pruebas correspondientes se realizará a personas que viven con VIH, residentes de la ciudad de Tijuana, Baja California del Albergue Las Memorias durante el 2025. Seleccionados conforme a los siguientes criterios de inclusión y exclusión. Criterios de inclusión: Tener entre 18-59 años de edad. Contar con un diagnóstico de infección por VIH. Tener un historial de recuento de células CD4 <500 células/ml. Prescripción verificada de medicamentos antirretrovirales. Contar con una puntuación de 17 o mayor en la prueba de tamizaje MOCA. Criterios de exclusión: Haber consumido sustancias de abuso dentro de los 6 meses anteriores a la aplicación de pruebas. Presentar alteraciones auditivas que impidan adecuada aplicación de los tests. Instrumentos, materiales y procedimiento: Entrevista semiestructurada, historia clínica, consentimiento informado.Pruebas Neuropsicológicas: Montreal Cognitive Assessment test MoCA (Nasreddine et al., 2005).Prueba de aprendizaje verbal “Hopkins” (Parte 1 y parte 2 y ensayo de Reconocimiento.Prueba PASAT (Paced Auditory Serial Addition Test). Cuestionario QSM “Queja Subjetiva de memoria” .Escala de Bienestar Psicológico (EBP) (Ryff, 1989). Escala de Bienestar Social (EBS) (Keyes, 1998).Programa “Activamente” , adaptado de “Memoria en Movimiento” .
Se eliminaron 20 participantes porque obtuvieron puntajes menores a 17 en la prueba MOCA. La muestra final de la fase 1 estuvo conformada por 64 PVVS de las cuales el 32.8% eran mujeres. Los participantes presentaron un tiempo de evolución del VIH/SIDA promedio de 9.7 (DE= 6.6) años. El 78% lleva tratamiento con TAR. El 84.3% tiene antecedente de consumo de sustancias y cuenta con tiempo de abstinencia promedio de 29.4 (DE=51.3) meses, entre otras características. Es interesante mencionar que sólo el 26.5% trabajaba en una actividad remunerada. En relación al análisis de la prueba HLVT-R, que mide memoria declarativa semántica (MDS), el 56.2% de la muestra recordaron menos de 6 ítems en el primer ensayo, lo que está por debajo de lo esperado. El 64% de los participantes (41 PVVS) presentaron dificultades de codificación y consolidación de la información. Respecto de las puntuaciones estandarizadas, las PVVS mostraron un percentil medio de 47.8 (DE=29,6)respecto al recuerdo total y 40 (DE=33.3) para el recuerdo demorado. En relación al porcentaje de deterioro cognitivo (DC) en la MDS, de acuerdo con los resultados obtenidos en relación a las normas, se encontraron tasas de DC de memoria del 28.1 %. Respecto a las puntuaciones directas obtenidas en el PASAT, que mide Memoria de Trabajo (MT), en el PASAT de 3 segundos las PVVS obtuvieron la mitad de aciertos o respuestas correctas (29.9 de 60 reactivos en total) y un número significativamente menor de respuestas incorrectas (Z=5.8, pz0.0001) y tardías (Z=6.9, p<0.0001) que respuestas correctas. Se aplicaron 16 pruebas antes de la intervención y 29 después de la última sesión. Sin embargo, sólo se logró evaluar de forma completa a 6 participantes hombres, quienes asistieron 3.5 sesiones en promedio (rango de 2 a 7 sesiones). A pesar de que antes de la intervención reportaron un promedio de 7 y tan sólo 3.5 quejas de memoria en promedio después de la intervención, no se encontraron diferencias significativas (p=0.13). Del mismo modo, al finalizar, se brindó un espacio para que los participantes pudieran expresar su reflexión respecto a los temas abordados durante el taller, al mismo tiempo que compartieron cuáles fueron los temas que les resultaron más interesantes y cuáles son algunas de las medidas, estrategias y actividades que podrían implementar en su día a día.
El objetivo del presente trabajo fue describir el deterioro de la memoria en PVVS y determinar el porcentaje de deterioro, así como adaptar el programa “Memoria en movimiento” como un programa piloto de estimulación cognitiva de la memoria basado en la actividad física sobre las quejas cognitivas de memoria en PVVS de un albergue al este de la ciudad de Tijuana, Baja California. Respecto a las alteraciones de memoria encontradas en esta población es claro que existe un deterioro importante de esta capacidad cognitiva crucial para enfrentar las demandas del ambiente. Respecto a las alteraciones en la MT, se dedujo que existiría un mayor número de respuestas omitidas y tardías que respuestas correctas en los resultados de la prueba PASAT. Con base en lo anterior, es importante el desarrollo de diversas estrategias para la estimulación y rehabilitación cognitiva en esta población.
Castro Alameda Ana Jazmín Appel Mendoza Oscar Ivan María Luisa García Gomar Agustín Jaime Negrete Cortés

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
José angel Vera noriegaAngel Emigdio Lagarad LagardaAdriana Sofia ZUZUARREGUI LIERAChristián Denisse Navarro RodríguezClaudia Karina Rodriguez Carvajal
Aula 10306 · 03:20 pm - 03:39 pm
La presente investigación tiene como objetivo explorar las percepciones y actitudes hacia la homosexualidad – incluyendo orientación sexual e identidad de género – en estudiantes universitarios, y analizar su relación con características sociodemográficas.
La discriminación es una conducta aprendida, socialmente aceptada y normalizada en muchos ámbitos de la vida, lo que se expresa a través de desprecio, desigualdad, intolerancia y violencia hacia individuos o grupos de personas (Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH y el Sida, 2020). En la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2018), la sexualidad se define como un concepto complejo que incluye la orientación sexual, la identidad de género y la expresión sexual, entre otros aspectos. La discriminación y la violencia hacia las personas LGBTTTIQ+ impactan profundamente su bienestar emocional y psicológico, generando un ciclo de exclusión que sigue perpetuándose en muchas universidades (Ortiz-Hernández, L., & García Torres, M. I., 2005). [Un análisis a nivel internacional muestra que las universidades enfrentan patrones comunes de discriminación hacia estudiantes LGBT+, lo que subraya la necesidad de formar no solo a estudiantes, sino también a docentes, para responder de manera coherente y comprometida ante esta problemática (Tosso, 2015). Esta formación docente es clave, ya que en muchos contextos académicos se ha documentado incluso el uso de materiales con contenido homofóbico y expresión discriminatorias por parte del profesorado, lo cual puede reforzar actitudes negativas entre el alumnado (Cantor & Pilkington, 1992).Diversas investigaciones han mostrado que la homofobia no siempre se presenta de forma abierta y violenta; en muchas ocasiones se manifiesta de manera sutil o implícita, a través de una supuesta inclusión que se transforma en exclusión cuando las circunstancias cambian (Piña Osorio & Aguayo Rousell, 2015). [usuario7.1]Esto puede observarse, por ejemplo, en interacciones sociales donde se tolera la presencia de personas LGBTTTIQ+ mientras estas no expresen abiertamente su identidad. Así, la integración aparente convive con una distancia simbólica que refuerza la discriminación (Piña Osorio & Aguayo Rousell, 2015).
La presente investigación tiene una perspectiva cuantitativa con un diseño no experimental ex post facto de corte transversal con alcance descriptivo y analítico (Hernández-Sampieri, Fernández & Baptista, 2010) con un muestreo no probabilístico. Participantes La muestra estuvo conformada por 1,180 estudiantes universitarios de la Universidad de Sonora, campus Hermosillo. Los participantes fueron seleccionados de manera no probabilística y participaron en el estudio de forma voluntaria. La edad de los alumnos de 18 a 20 años fueron 717 estudiantes (60.8%), 21 a 24 años, 396 estudiantes (33.6%), de 25 años o más, 67 estudiantes (5.7%) de los cuales fueron 442 Masculinos (36.6%) y 748 femenino (63.4%). El estado civil de los padres fue casado con 726 estudiantes (61.5%), divorciados/Separados con 375 estudiantes (31.8%) y Viudos con 79 estudiantes (6.7 %). El ingreso familiar semanal de 158 estudiantes (13.4$) estudiantes fue de $3,000 o menos, 420 estudiantes (35.6%) entre $3,100 y $6,000, 336 estudiantes (28.5%) entre $6,100 y $10,000, 266 estudiantes (22.5%) más de $10,100. 789 estudiantes (66.9%) no trabajan, mientras 391 estudiantes (33.1%) trabajan. La escolaridad máxima de la madre fue de primaria para 39 estudiantes (3.3%), secundaria para 235 estudiantes (19.9%), preparatoria para 377 estudiantes (31.9%), licenciatura para 426 estudiantes (36.1%) y nivel posgrado para 103 estudiantes (8.7%). Mientras tanto, la escolaridad máxima del padre fue de primaria para 39 estudiantes (4.9%), secundaria para 235 estudiantes (18.6%), preparatoria para 377 estudiantes (29.2%), licenciatura para 426 estudiantes (36.0%) y posgrado para 103 estudiantes (11.1%). Instrumentos Los instrumentos utilizados en esta investigación incluyeron, en primer lugar, un apartado sociodemográfico con variables como género, edad, ingreso familiar, servicios básicos, semestre y división académica. Además, se incorporaron diez escalas diseñadas para evaluar, diversas dimensiones relacionadas con las actitudes hacia la homosexualidad, dimensiones de discriminaciones (DyGM, DyD y Permisividad) y variables prosociales (Tolerancia, Empatía Afectiva
Los resultados del estudio evidencian patrones consistentes en la configuración de actitudes hacia la homosexualidad en estudiantes universitarios. En primer lugar, los análisis correlacionales mostraron que las dimensiones de discriminación (Discriminación y Grupos Minoritarios, Discriminación y Derechos y Permisividad) se relacionan positiva y significativamente entre sí, conformando un bloque coherente de actitudes negativas. A su vez, estas variables se correlacionan de manera negativa con las dimensiones prosociales, particularmente con Tolerancia y Empatía (afectiva y cognitiva), las cuales presentan asociaciones positivas y fuertes entre sí. Esto indica que mayores niveles de discriminación se vinculan con menor empatía y menor disposición tolerante. En el plano emocional, el Rechazo, las Actitudes emocionales negativas, la Expresión emocional negativa y las Creencias sobre causas culturales de la homosexualidad (CHPC) también se agrupan de manera coherente y se relacionan positivamente entre sí. Destaca la fuerte asociación entre Rechazo y CHPC, así como entre Rechazo y Actitudes emocionales negativas. En contraste, estas variables se relacionan negativamente con las Actitudes emocionales positivas, lo que confirma la coexistencia de un perfil emocional negativo asociado a mayores niveles de homofobia. En cuanto a las comparaciones por género, se identificaron diferencias significativas en casi todas las variables. Los hombres obtuvieron puntuaciones más altas en Discriminación y Derechos, Permisividad, Rechazo, Actitudes emocionales negativas y CHPC. Por el contrario, las mujeres reportaron mayores niveles de Tolerancia, Empatía afectiva, Empatía cognitiva, Actitudes emocionales positivas y Percepción personal. No se encontraron diferencias en la expresión emocional positiva ni negativa. Los tamaños del efecto fueron pequeños a moderados, pero consistentes. Respecto a la división académica, el análisis mostró diferencias significativas en todas las dimensiones. Los estudiantes de Ingeniería presentaron los niveles más altos en discriminación, permisividad y actitudes negativas, mientras que los de Ciencias Biológicas y de la Salud mostraron los niveles más bajos de discriminación y los más altos en tolerancia y empatía. Ciencias Sociales se ubicó en una posición intermedia. Finalmente, variables como edad, ingreso familiar y estado civil de los padres no mostraron diferencias relevantes. La escolaridad parental presentó efectos limitados y el semestre solo mostró diferencias en una dimensión específica. En conjunto, los resultados confirman que el género y la división académica son los principales factores asociados a actitudes homofóbicas en el contexto universitario.
El estudio permitió identificar patrones claros en las actitudes hacia la homosexualidad en población universitaria. Se confirmó que el género y la división académica son los factores más relevantes asociados a mayores niveles de homofobia. Los hombres y los estudiantes de Ingeniería presentaron mayores niveles de discriminación, rechazo y actitudes emocionales negativas, mientras que las mujeres y el alumnado de Ciencias Biológicas y de la Salud mostraron mayores niveles de tolerancia, empatía y actitudes positivas. Las variables de discriminación se agrupan coherentemente y se relacionan de forma inversa con los factores prosociales, lo que respalda la naturaleza multidimensional del fenómeno. En contraste, variables como edad, ingreso familiar y estado civil de los padres tuvieron un impacto limitado. En conjunto, los hallazgos confirman que la homofobia persiste en el contexto universitario y que su abordaje requiere intervenciones institucionales focalizadas y sistemáticas.
Angel Emigdio Lagarad Lagarda Adriana Sofia ZUZUARREGUI LIERA Christián Denisse Navarro Rodríguez Claudia Karina Rodriguez Carvajal

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Adrienne Marie Sollberger AldreteJosé González TovarLaura Carrillo Cervantes
Aula 10307 · 03:20 pm - 03:39 pm
Establecer un modelo explicativo de las relaciones entre la calidad de vida, la sobrecarga y las estrategias de afrontamiento de los cuidadores de menores con discapacidad
De acuerdo con el informe más reciente de la Organización Mundial de la Salud (2022), a nivel mundial aproximadamente 1,300 millones de personas, equivalentes al 16% de la población global, viven con algún tipo de discapacidad. De esta cifra, cerca de 240 millones corresponden a niños, quienes enfrentan barreras adicionales que afectan su inclusión social, el acceso a servicios esenciales y su desarrollo integral. En la última década se ha registrado un incremento superior a 260 millones de personas con discapacidad, concentrándose cerca del 80% en países de ingresos bajos y medios. Dada la prevalencia de la discapacidad, una proporción considerable de estas personas depende de cuidadores familiares, quienes —predominantemente mujeres— asumen responsabilidades de cuidado continuas y frecuentemente poco apoyadas, incrementando su vulnerabilidad a experimentar sobrecarga física y emocional (Cejalvo et al., 2021). La calidad de vida se considera un constructo multidimensional que abarca diversos dominios del bienestar, y estudios recientes indican que los cuidadores de niños con discapacidad presentan niveles de calidad de vida bajos a moderados, con un impacto significativo en su bienestar general (Swetha et al., 2025). En este contexto, la sobrecarga del cuidador, entendida como el desgaste físico, emocional y social derivado de las demandas prolongadas del cuidado, se ha asociado negativamente con la calidad de vida (Fang et al., 2023). Por su parte, el afrontamiento se define como los esfuerzos cognitivos y conductuales dirigidos a manejar presiones internas y externas, actuando como un factor protector que puede amortiguar el estrés y favorecer el bienestar físico y psicológico del cuidador (Fang et al., 2025; Swetha et al., 2025). En este sentido, resulta fundamental examinar de manera conjunta la calidad de vida, la sobrecarga y el afrontamiento para comprender integralmente la experiencia del cuidador principal de niños con discapacidad.
Diseño y participantes Se realizó un estudio cuantitativo transversal con enfoque explicativo para evaluar un modelo de relaciones entre calidad de vida, sobrecarga y estrategias de afrontamiento en cuidadores de menores con discapacidad. La muestra incluyó 342 cuidadores primarios informales, con edad media de 40.8 años (DE=8.6), principalmente mujeres (93.8%) y padres del menor (93.8%). Los dependientes presentaban discapacidad intelectual (42.1%), física (25.7%), sensorial (9.9%) o multidiscapacidades (22.2%), con edades entre 0 y 18 años. Instrumentos Se aplicaron cuestionarios validados: SF-12 para calidad de vida (α=0.78), Escala de Sobrecarga del Cuidador Zarit (α=0.91) y CRI-A para estrategias de afrontamiento (α=0.87), todos con formato Likert. Procedimiento y ética Los datos se recopilaron mediante Google Forms® y se difundieron en grupos de apoyo y Centros de Atención Múltiple en Saltillo, Coahuila, entre marzo 2022 y mayo 2024. Se obtuvo consentimiento informado y se cumplieron los principios éticos de la Ley General de Salud para investigación sin riesgo (Comisión Nacional de Bioética, 2014). Análisis de datos Los datos se procesaron con JASP 0.18.3. Se calcularon estadísticos descriptivos y frecuencias para las variables sociodemográficas y dimensiones de los instrumentos, y se evaluó la normalidad con la prueba Shapiro-Wilk. Se construyó la matriz de correlaciones de Pearson y se ajustó un modelo de análisis de trayectoria (análisis de senderos) a partir de regresiones lineales múltiples, para estimar los efectos y dependencias entre calidad de vida, sobrecarga y estrategias de afrontamiento, preparando así el marco para la presentación de los resultados del modelo explicativo.
Los estadísticos descriptivos indicaron un nivel bajo de sobrecarga en los cuidadores (M=35.80). En calidad de vida, las medias más elevadas se observaron en Función Física (M=89.53%) y Rol Físico (M=81.51%). Entre los estilos de afrontamiento, las puntuaciones más altas correspondieron a Solución de Problemas (M=69.10) y Búsqueda de guía y soporte (M=59.18). El análisis de correlaciones mostró relaciones significativas entre sobrecarga, calidad de vida, estilos de afrontamiento y horas dedicadas al cuidado. Descarga Emocional y Evitación Cognitiva se correlacionaron negativamente con la mayoría de las dimensiones de calidad de vida. La sobrecarga se asoció tanto con los estilos de afrontamiento como con el tiempo dedicado al rol de cuidado. Respecto a las dimensiones de calidad de vida, siete de ocho presentaron correlaciones negativas y significativas con sobrecarga; las más altas se observaron en Rol Emocional y Salud Mental, y la más baja en Función Física. Se ajustó un modelo de regresión lineal múltiple mediante mínimos cuadrados generalizados con técnica de pasos sucesivos, obteniéndose ocho predictores que explicaron el 46% de la varianza de la sobrecarga percibida. Los resultados indicaron que mayor sobrecarga se asocia con menor satisfacción en Salud General (β=-.097), Problemas Emocionales (β=-.197), Salud Física (β=-.146) y Salud Mental (β=-.097), así como con mayor empleo de Descarga Emocional (β=.165), Aceptación y Resignación (β=.207), Análisis Lógico (β=.131) y menor uso de Búsqueda de Recursos (β=-.196). Finalmente, se construyó un modelo de ecuaciones estructurales que presentó excelentes índices de ajuste: CFI=0.999, TLI=0.997 y RMSEA=0.016. Los resultados evidenciaron que Dolor Corporal, Función Social y Salud General ejercen efecto directo sobre la sobrecarga, la cual a su vez influye directamente en Descarga Emocional como estrategia de afrontamiento. Además, se observaron efectos recíprocos entre Dolor Corporal, Rol Físico y Salud General, indicando interrelación entre estas dimensiones de calidad de vida. En conjunto, el modelo confirma que la sobrecarga percibida actúa como mediadora entre calidad de vida y estilos de afrontamiento, respaldando el objetivo de establecer relaciones explicativas entre las variables estudiadas.
Los hallazgos del estudio evidencian que la calidad de vida, la sobrecarga y los estilos de afrontamiento se encuentran estrechamente interrelacionados en cuidadores de menores con discapacidad. Las dimensiones de calidad de vida, como Dolor Corporal, Función Social y Salud General, influyen directamente en la percepción de sobrecarga, la cual, a su vez, afecta el uso de estrategias de afrontamiento como Descarga Emocional. Asimismo, se identificaron interrelaciones entre subescalas de calidad de vida, destacando la influencia recíproca de Dolor Corporal, Rol Físico y Salud General. Estos resultados confirman el modelo explicativo propuesto y demuestran que la sobrecarga actúa como mediadora entre la calidad de vida y los estilos de afrontamiento. El conjunto de hallazgos permiten evidenciar cómo la sobrecarga y los estilos de afrontamiento incluyen en la calidad de vida de los cuidadores, confirmando el modelo explicativo propuesto.
José González Tovar Laura Carrillo Cervantes

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Irma Herrera Obregón
Aula 10404 · 03:20 pm - 03:39 pm
Trabajar en la prevención de las enfermedades crónicas a partir de incidir en dos áreas: la detección de procesos emocionales y su expresión en niños preescolares y la sensibilización de sus padres y maestros ante estos procesos.
Se realizó un trabajo en la escuela primaria particular colegio Hidalgo, con una población de 120 niños, de 6 a 9 años de edad, en nivel primaria , para prevenir el desarrollo de enfermedades degenerativas, por medio de la intervención de metodología cualitativa, el trabajo se realizó durante 4 meses. Se hicieron dos objetivos, detectar la expresión y manejo de los procesos emocionales en los niños y que ellos se acostumbraran y confiaran en nuestra presencia. La población de padres de familia pertenecer al nivel social medio alto, con escolaridades de secundaria, preparatoria y profesional. Fuimos informados por la directora y maestras del alto nivel de ausentismo que presentaban en el plantel debido a enfermedades de vías respiratorias, reportes de inasistencia de las maestras confirman que es una constante durante el año escolar además de episodios de ira y violencia entre los niños sobre todo los ms grandes. También se detectó el castigo y represión a la aparición de emociones en los procesos de convivencia con las maestras en las expresiones” No te enojes; te dije que no hicieras caras….ahora no te voy a dar dulce porque te enojaste”
A partir de las observaciones del aula, la información proporcionada por la directora y las maestras, se diseñaron dos talleres de intervención en los cuales participaron los niños, las maestras y los padres de familia. En dichos talleres se atendieron diferentes objetivos: el taller para padres buscó sensibilizar a los participantes, ante los procesos emocionales que sus hijos vivían; no hablaban o expresaban lo que sentían. Se buscaron formas permitidas de expresión verbal y corporal, por último, informar de los beneficios nutritivos para la salud y el crecimiento de los niños. El taller duró 12 sesiones, con una hora cada sesión, que se organizaron de la siguiente manera: Sesión 1 Alimentación y nutrición Objetivo: exponer a los padres la importancia de proporcionar una buena alimentación a sus hijos, así como explicarles las consecuencias de su carencia. Materiales: Folletos, menús. Sesión 2. Consumo de Agua Objetivo: proporcionar a los padres información sobre el consumo diario de agua en el cuerpo, el proceso de hidratación y oxigenación. Sesión 3 Expresión de emociones Objetivo: Que los padres identifiquen y comprendan la importancia de expresar sus emociones y como estas afectan en el desarrollo de sus hijos, además de sensibilizarlos con respecto al cuidado físico y emocional de sus hijos. En esta sesión se les planteó a los padres el tema de las emociones y su expresión. Se les habló de cómo poder expresar sus emociones de una forma libre. Se hicieron dos actividades. Sesión 4 Actividad Física (ejercicio) Objetivo: se expuso a los padres la relevancia que tiene en sus vidas y en las de sus hijos, el realizar actividades físicas, además de explicarles las consecuencias del sedentarismo en lo orgánico y emocional. Sesión 5 Sentidos (qué es lo que los niños reciben de lo que ven, oyen, etc.).
A lo largo de los talleres pudimos encontrar algunos elementos que estaban presentes en el proceso de construcción emocional de los pequeños por una parte la resistencia e incapacidad de los padres de familia para reconocer, expresar y sobre todo identificar sus procesos emocionales siempre antepusieron procesos cognitivos o reflexivos, se les dificulto decir la frase “siento.”, el proceso emocional y su identificación fue muy problemático pues decían no entender bien cual era exactamente su emoción solían estar confundidos por ejemplo entre felicidad y euforia en general el sentir les parecía raro” como que nunca nadie nos había preguntado por eso” y eso lo hacía difícil en sus palabras. En el aprendizaje de las propiedades nutricionales de los alimentos, no tuvimos ningún problema para que se entendiera la importancia, aunque en el caso de las madres hubo extrañeza por descubrir algunos datos sobre la comida que no les eran familiares por ejemplo el que la leche de vaca no era necesaria en la nutrición y si perjudicial para la salud. La dificultad se presentó para relacionarlos con los procesos emocionales, sin embargo, una vez que lo relacionamos con el acontecer cotidiano y fraces cercanas a ellos como en ojo e hígado o tirar el miedo con el acto de la micción, les pareció claro y divertido. Es complicado que logren ver relaciones de los microsistemas emocionales y nutrimentales en los procesos de construcción, sin embargo, sí pudieron identificar cambios significativos en relación a las formas de relacionarse entre pares reduciendo los incidentes de ira en la escuela y en casa según reporte de padres. En el taller de niños, el proceso fue muy enriquecedor y formativo, pues a pesar de partir de la imposibilidad de detectar siquiera sus emociones, reconocerlas o ponerles nombre, a lo largo de las sesiones estos procesos se fueron dando de manera articuladora con su cuerpo y claramente pudieron detectar, admitir y expresar dichas emociones: ira, miedo, tristeza, alegría y ansiedad. Los comentarios de los padres durante el proceso fueron positivos y estaban realmente sorprendidos de que los niños fueran ahora más claros y precisos para manifestar sus emociones. Disminuyo de manera significativa el ausentismo a clases y las enfermedades de vías respiratorias bajaron en su incidencia, lo mismo que su gravedad; es decir podían ir a clases. El plantear a los niños el principio de cooperación como una forma de relacionarse con sus iguales, fue
Encontramos una clara relación entre los procesos emocionales y su expresión con relación a la aparición de enfermedades en vías respiratorias. Las emociones que tuvieron mayor presencia en la población fue la tristeza, enojo y miedo. Siempre asociadas con la relación familiar; padres dominantes, autoritarios, impositivos o muy consentidores. Las emociones no son claras para el niño cuando no recibe bien el mensaje de que debe de expresar porque la información es contradictoria, un padre dice una cosa y el otro la contradice. “Guardar” la emoción en el cuerpo tiene sus efectos en el proceso de construir un tipo de memoria emocional que se expresara en un síntoma, la relación se establece con una enfermedad que se vincula con la melancolía y la tristeza como la tos, amigdalitis, gripa, catarro, sinusitis, los extremos son neumonía, asma, bronquitis, para la emoción de miedo encontramos que deseaban ir al sanitario con mayor

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Diego López DórameOlimpia Salazar SerranoDiego López DórameCamila Vidal Zepeda
Aula 10405 · 03:20 pm - 03:39 pm
Identificar los factores asociados al comportamiento suicida (ideación, planeación e intento de suicidio) en estudiantes universitarios, con el fin de contribuir a su comprensión y aportar evidencia que apoye estrategias de prevención en el ámbito universitario.
El suicidio representa un grave problema de salud pública a nivel mundial, con significativas implicaciones sociales, familiares y psicológicas, suele ser precedido por intentos previos, lo que subraya la importancia de la detección temprana de factores de riesgo y señales de alarma (Borges et al., 2010). De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año alrededor de 720,000 personas mueren por suicidio, ubicándose entre las principales causas de muerte en la población de 15 a 29 años de edad, grupo etario al que pertenecen la mayoría de los estudiantes universitarios (OMS, 2024). En México, esta problemática presenta una gran diferencia por sexo, con una tasa de 12 muertes por cada 100,000 hombres y 2.6 por cada 100,000 mujeres (OMS, 2025), ademas, los índices de suicidio en el continente americano han ido en aumento entre 2000 y 2019, contrastando con la tendencia mundial. En este contexto, el 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, impulsado por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio y la OMS, con el objetivo de sensibilizar y promover acciones preventivas el Centro de Atención Telefónica de Intervención en Crisis de la Universidad de Sonora implementa campañas preventivas dentro de sus instalaciones, considerando que la población universitaria constituye un grupo de alto riesgo. El presente estudio se centra en el análisis de los factores asociados al comportamiento suicida, entendidos como aquellas características personales y contextuales que predisponen a la ideación, planeación e intento de suicidio, tomando como referencia los factores de riesgo y alarma establecidos por la OMS.
Se realizó un estudio de tipo exploratorio, transversal y descriptivo donde la población estuvo conformada por 838 estudiantes universitarios de la Universidad de Sonora que participaron voluntariamente durante la Campaña de Prevención del Suicidio “Hablemos del suicidio, cambiemos la narrativa”, llevada a cabo del 8 al 12 de septiembre de 2025. La muestra incluyó participantes de ambos sexos y diversas identidades de género: 31.6% hombres, 64.4% mujeres, 1.9% personas no binarias y 2% que prefirieron no especificarlo. En cuanto al estado civil, el 94.3% se reportó como soltero, 3.1% en unión libre y 2.5% casado. Respecto al lugar de procedencia, el 67% provenía de Hermosillo, 28.9% de otros municipios de Sonora, 2.9% de otros estados del país y 0.8% eran estudiantes extranjeros. El 2.5% se identificó como perteneciente a una comunidad indígena. Los participantes provenían de diversas facultades interdisciplinarias, principalmente de Ciencias Sociales, Ciencias Biológicas y de la Salud, Humanidades y Artes, e Ingeniería. El criterio de inclusión fue ser estudiante de la Universidad de Sonora inscrito y aceptar participar de manera voluntaria. No se consideraron criterios de exclusión adicionales, salvo el rechazo a participar o el llenado incompleto del instrumento. La recolección de datos se realizó mediante una encuesta estructurada de 49 reactivos, aplicada en formato digital a través de un código QR. El instrumento evaluó el comportamiento suicida (ideación, planeación e intento) y diversos factores asociados, considerando factores de riesgo y alarma señalados por la OMS. Se garantizó la confidencialidad y el anonimato de los participantes, así como el consentimiento informado previo al llenado del cuestionario. Los datos fueron capturados, depurados y procesados en Microsoft Excel, realizándose un análisis descriptivo porcentual para la presentación de los resultados.
Los resultados se presentan a partir del análisis descriptivo porcentual de las morfologías del comportamiento suicida y de los factores observados en la población estudiada. Se identificó que el 54.2% de los estudiantes reportó ideación suicida, el 30.6% planeación y el 20.8% al menos un intento de suicidio. Asimismo, se observó un mayor riesgo de repetición cuando el intento ocurrió en el último año (27.4%) o en el último mes (8%), lo cual coincide con reportes previos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS, 2024). Respecto a las circunstancias sociales, el 60.9% de los participantes reportó tener pareja sentimental. En el ámbito académico-laboral, el 67% se dedicaba exclusivamente al estudio, mientras que el 32.9% combinaba estudio y trabajo. En cuanto al estatus escolar, el 87.5% se identificó como alumno regular y el 12.4% como irregular. En el contexto familiar, el 69.4% vivía con sus padres, seguido de quienes vivían con familia extensa (10.3%), con roomies (8.9%), solos (7.6%) o con pareja y/o hijos (3.5%). En relación con la conducta socialmente esperada, las estrategias de autocuidado se ubicaron mayoritariamente en un nivel medio (59%), seguido de autocuidado bajo (21.5%) y alto (19%). Dentro de las inclinaciones, el 27.6% de los estudiantes se identificó como perteneciente a la comunidad LGBTIQ+. En cuanto a las propensiones asociadas a la salud, el 7.3% reportó alguna enfermedad física, de los cuales el 64% presentó ideación suicida, el 45% planeación y el 38% intento. Entre quienes reportaron enfermedad y trastorno de salud mental o del neurodesarrollo (51%), se observaron porcentajes más elevados de ideación (78%), plan (62%) e intento (46%). Del total de participantes, el 29.9% indicó contar con un diagnóstico de trastorno de salud mental o neurodivergencia, y una alta prevalencia de crisis de ansiedad (73.9%) y ataques de pánico (61.6%). No obstante, solo el 33.5% solicitó ayuda profesional. Finalmente, se identificaron tendencias relevantes asociadas al comportamiento suicida. El 49.6% reportó haber experimentado algún tipo de violencia, principalmente en el ámbito familiar y escolar, presentando mayores porcentajes de ideación, planeación e intento. Asimismo, el 85.5% reportó consumo de sustancias, el 32.9% autolesiones y el 47.9% conductas relacionadas con trastornos de la alimentación, evidenciando múltiples factores disposicionales vinculados al comportamiento suicida en estudiantes universitarios.
Los resultados del estudio permiten afirmar que el objetivo se cumple al identificar los factores disposicionales asociados al comportamiento suicida en estudiantes universitarios y describir sus distintas morfologías: ideación, planeación e intento. Se evidenció una alta prevalencia de ideación suicida en la población de 15 a 29 años, así como una baja solicitud de ayuda profesional, lo que incrementa la vulnerabilidad y dificulta la detección oportuna. La presencia de enfermedades físicas, trastornos de salud mental o del neurodesarrollo, el consumo de sustancias, la violencia y los niveles bajos y medios de autocuidado se identificaron como factores que incrementan la probabilidad del comportamiento suicida. Asimismo, los hallazgos muestran que la ideación no necesariamente conduce a la planeación ni al intento, confirmando que se trata de procesos diferenciados. Estos resultados aportan evidencia relevante para el diseño de estrategias preventivas en el ámbito universitario, en concordancia con las recomendaciones de la OMS.
Olimpia Salazar Serrano Diego López Dórame Camila Vidal Zepeda

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Sofía Rivera AragónClaudia Ivethe Jaen CortesSilvia Romana Platas AcevedoJorge Rivera GarcíaPedro Wolfgang Velasco Matus
Aula 10406 · 03:20 pm - 03:39 pm
Conocer las diferencias en los celos debido al aislamiento social, el paso del tiempo (durante y después de la pandemia), y la aparición de problemas de pareja, en adultos.
La pandemia provocada por el COVID-19 fue un estresor psicosocial global que afectó la salud mental y la dinámica de las relaciones de pareja. Algunos autores mencionan que las medidas de confinamiento y distanciamiento social cambiaron las rutinas cotidianas, incrementaron la convivencia forzada y redujeron las redes externas de apoyo, conformando un contexto de estrés relacional prolongado. El modelo de vulnerabilidad–estrés–adaptación sugiere que los estresores externos (p. ej., aislamiento social) interactúan con características intrapersonales (e.g. inseguridad en la relación) y procesos de la pareja (e.g. comunicación, autodivulgación) para influir en los celos. Varias investigaciones han señalado que el aislamiento social durante la pandemia incrementó los niveles de ansiedad, depresión y estrés interpersonal. En el ámbito de pareja, algunos autores plantearon que el aumento de la convivencia y la reducción de espacios individuales favorecieron una mayor focalización en la conducta de la pareja, intensificando interpretaciones amenazantes ante señales ambiguas, como la hipervigilancia de pareja, mecanismo frecuentemente asociado a los celos. Asimismo, el incremento en el uso de tecnologías digitales durante el confinamiento favoreció la aparición o intensificación de los celos digitales. La evidencia empírica encuentra que la vigilancia en redes sociales y la interpretación de interacciones en línea pueden activar pensamientos celotípicos y conflictos de pareja. Durante la pandemia, las amenazas externas y la incertidumbre sanitaria pudieron activar el sistema de apego, intensificando respuestas emocionales en personas con estilos inseguros. El efecto del confinamiento fue dinámico, en fases iniciales, predominó una reacción emocional aguda caracterizada por ansiedad elevada e irritabilidad. Sin embargo, el paso del tiempo permitió trayectorias divergentes: exacerbación del conflicto o adaptación progresiva en la relación de pareja (PAPIIT, IN301825).
Participantes: Participaron, de manera confidencial, anónima y voluntaria, en el año 2020, 2247 adultos, con edades entre 18 y 90 años (M=36.41, DE=13.27), 39.3% (883) reportaron que su relación de pareja tuvo cambios debido al distanciamiento social por COVID19. Del total el 77.4% estaba en aislamiento social y el 22.6% no. Y para el año 2021, participaron 636 adultos, con edades entre 18 y 90 años (M=35.99, DE=13.03), 43.6% (277) reportaron que su relación de pareja tuvo cambios debido al distanciamiento social por COVID19. Del total el 65.6% estuvo en aislamiento social y el 34.4% no. Todos los participantes se encontraban en una relación romántica. Materiales o instrumentos: Se aplicó un instrumento con cuatro apartados: consentimiento informado, cuestionario de datos sociodemográficos, Escala Multidimensional de Celos (Rivera et al., 2017) y cuestionario de 6 preguntas, sobre distanciamiento social por COVID-19. Procedimiento: La aplicación de los instrumentos se llevó a cabo a través de un formulario en línea en Google Forms. Se invitó a participar a través de redes sociales. Se cuidaron los diferentes aspectos éticos. Al final se les agradeció por su participación. Análisis de información: Se realizó un análisis descriptivo con el que se pudo identificar cuáles fueron los cambios que habían percibido los participantes en sus vidas diarias y de pareja, en el contexto del distanciamiento social por COVID-19. Posteriormente se llevaron a cabo análisis de varianza (ANOVA), en los que se incluyó como variables de clasificación, si habían o no estado en aislamiento social por COVID 19, el tiempo transcurrido durante y después de la aparición de la pandemia (años 2020 y 2021) y si habían tenido problemas por el aislamiento social con su pareja, y como variable dependiente los celos.
En general se observan diferencias en las dimensiones de celos por efectos principales del aislamiento social y la percepción de cambios debido al distanciamiento social por COVID-19 en su relación de pareja, solo un factor fue significativo en cuanto al tiempo, y hubo pocas interacciones significativas. Con respecto a la percepción de cambios debido al distanciamiento social por COVID-19 en su relación de pareja, se observaron diferencias en obsesión (F [1, 2875] = 6.25, p = .01), suspicacia (F [1, 2875] = 3.75, p = .05), desconfianza (F [1, 2875] = 21.3, p = .00), frustración (F [1, 2875] = 35.9, p = .00), evasión (F [1, 2875] = 7.32, p = .007), respuestas emocionales por celos (F [1, 2875] = 30.6, p = .00), enojo (F [1, 2875] = 6.42, p = .01), control (F [1, 2875] = 24.9, p = .00), dolor (F [1, 2875] = 18.3, p = .000), actitudes negativas (F [1, 2875] = 29.1, p = .000) y agresividad (F [1, 2875] = 13.8, p = .000). En cuanto al aislamiento social, se observaron diferencias en obsesión (F [1, 2875] = 34.43, p = .00), suspicacia (F [1, 2875] = 33.9, p = .000), confianza en la pareja (F [1, 2875] = 10.71, p = .001), enojo (F [1, 2875] = 6.74, p = .009) y dolor (F [1, 2875] = 6.84, p = .009). Para el tiempo (antes y después de la pandemia), se encontraron diferencias en la confianza en la pareja (F [1, 2875] = 5.46, p = .01). Por otra parte, hubo interacción con referencia al tiempo (Durante y después de la pandemia) y los cambios percibidos en la pareja por el aislamiento social en el factor confianza (F [1, 2875] = 4.53, p = .03) y evasión (F [1, 2875] = 3.56, p = .05). Otra interacción encontrada fue entre el aislamiento social y el tiempo en las respuestas emocionales por celos (F [1, 2875] = 4.32, p = .03), el control (F [1, 2875] = 3.63, p = .05). Por último, no hubo diferencias en el factor posesión, en ninguna de los grupos estudiados.
El aislamiento social derivado de la pandemia por COVID-19 actuó como un contexto que intensifico las inseguridades en la pareja, aumentando la hipervigilancia y la manifestación de los celos (Pietromonaco & Overall, 2021). El paso del tiempo desempeñó un papel controversial, contribuyendo tanto al aumento de los celos en relaciones vulnerables y una mejor adaptación en las que no lo eran; los resultados muestran un incremento en la confianza hacia la pareja en el tiempo, no obstante, hubo mayor evasión que estuvieron aisladas, a pesar del paso del tiempo (Brooks et al., 2020). Los resultados sugieren que el aislamiento social derivado de la pandemia por COVID-19 actuó como un generador de vulnerabilidades de pareja, incrementando la probabilidad de manifestaciones de celos, se encontró que durante este evento, se exacerbaron la obsesión, la suspicacia, el enojo y el dolor y se disminuyó la confianza en la pareja (Degiuli et al., 2023).
Claudia Ivethe Jaen Cortes Silvia Romana Platas Acevedo Jorge Rivera García Pedro Wolfgang Velasco Matus

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Valeria Analy López ValladaresTatiana de Jesús Marrufo Cardeña
Aula 10403 · 03:20 pm - 03:39 pm
Analizar el impacto percibido de un entorno sensorialmente amigable en el estado emocional de mujeres con diagnóstico de autismo residentes de la ciudad de Mérida, Yucatán.
La Condición del Espectro Autista es aquella variación natural neurobiológica que implica una serie de formas en las que se percibe, procesa y se relaciona con el entorno y consigo mismo. Lejos de concebirse como un déficit, actualmente se promueven perspectivas que enfatizan su comprensión para procurar el bienestar de la persona. Desde esta visión, el malestar que experimentan las personas autistas no se originan del neurotipo, sino de los entornos que no consideran las características individuales, los cuales están diseñadas bajo esquemas neuronormativos, generando barreras que implican retos para el bienestar, la participación y la autonomía de la persona. El eje central de esta problemática es el procesamiento sensorial que puede presentarse de manera hiper o hipo reactiva. En mujeres autistas, suele predominar la hipersensibilidad a estímulos auditivos, visuales, térmicos y propioceptivos. La constante exposición a entornos donde predominan los estímulos intensos, simultáneos e impredecibles genera estados de sobrecarga, saturación, dolor físico y emocional, fatiga extrema y desregulación que en ocasiones desencadenan períodos de crisis donde se pone en riesgo la seguridad de la persona. Estas experiencias suelen verse intensificadas por la llegada tardía de un diagnóstico relacionado a criterios clínicos influenciados por edadismo y sesgos de género. Todo esto deriva en sensaciones de incomprensión y aislamiento, lo que les lleva a generar sus propias estrategias adaptativas (como el masking) que invisibilizan su malestar. La ausencia de ajustes, políticas y espacios diseñados sin considerar la participación de la población autista reproduce modelos que no responden a las necesidades reales. Reconocer y colocar las experiencias de las mujeres autistas resulta fundamental para la creación y promoción de entornos y políticas corresponsables que garanticen el bienestar y la dignidad de estas personas.
La presente investigación se realizó con un enfoque cuantitativo, un alcance descriptivo y un marco interpretativo fenomenológico. La población objetivo fueron mujeres adultas, con edades entre los 20 y 40 años, con un diagnóstico clínico o neuropsicológico de autismo, con capacidad para comunicarse verbalmente o mediante el uso de sistemas de comunicación aumentativa y alternativa, y que sean residentes de la ciudad de Mérida, Yucatán. Para la conformación de la muestra de participantes se recurrió a un muestreo no probabilístico y la identificación de participantes potenciales se llevó a cabo a través de las técnicas de muestreo en cadena o redes. La recolección de datos se llevó a cabo mediante entrevistas semiestructuradas a profundidad, complementadas con técnicas gráficas como el dibujo como parte de las estrategias de expresión. Las entrevistas tuvieron una duración aproximada de dos horas y, dado las características de las participantes y de la investigación, se llevaron a cabo en espacios sensorialmente amigables adaptados a las necesidades de las participantes promoviendo la privacidad, comodidad, seguridad y bienestar emocional de las mismas. Complementariamente se desarrollaron diarios de campo de las experiencias emocionales y conjeturas iniciales de la autora del presente estudio. Apegándose a los criterios éticos, previo a la realización de la entrevista, se presentó un consentimiento informado, en donde se dieron a conocer los objetivos de la investigación, las condiciones de participación de las mujeres y los criterios para garantizar la confidencialidad de la información y el cuidado de la identidad de las participantes. A través de este, se tuvo evidencia de la participación voluntaria en el estudio y de la autorización para grabar en formato de audio el encuentro. El análisis de los resultados se realizó artesanalmente, siendo materia prima la transcripción de las entrevistas. La información se organizó en ejes temáticos, categorías y subcategorías.
Para fines de la presente convocatoria, se presenta una síntesis de resultados de los principales hallazgos en el análisis de información. Las participantes conciben el autismo como una variabilidad natural en la percepción y el procesamiento, coincidiendo en que la problemática no tiene origen en su neurotipo, sino en los contextos cuyos diseños no concuerdan con sus necesidades sensoriales. Vivir en entornos saturados, impredecibles y rígidos se relaciona con un constante sobreesfuerzo por adaptarse al medio, derivando en malestar físico y emocional, altos niveles de ansiedad y una sensación constante de vulnerabilidad e incomprensión. En las participantes, predominó un perfil sensorial hipersensible, sobre todo frente a estímulos auditivos, visuales, térmicos y propioceptivos. Desde sus experiencias, cuando estos se presentan simultáneamente suele crearse y desarrollarse una sobrecarga sensorial y emocional, la cual puede manifestarse con dolores físicos, desregulación emocional, fatiga extrema y, en momentos críticos, pueden presentarse crisis que comprometen el bienestar y la seguridad de las participantes. Cuando el entorno no es accesible, pueden aparecer sentimientos de tristeza, angustia, irritabilidad, aislamiento e invalidación, además de dificultad para la toma de decisiones, la comunicación y la claridad mental en general, lo que suele derivar en conductas de evitación, retiro del entorno y ocasionalmente en autolesiones que buscan aliviar el malestar. Por el contrario, las participantes describen un entorno sensorialmente amigable como aquel que promueve la calma, seguridad y confianza, dando una sensación de bienestar y un funcionamiento más sostenible. Aspectos como la predictibilidad, flexibilidad, adecuada exposición a estímulos visuales y auditivos, así como una organización definida del espacio, permiten una disminución significativa del malestar físico, una mayor claridad y agudeza mental, además de mayor participación social. En su conjunto, permiten un mejor estado emocional, mayor sensación de bienestar general y conductas orientadas al autocuidado.
Las participantes conciben el autismo como una forma válida de diversidad humana. El malestar tiene origen en la falta de contextos adecuados a sus necesidades sensoriales, coincidiendo con el enfoque social de la discapacidad (Cruz y Sandín, 2024). La exposición a entornos inflexibles, desestructurados y saturados de estímulos, se relaciona al sobreesfuerzo de las participantes, lo que suele generar estados de ansiedad, soledad, vulnerabilidad y desregulación, sobre todo cuando el perfil sensorial es predominantemente hipersensible (Hervás, 2017). Cuando se desarrolla una sobrecarga sensorial, se presenta dolor físico, emocional y efectos conductuales de manera que impacta negativamente en el bienestar y la participación social. Contrariamente, un entorno sensorialmente amigable funge como factor protector clave para el desarrollo de conductas de autocuidado, regulación emocional y claridad mental, siendo estos elementos clave para la promoción de la dignidad, salud integral y la calidad de vida de mujeres autistas (Bagatell et al., 2022).
Tatiana de Jesús Marrufo Cardeña

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Mario Daniel Cuautle ValdezDra. Neith Gamez Ibarra
Aula 10408 · 03:20 pm - 03:39 pm
Diseñar un proceso de acompañamiento psicosocial en un albergues de la Ciudad de México, que incorpore el uso situado de herramientas de IA, para promover el bienestar integral de hombres migrantes alófonos.
En el contexto de aumento migratorio reciente en la Ciudad de México, la respuesta institucional y urbana ha mostrado límites para ofrecer orientación y atención accesibles. En estos espacios, la vida cotidiana se gestiona mediante normas, procedimientos y relaciones de autoridad que regulan el acceso y delimitan, en términos prácticos, quién logra comunicar necesidades, ser escuchado y obtener respuesta. Para quienes tienen una lengua materna distinta del español, el predominio del monolingüismo institucional y la opacidad procedimental reducen la disponibilidad de información comprensible y vuelven más difícil la interacción con sistemas de salud, justicia y asistencia, con efectos acumulativos en condiciones personales, relacionales y comunitarias (Roa Ortega, en Castro Neira, 2024). En este marco, el bienestar integral no se reduce a un estado individual: remite a condiciones efectivas de reconocimiento, participación y acceso real a recursos y oportunidades, inseparables de marcos de justicia (Prilleltensky, 2012). Por ello, comprender y ser comprendido adquiere relevancia práctica al sostener márgenes de decisión, agencia y vínculo en la vida cotidiana. Ante este escenario, el estudio construye un proceso de acompañamiento psicosocial en albergues de la Ciudad de México e incorpora, de manera situada y delimitada, herramientas de IA de libre acceso como apoyo lingüístico secundario para sostener la comprensión mutua. La IA no sustituye el acompañamiento: se utiliza para traducir, aclarar o matizar lo que los participantes desean comunicar, de modo que el trabajo relacional se mantenga centrado en una orientación dialógica y crítica (Freire, 1970; Martín-Baró, 1990). Esta incorporación reconoce el potencial de la IA para reducir barreras idiomáticas (Drydakis, 2020) y mantiene una valoración crítica de riesgos en contextos migratorios, incluidos sesgos y exposición de datos (Matlin et al., 2025).
El estudio se enmarca en un enfoque cualitativo crítico, con orientación de investigación-acción participativa. Se dirige a documentar y analizar la configuración del acompañamiento psicosocial y la función de la mediación lingüística y tecnológica en sesiones dialógicas. Participaron seis hombres adultos migrantes alófonos (23–35 años), no nacionales, residentes del albergue. Sus lenguas maternas fueron persa, creole, ruso, vietnamita y mandarín; y sus países de origen Afganistán (2), Haití (1), Rusia (1), Vietnam (1) y China (1). El trabajo de campo se desarrolló de agosto de 2025 a Noviembre de 2025, antecedido por un prediagnóstico derivado de la participación del investigador como voluntario (abril–julio de 2025). Los criterios de inclusión fueron: ser hombre migrante no nacional, alófono, mayor de edad, residente durante el periodo de campo, con participación voluntaria y acceso a un dispositivo para utilizar herramientas de IA (propio o disponible). Los criterios de exclusión incluyeron minoría de edad, emergencias que impidieran participar, estancias previsiblemente menores a un mes y condiciones que hicieran inviable la participación grupal. Se contempló descarte por salida del albergue, retiro del consentimiento, contingencias o conductas reiteradas que comprometieran la seguridad. La participación inició con invitación directa y encuadre del proceso, acuerdos de interacción y medidas de cuidado ético, incluyendo consentimiento informado, confidencialidad y uso seguro de tecnologías desde la primera sesión. El procedimiento se organizó en sesiones periódicas; la IA se empleó como mediación puntual para traducción, clarificación o acceso a información cuando fue necesario, sin desplazar la interacción humana. La información se organizó a partir de notas de campo, relatos y descripciones de escenas de interacción, además de acuerdos e iniciativas producidas durante el proceso. No se emplearon pruebas estadísticas. Los resultados se presentarán mediante reconstrucciones temáticas y la descripción de entregables ajustados por iteración (glosario, señalética y directorio), junto con su devolución comunitaria.
Los resultados muestran la presencia de dinámicas de segregación involuntaria de los migrantes alófonos dentro del albergue, vinculadas con experiencias de aislamiento. A partir de ello, el proceso se ajustó para ampliar la participación a migrantes hispanohablantes, con el fin de favorecer redes de apoyo, aprendizaje de español y convivencia intercultural. Asimismo, el trabajo de campo evidenció que la interacción cotidiana demanda funciones simultáneas —traducción, mediación y acompañamiento—; por tanto, se adoptó una conducción más flexible y cercana para sostener confianza, colaboración y continuidad. De manera convergente, el uso recurrente de herramientas de IA produjo aprendizajes compartidos sobre sus posibilidades y límites en la comunicación multilingüe; en consecuencia, la IA se incorporó no solo como recurso operativo, sino también como objeto de exploración conjunta, incluyendo delimitaciones prácticas de uso. De forma complementaria, se identificó que facilitadores y personal también requieren apoyos para comunicarse con personas alófonas; por ello, su participación se integró para ampliar el alcance relacional del acompañamiento y fortalecer la coordinación cotidiana. Además, las prioridades expresadas por los participantes —aprendizaje de español, movilidad y vida en la ciudad— excedieron el diseño inicial y orientaron una reconfiguración del proceso hacia actividades de navegación urbana y mediación en el acceso a servicios y trámites. En el plano empírico, los testimonios y escenas reconstruyen tensiones asociadas con reglas poco comprensibles, trayectorias burocráticas inciertas, dependencia de mediadores y experiencias de trato institucional descritas como restrictivas o estigmatizantes. Paralelamente, se reportan avances en autonomía comunicativa —por ejemplo, traducir señalización, comprender indicaciones y acudir a servicios con menor necesidad de acompañamiento—, así como aprendizajes colaborativos sostenidos mediante prácticas de español e intercambio intercultural. Dada la naturaleza cualitativa del estudio, los resultados se presentan como reconstrucciones temáticas del proceso y de sus ajustes iterativos, sin análisis estadísticos ni estimaciones paramétricas o no paramétricas.
Los hallazgos sugieren que el acompañamiento psicosocial implementado contribuyó a sostener dimensiones del bienestar integral (comprensión mutua, participación y apoyo relacional) en un contexto donde las barreras de comunicación dificultaban entender reglas, orientar gestiones y acceder a información útil. Para ampliar redes de apoyo e interlocución, se integró la participación de migrantes hispanohablantes, facilitadores y personal. La práctica mostró la concurrencia de traducción, mediación y contención como tareas del acompañamiento. La IA, incorporada de forma delimitada, operó como apoyo lingüístico puntual y como exploración colectiva, evidenciando límites por errores de traducción e interpretación. Las prioridades expresadas —aprendizaje de español, movilidad y navegación urbana— delimitaron el sentido del proceso.
Dra. Neith Gamez Ibarra

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Jessica Ruiz RiveraBertha Musi Lechuga
Aula 10402 · 03:40 pm - 03:59 pm
Diseñar un programa de intervención basado en la terapia cognitivo-conductual afirmativa en donde se mejore la salud mental en mujeres LGBTTQ+ víctimas de violencia sexual.
La violencia sexual involucra cualquier todo aquel acto que agreda la sexualidad de alguna persona, mediante el poder y que puede atentar contra la integridad de quien lo vive, además de ello, es considerada como una grave problemática de salud debido a los problemas de salud mental que se derivan de esta como la ansiedad, depresión y estrés postraumático. Aunque toda la población puede ser vulnerable a esta, se ha encontrado que las mujeres suelen ser más propensas a vivir algún tipo de violencia sexual. En México, se ha documentado un aumento considerable en las cifras de violencia sexual hacía mujeres, ya que en el 2016 se estimó que de las mujeres encuestadas el 41.3% manifestó haber sufrido violencia sexual, mientras que en el 2021 el porcentaje de víctimas de violencia sexual fue de 49.7%, todo esto aunado a que las mujeres que pertenecen a la comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexuales, transgénero, Transexuales y Queer [LGBTTQ+] suelen tener una mayor vulnerabilidad a vivenciar algún tipo de violencia sexual. A pesar de lo plasmado anteriormente, en la literatura se pueden observar intervenciones para la atención a víctimas de violencia sexual, sin embargo, no se ha observado alguna intervención que atienda las necesidades específicas de las mujeres de esta comunidad, lo cual representa una vulneración enorme para la mejora de su salud mental. Ante este panorama, se plantea la terapia afirmativa desde un modelo cognitivo-conductual como un modelo que valida y apoya las identidades LGBTQ+, tratando la orientación sexual y la identidad y expresión de género en un espacio sin prejuicios que busca reducir los factores que se encuentran asociados al estrés minoritario y da seguridad a quienes pertenecen a esta comunidad, todo esto, trabajando a la par con distintos modelos derivados de la terapia cognitivo-conductual.
Para la realización de este programa de intervención se hizo una revisión de la literatura en la plataforma de Google Scholar, en donde se seleccionaron y analizaron 8 estudios que hablan sobre el abordaje terapéutico basado en evidencia para el tratamiento en la salud de mujeres víctimas de violencia sexual y donde se usaron los criterios de inclusión sobre intervención, violencia sexual, mujeres y LGBTTQ+, además de la revisión de 5 estudios sobre diversos programas de intervención que buscaban mejorar la salud mental en personas de la comunidad LGBTTQ+, en donde los criterios de inclusión fueron, intervención, salud mental, mujeres y LGBTTQ+. Tras esta revisión y en una revisión por pares se concluyó que, en México o alguno de los países en donde se implementaron dichos programas de intervención, no existen programas de intervención para el tratamiento de mujeres de la comunidad LGBTTQ+ víctimas de violencia sexual.
Tras la revisión de la literatura se diseñó un programa de intervención desde una adaptación del modelo cognitivo-conductual a través del Entrenamiento en Inoculación de Estrés (EIE) desarrollado en 1974 por Meinchenbaum, en una adecuación realizada para víctimas de violación sexual. Se decidió utilizar el EIE debido a que diversos autores encontraron que los pacientes que fueron sometidos al EIE disminuyeron significativamente sus índices de depresión, ansiedad y estrés postraumático. Este entrenamiento se compone de tres fases, la primera fase es la fase de educación, la segunda es la de adquisición de habilidades y la tercera es la de aplicación y consolidación. Además de ello, en esta adaptación se incorporará la terapia afirmativa en cada sesión, en donde se validarán la identidad y las dificultades a las que se han enfrentado las pacientes al pertenecer a una minoría sexual. La duración total será en un rango de 12 semanas (3 meses), este es un tiempo aproximado de la intervención ya que puede requerirse de más o menos tiempo según las necesidades de las propias pacientes. En la fase 1 se trabajará la preparación, esta fase constará de 2 semanas, en la fase 2 de intervención se tendrá una duración aproximada de 8 semanas con sesiones semanales de 1 hora por cada una de estas. Mientras que en la fase 3, se realizará la evaluación del programa y el seguimiento a 3 y 6 meses con su respectiva evaluación en cada periodo.
El diseño de intervención que se plantea anteriormente sigue los estándares de duración, evaluación y seguimiento de la mayoría de modelos revisados, con la fortaleza del uso de la terapia afirmativa. Teniendo en cuenta que las intervenciones cognitivo-conductuales reducen significativamente los síntomas de ansiedad, depresión y estrés postraumático, que enfoques como la IEE han mostrado resultados prometedores en la reducción de la sintomatología traumática y en la mejora de la calidad de vida de las víctimas de violencia sexual y que en el caso de personas LGBTTQ+, la incorporación de un enfoque afirmativo en las intervenciones ha sido fundamental para abordar el estrés minoritario derivado de la discriminación y el estigma. Este programa se plantea como una herramienta valiosa en la reducción de los síntomas de depresión, ansiedad y estrés postraumático, lo que podría contribuir a un mayor bienestar emocional y social.
Bertha Musi Lechuga

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Ligia Colmenares VázquezAlejandra Valencia CruzNancy Constantina Mazón Parra
Aula 10305 · 03:40 pm - 03:59 pm
Describir las implicaciones y la prospectiva del Área de Formación Contextual en torno a las habilidades, conocimientos y actitudes indispensables para el ejercicio profesional de la Psicología.
La misión de la Universidad Pública está entrelazada con la sociedad que le da vida, pues de acuerdo con los documentos fundacionales, más allá de certificar y dar al estudiantado la oportunidad de insertarse en el mundo laboral, pretende formar profesionistas y gente que haga investigación, docencia y cultura, “útiles a la sociedad”. En el contexto de la Psicología, una de las disciplinas de mayor demanda a nivel superior, la responsabilidad social que tenemos las Facultades que formamos parte de la Universidad nacional y pública, implica generar conocimiento que atienda las problemáticas reales vigentes, vincularnos con la comunidad para contribuir a la construcción de respuestas y soluciones, así como brindar ideas y trabajo para incidir y mejorar la calidad de vida de las personas. Esto se reconoce en el Plan de Estudios vigente de la licenciatura en la Facultad de Psicología de la universidad Nacional Autónoma de México, que incluye un área de Formación Contextual transversal y complementaria a la formación disciplinar, orientada a ubicar a la disciplina en el contexto de otras ciencias naturales y sociales, así como en el contexto de la realidad social que nos demanda una visión compleja, sensible y sostenida por una ética profesional actualizada y asumida de manera profunda, más allá de los protocolos y los códigos. Frente a un contexto global de crisis climática, múltiples violencias, desigualdad, migración, conflictos bélicos y otros, que impactan la calidad de vida y las relaciones interpersonales, tenemos la responsabilidad de formar personas capaces de ejercer su profesión, su ciudadanía y trabajar para la construcción de una cultura de paz, respeto, solidaridad, inclusión, perspectiva de género y responsabilidad ambiental, lo cual se reconoce en el Plan de Desarrollo de la actual administración. Esto requiere reflexionar sobre las habilidades, conocimientos y actitudes que
Se realiza una revisión documental del Plan de Estudios y el perfil de egreso de la Facultad de Psicología UNAM, el cual se analiza a la luz de la realidad social, política, económica y cultural vigente. Dicho análisis se cruza con información derivada de la práctica docente que se ha construido en los últimos 15 años dentro de las asignaturas del Área de Formación Contextual en la licenciatura en Psicología. Se integra información derivada del autorreporte del profesorado sobre los esfuerzos para promover y ejercitar en el alumnado las habilidades de pensamiento crítico, pensamiento complejo, reflexión ética en contexto y trabajo en equipos desde el aprecio de la diversidad y la transdisciplina. El análisis se complementa con la visión del alumnado derivado de sus autoevaluaciones al terminar los cursos. Se parte de este panorama complejo y multidimensional para trazar una prospectiva de la contribución de esta formación para la inserción de profesionales de la Psicología en un entorno profesional con temas emergentes como el uso de la Inteligencia Artificial y la volatilidad política, frente a los cuales la disciplina debe evolucionar y ampliar su ámbito de incidencia sin perder el faro orientador del principio de la máxima beneficencia para la vida.
Se muestra un panorama en el que la disciplina psicológica cuenta hoy con grandes herramientas y recursos que pueden contribuir profundamente a la construcción de alternativas a los grandes problemas nacionales y globales. Sin embargo, el ejercicio profesional aislado y descontextualizado puede no sólo ser inefectivo, sino que puede generar problemáticas adicionales. Frente a este contexto la Psicología no puede ser ejercida de manera profesional a menos que se complejice su objeto de estudio y se reconozca la posibilidad de conectar sus alcances teóricos y metodológicos con otros esfuerzos y saberes más allá de sus fronteras. Adicionalmente, se ha identificado una necesidad apremiante de fortalecer habilidades blandas y actitudes de identidad personal y profesional que brinden un eje guía y un punto de referencia para un ejercicio ético y responsable de sus competencias profesionales. Las asignaturas del Área de Formación Contextual pueden ser un espacio para la práctica supervisada de habilidades que logren esa visión compleja y crítica, así como para promover actitudes favorables a la diversidad, a la colaboración en equipo y a ese crecimiento profesional que no se limita al espacio- tiempo de la Universidad, sino que permite la creación de recursos propios de forma autónoma a través de interacciones y transformaciones, lo que en el contexto educativo se ha denominado autopoiesis. Esto facilita la constante actualización pero no como una búsqueda acumulativa de certificaciones, sino como una responsabilidad con la sociedad a la que servimos desde la investigación y la intervención. Sin embargo, el alcance de los objetivos del área enfrenta diversas dificultades. Una de ellas es la falta de una conexión horizontal y vertical con otras asignaturas dentro del plan de estudios. Otro reto muy importante es que la docencia en estas asignaturas, por los contenidos y el modelamiento que se requiere de las habilidades y actitudes, implica una transformación personal y profesional en las y los docentes para la cual también es necesaria una actitud innovadora y transdisciplinaria.
El Área de Formación Contextual fue visualizada en 2008 como un eje formativo que permitiera impulsar una formación en Psicología que sea sensible, contextualizada, responsable y comprometida con la construcción de una sociedad mejor. Esta visión se ha fortalecido a lo largo de las generaciones gracias a un intenso trabajo docente y a la participación entusiasta del alumnado. No es un camino libre de obstáculos y retos, pero es un camino enriquecedor y constructivo en lo colectivo y en lo profesional para la comunidad de aprendizaje. Aún con los retos, la contribución es importante porque se visualiza que esta formación puede fortalecer a quienes egresan de la carrera de Psicología para (1) intervenir en todas las agendas de nuestro tiempo desde la colaboración y la suma de esfuerzos, (2) seguir creciendo profesionalmente aún fuera de la Universidad y (3) hacer crecer la disciplina con su creatividad e innovación.
Alejandra Valencia Cruz Nancy Constantina Mazón Parra

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Jesús Neptalí Díaz SánchezMaría Inés Castro Apreza
Aula 10308 · 03:40 pm - 03:59 pm
Analizar las experiencias de mujeres víctimas de violencia vicaria e identificar las estrategias de control del agresor vicario en el estado de Chiapas.
A pesar que existen diferentes leyes internacionales, nacionales y estatales que protegen los Derechos Humanos de las Mujeres, los agresores han encontrado nuevos instrumentos de cómo dañar y seguir violentando a su pareja o su ex pareja, sin ser visualizado como una violencia directa a hacia la mujer, derivado de esto, los agresores han tomado como rehenes a sus hijas e hijos como arma para seguir violentando (Vacaro, 2021 citado por Naranjo 2023). Ante estas acciones nos encontramos con el término de violencia vicaria, que fue acuñado en el 2012 por la psicóloga clínica y forense Sonia Vaccaro. Es importante señalar que cuando una mujer es víctima de violencia vicaria, ya ha sufrido de violencia familiar. Ante esto, Vaccaro (2022 b) expresa que cuando existe un divorcio, para la mujer comienza un calvario, derivado que el hombre violento estará dispuesto a seguir violentándola con todos los instrumentos que esté a su alcance, así incluya como ejercicio de la violencia sus hijas e hijos. Cuando está presente la violencia vicaria, los agresores durante la relación de pareja no ejercen un involucramiento afectivo con sus hijas e hijos, sin embargo, como arma en contra de su pareja solicitan durante el divorcio la custodia compartida, régimen de visitas amplio, o custodia plena, con el afán de continuar en contacto con la mujer y continuar el maltrato. Finalmente, este trabajo se centra en el análisis de las vivencias y la percepción de mujeres víctimas de violencia vicaria en el estado de Chiapas, un tema poco analizado en México, derivado que en nuestro país este tipo de violencia no era tipificado como un delito, hasta el 2024 denominándose el tipo de violencia como a través de interpósita persona, por lo que se carece de datos exactos de manera oficial sobre el número de víctimas vicarias.
Se adoptó una metodología cualitativa que prioriza la voz de las víctimas. Este enfoque es coherente con la perspectiva feminista, que subraya la importancia de la experiencia de las mujeres, tal como lo expone Joan W. Scott (2001). Se realizaron entrevistas a profundidad, con preguntas abiertas, a un grupo de cinco mujeres víctimas de violencia vicaria residentes en la Región Metropolitana y Norte de Chiapas. Las participantes fueron seleccionadas de manera intencional. Específicamente, tres de las participantes pertenecen al Frente Nacional Contra la Violencia Vicaria (FNCVV) y dos no forman parte de dicha agrupación. Esta distinción se buscó para capturar la diversidad de vivencias y la percepción de la violencia vicaria. Una vez establecido el contacto con todas las participantes, se acordó realizar las entrevistas mediante modalidad virtual utilizando la plataforma Zoom. Para garantizar la ética del proceso, al inicio de cada encuentro se gestionó el consentimiento informado de la participante para la grabación de la entrevista. El proceso completo de entrevistas con cada una de ellas se estructuró en dos encuentros virtuales, con una duración de 120 minutos cada uno. A partir de las entrevistas realizadas mediante la plataforma Zoom, se utilizó la herramienta de transcripción automática que facilita dicha aplicación. Una vez finalizado este proceso, se procedió a la fragmentación de las entrevistas por unidades de análisis, las cuales son segmentos de contenido significativo. Seguidamente, se asignó una categorización inicial a cada una de estas unidades. Las categorías iniciales fueron posteriormente agrupadas para generar metacategorías. Este agrupamiento facilitó y estructuró el análisis de resultados. Este proceso permitió una integración gradual del análisis basada en los hallazgos encontrados. Adicionalmente, se incorporaron citas textuales de las participantes a lo largo del análisis para visibilizar y sustentar la relevancia de dichos hallazgos en la investigación.
Joan W. Scott (2001) afirma que el género es una dimensión primaria de las relaciones de poder. Este poder se materializa en diferentes formas de control de los agresores sobre las víctimas de violencia vicaria. La violencia vicaria es un continuum de diferentes tipos de violencia que deriva en la sustracción de las hijas e hijos. Aunque se superpongan o coincidan las fases se pueden distinguir las siguientes: relación de pareja, el de la separación, la sustracción y el proceso jurídico. Se identificó que las participantes sufrieron violencia familiar durante la relación de pareja: física, psicológica, económica y sexual. Durante la relación, las víctimas experimentaron la carga de la doble jornada y la falta de corresponsabilidad, reflejo de la protección del privilegio masculino y la socialización de género. Con la separación, la violencia vicaria se incorpora a las agresiones y se intensifica con la sustracción de las hijas e hijos, experiencia vivida con un dolor inmenso y emociones indescriptibles. Cuando las victimas vicarias iniciaron una nueva relación afectiva, el agresor lo interpreta como una transgresión a su control, detonando respuestas violentas para restaurar el orden jerárquico. Es precisamente esta narrativa la que sitúa a las víctimas en un lugar de desventaja estructural. La sustracción se debió como consecuencia directa de que las madres se negaron a cumplir las exigencias del agresor. Este hecho ocurrió tras una convivencia donde el padre ya no regresó a los infantes. Los agresores utilizan sistemas de control y estrategias de negociación para condicionar la maternidad. Si las madres rechazan estos tratos, el agresor emplea denuncias falsas para perpetrar juicios desgastantes que obstaculizan el reencuentro emocional entre ellas y sus hijas/os. Los casos de sustracción se suscitaron predominantemente cuando las hijas e hijos estaban pequeños, derivado que el impacto de la separación es más profundo dada la intensidad del vínculo que se mantiene. Mientras el sistema de justicia demora, el agresor utiliza estrategias jurídicas para generar el desprestigio de la mujer, desacreditando su capacidad de cuidado y realizando manipulación temprana de las hijas e hijos. Este proceso genera un profundo impacto físico y emocional: ansiedad, ataques de pánico, insomnio. Finalmente, desde la interseccionalidad, se observa que muchas mujeres carecen de medios para enfrentar la sustracción. El género y la clase social se intersectan, dando lugar a experiencias complejas donde algunas madres no logran recuperar a sus hijas/os.
La visibilización de la violencia vicaria debe comprenderse y situarse desde la opresión estructural e histórica de desigualdad que ha afectado a las mujeres. En este contexto, el patrón cíclico de la violencia se sustenta y se mantiene mediante elementos concretos y altamente dañinos. De estos, el principal es la sustracción de las hijas e hijos, la cual representa la forma más extrema y cruel de violencia ejercida contra la madre. El conocimiento del sistema de justicia por parte de los agresores explica la eficacia de sus estrategias de control, destacando el uso de las denuncias falsas. Este método busca agotar a la madre y extender la ruta legal hasta hacerla interminable. Con la violencia vicaria se cumple el círculo de la violencia identificado hace muchos años. Ante esta realidad, es imperativo que el sistema de justicia asuma una postura activa y rigurosa.
María Inés Castro Apreza

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Mabel Osnaya-MorenoHéctor Santos NavaLina Marcela OcampoSergio Augusto Cardona - TorresJorge Luis Rodríguez Ortiz
Aula 10401 · 03:40 pm - 03:59 pm
Analizar las propiedades psicométricas del Beginner’s CT test (Zapata Caseres et al. 2020) en infantes de México y Colombia mediante un estudio exploratorio para describir su funcionalidad en estas poblaciones.
En la actualidad, la sociedad se encuentra inmersa en una era digital en la que la tecnología es un elemento fundamental en la vida cotidiana y en el ámbito laboral. El rápido cambio en los requisitos de habilidades en todos los trabajos subraya la urgencia de desarrollar el Pensamiento computacional (PC) y la alfabetización de códigos en los niños y niñas a fin de prepararlos para el futuro en una economía y una sociedad que funcionan con tecnologías informáticas complejas (INTEF, 2022). En este contexto, el PC se presenta como una habilidad esencial para el siglo XXI (Rojas et al., 2023), como una alfabetización necesaria para los ciudadanos del mañana (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, 2018), tan importante como la lectura, la escritura y aritmética (Wing, 2006). Es una habilidad básica de resolución de problemas que se basa en conceptos y técnicas de informática como descomposición, reconocimiento de patrones, abstracción y algoritmos (Wing, 2008; 2011; Grover & Pea, 2013) Debido a la creciente importancia de la educación digital en el sistema escolar, a partir del 2025 la OCDE a través de la prueba PISA - que mide el rendimiento académico de los alumnos en matemáticas, ciencia y lectura - evaluará cuán bien los estudiantes pueden aprender y resolver problemas utilizando tecnología y herramientas digitales (PISA, 2023). El término PC fue acuñado por primera vez por Seymour Papert en la década de 1980 para describir la habilidad de pensar como un programador de computadoras (Papert, 1993 en Rojas et al., 2023). La relevancia de su propuesta no fue atribuir importancia al aprendizaje de la programación o al dominio de la máquina, sino a la estimulación cognitiva que la utilización adecuada del ordenador puede proporcionar.
Muestra no probabilística de 120 niños entre cuatro y seis años (=5años). 65 infantes de México y 51 infantes de Colombia, sin conocimiento previo de programación. El levantamiento de datos se realizó bajo la autorización de las autoridades educativas de cada escuela y zona escolar, quienes solicitaron el permiso con los padres de familia. Se proporcionó información detallada a través de un comunicado oficial que explicaba el propósito de la evaluación, el procedimiento a seguir, la participación voluntaria, la confidencialidad de los datos y el uso de la información recopilada. Además, se obtuvo el asentimiento verbal de los estudiantes para participar en el estudio. Durante la administración del BCTt, se siguió un protocolo que incluyó la presentación de ejemplos antes de que los estudiantes respondieran cada bloque de preguntas. Un experto llevó a cabo la aplicación individual del instrumento. Esta metodología se implementó dado que muchos de los estudiantes aún no tienen habilidades de lectura y escritura suficientes para responder de manera autónoma. Si un estudiante decidía no continuar la prueba después de empezar, se le acompañaba de regreso a su salón. Análisis de los datos: Se realizaron análisis de los comentarios obtenidos de los infantes durante la aplicación. También se realizaron análisis del modelo de Rasch con el winsteps 5.9.1.y la TC con el iteman 4.3, así como el DIF (differential ítem functioning).
Las instrucciones fueron leídas a los niños. El tiempo de resolución fue de 13 a 60 minutos (=30’). A pesar de brindar las indicaciones y los ejemplos como lo señala el protocolo, los infantes solicitan un lápiz para trazar el camino que debe seguir el pollito. Para responder, en su mayoría, los niños seguían el camino con el dedo, para posteriormente verificar cuál opción de respuesta elegir. Les resulta complicado elegir una opción de respuesta como están colocadas, en sentido vertical, en el que cada opción de respuesta es paralela a la anterior e incluso, leen las opciones de forma horizontal, de izquierda a derecha como se les enseña se deben leer los textos, así que combinan las opciones de respuesta. Los infantes encuentran varias formas de resolver los reactivos, pero deben ceñirse a las opciones proporcionadas. En la sección “condicional if – then” hubo confusión porque las instrucciones señalan que al haber una nube se debe avanzar una casilla a la derecha, pero en las opciones de respuesta, se señala que debe avanzar a la izquierda. En la sección “condicional if-then-else” los infantes enunciaban cansancio. Si bien identificaban el camino a seguir, la elección de respuesta ya no era lograda. Los infantes que lograban llegar a esta sección consultaban por qué si la instrucción era avanzar a la izquierda en celdas con la nube tachada, en las opciones de respuesta había nubes tachadas que indican ir hacia abajo. En la última sección “condicional if-then-while”, respondieron un aproximado de 81 infantes, hubo confusión porque la instrucción señala que la casilla triángulo debe avanzar a la derecha, pero en las opciones de respuesta señala que debe ir en distintas direcciones. Los resultados del análisis con el modelo Rasch, los reactivos obtuvieron valores dentro de los rangos de bondad de ajuste requeridos (infit msq fueron .78 a 1.13, outfit msq de .64 a 1.42) excepto los reactivos 4, 11 y 24. En el valor infit msq, el reactivo 24 obtuvo el valor de 1.77. En los valores de outfit msq, los reactivos 4 y 24 obtuvieron valores de 1.57 y 1.95 respectivamente. De acuerdo con el análisis con base en la Teoría Clásica, los reactivos se caracterizan por tener una dificultad de 0.471 excepto los reactivos 4, 11 y 24. El índice de discriminación entre los sustentantes desempeño alto, de aquellos desempeño bajo fue de .668 con confiabilidad alta (alfa .887).
A pesar de que se emplea el mismo lenguaje oficial, el castellano, las instrucciones deberán ser acopladas al castellano latinoamericano y al sistema de lectura occidental de enseñanza de la lectura en estas edades. Es importante retomar la visión de Papert (1993): los niños deben estar capacitados para solucionar problemas y no para dar respuestas correctas o incorrectas, para lo cual se debe considerar la madurez cognitiva de los niños. Los niños pequeños necesitan lenguajes de programación diseñados específicamente para ellos, sencillos que admitan múltiples combinaciones, tengan sintaxis y gramática, y ofrezcan múltiples formas de resolver problemas (Bers, 2018). Si bien esta prueba es confiable, ha resultado difícil para los niños de cinco años de edad. Se debe desarrollar una prueba de PC que considere autores sobre el desarrollo infantil especialistas en el desarrollo del PC y crear reactivos claros que permitan evaluar el PC en infantes en formación.
Héctor Santos Nava Lina Marcela Ocampo Sergio Augusto Cardona - Torres Jorge Luis Rodríguez Ortiz

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Nuvia Fabiola Nuñez ChaidezMC.Yukaren Lizeth Nuñez ChaidezLic.Concepcion Rosio Herrera AguilarDra. Carmen Lucia Vega ManjarrezMC. Giselle Jaqueline Acosta Gomez
Aula 10306 · 03:40 pm - 03:59 pm
Evaluar el impacto de la violencia y los efectos de la pospandemia de COVID-19 en la salud mental de los estudiantes universitarios, centrándose en la prevalencia de estrés y ansiedad, para desarrollar e implementar un plan de intervención que promueva el bienestar psicológico y mejore las estrategias de afrontamiento en este grupo.
La combinación de los efectos pospandemia por COVID-19 y la violencia recurrente en el estado ha impactado de forma sustantiva la salud mental de los estudiantes universitarios, alterando la vida cotidiana, el sentido de seguridad y la estabilidad económica de numerosas familias. Balaceras, levantones, incendios, despojos de vehículos y homicidios han generado un clima de temor constante que se traduce en dificultades para sostener rutinas académicas, sociales y familiares. En este contexto, el estrés y la ansiedad se han convertido en problemáticas de alta prevalencia, con manifestaciones físicas, psicológicas y sociales que deterioran el bienestar y el rendimiento escolar. Para identificar el alcance de estas afectaciones, se aplicó la Escala de Depresión, Ansiedad y Estrés (DASS-21), Los resultados permitieron detectar niveles relevantes de estrés, ansiedad y depresión, insumos clave para diseñar acciones pertinentes. Con base en estos hallazgos, se desarrolló un plan de intervención centrado en talleres y actividades psicoeducativas. Se abordaron las similitudes y diferencias entre estrés y ansiedad, se entrenó a los participantes en la identificación de su sintomatología y se enseñaron estrategias de afrontamiento de uso cotidiano. En particular, se enfatizaron ejercicios de respiración y técnicas de autorregulación por su efectividad, accesibilidad y bajo costo, complementadas con pautas de higiene del sueño, activación conductual y fortalecimiento de redes de apoyo. Este enfoque integral busca reducir síntomas, mejorar la capacidad afrontamiento y favorecer la continuidad académica en un entorno complejo.
Diseño del Estudio: Estudio no experimental, correlacional, transversal. Participantes: Mediante un muestreo probabilístico por racimos, participaron 359 estudiantes universitarios voluntariamente. El instrumento aplicado fue la Escala DASS-21 la cual mide : estrés, ansiedad y depresion.
Los resultados obtenidos indican la presencia significativa de trastornos emocionales en la muestra analizada: Depresión: Un total de 145 estudiantes, lo que representa el 40% de la muestra total, presentó niveles significativos de depresión. Este hallazgo resalta la necesidad de abordar esta problemática de manera urgente, dado su impacto potencial en el bienestar general y el rendimiento académico. Ansiedad: Un total de 213 estudiantes manifestaron niveles significativos de ansiedad, equivalentes al 60% de los participantes. Este porcentaje elevado subraya la magnitud del problema, indicando que la ansiedad constituye una de las principales preocupaciones en el contexto estudiantil actual. Estrés: Asimismo, 156 estudiantes mostraron evidencia de estrés, lo que corresponde al 44% de la muestra total. Esta cifra indica que un número considerable de estudiantes enfrenta dificultades para gestionar las demandas académicas y emocionales, lo que puede afectar negativamente su experiencia educativa. Estos resultados reflejan una situación crítica en términos de salud mental entre los estudiantes universitarios, lo que justifica la implementación de intervenciones dirigidas a mitigar estos efectos adversos y promover un entorno más saludable para el aprendizaje.
En conclusión, la compleja interrelación entre los efectos de la pandemia de COVID-19 y la violencia persistente en el estado ha creado un entorno desafiante para la salud mental de los estudiantes universitarios. Hernández-Arteaga y Sánchez (2024) sostienen que es de vital importancia que las instituciones de educación superior implementen programas para el manejo del estrés, donde estos programas puedan incluir talleres de manejo del tiempo para ayudar a los estudiantes a gestionar mejor sus cargas de trabajo, también con técnicas de relajación para reducir los niveles altos de ansiedad, y por supuesto, que cuenten con apoyo psicológico para garantizar un espacio seguro para todos ellos.Dichas circunstancias han evidenciado la necesidad urgente de intervenciones adecuadas que mitiguen el impacto del estrés y la ansiedad en la vida académica y personal de los jóvenes.
MC.Yukaren Lizeth Nuñez Chaidez Lic.Concepcion Rosio Herrera Aguilar Dra. Carmen Lucia Vega Manjarrez MC. Giselle Jaqueline Acosta Gomez

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Neith Gámez IbarraEdwin Alexis Luna Cuevas
Aula 10307 · 03:40 pm - 03:59 pm
Analizar el potencial transformador de la Convergencia Lúdica como metodología de acompañamiento psicosocial dentro de la cooperativa Pahpaki, explorando cómo la integración del arte, el juego cooperativo, la escucha afectiva y efectiva, y la reflexión crítica contribuye al fortalecimiento del bienestar colectivo, la construcción de redes de apoyo y la generación de procesos comunitarios emancipadores en contextos de vulnerabilidad.
En un mundo enmarcado por un modelo capitalista cuyo propósito es generar desigualdades sociales, las comunidades vulnerables enfrentan obstáculos significativos para alcanzar el bienestar colectivo y el fortalecimiento social. Diversos enfoques psicosociales han sido implementados para abordar problemas comunitarios en contextos de vulnerabilidad, demostrando su capacidad para fortalecer la acción colectiva y mejorar las condiciones de vida. Sin embargo, persisten desafíos relacionados con la consolidación de soluciones sostenibles que respondan a las necesidades específicas de estas comunidades. En este sentido, la Convergencia Lúdica surge como una propuesta innovadora dentro de la cooperativa Pahpaki, ya que integra elementos de diversas disciplinas artísticas y psicológicas para generar acompañamiento psicosocial. A través de dinámicas transformadoras basadas en el arte, el juego cooperativo y la reflexión crítica, esta metodología pretende fortalecer comunidades mediante la promoción del bienestar colectivo y la creación de fuertes redes de apoyo. Este artículo explora cómo la Convergencia Lúdica, con su enfoque crítico y emancipador, puede actuar como una experiencia transformadora en el acompañamiento psicosocial. Al integrar el arte clown, la improvisación, la escucha afectiva y efectiva y el juego cooperativo como detonador, se fomenta la subjetividad colectiva y se promueven aprendizajes significativos que cuestionan las dinámicas de poder y generan espacios para la reflexión crítica. La relevancia de esta metodología radica en su capacidad para responder de manera integral a los retos de las comunidades al potenciar redes de apoyo y, al mismo tiempo, construir prácticas de bienestar.
La presente investigación analiza la Convergencia Lúdica como una experiencia transformadora dentro del acompañamiento psicosocial, con el propósito de fortalecer la autonomía individual y colectiva, así como las redes comunitarias. Esta metodología integra el arte, el juego cooperativo, la escucha afectiva y la reflexión crítica para propiciar procesos que cuestionen las estructuras de poder y permitan a las comunidades reconocer sus recursos internos, posicionándose políticamente frente a sus propias realidades. Para alcanzar este objetivo, se desarrolló un estudio cualitativo basado en entrevistas semiestructuradas realizadas a seis actores pertenecientes a distintos programas comunitarios en México, todos ellos formados en Convergencia Lúdica. La selección de participantes se llevó a cabo mediante un muestreo intencional, buscando asegurar la representatividad de experiencias diversas y pertinentes para el análisis. Se efectuó una entrevista por cada programa con el fin de capturar la especificidad de cada contexto de aplicación. Los programas participantes incluyeron iniciativas de fortalecimiento comunitario y formación artística desde el enfoque lúdico, entre ellos: el Programa de Resiliencia ante Inundaciones y Resiliencia Comunitaria de Cruz Roja Mexicana (GCR2025), Sonríe Chiapas (ACHIS2025), Vivir Sonriendo en Tijuana (PTIJ2025), y colectivos comunitarios de Aguascalientes (BAGUS2025), Querétaro (EQRO2025) y Ciudad de México (MCDMX2025). Se excluyó a actores no capacitados en la metodología y a quienes declinaron participar por falta de interés. Las entrevistas fueron grabadas y posteriormente analizadas mediante codificación y categorización apoyadas en el análisis del discurso, siguiendo un enfoque deductivo basado en teorías previamente establecidas. Se utilizaron nubes de palabras generadas con MAXQDA para apoyar la identificación de patrones discursivos. La validez del estudio se fortaleció mediante la estrategia de cristalización propuesta por Denzin y Lincoln, la cual integra múltiples perspectivas y fuentes de análisis. Este enfoque metodológico permitió comprender la Convergencia Lúdica como un mecanismo complejo de transformación social y fortalecimiento comunitario.
El análisis de los testimonios permitió identificar cómo la Convergencia Lúdica funciona como una experiencia transformadora en el acompañamiento psicosocial, favoreciendo tanto el fortalecimiento comunitario como la promoción de la autonomía. Las categorías construidas evidencian procesos de horizontalidad, creación de espacios seguros, reconocimiento de recursos internos y construcción de alternativas colectivas. En el fortalecimiento comunitario, los participantes expresaron que la metodología desafía las jerarquías tradicionales al promover prácticas horizontales, colaboración y participación activa. El juego cooperativo y el arte clown posibilitaron la integración entre los actores, generando aprendizajes colectivos y desplazando la competencia hacia la cooperación. Testimonios como “mirar a alguien con quien construir juntos” (MCDMX2024) ilustran este cambio paradigmático. Asimismo, la creación de espacios seguros emergió como un elemento clave: el humor y la vulnerabilidad compartida permitieron diálogos críticos sobre desigualdad y estructuras de poder, coincidiendo con los planteamientos de Martín-Baró sobre la importancia de generar relaciones más horizontales y conscientes. La expresión corporal también adquirió relevancia, pues facilitó la libertad creativa y la ruptura de patrones normativos, reforzando la idea del cuerpo como espacio político y de resistencia (Garcés, 2013; Freire, 1970). Respecto a la promoción de la autonomía, los actores reconocieron fortalezas individuales previamente invisibles, lo que evitó la dependencia de soluciones externas y permitió la apropiación de recursos propios. La autonomía colectiva también se vio fortalecida gracias a la solidaridad y el apoyo mutuo, reflejada en testimonios como “siempre fuimos solidarios, nos apoyamos para lograr una autonomía colectiva” (BAGUS2025). La construcción de alternativas surgió como resultado de la combinación entre arte, juego y movimiento, lo que estimuló la imaginación y posibilitó nuevos modelos para la acción comunitaria. En la discusión, estos hallazgos se relacionan con la justicia social desde la perspectiva de Fraser, quien plantea la importancia del reconocimiento cultural y la redistribución equitativa. Los testimonios evidencian cómo la Convergencia Lúdica permitió cuestionar las jerarquías y promover la participación equitativa. Asimismo, la experiencia de la facilitadora mostró que el acompañamiento psicosocial implica una transformación compartida: al mostrar vulnerabilidad, se generaron relaciones auténticas que desmontaron los roles tradicionales de autoridad, coherente con la ética liberadora propuesta por Martín-Baró. En conjunto, los resultados demuestran que la Convergencia Lúdica impulsa procesos de criticidad, participación activa y construcción colectiva. Así, se consolida como una metodología que no solo genera bienestar, sino que habilita a las comunidades para convertirse en agentes de su propia transformación social.
La Convergencia Lúdica se consolida como una metodología transformadora dentro del acompañamiento psicosocial, gracias a su enfoque crítico y emancipador que integra arte clown, improvisación, escucha afectiva y juego cooperativo. Sus dinámicas promueven la subjetividad colectiva, cuestionan las relaciones de poder y generan espacios para la reflexión crítica. En términos de fortalecimiento comunitario, fomenta la horizontalidad, la colaboración y la construcción de aprendizajes colectivos, desafiando jerarquías tradicionales. Asimismo, la creación de espacios seguros mediante el humor y la vulnerabilidad compartida posibilita diálogos honestos sobre opresión y desigualdad. La expresión corporal facilita experiencias de libertad y creatividad que funcionan como actos de resistencia y apertura a nuevas formas de convivencia. En la promoción de la autonomía, permite reconocer recursos propios, reducir dependencias externas y generar alternativas creativas para transformar la realidad. En suma, la Convergencia Lúdica potencia el bienestar colectivo y empodera a las comunidades como agentes activos de cambio social.
Edwin Alexis Luna Cuevas

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Sandra Lucia Quiñones BeltranLuis Ángel Llamas AlonsoRaquel Muñiz Salazar
Aula 10404 · 03:40 pm - 03:59 pm
Brindar un programa integral de estimulación cognitiva a adultos mayores con deterioro cognitivo leve en Ensenada, con el propósito de mejorar el desempeño cognitivo y reducir la sintomatología emocional asociada, particularmente ansiedad y depresión, favoreciendo así su calidad de vida y autonomía funcional.
El envejecimiento poblacional es una realidad creciente en México y, particularmente, en el estado de Baja California. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2020, el 6.5% de la población del estado tenía 65 años o más. Esta tendencia resalta la necesidad de desarrollar estrategias de atención integral para los adultos mayores, especialmente en la prevención del deterioro cognitivo y el mantenimiento de su calidad de vida. La demencia constituye una de las principales preocupaciones de salud en la población adulta mayor. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo hay aproximadamente 55 millones de personas que viven con demencia. No obstante, en fases previas como el deterioro cognitivo leve, también se ha identificado una mayor presencia de sintomatología ansiosa y depresiva, la cual puede agravar el curso del deterioro y afectar significativamente el funcionamiento y la calidad de vida. Diversas investigaciones han demostrado que la estimulación cognitiva es una estrategia efectiva para prevenir y retrasar el deterioro cognitivo, mejorar la memoria, fortalecer la autonomía y contribuir al bienestar emocional de los adultos mayores. Un acceso oportuno y continuo a este tipo de intervenciones puede marcar una diferencia sustancial en la calidad de vida de esta población.
Se evaluó una muestra de 21 adultos mayores, con una edad media de 67.1 años (DE = 10.04). Como criterios de inclusión se establecieron: (a) obtener una puntuación en el Montreal Cognitive Assessment (MoCA) entre 13 y 19 puntos y (b) contar con una escolaridad promedio de 13.09 años (DE = 4.09). Se excluyeron aquellos participantes con diagnóstico previo de demencia. Todos los participantes firmaron un consentimiento informado en el que se describía detalladamente el procedimiento de las sesiones y se les informó que podían retirarse del estudio en cualquier momento sin repercusiones. Se diseñó una intervención neurocognitiva basada en el programa PPID, la cual se impartió dos veces por semana bajo modalidad grupal. Las sesiones se organizaron en dos grupos, uno en turno matutino y otro en turno vespertino. La estructura de las sesiones fue la siguiente: • Primer día semanal: terapia de orientación a la realidad, ejercicios de atención, entrenamiento en memoria, terapia de reminiscencia y cierre con un ejercicio de atención plena. • Segundo día semanal: terapia de orientación a la realidad, ejercicios de atención, entrenamiento en lenguaje, terapia de reminiscencia y cierre con un ejercicio de atención plena. Para evaluar los cambios pre y post intervención en las variables cognitivas y emocionales, se realizaron pruebas t de Student para muestras relacionadas, estableciendo un nivel de significancia de α = .05. Este análisis se seleccionó debido a que se compararon dos mediciones dependientes (antes y después de la intervención) en el mismo grupo de participantes (N = 21). Las variables analizadas incluyeron: desempeño cognitivo global (MoCA), fluidez verbal semántica y fonológica, así como sintomatología de depresión (BDI-II) y ansiedad (BAI).
Con el objetivo de evaluar los cambios pre–post intervención en variables cognitivas y emocionales, se realizaron pruebas t para muestras pareadas (N = 21). En el desempeño cognitivo global (MOCA), se observó un incremento en la media del pretest (M = 21.05, DE = 3.58) al postest (M = 22.24, DE = 3.75); sin embargo, esta diferencia no alcanzó significancia estadística, t(20) = −2.01, p = .058, aunque mostró un tamaño del efecto moderado (d = −0.439). En fluidez verbal semántica (animales), la media aumentó de 19.14 (DE = 4.94) a 20.38 (DE = 4.30), sin diferencias significativas, t(20) = −1.34, p = .196 (d = −0.292). De forma similar, la fluidez verbal fonológica mostró un incremento de 14.52 (DE = 4.77) a 16.00 (DE = 3.70), sin alcanzar significancia estadística, t(20) = −1.64, p = .116 (d = −0.358). En ambos casos, los tamaños del efecto fueron pequeños a moderados. En contraste, las variables emocionales sí mostraron cambios significativos. Los puntajes del Inventario de Depresión de Beck-II (BDI-II) disminuyeron significativamente del pretest (M = 9.43, DE = 10.10) al postest (M = 6.10, DE = 6.01), t(20) = 2.12, p = .046, con un tamaño del efecto moderado (d = 0.463). De igual forma, los niveles de ansiedad medidos con el BAI disminuyeron de 5.71 (DE = 6.43) a 3.14 (DE = 3.12), mostrando una diferencia estadísticamente significativa, t(20) = 2.23, p = .037, con un tamaño del efecto moderado (d = 0.486).
Los resultados indican que el programa de estimulación cognitiva produjo efectos significativos en el ámbito emocional, reflejados en una disminución moderada de los niveles de depresión y ansiedad tras la intervención. Estos hallazgos sugieren que el programa no solo cumplió una función cognitiva, sino que también contribuyó al bienestar psicológico de los adultos mayores no institucionalizados. En el plano cognitivo, se observaron incrementos en el desempeño global y en tareas de fluidez verbal. Aunque estos cambios no alcanzaron significancia estadística, los tamaños del efecto fueron pequeños a moderados y, en una población adulta mayor, el mantenimiento e incluso la ligera mejora del rendimiento resulta clínicamente relevante. Considerando que el envejecimiento suele asociarse con riesgo de deterioro progresivo, la ausencia de disminución y la tendencia positiva observada constituyen indicadores prometedores. En resumen, el programa muestra potencial preventivo para favorecer tanto la estabilidad cognitiva como la salud emocional en adultos mayores.
Luis Ángel Llamas Alonso Raquel Muñiz Salazar

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
María Daniela Burgos LópezBr. María Daniela Burgos López.Br. Laura Martina de la Paz Rico Toro Oporto.M.P.E Tatiana de Jesús Marrufo Cardeña.
Aula 10405 · 03:40 pm - 03:59 pm
Analizar las vivencias y experiencias de personas adultas queer/LGBTQIA+ en torno a su proceso de autoidentificación y la representación de ésta a través de la escritura creativa.
Históricamente el arte ha sido un medio para la expresión humana, debido a que posibilita la elaboración simbólica de emociones, conflictos y experiencias que no encuentran lugar en otros medios. En la adultez temprana, los individuos experimentan desafíos propios de la etapa, por lo que el uso de recursos expresivos puede volverse una herramienta que los ayude a elaborar sus vivencias por medio de procesos reflexivos, dando lugar a la construcción de sentido de aspectos identitarios. El uso del arte adquiere un valor particular como medio de expresión para los jóvenes adultos que se identifican como parte de la comunidad LGBTQIA+, incluyendo aquellos que se autodenominan como queer, ya que sus procesos de construcción identitaria pueden verse impactados por normas y discursos hegemónicos que reflejan violencia y reducen la posibilidad de encontrar espacios seguros para hacerlo, repercutiendo de manera significativa en su salud mental y bienestar psicológico. Ante la falta de espacios seguros y la presencia de factores de riesgo psicosociales, se considera que dentro de las manifestaciones artísticas, la escritura creativa representa una herramienta que favorece la introspección, así como la narración de la propia historia y la resignificación de las vivencias personales. A su vez, esta implica el uso de procesos cognitivos que permiten expresar con creatividad la subjetividad de sus vivencias. En este sentido, la escritura creativa podría fungir como un recurso que permite a los jóvenes queer construir narrativas propias que desafíen discursos normativos, expresando características de su identidad que no suelen ver representadas en su contexto.
La investigación se desarrolló desde un enfoque cualitativo, con alcance exploratorio y marco interpretativo fenomenológico. La población objetivo fueron personas residentes de Mérida, Yucatán, con edades entre 20 y 40 años, pertenecientes a la comunidad LGBTQIA+, que se reconocieran como queer y fueran practicantes activos de la escritura creativa. La muestra de estudio fue no probabilística y se conformó mediante las técnicas de muestreo por conveniencia y en redes. En total, 10 personas participaron en el estudio. La principal técnica de recolección fue la entrevista a profundidad semiestructurada. Para orientar la conversación con cada participante, se generó un guión de preguntas orientadoras. De manera complementaria, como estrategia para triangulación de información cualitativa, se elaboró un diario de campo en el que se plasmó la experiencia vivencial de cada encuentro. Las entrevistas se realizaron individualmente y tuvieron una duración promedio de 180 minutos. Apegándose a los criterios éticos de la investigación en psicología, previo a la realización de entrevistas se informó sobre los objetivos de investigación, las condiciones de participación y el uso de información. Asimismo, a través de un consentimiento informado, se constató la confidencialidad en el manejo de la información y se solicitó la autorización para grabar la entrevista. El análisis de información se llevó a cabo artesanalmente, sin uso de software. Se organizó la información en ejes temáticos, categorías y subcategorías.
Para fines de la presente convocatoria se presenta una síntesis de los hallazgos generales. Si bien la mayoría de los participantes recurre a diversas manifestaciones artísticas, la escritura ocupa un lugar especial en sus vidas, ya que les permite transmitir con mayor claridad lo que quieren comunicar, nombrando así sus experiencias, pensamientos y emociones. En sus narrativas refieren que la escritura es uno de sus principales medios de expresión, percibiéndola como una práctica arraigada a su cotidianidad, cuya interrupción sólo podría darse frente a circunstancias externas que los limiten a practicar la misma. Los participantes refieren utilizar el lenguaje metafórico y simbólico, describiendo sus escritos como extraños y difíciles de descifrar, mismas características que perciben en sí mismos, por lo que consideran que para que alguien pueda entenderlos, deben pensar críticamente y poder captar el subtexto de cada escrito. Aunado a lo anterior, mencionan que por medio de la escritura pueden plasmar con libertad características de personas que han tenido un impacto en su trayectoria personal, principalmente en su proceso de identificación como parte de la comunidad LGBTQIA+; algunas de estas son sus padres, madres, hermanos y amistades. Respecto a esto, coinciden en percibir a las figuras maternales y a la feminidad como símbolos de cuidado, emancipación y protección, mientras que las figuras paternales y la masculinidad están asociadas a la restricción y a la normatividad. Dentro de sus escritos abordan temas como el duelo, el abuso, la violencia y el amor, los cuales representan experiencias vividas que han tenido un gran impacto en ellos. Al escribir sobre estas, sus desenlaces tienden a ser trágicos, melancólicos y difíciles de procesar, debido a que consideran que los finales felices no son realistas, por ende, representar sus escritos de esta manera no sería satisfactorio para ellos. Asimismo, mencionan que los medios que consumen, representan identidades queer, sin embargo tienden a reflejar estereotipos con los que no se identifican, como la promiscuidad y la hipersexualización, los cuales evitan repetir en sus escritos. En cambio, procuran explorar nuevas formas de representar su identidad queer; sin embargo, suelen limitarse respecto a la explicitación de ciertos elementos relacionados con esta, como la vestimenta y su vivencia en cuanto a la expresión de la sexualidad, esto con tal de no reflejar ideas que puedan reafirmar prejuicios que la sociedad tiene hacia ellos.
La práctica de la escritura emerge como un espacio que posibilita la expresión y vivencia de aspectos de la identidad. A través de esta las personas que se identifican como queer logran enunciar experiencias de gran impacto en su trayectoria de vida y, particularmente, en su proceso de identificación como parte de la comunidad LGBTQIA+. Al escribir representan alternativas a los discursos predominantes en su entorno, los cuales, comúnmente refuerzan figuras de poder y limitan la expresión de personas pertenecientes a la diversidad sexual (Barquet, 2022). No obstante, se observa que aún en la escritura persisten limitaciones en la explicitación de aspectos relacionados con su identidad (Butler, 2004), probablemente debido a una autocensura como resultado de un miedo a salirse de la norma, ya que, de acuerdo a lo enunciado por Foucault (1976), las estructuras de poder delimitan las maneras en las que se puede hablar sobre la diversidad sexual.
Br. María Daniela Burgos López. Br. Laura Martina de la Paz Rico Toro Oporto. M.P.E Tatiana de Jesús Marrufo Cardeña.

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Lilia Susana Carmona GarcíaNadia Vega VillanuevaCinthia Tomasa Mercado Contreras
Aula 10406 · 03:40 pm - 03:59 pm
Describir el Control Conductual Percibido de los docentes de preparatoria ante situaciones riesgo de victimización por parte de alumnos integrados en células del crimen organizado en Ciudad Juárez, Chih.
Hace más de una década, Ciudad Juárez ha registrado altos índices de violencia asociados al crimen organizado, lo que ha impactado la estructura social e instituciones educativas. En el nivel medio superior, el entorno escolar presenta una vulnerabilidad crítica debido a que el rango de edad de los estudiantes (14 a 18 años) coincide con el segmento demográfico de captación de los grupos delictivos. Bajo esta dinámica, las instituciones educativas pueden ser espacios de reclutamiento, donde miembros de los cárteles se integran en la matrícula escolar con el objetivo de captar nuevos integrantes. A pesar de las políticas públicas de becas económicas para mitigar este fenómeno, en esta ciudad aún no se pueden ver buenos resultados por ser la frontera con los EUA. En este contexto, la figura docente emerge como un actor de influencia positiva en la forma de pensar y actuar de sus estudiantes. No obstante, la eficacia de la labor del maestro no solo depende de su competencia pedagógica, sino de variables psicológicas mediadoras ante el entorno. Una de estas variables fundamentales es el Control Conductual Percibido, considerado como un tipo de conducta que aflora en contexto cultural-normativo y su naturaleza estriba en generar relaciones operatorias del tipo interno-conductual; el cual influye en la intención y acción del individuo ante situaciones de alta demanda o riesgo. En el ambiente donde los docentes interactúan con alumnos vinculados a actividades ilícitas, la percepción de seguridad personal se convierte en un determinante de su desempeño profesional. Por lo tanto, el presente estudio se propone explorar la Percepción de Control Conductual de los maestros ante las situaciones de riesgo derivadas de la convivencia diaria con alumnos pertenecientes al crimen organizado. La investigación busca cuantificar este fenómeno para aportar datos empíricos sobre la vulnerabilidad institucional en contextos de violencia fronteriza.
Diseño: Se implementó un estudio de enfoque cuantitativo, con alcance exploratorio y diseño no experimental de corte transversal. Participantes: La muestra consistió en 45 docentes (n = 45) seleccionados mediante un muestreo no probabilístico de una población total de N = 95. Los participantes laboran en dos instituciones de educación media superior ubicadas en las zonas centro y suroeste de Ciudad Juárez, Chihuahua. Debido al contexto de vulnerabilidad por la presencia de estudiantes vinculados a grupos delictivos, se omiten los nombres de los planteles para garantizar la seguridad de los participantes. Se incluyeron en el estudio solo docentes que impartieran clases en estas dos escuelas por ser escuelas llamadas de alto riesgo, y el criterio de descarte fue que dejaran reactivos sin contestar en el instrumento. La participación se realizó bajo consentimiento informado, asegurando el anonimato y la libertad de retiro voluntario en cualquier etapa del estudio. Instrumento: Se utilizó una escala de tipo Likert autoadministrada para medir el Control Conductual Percibido. El instrumento consta de 14 reactivos con cinco opciones de respuesta (desde totalmente de acuerdo hasta totalmente en desacuerdo), con valores escalares del 1 al 5. En cuanto a sus propiedades psicométricas, la escala presenta una alta consistencia interna, reportando un coeficiente Alfa de Cronbach de α=.90. Procedimiento: La recolección de datos se llevó a cabo de manera presencial e individual, escrita, dentro de las instalaciones educativas. Los resultados fueron procesados estadísticamente utilizando el programa estadístico spss. Para identificar la percepción docente del control de su conducta ante las dinámicas de riesgo en su entorno laboral se utilizó análisis estadísticos de frecuencias y se expresaron en frecuencias.
Los hallazgos indican que el 56% de los docentes percibe un nivel alto de control sobre su propia conducta. Este grupo manifiesta un dominio de la situación tal que reportan niveles de seguridad y eficacia interpersonal frente a la población estudiantil de riesgo; entre sus percepciones destacan afirmaciones como: “la presencia de los alumnos delincuentes en la escuela no les intranquiliza”, “se sienten seguros ante su presencia” y “se les facilita relacionarse con ellos”. Asimismo, el profesorado refiere un compromiso pedagógico genuino, señalando que los tratan por interés profesional y "no porque los tengan que soportar", descartando que dichos alumnos representen un peligro para la comunidad escolar. En contraste, un 20% de los participantes reportó un nivel bajo de control conductual percibido, destacando la ausencia total del nivel "muy bajo" en la muestra. Esta minoría identifica indicadores de riesgo que coinciden con referentes previos de peligro, lo que altera su dimensión de la realidad escolar al “considerar riesgosa su situación”. A pesar de que este segmento califica como “peligrosa la cercanía con los alumnos delincuentes”, mantienen su labor docente en la institución. No obstante, se observa una disonancia en sus estrategias de afrontamiento, ya que las acciones que ejecutan se perciben como insuficientes para mitigar los riesgos identificados, evidenciando una carencia de control sobre las amenazas presentes en su entorno laboral.
Podemos concluir que la mayor parte de los maestros se perciben a sí mismos con alto control de la propia conducta ante las situaciones de riesgo a las que se encuentran expuestos tanto al interior como en el exterior del recinto escolar, los menos se perciben así mismos sin control de las situaciones externas a ellos. Según Vallejo y Vélez (2022), esta percepción de riesgo se encuentra condicionada por factores sociales, culturales y de familiaridad con la amenaza. Los maestros debido al rol que poseen en la estructura social, consideran que no serán violentados por los alumnos que pertenecen al crimen organizado, por la figura tan importante y de respeto que representan para ellos.
Nadia Vega Villanueva Cinthia Tomasa Mercado Contreras

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Karla Jessica Soto FloresNeith Gámez IbarraCarlos Yosef Hernández Alvarado
Aula 10403 · 03:40 pm - 03:59 pm
Comprender las experiencias del estudiantado desde su propia perspectiva y contexto institucional, identificando cómo el aburrimiento escolar se manifiesta como fenómeno estructural y afectivo. Se busca visibilizar tensiones educativas y resignificar el aburrimiento mediante cartografía participativa, fortaleciendo la agencia estudiantil y promoviendo una educación más crítica, justa y significativa.
El aburrimiento escolar ha sido históricamente interpretado como una emoción individual, asociada a la apatía o falta de motivación del estudiantado. Sin embargo, en contextos de reconfiguración institucional como el posparo estudiantil vivido en el CICS-UST, esta emoción adquiere nuevas dimensiones que permiten leerla como síntoma estructural y forma de resistencia afectiva. Este trabajo propone una mirada crítica sobre el aburrimiento escolar, reconociéndolo como experiencia colectiva que revela tensiones entre las estructuras educativas y las subjetividades juveniles. A través de una metodología cualitativa basada en la cartografía participativa, se visibilizan las voces de estudiantes de cuarto semestre de Psicología, quienes reconstruyen sus vivencias tras el paro y el regreso a clases. La cartografía participativa y los diálogos reflexivos permiten identificar espacios, prácticas y momentos que configuran el aburrimiento como fenómeno político, pedagógico y emocional. Lejos de ser una emoción trivial, el aburrimiento emerge como respuesta lúcida ante dinámicas escolares rígidas, desconectadas y poco significativas. El contexto posparo se presenta como un momento instituyente, donde el estudiantado resignifica su experiencia escolar, cuestiona el orden establecido y propone nuevas formas de habitar la escuela. En este proceso, el aburrimiento se transforma en herramienta de agencia, en señal de malestar y en posibilidad de re-existencia. La cartografía participativa se consolida como metodología ética y transformadora, al permitir la construcción colectiva de sentido y la apertura de espacios de diálogo. Este estudio aporta a la psicología educativa una lectura situada del aburrimiento escolar, vinculada al pensamiento crítico y a la justicia epistémica. Reconocer las emociones como territorios de análisis y transformación permite repensar la educación como espacio de escucha, agencia y construcción colectiva.
Se utilizó una metodología cualitativa, crítica y participativa, basada en la cartografía participativa. La muestra fue intencional y voluntaria, conformada por estudiantes de cuarto semestre de Psicología en el CICS-UST. Se realizaron sesiones grupales de mapeo colectivo, diálogos reflexivos y registros personales. El análisis fue temático e interpretativo, priorizando la co-construcción de sentido y el reconocimiento del conocimiento situado.
El análisis realizado mediante cartografía participativa permitió visibilizar cómo el aburrimiento escolar se manifiesta como un fenómeno estructural y afectivo en el contexto posparo del CICS-UST. Los mapas colectivos y los diálogos reflexivos mostraron que los espacios más asociados al tedio fueron las aulas, percibidas como lugares rígidos y poco estimulantes, junto con pasillos, biblioteca y clínicas, que se convirtieron en territorios de fuga. El tiempo escolar también emergió como un factor clave: las mañanas y los cierres de semestre fueron identificados como momentos de mayor desconexión, vinculados a clases expositivas prolongadas y poco participativas. Estas dinámicas reforzaron la percepción de una lógica institucional rígida, centrada en la transmisión pasiva de contenidos y desconectada de las experiencias estudiantiles. A nivel pedagógico, se evidenció que la enseñanza tradicional genera exclusión simbólica y desinterés, mientras que el malestar docente también se reconoció como parte del problema estructural, desplazando la experiencia educativa hacia lo burocrático. En el plano emocional, el aburrimiento se entrelazó con sentimientos de tristeza, frustración y cansancio, pero también con formas de resistencia afectiva que sostienen el vínculo colectivo. Las cartografías revelaron que, incluso en medio del tedio, los estudiantes permanecen en la escuela, resignificando el aburrimiento como una manera de resistir y de mantener lazos compartidos. Este hallazgo permitió comprender el aburrimiento no solo como síntoma de malestar, sino como recurso de agencia y posibilidad de transformación. El contexto posparo se configuró como un momento instituyente, donde el estudiantado resignificó su experiencia escolar y cuestionó las estructuras establecidas. Se identificaron seis categorías temáticas que articulan el aburrimiento como territorio emocional, político y pedagógico: espacios físicos de tedio, tiempos de desconexión, prácticas pedagógicas rígidas, emociones vinculadas al malestar, resistencias afectivas y formas emergentes de agencia estudiantil. En conjunto, los resultados muestran que el aburrimiento escolar opera simultáneamente como síntoma de tensiones institucionales y como recurso de resistencia afectiva. La cartografía participativa permitió visibilizar estas experiencias y abrir espacios de reflexión crítica, fortaleciendo la subjetividad estudiantil y su capacidad de agencia en la construcción de una educación más justa y significativa.
El estudio muestra que el aburrimiento escolar no es una emoción trivial ni un déficit individual, sino un síntoma estructural y relacional que refleja tensiones pedagógicas e institucionales. En el contexto posparo, se resignifica como resistencia afectiva y oportunidad de transformación, revelando nuevas formas de agencia estudiantil y cuestionamiento de las estructuras escolares. El regreso a clases se convierte en un momento instituyente que habilita la reconfiguración de sentidos, vínculos y subjetividades, más allá de la simple reanudación de actividades. La cartografía participativa se consolida como herramienta crítica y ética que legitima saberes situados, visibiliza experiencias silenciadas y promueve justicia epistémica. El estudiantado emerge como sujeto activo que interpela y resignifica su experiencia escolar, mostrando que el aburrimiento puede ser una forma de disidencia emocional y agencia política. Estos hallazgos invitan a repensar prácticas docentes y políticas institucionales hacia una educación más crítica, participativa y significativa.
Neith Gámez Ibarra Carlos Yosef Hernández Alvarado

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
David Esteban Baeza SalazarTatiana de Jesús Marrufo Cardeña
Aula 10408 · 03:40 pm - 03:59 pm
Describir los hábitos de uso y características de los procesos interaccionales humano-inteligencia artificial desde la perspectiva de los usuarios.
En el escenario actual, uno de los retos más significativos para la sociedad es la consolidación de la era de la Inteligencia Artificial (IA). Esta etapa se distingue por la incorporación de sistemas inteligentes como herramientas de apoyo que optimizan tareas humanas y, progresivamente, asumen un rol de acompañamiento y colaboración en diversas actividades cotidianas. En este contexto, la interacción entre las personas y la IA cobra una importancia particular, especialmente a partir de la expansión de los chatbots conversacionales. El uso de éstos en México ha mostrado un crecimiento notable, posicionando al país como uno de los más relevantes en el uso de ChatGPT dentro del panorama internacional. A nivel mundial, y de manera específica en el contexto mexicano, las interacciones con sistemas de inteligencia artificial configuran nuevos espacios de práctica. Su uso y funciones se han extendido a diversos ámbitos, entre los que destacan la educación, lo organizacional, para la reducción de costos y la optimización de diversos procesos, el análisis de grandes volúmenes de datos, el apoyo a los procesos de investigación y su incorporación a la vida cotidiana de las personas. No obstante, desde distintas aproximaciones teóricas, se plantea que la interacción con sistemas conversacionales basados en inteligencia artificial también puede funcionar como un espacio en el cual las personas encuentran mayor facilidad para la expresión emocional; sin embargo, actualmente se carece de estudios en el contexto mexicano que corroboren este y otros posibles usos y hábitos de la población frente a este fenómeno. Ambas situaciones justifican la necesidad de indagar en las características y hábitos de uso de los procesos interaccionales humano-inteligencia artificial particularmente en el contexto de la población mexicana.
La investigación se realizó desde un enfoque cuantitativo, con un alcance descriptivo, utilizando un diseño no experimental y transversal. La población objetivo fueron hombres y mujeres de 18 a 34 años de la ciudad de Mérida, Yucatán, que utilizaran la inteligencia artificial “ChatGPT”. Por otro lado, se establecieron como criterios de exclusión personas menores de edad y mayores de 34 años que no utilizaran ChatGPT. Se conformó una muestra no probabilística, utilizando la técnica de muestreo de redes para identificar a los/as participantes potenciales. En el estudio participaron 107 personas, de las cuales el 53.3% (57) son mujeres, y el 46.7% (50) son hombres. El 83.1% (90) de la muestra estudia, y para el 15.9% (17) no aplica. Asimismo, el 66.4% (71) menciona trabajar, mientras que el 36.5% (36) se encuentra inactivo en el mercado laboral. La media de edad de los participantes fue de 23.9 años, con una desviación estándar de 4.03. Como instrumento de recolección se utilizó un cuestionario diseñado ad hoc, constituido por 32 ítems: 10 de respuesta abierta y 22 con formato de escala tipo Likert. El instrumento permitió ahondar en las características en los hábitos de uso del usuario y de su interacción con ChatGPT. Los resultados se sometieron a análisis con el instrumento SPSS (Statistical Package for the Social Sciences), lo que permitió la descripción de los datos numéricos obtenidos. Por otra parte, se realizó una lectura de las respuestas de los ítems abiertos, analizando la frecuencia de las respuestas obtenidas en una tabla de excel, que posteriormente permitió identificar citas relevantes sobre la experiencia en la interacción de las personas con ChatGPT.
Respecto a los hábitos de uso, el 91.6% (98) afirma acceder a ChatGPT desde la computadora y el 86 % (92) desde su teléfono. El 84.1% (90) mencionó realizar sus peticiones de forma escrita, el 15.9% (17) refirió hacerlas de forma escrita y en la modalidad de chat de voz. Asimismo, 86.9% (93) afirmó contar con una cuenta de ChatGPT y 11.2% (12) no. En la muestra, el 86.9% (93) señala que no cuenta con una suscripción, 11.2% (12) destaca que está pensando en contratarla y el 1% (2) cuenta con una suscripción premium. Los participantes reportaron acceder a ChatGPT en promedio dos veces al día, con una media de tiempo de uso de 43.46 ±70.85 minutos. Mencionaron acceder en promedio 7.91 veces a la semana, dedicando un tiempo promedio de 209.22±382.52 minutos. Con respecto a las características de la interacción del usuario con ChatGPT, el 75.7% (81) de los participantes indica haber saludado al menos en una ocasión al iniciar una interacción y el 24.3% (26) nunca lo ha hecho. De igual manera, el 85% (91) aseveró que en al menos en una ocasión ha utilizado expresiones de cortesía, a diferencia del 15% (16) que nunca lo ha hecho. El 66.4% (71) señaló nunca haber realizado comentarios con afecto, en contraste con el 33.6% (36) que afirmó haberlo realizado en al menos una ocasión. Respecto a la solicitud para resolver problemas emocionales, 57.9% (62) afirma que nunca lo ha hecho, el 26.2% (28) manifiesta haberlo hecho en al menos una ocasión y el 15.9% (17) afirma que no lo han realizado, pero lo han pensado hacer. El 62.6% (67) asevera que nunca se ha sentido emocionalmente comprendido y 37.4% (40) refiere haberlo sentido al menos en una ocasión, mientras En cuanto a creer que ChatGPT transmite emociones, el 52.3% (56) menciona que nunca lo ha sentido y 47.6% (51) indica haberlo sentido al menos en una ocasión, a comparación del. El 58.8% (63) al menos en una ocasión se ha sentido acompañado por ChatGPT, en contraste con el 41.1% (44) que nunca lo ha sentido. Por último, el 55.2% (59) ha sentido en al menos una ocasión confianza para expresar sus emociones, sin embargo, el 44.9% (48) refiere nunca haber sentido esto.
Concordante con lo enunciado por Naslund et al. (2016), algunos participantes señalan que recurren a ChatGPT para conversar o recibir consejos relacionados con situaciones de índole emocional que experimentan en su vida cotidiana. Asimismo, se identifica que la mayoría de la muestra emplea principalmente ChatGPT como una herramienta de apoyo académico y laboral, así como para realizar consultas rápidas y relacionadas con sus pasatiempos. Se identificaron sentimientos de culpa y vergüenza en algunos participantes después de acudir a ChatGPT para consultas de carácter emocional, lo que podría indicar que interpretan dicha conducta como inapropiada o incongruente con su propio sistema de creencias. Como conclusión, algunos participantes colocan a ChatGPT en el lugar de un agente cercano y confiable, no obstante, las interacciones de carácter emocional pudieran generar sentimientos ambivalentes en las personas, lo que resalta la necesidad de profundizar en el estudio de dichas interacciones.
Tatiana de Jesús Marrufo Cardeña

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
AURORA GONZÁLEZ GRANADOSEduardo David Núñez HernándezThamir Durán FonsecaAna Karen García ChávezFabiola Zacatelco Ramírez
Aula 10402 · 04:00 pm - 04:19 pm
Objetivo general: identificar la relación entre violencia cultural y participación en bullying. Objetivos específicos: comparar la frecuencia de aceptación de afirmaciones antisociales (conductas que causen daño a otros) y prosociales (conductas que beneficien a otros) entre estudiantes que participen o no en distintas modalidades de bullying (observador, víctima, agresor, o más de una forma de participación).
La violencia se refiere a afrentas evitables que quebrantan la satisfacción de las necesidades humanas básicas en tres dimensiones: estructural (procesos institucionales que generan explotación, marginación y desigualdades sociales), cultural (elementos simbólicos que utilizamos para justificarla y legitimarla) y directa (hechos observables que dañan a otros). Un ejemplo se puede encontrar en la violencia escolar. El carácter vertical de la organización institucional, y las demandas curriculares son ejemplos de violencia estructural; la cultural y directa pueden verse desde las formas coercitivas de disciplina que hasta hace poco se consideraban necesarias para alcanzar el éxito educativo, hasta la violencia directa, física y verbal, presente entre nuestros estudiantes. El bullying es violencia entre pares. Se caracteriza por la intención de dañar, reiteración y desigualdad de poder, que dificulta a las víctimas defenderse. Para su atención es necesario el análisis de las tres dimensiones mencionadas. La relevancia de la violencia cultural se puede observar en quienes participan en bullying. Los agresores suelen defender argumentos para explicar o justificar su conducta, pero la influencia de la violencia cultural nos atraviesa a todos, por lo que resulta frecuente encontrar agresores que defienden la violencia como una forma de evitar ser violentados; víctimas que manifiesten su rechazo frente a su situación desventajosa, pero también justifican a sus agresores, les ven como modelos a imitar, o desean escalar la violencia; y adultos (padres, madres y docentes) que recurren al uso de la violencia como estrategia de solución, ya sea en forma de castigos, o como recomendaciones de autodefensa. Este trabajo fue apoyado por los proyectos PAPIIT IN302026 e IN303624.
Tipo de estudio: Investigación cuantitativa, no experimental, de corte transversal, en la que se carecía de control de variables y la información se recolectó en un solo momento (Kerlinger & Lee, 2002). El muestreo fue no probabilístico intencional. Participaron 306 estudiantes de primero, segundo y tercer grado de una escuela secundaria ubicada en la zona oriente de la Ciudad de México. 149 hombres (48.7%) y 157 mujeres (51.3%) con edades entre 11 y 15 años. MEdad 12.91 y D.E. 0.972. Se obtuvo el consentimiento informado de directivos, docentes, y la anuencia de los estudiantes para la aplicación grupal de tres escalas: - Bullying Self-identification scale (Crochick & Crochick, 2017). - Escala de actitudes y creencias antisociales. Versión modificada (Butler et al., 2005). - Escala de Medida de Tendencias Prosociales. Versión Modificada (Carlo et al., 2003) Los resultados se capturaron en el programa estadístico SPSS 21 para obtener estadísticas descriptivas. En el cuestionario de bullying se utilizaron las frecuencias iguales o mayores a “1 a 4 veces por semana” para clasificarles por tipo de participación. Se reconoció que un mismo estudiante podía participar en más de una modalidad, por lo que se utilizaron siete categorías (solo testigo, solo agresor, sólo víctima, testigo-agresor, testigo-víctima, agresor-víctima, testigo-agresor-víctima. Para las escalas de creencias antisociales y tendencias prosociales se clasificaron como alto nivel de acuerdo las respuestas de “bastante” y “mucho”.
Con base en su autoreporte de participación en conductas de bullying, se identificaron 192 participantes, y 113 no participantes. Los participantes a su vez fueron subdivididos en función de su modalidad de participación, como solo testigo (41.66%), solo agresor (3.64%), sólo víctima (8.85%), testigo-agresor (17.70%), (testigo-víctima (12.5%), agresor-víctima (3.12%) y testigo-agresor-víctima (12.5%). En relación con la escala de tendencias prosociales, se observó que más de la mitad de los reactivos tuvieron medianas altas (iguales a 3), lo que implica que los estudiantes manifestaron un alto acuerdo con distintas formas de ayudar a otros. No obstante, la escala de creencias antisociales mostró que 88.4% de los estudiantes mostraron acuerdo con una o más afirmaciones antisociales, tales como “Los chicos se sienten bien cuando saben que pueden ganar una pelea” (47.7%), “Es divertido formar parte de una pandilla” (28.1%), “Pertenecer a una banda, evita que los demás te molesten” (27.8%) o “Es mejor lastimar a la otra persona, antes de que pueda lastimarte a ti” (20.9%). Al comparar los datos por modalidades de bullying, se encontró que en todos los subgrupos hubo algún porcentaje de alumnos que manifestaron una alta aceptación de afirmaciones antisociales, aunque con variaciones. Por ejemplo, la afirmación más frecuentemente aceptada “Los chicos(as) se sienten bien cuando saben que pueden ganar una pelea” tuvo un 88.33% de alta aceptación en el grupo “agresor-víctima” pero un 36.28 % entre los “no participantes”, y solo un 23.52% entre “víctima sólo”. En otros casos, la diferencia entre grupos era menor y poco esperada. Tal fue el caso de la afirmación “Es mejor lastimar a la otra persona, antes de que pueda lastimarte a ti” que alcanzó un 41.66% entre los participantes del grupo “testigo-agresor-víctima”, un 23.52% entre los de “víctima solo”, un 16.81% entre los “no participantes” y solo un 14.28% en el de “agresor solo”.
Los datos obtenidos mostraron la gran complejidad del bullying. Se observó la dificultad de clasificar a los estudiantes como testigos, víctimas y agresores, debido a la frecuencia con que admiten realizar más de un tipo de conducta. Asimismo, se observó que en un mismo individuo pueden coincidir el interés por ayudar a los otros, con la aceptación de ideas que se encuentran en la base de la violencia directa, porque la justifican y legitiman (Galtung, 2003), lo que plantea la necesidad de develar estas tendencias en nosotros mismos, a fin de estar en posibilidades de contribuir a una convivencia pacífica. Sería deseable replicar este estudio en escuelas de contextos distintos, y complementarlo con información cualitativa, que permita conocer en qué medida se relacionan estos autoreportes con su contexto y vida cotidiana, además de abrir el diálogo entre los distintos actores de la comunidad escolar.
Eduardo David Núñez Hernández Thamir Durán Fonseca Ana Karen García Chávez Fabiola Zacatelco Ramírez

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Iris Rubí Monroy VelascoMagnolia Arroyo PachecoRosalinda Guadarrama GuadarramaMarcela Veytia López
Aula 10403 · 04:00 pm - 04:19 pm
Identificar la asociación de las frecuencias de actitudes anti obesidad de acuerdo con el nivel socioeconómico en población mexicana.
Las actitudes anti obesidad constituyen un conjunto de creencias, prejuicios y valoraciones negativas dirigidas hacia las personas con obesidad, las cuales pueden tener consecuencias a nivel psicológico y social. Se ha señalado que la obesidad es una enfermedad de origen biopsicosocial en la que también intervienen factores sociodemográficos, entre los que destaca el nivel socioeconómico. El nivel socioeconómico se ha asociado tanto con la prevalencia de la obesidad como con la manera en que esta condición es percibida socialmente. Éste también influye en las actitudes hacia la obesidad, observándose que las personas con nivel socioeconómico más alto tienden a presentar actitudes más negativas hacia esta condición. En México, la regla AMAI 2024 clasifica a los hogares en siete niveles socioeconómicos (A/B, C+, C, C−, D+, D y E), donde el nivel A/B representa el más alto y el nivel E el más bajo. Esta clasificación se basa principalmente en características del hogar, entre las que se incluyen el nivel educativo del jefe o jefa de familia, el número de dormitorios por vivienda, las condiciones de movilidad (número de automóviles disponibles), el acceso a internet, la disponibilidad de tecnología y el gasto destinado a la alimentación. Aportar evidencia sobre la influencia del nivel socioeconómico sobre las actitudes anti obesidad es importante ya que las desigualdades en recursos, educación y entorno socioeconómico se asocian tanto con las diferencias en la conducta alimentaria vinculados a la obesidad, como con la percepción que se tiene hacia las personas con obesidad dentro de la sociedad, lo que permite la prevalencia de esta enfermedad, perpetuando así desigualdades en salud pública. Esta comprensión es crucial para diseñar intervenciones y políticas públicas que no solo aborden la obesidad como una enfermedad, sino también el estigma y las actitudes sociales que pueden limitar la efectividad de las intervenciones recientes.
Investigación cuantitativa no experimental comparativa. Muestreo no probabilístico, por bola de nieve. Los criterios de inclusión consideraron a hombres y mujeres de entre 25 y 39 años de edad, residentes de la Zona Metropolitana del Valle de Toluca, que al momento del estudio se encontraran estudiando o trabajando, con estado civil indistinto, con o sin hijos, y que aceptaran participar de manera voluntaria mediante la firma del consentimiento informado. Los criterios de exclusión incluyeron a personas que trabajaran o permanecieran la mayor parte del tiempo fuera de dicha zona. La recolección de datos se llevó a cabo de manera virtual mediante Google Forms. Los participantes fueron contactados de forma remota y presencial. Se les presentó la carta de consentimiento informado, la cual debía ser aceptada para poder contestar los cuestionarios. Su participación fue anónima. Los datos se almacenaron en una base de datos digital con acceso restringido, utilizándose exclusivamente con fines de investigación. Para evaluar las actitudes hacia la obesidad se utilizó el Cuestionario de Actitudes Negativas hacia la Obesidad (AFA) de Magallares y Morales (2014). Para el momento de la aplicación no se encontró su validación en población mexicana por lo que se realizó un análisis de fiabilidad, obteniendo un alfa de Cronbach de .826. El instrumento consta de 13 reactivos distribuidos en tres subescalas: antipatía (α=.784), miedo a la gordura (α=.860) y voluntad (α=.721). El nivel socioeconómico se midió mediante el instrumento AMAI 2024, compuesto por 13 reactivos que clasifican a la población en siete niveles socioeconómicos. Los análisis estadísticos se realizaron con IBM SPSS versión 25, utilizando estadística descriptiva y la prueba chi cuadrada (χ²). El estudio fue aprobado por el Comité de Ética del IESU-UAEMéx y se apegó a la Declaración de Helsinki y a la Ley General de Salud de México.
Buscando que la muestra fuera representativa de la población se calculó a un error de muestreo de .05, dando como resultado 400 personas. La muestra se conformó de un total de 127 hombres y 273 mujeres con una edad de 25-39 años (M=29.84, DE= 4.579). Con respecto al nivel socioecónomico los participantes se distribuyeron de la siguiente manera: A/B= 120, C+=86, C=72, C-=64 D+=23, D-=35. Del total de la muestra (N = 400), 255 participantes presentaron actitudes positivas hacia la obesidad, mientras que 145 manifestaron actitudes negativas. La subescala en donde se obtuvieron mayores actitudes negativas fue en la de “Voluntad” observando que independientemente del nivel socioeconómico existe la creencia de que la obesidad es consecuencia principalmente de factores individuales, percibiendo a las personas con obesidad como responsables de su condición. Al aplicar la prueba x2 p> .05 no se obtuvieron resultados que permitieran establecer diferencias en las actitudes anti obesidad de acuerdo con el nivel socioeconómico.
Lo anterior permite concluir que si bien el nivel socioeconómico no es una variable que permita determinar diferencias en la presencia de actitudes anti obesidad, si es importante señalar que dichas actitudes están presentes en los diferentes niveles socioeconómicos. Por ello, resulta importante considerar este fenómeno en futuras investigaciones, ya que las actitudes anti obesidad constituyen un problema que puede influir en la percepción social, el bienestar psicológico y la calidad de vida de las personas, independientemente de su contexto socioeconómico.
Magnolia Arroyo Pacheco Rosalinda Guadarrama Guadarrama Marcela Veytia López

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
ANTONIO JIMENEZ LUNA
Aula 10305 · 04:00 pm - 04:19 pm
Identificar los aprendizajes adquiridos y la comprensión de la ética profesional en estudiantes de Psicología del Centro Universitario del Pacífico, mediante el análisis del discurso de textos reflexivos elaborados en la asignatura de Ética y Desarrollo Profesional durante los ciclos académicos 2024 y 2025.
La ética profesional constituye un eje fundamental en la formación universitaria de quienes se dedicarán a ejercer la psicología, pues orienta el ejercicio responsable de la disciplina y la toma de decisiones en contextos de intervención humana. La ética de las profesiones implica la búsqueda de los bienes internos de cada actividad y la formación de profesionales comprometidos con el servicio a la sociedad (Cortina, 2009 en Carmona 2014). En este sentido, no debe reducirse a un conjunto de normas, sino comprenderse como una competencia transversal que articula conocimientos, valores y actitudes necesarias para un desempeño profesional responsable (Bolívar, 2005). En el ámbito de la psicología, la deontología profesional se concreta en tres documentos reconocidos (SMP, 2010; FENAPSIME, 2018; CNEIP,2025) instrumentos que establecen principios orientadores para la práctica profesional. Estudios desarrollados en México muestran que, aunque los estudiantes reconocen la importancia de la ética, existen diferencias en su comprensión y aplicación en situaciones concretas del ejercicio profesional (Montes Sosa, 2017). De igual forma, el Consejo Nacional para la Enseñanza e Investigación en Psicología ha señalado la necesidad de fortalecer la formación ética en los programas académicos como respuesta a los retos actuales de la profesión (CNEIP,2022). A partir de estos antecedentes, el problema central consiste en comprender cómo los estudiantes de Psicología del Centro Universitario del Pacífico interpretan la ética profesional y qué aprendizajes identifican como resultado de su proceso formativo. Teóricamente, el trabajo se sustenta en la concepción de la ética profesional como un proceso reflexivo que integra responsabilidad, deliberación moral y compromiso social (Camacho, 2005, Ibarra, 2007; Hirsch, 2010; Hagelsieb,2025). Desde un enfoque cualitativo, se asume que los textos reflexivos elaborados por los estudiantes en la asignatura de Ética y Desarrollo Profesional constituyen una fuente pertinente para explorar sus concepciones y significados en torno a la ética.
El estudio se desarrolló mediante un enfoque cualitativo con diseño descriptivo, utilizando la técnica de Análisis del Discurso. La muestra estuvo conformada por 92 textos reflexivos elaborados por estudiantes de la Licenciatura en Psicología, quienes produjeron un análisis escrito de tres cuartillas como actividad académica de cierre del curso de Ética Profesional. Del total de trabajos recibidos, se incluyeron 37 documentos que cumplieron con los criterios de extensión solicitada, entrega en tiempo y abordaje de las preguntas guía establecidas en la secuencia didáctica; 45 documentos fueron excluidos por no atender los lineamientos formales o por presentar información incompleta. En relación con los aspectos éticos, se garantizó la confidencialidad y el anonimato de quienes participaron. Los textos fueron utilizados exclusivamente con fines académicos y de investigación, sin incorporar datos personales identificables. La participación fue voluntaria y se informó a los estudiantes sobre el propósito del análisis y el uso académico de la información. El procedimiento consistió en la recolección de los textos, su organización y selección, así como su análisis cualitativo mediante categorías previamente definidas: comprensión y resignificación de la ética profesional, comprensión de la importancia de la ética en la formación universitaria, identificación y conocimiento general del Código Ético del Psicólogo en México, y relevancia de la ética para el desempeño profesional futuro. Para el procesamiento de la información se empleó el software Atlas.ti, a través del cual se realizó la segmentación del discurso en unidades de significado, la codificación temática y la sistematización de evidencias textuales. El análisis permitió identificar patrones discursivos y formas de apropiación conceptual sin recurrir a pruebas estadísticas, dado el carácter cualitativo del estudio. Este procedimiento orientó la presentación de los resultados mediante categorías analíticas y citas representativas que reflejan los aprendizajes y significados construidos por los estudiantes.
El análisis de los textos reflexivos permitió identificar aprendizajes significativos en torno a la ética profesional, organizados conforme a las categorías establecidas. En relación con la comprensión y resignificación de la ética profesional, las y los estudiantes expresaron un cambio relevante en la manera de concebirla. Al inicio era asociada principalmente con normas y obligaciones; sin embargo, al finalizar el curso fue descrita como una guía práctica para la toma de decisiones responsables. Los discursos evidenciaron que la ética fue comprendida como un proceso reflexivo que orienta el actuar cotidiano y profesional. Respecto a la comprensión de la importancia de la ética en la formación universitaria, las y los participantes reconocieron que la asignatura contribuyó a fortalecer su desarrollo integral. Destacaron que la formación ética complementa los conocimientos técnicos de la psicología y favorece una visión más humana y responsable de la profesión. De manera reiterada señalaron que la universidad no solo debe formar especialistas, sino profesionales con valores y compromiso social. En cuanto a la identificación y conocimiento general del Código Ético del Psicólogo en México, los resultados mostraron que las y los estudiantes lograron reconocer su existencia, finalidad y principios centrales. Manifestaron haber comprendido aspectos como la confidencialidad, la responsabilidad profesional y los límites éticos del ejercicio psicológico. Además, quienes participaron refirieron que el análisis de casos y actividades prácticas facilitó la apropiación del código como herramienta orientadora para su futuro desempeño profesional. Finalmente, en la categoría relativa a la relevancia de la ética para el desempeño profesional futuro, se observó una clara proyección de los aprendizajes hacia la práctica laboral. Las y los participantes señalaron que la ética será un elemento fundamental para enfrentar dilemas, tomar decisiones adecuadas y generar confianza en las personas usuarias de los servicios psicológicos. Se expresó la intención de actuar con integridad, responsabilidad y respeto a lo largo de la trayectoria profesional. De manera general, los hallazgos evidencian que las y los estudiantes lograron integrar los contenidos de la asignatura a su desarrollo personal y académico. Los discursos analizados reflejan un proceso de apropiación conceptual y actitudinal de la ética profesional, así como una comprensión más amplia del sentido social de la psicología. Estos resultados permiten afirmar que la experiencia formativa favoreció aprendizajes relevantes y coherentes con los propósitos educativos del curso, mostrando que la reflexión ética constituye un componente esencial en la preparación de futuras y futuros profesionales de la psicología.
El estudio permitió identificar que las y los estudiantes lograron aprendizajes significativos en torno a la ética profesional a partir de la asignatura de Ética y Desarrollo Profesional. Los resultados evidencian que quienes participaron desarrollaron una comprensión más amplia de la ética, pasando de concebirla como un conjunto de normas a reconocerla como una guía práctica para la toma de decisiones responsables. Asimismo, se constató que las y los participantes reconocieron la importancia de la ética en su formación universitaria y lograron identificar los principios centrales del Código Ético del Psicólogo en México. De igual forma, se observó una clara proyección de los aprendizajes hacia el futuro desempeño profesional, al asumir la ética como un elemento fundamental para el ejercicio responsable de la psicología. Estos hallazgos confirman que la experiencia formativa, en términos de estructura, contenido y secuencia didáctica, favoreció la apropiación conceptual y actitudinal de la ética profesional.

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Renzo Lanfranco
10302 · 04:00 pm - 05:55 pm
Este taller presenta métodos conductuales y neurales para estudiar la experiencia subjetiva. Se abordarán estrategias experimentales y analíticas que permiten cuantificar reportes conscientes y relacionarlos con medidas conductuales, electrofisiológicas y otros índices objetivos del procesamiento perceptual y cognitivo.

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Luis Rodríguez AngelesLuis Rodríguez AngelesJennifer Lira MandujanoFelipe Cortés Salazar
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Identificar el nivel de asociación entre variables sociodemográficas y el consumo de cigarros-e y otras sustancias en universitarios.
El consumo de cigarro electrónico se ha convertido en problema de salud pública a nivel internacional, pues se ha tenido una expansión masiva de usuarios, al ser vista como una innovación para el fumador, se piensa erróneamente que lo nuevo es sinónimo de más saludable. Sin embargo, se ha vinculado a los dispositivos electrónicos de administración de nicotina con consecuencias sobre la salud física y mental, además de ser una sustancia puente al consumo de otras drogas, ya sean ilícitas o no ilícitas. En la literatura científica se ha observado que en México los usuarios de los cigarros-e tienden a ser adolescentes o adultos jóvenes, disminuyendo la cantidad de consumidores conforme aumenta la edad; además, que los hombres en comparación con las mujeres tienen más probabilidad de consumir por primera vez o volverse usuarios de consumo diario; también aquellos que consumían otras sustancias como el alcohol o el tabaco (ya sean hombres o mujeres) tiene mayor probabilidad de consumir cigarros-e en comparación con aquellos que no consumen. Es de relevancia dar a notar que hay estudios que documentan que un mayor nivel educativo es una variable que se asocia con una mayor probabilidad de uso de cigarrillos electrónicos. A pesar de estos hallazgos, la información se ve limitada por la generalidad de los datos, por lo que brindar estrategias diseñadas a contextos locales se convierte en una necesidad, como es el caso de los universitarios. Por lo tanto, el presente trabajo busca identificar los factores que se asocian con el consumo de cigarros-e y otras sustancias en población universitaria de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala de la UNAM, brindando un primer acercamiento sistemático al fenómeno y aportar información valiosa para el diseño de estrategias de prevención y tratamiento, mediante el análisis de asociación con variables sociodemográficas en universitarios.
Esta investigación fue diseñada como un estudio cuantitativo, no experimental, transversal y exploratorio, donde se consideró un muestreo por conveniencia. Participaron 402 universitarios que corresponde al tamaño de muestra significativo de las licenciaturas de biología, cirujano dentista, enfermería, médico cirujano, optometría y psicología en sistema escolarizado, de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala. Para el cálculo de la muestra se utilizó la siguiente fórmula: Z2*(p)*(1-p)/e2. Tomando en cuenta un nivel de confianza del 95% y un margen de error del 5% el número mínimo necesario de una muestra representativa para la población estudiada es de 371 participantes. La edad media fue de 20.3 años (DS=2.2); respecto al genero la muestra se conformó por 0.7% (n=3) no binario, 63.7% (n= 256) mujeres y 34.6% de hombres (n=139). Procedimiento: Se solicitó permiso a los profesores de las diferentes licenciaturas para poder realizar el estudio, después se les explicó a los alumnos el objetivo del estudio y se les señaló que quien estuviera interesado en participar leyeran y firmaran el consentimiento informado aprobado por el comité de ética de la FESI, UNAM. Mediante un formulario generado en Google Forms se recabaron datos sociodemográficos y patrones de consumo de cigarreo-e y otras sustancias. Los datos obtenidos en la aplicación del cuestionario se procesarán mediante el SPSS para analizarlos mediante cálculos de regresión logística, chi cuadrada, media, mediana, frecuencia y desviación estándar. Para una práctica presentación de resultados se hará uso de en gráficas de barras y tablas que representen los hallazgos más importantes.
De acuerdo a los resultados obtenidos, de los 402 participantes, el 52% de estudiantes han utilizado cigarrillos electrónicos al menos una vez en la vida, en cuanto al alcohol se observó como el más prevalente en consumo (69.2%), seguido del tabaco (29.6%) y la marihuana (12.2%). Como primer acercamiento para analizar la asociación del consumo de cigarrillos-e con diferentes variables se realizaron pruebas de chi-cuadrada, en cuanto al género no hubo una asociación estadísticamente significativa, χ² (1) = 0.68, p = .409; pero, sí se encontró una asociación significativa entre la carrera que estudian los participantes y el uso de cigarro electrónico, χ² (5) = 12.75, p = .026. En cuanto al consumo de otras sustancias en los últimos 3 meses, se identificaron asociaciones estadísticamente significativas y consistentes: de acuerdo con los resultados el tabaco tiene una fuerte asociación con el uso de cigarro electrónico, χ² (1) = 66.97, p < .001, siendo esta la relación más robusta observada: también el alcohol se asoció significativamente con el vapeo, χ² (1) = 37.03, p < .001. Y la marihuana del mismo modo, pero en menor magnitud, presentó una asociación significativa con el uso de cigarro electrónico, χ² (1) = 19.97, p < .001. Se observaron los siguientes resultados en el análisis de regresión logística binaria: la prueba ómnibus arrojo χ² (10) = 100.662, p= < .001 siendo estadísticamente significativo el modelo final, con una R² de Cox & Snell = .225 y R² de Nagelkerke = .300, explicando entre 22.5%-30% la varianza del consumo de vapeadores. Los resultados arrojaron que la edad se asoció negativamente con el uso de vapeadores (B = -0.127, OR = 0.881, IC 95% [0.783 – 0.990], p = .033), el género no mostró asociaciones significativas (OR = 0.956, p = .856), la carrera como variable global no es significativa, pero de manera específica si entre sus categorías, siendo medicina la carrera que se asocia significativamente con una probabilidad menor de consumo de cigarrillos-e (B = -1.294, OR = 0.274, IC 95% [0.119 – 0.631], p = .002). En cuanto al consumo de otras sustancias únicamente la marihuana no obtuvo una asociación estadísticamente significativa, pues el consumo de tabaco (B = 1.780, OR = 5.927, IC 95% [3.216 – 10.923], p < .001) y alcohol (B = 0.957, OR = 2.604, IC 95% [1.564 – 4.336], p < .001) si la obtuvieron, siendo las asociaciones más sólidas.
Gracias a los resultados del presente estudio se ha podido observar que en la población universitaria más de la mitad de la muestra consumió al menos una vez cigarrillos electrónicos, teniendo una asociación significativa con el policonsumo, específicamente el alcohol o tabaco, sobre todo el tabaco, ya que presentan 6 veces más probabilidades de consumir vapeadores en comparación con los que no consumen. Se resalta el hecho de que a pesar de que el género no se ha asociado significativamente con el consumo, tanto la edad como características contextuales académicas si poseen una asociación con los cigarros electrónicos, siendo estas dos variables sociodemográficas un primer acercamiento a cómo se comporta el vapeo en esta población. Lo anterior aporta información valiosa para estrategias de prevención en instituciones universitarias con evidencia y se busca aún más relevancia para el desarrollo de nuevos estudios que detallen el consumo de los cigarros-e
Luis Rodríguez Angeles Jennifer Lira Mandujano Felipe Cortés Salazar

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Luis Eduardo Villalobos GallegosAlejandro Ibarra TorresDiana Alejandra González GarcíaMelinna Ortiz OrtizJosé Eduardo Vázquez Mendoza
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Analizar la asociación prospectiva entre la conducta agresiva o delictiva a los 12 años y el consumo de sustancias adictivas a los 16 y 18 años.
La adolescencia temprana es una etapa del desarrollo caracterizada por profundos cambios biológicos y cognitivos, durante la cual pueden emerger conductas de riesgo que impactan significativamente el bienestar como el consumo de sustancias psicoactivas, el cual representa un problema de salud pública relevante, debido a su asociación con dificultades académicas, problemas de salud mental y conductas delictivas, particularmente agresivas y antisociales. A pesar de la evidencia existente, persiste la necesidad de analizar longitudinalmente la relación entre las conductas agresivas y antisociales en la adolescencia temprana y el consumo posterior de sustancias, particularmente en poblaciones vulnerables. Por ello, el presente estudio se plantea analizar estas asociaciones a lo largo del tiempo, con el fin de identificar si dichas conductas constituyen factores de riesgo significativos para el inicio o la intensificación del consumo de alcohol, tabaco y otras drogas durante la adolescencia media y tardía. Comprender estas relaciones resulta fundamental para el diseño de estrategias de prevención e intervención temprana basadas en evidencia.
Diseño: No experimental, longitudinal prospectivo, análisis secundario de los datos del LONGSCAN (Longitudinal Studies of Child Abuse and Neglect). Se analizó el seguimiento desde 12 a 16–18 años. Participantes: Los participantes incluidos en este análisis son adolescentes reclutados en San Diego, Seattle y Chicago, Baltimore y Carolina del Norte, lo cuales se evaluados periódicamente desde los 12 hasta los 18 años. Los criterios de reclutamiento originales variaron por sitio, sin embargo, en casi todos los sitios (con excepción de San Diego), se incluyeron menores Instrumentos: Para evaluar el consumo de los adolescentes de 16 y 18 años se utilizaron los ítems del Tobacco, Alcohol and Drugs Assessment (TADA), que tiene como objetivo el autoinforme del adolescente acerca de su consumo de tabaco, alcohol y otras drogas, así como actividades relacionadas. Conducta agresiva y antisocial. Youth Self Report (YSR) de aplicada a los 12 años, mide las competencias sociales y los problemas de comportamiento en jóvenes de 12 a 18 años, incluyendo subescalas de Competencia Social y Problemas de conducta. Análisis Se llevaron a cabos tres modelos de regresión logística para los 16 y 18 años (seis modelos en total), en el primero se incluyeron como variables independientes todos los ítems del YSR de conducta agresiva, en el segundo todos los ítems de conducta delictiva, en el tercero se incluyeron únicamente aquellos ítems que resultaron significativos en los primeros dos modelos. La variable dependiente fue el consumo de cualquier droga o alcohol durante el año previo, como una variable dicotómica (Sin consumo/Con consumo). Se consideraron significativas las variables con coeficientes de regresión con p>.05. Los análisis estadísticos se llevaron a cabo en R 4.5.0
Al analizar los Resultados se encontró que en el modelo de conductas delictivas y su relación con el consumo de cualquier sustancia a los 16 años fueron estadísticamente significativas: provocar incendios (B=1.067, EE=.449, p=.017), decir groserías o usar lenguaje altisonante (B=.440, EE=.201, p=.028). En el modelo de conductas agresivas y su relación con el consumo de cualquier sustancia a los 16 años fueron estadísticamente significativas: ser grosero con otros (B=.446, EE=.225, p=.047), involucrarse en varias peleas (B=.406, EE=.226, p=.072), presumir o bromear (B=.408, EE=.204, p=.045). En el modelo de conductas delictivas y su relación con el consumo de cualquier sustancia a los 18 años fueron estadísticamente significativas: preferir estar con jóvenes mayores que con chicos de la edad (B=.326, EE=.168, p=053.), decir groserías o usar lenguaje altisonante (B=.697, EE=.190, p=.0002), saltarse clases o faltar a la escuela (B=.900, EE=.425, p=.046). En el modelo de conductas agresivas y su relación con el consumo de cualquier sustancia a los 18 años fue estadísticamente significativa: destruir cosas que le pertenecen a otros (B=-0.783, EE=.333, p=.018). A pesar de que se encontraron variables significativas, el ajuste global del modelo fue bajo con pseudo R2<.05.
Se encontró que ciertas conductas agresivas/antisociales se relacionan a un mayor consumo de sustancias a los 16 y 18 años. Muchas de estas predicen únicamente en un momento particular, por ejemplo, la conducta incendiaria a los 16 años o participar en peleas a los 18 años. Es de resaltar que comunicarse con groserías predice el consumo en ambos momentos. Esto podría explicarse con la asociación entre la toma de riesgos y las fallas en inhibición de personas con uso excesivo de lenguaje altisonante. La toma de riesgo puede vincularse con contextos familiares de mayor con menor supervisión, comportamiento agresivo y poca regulación de las emociones. Las conductas agresivas pueden expresar problemas de adaptación social y búsqueda de pertenencia, aumentando la experimentación con sustancias. Estos resultados muestran que estas conductas pueden ser señales tempranas de vulnerabilidad que requieren intervención preventiva y atención.
Alejandro Ibarra Torres Diana Alejandra González García Melinna Ortiz Ortiz José Eduardo Vázquez Mendoza

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Sheila Fabiola Juraz HigueraCarlos Tadeo Campy VillaGilberto Manuel Córdova Cárdenas
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Identificar las diferencias en los factores de riesgo psicosocial evaluados mediante el POSIT según el sexo y la edad de los adolescentes, para determinar qué grupos son más vulnerables en áreas como la salud mental, el consumo de sustancias, las relaciones interpersonales, el rendimiento académico y las conductas agresivas.
La adolescencia se define como una etapa crítica del desarrollo humano caracterizada por transformaciones biológicas, psicológicas y sociales que incrementan la susceptibilidad a conductas de riesgo. Durante este periodo, se observa una mayor probabilidad de involucramiento en el consumo de sustancias, dificultades emocionales, impulsividad y conflictos interpersonales. Investigaciones previas sugieren que la manifestación de estos riesgos varía significativamente según el sexo y la edad, factores que determinan la forma en que el joven procesa su entorno (Steinberg, 2008). En el ámbito de la psicología preventiva, se han manejado diversas herramientas para medir los factores de riesgo con el fin de lograr una detección temprana. Entre estas herramientas destaca el Problem-Oriented Screening Instrument for Teenagers (POSIT). Este instrumento es ampliamente reconocido por su capacidad para evaluar múltiples dimensiones vitales, incluyendo la salud mental, el uso de sustancias, las relaciones familiares y las habilidades académicas. Su aplicación permite identificar problemas que podrían derivar en conductas antisociales o adicciones si no se abordan oportunamente.
Se realizó un estudio transversal con una muestra de 158 adolescentes de 13 y 14 años que cursan el tercer grado de educación secundaria. Solo participaron estudiantes con consentimiento y asentimiento informado; se excluyeron registros con datos incompletos. La participación fue voluntaria, garantizando la confidencialidad y el anonimato siguiendo principios éticos. Para la recolección de datos se utilizó el instrumento POSIT, analizando dimensiones como salud mental, uso de sustancias, relaciones familiares, habilidades académicas y conductas agresivas. Los niveles de riesgo se categorizaron en Muy Bajo, Bajo, Alto y Muy Alto. El análisis estadístico incluyó frecuencias descriptivas, tablas de contingencia para comparar por sexo y la prueba no paramétrica de Mann-Whitney para identificar diferencias por edad, estableciendo un nivel de significancia de p < .05. La intervención constó de 10 sesiones, realizadas dos veces por semana, en las cuales se implementaron dinámicas de integración que facilitaron el acercamiento y la interacción con los alumnos, promoviendo un ambiente de participación y confianza.
Los hallazgos revelaron niveles críticos de riesgo en la población estudiada. En la dimensión de Relación Familiar, el 54.7% de los sujetos se ubicó en niveles de riesgo elevados (31.6% Alto y 22.8% Muy Alto). Asimismo, en Habilidades Académicas, el 48.7% de la muestra presentó un riesgo preocupante (29.7% Alto y 19.0% Muy Alto). Respecto al Uso y Abuso de Sustancias, un 34.9% reportó niveles de riesgo significativos (24.1% Alto y 10.8% Muy Alto). Al analizar la Salud Mental por sexo, se observó una distribución diferenciada: el 80% de los adolescentes ubicados en el nivel "Muy Alto" de riesgo son hombres, mientras que en el nivel "Muy Bajo", las mujeres representan el 67.6%. En cuanto a las Conductas Agresivas, el 46.2% de los adolescentes se situó en niveles de riesgo Alto o Muy Alto. Finalmente, en la Relación con Amigos, el 48.1% de los jóvenes mostró un riesgo elevado.
Se concluye que los adolescentes evaluados presentan vulnerabilidades significativas, principalmente en las esferas de relación familiar y desempeño académico. Los hallazgos confirman que el sexo influye notablemente en la configuración del riesgo, especialmente en la salud mental, donde los varones de esta muestra presentaron frecuencias de riesgo crítico superiores a las mujeres. Estos resultados, derivados de la aplicación del POSIT, subrayan la necesidad de implementar programas de intervención escolar diferenciados que atiendan las áreas de mayor incidencia para mitigar la trayectoria hacia conductas de riesgo crónicas o adicciones.
Carlos Tadeo Campy Villa Gilberto Manuel Córdova Cárdenas

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Marisol Martinez SesteagaJoheli Flores RenteríaKaren Guadalupe Bernal BarajasJennifer Jugsan Perales SoteloDra. Guadalupe Refugio Flores Verduzco
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Comparar el nivel de resiliencia entre estudiantes de octavo de semestre de Ingeniería Industrial y Psicología de la Universidad de Sonora, considerando el impacto de las demandas académicas propias de cada disciplina.
La etapa universitaria representa un periodo crucial de formación académica y personal, caracterizado por múltiples exigencias cognitivas, emocionales y sociales. En particular, los estudiantes de octavo semestre se enfrentan constantemente a retos significativos como el aumento de carga académica, la proximidad de inserción al ámbito laboral y presión por cumplir expectativas personales y sociales, motivo por el cual fue de interés, indagar respecto al tema de la resiliencia, la cual es considerada como la capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, aprender de ellas, superarlas, e inclusive ser transformados por estas, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud. Convirtiéndose en un recurso fundamental ya que permite a los estudiantes adaptarse de manera positiva frente a situaciones de estrés, adversidad y cambio. Resultó pertinente realizar una comparación entre estudiantes de ingeniería industrial y psicología, analizar las diferencias y similitudes en el nivel de resiliencia entre estos grupos permitió comprender cómo la formación académica incluye en la capacidad de afrontamiento ante la adversidad.
El presente trabajo de investigación es no experimental de tipo cuantitativo, de corte transversal y con alcance comparativo. La muestra estuvo conformada por 77 estudiantes, de los cuales el 54.5% fueron mujeres y el 45.5% hombres, con un rango de edad de 21 a 29 años (M = 22). Los criterios de inclusión fueron que estuvieran activos en la institución, así como que pertenecieran a octavo semestre de las carreras de psicología e ingeniería industrial. El procedimiento se realizó protegiendo los derechos y garantías de los estudiantes a través de los Principios Éticos de los Psicólogos en México, así como el Código de Conducta de la Asociación Americana de Psicología. El instrumento utilizado fue la Escala de Resiliencia de Wagnild y Young (1993) la cual está compuesta por 25 ítems puntuados en escala tipo Likert de 7puntos. Esta se digitalizó y aplicó por medio de Google Forms, con un tiempo promedio de 5 minutos. Los datos se exportaron a Microsoft Excel en donde se realizó la calificación psicométrica del instrumento, tanto para la muestra general como por grupos de comparación (carrera). Además, se utilizó el programa estadístico SPSS para obtener la confiabilidad del instrumento a través del Alfa de Cronbach. Posteriormente se hicieron análisis descriptivos de las variables sociodemográficas, así como por cada ítem. Finalmente, para realizar la comparación por grupos, se utilizó la Prueba U de Mann-Whitney para muestras independientes ya que la prueba de normalidad indicó la necesidad de uso de estadística no paramétrica.
El análisis de fiabilidad de la escala obtenido a través del Alfa de Cronbach arrojó un coeficiente de 0.91 indicando buena consistencia interna. Con respecto a la calificación psicométrica del instrumento, la muestra obtuvo un promedio de 134 lo cual los ubica en un rango alto de resiliencia. Los resultados estadísticos de la escala de Resiliencia se presentan en la tabla 1, en donde se visualizan las dimensiones y los ítems que la conforman. De esta manera, los estadísticos descriptivos de Satisfacción Personal mostraron que el ítem con la media más alta fue “Acepto que hay personas a las que yo no les agrado” (M= 6.16, DE= 1.29), en cambio la más baja fue “No me lamento de las cosas por las que no puedo hacer nada” (M=4.66, DE= 1.65); en Ecuanimidad “Soy amigo de mí mismo” fue el ítem con la media más elevada (M=5.77, DE=1.44) y “Rara vez me pregunto cuál es la finalidad de todo” como la media más baja (M=4.00, DE=1.89); en Sentirse bien solo el ítem con una media mayor fue “Puedo estar solo si tengo que hacerlo” (M=6.17, DE=1.39), y el de la media con menor valor “Dependo más de mí mismo que de otras personas” (M=5.39, DE=1.34); en Confianza en sí mismo demostró el ítem con la media más elevada fue “En una emergencia soy una persona en quien se puede confiar” (M=5.96, DE= 1.43), y el ítem con la media inferior fue “Soy decidido” (M=4.91, DE=1.50). Y, por último, en la dimensión Perseverancia, el ítem que presentó la media mayor fue “Generalmente me las arreglo de una manera u otra” (M=5.71, DE=1.26) y el de la media menor “Tengo autodisciplina” (M=4.78, DE=1.67). Para la comparación del nivel de resiliencia entre estudiantes de la Licenciatura en Psicología en Ingeniería industrial, se utilizó la Prueba U de Mann-Whitney para muestras independientes, obteniendo que no hubo diferencias significativas (p= .251), sin embargo, el rango promedio indicó que los ingenieros industriales presentaron menor resiliencia que los psicólogos (35.44 y 41.40, respectivamente). Lo anterior se confirma con la calificación psicométrica, en la cual ambos grupos presentan un rango alto de resiliencia, los ingenieros tuvieron una media de 130 y los psicólogos 137.
Los resultados del estudio permitieron concluir que los estudiantes universitarios de octavo semestre de la licenciatura en Psicología e Ingeniería Industrial presentaron en general, un nivel alto de resiliencia, lo que sugirió una adecuada capacidad de afrontamiento ante las demandas académicas y personales propios de esta etapa formativa. La escala de resiliencia mostró una alta consistencia interna, respaldando la fiabilidad de los hallazgos. Si bien no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre ambas carreras, los análisis descriptivos y los rangos promedio indicaron que los estudiantes de Psicología presentan niveles ligeramente superiores de resiliencia en comparación con los de Ingeniería Industrial. No obstante, ambos grupos se ubican en un rango alto, lo que sugirió que independientemente de la disciplina académica, los estudiantes han desarrollado recursos personales suficientes para enfrentar adversidad, el estrés y los retos asociados a la proximidad de su integración al ámbito laboral.
Joheli Flores Rentería Karen Guadalupe Bernal Barajas Jennifer Jugsan Perales Sotelo Dra. Guadalupe Refugio Flores Verduzco

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Mónica Jacqueline Silva CorderoAna Marcela Villa PerezKaren Sarahi Vazquez CastilloJuan José Galván GalvánJuventino Cortés Gómez
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Desarrollar una tarea que mida la flexibilidad cognitiva mediante la ejecución de operaciones aritméticas con cambio de reglas, analizando el tiempo de ejecución y la precisión en diferentes condiciones de resolución.
La flexibilidad cognitiva es la función ejecutiva que permite alternar de forma voluntaria y eficaz entre tareas, reglas o conjuntos mentales, ajustando la conducta y la atención ante cambios en las demandas del entorno (Miyake et al., 2000). Las alteraciones en la flexibilidad cognitiva se han asociado con diversos trastornos del neurodesarrollo y condiciones clínicas, como el Trastorno del Espectro Autista y el trastorno por déficit de atención, donde se observan dificultades para adaptarse a cambios y abandonar respuestas automatizadas. Desde una perspectiva neuropsicológica, la flexibilidad cognitiva se evalúa comúnmente mediante tareas de cambio de reglas o set-shifting, como el Wisconsin Card Sorting Test. Sin embargo, estas pruebas pueden resultar complejas o poco accesibles en ciertos contextos clínicos o educativos. Por ello, se ha propuesto el diseño de tareas alternativas que, mediante demandas simples como operaciones aritméticas básicas, permitan explorar la capacidad de modificar estrategias mentales bajo nuevas consignas. La tarea de Sumas y Restas fue diseñada con el propósito de evaluar flexibilidad cognitiva a través de rondas que exigen la resolución de operaciones bajo reglas cambiantes, incorporando una condición de inversión que demanda el abandono de la respuesta habitual. Este estudio presenta la aplicación de dicha prueba en una muestra adulta, analizando tiempos de ejecución y precisión como indicadores del desempeño en flexibilidad cognitiva.
Se realizó un estudio cuantitativo descriptivo con una muestra de 27 adultos, con edades entre 18 y 65 años. Los criterios de inclusión fueron dominio de operaciones básicas de suma y resta y ausencia de alteraciones motoras o del lenguaje que dificultan la ejecución de la prueba. Se excluyeron participantes con dificultades cognitivas severas auto reportadas. La prueba de Sumas y Restas consistió en cuatro rondas: Sumas, Restas, Ambas (combinación de operaciones) e Invertida, en la cual los participantes debían aplicar la operación contraria a la presentada. Cada ronda contenía diez operaciones. Se registró el tiempo total de ejecución y el número de aciertos por ronda, así como el número de errores en la condición invertida como indicador específico de dificultad en el cambio de regla. El procedimiento se llevó a cabo en un ambiente controlado, explicando previamente las instrucciones y asegurando la comprensión de cada consigna antes de iniciar. Se respetaron principios éticos de confidencialidad y participación voluntaria. Los datos se analizaron mediante estadística descriptiva, obteniendo medias, desviaciones estándar y rangos de tiempo y aciertos por ronda, con el fin de comparar el desempeño entre condiciones de distinta carga de flexibilidad cognitiva.
Los tiempos de respuesta mostraron variaciones entre las diferentes rondas de la prueba. En la Ronda Sumas, el tiempo medio fue de M = 16.60 segundos (SD = 4.85), con un rango de 9 a 25.5 segundos. En la Ronda Restas, se obtuvo un promedio de M = 18.73 segundos (SD = 7.40), con valores entre 11 y 44 segundos. En la Ronda Ambas, la media fue de M = 17.55 segundos (SD = 5.74), con un rango de 11 a 33 segundos. En la Ronda Invertida, el tiempo de ejecución aumentó notablemente, con una media de M = 21.9 segundos (SD = 5.55), y un rango de 10 a 37 segundos. En cuanto a los aciertos, en la Ronda Sumas se obtuvo un promedio de M = 9.74 (SD = 1.02), con valores entre 5 y 10. En la Ronda Restas, el promedio fue igualmente de M = 9.74 (SD = 0.59), con un rango de 8 a 10. En la Ronda Ambas se observó el mayor promedio de aciertos, M = 9.96 (SD = 0.19), con valores entre 9 y 10. En la Ronda Invertida, el promedio descendió ligeramente a M = 9.63 aciertos (SD = 0.63), con un rango de 8 a 10. El incremento en el tiempo de ejecución y la presencia de errores en la condición invertida reflejan una mayor demanda de flexibilidad cognitiva, al requerir la modificación de la estrategia habitual de resolución.
La prueba de Sumas y Restas permitió evaluar la flexibilidad cognitiva mediante una tarea sencilla de cambio de reglas aritméticas. Los resultados mostraron un aumento en el tiempo de ejecución y una ligera disminución en la precisión en la condición invertida, lo que indica una mayor carga ejecutiva asociada al proceso de set-shifting. Estos hallazgos sugieren que la prueba es sensible a las demandas de flexibilidad cognitiva y puede funcionar como una herramienta para explorar este proceso en contextos clínicos o educativos. Se recomienda continuar con estudios que permitan establecer su validez y confiabilidad en distintas poblaciones.
Ana Marcela Villa Perez Karen Sarahi Vazquez Castillo Juan José Galván Galván Juventino Cortés Gómez

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Aniri Jaydy Robles MartinezSalvador Trejo GarciaLuis Ángel Llamas Alonso
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Comparar el desempeño en la tarea antisácada con estímulos emocionales y no emocionales de jóvenes adultos con fortalezas y debilidades asociadas al TDAH y al Gaming Disorder.
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad se ha asociado con alteraciones en la autorregulación, caracterizadas por impulsividad y aversión a la demora. Estas alteraciones en la autorregulación también han sido descritas en el Gaming Disorder (GD), donde se han relacionado con déficits en el control inhibitorio y comportamientos adictivos e impulsivos. El control inhibitorio, considerado el eje central de la autorregulación, puede evaluarse a través de la tarea antisácada, la cual requiere inhibir la respuesta automática de mirar al objetivo o estimulo periférico y generar una sacada voluntaria hacia el lado opuesto. La versión emocional de la tarea antisacádica permite explorar la modulación del control inhibitorio en contextos emocionales y no emocionales, proporcionando indicadores sensibles del funcionamiento ejecutivo, mediante el uso de rostros emocionales (neutro, alegre, enojo) como estímulos periféricos. Al momento existe evidencia limitada sobre la influencia de los estímulos emocionales en el control inhibitorio oculomotor en poblaciones con perfiles asociados al TDAH y GD, especialmente desde una perspectiva dimensional que considere tanto debilidades como fortalezas. En este contexto, se requiere mayor evidencia sobre la modulación emocional del control inhibitorio oculomotor en perfiles asociados al TDAH y al GD.
Participaron 55 jóvenes adultos (61.81% mujeres, M= 21.23 años). Si bien el grupo de GD por sexo tuvieron mayor representatividad de mujeres (x2 (2) = 7.7, p < .05), por agrupaciones de TDAH se mostraron equilibrados (x2 (2) = 2.35, p > .05). Los criterios de inclusión fueron: inteligencia superior al límite de acuerdo con la población mexicana (85< CI), licenciatura en curso en la FMyP de la UABC, no tener enfermedades neurológicas o psiquiátricas activas, no consumir tratamientos farmacológicos que afecten su desempeño cognitivo durante la evaluación, no consumir drogas, no presentar alteraciones sensoriales o motoras no corregidas que pudieran afectar el desempeño, firmar el consentimiento informado. Se evaluó el TDAH con la Escala de Fortalezas y Debilidades de los Síntomas del TDAH y del Comportamiento Normal (SWAN) para adultos, un instrumento dimensional de 18 ítems que identifica debilidades y fortalezas asociadas al TDAH (Wh = 0.87). El Gaming Disorder (GD) se evaluó con la Escala de Trastorno por Uso de Videojuegos, un instrumento dimensional de 14 ítems, basado en los criterios diagnósticos del CIE-11, que de igual manera identifica fortalezas y debilidades. La tarea antisácada incluyó ensayos prosácada y antisácada con estímulos emocionales (rostros de alegría, de enojo y neutros) y no emocionales (cuadros de colores), con un total de 240 ensayos. Estas se ejecutaron a través del Software Psychopy® y el registro del movimiento ocular se realizó con el eye-traker Gazepoint GP3-HD (150 Hz). Se analizaron las diferencias entre grupos mediante pruebas no paramétricas (U de Mann Whitney y Kruskal Wallis), considerando como métricas la proporción de correctas, proporción de errores, proporción de anticipaciones y tiempos de reacción.
En las comparaciones por TDAH, el grupo con fortalezas mostró un mayor tiempo de reacción en la condición antisácada ante rostros neutros H(2) = 7.77, p < .05, y en la condición prosácada ante rostros de alegría H(2) = 6.317, p < .05 y neutros H(2) = 7.453, p < .05. El grupo con debilidades tuvo más anticipaciones en la condición prosácada ante rostros de alegría H(2) = 7.231, p < .05 y neutros H(2) = 6.636, p < .05, y en la condición antisácada ante rostros de enojo H(2) = 6.568, p < .05. En la tarea no emocional, el grupo con debilidades obtuvo menos respuestas correctas en la condición prosácada H(2) = 9.419, p < .05, mientras que en antisácada, tuvieron menores tiempos de reacción en respuestas correctas H(2) = 14.420, p < .05; y más anticipaciones H(2) = 6.620, p < .05. En cuanto al GD, en la tarea emocional, el grupo con debilidades tuvo menos respuestas correctas en la condición antisácada ante rostros de alegría H(2) = 8.524, p < .05, y neutros H(2) = 6.171, p < .05. También mostraron menos respuestas lentas en la condición de prosácada ante rostros neutros H(2) = 9.095, p < .05. Respecto a la condición antisácada ante estímulos no emocionales, el grupo de debilidades mostró menos respuestas correctas H(2) = 9.089, p < .05, y menores tiempo de reacción H(2) = 12.225, p < .05. El grupo con debilidades presentó más anticipaciones en la condición antisácada H(2) = 11.137, p < .05 y prosácada H(2) = 7.074, p < .05.
La tarea antisácada con estímulos emocionales y no emocionales permite distinguir perfiles de control inhibitorio oculomotor asociados tanto a debilidades como a fortalezas vinculadas a los perfiles del TDAH y GD en jóvenes adultos. Estos hallazgos respaldan una aproximación dimensional al estudio de la autorregulación y destacan el valor del desempeño oculomotor como indicador del funcionamiento ejecutivo con potencial relevancia clínica.
Salvador Trejo Garcia Luis Ángel Llamas Alonso

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Ramsés Ruiz HernándezLuis Eduardo Villalobos GallegosDiana Alejandra González GarcíaMelinna Ortíz Ortíz
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Describir la relación de calidad de sueño entre consumidores de estimulantes y no estimulantes que reciben tratamiento residencial.
El sueño es un proceso vital para la homeostasis cerebral, ya que durante la fase de Movimiento Ocular Rápido (MOR) el sistema glinfático inicia el proceso de eliminación de proteínas tóxicas y desechos metabólicos almacenados durante la vigilia, dicha limpieza es crucial para los procesos de neuroplasticidad y consolidación de memoria. La privación continua del sueño desactiva a nivel funcional la corteza prefrontal y la amígdala lo que se ve reflejado a nivel conductual como hiperreactividad emocional, ansiedad y la pérdida de toma de decisiones racionales. El consumo de estimulantes (metanfetamina y cocaína) principalmente aumentan la liberación de dopamina y norepinefrina, obstruyendo los receptores de adenosina anulando casi totalmente la fase MOR dando lugar a un estado de estrés oxidativo continuo en el cerebro. En los últimos años se ha visto un incremento en el número de personas que consumen estimulantes (metanfetaminas y cocaína) y no estimulantes (alcohol, tabaco, marihuana, etc.), 2,500 millones de personas mayores de 15 años consumen bebidas alcohólicas alrededor del mundo. En México las metanfetaminas ha desplazado al alcohol como el principal estimulante que impacta en la salud pública en el país, representando el 34.8% de ingresos en centros de rehabilitación. En Baja California se presenta el consumo superior a la media nacional, especialmente en el municipio de Tijuana el problema se intensifica debido a su ubicación geográfica, la metanfetamina representa el 60% de casos de atención por urgencias y rehabilitación.
Diseño Este estudio corresponde a la medición basal de un estudio longitudinal. Tiene un enfoque cuantitativo, transversal y alcance correlacional. Participantes Adultos mayores de 18 años o más, recibiendo tratamiento en centros residenciales, con estancia >7 días desde su internamiento, sin deterioro cognitivo severo. La muestra fue no probabilística por conveniencia. Resultando en 76 adultos (89.5% hombres) en cinco centros de tratamiento residencial en Tijuana. Tuvieron una media de edad de 31.5 (DE= 9.65). La media de años de estudios fue 12.66 (DE=2.48). El 74.35% trabajaban, el 25.64% tenían pareja; 56 participantes eran de nacionalidad mexicana, 34 estadounidenses y 38 tenían su residencia previa en Estados Unidos. Instrumentos Las alteraciones de sueño fueron evaluadas con la Escala de Insomnio de Atenas (EIA), la cual mide las dificultades del sueño y sus consecuencias diurnas, tomando en cuenta la cantidad como la calidad de descanso; compuesta por 8 ítems con un puntaje total que oscila entre 0 y 24 puntos. El consumo de sustancias se evaluó a través preguntas extraídas de la sección de consumo de alcohol y drogas del Addiction Severity Index, donde se interrogan los años de consumo a lo largo del a vida, los días de consumo en los 30 días previos al internamiento y la vía de administración. Análisis estadístico Para identificar diferencias en el insomnio, se aplicaron pruebas t de Student para muestras independientes. Se realizaron cuatro comparaciones, todas utilizando el puntaje de la EIA como variable dependiente y, como variables independientes, el consumo de cocaína/cristal tanto a lo largo de la vida como reciente. En cada clasificación se compararon las diferencias de las medias entre los grupos. La igualdad de varianzas se evaluó con Levene y se estableció un criterio de significancia de p < .05. Los análisis se realizaron en R 4.5.
Del total de la muestra se encontró que, de los 76 participantes, para cocaína 56 (73.7%) reportaron consumo a lo largo de la vida y 20 (26.3%) consumo reciente. Para el consumo de cristal, 55 (72.4%) reportaron consumo a lo largo de la vida, mientras que 43 (56.6%) consumo reciente. No se encontró evidencia de diferencia de varianzas en las pruebas de Levene, por lo cual no se realizaron correcciones. Al realizarse las pruebas de diferencias, no presentaron diferencias para quienes reportaron consumo a lo largo de su vida en consumo de cocaína (t=.154; gl=75; p=.78) o de cristal (t=.238; gl=75; p=.812). Ni en consumo reciente de cocaína (t=1.024; gl=75; p=.309) o de cristal (t=.054; gl=75; p=.956).
El objetivo de la investigación era ver si hay diferencias en los problemas de sueño, y no se encontraron, puede ser porque se encuentran en un ambiente controlado, tienen poca exposición a pantallas, no trabajan, no tienen otros estresores externos; tienen su alimentación y rutina de ejercicio. Los tamaños de los grupos eran lo suficientemente grandes para detectar dos o tres puntos de diferencia, las medias fueron menores, inclusive, comparando con poblaciones no clínicas. Es posible que dentro de la población del centro los problemas de sueño no dependan del tipo de sustancias que consuman por la cual es recomendable hacer una evaluación más específica de las alteraciones de sueño durante su tratamiento.
Luis Eduardo Villalobos Gallegos Diana Alejandra González García Melinna Ortíz Ortíz

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Angel Sánchez ZavalaAndrea Vega-AcostaXavier Álvarez BujandaNadia S. Corral-Frías
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Evaluar la estructura factorial de una escala de intención de activismo medioambiental
El cambio climático constituye una de las principales amenazas para el bienestar humano, con consecuencias ambientales, sociales, económicas y psicológicas cada vez más evidentes. Debido a su relevancia histórica para impulsar transformaciones políticas y sociales, en años recientes ha aumentado el interés por estudiar las conductas ecológicas colectivas, como es el caso del activismo medioambiental. El activismo medioambiental es un movimiento social en el cual las personas se organizan para influir en instituciones, normas sociales y políticas públicas relacionadas con la protección ambiental. Esto incluye múltiples conductas, como lo pueden ser formas legales y no violentas de activismo (p. ej., donar o participar en protestas pacíficas), así como expresiones más radicales y violentas que pueden involucrar acciones ilegales y confrontativas. A pesar de su relevancia social, una reciente revisión sistemática señala que existen pocos instrumentos psicométricos que evalúen específicamente la intención de involucrarse en activismo medioambiental. Sin embargo, en una propuesta reciente se adaptó una escala de intención de activismo y radicalismo al contexto ambiental, reportando propiedades psicométricas aceptables. No obstante, dado a que la validez de una escala se construye de manera acumulativa, el presente estudio vuelve a examinar esta medida en una muestra distinta, con el fin de aportar evidencia adicional sobre su funcionamiento.
Se empleó un diseño transversal, no experimental con un muestreo por conveniencia. La muestra del presente estudio incluyó a 367 participantes que fueron invitados a participar a través de redes sociales (Instagram y Facebook) donde el cuestionario se compartió por medio de un enlace de Google Forms. Los participantes tenían entre 18 y 59 años (M = 29.84, SD = 9.19); de ellos, 234 se identificaron como hombres (63.8 %), 129 como mujeres (35.1 %) y cuatro prefirieron autodefinirse (1.1 %). Todos los participantes dieron su consentimiento informado antes de acceder al cuestionario. Este estudio se llevó a cabo siguiendo estrictamente los criterios éticos de la Declaración de Helsinki. Instrumentos Intención de activismo y radicalismo medioambiental. Se empleo la escala de siete ítems de Sánchez-Zavala y Vega-Acosta (2026), la cual cuenta con dos dimensiones: (1) Activismo con cuatro ítems (p. ej., “Me uniría a una organización que lucha por los derechos medioambientales”; ω = .74, α = 72); (2) Radicalismo con tres ítems (p. ej., “Seguiría apoyando a una organización que lucha por los derechos del medio ambiente, incluso si a veces utiliza la violencia”; ω = .81, α = .81). Esta escala se responde con una escala Likert de 5 puntos (1 = Totalmente en desacuerdo, 5 = Totalmente de acuerdo).
Se realizó un Análisis Factorial Confirmatorio (CFA) utilizando el método de estimación Maximum Likelihood (ML) para examinar un modelo de dos factores correlacionados de la escala. El modelo mostró un ajuste adecuado a los datos; los índices de ajuste cumplieron con los criterios recomendados (CFI = .96, TLI = .94, RMSEA = .079, IC 90% [.05, .10]), situándose este último en el límite superior del rango de aceptabilidad (< .08). La prueba de χ² fue significativa (χ²(13) = 42.64, p < .001). Todas las cargas factoriales fueron estadísticamente significativas (p < .001) y oscilaron entre .37 y .87. Los factores mostraron una correlación positiva moderada (r = .50, p < .001).
El estudio validó exitosamente la estructura de dos factores de la escala de intención de activismo y radicalismo medioambiental. Los índices de ajuste confirman que el modelo se ajusta adecuadamente a los datos, replicando los hallazgos previos. Esto aporta evidencia acumulativa de validez y fiabilidad del instrumento, respaldando su uso en la evaluación de intención de conductas colectivas orientadas a la acción ambiental. Se recomienda su aplicación en futuras investigaciones sobre movilización ecológica y en contextos de intervención psicosocial.
Andrea Vega-Acosta Xavier Álvarez Bujanda Nadia S. Corral-Frías

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Andrea Carolina Vega AcostaAbigail Cortez-RamírezYahybette Anely Pérez-AlcarazAngel Sánchez-ZavalaNadia Saraí Corral-Frías
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Evaluar la estructura factorial del Interpersonal Support Evaluation List (ISEL) en su versión abreviada de 12 ítems (ISEL-12) en población mexicana
El apoyo social percibido es un constructo multidimensional crucial para la salud física y mental, actuando como un protector contra el estrés. Su evaluación válida y confiable es fundamental en la investigación y la práctica clínica. El Interpersonal Support Evaluation List mide la percepción de disponibilidad de recursos sociales a través de tres dimensiones teóricas: (1) Apoyo evaluativo que refiere a la confianza y consejería; (2) Pertenencia que mide la compañía social; (3) Tangible que refiere a la ayuda material. A pesar de que la versión original cuenta con 40 ítems, la versión abreviada de 12 ítems es ampliamente utilizada debido a su practicidad y brevedad; sin embargo, su estructura factorial requiere validación en contextos culturales específicos. En México, los estudios psicométricos que evalúan la estructura de los tres factores del ISEL-12 son limitados, especialmente en población no clínica.
Se realizó un estudio transversal con una muestra de 238 estudiantes de universidades del noroeste de México, seleccionados mediante muestreo no probabilístico. Como criterios de inclusión se consideró ser mayor de edad, participar voluntariamente y ser estudiante de universidad. La mayoría de los participantes reportaron estar estudiando una licenciatura (83.7%), mientras que el resto mencionaron estar cursando un posgrado (16.3%). La edad promedio fue de 23.08 años (SD =5.55); de estos el 80.7% se identificaron como mujer y el 19.3% como hombre. El estudio se realizó conforme a los principios éticos de la declaración de Helsinki, pues se firmaron consentimientos informados, garantizando la confidencialidad y anonimato de los participantes. Instrumentos Interpersonal Support Evaluation List (ISEL). Con fin de validar la versión abreviada de 12 ítems, se utilizó la versión original de 40 ítems. La versión de 12 ítems cuenta con tres factores: Apoyo evaluativo con cuatro ítems (p. ej. “Siento que no hay nadie con quien pueda compartir mis preocupaciones y miedos más privados”); Pertenencia con cuatro ítems (p. ej. “No recibo con mucha frecuencia invitaciones para hacer cosas con otros/as”); Tangible con cuatro ítems (p. ej “Si necesitara ayuda para mudarme a una nueva casa o departamento, me costaría mucho trabajo encontrar a alguien que me ayudara”). Cuenta formato de respuesta tipo Likert de cuatro puntos (1 = Completamente falso, 4 = Completamente cierto). La escala contó con un nivel aceptable de fiabilidad (ω= .83, α = .82).
Se realizó un Análisis Factorial Confirmatorio (AFC) donde se buscó reducir la versión de 40 ítems a la de 12 ítems propuesta por Cohen et al. (1985). Los índices de bondad de ajuste mostraron ser aceptables (CFI = .93, TLI = .91; RMSEA .05 [IC 90%: .03 – .07]), con un valor p de cercanía de ajuste no significativo (p = .237). Todas las cargas factoriales estandarizadas fueron significativas (p < .001), con magnitudes entre .46 y .76. Las covarianzas entre los tres factores fueron positivas y significativas (> .70; p < .001), evidenciando la interrelación teórica esperada entre las dimensiones del apoyo social percibido.
La presente investigación cumplió con su objetivo de validar la versión abreviada del ISEL. Siguiendo los resultados del AFC, los datos se ajustaron a la estructura trifactorial de 12 ítems, replicando estudios previos. Este estudio aporta evidencia de validez y fiabilidad del ISEL-12 en una población del Sur Global, como es México. El instrumento validado en el presente trabajo puede ser de utilidad para intervenciones psicosociales que busquen evaluar y mejorar el apoyo social.
Abigail Cortez-Ramírez Yahybette Anely Pérez-Alcaraz Angel Sánchez-Zavala Nadia Saraí Corral-Frías

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Ana Marcela Villa PérezJuan José Galván GalvánMonica Jacqueline Silva Cordero
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Explicar las alteraciones pragmáticas del caso clínico como manifestaciones secundarias a disfunción ejecutiva, no asociadas al diagnóstico de TEA.
Las alteraciones en la comunicación social pragmática son una razón frecuente de referencia clínica en población infantil, y más concretamente de sospecha de Trastorno del Espectro Autista (TEA). Las alteraciones en la comunicación pragmática se han entendido de forma tradicional por medios de alteraciones primarias de lengua pragmática o por los propios criterios diagnósticos de los trastornos del neurodesarrollo. Sin embargo, desde la praxis clínica sabemos que un subgrupo de niños presenta alteraciones pragmáticas que no se explican desde una base lingüística, sino que, por el contrario, parecen estar mediados por procesos de orden superior de tipo ejecutivo. En este sentido las funciones ejecutivas (con control inhibitorio, memoria de trabajo, flexibilidad cognitiva, planeación y monitoreo de la conducta) son los procesos que median en estos procesos de regulación de la conducta social y de comunicación, permitiendo que el niño ajuste su discurso al contexto, tome en consideración la perspectiva del otro, inhiba respuestas de manera impulsiva, mantenga el hilo de la conversación, modifique su conducta comunicativa a partir de cambios en la interacción, etc. Así la disfunción ejecutiva puede manifestarse clínicamente como fallos pragmáticos. Diferentes modelos neuropsicológicos y del desarrollo han discutido esta conexión entre funciones ejecutivas y competencia social comunicativa, especialmente entre los niños con dificultades pragmáticas y lingüísticas que pueden derivar en sospecha de TEA.
Se realizó un estudio de caso mediante una evaluación neuropsicológica integral con el objetivo de caracterizar el perfil cognitivo, ejecutivo y comunicativo del paciente, así como explorar la presencia de indicadores compatibles con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), a partir de la referencia de su neurólogo pediatra por sospecha clínica inicial de TEA grado 1 y presencia de rasgos de TDAH. Se emplearon instrumentos estandarizados, organizada en tres ejes: (a) tamizaje de TEA y TDAH, (b) evaluación cognitiva general, y (c) evaluación de funciones ejecutivas. Los instrumentos aplicados incluyeron: escalas de tamizaje para TEA y TDAH; Autism Diagnostic Observation Schedule–Second Edition (ADOS-2); Autism Diagnostic Interview–Revised (ADI-R); NEUROPSI Atención y Memoria; BANFE-2 (Batería Neuropsicológica de Funciones Ejecutivas y Lóbulos Frontales). La integración de los resultados se realizó mediante el análisis conjunto del desempeño en pruebas estandarizadas, la observación clínica estructurada durante las sesiones y la información recabada de los cuidadores, permitiendo la construcción de un perfil comprensivo del caso.
El participante presentó dificultades relevantes en el uso social del lenguaje, particularmente en la comprensión de normas sociales implícitas y en la regulación de la interacción comunicativa. En la evaluación mediante ADOS-2, Módulo 3, se obtuvo una puntuación de 8 en Afectación Social (AS) y 4 en Comportamientos Restringidos y Repetitivos (CRR), alcanzando una puntuación total de 12 (AS + CRR). Dicho puntaje se encuentra por encima del umbral clínico para alteraciones en la comunicación social, pero por debajo del punto de corte para Trastorno del Espectro Autista, lo que es consistente con un perfil compatible con Trastorno de la Comunicación Social (Pragmático). Desde el punto de vista neuropsicológico, el perfil obtenido en la BANFE-2 muestra un desempeño heterogéneo en funciones ejecutivas. En las gráficas de ejecución se observan descensos clínicamente relevantes en tareas asociadas a control inhibitorio, flexibilidad cognitiva y regulación conductual, principalmente en componentes orbitomediales y dorsolaterales. En contraste, las áreas de memoria de trabajo y planificación básica se mantienen dentro de rangos esperados para la edad, sin evidencia de deterioro ejecutivo global. Este patrón sugiere dificultades específicas en la autorregulación más que una alteración frontal generalizada. En cuanto a la evaluación conductual, la Escala Vanderbilt para TDAH reporta puntuaciones elevadas tanto en padres (41 puntos) como en maestros (45 puntos), superando los puntos de referencia clínicos para inatención e hiperactividad/impulsividad. Dichos resultados son congruentes con las conductas observadas en contextos escolares y familiares, tales como dificultad para mantener la atención sostenida, seguir instrucciones y modular la conducta en situaciones estructuradas. La integración de los resultados cuantitativos y cualitativos evidencia que las dificultades en la comunicación social no se explican por la presencia de intereses restringidos persistentes ni patrones estereotipados característicos del espectro autista. En su lugar, se identifican alteraciones específicas en el uso pragmático del lenguaje, influenciadas por déficits atencionales y ejecutivos asociados a TDAH, lo que refuerza la relevancia de un diagnóstico diferencial preciso para orientar la intervención clínica
La evaluación neuropsicológica integral permitió identificar un perfil de disfunción ejecutiva que explica de forma parsimoniosa las alteraciones pragmáticas inicialmente asociadas a la sospecha de Trastorno del Espectro Autista (TEA). Las dificultades en control inhibitorio, flexibilidad cognitiva, planificación y autorregulación se relacionaron con fallas en el ajuste del discurso al contexto, la regulación de la impulsividad verbal y la adaptación conductual en la interacción social. El patrón de desempeño observado en funciones ejecutivas mostró similitudes con perfiles frecuentemente descritos en TDAH, particularmente en procesos de control atencional e inhibición conductual. Sin embargo, los hallazgos no apoyaron un cuadro de comorbilidad diagnóstica, sino la presencia de un diagnóstico sindromático de disfunción ejecutiva, cuyas manifestaciones clínicas generan síntomas secundarios compatibles con el Trastorno de la Comunicación Social Pragmática, entidad que en la práctica clínica suele confundirse con TEA debido al solapamiento en las dificultades comunicativas observables.
Juan José Galván Galván Monica Jacqueline Silva Cordero

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Ana Leticia Becerra GálvezAlejandro Pérez OrtizMaría Guadalupe Cruz Maldonado
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Analizar la asociación entre los estilos de crianza, la sintomatología de estrés, ansiedad y depresión en padres de familia y el promedio escolar de niños y niñas de una primaria pública.
Los estilos de crianza se conceptualizan como todas aquellas actividades complejas que integran conductas específicas para influir en la crianza (Alonso-Stuyck, 2020). La revisión teórica suele destacar tres estilos: autoritario, permisivo y democrático. Estos estilos pueden impactar el desarrollo biológico, conductual y social del menor, y, por ende, su desempeño escolar. El rendimiento académico es un asunto de interés porque se ha propuesto que se vincula con resiliencia, autoeficacia y autoestima, y puede funcionar como variable mediadora del ajuste psicológico en los primeros años escolares. Sin embargo, no existe consenso sobre cuál de los estilos de crianza es idóneo para potenciar estas habilidades; y es que las experiencias, la cultura y las oportunidades de las familias modulan tanto la crianza como los resultados (Bornstein, 2012; Cheng et al., 2022). Distintos estudios internacionales reportan patrones divergentes y, en Latinoamérica, se ha señalado que, además del estilo de crianza, deben considerarse el papel de otros actores y factores como los docentes, la dinámica familiar y las tecnologías de la información y la comunicación (Vega, 2020). En México, se han descrito beneficios de entrenar a madres hacia estilos democráticos, pero permanece incierto si la salud mental de los padres —síntomas de estrés, ansiedad y depresión— y variables sociodemográficas se asocian también con el promedio académico. Dado que el estado de ánimo parental puede interferir con la calidad de la crianza y la adaptación escolar, resulta relevante entonces estudiar estos componentes de manera integrada para orientar intervenciones psicológicas y pedagógicas dirigidas a padres e hijos.
Se realizó un estudio no experimental, transversal y de alcance correlacional. La muestra se obtuvo mediante muestreo no probabilístico intencional e incluyó 55 padres, madres o tutores de estudiantes de primaria, con edades de 24 a 52 años. Como criterios de inclusión se consideraron ser mayor de edad, ser padre/madre/tutor de un alumno inscrito y saber leer y escribir; quienes contestaron menos del 90% de la batería fueron eliminados. Se aplicó una batería integrada por: a) una cédula de datos generales (características del padre/madre y del estudiante, incluido el promedio); b) la DASS-21, con 21 reactivos y tres subescalas (estrés, ansiedad y depresión), validada en población mexicana (Gurrola et al., 2006) y c) Escala para evaluar los estilos de crianza en los padres (García-Méndez et al., 2014) con 24 reactivos y cinco factores: castigo, permisivo, emocional negativo, control conductual y cognición negativa. La recolección se efectuó tras la aprobación institucional en una escuela primaria del norte de la Ciudad de México. Los participantes fueron convocados por la dirección y la asociación de padres mediante carteles y grupos de WhatsApp®. Se leyó carta de invitación y consentimiento informado; quienes aceptaron firmaron su asentimiento. Tras el llenado, se realizó una sesión plenaria para identificar situaciones percibidas como estresantes, ansiógenas o depresivas y su relación con la crianza y el rendimiento académico. Los datos se capturaron en SPSS 25. Se evaluó normalidad con Kolmogorov-Smirnov-Lilliefors y, al observarse distribución libre, se emplearon pruebas no paramétricas: Kruskal-Wallis para comparar variables psicológicas según sociodemográficos; correlaciones con r de Pearson en escalas de intervalo; y Chi cuadrado, con prueba exacta de Fisher, para asociaciones entre variables categóricas, estimando tamaño del efecto con V de Cramer. Se adoptó p < .05.
En los análisis descriptivos se observó que el estilo de crianza más empleado fue el de castigo (M = 18.13), seguido del emocional negativo (M = 17.02); el menos frecuente fue el de cognición negativa (M = 8.91). En malestar psicológico, los padres reportaron puntajes elevados de estrés (M = 27.95), ansiedad (M = 26.84) y depresión (M = 26.41). En el análisis de correlación, estrés se asoció positivamente, con magnitud moderada, con ansiedad (r = .796, p < .05) y con depresión (r = .816, p < .01); además, ansiedad y depresión también correlacionaron positivamente (r = .776, p < .01). Al cruzar dimensiones, la depresión correlacionó de forma negativa y leve con el estilo emocional negativo (r = -.331, p < .05). De manera similar, depresión y estrés correlacionaron negativamente con cognición negativa (r = -.310, p < .05; r = -.292, p < .05). Para explorar variables sociodemográficas, el promedio académico del menor se categorizó (malo, regular, bueno, muy bueno). Ocho participantes no reportaron el promedio, por lo que algunos análisis se realizaron con una n = 48. Entre escolaridad, estado civil, parentesco, número de hijos y nivel socioeconómico, solo la escolaridad mostró asociación significativa con el promedio (χ²(12, N = 48) = 25.6, p < .012; V = .422). En paralelo, al correlacionar estilos de crianza con el promedio general, se halló una asociación negativa significativa entre emocional negativo y promedio (r = -.352, p < .05). En comparaciones, la escolaridad se vinculó con diferencias en estilos de crianza: el estilo emocional negativo mostró un efecto global (K(4) = 9.761, p = .045), pero los contrastes post hoc no se mantuvieron tras corrección; en cognición negativa sí hubo diferencias robustas (K(4) = 21.748, p = .001). Los post hoc indicaron mayor incertidumbre en padres con secundaria (Mdn = 12.5) frente a preparatoria/carrera técnica (Mdn = 6; p = .001). En la sesión plenaria, las situaciones más reportadas como generadoras de estrés/ansiedad/depresión fueron problemas económicos y la influencia de redes sociales (n = 55 en ambas), seguidas por criar dos o más hijos (n = 42), desconocimiento de prácticas de crianza (n = 40), dinámica familiar conflictiva o divorcio (n = 25) y desempleo (n = 10). Solo cinco padres dijeron supervisar contenido en redes (principalmente YouTube®) y uno reportó control parental en el teléfono.
El estudio halló una asociación negativa entre el promedio académico y el estilo de crianza emocional negativo: a mayor malestar parental ante conductas consideradas inadecuadas, menor promedio del hijo. Los resultados deben interpretarse aún con cautela por el tamaño muestral y por no medir variables equivalentes en los estudiantes ni usar escalas que incluyan los estilos clásicos (permisivo, autoritario y democrático). Se recomienda ampliar la muestra y aplicar análisis predictivos más robustos.
Alejandro Pérez Ortiz María Guadalupe Cruz Maldonado

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Linda Isis Garcia EstradaLinda Isis GarciaEstradaMartha Frías ArmentaNadia Sarai Corral Frías
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Analizar la desigualdad económica de las mujeres mexicanas en relación con la de su pareja y su asociación con la percepción de justicia.
La desigualdad económica entre géneros constituye una de las principales problemáticas estructurales que se han asociado a los vínculos de pareja. Sus efectos influyen en las relaciones domésticas, ocasionando que no siempre sean armoniosas. Dentro de los hogares se desarrollan procesos de negociación vinculados al uso y control de los recursos, la distribución de responsabilidades y la organización del tiempo. A partir de estos procesos, los integrantes de la pareja evalúan la equidad y el trato justo que orientan y regulan la convivencia. La percepción de justicia distributiva se refiere a la evaluación que realizan las personas sobre la asignación equitativa de bienes y recursos, tales como deberes, derechos, oportunidades e ingresos dentro de una relación. Por su parte, la justicia procedimental se refiere a el establecimiento de procesos imparciales, consistentes y equitativos meditan los cuales se toman decisiones para que el resultado pueda considerarse como justo En este sentido, los hogares constituyen escenarios propicios para la vivencia cotidiana de la justicia, ya que en ellos se desarrollan múltiples procesos de interacción y negociación relacionados con la distribución de recursos materiales, la asignación de responsabilidades domésticas, la toma de decisiones y la organización del tiempo. De tal manera que los integrantes de la pareja construyen evaluación sobre equidad y el trato justo que regulan la convivencia. En México, la desigualdad económica representa un problema que persiste y afecta de manera diferenciada a las mujeres. No obstante, no se ha encontrado evidencia empírica que examine la relación entre desigualdad económica y percepción de justicia en mujeres mexicanas en pareja lo que justifica la realización del presente estudio.
Se realizó un estudio cuantitativo, no experimental y transversal, con diseño correlacional. La muestra estuvo conformada por 218 mujeres mexicanas de entre 19 a 83 años (M=34.33, DE=11.11), que se encontraban en una relación de pareja y conviven con ella durante los últimos seis meses. La selección fue no probabilística por conveniencia. Los criterios de inclusión fueron ser mujer, mayor de 18 años, residir en México y aceptar participar voluntariamente. Se excluyeron cuestionarios incompletos. Instrumentos La percepción de justicia se evalúa en una escala de 29 reactivos, adaptada a las relaciones de pareja a partir del instrumento de Valenzuela Y Frías (2020). La escala utilizó un formato de respuesta tipo Likert de cinco puntos y representa índices de consistencias internas (α >. 90). La desigualdad económica se evaluó mediante ítems elaborados considerando, puesto de trabajo y estado de trabajo de la participante y su pareja. Procedimiento La recolección de datos se realizó mediante un cuestionario en línea a través plataforma de Qualtrics. Se otorgó un consentimiento informado, garantizando anonimato, confidencialidad y participación voluntaria. El estudio fue aprobado por el comité de Ética de la Universidad de Sonora. Análisis estadísticos Los datos se procesaron mediante el programa estadístico JASP versión 0.95.3 Se realizaron análisis descriptivos. La desigualdad económica se calculó como la diferencia entre mujer y hombre en términos de ingresos y estado de trabajo. y una correlación para evaluar la relación entre la desigualdad económica y la percepción de justicia.
Los resultados muestran diferencias porcentuales en la distribución de ingreso entre mujeres y hombres según los rangos salariales. En el rango de 0 a 2500 pesos fue una diferencia de 7%, en el de 2 501 a 5 000 pesos la diferencia fue del 4%, donde un mayor porcentaje de mujeres ganaba menos que los hombres. Para el rango de 5 001 a 10 000 pesos, la diferencia fue de 2.3%, en el de 10 001 a 20 000 pesos, se identificó una diferencia de 1.4% con menor porcentaje de hombres que ganaba menos que las mujeres. Finalmente, en el rango de más de 20 000 pesos, la diferencia fue de 7% donde el menor porcentaje fue de las mujeres. En relación con el estado de trabajo, se muestran diferencias porcentuales entre hombres y mujeres según su tipo de empleo. En el grupo de desempleos, la diferencia fue de 22% siendo los hombres quienes presentan menor porcentaje de desempleo. En el grupo de estudiantes, la diferencia fue del 11% con un menor porcentaje de las mujeres o sea que un menor número de mujeres que estudiaban. Para el grupo de Jubilados/as, la diferencia fue de 5.5% siendo menor el de los hombres. Para quienes trabajaban de tiempo completo, la diferencia fue del 17.8% siendo las mujeres quienes tuvieron un menor porcentaje. En el grupo de trabajo eventual/por horas, la diferencia fue del 11% un mayor porcentaje de mujeres trabajaba como eventual. Finalmente, los resultados del análisis correlacional mostraron una relación negativa, aunque no significativa, entre la desigualdad económica y la percepción de justicia (rs= -0.162, p=0.021).
En conclusión, el análisis realizado evidencia una relación estadísticamente significativa entre desigualdad económica y la percepción de justicia en el contexto de pareja. La relación negativa observada sugiere que mayores niveles de desigualdad económica contra las mujeres tienden a asociarse con una menor percepción de justicia. Las diferencias de salarios entre hombres y mujeres, igualmente, las mujeres tienden a tener sueldos más bajos y los hombres sueldos más altos, así como, una mayor estabilidad en el trabajo. Este hallazgo se alinea con la literatura previa que señala que las condiciones de desigualdad económica constituye un factor contextual asociado a dinámicas de poder y riesgo en las relaciones de pareja, y esto influiría en la forma en que las mujeres evalúan la equidad y el trato justo dentro de sus relaciones de pareja. Los resultados destacan importancia de promover mayor equidad economica para fortalecer la justicia en la pareja
Linda Isis GarciaEstrada Martha Frías Armenta Nadia Sarai Corral Frías

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Servando Sepulveda OrtizCinthya Lilian Contreras HernandezGuadalupe Refugio Flores Verduzco
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Describir respuestas relacionadas con ansiedad y motivación en jóvenes de 13 a 14 años, que practican futbol.
El deporte en la adolescencia representa un espacio fundamental para el desarrollo físico, social y emocional, especialmente cuando se practica en contextos formativos como academias deportivas, debido a las exigencias tácticas, físicas y emocionales propias del fútbol formativo. Durante esta etapa, niños y adolescentes pueden verse expuestos a diversos factores de riesgo psicosocial, como conductas violentas, consumo de sustancias y dificultades en la regulación emocional. En este contexto, la práctica deportiva organizada actúa como un factor protector, ya que promueve la disciplina, el autocontrol, la convivencia y el sentido de pertenencia, contribuyendo a la disminución de conductas violentas y adictivas, así como al fortalecimiento de hábitos saludables y redes de apoyo social. En los equipos juveniles de fútbol, la práctica constante, la competencia y la interacción grupal influyen en el bienestar psicológico de los jugadores. No obstante, también pueden presentarse factores que afecten su rendimiento, como la ansiedad y la motivación. La ansiedad deportiva se define como un estado emocional con componentes cognitivos y somáticos que surge ante situaciones percibidas como evaluativas o amenazantes, mientras que la motivación deportiva comprende los procesos que explican la dirección, intensidad y persistencia de la conducta deportiva. Diversos estudios señalan que la ansiedad competitiva puede afectar la autoconfianza y el afrontamiento de los retos deportivos, mientras que una motivación positiva favorece el compromiso, la adherencia al ejercicio y el bienestar emocional. Por ello, investigar la motivación y la ansiedad en jóvenes futbolistas resulta relevante, ya que estas variables influyen tanto en su rendimiento como en su permanencia en el deporte y su desarrollo integral. Por ello, el presente estudio tiene como finalidad desarrollar un cuestionario que permita describir respuestas que tengan relación con la ansiedad y la motivación, como base para futuros estudios y etapas de validación psicométrica.
Se llevó a cabo un estudio cuantitativo, de corte transversal y descriptivo. La muestra se conformó por 13 jóvenes entre 13 y 14 años, todos del sexo masculino, quienes practican el deporte de futbol. Los criterios de inclusión fueron formar parte de un equipo deportivo de futbol, cumplir con el rango de edad y aceptar participar voluntariamente y autorización de sus tutores. El presente estudio se realizó protegiendo los derechos y garantías de los participantes a través de los Principios Éticos de los Psicólogos en México y el Código de Conducta de la Asociación Americana de Psicología. Durante el procedimiento de recopilación de datos, se les proporcionó un enlace a los participantes de un cuestionario en línea en Microsoft Forms. Se aplicó un cuestionario basado en los Test de Ansiedad Precompetitiva (CSAI-2R), Escala de Ansiedad Manifiesta en Niños Revisada (CMASR-2) y Escala de Motivación Revisada (SMS-2) debido a su validez y confiabilidad para evaluar variables psicológicas relevantes en contextos deportivos y poblaciones adolescentes. Los datos recabados fueron analizados en la hoja de cálculo Microsoft Excel. Se empleó estadística descriptiva para el tratamiento de la información. En particular, se calcularon frecuencias de respuesta para cada ítem, lo que permitió identificar patrones de distribución y resaltar aquellos reactivos con mayor concentración en categorías de las escalas.
Con los resultados obtenidos en el presente estudio, es posible realizar una descripción de las respuestas de los participantes. A partir del análisis descriptivo del cuestionario aplicado, se reportan los resultados observados en las distintas dimensiones evaluadas. En relación con la ansiedad deportiva, se identificaron respuestas con tendencia tanto a la ansiedad cognitiva como a la ansiedad somática. En la dimensión de ansiedad cognitiva, el 54% de los participantes indicó que a veces se siente nervioso durante los partidos y el 15% señaló que esta sensación ocurre casi siempre. Respecto a la preocupación por decepcionar a los demás, el 54% reportó experimentarla a veces y un 8% indicó que la siente siempre. Asimismo, en la preocupación por perder, el 38% señaló sentirla a veces, el 23% casi siempre y el 15% siempre. En la dimensión de ansiedad somática, el 38% de los participantes reportó que a veces siente el corazón acelerado durante el partido, mientras que el 15% indicó experimentarlo siempre. De igual forma, el 15% manifestó que a veces percibe tensión corporal y un 8% señaló que esta sensación se presenta siempre. En cuanto a la ansiedad social, se observaron respuestas asociadas a preocupaciones relacionadas con la evaluación social. El 15% de los participantes indicó que a veces tiene miedo de que otros se burlen de él, mientras que un 8% señaló que este temor se presenta siempre. Asimismo, el 15% manifestó que a veces siente que alguien le dirá que hace las cosas mal y un 8% reportó esta percepción siempre. Por último, el 38% indicó que a veces siente que a los demás no les gusta la manera en que realiza las actividades. Finalmente, en la dimensión de motivación, se identificó que las categorías de motivación intrínseca y motivación identificada presentaron los valores más elevados. En la motivación intrínseca, el 100% de los participantes indicó que practica fútbol porque le resulta divertido y placentero, así como que disfruta entrenar incluso cuando no hay partidos importantes. En cuanto a la motivación identificada, el 100% señaló que practica fútbol porque reconoce que esta actividad le ayuda a mejorar y desarrollarse, mientras que el 92% expresó que este deporte forma parte de su identidad y de sus metas de vida.
El estudio permitió realizar una descripción de las respuestas asociadas a la ansiedad y motivación en jóvenes futbolista, de lo cual se observó que los resultados muestran una tendencia a la ansiedad cognitiva, somática y social, así como un predominio de la motivación intrínseca e identificada. Estos resultados indican que los participantes muestran un alto compromiso y disfrute por la práctica deportiva; sin embargo, también enfrentan demandas emocionales asociadas a la competencia y la evaluación social. De acuerdo con lo anterior, se considera conveniente el desarrollo de actividades preventivas, orientadas a la regulación de la ansiedad y al fortalecimiento de habilidades psicológicas, con el fin de favorecer el bienestar emocional, el rendimiento deportivo y el desarrollo integral de los futbolistas adolescentes. Los resultados deben interpretarse con cautela debido al tamaño de muestra y al carácter descriptivo del estudio.
Cinthya Lilian Contreras Hernandez Guadalupe Refugio Flores Verduzco

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Daniela Velarde MoncadaDaniela Velarde MoncadaManuel Mejia Ramirez
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Construir una tarea que evalúe el reconocimiento de caras de personas famosas para el diagnóstico potencial de prosopagnosia (dificultades en el reconocimiento facial).
La prosopagnosia se define como la incapacidad de reconocer a las personas por su rostro (Yardley et al., 2008). Esta se divide en dos tipos, la prosopagnosia inducida por motivos de lesiones cerebrales, como el accidente cerebrovascular o el traumatismo craneoencefálico (prosopagnosia adquirida), y la que se piensa estar presente desde el nacimiento (prosopagnosia del desarrollo, Cook & Biotti, 2016). La prevalencia mundial de prosopagnosia del desarrollo se estima comúnmente en 2-2.5% de la población general (DeGutis, et al. 2023.) La manera en que se realiza el diagnóstico requiere medidas objetivas y subjetivas. La medida subjetiva es un autorreporte de la persona de dificultades para el reconocimiento de caras a lo largo de la vida, para el que actualmente se utiliza más comúnmente una escala como el índice de prosopagnosia de 20 ítems (PI20, Shah et al., 2015). Entre las medidas objetivas, se utilizan principalmente dos tipos: el reconocimiento de caras desconocidas recientemente memorizadas, y el reconocimiento de caras famosas que implicaría un reconocimiento de memoria de largo plazo. El Cambridge Face Memory Test es la prueba objetiva de memoria de caras desconocidas más usada actualmente. Esta prueba ha sido usada en múltiples poblaciones de diferentes países, mostrando evidencias de confiabilidad y validez apropiadas (Duchaine, et al. 2006). Sin embargo, para evaluar el reconocimiento de caras famosas, se requiere que las fotografías usadas sean apropiadas al contexto cultural de cada país o región. Existen tareas de caras famosas en países como Reino Unido, Italia o Estados Unidos, pero no existe una tarea para el contexto mexicano. En este estudio se presenta una tarea nueva para evaluar el reconocimiento de caras famosas en México, para ser posteriormente utilizada para el diagnóstico de prosopagnosia.
Participaron 27 personas de ambos sexos entre 18-52 años (17 mujeres, 10 hombres; edad promedio =25.1, DE=10.2), reclutadas por conveniencia en entornos sociales en Tijuana. Cada participante completó una tarea de reconocimiento facial en una sesión de 15 minutos, en ambiente controlado y privado. La tarea consistió en 100 fotografías en blanco y negro de rostros famosos y no famosos, con rasgos externos recortados. La mitad eran famosas, de páginas web con copyright abierto; las no famosas, de bases de datos públicas estandarizadas. Para cada ítem, indicaron si era "famoso" o "desconocido" y, si famoso, nombre o profesión. Al finalizar, se presentó la lista de nombres de los 50 famosos y seleccionaron aquellos no reconocidos. Además, respondieron la escala de prosopagnosia de 20 ítems (PI20), donde puntajes altos indican mayor dificultad para reconocer caras a lo largo de la vida, indicador de prosopagnosia del desarrollo. Todos dieron consentimiento informado al inicio tras leer sobre la tarea, objetivo, voluntariedad y ausencia de consecuencias si descontinúan. El análisis de datos se centró en medidas descriptivas para evaluar el rendimiento en la tarea de reconocimiento facial: el porcentaje de aciertos en la clasificación de rostros como "famosos" o "desconocidos", para medir la capacidad discriminativa general, y el porcentaje de aciertos en la provisión de información exacta sobre personas famosas, para evaluar la precisión del reconocimiento semántico. No se esperaban diferencias entre hombres y mujeres, conforme a los datos normativos del Italian Famous Face Test (Ventura et al., 2023). Adicionalmente, se calculó el índice de dificultad de cada ítem (porcentaje de errores), para identificar ítems desafiantes y refinar la selección de estímulos en futuras aplicaciones de la prueba.
Los participantes presentaron un promedio de 83.7% de aciertos (DE=8.1) en la clasificación de famosos/desconocidos. No se encontraron diferencias significativas (t=1.02, p=.32) entre hombres (media=0.82) y mujeres (media=0.85). La precisión del reconocimiento semántico de las fotos que sí reconocieron como famosos obtuvo un promedio de 72.5% aciertos (DE=16.0). Como se esperaba, tampoco se encontraron diferencias significativas (t=1.28, p=.22) entre hombres (media=67.6) y mujeres (media=75.3). La muestra representada en este estudio representa personas sin reporte de dificultades en el reconocimiento de rostros, por lo que se espera que el reconocimiento de cada cara sea alto. De los 50 ítems de caras de personas famosas, todos obtuvieron niveles de dificultad apropiados superiores a 0.20. Tres ítems mostraron valores menores a 0.30 (Carlos Slim, Bill Clinton y Natalia Lafourcade). Siete ítems mostraron efecto techo con promedios de aciertos de 100%. El promedio de aciertos para caras famosas fue de 73.5%. De los ítems de caras de personas desconocidas, ninguno mostró niveles de falsas alarmas altos, al contrario, el promedio de aciertos de caras desconocidas fue de 94.4%, indicando una excelente discriminación de verdaderos negativos. Los participantes obtuvieron puntuaciones bajas en la escala PI20 (media=45.2, DE=10.9), lo que indica ausencia de dificultades para el reconocimiento de caras a lo largo de la vida. Únicamente la precisión del reconocimiento semántico mostró una correlación media, aunque no significativa, con las puntuaciones de PI20 (r=-.44, p=.055). En cuanto a comentarios cualitativos realizados, varios participantes señalaron que, aunque lograban reconocer los rostros como familiares o identificar que se trataba de una persona famosa, experimentaron dificultad para recordar el nombre o el contexto específico en el que la conocían. En algunos casos, mencionaron confundir la identidad y asignar el nombre de otra figura pública. Asimismo, los participantes de mayor rango de edad reportaron mayor dificultad durante la lectura de los nombres en la sección del listado, lo que pudo influir en su desempeño en las tareas de evocación nominal.
Este estudio presenta una nueva tarea para evaluar reconocimiento de caras famosas en población mexicana, así como un primer estudio piloto para su validación. Los resultados de la clasificación de caras famosas/desconocidas y del reconocimiento semántico mostraron índices altos, correspondientes a una muestra sin dificultades en el reconocimiento facial, y en niveles similares a los reportados en estudios normativos en otros países (Ventura et al., 2023). Además, el rendimiento obtenido por hombres y mujeres fue similar, resultado que coincide con los mismos estudios normativos previos. El análisis de la dificultad de los ítems mostró indicadores esperados en todos los ítems, lo que sugiere que estos ítems permitirán detectar personas con dificultades en el reconocimiento de caras famosas. El conjunto de resultados de este estudio piloto sugieren que esta nueva tarea de reconocimiento de caras famosas puede ser utilizada para detectar personas con prosopagnosia del desarrollo en futuros estudios.
Daniela Velarde Moncada Manuel Mejia Ramirez

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Yesenia Hernández LuceroYesenia Hernández LuceroKarina Caro CorralesLuis Ángel Llamas Alonso
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Evaluar la relación entre los hábitos de práctica de videojuegos, la supervisión de los padres y los índices de trastorno por adicción a videojuegos (GADIS-P) en niñas y niños mexicanos.
En la actualidad, los videojuegos constituyen una de las formas de entretenimiento más predominantes a nivel global. En México, esta tendencia es particularmente notable, ocupando el quinto lugar mundial en frecuencia de juego con un promedio de 8.2 horas semanales (YouGov, 2023). Si bien esta actividad puede potenciar el desarrollo intelectual y emocional, su uso prolongado también se asocia con efectos negativos derivados del sedentarismo y la exposición excesiva a las pantallas (López-Wade et al., 2015). El atractivo de los videojuegos radica en su capacidad para activar de manera intensiva los sistemas de atención y recompensa que, de acuerdo con Bavelier y Green (2019), los videojuegos de acción estimulan el estriado y sus proyecciones frontales, manteniendo la sensibilidad a la recompensa incluso tras una exposición repetida. Este proceso se rige por la interacción de tres sistemas fundamentales: el homeostático, que regula las señales biológicas internas; el hedónico, que mediante la liberación de dopamina en el núcleo accumbens y el área tegmental ventral genera la sensación de placer; y el sistema de estrés, mediado por la amígdala (Ledo Rubio et al., 2015). La accesibilidad a los dispositivos móviles y la conexión a internet han modificado los patrones de consumo en niñas y niños en etapa escolar logrando que pasen más tiempo frente a la pantalla. Por lo tanto, el presente estudio se centra en asociar los hábitos de práctica de videojuegos, la supervisión de los padres de familia y los índices de trastorno por adicción a videojuegos en niñas y niños mexicanos.
Se realizó un estudio transversal correlacional con una muestra de 247 niñas y niños en etapa escolar. Los criterios de inclusión fueron ser estudiante activo, tener una edad entre 7 a 12 años y aceptar los términos y condiciones de dicha participación, lo cual se logró por medio de un consentimiento informado donde se les garantizó anonimato y confidencialidad, el cual se proporcionó antes de la captura de datos. Se recolectaron datos sociodemográficos de hábitos de uso de videojuegos, supervisión de sus padres y se aplicó la Escala de Trastorno por Videojuegos para Padres (GADIS-P), para evaluar síntomas cognitivo-conductuales, consecuencias adversas y puntaje total de adicción. Se utilizó el Software JAMOVI para los análisis estadísticos. Se calculó una matriz de Correlación de Pearson con las variables horas de juego, promedio académico, límites parentales y niveles de adicción.
En relación con el patrón de uso, se encontró que un mayor número de horas de juego se asocia con más síntomas cognitivo-conductuales (r = 0.40, p= 0.008) y mayores consecuencias negativas (r = 0.23, p= <.001). Asimismo, contar con conexión a internet para jugar en línea se relaciona fuertemente con un mayor tiempo de juego (r = 0.48, p= <.001). El celular fue el dispositivo más utilizado, especialmente para jugar en línea (r = 0.55, p= <.001), y su uso se asoció con puntuaciones más altas del GADIS-P (r = 0.21, p= <.001). Respecto al desempeño académico, el promedio escolar mostró correlaciones negativas significativas tanto con los síntomas cognitivo-conductuales (r = −0.32, p= <.001) como con las consecuencias negativas (r = −0.32, p= <.001), lo que indica que mayores indicadores de uso problemático se vinculan con menor rendimiento académico. En cuanto a variables físicas, el Índice de Masa Corporal presentó una correlación positiva con el tiempo de uso de la laptop (r = 0.21, p= <.001) y una correlación negativa con el nivel de conocimiento parental sobre los contenidos jugados (r = −0.16, p= 0.008), lo que sugiere una posible relación entre menor supervisión y mayor riesgo físico. Finalmente, la supervisión parental mostró asociaciones protectoras. El establecimiento de reglas claras sobre el uso de videojuegos se correlacionó negativamente con los síntomas cognitivo-conductuales (r = −0.18, p= 0.005) y con la puntuación total de GADIS-P (r = −0.14, p= 0.02). De igual forma, cuando los padres estaban informados sobre los contenidos jugados, se reportaron menos consecuencias negativas (r = −0.13, p= 0.04) y menor puntuación de riesgo en la escala (r = −0.15, p= 0.014). Además, se observó una correlación positiva fuerte entre establecer límites y supervisar el contenido (r = 0.45, p= <.001).
Los resultados demuestran que cuando aumentan las horas de juego y falta supervisión parental, los síntomas cognitivo-conductuales y las consecuencias negativas aumentan, lo cual impacta sobre el rendimiento académico e incrementa el Índice de Masa Corporal. También se encontró que el celular y la conexión a internet se vinculan a mayores horas de juego y eleva las puntuaciones en la escala GADIS-P. Sin embargo, cuando se establecen reglas claras y se supervisa el contenido de los videojuegos, se disminuye el riesgo de adicción porque madres y padres de familia se involucran activamente en estos hábitos y fomentan una gestión saludable del tiempo y de su salud física, por lo que, establecer límites es un factor protector crítico.
Yesenia Hernández Lucero Karina Caro Corrales Luis Ángel Llamas Alonso

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Simon DuarteLuis Ángel Llamas Alonso
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Analizar las asociaciones significativas entre dimensiones del sueño y variables demográficas, académicas y de uso digital (horas de juego, juego en línea y uso de celular) en población infantil escolar para la detección temprana de variables que alteran la higiene del sueño.
La práctica de videojuegos es una forma de entretenimiento masivo y cada vez más frecuente en la infancia. El acceso temprano a juegos en línea, uso de celular y mayor tiempo de exposición digital ha modificado rutinas cotidianas en infantes. Estos hábitos pueden funcionar como condiciones que incrementen el riesgo de alteraciones en la higiene del sueño, al desplazar horarios de descanso, aumentar la activación cognitiva previa al dormir y afectar la regularidad de los ciclos de sueño-vigilia. En población infantil, la higiene del sueño es un objetivo prioritario por su relación con el funcionamiento diurno, el rendimiento escolar y la autorregulación conductual. Por ello, resulta relevante estudiar cómo características específicas del consumo de videojuegos se vinculan con dimensiones particulares del sueño. Esta aproximación permite identificar perfiles de mayor vulnerabilidad y orientar estrategias preventivas más precisas en contextos escolares y familiares. En población mexicana, aún se requiere mayor evidencia local que integre variables de uso digital con indicadores específicos del sueño infantil. En este contexto, el presente trabajo evalúa la relación entre hábitos de juego y subescalas de sueño mediante análisis correlacional, con el fin de aportar evidencia útil para detección temprana y diseño de acciones preventivas en salud infantil.
Estudio cuantitativo, no experimental, transversal y correlacional, con una muestra de 245 infantes escolarizados. Se analizaron variables demográficas (edad, IMC), escolares (promedio) y de exposición digital (horas de juego, juego en línea y celular), junto con subescalas de sueño (conocimiento de los cuidadores sobre hábitos de juego, resistencia a la hora de dormir, duración del sueño, parasomnias, somnolencia diurna) y el puntaje total. Se construyó una matriz de correlaciones de Pearson. Para las subescalas el presente resumen se reportan exclusivamente asociaciones estadísticamente significativas, siguiendo criterio de p < .05, p < .01 o p < .001.
Los hallazgos mostraron un patrón consistente entre hábitos de uso digital y dificultades de sueño en población infantil. En términos generales, a mayor involucramiento con videojuegos, particularmente en modalidad en línea y con mayor tiempo de juego semanal, se observaron más indicadores de alteración del sueño. Este patrón fue especialmente visible en la somnolencia diurna, donde los niños con mayor exposición a juego reportaron más dificultades para mantenerse funcionales durante el día. También se identificó que la duración del sueño se relacionó con variables de uso de videojuegos y con características escolares, lo que sugiere que el descanso nocturno no depende de un solo factor, sino de la interacción entre rutinas digitales y demandas cotidianas. En la misma línea, la resistencia a la hora de dormir apareció vinculada con variables evolutivas y académicas, indicando que los hábitos de sueño se expresan de forma distinta según etapa y contexto escolar. Asimismo, se observó relación entre ciertos indicadores de sueño y variables de contexto físico y digital, como IMC, juego en línea y uso de celular. Finalmente, el puntaje global de alteraciones del sueño se asoció principalmente con mayor tiempo de juego y con menor desempeño académico, reforzando la idea de que los hábitos de entretenimiento digital pueden coexistir con un perfil de mayor vulnerabilidad en la higiene del sueño. En conjunto, los resultados apuntan una tendencia, cuando aumenta la exposición a videojuegos, también aumenta la probabilidad de presentar dificultades en dimensiones clave del sueño infantil, sobre todo en el funcionamiento diurno.
En población infantil escolar, las alteraciones del sueño mostraron asociaciones significativas con rendimiento académico y hábitos digitales, particularmente con horas de juego. La somnolencia diurna y el puntaje total del sueño concentraron los correlatos más robustos, lo que sugiere valor clínico para una evaluación temprana en contextos escolares. Los hallazgos respaldan estrategias preventivas centradas en higiene del sueño y regulación del tiempo de juego, con monitoreo específico de síntomas diurnos y desempeño académico.
Luis Ángel Llamas Alonso

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Jacqueline OrozcoJacqueline Orozco CabreraGuadalupe Lizbeth González JiménezSandra Lilia Márquez Olascoaga
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Describir el perfil sensorial de niñas con TEA de acuerdo al nivel de apoyo requerido a partir de los cuadrantes de búsqueda, evitación, sensibilidad y registro.
Él Autismo es una condición del neurodesarrollo caracterizado por dificultades en la interacción social en múltiples contextos y presencia de patrones restringidos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades, una vez diagnosticado, se debe especificar el nivel de apoyo requerido de acuerdo a los criterios del manual diagnóstico y estadístico DSM-5 (American Psychiatric Association, 2013). Dentro de los criterios de comportamientos repetitivos y restringidos (crr) establecidos por el DSM-5 se encuentran las características relacionadas con alteraciones del procesamiento sensorial sin embargo, no se consideran las diferencias sensoriales que pueden presentarse de acuerdo al sexo o nivel de apoyo requerido. Partiendo de estas limitaciones en el presente estudio se analiza el perfil sensorial para describir a mayor detalle las características del grupo evaluado. El perfil sensorial se refiere a la manera en la que un individuo percibe e integra los estímulos del entorno, regulando a partir de ello el comportamiento y su interacción con el ambiente, esta idea se sustenta en las bases de la teoría de la integración sensorial de Ayres (1972, 1989) y en el modelo de procesamiento sensorial de Dunn (2016). Respecto al TEA actualmente se sabe que hay un sesgo en el diagnóstico en mujeres, entre algunas de las razones sugeridas para justificar este sesgo se sugiere la habilidad para enmascarar los patrones de comportamiento, (Pérez Estrada, 2023; Augusto Della Torre, 2020; Mardones Carvajal, 2022) lo que plantea la necesidad de mayor investigación para identificar las características TEA en mujeres con un abordaje más integral. Es por ello que este estudio tiene como objetivo describir las características del perfil sensorial en niñas con TEA considerando el nivel de apoyo requerido.
Estudio descriptivo de corte transversal en el que participaron 6 niñas con Trastorno del Espectro Autista en edades de 2 años 10 meses a 8 años 1 mes las cuales son atendidas en una clínica de rehabilitación neuropsicológica en la ciudad de Tepatitlán, Jalisco. Se contó con el consentimiento informado de los padres para el uso de los datos. El diagnóstico de autismo y el nivel de apoyo se estableció mediante una evaluación integral que incluyó la aplicación de pruebas estandarizadas, la administración de la Escala de observación para el Diagnóstico del Autismo (ADOS-2) y en base a los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico De los Trastornos Mentales (DSM-5). El nivel de apoyo se especificó de acuerdo al DSM-5 de la siguiente manera: grado 3, “necesita ayuda muy notable” grado 2 “necesita ayuda notable” grado 1 “necesita ayuda”. Así mismo el nivel de apoyo se clasificó de manera independiente para afectación social (as) y para comportamiento restringido y repetitivo (crr) en cada participante. El perfil sensorial se evaluó mediante el instrumento estandarizado Perfil Sensorial 2 (SP2) de Winnie Dunn, respondido por los padres. El perfil aplicado fue acorde a la edad de las niñas, utilizando la misma versión en cinco de ellas, en el caso de la participante de 2 años 10 meses, se empleó la versión correspondiente a la edad. El análisis se realizó a partir de los resultados obtenidos en los cuadrantes de búsqueda, evitación, sensibilidad y registro. Los resultados se organizaron en una base de datos y se analizaron con el software estadístico JASP, realizando un análisis descriptivo por frecuencias de los cuatro cuadrantes de acuerdo al nivel de apoyo.
Para el análisis, los datos se clasificaron en dos tablas: a). Nivel de apoyo de comunicación social (AS) y su relación con los cuatro cuadrantes del perfil sensorial, búsqueda, evitación, sensibilidad y registro. b). Nivel de apoyo en comportamientos restringidos y repetitivos (CRR) y su relación con los mismos cuadrantes sensoriales. a) Perfil sensorial por cuadrantes según nivel de apoyo en (AS) Para esta variable la muestra se distribuyó por nivel de apoyó de la siguiente manera: · Nivel de apoyo 1: Dos participantes · Nivel de apoyo 2: Una participante · Nivel de apoyo 3: Tres participantes En el cuadrante de búsqueda las participantes con nivel de apoyo 1 y 3 obtuvieron puntuaciones dentro del rango esperado, mientras que la participante con nivel de apoyo 2 se posicionó una desviación estándar por encima de lo esperado. En el cuadrante de evitación las participantes con niveles 1 y 3 se mantuvieron dentro de lo esperado y la participante con nivel 2 se posicionó dos desviaciones estándar por encima. Respecto al cuadrante de sensibilidad, las participantes con nivel 1 se ubicaron dentro de lo esperado, mientras que las de nivel 2 y 3 obtuvieron puntuaciones de una desviación estándar por encima. Finalmente, en el cuadrante de registro las participantes con niveles 1 y 3 se colocaron dentro de lo esperado mientras que la de nivel 2 se situó una desviación estándar por encima. b) Perfil sensorial por cuadrantes de acuerdo al nivel de apoyo en (CRR) Para esta variable la distribución por nivel de apoyó fue de la siguiente manera: · Nivel de apoyo 1: Tres participantes · Nivel de apoyo 2: Dos participantes · Nivel de apoyo 3: Una participante En el cuadrante de búsqueda las participantes de los tres niveles de apoyo obtuvieron puntuaciones dentro de lo esperado. En el cuadrante de evitación las participantes con niveles 1 y 2 se mantuvieron dentro de lo esperado mientras que la participante con nivel 3 se posicionó dos desviaciones estándar por encima. En sensibilidad las participantes con nivel 1 se ubicaron dentro de lo esperado, las participantes con nivel 2 se situaron una desviación estándar por encima y la participante con nivel 3 obtuvo dos desviaciones estándar por encima. En el cuadrante de registro las participantes con niveles 1 y 2 se mantuvieron dentro de los esperado, mientras que la participante con nivel 3 obtuvo dos desviaciones estándar por encima.
Los resultados muestran que en el perfil sensorial ninguna de las participantes obtuvo puntajes por debajo de la media ubicándose todas dentro de lo esperado, una o dos desviaciones estándar por encima. Las niñas con nivel de apoyo 1 presentaron un perfil sensorial homogéneo posicionándose dentro de lo esperado en los cuatro cuadrantes, tanto en afectación social (as) como en comportamiento restringido (crr). Por el contrario, se observó mayor variabilidad en el perfil sensorial conforme aumentaba el nivel de apoyo, específicamente en la participante con nivel de apoyo 2 en el dominio de (as) y en las niñas con nivel 3 en (crr). El cuadrante con mayor variabilidad fue el de sensibilidad, indicando relevancia en el perfil sensorial de las niñas evaluadas en este estudio.
Jacqueline Orozco Cabrera Guadalupe Lizbeth González Jiménez Sandra Lilia Márquez Olascoaga

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Verónica Reyes PérezRaúl José Alcázar OlánCarolina Villada Rodríguez
Aula 10308 · 04:00 pm - 04:19 pm
Analizar la relación entre las estrategias de regulación emocional cognitiva adaptativas y desadaptativas con las emociones básicas negativas de miedo y enojo, y la emoción compleja negativa de envidia en niños y niñas de León, Guanajuato; con la finalidad de proponer acciones de intervención que los apoyen a ampliar sus estrategias de regulación emocional.
En las diferentes etapas de la vida, las personas deben lidiar con una serie de situaciones estresantes y desafíos para adaptarse al mundo. De esta manera desde su nacimiento y a lo largo del desarrollo los infantes se encuentran inmersos en un ambiente impregnado de emociones, las cuales tienen que aprender a regular. La regulación emocional es la habilidad de comprender, integrar y manejar las emociones. Esta capacidad se compone de procesos intrínsecos y manifestaciones extrínsecas, los cuales, en conjunto, permiten evaluar y modular las reacciones emocionales para el logro de metas a nivel social y comportamental. Cuando ante una emoción niños y niñas realizan estrategias de regulación emocional desadaptativas, estas pueden incidir en su capacidad de procesar la información y expresarse de manera problemática o desbordada. Desde una perspectiva ecológica del desarrollo se resalta la importancia del entorno como un medio en el cual el niño puede aprender y adaptarse en sociedad. Los aprendizajes asociados a la regulación emocional durante la infancia pueden ser adquiridos por experiencia u observación, lo cual genera que comience a tener intentos de reevaluar cognitivamente sus emociones con el fin de regularlas. De esta manera, la habilidad para modular la intensidad y duración de la emoción es un logro importante que se construye a partir de la interacción social durante la etapa preescolar y continúa el resto de la niñez. Como parte de la interacción social, la familia destaca como guía y estimulación necesarios para la regulación de emociones y emisión de conductas adaptativas. La expresión de las emociones permite una adecuada interacción con los demás, y el reconocer las emociones es un factor indispensable para una óptima adaptación del niño al medio social y educativo; asimismo puede apoyar en la detección temprana de trastornos de personalidad como: autismo, ansiedad y depresión, etc.
Diseño: cuantitativo, correlacional, no experimental y transversal, con múltiples variables continuas, por lo anterior no hubo manipulación de variables. Participantes: 559 infantes, 49.2% niños y 50.8% niñas, entre 6 y 12 años (M=10.16; DE=1.21). Procedimiento: Se realizó un primer contacto con las autoridades de diferentes escuelas primarias de León, Guanajuato. Estas organizaron reuniones con los padres de familia y se recabaron los consentimientos informados. Posteriormente se agendaron las citas para la aplicación de los instrumentos. Al inicio de la aplicación se les informó a los participantes el motivo de la presencia de los aplicadores, se respondieron las preguntas que hicieron y se procedió a iniciar la aplicación. La primera actividad fue solicitar el asentimiento informado de los participantes, cabe mencionar que para la aplicación los instrumentos se presentaron en diferente orden para cada grupo, esto con la finalidad de que responderán al mismo al final de la aplicación. Instrumentos: se utilizaron dos escalas validadas para población mexicana: Cognitive Emotion Regulation Questionnaire–kids (CERQ-k), compuesta por 19 reactivos, cinco factores y α =.85. Escala de envidia infantil con 17 reactivos, dos factores y α =.95. Y dos escalas diseñadas para población mexicana: Escala de Intensidad del Miedo en Infantes Mexicanos, compuesta por 42 reactivos, nueve fatores y α =.93. Development for the Anger Inventory for Mexican Children con 30 reactivos, cuatro factores y α =.75. Análisis de la información: se llevaron a cabo correlaciones de Sperman entre los factores del CERQ-k (Autoculpa, Rumiación, Culpar a otros, Reenfocarse en los planes y Reevaluación positiva) y los factores de las tres escalas que evalúan las de miedo, enojo y envidia. Posteriormente se determino la fuerza del coeficiente de correlación en baja, media y alta con base a lo propuesto en la literatura especializada. A continuación, se presentan los resultados más importantes.
Se realizaron correlaciones de Sperman entre los cinco factores de la Escala de Regulación emocional cognitiva (CERQ-k): Autoculpa, Rumiación, Culpar a otros, Reenfocarse en los planes y Reevaluación positiva, y los dos factores de la Escala de envidia infantil: Reacción envidiosa y Deseo por lo ajeno; entre el CERQ-k y los nueve factores de la Escala de Intensidad del Miedo en Infantes Mexicanos: Miedo a la muerte, Miedo a no tener amigos, Miedo a la violencia social, Miedo a los animales, Miedos en la escuela, Miedos en el hogar, Miedo a lo desconocido y Miedos médicos; y entre los factores del CERQ-k con los cuatro factores del Development for the Anger Inventory for Mexican Children Control de enojo interno, Enojo estado, Expresión del enojo y Control externo del enojo. La fuerza de la correlación se determinó con base a lo propuesto por Hemphill en 2003. Los resultados obtenidos fueron los siguientes. En cuanto a la Escala de envidia infantil y el CERQ-k, las cinco correlaciones medias fueron entre Culpar a otros y Reacción envidiosa (r=21**) y Culpar a otros y Deseo por lo ajeno (r=.26**), y correlaciones bajas entre Renfocarse en los planes y Deseo por lo ajeno (r=-.19*) y Reevaluación positiva y Deseo por lo ajeno (r=-.19*) y entre Autoculpa y Reacción envidiosa (r=.18**), cabe señalar que no se obtuvieron correlaciones altas. Las cinco correlaciones más altas entre las Estrategias de regulación emocional cognitiva (CERQ-k) y la escala de intensidad del Miedo fueron entre Autoculpa y Miedo a no tener amigos (r=.35**), correlaciones medias entre Autoculpa y Miedos en la escuela (r=.28**), Rumiación y Miedo a no tener amigos (r=.27**), Rumiación y Miedo a la violencia social (r= 23**) y Rumiación y Miedos en el hogar (r=.23**). En el caso de la escala de enojo y el CERQ-k las correlaciones altas fueron entre Reevaluación positiva y Control de enojo interno (r=.45**), Reenfocarse en los planes y Control del enojo Interno (r=.39**), y correlaciones medias entre Culpar a otros y Control externo del enojo (r=.29**), Autoculpa y Expresión del enojo (r=.28**) y Autoculpa y Control externo del enojo (r=.24**).
El objetivo del trabajo fue analizar la relación entre las estrategias de regulación emocional cognitiva adaptativas y desadaptativas con las emociones básicas negativas de miedo y enojo, y la emoción compleja negativa de envidia en niños y niñas de León, Guanajuato. Es necesario llevar a cabo acciones de intervención con la finalidad de capacitar a los infantes en la utilización de una mayor variedad de estrategias de regulación emocional, ya que ante las emociones negativas como el la envidia, el miedo y el enojo los niños y niñas reportan que utilizan más estrategias desadaptativas, siendo la Rumiación la que se relaciona cuando se les presentan dichas situaciones, seguida de la Autoculpa y en menor medida Culpar a otros; estrategias adaptativas como Reenfocarse en los planes y la Reevaluación positiva son poco utilizadas, sin embargo se correlacionaron de manera positiva y alta con el factor de Control del enojo interno.
Raúl José Alcázar Olán Carolina Villada Rodríguez

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
FRANCISCO JAVIER ROMERO CORDOVASofia Guadalupe León FélixLeslie Paola Domínguez GaxiolaLeonardo Hiram Tapia Gil
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Comparar los factores psicoemocionales en estudiantes de Medicina de la Universidad de Sonora antes y después del internado
Los trastornos de ansiedad constituyen uno de los problemas de salud mental más prevalentes a nivel mundial y representan un reto significativo para los sistemas sanitarios, particularmente en la atención primaria (Domínguez Domínguez et al., 2024). En el ámbito sanitario, la salud mental del personal médico es un desafío creciente debido a las altas demandas emocionales, cognitivas y laborales inherentes a la práctica clínica. Esta problemática se manifiesta desde la formación profesional, ya que los estudiantes de medicina enfrentan una intensa carga académica, exposición constante al sufrimiento humano y una progresiva asunción de responsabilidades clínicas. Diversas investigaciones reportan en esta población altas tasas de ansiedad, depresión, estrés y agotamiento emocional, superiores a las de la población general y a otros programas universitarios (Gao et al., 2020; Peng et al., 2023; Quek et al., 2019; Rotenstein et al., 2016). El internado en medicina constituye etapa crítica en la transición hacia el ejercicio profesional. Durante el internado predominan las largas jornadas, la privación del sueño y la presión jerárquica; en el servicio social, las condiciones suelen implicar recursos limitados, alta demanda asistencial y escaso acompañamiento profesional, lo que incrementa la vulnerabilidad psicoemocional (Almojali et al., 2017; Carrieri et al., 2018; Salazar Flórez et al., 2024). Estos factores se asocian con mayor riesgo de síntomas ansiosos, depresivos y desgaste emocional, afectando la calidad de vida, el desempeño clínico y la permanencia en la formación (Dyrbye et al., 2006; Carrieri et al., 2018). Aunque existe creciente interés en la salud mental estudiantil, persiste la necesidad de comparar de manera específica los riesgos psicoemocionales entre el internado y el servicio social, dadas sus diferencias contextuales y de responsabilidad (Peng et al., 2022; Quek et al., 2019). La presente investigación busca analizar y contrastar dichos riesgos para contribuir al diseño de estrategias preventivas.
Se realizó un estudio cuantitativo no experimental longitudinal de cohorte con dos medidas con estudiantes de la Licenciatura en Medicina de la Universidad de Sonora. En 2024 participaron 143 alumnos candidatos a internado de pregrado; en 2025 se efectuó una segunda medición durante el servicio social, en la que participaron 94 de los 143 estudiantes. Se incluyeron alumnos inscritos en cada etapa que otorgaron consentimiento informado; se excluyeron protocolos incompletos o con inconsistencias. Para los análisis comparativos se consideraron únicamente quienes participaron en ambos momentos. Se aplicó el Inventario Multifásico de la Personalidad de Minnesota-2 (MMPI-2) en condiciones estandarizadas, con el fin de identificar perfiles y niveles de riesgo psicoemocional. El estudio respetó los principios de confidencialidad, anonimato y participación voluntaria, resguardando la información con fines exclusivamente académicos. Los datos fueron capturados y depurados previo a su análisis. Se empleó estadística descriptiva (frecuencias y porcentajes) para identificar los niveles de riesgo en cada etapa y posteriormente se compararon los resultados entre el periodo previo y posterior al internado, con el propósito de analizar variaciones en los factores psicoemocionales a lo largo de la formación médica.
En la primera medición, antes de internado, participaron 143 estudiantes. Se registraron 81 mujeres (56.6%) y 59 hombres (41.3%). La edad osciló entre 21 y 30 años, con una media de 23.94 años y mediana de 23. La distribución de niveles de riesgo psicoemocional mostró que 10 estudiantes (7.0%) se ubicaron en la categoría sin riesgo, 55 (38.5%) en riesgo leve, 67 (46.9%) en riesgo alto y 11 (7.7%) en riesgo muy alto. Estos resultados indican que más de la mitad de los participantes (54.6%) presentaban niveles de riesgo alto o muy alto antes de iniciar el internado. En la segunda medición, realizada después de internado solo participaron 94, de las cuales 59 mujeres (62.8%) y 35 hombres (37.2%). El rango de edad fue de 23 a 30 años, con una media de 23.93 años y mediana de 24. Se identificaron 22 estudiantes (23.4%) sin riesgo, 40 (42.6%) con riesgo leve, 15 (16.0%) con riesgo alto y 16 (17.0%) con riesgo muy alto; se registró 1 protocolo inválido (1.1%). En esta etapa, el 33.0% de los participantes se ubicó en niveles de riesgo alto o muy alto. El análisis descriptivo comparativo entre ambas etapas muestra una disminución porcentual del riesgo alto (de 46.9% a 16.0%) y un incremento en la categoría sin riesgo (de 7.0% a 23.4%) al concluir el internado. Sin embargo, se observa un aumento en el porcentaje de riesgo muy alto (de 7.7% a 17.0%), lo que sugiere que, aunque disminuye la proporción en riesgo alto general, un subgrupo mantiene o incrementa niveles elevados de vulnerabilidad. En conjunto, los hallazgos evidencian variaciones en los perfiles de riesgo psicoemocional entre el periodo previo al internado y el servicio social. Mientras que antes del internado predominaba el riesgo alto, durante el servicio social se observa una distribución más concentrada en riesgo leve y sin riesgo, aunque persiste un porcentaje relevado en riesgo muy alto. Estos resultados responden al objetivo del estudio al describir y comparar los niveles de riesgo psicoemocional en ambos momentos de la formación médica.
El estudio permitió analizar y comparar los riesgos psicoemocionales en estudiantes de Medicina antes y después del internado, evidenciando variaciones entre ambos momentos. Previo al internado predominan niveles de riesgo alto y muy alto, mientras que después del mismo disminuyó el riesgo alto y aumentó la proporción sin riesgo; no obstante, se mantuvo un grupo con riesgo muy alto. Destaca que la mayoría de los estudiantes clasificados en riesgo muy alto en la primera medición no participaron en la segunda evaluación, lo que podría indicar riesgo de deserción o pausa en la formación. Estos hallazgos subrayan la importancia de implementar estrategias de detección y acompañamiento psicológico, psiquiátrico y neurológico, según sea la necesidad, de forma oportuna durante estos momentos de las trayectoria y formación profesional para favorecer el bienestar y la permanencia en la formación médica.
Sofia Guadalupe León Félix Leslie Paola Domínguez Gaxiola Leonardo Hiram Tapia Gil

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Maria Rosales GarciaMaría Rosales GarcíaJoanna Koral Chávez LópezMontserrat Carolina Meza VillaVianey Irais Piña García
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Por lo tanto el objetivo del presente estudio, fue determinar habilidades socioemocionales (autoestima, autorregulación y relaciones intrafamiliares) en niños de 11 a 14 años de una escuela de educación básica rural de la zona conurbada de Morelia, con la finalidad de en un segundo memento proponer un programa de prevención.
De acuerdo con la UNICEF (2019) se estima que cerca del 12% de mexicanos entre 10 y 19 años padece uno o más problemas de salud mental, entre los más frecuentes se encuentran la ansiedad, déficit de atención, depresión, conducta suicida y uso de sustancias. Las enfermedades mentales pueden generar a largo plazo incapacidades que generan sufrimiento, estigmatización y grandes costos. Por lo tanto, es de vital importancia el trabajo con las infancias en cuestiones de prevención. La OMS (1993) en busca de la promoción de la salud, recomienda el fomento de las habilidades socioemocionales para la vida en contextos educativos. Las habilidades para la vida permiten afrontar los desafíos diarios, gestionar emociones, tomar decisiones, comunicarse asertivamente y mejorar la salud mental y social, incidiendo en un desarrollo integral y bienestar emocional. Estas habilidades pueden desarrollarse a partir de programas de intervención a través de los cuales se sensibilice, se dé información y educación tanto a los niños como a su familiar. La salud mental es un problema complejo determinado por factores biopsicosociales, por lo que es relevante el desarrollo de habilidades tales como: regulación emocional, autoestima y relaciones intrafamiliares. Estas últimas habilidades son las interconexiones que se dan entre los integrantes de cada familia, incluye la percepción que se tiene del grado de unión familiar, del estilo de la familia para afrontar problemas, para expresar emociones, manejar las reglas de convivencia y adaptarse a las situaciones de cambio. Asimismo, la autoestima es una actitud positiva o negativa hacia uno mismo, representando la evaluación global que la persona hace de su propio valor o dignidad. Finalmente la regulación emocional se define como aquellos procesos conscientes e inconscientes mediante los cuales los individuos influyen en las emociones que tienen, cuándo las tienen, y cómo las manifiestan.
PARTICIPANTES Se evaluó a 24 alumnos de 6° grado de primaria (12 niñas y 12 niños) que van de los 11 a los 14 años de edad. Criterios de Inclusión: Estar inscritos a 6° grado de primaria y tener la carta de consentimiento informado firmado por padres o tutores. Criterios de Eliminación: No haber contestado alguno de los instrumentos aplicados. Escenario: Se trabajó en el salón de clases al inicio de la jornada académica. El salón contaba con pupitres y buena iluminación para trabajar. Instrumentos: a) Cuestionario de Regulación Emocional (ERQ, de Gross & Johon, 2003), evalúa los procesos mediante los cuales las personas modulan sus emociones. b) 2) Escala para la Evaluación de las Relaciones Intrafamiliares (ER.I., Rivera & Andrade; adaptada por Lara) mide la percepción que tienen los individuos sobre la calidad de las interacciones y dinámicas familiares, incluyendo dimensiones como unión y apoyo, dificultades y expresión emocional dentro del sistema familiar. c) Escala de Autoestima de Rosenberg (RSES), la cual evalúa sentimientos de aprecio y aceptación hacia uno mismo. Procedimiento: Primero se solicitó a los padres de familia a firma del consentimiento informado así como su autorización para que sus hijos contestaran los instrumentos en el salón de clases. Se aplicaron los instrumentos de forma grupal y se leyó cada uno de ellos por parte de los aplicadores, resolviendo dudas y verificando que se contestaran todas las preguntas. Posteriormente se calificaron y capturaron en una base de datos para su análisis. Diseño: Se llevó a cabo un estudio descriptivo de las habilidades socioemocionales evaluadas.
Los datos sugieren que las niñas (X ̅=21) reportan niveles marginalmente más altos de autoestima respecto a los niños (X ̅=20.6 ). Estos datos muestran que las niñas presentan niveles ligeramente superiores de autoestima en comparación con los niños. Respecto a las Relaciones Intrafamiliares los niños (X ̅=16 ) perciben en mayor medida que sus familias realizan actividades en conjunto, conviven y se brindan apoyo mutuo respecto a las niñas (X ̅=15.8 ), lo cual se asocia con el desarrollo de un sentido de solidaridad y pertenencia dentro del sistema familiar. En este mismo orden de ideas, la dimensión de Dificultades, los puntajes reflejan que ambos grupos identifican la existencia de conflictos o situaciones problemáticas en el ámbito intrafamiliar; sin embargo, los niños (X ̅=15.2 ) reportan ligeramente más dificultades en su convivencia cotidiana respecto a las niñas (X ̅=14.2). Esta percepción puede estar asociada a la manera en que cada grupo experimenta e interpreta los conflictos familiares dentro de su contexto social y emocional. Finalmente, en la dimensión de Expresión, de forma descriptiva, los datos indican que los niños (X ̅=16 ) perciben con mayor frecuencia la posibilidad de expresar verbalmente emociones, ideas y acontecimientos dentro de un ambiente de respeto familiar en comparación con las niñas (X ̅=14.9 ). Esto sugiere que, desde su perspectiva, existe apertura comunicativa entre los miembros del núcleo familiar, facilitando canales de expresión afectiva y social. Y la última habilidad socioemocional a describir es la Regulación Emocional la cual evalúa la reevaluación cognitiva y supresión expresiva. Los resultados muestran que, en la dimensión de Reevaluación Cognitiva, las niñas obtuvieron una media de 23.4, mientras que los niños alcanzaron 18.9. De manera descriptiva, estos datos indican que las niñas tienden a reportar una mayor capacidad para reinterpretar cognitivamente las situaciones emocionales mientras ocurren, lo cual favorece la modificación de la experiencia emocional y la reducción del impacto afectivo negativo. De igual forma, en la dimensión de Supresión Expresiva, las niñas presentaron una media de 13.3, frente a una media de 11.9 obtenida por los niños, lo que sugiere que las niñas utilizan en mayor medida la modificación de la expresión emocional externa como estrategia para manejar sus emociones, intentando ocultar o inhibir la manifestación conductual de la respuesta emocional.
En este sentido, las niñas parecen mostrar un manejo más elaborado de su vida emocional, tanto a nivel de experimentación afectiva como de expresión comportamental, en comparación con los niños. Asimismo, la tendencia indica que las niñas presentan mayores niveles de regulación emocional, lo cual puede relacionarse con factores socioemocionales, educativos y culturales que influyen en el desarrollo de las habilidades emocionales según el sexo dentro de la población evaluada. Es importante señalar que los niños perciben que las interconexiones que se dan entre los integrantes de su familia, incluyendo la percepción que se tiene del grado de unión familiar, del estilo de la familia para afrontar respecto a las niñas, Se sugiere aumentar la muestra y si los resultados son consistentes se propone llevar a cabo en ese grupo un programa de prevención de salud mental que promuevan habilidades socioemocionales para la vida.
María Rosales García Joanna Koral Chávez López Montserrat Carolina Meza Villa Vianey Irais Piña García

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Luis Rodríguez AngelesLuis Rodríguez AngelesFelipe Cortés SalazarJennifer Lira Mandujano
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Caracterizar el perfil sociodemográfico y comparar las variables en salud mental y uso de otras sustancias entre universitarios con reporte y sin reporte de consumo de e-CyV en una Universidad pública en el Estado de México.
El uso de e-Cigarrillos y vapeadores (e-CyV) comenzó como una alternativa más saludable que el tabaco para dejar de fumarlo, sin embargo, esto resultó ser un problema serio en la salud pública de múltiples países porque además de no disminuir el consumo del tabaco, incrementa rápidamente su uso y estos productos son más nocivos y adictivos que el tabaco tradicional, además facilitan el policonsumo de otras sustancias con mayor impacto adictivo. En México, los usuarios son mayoritariamente adultos jóvenes y adolescentes, lo que incrementa el riesgo de desarrollar lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos o vapeo (EVALI, por sus siglas en inglés) a edades tempranas, condición similar al EPOC. Este grupo etario es más vulnerable de desarrollar dependencia y consumo dual con alcohol o marihuana a lo largo de la vida, además de complicar los tratamientos de cesación. Respecto a poblaciones universitarias, a diferencia de otras sustancias donde el nivel educativo es una variable protectora, en el caso de los e-CyV es una variable de riesgo. Sin embargo, aún se desconoce esta información en las Universidades de México. Es por lo que, en el presente trabajo nos preguntamos ¿cómo es el perfil sociodemográfico, de salud mental y uso de otras sustancias en universitarios que consumen e-CyV en una Universidad pública del Estado de México?
El diseño de este estudio es no experimental transversal exploratorio con un muestreo aleatorizado no probabilística por cuotas en cadenas tipo bola de nieve. Participaron 402 universitarios de una Universidad Pública que oferta las carreras de Biología, Cirujano Dentista, Enfermería, Médico Cirujano, Optometría y Psicología en el sistema escolarizado. El tamaño de la muestra se determinó con la fórmula Tamaño de la muestra=((z^2×p (1- p))/e^2 )/(1 + ((z^2×p (1- p))/(e^2 N)) ) , con un nivel de confianza de 95% y un error de 5% con un mínimo de 371 casos, cifra que se superó. Se contactó con los Profesores de cada carrera como informantes para diseminar la encuesta mediante código-QR, esta se generó en Google Forms®, se comenzó con el consentimiento informado donde explicaron los objetivos del estudio y las condiciones de privacidad de los datos. En las siguientes tres secciones se contuvieron 23 ítems tipo Likert para las variables sociodemográficas, 38 ítems Likert del Inventario de Salud Mental (MHI-38), y 10 ítems Likert para el patrón de consumo de los últimos tres meses. El análisis estadístico se expresó en frecuencias y porcentajes para los resultados descriptivos, medianas y tamaño del efecto para las variables categóricas y medias con desviación estándar para las variables continuas. Para las comparaciones entre dos grupos (consumidores vs No consumidores de e-Cigarrillos y vapeadores) se utilizó la prueba U de Mann-Whithney.
La muestra de universitarios que reportaron consumo de e-CyV estuvo integrada por 208 personas con una media de 20.8 (D.E. = 2.1) y 10 casos que no estuvieron seguros de su consumo. La mayoría de quien consume son mujeres (31.6%), solteras (94.2%), que viven con sus padres (93.2%), estudian mayoritariamente optometría (20.6%), y solo se dedica a estudiar (73%). Respecto a las comparaciones en su salud mental, se observaron mayor sintomatología en depresión (p < .01), pérdida del control conductual y emocional (p < .01) y bienestar psicológico (p < .05). Al comparar el patrón de consumo de los últimos tres meses se encontró mayor consumo de tabaco (p < .01), cannabis (p < .01), alcohol (p < .01) y alucinógenos (p < .05).
Con este estudio se confirma que el e-CyV no disminuye el consumo de tabaco, por el contrario, lo favorece, así como el consumo de cannabis, alcohol y sorpresivamente de alucinógenos. Respecto a la salud mental de las universitarias que consumen e-CyV se confirmó mayor presencia de síntomas depresivos y en pérdida del control conductual y emocional, sin embargo, llama la atención que presentarán mayor sintomatología en bienestar psicológico, lo que sugiere la hipótesis de que el consumo de e-C-V puede estar asociada con menor tolerancia al malestar. Estos resultados permiten confirmar que el consumo de e-CyV se asocia con mayor consumo de sustancias, incluido el tabaco y mayor sintomatología de depresión, pérdida del control y bienestar psicológico.
Luis Rodríguez Angeles Felipe Cortés Salazar Jennifer Lira Mandujano

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Jimena Fernanda Flores SierpeDavid Antonio Peñaloza PadillaEnrique Berra RuizAna Gabriela MagallanesCesar Quiterio
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Evaluar los niveles de riesgo de acoso escolar, intensidad del acoso y daño psicológico en estudiantes de educación secundaria y media superior de la ciudad de Tijuana
El acoso escolar, caracterizado por conductas intencionales y repetidas de agresión física, verbal o relacional, representa un problema de gran relevancia en adolescentes. Este fenómeno genera graves consecuencias psicológicas, como ansiedad, depresión, baja autoestima, emocionales, como aislamiento, miedo crónico y académicas como deterioro del rendimiento y abandono escolar. A nivel nacional, la victimización escolar en secundaria ha mostrado incrementos post-pandemia, con aumentos significativos en acoso físico y verbal, asimismo, se ha registrado cómo en el noroeste de México, la violencia entre pares se ve influida por las condiciones sociales y culturales propias de las regiones, lo que resalta la necesidad de investigaciones que caractericen las condiciones de acoso escolar en cada población en específico. En Baja California, un estudio con 5,750 estudiantes de secundaria reveló una prevalencia del 20% de violencia entre pares, desglosada en 18.4% física, 12.5% psicológica y 7.3% cibernética, con 12% experimentando violencia escolar específica (12% física, 11% psicológica, 3% cibernética) y 7.8% acoso general, sin diferencias significativas por sexo y tasas elevadas en Rosarito y Ensenada.Por su parte, en Tijuana, aunque existen investigaciones que abordan el acoso escolar, estas se centran principalmente en poblaciones específicas como migrantes o grupos socioeconómicamente vulnerables . No obstante, aunque la evidencia disponible documenta prevalencias generales y tipos de agresión en distintos contextos del estado, persiste una limitada caracterización integral de los niveles de riesgo de acoso escolar, su intensidad y el daño psicológico asociado en estudiantes de secundaria y media superior de Tijuana. La ausencia de información sistematizada que contemple estas dimensiones dificulta la planificación de estrategias preventivas basadas en datos locales.En este sentido, el presente estudio se propone evaluar y describir los niveles de riesgo de acoso escolar, la intensidad del acoso y el daño psicológico en estudiantes de educación secundaria y preparatoria de la ciudad de Tijuana.
El presente estudio tuvo un enfoque cuantitativo, de alcance descriptivo con un diseño no experimental y transversal. Se realizó con una muestra de 301 estudiantes de nivel secundaria (50.2 %) y preparatoria (49.8 %). La distribución por sexo fue de 42.2 % hombres y 57.8 % mujeres, con edades oscilantes entre 11 y 18 años para ambos sexos Los criterios de inclusión consideraron estudiantes inscritos en instituciones educativas de nivel secundaria o preparatoria de la ciudad de Tijuana. Se resguardaron los principios éticos de investigación con población adolescente, garantizando anonimato, confidencialidad y participación voluntaria Se utilizó el Test de Experiencias de Acoso Escolar (TEBAE), instrumento diseñado para evaluar la presencia de conductas de acoso escolar y sus efectos asociados. El cuestionario evalúa el nivel de acoso escolar, intensidad del acoso y daño psicológico derivado de dichas experiencias, contestado a través de 20 preguntas tipo likert de 3 puntos para las dimensiones de acoso escolar e intensidad del acoso, y 12 preguntas donde se evalúa la existencia o no de la situación en las últimas dos semanas, para evaluar el daño psicológico. La clasificación de los niveles de riesgo se establece mediante puntos de corte definidos en la guía de utilización del instrumento, categorizando las puntuaciones en riesgo bajo, medio y alto. El cuestionario mostró niveles de confiabilidad adecuados para su uso (0.840 a 0.908). La recolección de datos se realizó a través de un Google Forms dentro de instituciones educativas de la ciudad de Tijuana durante los meses de junio a agosto del 2021. Se excluyeron casos con registros incompletos. Finalmente, para el análisis de datos se utilizó el programa estadístico JASP, donde se realizaron análisis descriptivos para detectar los niveles de riesgo de las variables de acoso escolar, intensidad del acoso y daño psicológico por nivel escolar y por
La edad de los participantes se concentró principalmente entre los 13 y 16 años, observándose una dispersión acorde con los rangos típicos de ambos niveles educativos. Para la dimensión de acoso escolar, el riesgo bajo fue la categoría predominante (78.74%), seguido del riesgo medio (15.95%) y riesgo alto (5.32%). Las mujeres mostraron mayor proporción de riesgo alto en ambos niveles educativos. En secundaria, el 10.23% de las mujeres se ubicó en riesgo alto, mientras que no se observaron casos en hombres. En preparatoria, el riesgo alto fue menor (6.98% en mujeres y 1.56% en hombres). En lo que respecta a la intensidad del acoso, la intensidad baja predominó ampliamente en la muestra total (91.69%), mientras que la intensidad alta representó el 8.31%. En secundaria, las mujeres presentaron mayor proporción de intensidad alta (13.64%) en comparación con los hombres (1.59%). En preparatoria, las diferencias por sexo fueron menores (8.14% en mujeres y 1.56% en hombres). Finalmente, para la dimensión de daño psicológico, el riesgo bajo fue nuevamente la condición mayoritaria (85.05%), seguido del riesgo medio (11.96%) y riesgo alto (2.99%). En secundaria, el daño psicológico alto fue más frecuente en mujeres (4.55%) que en hombres (0%). En preparatoria, el patrón fue similar aunque menos acentuado (3.49% en mujeres y 0.78% en hombres). En conjunto, los resultados muestran que, aunque el riesgo bajo constituye la condición predominante en todas las dimensiones evaluadas, las mujeres presentan consistentemente mayores proporciones de riesgo alto, particularmente en secundaria. Las diferencias entre niveles escolares sugieren una mayor concentración de indicadores de riesgo en los grupos de menor nivel educativo.
El estudio cumplió su objetivo al evaluar los niveles de riesgo de acoso escolar, intensidad del acoso y daño psicológico en 301 estudiantes de secundaria y preparatoria de Tijuana mediante el TEBAE, revelando predominio de riesgo bajo en todas las dimensiones. Sin embargo, las mujeres mostraron consistentemente mayores proporciones de riesgo alto, especialmente en secundaria. Estos hallazgos destacan la necesidad de intervenciones preventivas focalizadas en mujeres y secundaria para mitigar impactos psicológicos y académicos, fortaleciendo la detección temprana en contextos tijuanenses.
David Antonio Peñaloza Padilla Enrique Berra Ruiz Ana Gabriela Magallanes Cesar Quiterio

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Ana Monserrat Valenzuela FloresGloria Samantha Isabel Garcia EspinozaMarisol Arce BeltránDulce Valeria Puga MendezDavid Moreno Candil
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Diseñar un instrumento de medición del gusto por la estética de la mujer buchona, así como explorar las diferencias por sexo en torno al gusto por la estética buchona.
La presencia del narcotráfico en México, ha sido el foco de múltiples investigaciones debido a su amplio impacto político, económico, social y, de interés para el presente estudio, cultural. Considerando el caso específico de Sinaloa, es evidente que existe dentro de este territorio un sello impregnado por la cultura del narco con un claro precedente histórico. El narcotráfico en Sinaloa ha traído consigo un sinfín de modas, simbolismos y expresiones que se han representado dentro de la cultura, y han influenciado el folclor sinaloense hasta de quienes no son partícipes directos de esta actividad. Estas expresiones culturales se manifiestan de distintas formas en la vida y cotidianidad de las y los habitantes del estado, generalmente por medio de la ostentación y la exageración, representada en la arquitectura, en sus posesiones, pero sobre todo en una forma específica de expresión estética de las personas. Cuando se habla de representación estética, podemos mencionar los estereotipos de belleza, que se objetivan particularmente en las mujeres, al grado de llegar a generalizarse como distintivo de las mujeres de esta entidad; según estudios realizados, la población identifica que este estereotipo de la mujer sinaloense está caracterizado por la voluptuosidad (generalmente producto de cirugías estéticas), el uso de marcas en la ropa y el empeño en la producción del aspecto físico mediante procedimientos estéticos. Estas características se engloban en un concepto emanado de la narcocultura, la “buchona”.Con una innegable presencia en el territorio, resulta cuestionar cómo la estética asociada a la "buchona" es percibida por los habitantes, específicamente en términos de atractivo y aceptación.
Este trabajo forma parte de una investigación más amplia sobre la narcoestética en Sinaloa. El presente corresponde a un estudio instrumental (Ato et al., 2013). A partir de un estudio previo de representaciones sociales (Abric, 2001; Moliner y Lo Monaco, 2019) sobre la estética de la mujer buchona, se identificó que esta se organiza en torno a tres categorías: apariencia física, vestimenta y cuidado personal. Tomando estas categorías como referente, se utilizó el programa de inteligencia artificial ChatGPT para generar imágenes sobre los componentes de dichas categorías. Por cada elemento se solicitó una imagen alusiva a la narcoestética buchona y dos imágenes neutrales, para cada imagen se solicitaba a las y los participantes expresar “qué tanto le gustaba” en una escala de 0 a 10. La propuesta de instrumento fue sometida a un jueceo de 4 expertas y expertos en temas relacionados a la narcocultura y estudios de género quienes analizaron la suficiencia, claridad, coherencia y relevancia de los reactivos (Escobar-Pérez y Cuervo-Martínez, 2008). Posterior al jueceo se aplicó el instrumento a 240 participantes seleccionados a partir de un muestreo por oportunidad y cuotas (Coolican, 2005), considerando el sexo y grupo generacional (adultos menores de 30 años y mayores de 40). Para la aplicación del instrumento se mostraba las imágenes de forma aleatoria en un dispositivo electrónico (e.g. teléfono, tableta) y solicitaba a las y los participantes indicar el grado en que “les gustaba/agradaba” la imagen en una escala del 0 al 10, “como los califican en la escuela”. Los resultados se vaciaron en el programa Excel y posteriormente se exportaron al software JASP (JASP Team, 2025) para realizar los análisis psicométricos pertinentes.
Lo que se presenta a continuación corresponde a los resultados preliminares del instrumento, pues al momento de redactar el presente, solo se ha completado la aplicación de un 60% de la muestra objetivo. Dado que la propuesta de instrumento busca explorar el gusto por la narcoestética buchona, al momento de analizar las propiedades psicométricas solo se consideran los reactivos que aluden a este fenómeno, no las imágenes distractoras. De este modo, cuando se consideran los 12 elementos que reflejan la narcoestética buchona, se obtienen valores aceptables de consistencia interna, tanto en el estadístico de alfa de Cronbach como el omega de McDonald (> 0.70). Cuando se concluya la aplicación del instrumento se espera explorar la estructura factorial del instrumento (Análisis Factorial Exploratorio), de momento se utilizaron las dimensiones originalmente propuestas. A nivel descriptivo se encuentra que la que reporta un mayor gusto es la dimensión de atributos que se agrupan en apariencia física (ME=8.1, DE=1.2), seguida de vestimenta (ME=7.7; DE=1.6) y, por último, cuidado personal (ME=7.1; DE= 1.8). Del mismo modo, de forma preliminar, se encuentra a nivel descriptivo que los hombres reportan un mayor gusto por la narcoestética buchona global en comparación con las mujeres, esta tendencia se mantiene en las dimensiones de apariencia física y vestimenta, pero se revierte en la de cuidado personal.
En términos generales, se encontró que el uso de imágenes son un buen recurso para explorar el fenómeno de la Buchona. En base a los resultados obtenidos, de forma preliminar se puede decir lo siguiente: primero, los hombres eligen en mayor medida atributos asociados a la mujer buchona, resaltando aspectos como el busto, las nalgas y el rostro, lo que permite sugerir una percepción de atracción hacia la narcoestética femenina en comparación al grupo de mujeres; segundo, las mujeres muestran una aceptación por la narcoestética pero resaltando aspectos relacionados al cuidado del aspecto físico como son el maquillaje, el pelo, la ropa y el rostro. Tanto hombres como mujeres muestra una cosificación hacia la narcoestética de la mujer buchona, sin embargo, dependiendo del sexo se resaltan aspectos distintos.
Gloria Samantha Isabel Garcia Espinoza Marisol Arce Beltrán Dulce Valeria Puga Mendez David Moreno Candil

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Dulce Valeria Puga MéndezDiego Beltrán GonzalezMarisol Arce BeltránGloria Samantha Isabel García EspinozaDavid Moreno Candil
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Explorar las diferencias en la proximidad psicosocial al narcotráfico entre distintos grupos generacionales.
El narcotráfico ha sido una constante del paisaje culiacanense por la mayor parte de 100 años. De acuerdo a Luis Astorga, en los años 40 del siglo pasado, la prensa llamaba a la capital sinaloense “el Chicago con gangsters en huarache”, haciendo un paralelo entre la ciudad del icónico Al Capone y la que eventualmente se convertiría en la sede del cártel de Sinaloa. Pese a esta larga historia, a partir de 2019 la presencia del crimen organizado en Culiacán cambió drásticamente, la toma de la ciudad tras el fallido intento de captura de Ovidio Guzmán mostró la capacidad de movilización de los grupos delictivos y, más importante aún, fisuró el mito del “narco protector”. Los eventos de 2023 en la sindicatura de Jesús María, y más recientemente, el estado de sitio que se vive desde septiembre de 2024 han dejado claro que cuando los intereses de los grupos delictivos se ven amenazados, poco importa el bienestar de la sociedad. Pese a esta realidad, diversos estudios han reportado que existe entre la población culiacanense, particularmente las y los jóvenes, una tendencia a valorar positivamente y expresar cercanía al narcotráfico y sus agentes. El concepto de proximidad psicosocial al narcotráfico fue propuesto como un intento de dimensionar el grado en que los grupos expresan cercanía social, psicológica y contextual a quienes realizan esta actividad, con la intención de tratar de comprender prácticas sociales de tolerancia y/o aceptación del crimen organizado. El presente estudio parte de la inquietud de explorar si, la violencia e inseguridad extrema que se ha vivido en Culiacán a raíz del conflicto entre facciones del cártel de Sinaloa, ha incidido en la forma en la proximidad psicosocial al narcotráfico que expresan las y los jóvenes en comparación con las generaciones de mayor edad.
Se realizó un estudio cuantitativo de alcance descriptivo en el que participaron 260 personas de la ciudad de Culiacán. Las y los participantes se seleccionaron por medio de un muestreo por oportunidad y cuotas (Coolican, 2005) considerando los siguientes criterios de inclusión: 1) ser residente de Culiacán o alguna de sus sindicaturas; 2) ser mayor de edad menor a 30 años, o bien, mayor de 40 años, esto con la intención de dejar un espacio para una brecha generacional que permitiese explorar el peso de distintas experiencias de vida en relación al narcotráfico (Moreno Candil, 2014; Moreno y Flores, 2015); 3) Acceder a participar en el estudio. Las y los participantes fueron abordados en distintos espacios públicos de la ciudad, al solicitar su participación se le explicaban los fines del estudio y garantizaba que los datos recabados serían confidenciales y anónimos, usados únicamente para fines académicos y no significaban ningún riesgo para su integridad física, económica o psicológica. Se aplicó la Escala de Proximidad Psicosocial al Narcotráfico (Moreno Candil, 2024) que consta de 32 ítems en formato tipo Likert a seis puntos que explora cinco dimensiones: intención de contacto, miedo, sensación de seguridad, probabilidad de contacto y proximidad mediática. La EPPN ha mostrado valores aceptables de consistencia interna (alfa de Cronbach >0.88). Los datos se vaciaron en el software Excel y posteriormente fueron exportados al programa JASP (JASP Team, 2025) donde se realizaron los análisis estadísticos pertinentes.
Al momento de redacción del presente documento, solo se cuenta con el 60% de los cuestionarios aplicados, por lo que, los resultados que aparecen a continuación son preliminares. A nivel descriptivo, tras estandarizar los valores en un rango de 0 a 1, se observan diferencias en las puntuaciones promedio de cada una de las dimensiones que componen la proximidad psicosocial al narcotráfico, siendo mayor en el dimensión de miedo (ME=0.83, DE=0.08), seguida por las dimensiones de proximidad mediática (ME=0.8, DE=0.06), probabilidad de contacto (ME=0.72, DE=0.12), intención de contacto p (ME=0.46, DE=0.15) y por ultimo, sensación de seguridad (ME=0.35, DE=0.18). Si se toma como referente el punto medio teórico en la escala (i.e. 0.5) se observa que las primeras tres dimensiones están por encima de este valor, mientras que las últimas dos se encuentran por debajo. Lo anterior es de interés pues las últimas dos son las que muestran tomas de posición más positivas hacia el narcotráfico y sus agentes; mientras que las primeras tres muestran una reacción negativa (miedo), la ausencia de control (probabilidad de contacto) y un acercamiento indirecto (mediática). Al contrastar los resultados por grupo generacional se observa que se mantiene lo encontrado en otros estudios (Moreno Candil, 2014; Moreno y Flores, 2015) siendo los jóvenes quienes puntean más alto en proximidad psicosocial global (ME=0.51 vs ME=0.37 en lo adultos). Un detalle que vale la pena destacar, aún a nivel descriptivo, es que la dimensión de miedo es la que ocupa el segundo lugar en el ordenamiento de los jóvenes, mientras que ocupa el primer lugar con los adultos, el hecho que los jóvenes reconozcan este aspecto muestra los efectos de la violencia prolongada que se ha venido experimentando en los últimos meses en la ciudad.
La ciudad de Culiacán y, particularmente, sus juventudes han sido estigmatizadas por el narcotráfico, eventos como la marcha a favor del “chapo” Guzmán en 2014 (Valdez, 2014) y diversos estudios académicos (e.g. Moreno Candil et al., 2016) mostraron su tolerancia y aceptación a esta actividad y sus agentes. Sin embargo, derivado del prolongado contacto con la violencia derivada del conflicto entre facciones del cártel de Sinaloa que ha marcado el último año de la ciudad, estudios recientes parecen indicar un cambio en estas actitudes (Burgos Dávila et al., 2023; Burgos Dávila y Moreno Candil, 2024; Moreno Candil y Burgos Dávila, en prensa). El presente estudio parece coincidir con estos últimos estudios, si bien, los jóvenes siguen expresando mayor proximidad psicosocial que los adultos, el reconocimiento del miedo como uno de los componentes mayor calificados señala un posible cambio en la relación de este cohorte generacional con el crimen organizado.
Diego Beltrán Gonzalez Marisol Arce Beltrán Gloria Samantha Isabel García Espinoza David Moreno Candil

Edificio 9
Dra. Feggy Ostrosky
Aula 9110 · 04:00 pm - 05:55 pm
En este taller intensivo de actualización clínica, la Dra. Feggy Ostrosky compartirá los avances más recientes en evaluación y diagnóstico neuropsicológico, abordando metodologías estandarizadas, baterías de pruebas actualizadas y criterios diagnósticos contemporáneos. Los participantes profundizarán en: Objetivos clave de la evaluación neuropsicológica: diagnóstico diferencial, caracterización del perfil cognitivo y planificación de intervenciones. Resultados esperados: Los asistentes obtendrán herramientas actualizadas para mejorar la precisión diagnóstica, optimizar la planificación de tratamientos y elevar la calidad de sus intervenciones clínicas en contextos de salud mental.

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Diana Paulette Corro RodriguezContreras Lira Lizeth AnahíSampieri Peralta Maria FernandaReyes Domínguez Genoveva Genyen
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Analizar la relación entre el estrés académico y la autoeficacia percibida, y comparar sus niveles en estudiantes de segundo y octavo semestre de Ingeniería, explorando variables vinculadas al ambiente familiar.
El estrés académico es una problemática frecuente en la población universitaria, especialmente en carreras de alta exigencia como las Ingenierías, donde la carga académica, la complejidad de los contenidos y la presión por el rendimiento suelen ser elevadas. Se define como una respuesta psicofisiológica que surge cuando el estudiante percibe que las demandas del entorno académico superan sus recursos personales para afrontarlas. Esta condición puede manifestarse mediante síntomas físicos, emocionales y cognitivos, tales como fatiga, alteraciones del sueño, ansiedad, irritabilidad, desmotivación y dificultades de concentración, lo cual impacta negativamente en el bienestar emocional, el desempeño académico y la salud física y mental de los estudiantes universitarios. Ante este contexto, la autoeficacia percibida se reconoce como una variable psicológica clave para comprender la manera en que los estudiantes afrontan el estrés académico. La autoeficacia se refiere a la creencia sobre la propia capacidad para organizar y ejecutar las acciones necesarias para manejar situaciones específicas. En el ámbito académico, niveles elevados de autoeficacia se han relacionado con mayor motivación, persistencia, autorregulación del aprendizaje y uso de estrategias de afrontamiento adaptativas, favoreciendo una mejor gestión del estrés y un mayor bienestar psicológico. Aunque el estrés académico y la autoeficacia percibida han sido estudiados de forma independiente, son limitadas las investigaciones que analizan de manera conjunta su relación en estudiantes universitarios de Ingeniería en el contexto mexicano, particularmente en el estado de Veracruz. Asimismo, existe escasa evidencia que compare las experiencias de estudiantes de semestres iniciales y avanzados, quienes enfrentan retos distintos a lo largo de su trayectoria formativa. En este sentido, resulta pertinente considerar variables contextuales como el ambiente y las relaciones familiares, debido a su posible función como factores de apoyo o amortiguadores del estrés académico. Esto aportará evidencia relevante para comprender el bienestar estudiantil en carreras técnicas y científicas universitarias contemporáneas.
Participaron 85 estudiantes de segundo y octavo semestre de las licenciaturas en Ingeniería en Sistemas, Industrial, Mecatrónica y Petrolera de una universidad privada en Veracruz. La muestra fue no probabilística por conveniencia, integrada por quienes aceptaron participar voluntariamente mediante consentimiento informado. Se excluyeron alumnos no regulares y se eliminaron cuestionarios incompletos o sin aceptación del consentimiento dando por perdidos 23 respuestas y analizando el total de 62 participantes. Se aplicó el Inventario SISCO del Estrés Académico (Barraza), instrumento autoadministrado de 31 ítems tipo Likert, con consistencia interna reportada superior a .80. Para evaluar la autoeficacia se utilizó la Escala de Autoeficacia Percibida Específica para el Contexto Académico (EAPESA), compuesta por 10 ítems tipo Likert, con coeficientes de confiabilidad reportados de .91 en población universitaria. Asimismo, se incorporó un cuestionario estructurado, Cuestionario Personal para los alumnos (ESO) para explorar variables relacionadas con el ambiente y las relaciones familiares. La aplicación se realizó de manera colectiva en aulas universitarias. Los datos fueron capturados por Excel y Jamovi. Se elaboraron tablas descriptivas y gráficas para organizar la información; se calcularon estadísticos descriptivos, se realizaron pruebas de normalidad y pruebas t para muestras independientes con el fin de comparar grupos por semestre y para mostrar la relación entre el estrés académico y la autoeficacia se utilizaron pruebas de correlación. Estos procedimientos permiten presentar los resultados de manera clara y coherente con los objetivos del estudio.
Los resultados obtenidos permiten describir el comportamiento del estrés académico y la autoeficacia percibida en estudiantes universitarios de segundo y octavo semestre, así como analizar la relación entre ambas variables, dando respuesta a las preguntas de investigación y a los objetivos planteados. En relación con el estrés académico los estudiantes de segundo semestre (n= 27) presentaron una media de 74.8 puntos (DE= 19.40), correspondiente a un nivel moderado de estrés mientras que los estudiantes octavos semestre (n= 35) obtuvieron una media superior de 86.30 )DE= 16.70), Indicando niveles moderados altos. En la muestra total (N= 62), la media fue de 81.30 y la mediana de 84 lo que refleja que la mayoría de los participantes experimentan niveles moderados a elevados de estrés académico. Las pruebas de normalidad mostraron valores no significativos (p > .05), lo que indica una distribución aproximadamente normal de los datos. La comparación entre grupos mediante la prueba t para muestras independientes reveló diferencias significativas en los niveles de estrés académico según el semestre cursado, t(60) = -2.50, p = .015, evidenciando que los estudiantes de octavo semestre presentan mayores niveles de estrés que los de segundo semestre. Respecto a la autoeficacia percibida, los estudiantes de segundo semestre (n= 39) obtuvieron una media de 2.80 (DE =0.70), mientras que los de octavo semestre (n= 46) presentaron una media ligeramente mayor de 2.90 (DE= 0.74), lo que indica niveles moderados de autoeficacia académica en ambos semestres. La dispersión de los puntajes sugiere una variabilidad individual considerable, aunque con una tendencia ligeramente superior en los estudiantes de semestres avanzados. En cuanto a la relación entre el estrés académico y la autoeficacia, se observó una tendencia negativa en los estudiantes de segundo semestre, indicando que a mayores niveles de estrés se asocian menores niveles de autoeficacia. En contraste, en los estudiantes de octavo semestre se identificó una ligera tendencia positiva, lo que sugiere una mayor capacidad de afrontamiento ante las demandas académicas. Finalmente, aunque se identificaron estructuras familiares predominantemente nucleares y relaciones parentales mayoritariamente positivas, estos factores no eliminaron la presencia de niveles elevados de estrés académico, especialmente en semestres avanzados, lo que sugiere que las exigencias académicas influyen significativamente en el bienestar psicológico del estudiante y no la familia en ellos.
En conclusión, los hallazgos nos permiten cumplir el objetivo de analizar la relación entre el estrés académico y autoeficacia percibida por los estudiantes, así como comparar sus niveles según sean de segundo u octavo semestre. Se identificó que los alumnos de octavo semestre presentan niveles significativamente más altos de estrés académico que los de segundo semestre, evidenciando un incremento de las demandas académicas en etapas avanzadas de la formación profesional. En cuanto a la autoeficacia, ambos grupos mostraron niveles moderados, pero con una tendencia superior en los estudiantes de octavo semestre. La relación entre variables mostró una tendencia negativa en segundo semestre y ligeramente positiva en octavo, lo que sugiere que la experiencia en el desarrollo académico podría favorecer con mayores recursos de afrontamiento. Y aunque predominan estructuras familiares nucleares y relaciones positivas, estos factores no reducen de manera significativa el estrés en semestres avanzados, destacando la influencia central de
Contreras Lira Lizeth Anahí Sampieri Peralta Maria Fernanda Reyes Domínguez Genoveva Genyen

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Elizabeth Mijangos CruzElizabeth Mijangos CruzKarla Yunuén Guzmán CarrilloAhmed Ali Asadi González
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Describir los diferentes tipos de exposición traumática y la intensidad de los síntomas postraumáticos reportados en mujeres con desplazamiento forzado en albergues
Actualmente, de acuerdo con ACNUR, se registra en todo el mundo 120 millones de personas desplazadas por la fuerza, de las cuales el 50% son mujeres, personas que se vieron obligadas a abandonar sus hogares por razones como la guerra, la persecución, la violencia o los desastres naturales. Se estima una prevalencia de trastornos mentales de 22.1%, entre ellos el trastorno de estrés postraumático, en poblaciones afectadas por conflictos. Es frecuente que las mujeres experimenten diferentes formas de discriminación y son más vulnerables a la violencia y explotación no solo en su trayecto sino antes del mismo. Existe limitada evidencia en contextos fronterizos del norte de México, por ello se considera relevante esta propuesta que puede generar resultados para tener una base sólida a partir del cual generar recomendaciones y para acciones o programas específicos para la región. Ante lo anterior, las mujeres enfrentan esta situación no solo con una especial vulnerabilidad sino con impactos a su salud. En este contexto, existe una necesidad de implementar intervenciones de salud para reducir la carga elevada de trastornos mentales en esta población.
Esta investigación fue aprobada por un Comité Científico y de Bioética. Se aplicó un cuestionario de datos sociodemográficos de creación propia y la Escala de Gravedad de Síntomas de Estrés Postraumático (EGS-R) en albergues de una ciudad fronteriza entre México y Estados Unidos, consta con 21 ítems con una alta consistencia interna (α = .91), buena validez discriminante (g = 1.27) y una buena validez convergente (rbp=.98). El diseño fue no experimental, transversal y descriptivo con un muestreo no probabilístico, se realizaron análisis descriptivos en la escala total y sus dimensiones. La población estuvo conformada por 53 mujeres migrantes con desplazamiento forzado en albergues en una ciudad fronteriza de México.
La muestra estuvo conformada por 53 mujeres migrantes en situación de desplazamiento forzado, en dos albergues en la ciudad de Tijuana, Baja California. Del total, 40 eran de nacionalidad mexicana y 13 extranjeras. En relación a la edad, osciló entre los 18 y 70 años (M=34.74, DE=12.21). En cuanto al tipo de evento traumático reportado, las amenazas fueron la categoría más reportada (54.7%), seguido del asesinato de un familiar o persona cercana (18.9%). El tipo de exposición más frecuente con un 60.4% fue la exposición directa. El 64.2% mencionó haber recibido algún tratamiento posterior al evento. La consistencia interna del EGS-R fue buena para la escala total (α-0.877). Por dimensiones los valores del alfa de Cronbach fueron: somatización (α=0.795), evitación (α=0.807), alteraciones en el estado de ánimo (α=0.653) y activación (α=0.589). Los resultados del EGS-R muestran que la intensidad de los síntomas postraumáticos en las mujeres migrantes desplazadas presentó una media total de 20.11 (10.74). Por dimensiones, la activación y reactividad psicobiológica presentó la media más alta (M=6.06, DE=3.5) indicando que las participantes y reactividad frente a estímulos relacionados con el trauma; seguida de las alteraciones cognitivas y del estado de ánimo (M=4.83, DE=2.68), la reexperimentación (M=5.02, DE=3.57) y evitación conductual (M=4.2, DE=2.68).
Los resultados indican, que las mujeres en situación de desplazamiento forzado presentan síntomas postraumáticos de intensidad moderada, predominando la actuación y reactividad psicofisiológica. Lo anterior, indica que las participantes mantienen un estado de alerta constante frente a eventos traumáticos lo que impacta su bienestar. Estos hallazgos refuerzan la necesidad de desarrollar intervenciones en salud mental comunitarias en albergues, con un enfoque integral que incluya acompañamiento psicológico y prevención del trauma, que sean específicos para esta población en contextos fronterizos, así como políticas y programas locales para fortalecer entornos de apoyo seguros para las mujeres migrantes desplazadas.
Elizabeth Mijangos Cruz Karla Yunuén Guzmán Carrillo Ahmed Ali Asadi González

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Marisol Arce BeltránDiego Beltrán GonzalesGloria Samantha Isabel García EspinozaAna Monserrat Valenzuela FloresDavid Moreno Candil
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Analizar la relación entre la proximidad psicosocial al narcotráfico y la preferencia por la narcoestética femenina en Culiacán, así como la influencia del sexo en esta.
El narcotráfico es un fenómeno que, en Sinaloa, particularmente en Culiacán, ha estado presente durante una parte importante de su historia, llegando a establecerse en el contexto social, histórico y cultural. Esta presencia histórica ha contribuido a que, en diversos estudios se documente un grado de proximidad psicosocial al narcotráfico de parte de ciertos sectores de la población, particularmente las y los jóvenes. El concepto de proximidad psicosocial remite a la disposición/intención de acercarse y/o generar una conexión emocional y social entre individuos, lo que facilita la interacción, la formación de relaciones y la influencia mutua. Al extender este concepto al fenómeno del narcotráfico se alude a que, al estar en contacto con esta actividad y sus agentes, los sujetos van construyendo representaciones, posicionamientos y valoraciones que pueden asociarse a visiones positivas y/o permisivas sobre el narcotráfico, su cultura y los narcotraficantes. Uno de los elementos que caracteriza la narcocultura es su estética, la cual tiene una de sus principales manifestaciones en los cuerpos, particularmente en los de las mujeres. La narcoestética objetiviza a la mujer y la empuja a cumplir estándares de belleza que son difíciles o riesgosos de alcanzar de manera natural. Este concepto es atravesado por la noción de violencia estética, la cual es definida como una imposición a las mujeres de cumplir con estándares de belleza, los cuales pueden ser caracterizados como gordofóbicos, racistas, gerontofóbicos y sexistas. La literatura menciona como la cultura del narco reproduce también estas violencias, ya que se ve atravesada por la voluptuosidad y la exageración. Por todo lo planteado surge la pregunta: ¿Qué relación existe entre la proximidad al narcotráfico y el gusto por la imagen de la feminidad buchona?
El presente estudio forma parte de una investigación más amplia sobre la narcoestética en Sinaloa. Se trata de un estudio transversal de alcance correlacional (Coolican, 2005). Se utilizó un muestreo no probabilístico por oportunidad y por cuotas de 260 sujetos con un rango de 18 a 76 años, residentes de Culiacán y sus inmediaciones. Se utilizaron dos instrumentos: 1) La Escala de Gusto por la Narcoestética Femenina (EGNF) que fue desarrollada como parte de la investigación de la que el presente estudio se desprende; y 2) la Escala de Proximidad Psicosocial al Narcotráfico ([EEPN] Moreno Candil, 2014: Moreno Candil y Flores Palacios, 2015). La EGNF explora a través de estímulos visuales (i.e. imágenes) el grado en que las personas gustan de elementos característicos de la estética “buchona”. Por su parte, la EPPN consta de 32 reactivos en formato tipo likert a seis puntos que exploran distintas formas de expresar proximidad al narcotráfico y sus agentes. Ambas escalas arrojaron valores aceptables de consistencia interna evaluados a través de los estadísticos de alfa de Cronbach y omega de McDonald (>0.70). Los instrumentos fueron aplicados de forma simultánea a las y los participantes, a fin de disminuir los posibles efectos de cansancio, como la posible influencia de un instrumento sobre otro (e.g. sesgar las respuestas), se utilizó la técnica de contrabalanceo (Coolican, 2005), por lo que, la mitad de las y los participantes respondieron primero la EGNF y después la EPPN, y la otra mitad respondió los instrumentos en orden inverso. Los datos se vaciaron en una base de datos del programa Excel y posteriormente se exportaron al programa JASP (JASP Team, 2025). Se realizaron pruebas de correlación, así como contrastes de grupos independientes a partir de las variables de agrupación consideradas (i.e. grupo generacional y sexo).
Se encontraron relaciones estadísticamente significativas entre el gusto por la narcoestéstica y la proximidad psicosocial al narcotráfico (r=0.459, p<0.01), esto es, se asocia el gusto por la narcoestética femenina con una mayor proximidad psicosocial al narcotráfico y sus agentes. El sexo también parece incidir en ambas variables, al comparar las medias del sexo masculino con el femenino se encontraron diferencias estadísticamente significativas en el guasto por la narcoestética femenina (T=3.169, p<0.01) y la proximidad psicosocial al narcotráfico (T=2.215, p<0.05), siendo los hombres quienes reportaron puntuaciones promedio mayores en ambas variables. De lo anterior se puede resaltar que, el caso del sexo masculino en promedio tiende a tener un mayor gusto por la narcoestética que el sexo femenino, y a su vez el sexo masculino también es el que tiene una mayor proximidad al narcotráfico. En lo referente a la edad, pese a que las y los participantes de menor edad reportan valores más altos en la proximidad psicosocial al narcotráfico, no se encontraron relaciones estadísticamente significativas entre la edad y el gusto por la narcoestética femenina.
La presencia histórica del narcotráfico en Culiacán ha tenido distintos efectos en la ciudad y su población, los más visibles son quizás la violencia e inseguridad que se manifiestan en los homicidios, desapariciones forzadas, enfrentamientos que vive cotidianamente la población. Pese a estos estragos, diversos estudios han mostrado valoraciones positivas y permisivas de parte de ciertos sectores de la sociedad (Moreno Candil et al., 2016; Moreno Candil y Flores Palacios, 2015). Los resultados del presente estudio ponen de manifiesto una extensión más de las violencias del crimen organizado, la relación positiva entre la proximidad psicosocial al narcotráfico y el gusto por la narcoestética femenina muestran una proclividad a aceptar e incluso promover la violencia estética contra la mujer. Es importante analizar estos vínculos a mayor profundidad.
Diego Beltrán Gonzales Gloria Samantha Isabel García Espinoza Ana Monserrat Valenzuela Flores David Moreno Candil

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Alam Ibarra RomeroManuel Alejandro Mejía RamirezAgustín Cardoso RoblesAlam Ibarra RomeroMaría Antonieta Bobes Leon
Aula 10401 · 04:00 pm - 04:19 pm
Evaluar las propiedades psicométricas de versiones alternativas de la PI20 a partir de la sustitución de cinco ítems alternativos para evaluar prosopagnosia del desarrollo en México.
Alrededor de un 2% de la población presenta dificultades congénitas para reconocer a las personas por su cara, que es una condición llamada “prosopagnosia del desarrollo”. Las personas con esta condición presentan como consecuencia dificultades sociales a lo largo de la vida que en muchas ocasiones se mantienen sin explicaciones claras, o se interpretan como desinterés social. El diagnóstico de esta condición requiere un autorreporte de las dificultades a lo largo de la vida, así como pruebas objetivas del reconocimiento facial. El Índice de Prosopagnosia de 20 ítems (PI20) es un instrumento de autorreporte diseñado para identificar dificultades en el procesamiento facial que ha demostrado ser una herramienta útil para el tamizaje de prosopagnosia del desarrollo en distintas adaptaciones culturales. El instrumento consta de 20 reactivos tipo Likert de cinco puntos y fue adaptado recientemente al español, mostrando un desempeño adecuado como instrumento de autorreporte para la detección de dificultades en el reconocimiento facial dentro del contexto cultural de México. Sin embargo, los análisis psicométricos iniciales evidenciaron que algunos reactivos (ítems: 3, 8, 9, 17 y 19) presentaban bajo rendimiento para la identificación de prosopagnosia del desarrollo, lo que motivó la necesidad de un análisis detallado a nivel de ítems. Este estudio reutilizó los datos recabados en el estudio de adaptación de la PI20 a español mexicano para evaluar cinco ítems adicionales (ítems 21, 22, 23, 24 y 25), con el fin de estimar la mejora en la propiedades psicométricas de la escala si se sustituyen cinco de los ítems originales.
Participaron 302 personas adultas de la población general, reclutadas mediante una invitación abierta difundida en plataformas digitales. Una submuestra de 31 personas contestaron un retest de los instrumentos aplicados. Los criterios de inclusión fueron ser mayor de edad, contar con dominio funcional del idioma español y aceptar participar de manera voluntaria. Se excluyeron registros incompletos, respuestas inconsistentes y casos que no cumplieron criterios mínimos de calidad de respuesta. Todos los participantes otorgaron su consentimiento informado. El proyecto fue aprobado por el Comité de Ética en Investigación de CETYS Universidad (#D-CEI154). Los participantes contestaron la versión del PI20 adaptada a español mexicano, cuya adaptación se realizó siguiendo las directrices internacionales de la International Test Commission (ITC). Además de los 20 ítems originales, contestaron 5 ítems alternativos (ítems 21 al 25) que fueron propuestos a partir del mismo proceso de adaptación que incluyó traductores independientes y entrevistas cognitivas. Para evaluar de manera objetiva la memoria de rostros, se aplicó el Cambridge Face Memory Test (CFMT); para evaluar los procesos perceptuales de rostros, se aplicó el Cambridge Face Perception Test (CFPT); y el Cambridge Car Memory Test (CCMT) evalúa memoria de carros, sirviendo como medida discriminante. Los instrumentos se aplicaron por computadora en PsychoPy a través de la plataforma Pavlovia. Los datos fueron depurados y analizados mediante estadística descriptiva e inferencial en el lenguaje R en RStudio. Se realizaron análisis descriptivos, análisis factoriales confirmatorios (usando paquete lavaan), estimaciones de consistencia interna (usando paquete psych) y correlaciones con las otras pruebas de rendimiento. A partir de la sustitución de ítems con bajo desempeño por los ítems alternos, se generaron tres versiones alternas del instrumento (Modelos 1–3). Las versiones 1 y 2 contemplan sustituciones parciales, mientras que la versión 3 sustituye los cinco reactivos identificados como problemáticos.
Debido a que esta fue una muestra de la población general, donde se espera que la mayoría no presente dificultades en la percepción facial, las medias de los ítems se esperaban por debajo del punto medio de la escala, resultados que se mostraron en casi todos los ítems, exceptuando los ítems 3, 8, 9, 17 y 19. Se evaluó un modelo unidimensional de los 20 ítems originales del PI20 mediante análisis factorial confirmatorio (AFC), encontrando que los mismos ítems mostraron ajustes pobres con el factor latente. Surgieron cuatro versiones unidimensionales alternativas: la versión original (Modelo 0), dos versiones con sustitución parcial de ítems (Modelos 1 y 2) y un modelo con sustitución completa de los ítems problemáticos (Modelo 3). Los AFC mostraron que todos los modelos presentaron índices de ajuste aceptables. Los Modelos 1 y 2 mostraron ligeras mejoras en los índices de ajuste global respecto al modelo original, mientras que el Modelo 3 mantuvo un ajuste comparable, con mejores cargas factoriales de varios ítems sustituidos. En particular, los ítems alternativos 21, 22 y 25 alcanzaron cargas factoriales superiores a 0.40, mientras que los ítems 23 y 24 siguen por debajo de 0.40 pero con mejor desempeño que los ítems que sustituyeron (≥ 0.30). La sustitución tuvo mejor interacción con el factor latente de dificultades en el reconocimiento facial. La consistencia interna del Modelo 3 presentó los valores más altos, con un alfa de Cronbach (0.87) y un omega de McDonald (0.88) superiores al modelo original, lo que respalda una estructura unidimensional más robusta. El análisis de fiabilidad test–retest para el Modelo 3, evaluado mediante el coeficiente de correlación intraclase (ICC2,1), obtuvo una confiabilidad levemente más alta que las demás versiones (ICC = 0.848). Las correlaciones entre las puntuaciones del PI20 y las pruebas de rendimiento mostraron asociaciones negativas y significativas con el Cambridge Face Memory Test (CFMT, r=-.22, p<.001), apoyando la validez convergente. Por el contrario, las correlaciones con el Cambridge Car Memory Test (CCMT, r=-.10, p=.07) y el Cambridge Face Perception Test (CFPT, r=.06, p=.27) fueron bajas y no significativas, lo que respalda la validez discriminante del instrumento.
La Versión 3 del PI20, que sustituye 5 reactivos originales, presenta mejores cargas factoriales y una consistencia interna superior, manteniendo una estructura unidimensional robusta y una adecuada estabilidad temporal. Asimismo, las correlaciones con pruebas de rendimiento confirmaron la validez convergente con el CFMT y la validez discriminante con el CCMT, replicando el patrón observado en la versión original. Los resultados indican que la sustitución de ítems mejora el desempeño psicométrico del PI20 sin comprometer su estabilidad ni su validez. La versión de la PI20 con los cinco ítems problemáticos sustituidos se mantiene como una alternativa válida y confiable para la evaluación de dificultades en el reconocimiento facial, implementando variaciones en los reactivos para la investigación psicométrica y la evaluación cognitiva en población mexicana.
Manuel Alejandro Mejía Ramirez Agustín Cardoso Robles Alam Ibarra Romero María Antonieta Bobes Leon

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Diego Beltrán GonzálezGloria Samantha Isabel García EspinozaDavid Moreno CandilDulce Valeria Puga MéndezAna Monserrat Valenzuela Flores
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Analizar la estructura de las representaciones sociales alrededor de la estética de la mujer buchona.
Resulta innegable que el narcotráfico se ha convertido en un elemento constante en la cotidianeidad de nuestro país, la violencia que emerge de esta actividad ha tocado de forma directa o indirecta a cientos de miles de personas en todo el territorio nacional. Aunado a esta violencia, el narcotráfico ha dejado su huella también en la cultura y valores de la sociedad, estableciendo formas de pensar, ser, tener, aspirar y mostrarse que trascienden a quienes se dedican a esta actividad. De este modo, llegamos a la noción de “buchona”, término que se ha popularizado en diversos medios para aludir cierto tipo de mujer que se asocia al mundo del narcotráfico; comúnmente como el interés sentimental-sexual de un narcotraficante (i.e. buchón), o bien, que aspira a ocupar dicho rol. Las buchonas encarnan la cosificación del cuerpo femenino característica del narcomundo, la mujer-trofeo, la mujer-objeto, la mujer descartable. Al igual que el narcotráfico y la narcocultura, las “buchonas” están estrechamente vinculadas al estado de Sinaloa y, particularmente, a la ciudad de Culiacán, a tal grado que sus rasgos se han extendido a la mujer culiacanense. De ahí, resulta de interés explorar cómo desde estos contextos se define y valora a estas mujeres. Las representaciones sociales (RS) son una forma de pensamiento social que surge de la interacción y comunicación de las y los integrantes de un grupo; a través de éstas se establece, entre otras cosas, qué es y cómo relacionarse con objetos socialmente relevantes. Así, el estudio de la RS de la mujer buchona puede brindar elementos para comprender las formas en que la sociedad construye y se relaciona con estas mujeres.
Este trabajo se desprende de una investigación más amplia sobre la narcoestética en Sinaloa. El presente corresponde a un estudio descriptivo transversal en el que participaron 160 personas seleccionadas mediante un muestreo no probabilístico por oportunidad y cuotas (Coolican, 2005) a partir del sexo y grupo generacional. Como criterios de inclusión se consideraron: 1) Residentes de Culiacán o zonas aledañas; 2) Ser mayor de 18 años y menor de 30, o bien mayor de 40 años, lo anterior a fin de establecer una brecha generacional entre las y los participantes del estudio; y 3) Disposición de participar en el estudio. Para la obtención de los datos, en concordancia con la propuesta estructural de las representaciones sociales (Abric, 2001), se utilizó un cuestionario de libre asociación, contextualización semántica y evocación jerarquizada (Moliner y Lo Monaco, 2019). Se solicitó a las y los participantes producir tres respuestas a partir de la siguiente inducción: “Piense en una buchona, ¿qué aspectos de la apariencia física y/o estética (ejemplo: vestimenta, accesorios, maquillaje, cuerpo) vienen a su mente?”. Tras obtener las respuestas, se realizó un análisis de sinonimia con el propósito de simplificar las respuestas evocadas, posteriormente se vaciaron los datos en el Software Iramuteq 0.8 y se realizaron análisis prototípicos y de similitud para explorar la estructura de la representación social de la estética buchona.
En total se evocaron 68 códigos distintos, de los cuales 37 corresponden a Hapax (frecuencia de 1), mientras que los 31 códigos restantes agrupan el 89% de la frecuencia total. Siguiendo la lógica del criterio de importancia-frecuencia, para el análisis prototípico se establecieron como puntos de corte una frecuencia promedio de 10.54 y un valor promedio de 21.35. De este modo, se encontró que los códigos “operaciones”, “maquillaje llamativo”, “ropa de marca”, “ropa llamativa”, “pelo largo”, “accesorios llamativos” y “ropa pegada” probablemente correspondan al núcleo de la representación social de la estética de la mujer buchona al ser los elementos que tuvieron mayor frecuencia y fueron sistemáticamente considerados los más importantes. Vale la pena mencionar que el código “operaciones" es el que concentra la mayor frecuencia y mayor valor de todos los conceptos evocados, por sí solo representa el 21% de la frecuencia total y el 27% del valor total atribuido a las respuestas. No se encontraron elementos que se agruparan en la zona de contraste, lo que podría significar que estamos ante una representación homogénea. La primera periferia está integrada por los códigos “uñas llamativas” y “pelo lacio". Por último la segunda periferia se conforma de codigos como “labios botox”, “cuerpo voluminoso”, “pelo negro” , “pantalones pegados”, “extensiones de cabello”, “pechos grandes”, “accesorios de oro”, etc. La periferia de la representación alude a aquellos elementos que circulan en el discurso social en torno a la estética de las buchonas pero no son consensuales, es decir reflejan experiencias particulares al fenómeno. De manera preliminar se observan algunas temáticas que emergen en la representación como operaciones, maquillaje, estilo de ropa y cabello.
De manera preliminar, los resultados muestran una representación muy consolidada de la estética de la mujer luchona en la población de Culiacán. Se observa que la idea social de las buchonas se construye en torno al concepto de operaciones, que al ser explicado por las y los participantes se aludía a la artificialidad, la voluptuosidad, la exageración, entre otras. Lo relevante de estas ideas es cómo remiten a una forma de violencia estética, donde se vuelve aceptable la mutilación del cuerpo a fin de cumplir con estándares de belleza (Pineda, 2020). Lo anterior resulta preocupante pues de la mano de esta forma de violencia aparecen aspectos como la gordofobia, la cosificación de la mujer, la perpetuación de la mujer trofeo, que son formas en la que se sigue vulnerando a la mujer en la sociedad. Los resultados de este estudio sirven para explorar formas de violencia que tienden a ser
Gloria Samantha Isabel García Espinoza David Moreno Candil Dulce Valeria Puga Méndez Ana Monserrat Valenzuela Flores

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Gloria Lizeth Alcantar Borbón
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Fortalecer las habilidades sociales de los alumnos mediante una intervención psicoeducativa, contribuyendo así al desarrollo integral del estudiante y a la mejora de la convivencia escolar.
El proyecto “Corazones que aprenden” se realizó con alumnos de cuarto grado de la primaria “Belisario Domínguez” en Navojoa, Sonora, quienes presentaban dificultades en comunicación, manejo emocional y convivencia. Se aplicó el Cuestionario de Habilidades Sociales para Niños de 8 a 11 años antes y después de una intervención que abarco 8 sesiones intermedias y 10 en total contando la aplicación del cuestionario, basada en actividades lúdicas, dinámicas cooperativas y ejercicios de comunicación. Los resultados mostraron mejoras significativas en las habilidades sociales del grupo, especialmente en la interacción, la expresión emocional y la resolución de conflictos. La intervención permitió fortalecer la convivencia y evidenció la importancia de integrar programas socioemocionales dentro del entorno escolar.
El presente proyecto de intervención social se realizó con alumnos de 4° grado de la Escuela primaria "Belisario Dominguez", ubicada en Navojoa, Sonora, México, frente al insttuto tecnológico de Sonora (ITSON) sur. El grado el cual se trabajo pertenece al turno vespertino. El cual estuvo conformado poe 23 estudiantes (8 mujeres y 15 hombres), con edades entre 8 y 10 años. Se aplico como evaluación inicial y final el Cuestionario de habilidades sociales para niños de 8 a 11 años, elaborado por el ministerio de salud de Perú (2012). El instrumento consta de 42 ítems distribuidos en cinco dimensiones: comunicación, expresión de sentimientos, agresión, manejo de estrés y derechos y obligaciones, con la escala tipo likert de cinco opciones (nunca a siempre). En el presente proyecto se garantizo la validez del contenido, ya que el instrumento evaluación directamente las dimensiones teóricas que se pretendían intervenir y corresponde al rango de edad de los participantes, lo que aseguró su pertenencia y comprensión. Asimismo mostró confiabilidad adecuada en la aplicación, observando consistencia en las respuestas y estabilidad en la medición del entre el pre-test y el pos-test, lo que permitió comparar los resultados de manera objetiva. El estudio siguió el diseño preexperimental de tipo pre-test - pos-test con un solo grupo. La intervención constó de 10 sesiones con una duración de 2 horas cada una realizada en el periodo del 4 de octubre del 2025 al 16 de noviembre del 2025. La primera sesión se destino a la evaluación diagnóstica y la última a la evaluación final; las ocho sesiones intermedias se enfocaron en fortalecer las áreas con mayores deficiencias detectadas. Los datos fueron analizados mediante el programa estadístico SPSS para determinar el impacto de la intervención.
En la evaluación diagnostica inicial, el 52.17% de los estudiantes se ubico en nivel alto de habilidades sociales, el 43.48% en el nivel medio y el 4.35% en nivel bajo. Aunque la mayoría del grupo se encontraba en nivel alto, el análisis por dimensiones permitió identificar áreas específicas con puntuaciones relativamente menores, particularmente en manejo de estrés, control de conductas agresivas y habilidades de comunicación vinculadas con la escucha activa y la resolución de conflictos. Estas áreas coincidían con la problemática detectada inicialmente y con los objetivos específicos del proyecto. Tras la implementacion de la intervención, la evaluación final evidenció modificaciones favorables tanto en las puntuaciones globales como en las dimensiones trabajadas. Se observo un incremento en el porcentaje de estudiantes ubicados en nivel alto y una disminución en los niveles medios y bajo, lo que indica un desplazamiento positivo en la distribución general de habilidades sociales del grupo. Las mejoras más consistentes se registraron en comunicación y expresión de sentimientos, reflejadas en mayor uso de conductas asertivas, respeto por turnos de participación y mejor expresión emocional. En la dimensión de agresión se identifico una reducción en respuestas impulsivas y conflictos verbales, mientras que en manejo del estrés se observo mayor autorregulacion entre situaciones frustrarte. En derechos y obligaciones se evidenció mayor cumplimiento de acuerdos y respeto por normas grupales, fortaleciendo la convivencia escolar. El análisis comparativo entre el pre-test y pos-test se realizó mediante el programa SPSS, utilizando procedimientos acordes al diseño preexperimental con mediciones relacionadas. Los resultados mostraron diferencias favorables entre ambas mediciones, lo que permite afirmar que la intervención contribuyó al logro del objetivo general: fortalecer las habilidades sociales del grupo. En conjunto los hallazgos responden a la pregunta de investigación al evidenciar cambios positivos en las áreas inicialmente detectadas como prioritarias, demostrando la pertenencia y efectividad de la intervención en el contexto escolar.
Al finalizar el proyecto “Corazones que aprenden”, fue posible ver con mayor claridad cómo la convivencia entre los estudiantes está estrechamente relacionada con sus habilidades emocionales y sociales. Lo que al inicio parecía solo un conjunto de conductas difíciles peleas constantes, falta de escucha, poca empatía y resistencia para trabajar en equipo, terminó mostrando que los niños necesitaban herramientas para entenderse a sí mismos y a los demás. Este proceso permitió reconocer que la escuela no solo enseña conocimientos, sino que es un espacio donde los estudiantes aprenden a convivir, expresarse y relacionarse de manera sana. Una de las principales conclusiones es que la problemática detectada no era un simple “mal comportamiento”, sino la expresión de emociones que los estudiantes no sabían manejar. Muchos no podían identificar cómo se sentían, otros no sabían cómo comunicarlo y algunos reaccionaban desde la impulsividad.

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Javier Renato Enriquez MendozaGabriela Desiree Silva VillalpandoOlimpia Salazar Serrano
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Crear ambientes positivos a través de la manipulación del ambiente socio-físico y la difusión de datos de epidemiología conductual, reglas de conducción y recomendaciones dirigido a la comunidad estudiantil de la Universidad de Sonora para la prevención de siniestros viales
La seguridad vial en espacios universitarios es un elemento fundamental para garantizar la movilidad segura de estudiantes, docentes y personal administrativo. Dentro de los espacios para estacionarse se suelen presentar una diversidad de conductas, entre ellas algunas de riesgo como exceso de velocidad, aceleraciones bruscas, distracciones al conducir y uso inadecuado de los cajones de estacionamiento. Estas conductas pueden incrementar la probabilidad de incidentes viales y afectar un ambiente de convivencia dentro del campus. En el estacionamiento universitario donde se desarrolló el presente estudio se identificaron diversas conductas de riesgo durante una evaluación inicial, entre ellas exceso de velocidad, acelerones, maniobras evasivas, música a volumen alto y estacionamientos incorrectos. La alta frecuencia de estas conductas evidenció la necesidad de implementar una intervención orientada a mejorar la seguridad vial mediante estrategias accesibles y de bajo costo. La intervención se fundamentó en principios de la modificación de conducta, especialmente en técnicas como el modelamiento, el refuerzo social positivo, el castigo positivo y la inducción situacional. El modelo utilizado en el que se fundamentó esta intervención es el Modelo de Ambientes Positivos dentro del campo de la psicología ambiental, con el propósito de integrar el bienestar humano con la sostenibilidad socioecológica. Desde este enfoque se plantea que un ambiente no puede considerarse positivo únicamente por cubrir necesidades inmediatas, sino que debe también generar condiciones que aseguren la conservación de recursos y la calidad de vida en el futuro. Así, el ambiente se entiende como un sistema sociofísico recíproco, en el que las personas reciben beneficios materiales, sociales y psicológicos, al mismo tiempo que se ven motivadas a desplegar conductas de cooperación y cuidado que permiten mantener dichos beneficios a largo plazo.
El diseño del estudio fue cuasiexperimental con medición pretest–postest, ya que los estudios cuasiexperimentales se caracterizan por la ausencia de asignación aleatoria, aunque mantienen la manipulación de variables independientes (Hernández Sampieri et al., 2022). La investigación se llevó a cabo en el estacionamiento multinivel de la Universidad de Sonora, campus Hermosillo. La muestra fue de tipo abierta y no probabilística, integrada por todos los usuarios que ingresaron al estacionamiento durante los periodos de observación. No se establecieron criterios de exclusión específicos debido al carácter público del espacio, únicamente se descartaron registros incompletos o no observables. En cuanto a las consideraciones éticas, el estudio se realizó mediante observación no intrusiva, sin registro de datos personales ni identificación de los conductores, El procedimiento consistió en primer lugar en presentar el programa y solicitar autorización al personal de seguridad universitaria. Posteriormente, se diseñaron formatos de observación de ocurrencia continua para el registro de conductas de riesgo operacionalizadas de freno abrupto, derrape, maniobras de evasión, acelerón, exceso de velocidad, manipulación de dispositivos dentro del vehículo, acciones personales y música alta, así como un formato adicional para registrar el uso correcto o incorrecto de los cajones de estacionamiento. La evaluación inicial (pretest) se realizó durante una semana en dos turnos diarios, matutino y vespertino. La intervención se implementó durante dos semanas mediante la colocación de señalamientos de ALTO, la difusión de mensajes preventivos a través de carteles, posters y volantes, así como la colocación de stickers no adheridos en vehículos que hacían uso incorrecto de los cajones de estacionamiento. Finalmente, se llevó a cabo una evaluación final (postest) bajo las mismas condiciones que el pretest. Los datos se analizaron mediante conteos de frecuencia y comparaciones descriptivas, y se calculó la confiabilidad Interobservador mediante el porcentaje de acuerdo.
Los resultados del estudio evidencian que la intervención basada en la manipulación del ambiente sociofísico tuvo un efecto favorable sobre las conductas viales de los usuarios del estacionamiento universitario, dando respuesta directa a la pregunta de investigación y a los objetivos planteados basados en el modelo de amientes positivos (Corral, V., et al. 2014). El análisis de los datos se realizó mediante estadísticos descriptivos, utilizando frecuencias absolutas y porcentajes, así como comparaciones pretest-postest, lo que permitió identificar cambios conductuales relevantes. En relación con las conductas viales de riesgo, se observó una disminución en aquellas de mayor prevalencia inicial. El exceso de velocidad presentó reducciones superiores al 70% tras la intervención, mientras que los acelerones disminuyeron en más del 80% en ambos turnos de observación. Estas reducciones sugieren una mejora sustancial en la autorregulación de la velocidad dentro del estacionamiento. Asimismo, las conductas vinculadas a la distracción al volante mostraron descensos importantes: la manipulación de dispositivos electrónicos se redujo aproximadamente entre 40% y 50%, mientras que las acciones personales disminuyeron entre 60% y 70%, lo que indica una mayor atención durante la conducción. La música a volumen alto, si bien se mantuvo como una conducta frecuente, presentó reducciones moderadas que oscilaron entre 25% y 35%, reflejando un cambio parcial en el control del comportamiento. Por su parte, las conductas de baja frecuencia inicial, como derrapes, frenados abruptos y maniobras evasivas, mostraron reducciones cercanas o superiores al 80%, llegando en algunos casos a desaparecer completamente durante la fase posterior a la intervención. En cuanto al uso de los cajones de estacionamiento, los análisis porcentuales mostraron una mejora clara en el cumplimiento de las normas espaciales. Los porcentajes de estacionamiento incorrecto disminuyeron de rangos iniciales aproximados de 5%–7.5% a valores cercanos al 2%–4% en el periodo posterior, tanto en turnos matutinos como vespertinos. Esto representa una reducción relativa de hasta el 50% en el mal uso de los espacios, aun en contextos de alto flujo vehicular. Finalmente, la confiabilidad interobservador, calculada mediante el porcentaje de acuerdo, se mantuvo mayoritariamente por encima del 80%, lo que respalda la consistencia de los registros y la solidez de los análisis realizados (Barraca, M., 2018). Los resultados muestran que la intervención fue efectiva para reducir conductas viales de riesgo y promover prácticas de movilidad más seguras y cooperativas en un contexto universitario.
Los resultados indican que la creación de ambientes positivos mediante la manipulación del entorno sociofísico fue efectiva para la reducción de conductas asociadas al riesgo de siniestros viales en el estacionamiento universitario. La incorporación de señalización clara, mensajes informativos y reforzadores sociales favoreció un contexto de cooperación y autorregulación, en el que los usuarios ajustaron su comportamiento a normas de seguridad compartidas. Como resultado, se observó una disminución relevante en conductas de riesgo, especialmente en el exceso de velocidad, los acelerones y las distracciones al volante, así como una reducción en maniobras potencialmente peligrosas. Por lo tanto, el ambiente positivo promovido facilitó un uso más ordenado del espacio, reflejado en una menor proporción de vehículos estacionados incorrectamente.
Gabriela Desiree Silva Villalpando Olimpia Salazar Serrano

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Danna Noemi Diaz ZazuetaDiaz Zazueta Danna NoemiGutiérrez Castro José ManuelHuerta Quijada Ythzel Beatriz
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Los jóvenes universitarios desarrollarán competencias para identificar indicadores de riesgo en el noviazgo y adquirirán habilidades para construir relaciones sanas que se basen en la confianza, igualdad y respeto.
La violencia se puede interpretar como cualquier acción u omisión, basada en su género, que causa daño o sufrimiento psicológico, físico, patrimonial, económico, sexual o la muerte tanto en el ámbito privado o público. Todo puede comenzar con comentarios incómodos, celos, jaloneos que tratan de parecer que son juegos, pero al pasar más tiempo esto puede comenzar a ser más grave. Por lo anterior, el presente trabajo implementa el “Programa de prevención de la Violencia en el Noviazgo para jóvenes de Universidad publica, 2025”, con el objetivo general de que los jóvenes universitarios desarrollen competencias para la identificación de indicadores de riesgo en el noviazgo, al igual que obtengan habilidades para formar relaciones sanas que se basen en la confianza, igualdad y respeto. La violencia de pareja es considerada un problema de salud pública a nivel mundial por provocar afectaciones físicas, mentales, socioculturales y económicas, las cuales afectan al individuo y sociedad. Es así que el modelo de Bronfenbrenner plantea que al existir la violencia debe haber una relación e interacción de cuatro elementos claves: lo cultural (macrosistema), lo social (exosistema), lo familiar, el trabajo y la vida social (mesosistema) y lo individual (microsistema). En los estudios que aplican el modelo de déficits en habilidades conductuales, la violencia puede ser la conducta predominante en el repertorio de habilidades del individuo ante conflictos debido a un déficit en habilidades como la comunicación asertiva, o el manejo de contingencias. La prevención debe enfocarse en el entrenamiento directo de estas habilidades. Se buscaran entrenar cinco habilidades, las cuales serán la precepción de violencia, señales para detectar violencia, identificación de conductas violentas, identificación de factores de riesgo y factores protectores, y comunicación efectiva.
Para la detección de necesidades se aplicó la versión editada de la escala de violencia en las relaciones de pareja (CADRI), adaptada, que avalúa violencia sufrida y ejercida. El instrumento tomó como referencia la herramienta "violentómetro" del instituto sonorense de la mujer, clasificando las diversas manifestaciones de violencia en la pareja. Al final del formato se incluyeron dos preguntas para que los alumnos respondieran si deseaban tener un seguimiento para recibir ayuda y la opción de dejar su contacto. Al momento de elaborar el taller a aplicar se encontró un programa perteneciente a la Dirección General de Prevención del Delito y Participación Ciudadana, en el cual abordan la violencia en el noviazgo del año 2012, en el programa se especifica que los usuarios deberán adquirir diferentes elementos que le ayuden a reflexionar e identificar sobre las diferentes formas de relación que pueden darse en el noviazgo, y que puedan identificar cuando hay violencia en ellas, y reconocer la importancia de la individualidad en la ruptura de los estereotipos de género. Para realizar esta investigación, se seleccionó una muestra que estuviera interesada en participar en el taller. Mediante la circulación del flyer, se registraron 12 jóvenes universitarios, desde la primera sesión se excluyeron 4 participantes debido a inasistencias e incumplimiento de actividades, por lo que la muestra se transformó en 8 participantes, 6 mujeres y 2 hombres que decidieron continuar con las sesiones. Sesiones: en la aplicación del taller se llevaron a cabo 3 sesiones, cada una de ellas tuvo duración de 1 hora aproximadamente, de 12:00 pm a 1:00 pm, realizadas en CATIC, Departamento de Derecho, planta baja. Se realizaron un total de 3 sesiones en un periodo de 3 días continuos, abarcando los temas previstos.
Tras la aplicación del programa se revisaron los resultados del cuestionario aplicado antes y después de este en los cuales se pudo observar un buen dominio de los temas a impartir de parte de los participantes antes de iniciar el programa, sin embargo, se encontraron áreas de oportunidad en los participantes antes de comenzar el taller. Después de impartir este taller, los resultados del cuestionario aplicado reflejaron una mejora en todas aquellas áreas que se habían visto deficiencia, logrando con ello un efecto positivo en los participantes con relación en la detección de violencia en las relaciones y formas de prevenirla. De manera más específica, se realizó un análisis de los cambios que hubo en cada una de las cuestiones que se evaluaron con el cuestionario respecto al taller. Previo a la intervención, se presentaron en todas las habilidades al menos la mitad de los participantes que contaban ya con ellas, sin embargo, había áreas de oportunidad en las cuales al trabajarse se logró obtener un dominio del total del 100% de participantes en todas las habilidades evaluadas, con acepción de la habilidad de identificación de conductas violentas, la cual inicio y se mantuvo como la habilidad que menos participantes dominaban, sin embargo si tuvo una progresión significativa, pasando de un 50% a un 87.5%.
La violencia en el noviazgo es considerada ya una problemática que llega a afectar a los jóvenes en la etapa de la adultez temprana, es por eso que en el programa que se implementó se logró identificar que la violencia en las relaciones amorosas no solo se manifiestan a través de agresiones físicas o sexuales, sino también a través de conductas que ya están muy normalizadas entre las parejas hoy en día. La intervención que llevamos a cabo nos indica que es posible la prevención de la violencia en las relaciones si se les brinda información y espacios de reflexión, para que los jóvenes puedan compartir y reflexionar acerca de sus experiencias previas en pareja, para que así puedan fomentar las relaciones sanas y de confianza, al igual que las familias las que deben fomentar valores como el respeto, la igualdad y el bienestar emocional.
Diaz Zazueta Danna Noemi Gutiérrez Castro José Manuel Huerta Quijada Ythzel Beatriz

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Brian Daniel Castro Valdez
Aula 10306 · 04:00 pm - 04:19 pm
Analizar el impacto del uso de chatbots basados en inteligencia artificial en el ámbito de la salud mental, a través de una revisión crítica de la literatura actual.
Durante las últimas décadas, hemos podido atestiguar el cómo la salud mental se ha ido consolidando como una de las áreas prioritarias de atención a nivel global, debido al incremento sostenido de los llamados “trastornos mentales”, como lo son la ansiedad, la depresión y el estrés crónico. Este fenómeno ha generado una demanda creciente de servicios psicológicos y psiquiátricos, la cual muchas veces resulta complicada de satisfacer debido a la limitada disponibilidad de profesionales e instituciones, barreras geográficas o estigmas asociados a buscar ayuda. En este escenario, la tecnología en su vertiginoso desarrollo —y particularmente la inteligencia artificial (IA)— se ha alzado como una herramienta prometedora para ampliar el acceso a la atención en salud mental. Una de las aplicaciones más relevantes y en rápida expansión son los chatbots basados en inteligencia artificial, programas capaces de simular conversaciones humanas y de brindar orientación, apoyo emocional o estrategias de afrontamiento a los usuarios. Estas herramientas han logrado integrarse en plataformas digitales, aplicaciones móviles y servicios de salud mental en línea, con el objetivo de complementar —en algunos casos, la sustitución— la intervención humana. Esta investigación, tuvocomo finalidad analizar y examinar en profundidad el papel del uso de estos chatbots impulsados por inteligencia artificial en el campo de la salud mental, mediante una revisión crítica de literatura científica publicada entre 2016 y 2024. El análisis se centra en sus características, efectividad, nivel de aceptación por parte de los usuarios, así como desafíos éticos y técnicos que pueden conllevar su implementación en contextos clínicos y comunitarios.
La presente investigación se desarrolló bajo un enfoque cualitativo de tipo documental, con alcance exploratorio-descriptivo, orientado al análisis crítico del impacto del uso de chatbots basados en inteligencia artificial en el ámbito de la salud mental. Se realizó una revisión estructurada de literatura científica publicada entre 2016 y 2024, con el objetivo de identificar evidencia empírica, aportes teóricos y debates éticos relacionados con su implementación clínica y comunitaria. La búsqueda bibliográfica se llevó a cabo en bases de datos académicas reconocidas, incluyendo PubMed, Scopus, SciELO y Redalyc. Se emplearon combinaciones de palabras clave en español e inglés como: “inteligencia artificial”, “chatbots”, “salud mental”, “intervención psicológica”, “AI in mental health” y “conversational agents”. Se priorizaron artículos revisados por pares, revisiones sistemáticas, ensayos clínicos y estudios empíricos con evaluación de resultados. Los criterios de inclusión contemplaron investigaciones que abordaran explícitamente el uso de chatbots o sistemas de IA en la prevención, monitoreo o tratamiento de trastornos mentales, así como estudios con enfoque clínico, ético o tecnológico. Se excluyeron documentos sin acceso a texto completo, publicaciones no arbitradas y estudios con escasa pertinencia temática. El proceso de análisis consistió en una técnica de análisis de contenido temático. Los artículos seleccionados fueron codificados y organizados en categorías previamente definidas: (1) características funcionales de los chatbots, (2) evidencia de eficacia clínica, (3) nivel de aceptación por parte de usuarios y profesionales, y (4) limitaciones éticas y técnicas. Posteriormente, se realizó una síntesis interpretativa comparativa que permitió identificar tendencias, vacíos de investigación y desafíos emergentes para su integración responsable en servicios de salud mental.
El análisis de la literatura revisada permitió identificar tendencias consistentes respecto al impacto de los chatbots basados en inteligencia artificial en el ámbito de la salud mental. En primer lugar, diversos estudios reportan reducciones significativas en síntomas de depresión y ansiedad tras intervenciones breves mediadas por chatbots, particularmente aquellos diseñados bajo enfoques de terapia cognitivo-conductual. Los tamaños del efecto reportados en ensayos controlados aleatorizados oscilan entre moderados y altos, especialmente en intervenciones de corta duración (2 a 8 semanas). En segundo lugar, se observó una alta aceptación por parte de los usuarios, quienes valoran la disponibilidad continua, el anonimato y la accesibilidad económica. Algunos estudios reportan niveles de alianza terapéutica percibida comparables a intervenciones humanas en contextos específicos de apoyo estructurado. Asimismo, los chatbots han demostrado utilidad como herramientas complementarias en periodos de espera para atención psicológica formal o como apoyo entre sesiones. No obstante, los resultados también evidencian limitaciones relevantes. Se identificaron preocupaciones relacionadas con la capacidad limitada de los sistemas para manejar situaciones de crisis complejas, riesgo suicida o comorbilidades severas. Además, varios estudios advierten sobre posibles sesgos algorítmicos, variabilidad en la calidad de las respuestas y falta de regulación estandarizada. En términos metodológicos, una proporción significativa de investigaciones presenta muestras pequeñas y seguimiento a corto plazo, lo que limita la generalización de los hallazgos. En conjunto, la evidencia sugiere que los chatbots pueden ser eficaces como herramientas complementarias de apoyo psicológico en casos leves a moderados; sin embargo, su implementación como sustitutos de la atención profesional no cuenta con respaldo empírico suficiente y requiere mayor investigación longitudinal y supervisión clínica.
La evidencia analizada indica que los chatbots basados en inteligencia artificial representan una herramienta prometedora en el ámbito de la salud mental, especialmente como apoyo complementario en intervenciones de casos leves a moderados. Sus principales fortalezas radican en la accesibilidad, disponibilidad continua y potencial para reducir barreras asociadas al estigma y a la limitada oferta de servicios profesionales. No obstante, los hallazgos también evidencian limitaciones significativas, particularmente en el manejo de situaciones clínicas complejas, la capacidad empática y los riesgos éticos vinculados a la privacidad y regulación de datos. En consecuencia, su implementación no debe concebirse como sustituto de la atención psicológica tradicional, sino como un recurso integrado dentro de modelos híbridos supervisados por profesionales. Futuras investigaciones deberán fortalecer la evidencia longitudinal, estandarizar criterios éticos y evaluar su impacto en diversos contextos socioculturales para garantizar una adopción responsable y segura.

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
MARIA DE LOURDES VARGAS GARDUÑOMaría de Lourdes Vargas GarduñoAlethia Dánae Vargas SilvaAna María Méndez PugaNelva Denise Flores Manzano
Aula 10307 · 04:00 pm - 04:19 pm
Dar a conocer las Guías metodológicas que son parte del "Modelo Flexible para la pedagogía del cuidado", su fundamentación teórico-metodológica y recomendaciones para su implementación, para motivar a toda persona interesada, a llevar a la práctica la pedagogía del cuidado.
A partir de un proyecto de investigación e incidencia financiado por CONAHCYT, denominado Educación para la Ciudadanía: Co-generación de conocimientos y saberes con NNA sobre la construcción de paz y el cuidado colectivo en barrios considerados peligrosos de la región Centro-Occidente de México, se generaron los dos textos que se difunden en esta ponencia. A lo largo del diseño y la puesta en marcha de las actividades, equipos interdisciplinarios desarrollaron trabajo colaborativo en contextos barriales, generando procesos de reflexión conjunta en los que niñas, niños y adolescentes (NNA) participaron como agentes activos en la construcción de aprendizajes. Su papel no se limitó a la recepción de contenidos: intervinieron en la vivencia de las actividades, sugirieron ajustes y contribuyeron a la toma de decisiones sobre su desarrollo. Como resultado central del proyecto, a partir de las experiencias vividas durante dos años en que se aplicó la IAP en espacios concretos de cuatro entidades (Querétaro, Hidalgo, San Luis Potosí y Michoacán), se elaboró el Modelo Flexible para la Pedagogía del Cuidado, integrado por tres volúmenes: un libro de carácter teórico-metodológico y dos guías operativas orientadas a su aplicación práctica. Una de estas guías está dirigida al ámbito escolar y la otra a contextos no escolarizados. Ambos documentos, tienen un formato de “Caja de herramientas”, con la intención de que personas interesadas en la propuesta de la Pedagogía del cuidado, puedan implementarlos de manera situada. En este texto se describe el contexto de origen de las guías, sus fundamentos conceptuales y metodológicos, así como su organización interna y las formas sugeridas para su aplicación en procesos formativos.
La elaboración de las Guías se desarrolló mediante el enfoque de Investigación-Acción-Participativa (IAP). Este proceso se implementó en cuatro entidades y sedes específicas: en Querétaro (Barrio del Tepetate y San Miguel Carrillo), en San Luis Potosí (Escuela Primaria Lic. Antonio Díaz Soto y Gama), en Hidalgo (Escuela Primaria “Julián Villagrán”, ubicada en el Barrio del Arbolito de Pachuca) y en Michoacán (Escuela Primaria “Manuel Ávila Camacho” y Colonia Ventura Puente). Este trabajo se realizó durante los años 2022 y 2023. El trabajo se llevó a cabo de forma colaborativa con niñas, niños y adolescentes, docentes de las escuelas participantes y personas adultas responsables del cuidado de las infancias y adolescencias, promoviendo su involucramiento activo en los procesos de análisis, reflexión y construcción de propuestas.
Entre los principales productos del proyecto destacan dos Guías metodológicas orientadas a la implementación del Modelo Flexible de Pedagogía del Cuidado. La primera está dirigida a integrantes de organizaciones comunitarias y a familias interesadas en desarrollar procesos de coproducción con niñas, niños y adolescentes para fomentar prácticas de cuidado, analizar configuraciones socioespaciales y reconocer manifestaciones de violencia cotidiana. La segunda guía está destinada a docentes e instituciones escolares, y tiene como propósito brindar recursos prácticos de intervención e incidencia adaptados al contexto educativo. En ambos casos, la coproducción se entiende como un proceso que requiere la participación sustantiva de NNA, quienes intervienen como sujetos activos con capacidad de decisión y no únicamente como población objeto de análisis. Ambas guías comparten una organización común. En un primer bloque se incluyen orientaciones para su utilización, entre las que se encuentran: 1. la definición de los roles sugeridos para talleristas y personas facilitadoras en el trabajo comunitario, 2. criterios a considerar para la creación de espacios de coproducción en contextos barriales, 3. el reconocimiento del papel fundamental de las familias en estos procesos, y 4. la relevancia de contar con asentimientos y consentimientos informados al trabajar con NNA desde la perspectiva de la Investigación-Acción-Participativa. El segundo bloque está dedicado a las herramientas de trabajo con niñas, niños y adolescentes. En él se presentan dos componentes centrales: por una parte, la descripción de las fichas y de los elementos que las integran, donde se detallan los recursos metodológicos utilizados; por otra, un conjunto de actividades derivadas del análisis reflexivo de la experiencia de implementación del proyecto, propuestas como apoyos clave para promover prácticas de cuidado, interpretar dinámicas socioespaciales e identificar formas de violencia cotidiana.
Las Guías metodológicas del Modelo Flexible para la Pedagogía del Cuidado constituyen un recurso operativo que permite la pertinencia contextual de las herramientas y favorece dinámicas formativas basadas en la participación, la reflexión situada y la corresponsabilidad en el cuidado colectivo. La doble orientación de las guías —para contextos escolares y no escolares— amplía sus posibilidades de aplicación y facilita su adaptación a diversos escenarios comunitarios y educativos. Su estructura, que combina orientaciones de uso y herramientas prácticas, permite una implementación flexible y éticamente fundamentada, promoviendo procesos de coproducción, lectura crítica de las dinámicas socioespaciales y reconocimiento de violencias cotidianas, con potencial de incidencia formativa y comunitaria.
María de Lourdes Vargas Garduño Alethia Dánae Vargas Silva Ana María Méndez Puga Nelva Denise Flores Manzano

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Osiris Zobeyda Sanchez LuzanillaJosé André Pacheco FelixJosseline Bernabe Rivera
Aula 10404 · 04:00 pm - 04:19 pm
Analizar cómo la escasez cognitiva influye en los procesos de atención, memoria de trabajo y control ejecutivo durante la toma de decisiones, a partir de evidencia teórica y empírica proveniente de la psicología cognitiva e integrando distintos marcos explicativos que abordan las limitaciones de los recursos mentales.
Tomar decisiones forma parte de la vida cotidiana y, sin embargo, no siempre se realiza en condiciones ideales. Existen contextos en los que pensar con claridad se vuelve más difícil, especialmente cuando las personas enfrentan presión de tiempo, preocupaciones económicas o una sobrecarga constante de información. Desde la psicología cognitiva, estas situaciones se explican a partir de la idea de que los recursos mentales —como la atención, la memoria de trabajo y el control ejecutivo— son limitados y sensibles al entorno. La escasez cognitiva no se reduce únicamente a la falta de recursos materiales, sino que implica un cambio en la manera en que la mente procesa la información, cuando una persona se encuentra bajo condiciones de escasez, su atención tiende a concentrarse en resolver la necesidad inmediata, lo que puede generar un descuido de otras variables relevantes para la toma de decisiones; este estrechamiento atencional permite responder rápido a lo urgente, pero al mismo tiempo puede llevar a decisiones poco reflexivas o precipitadas sin consideración de consecuencias a largo plazo. Diversas investigaciones han demostrado que la escasez consume capacidad cognitiva en tiempo real y afecta el desempeño en tareas que requieren planificación, control y evaluación de alternativas, además, desde enfoques atencionales contemporáneos, se ha observado que los estímulos más salientes o accesibles adquieren mayor peso en la elección cuando los recursos mentales son limitados. A partir de estos planteamientos, el presente trabajo analiza cómo la escasez cognitiva modifica los procesos de atención y control implicados en la toma de decisiones, integrando aportes de la psicología cognitiva que permiten comprender el comportamiento humano bajo condiciones de restricción mental.
El presente trabajo se desarrolló a partir de un enfoque teórico y conceptual, basado en el análisis crítico de literatura especializada en psicología cognitiva y en modelos explicativos de la escasez cognitiva. No se realizó recolección de datos empíricos propios, sino que se integraron aportes de investigaciones previamente publicadas con el propósito de comprender los mecanismos cognitivos que operan bajo condiciones de recursos mentales limitados y su impacto en la toma de decisiones. El análisis se organizó en torno a conceptos centrales como la atención como un recurso limitado, la memoria de trabajo y la carga cognitiva, estos constructos permitieron examinar cómo la escasez modifica la distribución de los recursos mentales disponibles y condiciona el procesamiento de la información. A partir de estos ejes, se revisaron propuestas teóricas que explican cómo la escasez reorienta la atención hacia lo inmediato, reduce la capacidad cognitiva disponible y favorece el uso de heurísticas en contextos caracterizados por presión, urgencia o sobrecarga informativa. Asimismo, se incorporaron marcos explicativos contemporáneos que conciben la cognición como un proceso dinámico y estrechamente vinculado a la acción, en el que percepción, atención y decisión ocurren de manera simultánea. Desde esta perspectiva, se analizaron modelos atencionales de decisión que permiten comprender la relación entre saliencia, procesamiento de información y elección, particularmente en situaciones donde los recursos cognitivos son insuficientes para una deliberación extensa. El procedimiento consistió en la lectura, comparación e integración de estos planteamientos teóricos, identificando puntos de convergencia y complementariedad entre las distintas propuestas. A partir de este proceso, se construyó una interpretación articulada de la escasez cognitiva que permitió vincular los distintos modelos revisados y sentar las bases conceptuales para el análisis y discusión de los resultados.
El análisis teórico de la literatura muestra que la escasez cognitiva produce un estrechamiento de la atención hacia las demandas inmediatas, lo que limita la disponibilidad de recursos para el procesamiento deliberado de la información, bajo estas condiciones, la memoria de trabajo y el control ejecutivo se ven comprometidos, afectando la capacidad de evaluar alternativas, integrar información relevante y considerar consecuencias a largo plazo; este fenómeno explica por qué, en contextos de escasez, las personas tienden a priorizar soluciones rápidas que atienden el problema presente, aun cuando estas decisiones no resulten óptimas en el tiempo. Los marcos explicativos revisados coinciden en que la escasez no solo implica una reducción cuantitativa de la capacidad cognitiva, sino una reorganización cualitativa del funcionamiento atencional. En situaciones de presión o urgencia, la atención se concentra en un número limitado de estímulos, generalmente aquellos más accesibles o relevantes para la necesidad inmediata. Esta focalización intensa facilita la acción rápida, pero al mismo tiempo disminuye la posibilidad de un análisis reflexivo y comparativo entre alternativas. Desde esta perspectiva, la toma de decisiones bajo escasez se caracteriza por un mayor uso de heurísticas y atajos mentales, los cuales permiten responder con rapidez ante la demanda del entorno, pero incrementan la probabilidad de sesgos. La literatura revisada sugiere que, cuando los recursos mentales son limitados, los individuos dependen en mayor medida de la información más saliente, reduciendo la consideración de atributos menos visibles pero potencialmente relevantes. Asimismo, desde un enfoque atencional, la evidencia teórica indica que pequeñas variaciones en la presentación de la información —como el orden, el énfasis visual o la simplicidad del mensaje— pueden influir de manera significativa en la elección cuando la capacidad cognitiva se encuentra restringida. Estos efectos se intensifican en contextos de sobrecarga informativa o urgencia temporal, donde la atención actúa como un filtro decisivo en el proceso de decisión. En conjunto, los resultados permiten afirmar que la escasez cognitiva funciona como un estado mental que modifica los procesos decisionales en tiempo real, no solo reduciendo los recursos disponibles, sino también orientando la atención y el comportamiento hacia lo inmediato. Esta dinámica ayuda a comprender por qué la escasez tiene efectos persistentes en la conducta, incluso en individuos con habilidades cognitivas adecuadas.
El análisis teórico realizado permite concluir que la escasez cognitiva influye de manera significativa en la toma de decisiones, al limitar los recursos mentales disponibles y reorientar la atención hacia lo inmediato, bajo estas condiciones, procesos como la memoria de trabajo y el control ejecutivo se ven comprometidos, lo que dificulta una evaluación reflexiva de las alternativas y favorece decisiones rápidas. Los enfoques revisados coinciden en que la escasez no solo reduce la capacidad cognitiva, sino que modifica la forma en que la atención opera durante la decisión, otorgando mayor peso a los estímulos más salientes o accesibles. Esto explica por qué, en contextos de presión o urgencia, pequeñas variaciones en la presentación de la información pueden influir de manera decisiva en la elección. En conjunto, la escasez cognitiva puede entenderse como un estado mental que transforma los procesos decisionales en tiempo real, más que como una característica individual permanente.
José André Pacheco Felix Josseline Bernabe Rivera

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Juan Pablo Velasco CalzadaTatiana de Jesus Marrufo Cardeña
Aula 10405 · 04:00 pm - 04:19 pm
Describir las perspectivas y concepciones sobre masculinidades, en una muestra de hombres, estudiantes de diferentes licenciaturas de instituciones de educación superior de sostenimiento tanto público como privado de la ciudad de Mérida Yucatán.
El machismo ha sido entendido como una ideología histórica, basada en la creencia de la superioridad masculina por encima de las mujeres, promoviendo atributos asociados a la masculinidad tradicional y hegemónica,creando expectativas de lo que un hombre debería de ser. Estas ideas se han ido arraigando a la sociedad, normalizando y sosteniendo un sistema de desigualdad y violencia de género. Estas concepciones afectan de diversa forma y en diferente escala a mujeres y hombres, expresándose en problemáticas como la violencia, el aislamiento emocional y altos índices de suicidio masculino, particularmente en contextos culturales como el de Mérida, Yucatán. Frente a este panorama, se han hecho estudios con perspectiva de género con base en epistemologías feministas, los cuales han enfatizado la necesidad de cuestionar críticamente las formas tradicionales de la masculinidad y el impacto que tiene en la sociedad actual. No obstante, estas investigaciones carecen de la recolección de datos sobre la experiencia masculina al ser cuestionada y criticada; es por ello que surgen los estudios de masculinidades, los cuales, analizan los símbolos, estereotipos, creencias e ideas sociales que estructuran las identidades masculinas, así como el posible origen de las mismas. Una comprensión simplificada y reduccionista de la masculinidad y la falta de espacios reflexivos ha contribuido en la reproducción de desigualdades y en la autoexigencia de algunos hombres para poder comprenderse a sí mismos por su cuenta. Esta exploración crítica y reflexiva en la adultez emergente es necesaria para que los hombres puedan repensar y deconstruir aquellas perspectivas y concepciones que muchas veces dan por sentadas. Para la construcción de estos espacios resulta necesario indagar y aproximarse a las concepciones y percepciones que tienen los estudiantes varones respecto a su propia masculinidad y las implicaciones del sistema patriarcal en sus vidas.
La investigación se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo, con alcance descriptivo y diseño no experimental. La población objetivo fueron hombres, con edades entre los 18 y 25 años, residentes de la ciudad de Mérida, estudiantes activos de licenciatura en instituciones educativas de nivel superior de sostenimiento público o privado. La muestra se obtuvo mediante un muestreo no probabilístico, empleando técnicas de muestreo por conveniencia y por redes. En total se contó con la participación de 30 personas. La recolección se realizó a partir de una encuesta de 16 preguntas abiertas diseñadas para los fines de la investigación. Previo a su elaboración, se indagó e investigó sobre las implicaciones del machismo como problemática actual, con el objetivo de indagar sobre la percepción y concepción de la propia masculinidad y su expresión, el origen de estas creencias y la conciencia sobre las implicaciones del machismo como problemática actual. El instrumento exploró las siguientes dimensiones: Concepción del género masculino (CGM); Percepción y concepción sobre la propia masculinidad (PCSPM); Afinidad a los roles de género (AFG); Conciencia sobre implicaciones del machismo (CIM). Las preguntas fueron revisadas por tres expertos y ajustadas según las observaciones de éstos. Una vez aprobado el cuestionario, se procedió a llevar a cabo la recolección de datos entre junio y julio del 2025. Como parte de los criterios éticos, al iniciar el formulario se presentaba un consentimiento informado, donde se evidenciaron los objetivos y fines de la investigación, las condiciones de participación y se establecieron los lineamientos para garantizar la confidencialidad y anonimato de quienes participaron. Finalmente, se solicitó su autorización para hacer uso de las respuestas con el objetivo de cuidar la fidelidad de los discursos expuestos. Por la naturaleza de las respuestas, el análisis de datos se llevó a cabo combinando métodos artesanales y el uso de software.
La muestra total estuvo conformada por 30 estudiantes de licenciatura de instituciones de sostenimiento público (n=12) y privado (n=18). El 72% (n=21) se reconocieron como heterosexuales y 28% (n=9) pertenecientes a la diversidad sexual. El 33.33% (n=10) de la muestra pertenece al campo de ciencias sociales y humanidades, el 13.33% a ciencias naturales y de la salud. En la dimensión CGM el 40% (12) conceptualiza el género masculino desde una perspectiva biológica-genital, un 33% (10) desde lo ontológico e identitario, desde lo socioantropológico 17%(5) y el 10% (3) desde la hegemonía; 73%(22) menciona que se asemeja a la concepción del género masculino que describió previamente, mientras que el 27%(8) discrepa. Similarmente en PCSPM, en la subdimensión origen de la concepción el 40% (12) de participantes conceptualizan su masculinidad desde lo moral, mientras que persiste un 20%(6) que sigue conceptualizándola desde la hegemonía y lo socialmente dictado, mientras que un 27%% (8) la conceptualiza desde una perspectiva crítica y reflexiva, finalmente un 13% (4) lo hace desde “otros lugares de enunciación”. Consecuentemente en AFG, la mayoría de los participantes asocian lo masculino con aspectos como la represión emocional, el poder y atributos físicos como la fuerza. Al mismo tiempo atribuyen aspectos relacionados a la diversidad sexual y a la feminidad como propios de lo no masculino. Los aspectos de su masculinidad con los que están incómodos son expectativas externas, mandatos de masculinidad, resolución de masculinidad, resolución y resistencia, expresividad reprimida o limitada y los roles de género, les brinda cierta comodidad, como cumplir con los roles de género, mandatos de masculinidad, resolver y resistir, así como contar con expresividad reprimida o limitada. Finalmente en CIM, el 50%(15) nombran y reconocen alguna implicación del machismo, mientras que 20%(6) menciona no reconocer ninguna, destacando que el 30%(9) denota madurez reflexiva al comprender la complejidad de las implicaciones del machismo y hasta reconocen cómo les han impactado de manera personal. En cuanto a los aspectos en los que consideran que se pueden evidenciar estas implicaciones, el 53%(16) reconoce que es por medio de mandatos de masculinidad, 27%(8) por aspectos emocionales y 20%(6) por medio de aspectos personales, refiriéndose a la estigmatización que viven al poder ser juzgados o cancelados con facilidad debido al contexto social actual.
Aunque algunos estudiantes comienzan a cuestionar su propia masculinidad, persiste una concepción binaria y rígida de ésta que limita su desarrollo personal y mantiene desigualdades; estas perspectivas y concepciones han sido permeadas e influenciadas por la sociedad, historia y cultura del sistema (Ocampo, 2019). Resulta problemático y reduccionista hablar de masculinidad en singular, pues invisibiliza la diversidad de experiencias masculinas que los hombres hoy en día pueden vivir. Consecuentemente, surge la necesidad de pluralizar la concepción y hablar de masculinidades (Martín, 2007). Esto subraya la necesidad urgente de generar espacios educativos críticos que promuevan reflexiones y alternativas más inclusivas sobre lo que significa ser hombre en la sociedad actual, para que posteriormente se consoliden y normen procesos de cuestionamiento, deconstrucción y reconstrucción del género, desde su concepción y percepción (Ávila, 2019).
Tatiana de Jesus Marrufo Cardeña

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Paulina Mireya Medina MaldonadoGriselda de Jesús Granados UdaveJesús Humberto Marquez PalaciosSayd Alejandro Valdez Lira
Aula 10406 · 04:00 pm - 04:19 pm
Determinar las diferencias basadas en el sexo en la aplicación y valoración de conductas de autocuidado entre la población estudiantil de la Escuela Secundaria No. 14 de Saltillo, Coahuila.
La adolescencia, vista como una etapa dinámica y que algunos de sus años transcurren en las aulas de la educación secundaria, se vuelve un elemento crucial para el desarrollo integral del individuo, en este período, los jóvenes transitan por experiencias significativas de autodescubrimiento, la construcción de su identidad y autonomía personal y social. En esta transición, el adolescente busca adoptar patrones conductuales propios, donde la capacidad de ejercer un autocuidado consciente asume mayor relevancia. Esta práctica, entendida como la gestión deliberada de la propia salud física, emocional y social, se configura no como un hábito más, sino como factor protector que además genera resiliencia. Su desarrollo y fortalecimiento durante la adolescencia son determinantes para aminorar los riesgos, promover un desarrollo óptimo y sentar las bases de un bienestar duradero, actuando como un factor de defensa ante las presiones y desafíos propios del ciclo vital. En el ámbito educativo, los estudiantes se enfrentan a exigencias académicas y sociales que hacen del desarrollo de habilidades de autocuidado una prioridad. Analizar la percepción y aplicación de estas prácticas entre los jóvenes permite detectar fortalezas y áreas de mejora para el diseño de intervenciones efectivas en salud pública y dentro de las aulas. Adicionalmente, la literatura sugiere que la adopción de conductas de autocuidado puede presentar variaciones asociadas al sexo, influenciadas por factores socioculturales y roles de género. El presente análisis busca examinar estas disparidades, generando una comparación que profundice en las diferencias entre hombres y mujeres respecto a dimensiones clave como la higiene, la nutrición, la búsqueda de información en salud y la gestión del apoyo. Este entendimiento es indispensable para formular estrategias de promoción de la salud que sean eficaces y contextualmente pertinentes.
• Diseño: Se empleó un enfoque cuantitativo con un diseño no experimental, transversal y descriptivo-comparativo, para describir y contrastar las variables de estudio dentro de su entorno natural, logrando una representación válida para la secundaria. • Participantes: El estudio comprendió a la población completa (N=430) del turno matutino de la Secundaria Técnica No. 14 en Saltillo, Coahuila. Se realizó un censo, decisión sustentada en la accesibilidad al grupo y la representación integral de dicha comunidad, optimizando la validez interna de los resultados para este escenario particular. • Técnicas e Instrumentos: La recolección se efectuó mediante un cuestionario estandarizado de autoaplicación. El instrumento formado por aspectos sociodemográficos (26 ítems) y la Escala de Valoración de la Capacidad de Autocuidado (ASA) en español compuesta por 24 ítems tipo Likert de 4 puntos. Esta escala permite operacionalizar el constructo del autocuidado en dimensiones medibles, posibilitando una comparación objetiva entre subgrupos. • Procedimiento: La implementación siguió pasos secuenciales: obtención de autorizaciones institucionales y paternas (por minoría de edad), aplicación grupal del cuestionario en las aulas, y posterior digitación y depuración de los datos. • Ética y confidencialidad: La investigación se adhirió a los principios éticos profesionales. Se obtuvo el consentimiento informado de la institución y de los padres/tutores, se explicó a los participantes la voluntariedad de su colaboración. Se aseguró el anonimato y confidencialidad mediante el manejo de datos agregados y la codificación de la base de datos, protegiendo la identidad de los adolescentes. • Análisis de datos: El análisis se realizó con SPSS v.25, aplicando estadística descriptiva (frecuencias, porcentajes, promedios) para caracterizar la muestra. Para el objetivo comparativo por sexo, se utilizó análisis de tablas de contingencia, técnica óptima para desagregar y contrastar las respuestas de la escala ASA, visualizando distribuciones y midiendo las diferencias en los patrones de autocuidado.
La población participante estuvo compuesta por 430 estudiantes, con una distribución por sexo del 46.0% hombres (n=198) y 53.3% mujeres (n=229). La edad promedio fue de 12.87 años (DE=0.925), dentro de un rango de 10 a 15 años. La matrícula se distribuyó de manera similar entre los tres grados: 33.7% en primero (n=145), 32.7% en segundo (n=141) y 33.4% en tercero (n=143). La mayoría de los participantes (61.9%) residía en la colonia Saltillo 2000, ubicación aledaña a la institución educativa. El análisis comparativo de las prácticas de autocuidado reveló un percepción multicausal con notables diferencias según el sexo. Con relación a la evaluación y agencia personal de salud, un mayor porcentaje de mujeres (48.2%) que de hombres (46.7%) indicó revisar "casi siempre" la calidad de sus hábitos de salud. No obstante, en la priorización explícita de la salud, los varones mostraron una mayor frecuencia en la respuesta "siempre" (31.8% vs. 22.4% de las mujeres). En cuanto a la higiene y el entorno, se observó una adherencia consistentemente superior en las estudiantes. El 46.9% de ellas reportó "siempre" mantener limpio su ambiente, frente al 37.9% de ellos, brecha que se amplió en la práctica específica de ajustar la frecuencia del baño (56.4% vs. 47.4%). Referente a la gestión de hábitos de salud física, mientras la disposición a modificar la alimentación fue ligeramente mayor en mujeres (40.5% vs. 35.4% en "casi siempre"), se identificó un hallazgo crítico: el 40.1% de las alumnas, frente al 28.8% de los alumnos, declaró "casi siempre" pensar en hacer ejercicio y descansar sin concretarlo, lo que evidencia una brecha significativa entre la intención y la acción en este grupo. En la búsqueda de apoyo social, los hombres manifestaron confiar "casi siempre" en sus amigos en un 36.0%, porcentaje superior al 29.5% de las mujeres, aunque estas mostraron una ligera ventaja en la categoría de "siempre" (33.9% vs. 25.9%). A nivel global, la percepción de un nivel medio de autocuidado fue abrumadoramente mayoritaria en ambos sexos (Hombres: 91.8%, Mujeres: 87.6%). Sin embargo, destaca que la proporción de mujeres que se ubicó en un nivel alto fue más del doble que la de hombres (6.2% vs. 2.7%), mientras que en el nivel bajo los porcentajes fueron equiparables (5.5% y 6.2%, respectivamente).
La investigación permitió identificar diferencias significativas en las prácticas de autocuidado entre estudiantes hombres y mujeres de secundaria. Los hallazgos revelan perfiles distintivos: mientras las adolescentes muestran mayor adherencia a conductas específicas de higiene y cuidado del entorno, los varones reportan una mayor frecuencia en respuestas de máxima priorización de su salud. Un resultado crucial es la marcada brecha intención-acción identificada en las mujeres respecto al ejercicio físico. La mayoría de ambos grupos se percibe en un nivel medio de autocuidado, pero es destacable que la proporción de mujeres en el nivel alto duplica a la de los hombres. Estos patrones cambiantes evidencian la necesidad de que los programas de promoción de la salud en el ámbito escolar adopten un enfoque diferenciado y sensible al género, que fortalezca la autoeficacia y traduzca las intenciones en acciones concretas, particularmente entre las alumnas.
Griselda de Jesús Granados Udave Jesús Humberto Marquez Palacios Sayd Alejandro Valdez Lira

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Sandra Verónica Meza CavazosAndrea Vargas RamírezPaulina Aguirre VillalpandoRebeca Garza SandovalJulio Cesar Dávila Velasco
Aula 10408 · 04:00 pm - 04:19 pm
Este estudio tuvo como propósito diseñar y pilotear una nueva herramienta de evaluación de cognición social que integre una taxonomía graduada de complejidad narrativa con procesos multidimensionales de ToM.
La cognición social se define como el conjunto de procesos que permiten codificar y decodificar la vida social y orientar la conducta en contextos interpersonales. Se considera un componente fundamental para la supervivencia, dado que se sustenta en el uso de señales sociales que posibilitan la comprensión de otros individuos y el aprendizaje a partir de estímulos socialmente relevantes. Una de las habilidades clave para la codificación de estas señales sociales es la Teoría de la Mente (ToM). El concepto de ToM se refiere a la capacidad de representar a uno mismo y a los demás en términos de estados mentales (e.g., deseos, emociones, creencias e intenciones) mediante los procesos interpretativos de la psicología cotidiana. La evidencia reciente indica que varias pruebas clásicas de ToM presentan limitaciones de especificidad, en gran parte por problemas conceptuales y metodológicos. Además, se ha observado que muchos de estos instrumentos no miden precisamente la comprensión de los estados mentales de otros, sino que miden procesos más básicos que no reflejan adecuadamente la ToM.
Setenta y dos adultos participaron voluntariamente en el estudio piloto (55 mujeres y 17 hombres; M = 23.81 años, rango = 18–55). En relación con el nivel educativo, 43 participantes habían concluido la preparatoria, 26 contaban con estudios de licenciatura, 4 con maestría y 1 con doctorado. Para los fines del estudio, se elaboraron veinte escenarios sociales basados en situaciones de la vida cotidiana. Dichos escenarios se clasificaron en cuatro niveles de dificultad progresiva, diseñados para evaluar distintos grados de complejidad en la cognición social: Literal/básico (decodificación e inferencia de primer orden), Intermedio (integración contextual e intención implícita), Avanzado (ironía, sarcasmo y regulación afectiva), y Complejo (engaño estratégico y recursión de tercer orden). Cada escenario incluyó entre dos y cinco preguntas orientadas a evaluar distintos componentes de la cognición social, específicamente inferencia cognitiva y afectiva, integración contextual, comprensión pragmática y confianza metacognitiva. Para controlar posibles efectos de orden, se desarrollaron tres versiones contrabalanceadas del instrumento (A, B y C), equivalentes en contenido y dificultad. La recolección de datos del estudio piloto se llevó a cabo en línea mediante la plataforma Google Forms. El marco conceptual que orientó el diseño de los escenarios amplía la tradición de instrumentos clásicos de teoría de la mente, tales como el MASC, el TASIT, el Yoni Task, las Strange Stories y las Frith–Happé Animations. No obstante, introduce como eje organizador un gradiente de complejidad narrativa, con el propósito de capturar variaciones progresivas en las demandas inferenciales de las situaciones sociales evaluadas.
El porcentaje de respuestas incorrectas de los ítems: H3-C3, H7-C7, H17-C17, H20-C20 fue mayor que 10, indicando una comprensión disminuida de dichas historias. En la escala de metacognición se obtuvo alta consistencia interna (α = .90), mientras que las preguntas de cognición social presentan baja consistencia interna (α = .49), atribuible a una alta heterogeneidad, ítems débiles, y problemas en la redacción de las historias. Asimismo, se detectó que las siguientes preguntas no presentan variabilidad (mayormente efecto techo), indicando que se requiere reformular las preguntas o las historias: H2-P1, H3-P1, H4-P1, H5-P1, H7-P2, H12-P1, H12-P2, H15-P1, H15-P2, H19-P3.
Los resultados indican que el Gradiente de Teoría de la Mente presenta muchas inconsistencias a corregir. Además, su sensibilidad para detectar diferencias en la complejidad de las tareas es limitada en la muestra neurotípica, sugiriendo la presencia de un posible efecto techo. Asimismo, algunos ítems de mayor complejidad dificultaron la comprensión de la historia y la certeza en las respuestas (metacognición), lo cual puede asociarse con la exigencia inferencial de las tareas. En conjunto, estos hallazgos sugieren que, aunque el instrumento es prometedor psicométricamente hablando, se necesitan ajustes en las historias y preguntas de cognición social señaladas. Igualmente, se requieren estudios adicionales en poblaciones clínicas o más heterogéneas para evaluar su sensibilidad a alteraciones sociocognitivas y a variaciones finas en la dificultad inferencial. Futuras versiones podrían incrementar la variabilidad en niveles superiores y revisar ítems complejos para optimizar su capacidad discriminativa y su validez de contenido.
Andrea Vargas Ramírez Paulina Aguirre Villalpando Rebeca Garza Sandoval Julio Cesar Dávila Velasco

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Diana Montserrat Sánchez GonázlezDiana Isabel López RodríguezKarla Patricia Valdés GarcíaBárbara De Los Ángeles Pérez Pedraza
Aula 10402 · 04:20 pm - 04:39 pm
1. Diseñar un instrumento para evaluar creencias irracionales relacionadas con la experiencia de ausencia paterna durante la infancia en adultos. 2. Obtener la validez de constructo del instrumento para evaluar creencias irracionales relacionadas con la experiencia de ausencia paterna durante la infancia en adultos, mediante la evaluación por jueces.
La ausencia de una figura paterna en el desarrollo es una gran pérdida y puede deberse a diversos factores. Esta carencia, además de generar consecuencias a nivel económico o estructural, puede impactar el desarrollo emocional y cognitivo del niño, influyendo en la forma en que interpreta el mundo, se vincula con los demás y se percibe a sí mismo. Diversas investigaciones han demostrado que la ausencia parental, particularmente la del padre, se asocia con dificultades para establecer vínculos afectivos seguros, baja autoestima y emociones negativas persistentes, así como con la adopción de creencias disfuncionales que afectan el bienestar psicológico en la adultez. Estas creencias, conocidas como creencias irracionales, son pensamientos rígidos y poco realistas que distorsionan la interpretación de los eventos y contribuyen al malestar emocional. Aunque la literatura ha documentado ampliamente los efectos de la ausencia paterna sobre el desarrollo psicológico y las consecuencias clínicas de las creencias irracionales, existe un vacío importante en cuanto a instrumentos que midan específicamente las creencias irracionales asociadas con la ausencia de la figura paterna. Esto dificulta la identificación sistemática de patrones cognitivos disfuncionales en esta población, limitando la intervención clínica oportuna. Por lo tanto, se considera necesario diseñar y validar un instrumento que permita evaluar las creencias irracionales en adultos que experimentaron ausencia paterna durante su infancia. Este tipo de herramienta aportará datos relevantes para la investigación psicológica y favorecerá intervenciones clínicas más precisas y efectivas. En este sentido, la presente investigación tiene como propósito principal crear un instrumento psicométrico que permita evaluar las creencias irracionales asociadas a la ausencia paterna durante la infancia en adultos, brindando evidencia empírica sobre un fenómeno poco medido en el ámbito clínico y científico, así como contribuciones al campo académico, clínico y social.
La presente investigación tiene un enfoque cuantitativo, de tipo instrumental y transversal, cuyo objetivo es diseñar, construir y validar psicométricamente un instrumento para evaluar creencias irracionales en adultos que vivieron ausencia paterna durante la infancia. Este diseño se centra en la elaboración del instrumento, su validación de contenido, aplicación piloto y análisis de sus propiedades psicométricas de validez y confiabilidad. El estudio cumple con los lineamientos éticos de la Universidad Autónoma de Coahuila y la legislación estatal de protección de datos personales. La participación será voluntaria, anónima y bajo consentimiento informado, garantizando la confidencialidad y el uso académico de la información. Se utilizó un muestreo no probabilístico, dirigido a adultos mayores de 18 años residentes en México. El tamaño de la muestra se definió con base en los criterios para análisis factorial exploratorio, estimando un mínimo de 350 participantes, considerando dos grupos equilibrados: con padre ausente y con padre presente. Los criterios de inclusión fueron ser mayor de edad, saber leer y escribir y aceptar participar voluntariamente. Se excluyeron personas sin acceso a internet o con diagnóstico médico de trastorno mental. Se eliminaron cuestionarios con más del 10% de respuestas omitidas. El instrumento de elaboración propia, denominado Escala de Creencias Irracionales asociadas a la Relación Paterna en la Infancia, incluye información sociodemográfica y evalúa creencias irracionales asociadas a la ausencia paterna, considerando dimensiones como necesidad de aprobación, dependencia emocional, condenación global y baja tolerancia a la frustración, desde la TREC y el Modelo Basado en Procesos. Inicialmente se elaboraron 35 ítems tipo Likert con dos opciones de respuesta. La validez de contenido se evaluó mediante juicio de tres expertos, utilizando el coeficiente Kendall.
Se evaluó la validez de contenido mediante el acuerdo entre jueces (Tau-b de Kendall) para relevancia, claridad y coherencia teórica de los ítems. En general, los ítems mostraron valores de Tau-b entre -0.816 y 1.000, con promedios (M) entre 2.33 y 3.66, y valores de p entre .157 y .480 en las comparaciones reportadas. En 31 de los ítems 1, 3, 4, 5, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 16, 17, 18, 19, 21, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33, 35, 39 y 41, los jueces consideraron que cumplen adecuadamente con relevancia, claridad y coherencia teórica, por lo que no se realizaron cambios. Se atendieron observaciones específicas en claridad y se reformularon los siguientes ítems, manteniendo el contenido evaluado: • Ítem 2: “No fui suficiente, por esa razón la relación con mi padre fue desafortunada”. • Ítem 6: “Me cuesta confiar en las personas porque pienso que terminarán alejándose como lo hizo mi padre”. • Ítem 15: “La ausencia de mi padre hace que me resulte difícil manejar situaciones relacionadas con figuras paternas”. • Ítem 20: “La ausencia de mi padre marcó de manera determinante mi vida adulta”. • Ítem 22: “El hecho de que mi padre no estuviera presente me enseñó a ser insegura/o de mí misma/o”. • Ítem 34: “Pienso que, si mi padre hubiera estado presente, no enfrentaría tantos problemas actualmente”. • Ítem 36: “A veces creo que hubo algo en mí que hizo que mi padre no estuviera presente”. • Ítem 37: “La idea de encontrarme con mi padre me genera mucha incomodidad”. • Ítem 38: “La ausencia de padre me enseñó que todas las relaciones están destinadas al fracaso”. • Ítem 40: “Si yo hubiera sido diferente en la infancia, la relación con mi padre habría sido mejor”. Estos resultados permiten conservar la mayoría de los ítems y realizar ajustes puntuales para mejorar la claridad, en preparación para las siguientes fases de análisis psicométrico.
Los resultados del presente estudio permitieron cumplir el objetivo general de diseñar y validar un instrumento para evaluar creencias irracionales asociadas a la experiencia de ausencia paterna durante la infancia en adultos. El análisis de validez de contenido, realizado mediante el acuerdo entre jueces expertos, evidenció que la mayoría de los ítems presentaron niveles adecuados de relevancia, claridad y coherencia teórica, lo que respalda la pertinencia conceptual del instrumento. Asimismo, los ajustes realizados en algunos ítems permitieron mejorar la claridad semántica sin alterar su contenido teórico, fortaleciendo la calidad del instrumento. Estos hallazgos indican que la escala cuenta con una base sólida para continuar con las siguientes fases de análisis psicométrico, como la evaluación de su estructura interna y confiabilidad. El instrumento desarrollado representa una herramienta potencialmente útil para la evaluación clínica e investigación psicológica.
Diana Isabel López Rodríguez Karla Patricia Valdés García Bárbara De Los Ángeles Pérez Pedraza

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Anna Basora MarimonJenifer Solano AlvaradoNerla Franco SilvaEsperanza Lara LópezVerónica Peña Treviño
Aula 10403 · 04:20 pm - 04:39 pm
Entender el efecto de la carga cognitiva durante el juicio de gusto y belleza al momento de percibir obras de arte agradables y desagradables.
La estética, desde su concepción por Baumgarten como la «ciencia de la aisthesis» o el conocimiento sensible, ha evolucionado de ser una propiedad objetiva de las cosas a un análisis de la experiencia subjetiva humana. Kant profundizó en este cambio al distinguir el juicio de gusto del juicio de belleza, sugiriendo que, mientras el placer sensorial puede disfrutarse de forma inmediata, la verdadera experiencia de la belleza requiere de procesos reflexivos y del pensamiento. Investigaciones contemporáneas en estética empírica y neurociencia respaldan esta premisa, demostrando que la apreciación de la belleza impone demandas cognitivas superiores y un análisis más exhaustivo del estímulo en comparación con los juicios de gusto. Se ha observado que el deterioro de la capacidad de pensamiento atenúa el placer experimentado, lo que refuerza la idea de que la belleza es un proceso cognitivamente exigente. Sin embargo, la mayoría de los estudios se han centrado en estímulos placenteros, dejando abierta la interrogante sobre qué sucede con los estímulos considerados feos o desagradables y cómo estos afectan la formación de juicios. En este contexto, resulta fundamental analizar el papel de la carga cognitiva —definida como la exigencia impuesta al sistema mientras se realiza una tarea — en la evaluación estética. Comprender cómo los recursos mentales se ven afectados por la valencia (agradable o desagradable) del estímulo y por el tipo de juicio solicitado (belleza frente a gusto) es crucial para conocer la complejidad de la experiencia visual. Por lo tanto, el presente trabajo surge de la necesidad de explorar estas interacciones para determinar si la carga cognitiva actúa como un factor diferencial en la percepción de obras de arte con distintos contenidos emocionales.
La muestra consistió en 70 participantes con una edad promedio de 21 años (DE = 1.95), distribuidos equitativamente en dos grupos de 35 personas. Se aplicaron criterios de exclusión para individuos con trastornos del neurodesarrollo o daltonismo. El estudio empleó el cuestionario Vienna Art Interest and Art Knowledge para medir el interés y conocimiento artístico previo. Para los estímulos visuales, se seleccionaron 48 pinturas del Vienna Art Picture System, categorizadas por su valencia emocional (agradable/desagradable), complejidad visual y familiaridad. El procedimiento se estructuró en fases siguiendo la metodología de Che et al. (2021). Primero, se manipuló la capacidad cognitiva mediante una tarea de memoria de trabajo para generar carga cognitiva. Posteriormente, se presentaron las imágenes mientras los participantes realizaban juicios de gusto y belleza bajo condiciones controladas. El diseño experimental permitió evaluar la interacción entre el tipo de imagen, el tipo de pregunta y el nivel de carga cognitiva. Para el diseño y aplicación del experimento se utilizó el programa PsychoPy. El procesamiento de datos se realizó mediante análisis estadísticos de varianza (ANOVA) para identificar diferencias en las puntuaciones y en el rendimiento (errores) de la tarea de memoria de trabajo.
Los análisis revelaron un efecto significativo del tipo de imagen en las puntuaciones de gusto y belleza (F=107.65, p<0.001). Se halló una interacción relevante entre el tipo de imagen y el tipo de pregunta (F=4.69, p=0.044), indicando que la brecha entre puntuaciones para estímulos agradables y desagradables es significativamente mayor cuando se solicita un juicio de belleza. En cuanto al rendimiento cognitivo, se registró una interacción triple entre el tipo de imagen, la pregunta y la carga cognitiva en el número de errores cometidos (F=29.95, p<0.001). Esto demuestra que tanto la valencia del estímulo (agradable/desagradable) como el tipo de juicio solicitado (belleza/gusto) impactan directamente en el desempeño de la tarea cognitiva.
Se concluye que el tipo de pregunta solicitado (belleza o gusto) es un factor determinante en la evaluación del estímulo visual. Aunque la carga cognitiva no fue un factor que alterara de forma aislada el juicio estético, la combinación de imágenes (agradables/desagradables) y el tipo de pregunta influyeron notablemente en el rendimiento cognitivo de los participantes. Estos hallazgos validan la premisa de que los juicios de belleza requieren un análisis más exhaustivo y demandas cognitivas diferenciadas respecto a los juicios de gusto, lo cual debe ser considerado en modelos futuros de estética empírica.
Jenifer Solano Alvarado Nerla Franco Silva Esperanza Lara López Verónica Peña Treviño

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Candy Zulema Cobos DelgadoRossana Basurto ÁlvarezMagdiel Paola Duarte Rosas
Aula 10305 · 04:20 pm - 04:39 pm
Explorar la percepción de los usuarios en torno a la atención psicológica recibida, con énfasis en aspectos éticos como el consentimiento informado, la seguridad de datos y la participación en el tratamiento.
La ética constituye un componente esencial en el ejercicio profesional de la psicología, ya que esta disciplina interviene de manera directa en la salud mental y emocional de las personas. La adhesión del psicólogo a un código ético que regule su práctica profesional, científica y académica tiene como propósito fundamental proteger la integridad de los usuarios del servicio psicológico (Sociedad Mexicana de Psicología, 2009). De acuerdo con la Asociación Americana de Psicología (2017), una práctica psicológica éticamente responsable no solo protege al paciente, sino que también fortalece la confianza social en la profesión, mientras que la ausencia de una orientación ética clara puede generar intervenciones contraproducentes que ocasionen más daño que beneficio. En este sentido, la calidad de los servicios psicológicos depende tanto de la competencia técnica del profesional como del cumplimiento de principios éticos fundamentales, entre los que destacan el consentimiento informado, la protección de los datos personales y la participación activa del usuario en su proceso terapéutico. Reyes Martínez (2024) señala que la existencia de un código ético orienta la toma de decisiones responsables, protege de posibles abusos y fomenta la confianza social mediante la reflexión constante sobre el quehacer clínico, educativo y comunitario. De igual manera, Sulburán (2023) subraya que la ética profesional resguarda los derechos de los individuos atendidos y fortalece la reputación, la credibilidad y la efectividad del psicólogo. En consecuencia, el ejercicio profesional requiere un compromiso con la verdad, la honestidad y la integridad en todos sus niveles de actuación.
Se llevó a cabo un estudio cuantitativo, transversal y de tipo descriptivo. El muestreo fue no probabilístico, utilizando la técnica de bola de nieve. Participaron 278 sujetos mexicanos de entre 18 y 65 años, quienes han llevado o aún se encuentran en proceso psicoterapéutico, sin considerar el enfoque del terapeuta. Los participantes respondieron de manera voluntaria y en línea una encuesta sociodemográfica y un cuestionario de elaboración propia con 17 ítems cerrados (Sí/No). Antes de iniciar el instrumento, se presentó un formato de consentimiento informado digital, en el que se explicó el propósito del estudio, la confidencialidad de los datos y la posibilidad de retirarse en cualquier momento; la participación quedó autorizada al aceptar dicho consentimiento en línea. Los datos recolectados fueron analizados mediante el programa IBM SPSS Statistics versión 27, aplicando estadística descriptiva (frecuencias y porcentajes).
Con base en los reactivos del instrumento, los resultados se agruparon en cinco categorías analíticas: Aspectos técnicos y estratégicos El 94.2% considera que el psicólogo proporciona estrategias prácticas y útiles para manejar sus problemas, reflejando una correcta aplicación del enfoque terapéutico y capacidad de adaptación a las necesidades individuales. Además, el 92.1% percibe que el psicólogo demuestra conocimientos y habilidades adecuadas en sesión, lo que refuerza la confianza en su competencia clínica. Dimensiones relacionales y éticas El 97.1% reporta haber sido tratado con respeto y empatía, condición esencial para la alianza terapéutica y la creación de un entorno seguro. Asimismo, el 94.6% considera que el profesional mantiene una relación ética y evita conductas inapropiadas. El 97.8% afirma que se respetan sus creencias, valores y cultura, lo que confirma una atención centrada en la persona y sensible a la diversidad. Participación del usuario El 92.1% indica que puede participar activamente en las decisiones sobre su tratamiento. El 97.1% reconoce apertura del terapeuta ante sus inquietudes y el 90.3% considera que sus quejas o desacuerdos son tomados en serio. Estos resultados refuerzan la percepción de una práctica colaborativa que fomenta la autonomía y confianza del usuario. Percepción de privacidad y cumplimiento normativo El 98.6% de los participantes afirma que su información personal se maneja con confidencialidad; sin embargo, solo el 61.9% recibió explicaciones claras sobre el tratamiento de sus datos, Esta discrepancia revela una brecha ética relevante; pues, aunque la mayoría de los usuarios se siente protegidos, no todos están realmente informados, lo cual implica una posible omisión del deber de informar conforme a la normativa de protección de datos personales y el código ético de la profesión psicológica. Consentimiento informado: formalización y transparencia El 74.8% reporta haber recibido información clara sobre el tratamiento, el 91.4% tuvo oportunidad de preguntar y sentirse seguro antes de aceptarlo, pero únicamente el 28.1% firmó un consentimiento formal. Esta omisión representa una deficiencia ética y legal. La firma del consentimiento no solo es una formalidad, sino un acto que documenta el acuerdo informado, voluntario y consciente del usuario. Su omisión pone en riesgo la validez del proceso terapéutico y puede generar implicaciones jurídicas en caso de conflictos, quejas o revisiones institucionales.
Se identifica una discrepancia crítica entre la percepción de seguridad que los usuarios tienen sobre el manejo de su información y el cumplimiento formal de los procesos éticos por parte de los psicólogos. Aunque la mayoría confía en la confidencialidad del servicio, solo una minoría recibió información clara o firmó un consentimiento informado. Esta brecha revela una desalineación entre la ética percibida y la ética documentada, lo que vulnera la autonomía y el derecho a la información del paciente. La confianza subjetiva, el desconocimiento de derechos y la comunicación ambigua sobre el manejo de datos explican esta contradicción. La ausencia del consentimiento formal no puede justificarse por la percepción de profesionalismo o empatía del terapeuta. Es indispensable fortalecer la cultura institucional de derechos, implementar protocolos éticos visibles y garantizar que el consentimiento informado sea un proceso claro, documentado y obligatorio, más allá de la buena fe profesional.
Rossana Basurto Álvarez Magdiel Paola Duarte Rosas

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Itzel AlatorreAlatorre Muñoz Citlaly ItzelGarcía Gomar María LuisaNegrete Cortés Agustín Jaime
Aula 10308 · 04:20 pm - 04:39 pm
Evaluar la efectividad de un programa psicoeducativo basado en principios básicos del modelamiento y moldeamiento para la discriminación de creencias irracionales y sus componentes de acuerdo al modelo A-B-C propuesto por Albert Ellis en la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) en personas que viven con VIH, residentes de Tijuana, Baja California.
Las creencias irracionales son distorsiones cognitivas que no se basan en la realidad y que afectan la percepción de las personas, impactando negativamente su bienestar emocional, psicológico y social. Estas creencias suelen originarse en experiencias tempranas, estigmas sociales, falta de información o vivencias negativas que conducen a interpretaciones distorsionadas de la realidad. En las personas que viven con VIH, una condición que afecta simultáneamente los ámbitos físico, psicológico y social, es frecuente la presencia de pensamientos y sentimientos irracionales que pueden llevar a estados de ánimo bajos, melancólicos o depresivos debido a su situación. Esto no solo refleja vulnerabilidad médica, sino también psicológica, y puede contribuir a diversas dificultades como el rechazo, la falta de adherencia al tratamiento, actitudes negativas o el consumo de sustancias ilícitas, entre otras. Estas creencias también favorecen la aparición de conductas disfuncionales que interfieren con el logro de metas personales, en parte debido a la evitación experiencial. Este proceso lleva a la persona a evitar situaciones que generan malestar, reforzando dichos comportamientos por la gratificación inmediata que producen. Por ello, se busca contribuir al manejo de estas creencias considerando la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) y el modelo A-B-C de Albert Ellis, mediante la implementación de un programa psicoeducativo orientado a discriminación de creencias irracionales y sus componentes de acuerdo al modelo A-B-C favoreciendo así su proceso de cambio.
Se utilizó un diseño cuasi-experimental con grupo en lista de espera. El programa se aplicó a 22 residentes del albergue Las Memorias (77.3% hombres; edad promedio de 43.9 años). Se implementaron materiales psicoeducativos interactivos basados en los principios del análisis de la conducta y en los procesos de discriminación condicionada, con el objetivo de facilitar la identificación y reestructuración cognitiva de creencias irracionales, diseñados específicamente para esta población. El material incluyó un vídeo explicativo validado por expertos el cual incorporó estrategias de modelamiento y un videojuego, MindShift: Desafío ABC, estructurado por siete niveles y veintiún escenarios hipotéticos, que aumentan la dificultad conforme avanza. A través del modelamiento (demostración guiada del análisis ABC), el moldeamiento (refuerzo gradual de respuestas correctas), se entrenó la discriminación de creencias irracionales. Aplicando principios de retroalimentación inmediata de desempeño, facilitando la identificación y comprensión de creencias irracionales. Se establecieron tres condiciones experimentales: (1) aplicación únicamente del video explicativo sobre creencias irracionales; (2) aplicación del videojuego MindShift: Desafío ABC; y (3) aplicación combinada del video y el videojuego. Posteriormente, se administró el Inventario de Creencias de Rendimiento Irracional (IPBI) con el fin de evaluar el nivel de creencias irracionales después de la intervención.
El estudio evaluó la efectividad del diseño del programa psicoeducativo compuesto por un video y un videojuego, en función de su capacidad para generar cambios en pensamientos y comportamientos. Las comparaciones entre las variables evaluadas (línea base, puntuación en el videojuego, puntajes del IPBI y usabilidad del sistema) evidenciaron mejoras consistentes tras la intervención. Se observó una disminución significativa en la frecuencia de creencias irracionales, indicando que el entrenamiento en discriminación cognitiva y el acompañamiento psicoeducativo estructurado tuvieron un impacto positivo en la población participante. En conjunto, el programa se consolidó como un recurso didáctico útil y accesible para la intervención con personas que viven con VIH, favoreciendo procesos de discriminación de creencias disfuncionales.
De manera general, se observa que la implementación del programa psicoeducativo basado en el modelo ABC de Ellis tuvo un efecto favorable en los participantes. Aquellos que recibieron la psicoeducación mediante el video y realizaron la tarea de moldeamiento orientada a la identificación de creencias irracionales mostraron, al término del programa, una menor frecuencia de pensamientos irracionales. Estos hallazgos evidencian la relevancia del entrenamiento en discriminación cognitiva acompañado de un proceso psicoeducativo, como estrategias que fortalecen la reestructuración cognitiva y favorecen la reducción de conductas de riesgo.
Alatorre Muñoz Citlaly Itzel García Gomar María Luisa Negrete Cortés Agustín Jaime

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Guadalupe Lizbeth González JiménezGuadalupe Lizbeth González JiménezSandra Lilia Marquez Olascoaga
Aula 10401 · 04:20 pm - 04:39 pm
Evaluar los avances obtenidos mediante el uso de terapia de lenguaje convencional en conjunto con la estimulación transcraneal de corriente directa en un paciente con afasia global.
La afasia se caracteriza por una alteración del lenguaje, entre las principales características presentes se encuentran la dificultades en comprensión, repetición, fluidez, denominación, lectura, escritura y el cálculo, entre los tipos de esta alteración encontramos la afasia global, en la cual existe dificultad tanto a nivel de comprensión como en la producción del lenguaje. En el presente estudio de caso se utilizó la estimulación transcraneal de corriente directa (tDCS), la cual consiste en la aplicación de corrientes eléctricas de baja intensidad (1-2 mA) por medio de electrodos colocados sobre el cuero cabelludo; la función principal de uno de los electrodos consiste en estimular, es decir, provoca potenciales postsinápticos excitatorios y se conoce como estimulación anódica (A-tCDS) y por otro lado tenemos el electrodo encargado de inducir potenciales postsinápticos inhibitorios y es llamada estimulación catódica (C-tCDS). La tDCS es una técnica que puede ayudar a mejorar los déficits del lenguaje de las personas con afasia y se pueden esperar mayores resultados si a su vez se realizan intervenciones logopédicas. El 89% de los estudios respaldan la eficacia de la tCDS en el tratamiento de la afasia, siendo un punto en común el uso de la terapia logopédica en conjunto con la tDCS.
Se realizó un estudio de caso en Servicios especializados de neuropsicología (SEN) con un paciente masculino que sufrió un evento embólico extenso en la arteria media izquierda a la edad de 48 años 7 meses. Para la evaluación neuropsicológica se empleó el perfil de afasia del Test de Barcelona revisado y fue diagnosticado con afasia global, por la sintomatología presente y la extensión de la lesión. Comenzó el proceso de terapia convencional dos meses después del ictus, durante el mes de julio del 2024 acudía dos veces por semana a sesiones de 50 minutos con una terapeuta, se trabajó la fase de desbloqueo y el punto y modo de articulación de los fonemas. En el periodo de agosto del 2024 a marzo del 2025 tenía tres sesiones de 50 minutos por semana, se continuó con la fase de desbloqueo, el punto y modo de articulación de fonemas, articulación de sílabas, repetición de palabras monosilábicas y bisilábicas, conciencia fonológica, escritura, cálculo y lectura. El 25 de marzo se comenzó la terapia online con la estimulación transcraneal de corriente directa en conjunto con la terapia de lenguaje convencional, utilizando el protocolo ya precargado para afasia de EPTE Bipolar System; Se aplicaron 20 sesiones de 50 minutos, 20 minutos con las estimulación online de manera anódica y 30 minutos solo de terapia convencional. La intervención se lleva a cabo por tres terapeutas, en dos de las sesiones se colocaba A-tDCS en el área de broca y se trabajan tareas como repetición, expresión y funcionalidad, y una sesión en el área de Wernicke y se realizaban tareas como comprensión lectora a través de oraciones descriptivas, memoria de trabajo como tareas de decodificación de palabras a través de claves, cálculo, escritura, etc.
En la comparación de los resultados pre y post del Test de Barcelona Revisado se encontró mejora significativa en las siguientes tareas de acuerdo a los percentiles del Test de Barcelona Revisado: conversación narración (pre 20- post 35), ritmo (pre 35- post 55), melodía (pre 30-post 45), repetición de sílabas (pre 15-post 45), comprensión de ejecución de ordenes (pre 20- post 50), lectura de letras (pre 25- post 45), material verbal complejo (pre 20- post 95), comprensión de palabras- imagen (pre 25- post 95), comprensión de palabras (pre 15- post 45), comprensión de ordenes escritas (pre 35- post 52), comprensión de frases y textos (pre 30- post 70), mecánica de la escritura mano derecha (pre 40-post 55) e izquierda (pre 15- post 50), dictado de letras (pre 25- post 60), palabras (pre 35- post 60), y denominación escrita (pre 40- post 65), además presento mejoras en los percentiles de el tiempo de 12 tareas. Nota: Se cuenta con una grafica comparativa pre y post del Test Barcelona revisado. De manera cualitativa el paciente logra utilizar palabras funcionales en la vida cotidiana para comunicar sus necesidades y ha mejorado su independencia, además de presentar un mejor desempeño en las diversas tareas presentadas en la intervención de seguimiento.
La intervención de terapia de habla y lenguaje en conjunto con la estimulación transcraneal de corriente directa de manera anódica sobre el hemisferio izquierdo (A-tDCS) aplicada en afasia global, de acuerdo a la evaluación pre y post de la intervención presenta avances significativos en habilidades lingüísticas y mejora en la funcionalidad e integración independiente del paciente a su vida cotidiana. En futuras investigaciones se sugiere realizar una evaluación intermedia al iniciar la terapia en conjunto con la tDCS, ya que esto puede ayudar a distinguir los avances, solo de la terapia de habla y lenguaje y cuando se usa en conjunto con neuromodulación, sin embargo, en base a los resultados, el uso de la tDCS en conjunto con la terapia de habla y lenguaje puede ser una alternativa prometedora para pacientes con afasia.
Guadalupe Lizbeth González Jiménez Sandra Lilia Marquez Olascoaga

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Alba Liliana Favela MoragaNorma Isabel Rodelo Morales
Aula 10306 · 04:20 pm - 04:39 pm
Medir el efecto de la repetición de prueba en la memoria de estudiantes universitarios del área de ciencias sociales en la Universidad de Sonora Campus Nogales.
Actualmente, la prueba a menudo se utiliza únicamente para la evaluación y medición del aprendizaje, el cual se ha adquirido previamente mediante distintas estrategias o técnicas de estudio. Sin embargo, se ha mostrado que las pruebas se pueden utilizar para más que solo la cuantificación del conocimiento. Se ha determinado que la evaluación constante mejora la retención de la información del material aprendido, siendo este a lo que se llama el Efecto de Repetición de Prueba o Testing Effect. Múltiples estudios han contribuido al conocimiento del efecto de la repetición de prueba en la última década. Determinando beneficios tal como que la recuperación ayuda a la retención posterior, identifican lagunas en el conocimiento y producen una mejor organización de este mismo, etc. El efecto de la repetición de prueba mejora la retención de la información tanto a corto como a largo plazo, siendo una de las maneras más efectivas para fortalecer esta modalidad de memoria, de este modo, la práctica de recordar información de manera activa facilita su recuperación posterior y consolida con mayor precisión la información que se ha aprendido. Los efectos directos de las pruebas a partir de su uso dinámico y la evaluación formativa potencializan el aprendizaje en las escuelas, por ello, resulta relevante integrar la repetición de prueba como método de estudio, herramienta y/o estrategia en espacios educativos, jugando así un papel fundamental en la consolidación de toda información aprendida. El presente estudio busca, a partir de la evidencia empírica que se genere, la identificación del comportamiento de la memoria para la recuperación de la información, a través del efecto de la repetición de prueba en tiempo inmediato y diferido. Además de incrementar la evidencia empírica a nivel local y regional que permita evaluar las posiciones teóricas desde las cuales se explica la asociación de variables.
El estudio realizado fue de tipo cuantitativo, de alcance descriptivo, con un diseño cuasi experimental, de corte transversal. Siguió un diseño factorial ANOVA con Medidas Repetidas de 3X2, 3 (Repetición de prueba: Estudio-Prueba; EP vs Estudio-Prueba1-Estudio- Prueba2; EPEP vs Estudio-Prueba1-Prueba2-Prueba3; EPPP) x 2 (Tiempo de Retención: inmediata vs diferida), teniendo como variable dependiente la memoria. El tipo de prueba que se utilizó fue de reconocimiento y el tiempo de la prueba inmediata fue de 7 minutos, seguido de una prueba a las 24 hrs y para la prueba diferida fue 1 semana. Se empleó un muestreo de tipo no probabilístico por conveniencia, donde participaron estudiantes de licenciatura en Psicología, Educación y Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Sonora, campus Nogales, Sonora, con una n =86. El criterio básico de inclusión fue ser estudiantes cursando el segundo y cuarto semestre durante el ciclo 2025-1 en dichas carreras y como criterio de eliminación la inasistencia a todas las aplicaciones, errores en la instrucción de aplicación y dejar los formatos incompletos. Para la recolección de datos se utilizaron 90 palabras pertenecientes a la Affective Norms for English Words (ANEW) y para el análisis de datos se utilizó el estadístico T de Student para muestras independientes y obtención de medias estadísticas. En cuanto el procedimiento, se solicitó autorización a la institución y los coordinadores de carreras. Una vez obtenido el consentimiento informado de los participantes, se procedió a la aplicación de instrumentos, fase donde se diseñaron tres condiciones (grupos), cada uno con un diseño distinto (EP, EPEP, EPPP) todos bajo el efecto de generación en la fase de aprendizaje y por último se realizó el análisis de datos. En el estudio se tomó en cuenta la participación voluntaria y consentimiento informado, así como la confidencialidad de los datos.
Bajo un diseño de medidas repetidas se realizaron análisis estadísticos de comparación de medias, considerado la prueba inmediata y la prueba diferida en el grupo control (EP), grupo (EPEP) y el grupo objetivo (EPPP). En el grupo EPPP la media para la prueba diferida (x̅= 75.62) aumento en comparación a la prueba inmediata (x̅= 74.07); en cambio, para el grupo EP existe una disminución para la prueba diferida (x̅= 77.48 para la prueba inmediata y x̅= 77.04 para la prueba diferida). Es decir, en este último grupo no hubo un incremento en la precisión de la información a través del tiempo. La prueba t Student muestra los puntajes de manera general, incluyendo a los tres grupos. No se encontró diferencias significativas estadísticamente entre los grupos para la prueba inmediata t (gl 50) = .862 p= .393, ni para la prueba diferida t (50) = .367, p= .715, aunque esto no significa que no haya un efecto entre las variables del estudio. Dichos resultados permiten evaluar el efecto de repetición de prueba en la memoria. Al determinar la media obtenida en la prueba inmediata y diferida en el grupo control y el grupo objetivo, se observa el aumento en la precisión de la información a largo plazo en el grupo bajo la condición EPPP, siendo este grupo aquel donde se mide el efecto de repetición de prueba al contar con la aplicación de tres pruebas repetidas.
Los resultados confirman que el efecto de la repetición de prueba beneficia a la memoria, las personas mejoran su memoria de precisión y esto se refleja en mayores índices de recuerdo correcto, especialmente en las pruebas diferidas. Esto confirma el beneficio de la prueba en la precisión de la memoria a largo plazo, como lo ha señalado Roediger, et al. (2011) y en años más recientes Murphy, et al. (2023). El efecto de repetición de prueba es una herramienta estratégica que respalda la decisión de aplicar exámenes de conocimiento de manera repetida a los estudiantes, tal como lo sugieren autores como Schwieren, et al. (2017). La implementación de la práctica de recuperación en la planificación de actividades en el aula no equivale saturar a los estudiantes mediante exámenes, también, incluye la incorporación del estudio autodirigido, dentro y fuera del espacio educativo (Sánchez, et al., 2022).
Norma Isabel Rodelo Morales

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Cesar Quiterio MiguelAgustín Jaime Negrete CortesDiana Alejandra Gonzalez GarcíaCesar Quiterio MiguelDavid Antonio Peñaloza Padilla
Aula 10307 · 04:20 pm - 04:39 pm
Evaluar las propiedades psicométricas de una escala breve diseñada para medir la ansiedad situacional ante escenarios cotidianos de exposición al riesgo de contagio por enfermedades respiratorias virales en población adulta mexicana.
Las enfermedades respiratorias virales constituyen una amenaza significativa para la salud pública, debido no solo a su impacto epidemiológico, sino también a sus efectos psicológicos en la población. Durante la pandemia por COVID‑19 se documentó un incremento en síntomas de ansiedad, miedo y estrés asociados al riesgo percibido de contagio y a las modificaciones en la vida cotidiana derivadas de las medidas sanitarias implementadas. Diversos instrumentos evalúan la ansiedad relacionada con enfermedades virales, incluyendo escalas centradas en síntomas fisiológicos disfuncionales, miedo general ante la enfermedad y estrés pandémico multidimensional. Sin embargo, la mayoría de estas medidas se enfocan en dominios amplios o en respuestas emocionales generales, siendo menos frecuentes los instrumentos breves orientados a evaluar ansiedad situacional inmediata ante escenarios concretos de exposición cotidiana, como proximidad física, contacto con objetos contaminados o permanencia en espacios públicos. Desde la teoría de la ansiedad estado-situacional y la percepción de amenaza sanitaria, las respuestas emocionales inmediatas ante escenarios específicos constituyen un dominio diferenciable de la ansiedad rasgo o del miedo general a la enfermedad. Evaluar este tipo de ansiedad resulta relevante desde una perspectiva psicosocial y preventiva, dado que se asocia con conductas de evitación y autocuidado frente al riesgo de contagio. En este contexto, se desarrolló la Escala de Ansiedad ante Enfermedades Respiratorias Virales, un instrumento breve destinado a evaluar ansiedad situacional ante escenarios cotidianos de exposición.
Se realizó un estudio instrumental con una muestra no probabilística por conveniencia integrada por 842 personas adultas (≥18 años) residentes en México, evaluadas entre marzo y abril de 2020. La participación fue voluntaria y anónima. Como criterios de inclusión, se consideró aceptar el consentimiento informado digital y responder al menos el 80% del cuestionario. El 75.7% de la muestra estuvo compuesto por mujeres y el 97.4% reportó más de 12 años de escolaridad. Se construyó un índice de síntomas respiratorios mediante la suma de síntomas reportados en el último mes (rango 0–6; M = 1.47; DE = 1.27). Se aplicó la Escala de Ansiedad ante Enfermedades Respiratorias Virales, compuesta por siete reactivos en formato Likert de cinco puntos, organizada en dos dimensiones: ansiedad por exposición social y ansiedad por contaminación ambiental o situacional. Para obtener evidencia de validez externa se utilizó la Escala de Evaluación Conductual para el Cuidado Frente a la Emergencia Sanitaria COVID‑19 (12 ítems; α = .84), que evalúa autocuidado y cuidado hacia los demás. La recolección de datos se realizó mediante cuestionario en línea. El estudio se condujo conforme a los principios de la Declaración de Helsinki. Se efectuó un análisis factorial confirmatorio con estimador WLSMV, adecuado para variables ordinales. Se estimó consistencia interna mediante coeficiente omega y se analizaron correlaciones de Pearson para examinar evidencia de validez basada en relaciones con variables externas.
El análisis preliminar mostró adecuación muestral satisfactoria (KMO = .859). La prueba de esfericidad de Bartlett fue significativa (χ² = 2572.70, gl = 21, p < .001). El análisis factorial confirmatorio contrastó un modelo bifactorial correlacionado frente a un modelo unidimensional. El modelo de dos factores presentó mejor ajuste (χ²(13) = 139.91, p < .001) que el modelo unifactorial (χ²(14) = 182.30, p < .001). Los índices de ajuste fueron adecuados (CFI = .974; TLI = .959; SRMR = .044), aunque el RMSEA fue elevado (.108), es un comportamiento frecuente en modelos con pocos grados de libertad. Las cargas factoriales fueron significativas (p < .001) y oscilaron entre .54 y .85. La correlación entre factores fue moderada (r = .56). Los coeficientes omega mostraron adecuada consistencia interna (ω = .795 y ω = .720; ω total = .858). En cuanto a validez basada en relaciones con variables externas, ambas dimensiones de ansiedad correlacionaron positiva y significativamente con conductas de autocuidado (r = .228 y r = .248; p < .001) y cuidado hacia los demás (r = .256 y r = .188; p < .001). La dimensión de exposición social mostró una correlación positiva débil con días de confinamiento (r = .081, p = .019).
La Escala de Ansiedad ante Enfermedades Respiratorias Virales mostró propiedades psicométricas adecuadas en población adulta mexicana. El análisis confirmatorio respaldó una estructura bifactorial con dimensiones relacionadas pero distinguibles. Los índices de ajuste y los coeficientes de consistencia interna fueron satisfactorios. Asimismo, las asociaciones positivas con conductas de autocuidado y cuidado hacia los demás aportan evidencia de validez basada en variables externas. En conjunto, los resultados respaldan el uso del instrumento como una medida breve y válida para evaluar ansiedad situacional ante escenarios cotidianos de contagio.
Agustín Jaime Negrete Cortes Diana Alejandra Gonzalez García Cesar Quiterio Miguel David Antonio Peñaloza Padilla

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Mirna Janeth Ramirez MedinaEva Angelina Araujo JiménezLauren M. Haack
Aula 10404 · 04:20 pm - 04:39 pm
Explorar la experiencia y significados que los docentes de aula atribuyen al uso de herramientas conductuales basadas en evidencia, adquiridas durante su participación en el programa CLS-A-FUERTE, así como la contribución a su práctica docente y la disposición a continuar utilizándolas.
El trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una de las alteraciones del neurodesarrollo más comunes entre los niños de edad escolar, caracterizada por patrones persistentes de inatención, hiperactividad e impulsividad, que afectan de manera significativa el desempeño académico, social y emocional del niño. Si bien el trastorno se manifiesta en diversos contextos, la escuela se configura como un espacio estructurado con altas demandas atencionales, conductuales y normativas, donde los síntomas suelen intensificarse. En este contexto, el aula se convierte en un escenario de desafíos donde el docente enfrenta las dificultades de manera cotidiana. Para abordar estos retos, se han desarrollado programas clínico-escolares que incorporan herramientas conductuales basados en evidencia (EBT), tales como refuerzos positivos, estrategias de motivación inmediata y seguimiento sistemático del comportamiento, con un enfoque colaborativo que compone familia, escuela y profesionales clínicos. Un ejemplo destacado es el programa CLS-A-FUERTE, adaptación mexicana del programa Collaborative Life Skill (CLS), el cual ha demostrado resultados positivos en la autorregulación, conducta y rendimiento académico en estudiantes de primaria con TDAH en Culiacán, Sin. Resaltando el papel activo del docente de aula como agente clave en la aplicación de estrategias, monitoreo del progreso del niño y retroalimentando al equipo clínico. Sin embargo, la investigación en México presenta limitaciones respecto a la experiencia del docente al participar en estos programas. Por lo cual, resulta necesario indagar cómo los docentes perciben, valoran y atribuyen significado al empleo de estas herramientas en su práctica cotidiana, así como su disposición a continuar utilizándolas una vez concluído el acompañamiento clínico. Desde esta perspectiva, el presente estudio se centra en el docente de aula como eje principal, abordando su percepción y experiencia respecto al uso de herramientas conductuales basadas en evidencia y su disposición a la continuidad y réplica tras el programa CLS-A-FUERTE.
El estudio se realiza bajo un enfoque de investigación cualitativa, acorde con el objetivo de explorar la percepción y experiencia del docente de aula en el uso de herramientas conductuales durante la implementación de un programa clínico-escolar basado en evidencia para el manejo del TDAH en el contexto escolar, CLS-A-FUERTE. La técnica de recolección de datos utilizada es el grupo focal, el muestreo es no probabilístico por conveniencia, participan ocho docentes de aula de nivel primaria de escuelas públicas ubicadas en la ciudad de Culiacán, Sinaloa, quienes completan la capacitación del programa e implementan estrategias conductuales en el aula, como elogios, refuerzos positivos y un reporte diario de conducta. Se excluyen docentes que no concluyan la capacitación e implementación del programa, así como quienes no otorgan su consentimiento en la participación del estudio. El estudio se desarrolla en el marco de la implementación del programa CLS-A-FUERTE en dos ciudades de Sinaloa y Puebla. El grupo focal se realizó al finalizar el proceso de intervención, con una duración de entre 60 a 90 minutos. Durante las sesiones se promueve la reflexión grupal en torno a la experiencia en el uso de las herramientas conductuales aplicadas durante la implementación del programa, su utilidad, los cambios observados en el aula y su disposición a seguir utilizándolas. Las sesiones del grupo focal fueron grabadas para su posterior análisis de contenido. Asimismo, se consideran los principios éticos de la investigación cualitativa, todos los docentes participan de manera voluntaria, se garantiza confidencialidad y el anonimato mediante consentimiento informado.
Los resultados corresponden a un análisis preliminar derivado de grupos focales realizado con una muestra de ocho docentes de aula (N=8) participantes del programa CLS-A-FUERTE de escuelas primarias de la ciudad de Culiacán, Sinaloa, así como de observaciones registradas durante la implementación del programa en el contexto escolar. A partir de la discusión en los grupos focales, los docentes reportan cambios positivos en la conducta y la autorregulación de las niñas y niños con TDAH, tales como autonomía para iniciar actividades escolares, el seguimiento de instrucciones, mejora en su rutinas y en la interacción con sus compañeros de clase. Estas observaciones se relacionan con las reuniones de avance a mitad del programa, donde los docentes refieren la necesidad de ajustar los retos conductuales conforme el niño alcanza las metas propuestas. En el grupo focal, los docentes participantes destacan que estrategias como el reto de clase y el uso sistemático de refuerzos positivos facilitan el manejo conductual y brindan mayor apoyo en la dinámica dentro del aula. Asimismo, la capacitación les permite comprender que las conductas asociadas al TDAH, difieren de la interpretación errónea basada en la desobediencia o el desinterés de aprendizaje por parte del alumno, pasando a una comprensión más funcional de la conducta. Estos hallazgos preliminares subrayan la importancia de la experiencia del docente como elemento clave en la implementación de los programas clínico-escolares basados en evidencia en el contexto escolar.
El programa CLS-A-FUERTE mejora la conducta y autorregulación de los niños, e impacta positivamente en cómo los docentes enfrentan y comprenden las dificultades conductuales en la escuela. La experiencia compartida por los docentes de aula en los grupos focales muestra que las herramientas conductuales basadas en evidencia (EBT) son valoradas como recursos que aportan estructura, orientación y apoyo a su práctica docente dentro del aula. La implementación de CLS-A-FUERTE no solo impacta en la conducta infantil, sino que también posiciona al docente como un agente activo en la aplicación de estrategias conductuales. De este modo, la percepción, valoración y experiencia de los docentes resultan fundamentales para la sostenibilidad de las estrategias en el aula. Estos resultados refuerzan la relevancia de profundizar, desde un enfoque cualitativo, en el significado que los docentes atribuyen al uso de las EBT y en su disposición a continuar utilizándolas después del acompañamiento del equipo clínico.
Eva Angelina Araujo Jiménez Lauren M. Haack

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Juan Pablo Velasco CalzadaTatiana de Jesús Marrufo Cardeña
Aula 10405 · 04:20 pm - 04:39 pm
Analizar el impacto percibido en la propia masculinidad de hombres, estudiantes de licenciatura de una institución educativa del sector privado de la ciudad de Mérida,Yucatán, tras haber cursado una asignatura en materia de género enfocada en masculinidades y participado en un círculo de diálogo para hombres como actividad formativa complementaria.
El sistema patriarcal es una estructura político-social dominante que organiza jerárquicamente las relaciones humanas, privilegiando lo masculino y reproduciendo prácticas de desigualdad, dominación y opresión que se manifiestan tanto en el ámbito familiar como el educativo. El género, entendido como un constructo social y cultural, conlleva una carga de roles, creencias y expectativas diferenciadas entre hombres y mujeres, los cuales se aprehenden y reproducen en los diferentes sistemas sociales. Diversos estudios evidencian cómo estos roles refuerzan visiones binarias del mundo y jerarquías de género, contribuyendo a la normalización del machismo y a modelos hegemónicos de masculinidad que legitiman la violencia. En México y particularmente en Yucatán, estas dinámicas se reflejan en cifras alarmantes de violencia de género, feminicidios y suicidios, este último con una incidencia significativamente mayor en hombres, revelando el impacto que el sistema patriarcal tiene también en los hombres. Las respuestas institucionales han sido principalmente de carácter punitivo y de prevención secundaria y terciaria, pero resultan limitadas e insuficientes para generar cambios estructurales y conciencia social. Es imprescindible fortalecer estrategias de prevención primaria, especialmente desde el sistema educativo, ya que cuenta con el potencial para promover el pensamiento crítico, reflexivo y complejo en las juventudes. En este contexto, una institución universitaria privada en Mérida Yucatán, incorporó una asignatura optativa sobre masculinidades, además de un círculo de diálogo para hombres como actividad complementaria y extraescolar, orientado a la reflexión y diálogo en torno a la deconstrucción de la masculinidad tradicional. Sin embargo la disminución progresiva de la participación en ambos espacios plantea la necesidad de explorar el impacto percibido que tuvieron los estudiantes al cursar la asignatura y participar en el círculo con el fin de comprender sus alcances, limitaciones y aportes en los procesos de transformación de las masculinidades desde el ámbito educativo.
La investigación se desarrolló bajo un enfoque cualitativo con alcance descriptivo y marco interpretativo fenomenológico. Los criterios de inclusión que permitieron delimitar la población objetivo fueron: hombres, con edades entre los 18 y 30 años, estudiantes de diferentes licenciaturas en una institución educativa de sostenimiento privado de educación superior en la ciudad de Mérida Yucatán, que hayan cursado la asignatura en materia de género enfocada al estudio de masculinidades, así como al círculo dialógico para hombres como actividad complementaria. Para la identificación de participantes potenciales se recurrió a un muestreo no probabilístico aplicándose una combinación de técnicas de muestreo por conveniencia y en bola de nieve. En total participaron 10 hombres que cumplieron con los criterios de inclusión. La técnica de recolección empleada fue entrevistas a profundidad semi estructuradas. Se elaboró un guión de preguntas para orientar el discurso con cada participante. Las entrevistas se llevaron a cabo de manera presencial y tuvieron una duración promedio de 150 minutos. Como parte de los criterios éticos, antes de realizar la entrevista, se facilitó el consentimiento informado, en donde se evidenciaron los objetivos y fines de la investigación, las condiciones de participación y se establecieron los lineamientos para garantizar la confidencialidad y anonimato de quienes participaron. Finalmente se solicitó su autorización para grabar la entrevista por medio de archivo de audio con el objetivo de cuidar la fidelidad de los discursos expuestos. El análisis de información se realizó artesanalmente, sin uso de software. La información se organizó en ejes temáticos, categorías y subcategorías.
A continuación se presenta una síntesis de los hallazgos generales de los diferentes ejes temáticas. Los participantes coincidieron en concebir al género y la masculinidad desde lo biológico y binario. Ésta fue influenciada por sus contextos familiares, sociales y culturales, donde predominaban roles masculinos tradicionales y rígidos, asociados a la responsabilidad, la provisión y la contención emocional. Estas concepciones, aunque normalizadas, eran vividas con ambivalencia, pues coexistían con sensaciones de presión, incomodidad y dificultades de expresión emocional. Aun cuando algunos participantes mostraban curiosidad previas por temas de género y diversidad sexual, esta apertura inicial era limitada por el desconocimiento del tema y se encontraba permeada por estigmas y contradicciones internas. La asignatura en materia de género funcionó como un primer detonante formal para el cuestionamiento crítico de estas creencias. La combinación de contenidos teóricos, actividades dinámicas y espacios de diálogo permitió problematizar nociones previamente neutralizadas y generó procesos de reflexión que impactaron tanto a nivel cognitivo como emocional. Durante este proceso, los participantes transitaron por emociones como curiosidad, tristeza, duelo, incomodidad y alivio, especialmente al replantearse relaciones personales, experiencias pasadas y prácticas cotidianas. La diversidad de posturas dentro del grupo, incluidas resistencias machistas, representó tanto un desafío como una oportunidad de aprendizaje. En conjunto, el círculo dialógico de hombres profundizó estos procesos al constituir un espacio seguro para la expresión emocional, la escucha y el intercambio de experiencias personales. Este espacio permitió poner en práctica lo aprendido en la asignatura, facilitando la validación, el acompañamiento y el fortalecimiento de vínculos más auténticos entre hombres. A través del diálogo, los participantes pudieron reconocer estigmas internalizados, ensayar nuevas formas de relacionarse y cuestionar códigos masculinos tradicionales. De manera conjunta, ambos espacios propiciaron un cambio significativo en las concepciones y prácticas de los participantes. La masculinidad dejó de entenderse como un conjunto de mandatos fijos para concebirse como un proceso plural, dinámico y en constante construcción, centrado en valores como el autocuidado, la responsabilidad emocional, la empatía y el respeto por la diversidad. Aunque los participantes reconocen que la deconstrucción es un proceso inacabado y con tensiones constantes, los resultados evidencían una mayor conciencia crítica, apertura emocional y coherencia en sus relaciones, configurando estos espacios como puntos de partida relevantes para la transformación personal y relacional.
Se puede observar cómo el proceso de deconstrucción de la masculinidad tiene diferentes facetas y niveles de profundidad que requieren de cierta madurez reflexiva para poder repensar los estigmas, roles y expectativas que a veces los hombres reconocen como una carga, pero no logran comprender la complejidad de las implicaciones del sistema patriarcal que les afecta directa e indirectamente. Congruente con Rita Segatto (2019), es importante que los hombres encuentren sus propios espacios de lucha contra el patriarcado, reflexivos y críticos. Asimismo, deben propiciar habilidades del pensamiento complejo como las que propone Morin (1999), incluyendo el pensamiento crítico, para propiciar la integración de diferentes perspectivas para una lectura del mundo más completa. Resulta necesario integrar tanto la perspectiva de género como el fomento de habilidades del pensamiento crítico en las diversas instituciones de educación para formar estudiantes y profesionistas críticos, sensibles y conscientes.
Tatiana de Jesús Marrufo Cardeña

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Ericka Ivonne Cervantes Pacheco
Aula 10406 · 04:20 pm - 04:39 pm
Desmontar las representaciones sociales sobre la migración mexicana hacia Estados Unidos que criminaliza a los mexicanos y mexicanas que radican en Estados Unidos, a través del establecimiento de políticas migratorios punitivas que violentan los derechos humanos.
Desde el primer periodo presidencial de Donald Trump, la narrativa construida sobre los migrantes mexicanos en Estados Unidos ha girado en torno a descalificativos que los sitúan como “malos hombres”, “lo peor”, “traen droga”, “violadores”, “delincuentes”, entre otros que en el periodo actual los coloca como sinónimo de crisis, problemas, violencia, amenaza nacional, consumidores de los recursos, etcétera. Estos discursos antiinmigrantes ameritan abordar la migración México-Estados Unidos desde la Teoría de las Representaciones Sociales (RS) (Moscovici, 1984), porque permite entender los significados introyectados por las personas en interacción con el contexto social, con los cuales actúan sobre la realidad social (Jodelet, 1989); además porque analiza creencias, estereotipos e imaginarios compartidos, que pueden contribuir a fomentar o a desmontar las RS que criminalizan la migración. La eficacia de las RS consiste en su influencia en la opinión pública y en el comportamiento de quienes establecen las políticas migratorias estadounidenses, que en el gobierno del segundo mandato de Trump son cada vez más punitivas, controladoras y restrictivas. Dado que las RS son formas de pensamiento del sentido común que guían la acción ante una persona, objeto, situación o idea; éstas se vinculan directamente con la vulnerabilización de los migrantes, con la justificación de su exclusión, discriminación y explotación; así como la instauración de sistemas de control y vigilancia creados para dar respuesta a las representaciones negativas que se tienen. A nivel representacional se construye al “otro” migrante como una carga que se preferiría no tener y se le vincula a una imagen del extranjero como escasamente merecedor de determinados derechos frente al nativo (González, 2017), cuestionando la universalidad de los derechos humanos.
Se utilizó una metodología cualitativa, un método fenomenológico-interpretativo desde la perspectiva hermenéutica, un tipo de estudio transversal, no experimental y descriptivo. Se realizaron 20 entrevistas semiestructuradas a dos grupos de actores: 1) se entrevistó a 10 personas relacionadas con las políticas migratorias entre México y Estados Unidos, que laboran en el gobierno de EU y México, que trabajaban en la Legislatura y el gobierno de EU, el Consulado General de México en Chicago, Illinois, y en San Francisco, California: así como de la Secretaría de Relaciones Exteriores, el Instituto Nacional de Migración, la Secretaría del Migrante del Gobierno del estado de Michoacán, entre otras instancias e institutos gubernamentales; y 2) a un grupo de 10 académicos/as e investigadores/as que estudien la migración México-Estados Unidos en centros de investigación y universidades de México. Para las entrevistas la selección de participantes fue intencionada, no aleatoria, a través de casos típicos-ideales. Como segund técnica de recolección de datos hicieron búsquedas documentales para identificar las políticas migratorias vigentes entre ambos países. Los resultados de ambas técnicas permitieron caracterizar las conexiones entre las RS y las políticas migratorias. Todos los datos fueron analizados fenomenológica e interpretativamente. Se cuidaron los aspectos éticos señalados en el código ético para investigaciones con sujetos humanos, establecidos por la American Psychological Association (APA), que señala que los participantes tienen el derecho de retirarse en cualquier momento, salvaguardar su identidad, su información se procesará con fines de investigación, se procurará la bondad y no la maldad científica, se firmará un consentimiento informado de participación, y se reconoció a la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo en todo momento.
Los resultados muestran las RS del gobierno de Trump sobre México como un país débil, abusivo, aprovechado, ignorante, sin gobierno, lidereado por los cárteles de las drogas. Las RS hacia la migración mexicana está construyendo un imaginario social de un “otro” indeseable, de un “enemigo” que viene del exterior, por tanto, el rechazo a los migrantes apela a la unidad nacional de los estadounidenses para defender sus derechos, su cultura y sus valores. En el mismo tono, la migración simboliza una invasión extranjera que intenta colonizar a EU a través de la descendencia de mexicanos que nace en suelo americano y que, constitucionalmente, obtiene la ciudadanía por nacimiento. Las prácticas de las RS, traducidas en políticas (anti)migrantes hostiles y violentas, cobran sentido y se justifican en tanto parezcan un intento del gobierno por defenderse contra “la invasión extranjera” al expulsar “el mal” (los migrantes y su descendencia) y liberar a EU (de la migración) para hacerlo “grande otra vez” (Make American Great Again, MAGA). Así, el ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EU) está autorizado a capturar migrantes en redadas o para asesinarles abiertamente, como ocurrió en 2026 en Minéapolis o bajo custodia del ICE en los centros de detención. Entre las acciones encontradas para desmontar estas RS que criminalizan a la migración mexicana, se encontraron protestas masivas en las ciudades, como la ocurrida en Los Ángeles en 2025, o en Chicago y Minéapolis en 2026 (Tucker, 2026), donde el caso del niño mexicano de 5 años capturado por el ICE detonó el enojo social, evidenciando que la primera resistencia está en la organización social y comunitaria. Otra acción es la resistencia de jóvenes y adolescentes ciudadanos estadounidenses por nacimiento de segunda y tercera generación de mexicanos, quienes se han manifestado públicamente y han buscado información para ayudar y proteger a sus padres y/o abuelos que llegaron “indocumentados” a EU. Otra de las estrategias utilizadas por las familias ha sido construir planes de reunificación familiar después de la posible deportación (Hamilton, Langer & Masferrer, 2025); así, se han confesado secretos sobre estatus migratorios, ahorros y papeles importantes, se han solicitando custodias temporales para los hijos entre familiares mexicanos o ciudadanos estadounidenses, y también se han tramitado actas de nacimiento y pasaportes mexicanos para los menores nacidos en EU a través de la red consular de México en EU, que ofrece servicios a la comunidad mexicana.
El aparato de Estado estadounidense, con todo su poder, fomenta un discurso antiinmigrante criminalizante, que justifica su actuar a través de políticas migratorias punitivas, violentas y mortales. A fin de desmontar las RS que criminalizan a los migrantes mexicanos en Estados Unidos, la acción ciudadana, comunitaria y familiar ha sido fundamental, la cual no es exclusivamente de una nacionalidad en particular, pero sí mayoritariamente mexicana y latinoamericana. Las manifestaciones públicas y abiertas de la ciudadanía buscan cambiar la narrativa en torno a quiénes son los migrantes y cuáles son sus aportaciones a los Estados Unidos. No obstante, y a pesar de los esfuerzos, seguramente el impacto de las políticas antiinmigrantes en la subjetividad de los migrantes será devastador, lo cual invita a los profesionales de la psicología a repensar los mecanismos de atención para los connacionales aún en la distancia y a partir de este tipo de investigaciones.

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Sebastián Figueroa RodríguezDora Elizabeth Granados RamosMilagros de Jesús Ortiz DelfínHilda Teresa González SánchezMariana Cuevas Iracheta
Aula 10408 · 04:20 pm - 04:39 pm
El objetivo de este estudio fue identificar las opiniones procedentes de voluntarios procedentes de tres cohortes generacionales, acerca de la estrategia seguida por el titular del curso “Métodos de Investigación” de la Facultad de Psicología de una Universidad Mexicana, para procurar la adquisición de competencias de investigación en diferentes cohortes generacionales.
Cuando se trata de enseñar, se dice que cada Maestro tiene su propio método. El presente trabajo describe grosso modo, una estrategia para enseñar metodología a estudiantes universitarios de Psicología. La misma resulta de años de dedicación a la investigación en la materia. Inició con una actividad de análisis curricular del Plan de estudios entonces vigente (Figueroa Rodríguez, S. y Pelayo Mezura, I. A., 1989a). Se concluyó en la conveniencia de que los estudiantes fueran formados en los principios de la investigación desde el inicio de la carrera. Un primer abordaje (Figueroa Rodríguez S. y Pelayo Mezura, I. A., 1989b) exploró aportaciones de la impartición de un Laboratorio de Formación Disciplinaria, el cual mostró que es factible desde los primeros semestres y proporciona beneficios en la formación de profesionales. De ahí, Figueroa, S., (1999) derivó una propuesta metodológica para la obtención del perfil profesional ideal del psicólogo egresado de las licenciaturas en psicología. Esto podría generar un directorio nacional de psicólogos en ejercicio, información sobre el perfil deseable del profesional próximo a egresar de las facultades de psicología y un estudio sobre los egresados de los programas en operación. En otro trabajo (Figueroa, S. y Oliva, L., 2000) se resaltó la necesidad de que la formación del profesional se fundamente en una preparación sólida en aspectos metodológicos, instrumentos de evaluación y diagnóstico, estrategias de búsqueda de información y resolución de problemas contextualizados regional, nacional e internacionalmente. En síntesis, la estrategia para la adquisición de competencias de investigación resulta exitosa, según un estudio reciente (Figueroa-Rodríguez, Velásquez Durán, Granados-Ramos, 2017). Los resultados indicaron que lo anterior que permitirá traducir los hallazgos en estrategias cognitivas para lograr un mejor rendimiento escolar.
Para efectos del estudio, se diseñó un instrumento ad hoc, el cual fue dividido en cuatro apartados: Organización de la clase, uso de la Antología del curso, redacción y uso del Protocolo de investigación, así como la participación de Monitores, cuando fue el caso. En el diseño se consideraron aquellos elementos en la sección de datos demográficos, que permitieran mantener cierto anonimato de los participantes, tales como su matrícula, edad y el semestre correspondiente. Con el objetivo de validar el instrumento, se recurrió al jueceo de expertos. Para el efecto, se solicitó el apoyo de algunos docentes de la facultad de psicología, elegidos de entre aquellos encargados de impartir cursos que incluyeran aspectos metodológicos, quienes brindaron aportes y correcciones importantes para las modificaciones resultantes. Como resultado de la evaluación correspondiente, el instrumento sufrió algunas modificaciones desde su estado inicial hasta el producto final, en aspectos tales como diseño o redacción. En su presentación final constó de un total de 14 reactivos, 3 de ellos como parte de la sección sociodemográfica.
El análisis descriptivo se realizó con el programa de acceso libre JASP 0.19.1. La muestra estuvo conformada por 35 estudiantes universitarios con edad promedio de 20 años, de los cuales 66% fueron de sexo femenino y 44% de sexo masculino. La estructura de la clase fue valorada como útil por 96% de los participantes de sexo femenino y 83% del sexo masculino. Sin embargo, 4% del sexo femenino y 17% del sexo masculino consideraron que esta estructura fue irrelevante. En cuanto al desarrollo de la Experiencia Educativa, la explicación del docente 96% de estudiantes de sexo femenino y 100% de sexo masculino la calificaron como útil, 4% del sexo femenino señaló esta categoría como irrelevante. La selección de textos relativos a metodología, 100% de estudiantes de sexo femenino y 83 % de sexo masculino la percibieron como útil; por otra parte, 17% del sexo masculino consideró la selección de textos irrelevantes. En la percepción de la aproximación del docente 96% de los estudiantes de sexo femenino y 17 % del masculino, consideraron la interacción como útil. El uso de la antología en otras clases fue reportado por 57% del sexo femenino y 58% del sexo masculino. En cuanto a la reutilización del protocolo final en otras asignaturas, 52% del sexo femenino y 58% del sexo masculino señalaron que les resultaron útiles. Respecto a la participación como monitor, 22% del sexo femenino y 25% del sexo masculino desempeñaron dicha actividad, asimismo la participación de monitores como mecanismo de interacción la percibieron como útil, 96% del sexo femenino y 75% del sexo masculino. La vivencia durante la clase fue evaluada de manera positiva por todos los participantes, 52% del sexo femenino y 58% del sexo masculino calificaron la experiencia como "muy buena", mientras que 48% del sexo femenino y 42% masculino la consideraron "buena". No se reportaron respuestas relacionadas con la categoría regular o negativa.
Esta nueva experiencia en el trabajo con la enseñanza de métodos de investigación sugiere que las ganancias obtenidas en la realización de los cursos con la estrategia antes planteada, se mantiene en lo general a lo largo del tiempo. No solo permanecen los conocimientos logrados, sino se siguen empleando algunos de los recursos ofrecidos durante la conducción de estos. Así, la prevalencia de las ganancias logradas supone un avance para que el estudiante incursione con mayor frecuencia en actividades vinculadas con la investigación. De ser así, es factible que la estrategia desarrollada incida positivamente en el aumento de trabajos que eventualmente lleven a la realización de tesis de licenciatura en lugar de las opciones que actualmente existen para logra el título de licenciado en psicología.
Dora Elizabeth Granados Ramos Milagros de Jesús Ortiz Delfín Hilda Teresa González Sánchez Mariana Cuevas Iracheta

Edificio 9 (E9)
Myrna Martínez García
9108 (Sala de Juicios Orales) · 04:30 pm - 05:15 pm

Edificio de Posgrado (E7), 3er Piso
César Jesús Burgos Dávila
Aula Magna 7 (7309-7310) · 04:30 pm - 06:00 pm

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Lorena Patricia Pulido Rios
Aula Magna 10 (10301-10303) · 04:30 pm - 05:50 pm

Edificio de Posgrado (E7), 1er piso
Rosario Valdéz, Graciela Mota, Sebastian Figueroa, Enrique Anchondo
Auditorio de Posgrado · 04:30 pm - 06:00 pm

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Jorge Luis Rivera GarcíaJorge Luis Rivera GarciaSofía Rivera AragónClaudia Ivethe Jaen CortésRomana Silvia Platas Acevedo
Aula 10402 · 04:40 pm - 04:59 pm
Conocer la influencia de la ansiedad, la depresión y el narcisismo, maquiavelismo y psicopatía (como rasgos de la triada oscura de la personalidad) sobre el bienestar subjetivo en trabajadores de distintos giros comerciales de la zona metropolitana del Valle de México.
La ansiedad y la depresión constituyen problemas de salud mental de alta prevalencia a nivel mundial y representan una de las principales causas de discapacidad e inadaptación laboral. Su presencia en los entornos de trabajo se asocia con disminución del rendimiento, menor valoración positiva del empleo y pérdidas económicas para las organizaciones. Desde el enfoque clínico, la depresión se caracteriza por ánimo deprimido, pérdida de energía e interés, mientras que la ansiedad implica respuestas cognitivas, fisiológicas y conductuales ante estímulos percibidos como impredecibles o amenazantes. Por otra parte, la triada oscura de la personalidad, integrada por maquiavelismo, narcisismo y psicopatía, se ha relacionado con conductas interpersonales disfuncionales, baja empatía y estilos de afrontamiento desadaptativos, lo que podría incidir en la percepción de bienestar, específicamente en el trabajo. Diversas investigaciones sobre el bienestar subjetivo, que se define como la evaluación cognitiva y afectiva que las personas realizan sobre su vida y su experiencia emocional, destacan su relación con indicadores de salud mental, elementos de la satisfacción laboral y del desempeño organizacional en contextos muy particulares. Sin embargo, a pesar de la evidencia sobre los efectos de la ansiedad y la depresión en el contexto laboral, existe poca evidencia empírica respecto al papel que desempeñan conjuntamente con rasgos de personalidad de la triada oscura sobre el bienestar subjetivo de trabajadores en distintos giros comerciales. Analizar estas variables de manera integrada permite comprender factores de riesgo psicosocial y aportar evidencia para procesos organizacionales como reclutamiento, selección e intervención en salud ocupacional (PAPIIT IN301825).
Se realizó un estudio cuantitativo, transversal y explicativo con una muestra no probabilística accidental de 360 trabajadores de distintos giros comerciales de la zona metropolitana del Valle de México (M = 29.28 años; D.E. = 10.82). Como criterios de inclusión se consideró que los participantes tenían que ser mayores de edad y contar con empleo activo al momento de la aplicación. La participación fue voluntaria y anónima, se les garantizó la confidencialidad de los datos a los participantes y se les pidió que dieran su consentimiento informado. Se emplearon los siguientes instrumentos: Inventario de síntomas revisado de Depresión de Derogatis (1994), Inventario de Síntomas SCL-90-R de Ansiedad de Casullo (2004), Escala de Triada Oscura de la Personalidad (Jones & Paulhus, 2013), Escala de Satisfacción con la Vida (Diener et al., 1985) y Escala de Afecto (Velasco Matus, 2015). La aplicación se realizó en formato digital mediante redes sociales. Los datos fueron procesados en SPSS versión 25. Se llevaron a cabo análisis de regresión lineal múltiple para evaluar la capacidad predictiva de la ansiedad, depresión y triada oscura sobre los indicadores de bienestar subjetivo.
Los análisis de regresión lineal múltiple mostraron que las variables de salud mental y la triada oscura de la personalidad explican una proporción significativa de la varianza del bienestar subjetivo. Específicamente se realizaron tres análisis de regresión lineal múltiple. En el primer modelo la variable dependiente fue la Satisfacción con la Vida obteniéndose R² ajustado = .256 (F = 113.978, p < .001), predicha por la depresión (b= -.554), la ansiedad (b= .145), el maquiavelismo (b= -.109), el narcisismo (b= .222), y la psicopatía (b= -.100). En el segundo modelo la variable dependiente fue el Afecto Positivo obteniéndose R² ajustado = .335 (F = 208.407, p < .001), predicha por la depresión (b= -.521), el maquiavelismo (b= -.089), el narcisismo (b= .213), y la psicopatía (b= -.115). En el tercer modelo la variable dependiente fue el Afecto Negativo obteniéndose R² ajustado = .650 (F = 763.238, p < .001), predicha por la depresión (b= .583), la ansiedad (b= .219), el maquiavelismo (b= .056), y la psicopatía (b= .047). Los resultados indican que mayores niveles de ansiedad y depresión se asocian con menores niveles de satisfacción con la vida y afecto positivo, mientras que la presencia de rasgos de la triada oscura se relaciona con evaluaciones más bajas de satisfacción vital y afecto positivo. En el caso del Afecto Negativo, la relación entre estas tres variables es directamente proporcional. En conjunto, los hallazgos confirman que tanto las variables de salud mental como los rasgos de personalidad disfuncionales constituyen predictores significativos del bienestar subjetivo en el contexto laboral.
Se concluye que la ansiedad, la depresión y las dimensiones de la triada oscura de la personalidad influyen de manera significativa en el bienestar subjetivo de trabajadores de distintos giros comerciales. Los síntomas emocionales negativos reducen la satisfacción con la vida y el afecto positivo, mientras que los rasgos de personalidad disfuncionales incrementan el impacto negativo sobre la percepción de bienestar. Estos hallazgos resaltan la importancia de incorporar evaluaciones de salud mental y personalidad en los procesos organizacionales, particularmente en reclutamiento, selección e intervención en riesgos psicosociales. Asimismo, aportan evidencia para el diseño de estrategias de prevención y promoción del bienestar laboral.
Jorge Luis Rivera Garcia Sofía Rivera Aragón Claudia Ivethe Jaen Cortés Romana Silvia Platas Acevedo

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Martín Cabrera MéndezFelipe Octavio Mazariegos Coello
Aula 10403 · 04:40 pm - 04:59 pm
General • Analizar la dinámica familiar de estudiantes universitarios de la Licenciatura en Psicología de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas Específicos • Describir las vicisitudes de la crianza de estudiantes universitarios de la Licenciatura en Psicología de la UNICACH • Conocer las expresiones de la autoridad en la dinámica familiar de estudiantes de la Licenciatura en Psicología
La familia es valorada como la primera institución social en donde los individuos se desarrollan a lo largo de su vida, forma por sí misma una estructura socializadora, su principal objetivo es desarrollar en sus integrantes las bases emocionales sólidas que dan soporte en la obtención de habilidades sociales. (Gallego Henao et al., 2019). Para Toro Vélez (2021) la dinámica familiar es el resultado de la convivencia y comunicación entre los miembros de la familia; a través de ello, cada individuo construye su personalidad, conocimientos, establece su comportamiento, aprende normas y reglas útiles en la convivencia comunitaria. El autor enfatiza que la dinámica familiar aparece por consanguineidad, también por afinidad o alianza. La familia es una organización que presenta vicisitudes, por ello se han desarrollado múltiples arreglos familiares, los cuales son descritos por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH 2018) de la siguiente manera: Familia nuclear; compuesta; ensamblada; Familia homoparental; Familia heteroparental; Familia de acogida; Familia de origen; Familia de acogimiento preadoptivo; Sociedades de convivencia. Por su parte, Cucco (2021) define a la crianza como un proceso evolutivo, en el que los padres tienen el objetivo de mediar en el desarrollo personal de las infancias que tienen a su cuidado, brindando soporte en el desarrollo de su individualidad, autonomía y relación con la autoridad. Vargas-Rubilara (2020) explica que la parentalidad son todas aquellas acciones, actitudes y prácticas de crianza llevadas a cabo con el objetivo de conducir, preservar y promover el desarrollo socioemocional, formativo y el bienestar físico y psicológico de los infantes. Las familias han sufrido permanencias y cambios significativos en su dinámica familiar, desarrollando formas de interrelación que se pretenden comprender a partir del estudio de la dinámica familiar en estudiantes universitarios de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
La presente investigación se fundamenta desde un enfoque cualitativo. De acuerdo con Ramírez y Arbesú (2019) esta metodología es particularmente apropiada cuando se tiene por interés la comprensión de una perspectiva personal de un hecho o suceso de la experiencia humana, al respecto, este estudio tiene la pretensión de dar cuenta de la dinámica familiar de los estudiantes universitarios desde sus propias palabras y vivencias. El método de estudio es el hermenéutico o interpretativo, debido a que por medio de este se pretende comprender la dinámica de las familias de los estudiantes universitarios a través de la interpretación de sus realidades contextualizadas. La técnica a emplear fue el trabajo con grupos focales, técnica de investigación cualitativa en la que se genera una discusión grupal entre personas que reúnen características similares. El análisis de la información se realizó mediante el análisis de contenido que se caracteriza por transcribir y posteriormente utilizar la información cualitativa de los entrevistados y a través del análisis de esta el entrevistador realiza una interpretación que reconstruye el sentido del texto. Los participantes del estudio fueron 11 estudiantes universitarios de la Licenciatura en Psicología de los turnos matutino y vespertino, pertenecientes a los grados de segundo, quinto y octavo semestre. Se llevaron a cabo un total de dos sesiones, en la primera sesión participaron 6 estudiantes, y en el segundo asistió un total de cinco, las edades de los participantes se ubican entre los 18 y 22 años. Cada uno proviene de distintos tipos de familias, entre las que destacan la nuclear monoparental, ampliada de origen, nuclear biparental.
Vicisitudes de la crianza en la dinámica familiar. Algunos participantes del estudio describieron que en su crianza la figura parental presente fue la madre, debido a que el padre estuvo ausente, debido a sus ocupaciones de trabajo, o bien por la incompatibilidad con la pareja. También sobresale la figura paterna presente, principalmente ante la ausencia de la madre por motivos de estudio o trabajo, asumiendo la corresponsabilidad de la crianza con la hija mayor. Ahora el padre se ve en la necesidad de tener un rol un poco más activo en la crianza de los hijos por circunstancias familiares particulares. Por otro lado, cuando uno de los padres o ambos se encuentran ausentes en la crianza de las hijas e hijos, es común que otros miembros, principalmente los hermanos mayores, las abuelas o algún familiar cercano asuman las funciones paternas o maternas. Fortaleciendo lazos de protección, comunicación y afectividad, procurando el bienestar emocional dentro de la dinámica familiar, coadyuvando así a una crianza más positiva, por tanto, más digna. Expresiones sobre la autoridad en la dinámica familiar. En este apartado se aborda la autoridad dentro de la dinámica familiar, de los participantes, quienes adjudican este rol principalmente al padre, caracterizado como alguien estricto en la imposición, de reglas, normas, roles, control de dinero y toma de decisión. Se comentaron situaciones alternas donde los hijos expresan poco respeto hacía el padre, quienes son percibidos como negligentes, por no participar en la crianza y en la toma de decisiones familiares, siendo la madre a quien se le delegan estos roles en su totalidad. En otros casos, los participantes del estudio expresaron que los padres tienden a contradecir las decisiones de la madre, para imponer las propias. Los participantes también manifestaron que, ante la ausencia completa del padre, la madre toma el rol de proveedora del hogar, lo que conlleva que se limite su participación en la crianza y la autoridad en la dinámica familiar. Lo que provoca que la responsabilidad sea compartida entre la madre y otros familiares como pueden ser los hijos mayores, hermanos y abuela quienes coadyuvan para mantener el bienestar familiar.
Los estudiantes universitarios, refieren la constante ausencia de la figura paterna y su rol pasivo dentro de la crianza, razón por la cual la madre ejerce las funciones maternas y paternas, también expresan que, ante la ausencia de la madre, el padre asume por necesidad la corresponsabilidad de la crianza junto a otros familiares cercanos. Ante la ausencia de ambos padres, el cuidado de los hijos es asumido por familiares de lazos consanguíneos, principalmente las abuelas. Además, expresaron que en su dinámica familiar el padre es quien ejerce el rol de autoridad y ante la ausencia de este son principalmente la madre, el hijo o la hija mayor, quienes se encargan de establecer límites normas y reglas, con base en el respeto, comunicación y empatía. Ante la ausencia de la figura de autoridad debilitada de los padres, quienes la retoman son los abuelos y tíos.
Felipe Octavio Mazariegos Coello

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Cecilia Araceli Díaz Ontiveros
Aula 10305 · 04:40 pm - 04:59 pm
Describir los efectos de una intervención psicoterapéutica humanista Gestalt grupal en el fortalecimiento del liderazgo resonante, mediante la atención de las necesidades interpersonales en autoridades educativas de un sector escolar de nivel primaria en Ciudad Juárez, Chihuahua.
En los contextos educativos contemporáneos, las figuras de autoridad escolar enfrentan exigencias que trascienden la gestión administrativa y pedagógica, incorporando la dimensión emocional y relacional del liderazgo. En particular, las autoridades educativas de nivel primaria operan en escenarios caracterizados por alta complejidad social, demandas institucionales constantes y una significativa carga emocional derivada de la interacción cotidiana con docentes, estudiantes, familias y otros actores comunitarios. Estas condiciones plantean el desafío de ejercer un liderazgo capaz de sostener climas escolares saludables y promover el bienestar colectivo. Diversos estudios coinciden en que los estilos de liderazgo centrados únicamente en el control o en la administración resultan insuficientes para responder a las necesidades actuales de las comunidades escolares (Goleman, Boyatzis & McKee, 2002; Fullan, 2019). En este sentido, el liderazgo resonante se presenta como una alternativa pertinente, al enfatizar la inteligencia emocional, la empatía y la capacidad de generar vínculos significativos que favorecen la motivación y la cohesión grupal. No obstante, el ejercicio de este tipo de liderazgo requiere que quienes ocupan posiciones de autoridad reconozcan y atiendan sus propias necesidades interpersonales. Desde la teoría de Schutz (1958), las necesidades de inclusión, control y afecto constituyen dimensiones fundamentales de la conducta interpersonal y resultan especialmente relevantes en contextos organizacionales y educativos. Cuando estas necesidades no son reconocidas o elaboradas, pueden manifestarse en estilos de liderazgo disonantes, desgaste emocional o dificultades en la gestión de las relaciones laborales. Ante esta problemática, el presente trabajo aborda el fortalecimiento del liderazgo resonante mediante una intervención de psicoterapia Humanista Gestalt grupal, entendida como un espacio vivencial que promueve la toma de conciencia, la autorregulación emocional y el contacto auténtico. Desde un enfoque cualitativo fenomenológico, se busca describir cómo este proceso terapéutico contribuye el fortalecimiento del liderazgo resonante en autoridades educativas de nivel primaria en Ciudad Juárez, Chihuahua.
El estudio se desarrolló desde un enfoque cualitativo, con perspectiva fenomenológico-interpretativa, congruente con el objetivo de describir los efectos de una intervención psicoterapéutica Humanista Gestalt grupal en el fortalecimiento del liderazgo resonante en autoridades educativas. La población estuvo conformada por autoridades educativas de un sector de educación primaria del subsistema federal ubicado en el suroriente de Ciudad Juárez, Chihuahua. Participaron jefa de sector, supervisores escolares, asesores técnico-pedagógicos, asesora técnica, personal administrativo y directores de escuelas primarias. A partir de esta población se conformó una muestra intencional no probabilística por autoselección. Se integraron dos grupos de intervención: el primero con autoridades del equipo de supervisión y el segundo con directivos escolares. La participación fue voluntaria. Los criterios de inclusión consideraron: contar con plaza base en educación primaria, laborar en el sector seleccionado y desempeñar una función dentro de la estructura de autoridad educativa. Los criterios de exclusión se limitaron a autoridades educativas pertenecientes a otros niveles educativos o al sector privado. Se respetaron los principios éticos de voluntariedad, confidencialidad y consentimiento informado. A los participantes se les explicó el propósito del estudio y se garantizó el resguardo de su identidad mediante el uso de seudónimos elegidos por ellos mismos. La información recabada fue utilizada exclusivamente con fines académicos. La intervención consistió en un programa de psicoterapia Humanista Gestalt grupal de nueve sesiones semanales. En la primera sesión se aplicó el test FIRO-B y se firmó el consentimiento informado; al finalizar la intervención se realizó una aplicación postest. Las sesiones fueron registradas mediante grabaciones de audio y observación directa. El análisis se realizó mediante interpretación fenomenológica de las experiencias expresadas durante el proceso grupal. Los resultados del FIRO-B se analizaron de forma descriptiva y se integraron al análisis cualitativo.
Los resultados evidenciaron que la intervención psicoterapéutica humanista Gestalt grupal produjo cambios relevantes en la manera en que las autoridades educativas gestionan sus relaciones interpersonales y ejercen el liderazgo dentro del contexto escolar. Dichos cambios permiten comprender cómo un proceso psicoterapéutico grupal incide en el fortalecimiento del liderazgo resonante a partir de la atención a las necesidades de inclusión, control y afecto. El análisis cualitativo de las sesiones mostró transformaciones progresivas en las vivencias intrapersonales e interpersonales de los participantes. Se observó un incremento en la conciencia emocional y en la disposición al contacto auténtico, acompañado de una comunicación más empática y relaciones laborales menos rígidas en términos jerárquicos. Asimismo, los participantes manifestaron mayor claridad en el establecimiento de límites personales, favoreciendo interacciones más funcionales y coherentes. Los resultados del Test FIRO-B, analizados de manera descriptiva en las mediciones pre y post intervención, revelaron modificaciones consistentes en las dimensiones de inclusión, control y afecto. En términos generales, se identificó un aumento en las conductas expresadas y una disminución en las conductas deseadas, especialmente en control y afecto, lo que sugiere una mayor autorregulación emocional y menor dependencia de la validación externa en el ámbito laboral. El análisis diferenciado por grupos mostró que el equipo de supervisión presentó un incremento en el afecto expresado y una reducción en el afecto deseado, reflejando una integración más equilibrada de la cercanía emocional. En el grupo de directivos escolares se observaron avances en la congruencia entre lo expresado y lo deseado, condición asociada a relaciones interpersonales más estables y funcionales (Schutz, 1958). En conjunto, los hallazgos muestran que la atención a las necesidades interpersonales mediante un proceso psicoterapéutico humanista Gestalt grupal favorece prácticas de liderazgo más coherentes emocionalmente, sustentadas en vínculos auténticos, colaboración y resonancia afectiva.
Los resultados confirman que la intervención psicoterapéutica Humanista Gestalt grupal fortaleció el liderazgo resonante en autoridades educativas de nivel primaria, al promover una mayor conexión emocional, empatía y autenticidad en el ejercicio del rol directivo (Goleman et al., 2002). Los cambios observados evidencian procesos de resignificación subjetiva con impacto en el ámbito profesional. La integración equilibrada de las necesidades interpersonales de inclusión, control y afecto (Schutz, 1958) favoreció relaciones laborales más funcionales y climas institucionales basados en la confianza y la colaboración. Aunque los procesos individuales no fueron homogéneos, se identificaron movimientos internos relevantes que confirman que el impacto terapéutico también se expresa en el aumento de la conciencia y la disposición al ajuste creativo (Perls, 1973; Yontef, 1993). Estos hallazgos respaldan la pertinencia de la psicoterapia Gestalt grupal como recurso para fortalecer un liderazgo educativo resonante.

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Sebastián Figueroa RodríguezDora Elizabeth Granados RamosSandy Martínez FigueirasCamila Velázquez CoutiñoJesús Huerta Gil
Aula 10408 · 04:40 pm - 04:59 pm
Identificar la autoevaluación en competencias de investigación adquiridas mediante el modelo de enseñanza-aprendizaje diseñado exprofeso por el titular del curso, en estudiantes de primer semestre de la Licenciatura en Psicología de una Universidad Pública mexicana, durante un curso introductorio.
Con base en experiencias sostenidas a través del tiempo, se ha buscado desarrollar competencias para la investigación, principalmente en estudiantes procedentes del nivel de Educación Media Superior, que se inician en la carrera de licenciado en psicología. La línea de investigación que la sustenta inició por analizar los fundamentos del Plan de estudios entonces vigente (Figueroa Rodríguez, S. y Pelayo Mezura, I. A., 1989a), a partir de lo cual se consideró la conveniencia de que los estudiantes fueran formados en los principios de la investigación desde el inicio de la carrera. Una consecuencia lógica consistió en involucrarse en actividades de enseñanza de la investigación. Un primer abordaje (Figueroa Rodríguez S. y Pelayo Mezura, I. A., 1989b) exploró aportaciones de la impartición de un Laboratorio de Formación Disciplinaria, el cual mostró que es factible desde los primeros semestres y proporciona beneficios lógicos. Una propuesta metodológica para la obtención del perfil profesional ideal del psicólogo derivó del ejercicio anterior. (Figueroa, S., 1999). Se sugirió que tal actividad podría derivar en varios productos: a) un directorio nacional de psicólogos en ejercicio, b) información sobre el perfil deseable del profesional próximo a egresar de las facultades de psicología y adicionalmente, c) un estudio de egresados. En otro trabajo (Figueroa, S. y Oliva, L., 2000) se resaltó la necesidad de que la formación del profesional se fundamente en una preparación sólida en aspectos metodológicos, de evaluación y diagnóstico, de búsqueda de información y resolución de problemas contextualizados regional, nacional e internacionalmente. En síntesis, la estrategia para la adquisición de competencias de investigación resulta exitosa, según un estudio reciente (Figueroa-Rodríguez, Velásquez-Durán, Granados-Ramos, 2017). Los resultados indicaron que lo anterior que permitirá traducir los hallazgos en estrategias cognitivas para lograr un mejor rendimiento escolar.
Al iniciar el curso, los estudiantes recibieron el programa y la antología base de este. Durante el encuadre, se condujo la descripción y lectura del programa, como base de un ejercicio de análisis y reflexión sobre tal experiencia educativa. A continuación, se aplicó un examen breve sin efectos en la calificación, para demostración del modo como funcionarían los parciales al inicio de cada sesión. Se les instruyó en la elaboración de reactivos, añadiendo una guía para su redacción, así como para la generación de un reporte de lectura subsecuente. Se administraron exámenes de unidad para recuperar puntuación o aumentar calificación. Completada la fase de lectura y análisis de los materiales del curso, el estudiantado elaboró un anteproyecto de investigación a presentar ante el grupo y el profesor titular del curso, quien otorgó retroalimentación antes de la entrega final. El estudiantado puntuó las ganancias obtenidas en el curso mediante un instrumento de autoevaluación. El análisis descriptivo que se muestra a continuación se realizó con el programa de acceso libre JASP 0.19.1.0
Se muestran a continuación los resultados derivados de un análisis descriptivo del trabajo efectuado. La muestra estuvo conformada por 31 estudiantes universitarios con edad promedio de 18 años, de los cuales 68% fueron de sexo femenino y 32% de sexo masculino. La competencia con mayor porcentaje en el sexo femenino fue búsqueda de información con puntajes medios en 71%, seguida por la competencia de dominio oral con puntajes bajos en 62%; en el sexo masculino fue la competencia de dominio para la comunicación escrita con puntajes bajos en 80% y en dominio metodológico con puntajes bajos en 70%. En la competencia de búsqueda de la información, 71% del sexo femenino presentaron puntajes medios y el 50% del sexo masculino obtuvieron puntajes bajos. En dominio tecnológico, 48% participantes de sexo femenino y 60% del masculino presentaron puntajes bajos, seguido del dominio medio con 19% en el sexo femenino y 10% en el masculino. En 19% de participantes del sexo femenino y 30% del sexo masculino esta competencia se reportó ausente. Correspondiente al dominio metodológico presentaron puntajes bajos 43% del sexo femenino y 70% del sexo masculino; el dominio medio fue de 38% en el sexo femenino y 30% en el masculino. Sobresalen puntajes bajos en dominio para la comunicación escrita en 57% del sexo femenino y 80% del sexo masculino, seguido por puntajes medios del 33% en el sexo femenino y 20% en el masculino. En la competencia de dominio para la comunicación oral sobresalieron puntajes bajos en 62% de participantes del sexo femenino y 60 en el sexo masculino, seguido por puntajes medios en 38% del sexo femenino y 30% del masculino. Sobre la habilidad para trabajar en un equipo de investigación se observaron puntajes bajos en 29% de participantes del sexo femenino y en 40% del sexo masculino. Cabe destacar que se calificaron como competencias ausentes en 33% del sexo femenino y 30% del sexo masculino.
El acompañamiento a estudiantes de nuevo ingreso en competencias de investigación permite superar resistencias adquiridas antes de su ingreso a la Universidad. La estrategia seguida solo contribuyó a disminuir la resistencia ante los contenidos del curso, sino aminoró los efectos negativos resultantes de tener que hacer demostraciones frecuentes de sus avances en el desarrollo del anteproyecto, trabajo final del mismo. Algunas personas de entre quienes participaron en esta experiencia educativa han continuado haciendo uso de los recursos dotados en la misma, según puede apreciarse en otro trabajo. No obstante, prevalecen deficiencias a resolver en los principales aspectos formativos, pese a que se prestó especial atención a las competencias que a lo largo de diversos estudios prevalecen, como la redacción y la expresión oral.
Dora Elizabeth Granados Ramos Sandy Martínez Figueiras Camila Velázquez Coutiño Jesús Huerta Gil

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Tania Valeria García GonzálezTania Valeria García GonzálezMayra Linné Almanza Sepúlveda
Aula 10308 · 04:40 pm - 04:59 pm
Examinar el papel mediador de la disfunción diurna en la relación entre el género y la ansiedad en estudiantes universitarios de La Salle Bajío.
La ansiedad se entiende como una emoción caracterizada por aprensión y síntomas somáticos de tensión en la que un individuo anticipa un peligro (American Psychological Association, 2018). Previos estudios han encontrado que, en promedio, las mujeres reportan niveles más altos de ansiedad que los hombres (Donner et al., 2013). Por ejemplo, un análisis en población general de 204 países y regiones, entre los cuales se encuentra México, mostró que, en comparación con los hombres, las mujeres muestran una tasa de ansiedad 1.6 veces mayor, con prevalencia más alta en población de 20 a 24 años (Chen et al., 2025). Aunado a ello, las mujeres en un amplio rango de edad manifiestan consistentemente más problemas de sueño que los hombres e informan una peor calidad del sueño y despertares nocturnos frecuentes (Mong et al., 2016). En estudiantes universitarios se ha mostrado que los problemas de sueño son más prevalentes en las mujeres (Montagni et al., 2020), quienes reportan puntuaciones subjetivas de calidad del sueño más bajas, una mayor somnolencia matutina y menores niveles de vigilia nocturna y diurna (Putilov et al., 2021). Esta problemática se vincula directamente con la disfunción diurna, un síntoma frecuentemente asociado a la insuficiencia del sueño (Slater et al., 2012). En este contexto, surge la pregunta de si las diferencias en los niveles de ansiedad entre hombres y mujeres podrían estar mediadas por la disfunción diurna, tomando en cuenta que la mala calidad del sueño autorreportada es una de las características más frecuentes en los diagnósticos de ansiedad (Li et al., 2024). Evaluar cómo estas diferencias de género se relacionan con la disfunción diurna podría contribuir a explicar por qué́ las mujeres presentan niveles de ansiedad más altos y, al mismo tiempo, proponer estrategias específicas de prevención para estudiantes universitarios según las necesidades de cada género.
Un total de 91 estudiantes de la Universidad La Salle Bajío, 58 mujeres (63.7%) y 33 hombres (36.6%), con un promedio de edad de 19.9 años (DE=1.47), seleccionados mediante un diseño muestral probabilístico simple participaron en este estudio. Con un diseño no experimental y transversal. Una vez firmados los consentimientos informados, se aplicaron el ítem 7 del Índice de Calidad de Sueño de Pittsburgh (Buysse et al., 1988) y el Inventario de Ansiedad de Beck (Beck et al., 1988) mediante la plataforma Qualtrics. El primero hace referencia a las preguntas “Durante el mes pasado, ¿Qué tan seguido has tenido problemas para mantenerte despierto mientras manejas, comes, o realizas alguna actividad social?” y ¿Qué tan problemático ha sido para ti mantener el entusiasmo para realizar actividades?”. El segundo, se centra en los aspectos físicos relacionados con la sintomatología de la ansiedad. Cada ítem se puntúa de 0 a 3, correspondiendo la puntuación 0 a “en absoluto” y la puntuación 3 a “severamente, casi no podía soportarlo” con un puntaje de 0 a 63 puntos, a mayor puntaje mayor nivel de ansiedad. Además, se les solicitó que seleccionaran el género que los identifique, con opciones de respuesta: mujer, hombre, no binario, transgénero u otro. Las variables sociodemográficas se evaluaron utilizando descriptivos de frecuencia, medias y desviaciones estándar según corresponda. Se realizaron medias y desviaciones estándar para describir las variables niveles de ansiedad y disfunción diurna por género. Posteriormente, se realizó un análisis de regresión mediante el modelo 4 de Hayes (2017) para examinar la mediación de la disfunción diurna en la relación entre el género (mujer = 1, hombre = 0) y los niveles de ansiedad. El procesamiento de datos y los análisis estadísticos se realizaron en el paquete estadístico SPSS, versión 31, considerando un nivel de significancia de p < 0,05.
Un total de 91 estudiantes, 58 mujeres (63.7%) y 33 hombres (36.6%), con un promedio de edad de 19.9 años (DE=1.47), mayormente con residencia local 68 (74.7%), que reportan vivir con sus familias 72 (79.1%), en casa propia 61 (67%), con ingreso familiar estable 63 (69.2%), con dependencia económica de sus padres 88 (96.7%), lo que indica un nivel socioeconómico promedio. De las carreras de psicología 21 (23.1%), enfermería 25 (27.5%), medicina 23 (25.3%) e Ingeniería 22 (24.2%), mayormente de tercero y cuarto semestre 32 (35.2%) con mayor participación durante segundo parcial 31 (34.1%). Los resultados descriptivos para ansiedad por género mostraron que en promedio las mujeres presentan niveles de ansiedad de M= 18.9 7 (DE= 11.24), y los hombres de M= 10.97 (DE= 8.83); respecto a la disfunción diurna, la mayoría de las mujeres [21 mujeres (36.2%)] presentan una frecuencia de 3-4 disfunciones diurnas, mientras la mayoría de los hombres [16 hombres (48.5%)] presentan una frecuencia de 1-2 disfunciones. Asimismo, el análisis de regresión con el modelo 4 de mediación de Hayes (2017) fue estadísticamente significativo, F (2 ,88) = 12.91, p < .001, R² = .23, indicando que aproximadamente el 23% de la variabilidad en los niveles de ansiedad puede ser explicada por el género y la mediación con la disfunción diurna. Se encontró que el género tiene un efecto negativo significativo tanto en la ansiedad (β=-5.76, p=.01) como en la disfunción diurna (β =-.57, p< .001), indicando que en comparación con los hombres las mujeres reportaron niveles más altos de ansiedad y disfunción diurna. Adicionalmente, se encontró un efecto positivo significativo de la disfunción diurna sobre la ansiedad (β =3.91, p< .001), mostrando que la disfunción diurna se asocia con incremento en los niveles de ansiedad que experimenta una persona sin importar su género. Finalmente, el modelo de mediación mostró un efecto indirecto significativo del género sobre la ansiedad a través de la disfunción diurna, Efecto = 2.24, IC 95% [LLCI= .51, ULCI=4.55], sugiriendo que la disfunción diurna explica parcialmente la relación entre género y ansiedad. Es decir que, ser mujer se asocia con mayores niveles de ansiedad y parte de esta relación puede ser explicada porque las mujeres presentan mayor disfunción diurna.
Los resultados indican que el género afecta directamente la ansiedad, con la disfunción diurna como mediador. Esto concuerda con estudios previos que señalan que las mujeres presentan más ansiedad que los hombres (Chen et al., 2025), lo cual se explica por la mayor presencia de síntomas diurnos (fatiga, somnolencia o dificultad atencional). La contribución de la disfunción diurna al aumento de la ansiedad podría deberse a variaciones hormonales ligadas al ciclo menstrual (Meers et al., 2019). Además, factores socioculturales como la violencia de género y la discriminación, podrían intensificar los síntomas. La disfunción diurna desempeña un papel relevante en la compleja relación entre género y ansiedad en estudiantes universitarios. Estos hallazgos sugieren que Identificar y atender de manera proactiva los problemas de sueño, particularmente en las mujeres, podría constituir una estrategia de intervención efectiva para reducir los niveles de ansiedad en esta población con un enfoque específico de género.
Tania Valeria García González Mayra Linné Almanza Sepúlveda

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Guadalupe Lizbeth González JiménezGuadalupe Lizbeth González JiménezSandra Lilia Marquez Olascoaga
Aula 10401 · 04:40 pm - 04:59 pm
Explorar los efectos de la intervención de terapia de lenguaje en conjunto con tDCS en cerebelo derecho y temporal izquierdo en paciente femenino con afasia crónica.
La afasia es un trastorno que surge como consecuencia de una lesión en las áreas del cerebro responsables del lenguaje, entre las principales características presentes se pueden encontrar dificultades en comprensión, repetición, fluidez, denominación, lectura, escritura y el cálculo. Uno de los principales eventos que desencadenan esta alteración es el accidente cerebrovascular (AVC), también denominado ictus y el cual como consecuencia presenta daño neurológico. La neuromodulación puede facilitar la plasticidad cerebral y a su vez mejorar los resultados de la intervención en conjunto con la terapia de lenguaje. Una de las herramientas de la neuromodulación es la estimulación transcraneal por corriente directa (tDCS), la cual se considera una técnica bastante útil para acompañar la terapia de lenguaje debido a su facilidad de aplicación y transporte. El tDCS se encarga de modular la excitabilidad cortical utilizando una corriente eléctrica de baja intensidad que puede ir de 1 a 2 mA sobre el cuero cabelludo, la corriente positiva (anódica) puede propiciar la despolarización de las membranas neuronales y a su vez aumenta la excitabilidad cortical, y por otro lado, la corriente negativa (catódica) hiperpolariza las membranas neuronales y disminuye la excitabilidad cortical. Para el presente estudio de caso se decidió utilizar la aplicación del tDCS anódica en el cerebelo derecho debido a que en diversas investigaciones estudio de caso se decidió utilizar la aplicación del tDCS anódica en el cerebelo derecho debido a que en diversas investigaciones han destacado que el cerebelo derecho es una estructura crítica involucrada en el procesamiento léxico-semántico y la denominación. Por otro lado se realizó la aplicación anódica en el lóbulo temporal izquierdo puesto que se encarga del análisis de sonidos y realiza tareas de procesamiento léxico- semántico y semántico- conceptual además se han encontrado mejoras significativas en la denominación de sustantivos en esta estimulación.
Se realizó un estudio de caso único con diseño pretest-postest, cuyo objetivo fue analizar los efectos de la terapia dele en conjunto con estimulación transcraneal de corriente directa (tDCS) aplicada en cerebelo derecho y región temporal izquierda en una paciente femenina con diagnóstico de afasia crónica. La muestra estuvo conformada por una paciente de 54 años con diagnóstico clínico de afasia crónica secundaria a evento neurológico previo. Como criterios de inclusión se consideraron, diagnóstico confirmado de afasia en fase crónica, estabilidad médica y firma de consentimiento informado, se excluyeron comorbilidades neurológicas no controladas, antecedentes de crisis convulsivas, presencia de implantes metálicos intracraneales u otra contraindicación para tDCS. Como criterio de eliminación se consideró la interrupción del protocolo antes de completar las 20 sesiones o la presencia de evaluaciones incompletas. El estudio se desarrolló garantizando la confidencialidad mediante la anonimización de los datos y el resguardo seguro de la información clínica. La evaluación se realizó con la prueba Barcelona-2 utilizando las tareas correspondientes al perfil de afasia y adicionando todas las tareas de lectura y escritura, abstracto ejecutivo y evocación categorial. La prueba se aplicó antes y después de la intervención. El procedimiento consistió en una evaluación inicial, seguida de un protocolo de 20 sesiones de terapia combinada con tDCS. Dentro de las tareas de terapia se trabajó con tareas de evocación, conciencia fonémica, lectura, escritura y formulación de oraciones. La estimulación se aplicó bajo parámetros clínicos estandarizados con colocación de electrodos dirigida al cerebelo derecho y la región temporal izquierda de acuerdo con el objetivo terapéutico de modulación del lenguaje. El análisis de datos fue descriptivo-comparativo, centrado en la variación intra-sujeto entre los puntajes pre y post-intervención, permitiendo identificar cambios en el perfil a nivel de desempeño y su relevancia clínica.
Los resultados preliminares a partir de la observación y comparación de las puntuaciones pre y post intervención, indican una mejora significativa en la comunicación, funcionalidad y áreas cognitivas de la paciente. Para el análisis de los datos se utilizará el programa estadístico JASP 0.95.4.0.
Los resultados preliminares sugieren avances clínicamente relevantes en la comunicación y funcionalidad de la paciente, lo que permite considerar que la terapia de lenguaje en conjunto con la estimulación transcraneal de corriente directa (tDCS) en el cerebelo derecho y lóbulo temporal izquierdo podría representar una alternativa terapéutica prometedora en pacientes con afasia crónica, sin embargo, se sugiere continuar con la investigación y el seguimiento de más casos que permitan profundizar en el análisis y fortalecer la evidencia de estos hallazgos.
Guadalupe Lizbeth González Jiménez Sandra Lilia Marquez Olascoaga

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Dr. Rolando Díaz-Loving
Gimnasio-Auditorio · 04:40 pm - 05:50 pm
"Doctorado en Psicología Social de la Universidad de Texas en Austin. Profesor Titular y jefe de la Unidad de Investigación Psicosocial de la Universidad Nacional Autónoma de México. Ha dirigido 65 tesis doctorales. Ha sido profesor visitante en el Departamento de Psicología de la Universidad de Texas en Austin. En la Universidad de Manitoba en Canadá. En la Universidad de Palermo en Argentina. En la Universidad Estatal de Texas y en la Universidad de Valencia en España. Sus publicaciones versan sobre la personalidad y los procesos psicosociales la etnopsicología, las relaciones familiares y de pareja, el comportamiento sexual, la salud, el VIH y la obesidad. 224 artículos en revistas científicas, 223 capítulos en libros especializados, 21 libros de investigación y dos libros de texto. Ha presentado más de 2000 ponencias y conferencias en 26 países. Premio Nacional de Psicología del CNEIP. Distinción Presidencial de la Asociación de Psicólogos de Puerto Rico, el Premio Interamericano de Psicología. Premio al Psicólogo Internacional de la Asociación Americana de Psicología. Ha sido consultor de la Universidad de Illinois, la Organización Mundial de la Salud y la Unión Internacional de Psicología Científica, así como del Centro Colaborativo de Texas de la Organización Mundial de la Salud. Ha sido consultor principal de la Iniciativa Hispana de Matrimonios Saludables para el Gobierno Federal de Estados Unidos."

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Laura Elena Lopez HernandezNathiel Perez DiazCarlo Albán Cervantes Rivera
Aula 10306 · 04:40 pm - 04:59 pm
General Determinar el nivel de RE en estudiantes de psicología de una Universidad privada de Tijuana, B.C. Específicos Determinar el nivel del factor RC en estudiantes de psicología de una Universidad privada de Tijuana, B.C. Determinar el nivel del factor SE en estudiantes de psicología de una Universidad privada de Tijuana, B.C.
La formación universitaria implica múltiples exigencias de carácter institucional, académico, social y emocional para los estudiantes. Estos desafíos pueden generar desequilibrios en la salud emocional, disminuyen la resiliencia y afectan la salud mental del estudiantado. En este contexto, resulta fundamental que los universitarios desarrollen competencias para la adecuada gestión de sus emociones, ya que ello contribuye a incrementar la motivación académica, reducir los sentimientos de fracaso y atenuar el riesgo de abandono escolar. Asimismo, una regulación emocional apropiada se asocia con mayores niveles de bienestar subjetivo, adherencia a los estudios e incremento en la calidad de vida. Las emociones poseen una base biológica y constituyen el fundamento de las respuestas individuales, adaptativas o desadaptativas, ante las situaciones vitales dependiendo de la interacción de diversos factores, entre los que se incluyen los aspectos biológicos, las vivencias previas, el aprendizaje social y los rasgos de personalidad. Estos elementos influyen directamente en la regulación emocional, entendida como el conjunto de procesos mediante los cuales las personas influyen en las emociones que experimentan, el momento en que surgen y la forma en que las expresan. De acuerdo con Gross, la regulación emocional (RE) se compone de 2 estrategias: la reevaluación cognitiva (RC), que permite reinterpretar una situación para modificar su impacto emocional, y la supresión emocional (SE), que implica la inhibición de la manifestación emocional. Investigaciones recientes indican que los estudiantes que emplean con mayor frecuencia la reevaluación cognitiva afrontan la vida académica con mayor optimismo y asertividad, lo que repercute positivamente en su bienestar personal. Por ello, se recomienda que las universidades promuevan programas orientados al desarrollo de habilidades adaptativas de regulación emocional para mejorar la satisfacción con la vida del estudiantado.
El estudio fue descriptivo, cuantitativo, no experimental y se llevó a cabo en el mes de marzo del 2025 con el propósito de determinar el nivel de regulación emocional de estudiantes de psicología de cuatrimestres intermedios de una universidad privada de Tijuana, B.C., que cuenta con una población de 187 estudiantes con esta característica. El muestreo fue no probabilístico por conveniencia, participaron 144 estudiantes, sus datos sociodemográficos y otra información pertinente para el estudio se recabaron en un formulario electrónico de Google. Además, para evaluar la regulación de los impulsos conductuales con base en determinadas emociones se aplicó el cuestionario de regulación emocional (ERQ) de Gross y John (Gross & John, 2003) que cuenta con 10 ítems distribuidos en 2 dimensiones: 6 para la Reevaluación cognitiva (RC), que consiste en la experiencia emocional y, 4 para la Supresión emocional (SE) que se refiere a la expresión de las emociones. Estos factores se puntuaron con una escala de Likert de 5 puntos que van de: 1 como mínimo (totalmente en desacuerdo), a 5 como máximo (totalmente de acuerdo). En diferentes estudios, incluyendo la versión en español, el ERQ arrojó valores de Alfa de Cronbach para la dimensión RC .79 y para SE .75, para el actual trabajo el instrumento presentó para RC .81 y para SE .76. Los criterios de inclusión fueron: estar inscrito en cuatrimestres intermedios del programa de Psicología de la Universidad estudiada y contar entre 18 a 28 años. Se contó con la aprobación de los directivos de la institución, se obtuvo el consentimiento informado y se les dieron a conocer las formas de desistir de participar. Los datos obtenidos se alojaron en un formulario de Google y, posteriormente, se organizaron en una base de datos de Excel, realizándose el análisis estadístico por medio del software SPSS.
En cuanto a los datos sociodemográficos de los 144 participantes, el 77.8% son mujeres y el 22.8% hombres, sus edades fluctuaron entre los 17 y los 27 años (Me=21.15 años; s=2.65), el 91% solteros, el 2.8% casados y el 6.3% marcaron la opción de “otro”. El 93.8% de los participantes reportó no tener hijos y el 6.3% respondió afirmativamente. El 83.3% es originario de Tijuana, 13.2% de otro estado y el 3.5% de otro municipio. El 53.3% de los participantes no trabajan, mientras que el 45.1% si lo hace, y 2 participantes que no contestaron este ítem. Con relación a la atención de la salud mental, el 54.2% ha recibido atención psicológica, el 5.6% psiquiátrica y el 38.9% no ha recibido tratamiento relacionado con la salud mental. Los resultados de la aplicación del ERQ arrojaron que, del total de estudiantes participantes, el 21.53% alcanzó un alto nivel de regulación emocional, 56.94% un nivel moderado y el 21.53% obtuvo un nivel bajo de regulación emocional. En cuanto al uso de los recursos de RC y de SE, se observa una consistencia de uso de acuerdo al nivel de Regulación Emocional. Personas que obtuvieron un Alto nivel de RE utilizan la RC en un nivel alto (67.74%), al igual que la SE (80.65%), y en contraparte, personas con un nivel Bajo de RE, presentan una calificación alta en el bajo uso de los recursos de RC (87.10%) y de SE (64.52%). De manera complementaria, se observa que participantes RE con calificación moderada, también reportan un empleo moderado de los recursos de RC (82.93%) y de SE (6702%).
El objetivo general del presente estudio fue determinar el nivel de RE que presentan los estudiantes de psicología de los cuatrimestres intermedios de una Universidad privada de Tijuana, B.C., se encontró que 21.53% de los participantes mostraron un alto nivel de regulación emocional. En cuanto a los objetivos particulares y los resultados de los factores RC y SE, se observa que su puntaje de uso es aproximado al nivel del RE. Es decir, cuando se presentan altos niveles de RE, también se encuentran altos niveles de uso de RC y SE. Los resultados afirman la importancia de la reevaluación cognitiva y la supresión emocional para regular las emociones de los universitarios, lo que coincide con los postulados del Modelo de Regulación Emocional de Gross. Se identifica que estos datos pueden coadyuvar a generar estrategias para la adecuada gestión emocional en los entornos universitarios.
Nathiel Perez Diaz Carlo Albán Cervantes Rivera

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
David Alejandro Juarez GarzaDavid Alejandro Juarez GarzaEDNA IDALIA PAULINA, NAVARRO OLIVABÁRBARA DE LOS ANGELES PÉREZ PEDRAZA
Aula 10307 · 04:40 pm - 04:59 pm
Evaluar el efecto de una intervención cognitivo-conductual integrada (TREC/REBT y modelo cognitivo de Beck) para fortalecer el autoconcepto, regular la ansiedad y disminuir la rumiación en una mujer universitaria de 20 años con criterios de TAG y episodio depresivo mayor leve con ansiedad.
Los trastornos de ansiedad y depresión representan una carga importante en salud mental, con elevada frecuencia en adultos jóvenes universitarios y repercusiones en el rendimiento académico, las relaciones y la calidad de vida. En este contexto, la comorbilidad ansiedad–depresión es común, por lo que se requieren abordajes que integren procesos compartidos y mantengan un enfoque clínico basado en evidencia. Desde la Terapia Racional Emotivo-Conductual (TREC/REBT) de Albert Ellis, el modelo ABC plantea que las creencias median entre los acontecimientos y las consecuencias emocionales y conductuales; y desde el modelo cognitivo de Aaron T. Beck, los pensamientos automáticos, las distorsiones cognitivas y los esquemas nucleares contribuyen al mantenimiento de la preocupación, la rumiación y el estado de ánimo depresivo. Con base en esta integración teórica, se presenta un estudio de caso de una mujer de 20 años, estudiante universitaria, con criterios de trastorno de ansiedad generalizada (TAG) y episodio depresivo mayor leve con ansiedad, con el fin de describir la evaluación, la formulación cognitiva y la implementación de una intervención cognitivo-conductual por fases orientada a fortalecer el autoconcepto, regular la ansiedad y disminuir la rumiación.
Se realizó un estudio de caso único con una mujer de 20 años, estudiante universitaria, con criterios clínicos compatibles con TAG y episodio depresivo mayor leve con ansiedad. El tratamiento se implementó en 20 sesiones semanales. La evaluación incluyó entrevista clínica y una medición pre–post con batería psicométrica seleccionada para: (a) caracterizar dimensionalmente el malestar; (b) cuantificar severidad depresiva; (c) perfilar ansiedad; (d) explorar rasgos clínicamente relevantes; e (e) identificar creencias irracionales consistentes con la formulación cognitiva. La administración fue papel-lápiz, con instrucciones estandarizadas y consentimiento informado. Como medidas principales se emplearon: BDI-II (Beck Depression Inventory-II; Beck, Steer & Brown, 1996), autoinforme de 21 ítems para cuantificar gravedad de depresión en las últimas dos semanas; se reporta evidencia en población mexicana/latinoamericana que respalda su uso (Jurado et al., 1998; González-Arratia, Valdez & González, 2015) y su pertinencia para monitoreo de cambio en cuadros mixtos en universitarios (Beck et al., 1996). Asimismo, se aplicó el BAI (Beck Anxiety Inventory; Beck, Epstein, Brown & Steer, 1988), autoinforme de 21 ítems para cuantificar síntomas de ansiedad en la última semana; se usaron rangos interpretativos del manual (Beck & Steer, 1993) y evidencia psicométrica mexicana y española (Robles et al., 2001; Sanz, García-Vera & Fortún, 2012; Magán, Sanz & García-Vera, 2008).
Al finalizar el proceso se documentaron cambios clínicos relevantes: reducción de la preocupación y la rumiación, mejor manejo de la activación fisiológica y aumento de conductas asertivas y de establecimiento de límites, junto con mejoras en autoconcepto y funcionamiento académico, con adherencia adecuada a tareas y asistencia completa. Durante el tratamiento se registraron mejoras progresivas en el uso autónomo de respiración diafragmática y autoinstrucciones ante picos de ansiedad; en la capacidad para identificar y registrar pensamientos automáticos y creencias subyacentes (ABC) y aplicar reestructuración; en la puesta en práctica de derechos asertivos y límites; y en la participación en actividades reforzantes y académicas (activación conductual). De forma cualitativa, la consultante reportó mayor sensación de control en situaciones evaluativas, menor malestar fisiológico y menor comparación social. En la medición psicométrica reportada, el BDI-II pasó de 14 (depresión mínima) a 3 en postest, y el BAI de 10 (ansiedad leve) a 3 (ansiedad mínima). En el seguimiento, la paciente continuó en psicoterapia por un motivo distinto, sin evidencias de recaída del motivo inicial y con mantenimiento de logros.
En este estudio de caso, una intervención cognitivo-conductual integrada se asoció con reducción de síntomas ansiosos y depresivos y mejoras funcionales (autoconcepto, regulación y asertividad), coherentes con el marco cognitivo y racional-emotivo: el modelo ABC destaca el papel mediador de las creencias en la respuesta emocional (Albert Ellis, 1994) y el modelo cognitivo explica el mantenimiento de preocupación y disforia mediante pensamientos automáticos y esquemas (David H. Barlow, 2021).
David Alejandro Juarez Garza EDNA IDALIA PAULINA, NAVARRO OLIVA BÁRBARA DE LOS ANGELES PÉREZ PEDRAZA

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Ana Verónica Torres GonzálezManuel Alejandro Mejía RamírezGabriela Gutiérrez PosadaMarina Alvelais Alarcón
Aula 10404 · 04:40 pm - 04:59 pm
Explorar la relación entre los resultados obtenidos en la prueba de tamizaje neuropsicológico NEURO-KID y la presencia de síntomas de TDAH identificados por padres y maestros mediante la escala de evaluación TDAH-5 en niños y niñas de 5 a 7 años.
El Trastorno por Déficit de Atención/Hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo con una prevalencia global y nacional (México) de aproximadamente el 5% en niños. Su diagnóstico preciso es crítico, ya que la falta de tratamiento aumenta el riesgo de resultados negativos en ámbitos académicos, sociales y funcionales. La literatura científica destaca que la evaluación de las funciones ejecutivas (inhibición, memoria de trabajo y planificación) es esencial para diferenciar a niños con TDAH de aquellos con desarrollo neurotípico. Herramientas como la batería ENFEN han demostrado validez diagnóstica, mientras que las escalas de autoinforme y reportes de padres/maestros (como la TDAH-5) ofrecen una visión del deterioro funcional en el entorno cotidiano. Aunque existen baterías integrales exhaustivas (ENI-2, BANPE), su aplicación puede durar varias horas. El modelo de evaluación neuropsicológica propone iniciar con un tamizaje o screening (como NEURO-KID o BNCT), que en solo 15 minutos permite identificar indicadores de alerta y decidir si se requiere una evaluación profunda. Este estudio piloto busca evaluar la relación entre el desempeño cognitivo en la prueba de tamizaje NEURO-KID y los síntomas identificados mediante la escala TDAH-5 en niños de 5 a 7 años. Se hipotetiza que quienes presenten mayores síntomas de TDAH obtendrán puntuaciones significativamente más bajas en el área de funciones ejecutivas.
Se evaluaron a 40 niños (22 mujeres) de 5 a 7 años con y sin sospecha de TDAH, los cuales fueron clasificados en grupo control y grupo con sospecha de TDAH de acuerdo con los resultados de la escala de evaluación TDAH-5 versión hogar y escuela. Los criterios de inclusión para los participantes fueron los siguientes: tener entre 5 y 7 años de edad, estar escolarizado en primer grado de primaria y que su lengua materna sea español. El proyecto fue revisado y aprobado por el Comité de Ética de CETYS Universidad (D-CEI186), garantizando el cumplimiento de los principios éticos de confidencialidad, voluntariedad y resguardo de los datos. Los instrumentos utilizados fueron el NEURO-KID, que es una prueba de tamizaje neuropsicológico que evalúa lenguaje, psicomotricidad, funciones ejecutivas, visopercepción y memoria; y la Escala de Evaluación del TDAH-5, que es un instrumento de calificación diseñado para ser completado de manera independiente por padres y maestros, que evalúa los síntomas nucleares del TDAH conforme al DSM-5. Previo al inicio del estudio, se obtuvo la autorización de la editorial para el uso del instrumento NEURO-KID para fines de investigación y la editorial proporcionó el material y protocolos para la aplicación, los cuales deben ser regresados a la misma finalizado el estudio. Las evaluaciones se llevaron a cabo dentro de las instalaciones de una escuela primaria pública, en donde hubo un primer encuentro con los padres para obtener consentimiento, historia clínica y TDAH-5 versión hogar; posteriormente se llevaron las aplicaciones del NEURO-KID un espacio tranquilo dentro de la escuela y se llevaron a cabo dos evaluaciones simultáneamente en mesas separadas en esquinas contrarias del salón. Al finalizar, los docentes completaron el cuestionario de TDAH-5 versión escuela y los entregaron 3 semanas después de la aplicación del NEURO-KID.
Se llevaron a cabo comparaciones entre grupo y correlaciones entre los instrumentos. Se encontró que, en los grupos clasificados bajo la perspectiva de los padres, los niños del grupo con sospecha de TDAH presentaron un menor rendimiento en la primera tarea de funciones ejecutivas (p=.041, d=0.671) y en visopercepción (p=0.044, d=0.661). Por otro lado, se encontró una correlación negativa débil entre la subescala de inatención de la escala de evaluación TDAH-5 versión hogar y las escalas de psicomotricidad (r=-.335 p=.035) y visopercepción (r=-.41 p=.009) del NEURO-KID, así como en el índice de desarrollo neuropsicológico (r=-.372 p=.018) del mismo.
Se encontró una diferencia significativa en los grupos elaborados bajo la perspectiva de los padres, en la primera tarea de funciones ejecutivas, la cual es una tarea de go/no-go, así como en la tarea de visopercepción. Por otro lado, se encontró que, al igual, existe una correlación negativa entre las subescala de inatención de la escala de evaluación TDAH-5 versión hogar y las subescalas de psicomotricidad y visoperción de NEURO-KID, así como en el índice de desarrollo neuropsicológico. Sin embargo, no se encontraron diferencias significativas entre los grupos elaborados bajo la perspectiva de los maestros, ni correlación entre TDAH-5 versión escuela y subescalas del NEURO-KID. La evaluación de los docentes se llevó a cabo un mes después de que a los niños comenzarán clases, por lo que se sugiere llevar a cabo esta evaluación después de un periodo de 3 meses.
Manuel Alejandro Mejía Ramírez Gabriela Gutiérrez Posada Marina Alvelais Alarcón

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Luz Elena Velasco ToledoDr. Maria Ines Castro Apreza
Aula 10405 · 04:40 pm - 04:59 pm
Analizar las percepciones y las formas de intervención del personal docente de educación secundaria frente a la violencia hacia estudiantes LGBT+ en el estado de Chiapas, considerando las condiciones formativas e institucionales que inciden en su actuación.
La violencia escolar constituye un problema estructural que vulnera derechos humanos y afecta el bienestar integral de los estudiantes (UNESCO, 2023). Sus expresiones abarcan desde agresiones físicas y psicológicas hasta formas más sutiles pero normalizadas como la burla, el rechazo o la exclusión (CNDH, 2016). Para estudiantes LGBT+, estas manifestaciones suelen intensificarse debido a la persistencia de prejuicios, estereotipos y prácticas heteronormativas que operan dentro de la escuela (Conapred, 2024). En Chiapas, estas situaciones se entrelazan con condiciones adicionales de desigualdad y marginación, como lo muestran los casos de escuelas ubicadas en zonas rurales e indígenas donde el español es segunda lengua para parte del estudiantado (Zurita Rivera, 2019). Aunque existen avances en materia de educación inclusiva y reconocimiento de la diversidad sexual, su implementación cotidiana sigue siendo limitada, en parte debido a vacíos normativos, formación insuficiente y resistencias socioculturales (Bautista Rojas, 2019; Mendoza & Salazar, 2020). El rol docente es fundamental en la prevención y atención de la violencia basada en orientación sexual e identidad de género. Sin embargo, su capacidad de acción depende del respaldo institucional, de la existencia de protocolos claros y de una formación adecuada que les permita intervenir con sensibilidad y eficacia. Este trabajo analiza cómo el profesorado percibe, interpreta y responde a estas violencias, considerando las particularidades de sus contextos escolares.
El estudio se desarrolló desde un enfoque cualitativo, orientado a comprender las experiencias, significados y formas de intervención del profesorado frente a la violencia escolar hacia estudiantes LGBT+. La muestra estuvo conformada por cuatro docentes de educación secundaria que laboran en distintos contextos del estado de Chiapas: una telesecundaria rural indígena en el municipio de Tumbalá, donde el español funciona como segunda lengua para parte del estudiantado; dos escuelas ubicadas en zonas urbanas y semiurbanas de Chiapa de Corzo; y una secundaria urbana en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez. La selección de las personas participantes se realizó mediante muestreo intencional, considerando como criterios de inclusión la experiencia docente en educación secundaria. La recolección de la información se llevó a cabo a través de entrevistas semiestructuradas a profundidad. Algunas entrevistas se realizaron de manera presencial y otras en modalidad en línea, de acuerdo con la disponibilidad y condiciones de cada participante, procurando en todos los casos un espacio seguro para el desarrollo de la entrevista. En esta etapa del estudio no se incluyeron entrevistas a estudiantes, debido al alcance de la investigación. El análisis de los datos se efectuó mediante un proceso de codificación y análisis temático, que permitió identificar categorías emergentes relacionadas con la intervención docente, las limitaciones en la formación profesional, los retos institucionales y los tipos de violencia hacia estudiantes LGBT+. Dado el enfoque cualitativo del estudio, no se aplicaron pruebas estadísticas. En todo el proceso se cuidaron los principios éticos de consentimiento informado, confidencialidad y anonimato de las personas participantes.
Resultados El análisis de cuatro entrevistas semiestructuradas realizadas a docentes de educación secundaria en distintos contextos del estado de Chiapas permitió identificar cuatro categorías principales: prácticas e intervención docente frente a la violencia hacia estudiantes LGBT+, limitaciones en la formación y preparación docente, retos institucionales y estructurales, y tipos de violencia presentes en el entorno escolar. En relación con las prácticas e intervención docente, los resultados muestran que las acciones frente a la violencia hacia estudiantes LGBT+ dependen principalmente de la iniciativa individual del profesorado. Los docentes refieren intervenir de manera directa ante burlas, insultos o comportamientos discriminatorios, principalmente mediante llamados al respeto y espacios de reflexión grupal. Asimismo, algunos participantes mencionan acciones de acompañamiento individual cuando identifican afectaciones emocionales en el alumnado. Sin embargo, estas intervenciones no se encuentran respaldadas por protocolos institucionales, lo que limita su continuidad y eficacia. Como señala un docente: “cuando veo que hay burlas o algún tipo de violencia, intervengo para aclarar la importancia del respeto” (Bradly, octubre de 2025). Respecto a la formación docente, los participantes reconocen una preparación insuficiente para abordar la diversidad sexual y atender situaciones de violencia relacionadas con la orientación sexual o identidad de género. Esta carencia genera inseguridad y estrategias improvisadas en el aula, evidenciando una brecha entre la formación profesional y las demandas reales del contexto escolar. Un docente expresa: “no siempre he sabido cómo abordar el tema de la diversidad sexual, a veces me siento perdido” (Omar, septiembre de 2025). En cuanto a los retos institucionales y estructurales, los resultados muestran limitaciones relacionadas con la falta de personal especializado, recursos y apoyo directivo, así como con presiones socioculturales externas, especialmente en contextos rurales e indígenas. Estas condiciones restringen la capacidad del profesorado para intervenir de manera sostenida y generan respuestas institucionales débiles ante situaciones de violencia. Un participante refiere: “hablé con la dirección… pero al final todo quedó en una amonestación verbal” (Omar, septiembre de 2025). Finalmente, se identificaron distintos tipos de violencia hacia estudiantes LGBT+, entre los que destacan la violencia verbal, física, social y la violencia institucional, esta última expresada en la minimización o falta de atención adecuada a los casos reportados. Estas violencias afectan el bienestar emocional, la participación escolar y la permanencia del alumnado, evidenciando la persistencia de prácticas discriminatorias dentro del entorno escolar.
Los hallazgos del estudio muestran que las percepciones y formas de intervención del profesorado frente a la violencia hacia estudiantes LGBT+ se encuentran fuertemente condicionadas por la formación profesional, las experiencias individuales y el contexto institucional en el que desarrollan su práctica. Si bien algunos docentes implementan estrategias de intervención y acompañamiento, estas acciones dependen en gran medida de iniciativas personales y se ven limitadas por la ausencia de protocolos claros y de apoyo institucional. Asimismo, se evidencia la presencia de múltiples formas de violencia verbal, física, social e institucional que impactan el bienestar y la permanencia escolar del alumnado LGBT+. En contextos rurales e indígenas, estas violencias se complejizan debido a factores socioculturales y lingüísticos. En conjunto, los resultados subrayan la necesidad de fortalecer la formación docente y de consolidar mecanismos institucionales que garanticen entornos escolares seguros, inclusivos y respetuosos de la diversidad sexual.
Dr. Maria Ines Castro Apreza

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Andrea Guadalupe Galván Rocha
Aula 10406 · 04:40 pm - 04:59 pm
Analizar la percepción de las cuidadoras sobre las necesidades afectivas y los procesos de adaptación de infancias y adolescencias en contexto de cuidado institucional en la ciudad de Guanajuato.
La institucionalización de niños, niñas y adolescentes (NNA) representa una problemática estructural en América Latina, donde más de 240,000 menores viven bajo resguardo debido a vulneraciones de derechos. En México, se estima que 53,832 NNA habitan centros de asistencia, enfrentando entornos que suelen ser despersonalizados y regidos por rutinas estrictas. Específicamente en Guanajuato, la séptima entidad con mayor población infantil, NNA enfrentan altos índices de violencia familiar y social, lo que agrava su situación de vulnerabilidad. Esta investigación se fundamenta en la Teoría del Apego, la cual postula que los vínculos tempranos son determinantes para la personalidad, y que la inestabilidad en estos (como la rotación de cuidadores) genera inseguridad emocional. Asimismo, el Modelo Ecológico de Bronfenbrenner permite analizar cómo el entorno institucional influye en el bienestar infantil, mientras que la Neurobiología Interpersonal demuestra que el cuidado sensible es vital para la autorregulación cerebral. El concepto central de afrontamiento, definido por Lazarus y Folkman como los esfuerzos cognitivos y conductuales para manejar demandas estresantes, sirve de guía para entender cómo NNA gestionan el dolor de la separación familiar y la vida institucional. El problema radica en que, pese al marco normativo, persiste una deuda en la inclusión de las voces de NNA y en la comprensión de sus mecanismos de adaptación y resistencia ante contextos adversos
El estudio emplea una metodología cualitativa de carácter exploratorio, fundamentada en la investigación participativa para captar la vivencia subjetiva de las participantes. La muestra de la primera fase consistió en cinco cuidadoras y un cuidador (N=6) de casas hogar en Guanajuato capital, con edades entre 22 y 50 años y perfiles mayoritariamente en psicología y educación. Los criterios de inclusión exigieron una experiencia mínima de cuatro meses en el cuidado directo de infancias bajo cuidados institucionales. Para recolectar los datos, se aplicaron entrevistas semiestructuradas con una duración de 45 a 60 minutos, complementadas con diarios de campo y observación no participante. El procedimiento se llevó a cabo a través del análisis contextual con el personal adulto. Las consideraciones éticas incluyeron el consentimiento informado, el anonimato de las participantes y el cumplimiento del principio del interés superior de la niñez. El procesamiento de la información se realizó mediante un análisis temático, utilizando categorías teóricas como la co-regulación, sensibilidad del cuidador y atención a crisis emocionales en infancias para organizar los hallazgos.
Los resultados de las entrevistas a cuidadoras revelan que la llegada de infancias y adolescencias a la institución está marcada por timidez, retraimiento y resistencia a la interacción. Al inicio las secuelas del maltrato como auto agresiones y agresiones verbales son evidentes. Estas conductas pueden entenderse como estrategias de afrontamiento ante el trauma de la separación de sus entornos cotidianos. Si bien el proceso de adaptación de NNA de sus hogares a estas instituciones es un proceso complejo, las cuidadoras señalan que este es más agudo durante el primer mes; posterior a este lapso, NNA transitan de la timidez a la socialización, generalmente con conductas de rebeldía, berrinches y oposición a la autoridad. Quizás como una forma de identificar los límites dentro de las instituciones. Las cuidadoras identificaron diversas estrategias de afrontamiento en NNA como: 1. Aislamiento voluntario y evitación emocional: NNA suelen ocultar su llanto o reprimir emociones para no mostrarse vulnerables. 2. Expresión agresiva: Utilizada como descarga de frustración ante las normas rígidas. 3. Búsqueda de apego: NNA buscan contacto físico constante (abrazos) y seguridad en las figuras de cuidado, funcionando el cuidador como un regulador externo. 4. Resignación y reencuadre cognitivo: Algunas adolescencias aceptan su realidad institucional como un alivio frente a entornos familiares adversos previos. En cuanto al rol del personal, las cuidadoras aplican estrategias de contención afectiva, escucha activa y límites positivos. No obstante, detectan una carencia afectiva crónica en NNA que se manifiesta en enuresis y búsqueda excesiva de atención. Un hallazgo crítico es la incertidumbre de las cuidadoras sobre los límites de su función, cuestionando la frontera entre el acompañamiento emocional y la intervención terapéutica profesional. Finalmente, se destaca que la adaptación exitosa depende de la sensibilidad y estabilidad de la cuidadora, quien actúa como un "sistema nervioso externo" para la regulación emocional en infancias y adolescencias.
La investigación concluye que, infancias y adolescencias institucionalizadas desarrollan estrategias de afrontamiento diversas, que van desde la agresión y la evitación hasta la búsqueda intensa de apego, como respuesta adaptativa a la adversidad, de acuerdo a la percepción de las cuidadoras. Los hallazgos subrayan que el personal de cuidado es el eje fundamental para la estabilidad emocional de NNA, actuando como figuras de apego que mitigan los efectos de la institucionalización. Se confirma que el cuidado en casas hogar debe trascender la atención física para enfocarse en la dimensión afectiva y pedagógica, validando las emociones de la infancia y adolescencia como sujetos de derechos. Finalmente, es imperativo profesionalizar el rol del cuidador y establecer protocolos de cuidado informado por trauma, garantizando espacios de supervisión que eviten el desgaste del personal y aseguren un acompañamiento sensible y reparador.

Edificio 5
Diana Alejandra González García
Aula 5102 · 04:45 pm - 06:00 pm
No se requiere formación especializada previa. La sesión está dirigida a estudiantes, docentes y profesionales interesados en psicología, regulación emocional, movilidad urbana y prevención de conductas de riesgo. No se requiere revisión previa de material.
Duración estimada: 75 minutos. Modalidad: Presencial. La sesión iniciará con una activación experiencial mediante escenarios simulados que representen interacciones viales progresivamente estresantes. Posteriormente, se trabajará en grupos pequeños para analizar las emociones activadas, las atribuciones realizadas y las posibles conductas de riesgo asociadas. Se presentará un marco conceptual breve sobre activación emocional, atribución de intención y toma de decisiones bajo estrés, seguido de la práctica guiada de estrategias de regulación emocional (pausa cognitiva, reatribución, autoinstrucciones reguladoras y respiración diafragmática). Finalmente, se realizará una construcción colaborativa de micro-estrategias preventivas aplicables en contextos reales de tránsito.

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Jorge Luis Rivera GarcíaJorge Luis Rivera GarcíaSofía Rivera AragónLuz María Cruz Martínez
Aula 10402 · 05:00 pm - 05:19 pm
Conocer la influencia de los rasgos de personalidad del mexicano en el éxito organizacional de empresas de la zona metropolitana del Valle de México de diversos giros comerciales.
El estudio de la personalidad en contextos organizacionales ha permitido comprender cómo las características individuales influyen en el desempeño y el logro de objetivos empresariales. En cuanto a los líderes organizacionales, el modelo universal de los Cinco Grandes han demostrado consistencia transcultural, encontrando que para alcanzar el éxito organizacional es importante que sus dirigentes cuenten con rasgos de personalidad como la extraversión, escrupulosidad y la apertura a la experiencia. Sin embargo, desde una orientación etnopsicológica se reconoce que la personalidad tiene características idiosincráticas, por lo que se configura a partir dela interacción con su contexto sociocultural, generando tipologías propias de cada grupo sociocultural. En el caso mexicano, los patrones como el pasivo afiliativo, el rebelde autoafirmativo y el control interno activo integran dimensiones instrumentales y expresivas que podrían orientar la manera en la que se comportan en ámbitos sociales y laborales, impactando en el logro del éxito de las organización. Es importante mencionar que el éxito organizacional se ha conceptualizado como un fenómeno complejo que trasciende los indicadores económicos, incorporando dimensiones relacionadas con la competitividad, la lealtad de los clientes, la colaboración del personal y la eficacia de los procesos internos. Por ello su éxito no solo de los activos tangibles de la organización, sino del capital humano y de la forma en que las características individuales de sus dirigentes favorecen el uso estratégico de los recursos y la generación de ventajas competitivas sostenibles. Aunque estas premisas se basan en propuestas teóricas, existe escasa evidencia empírica que analice la relación entre las tipologías de personalidad del mexicano y las dimensiones del éxito organizacional. Explorar esta asociación permitiría comprender cómo los rasgos socioculturales influyen en los procesos organizacionales y en la generación de resultados exitosos en distintos contextos laborales.
Se realizó un estudio cuantitativo, transversal y explicativo con una muestra no probabilística accidental de 330 líderes de organizaciones de distintos giros comerciales de la zona metropolitana del Valle de México (M = 39.28 años; D.E. = 12.86). Como criterios de inclusión se consideró que los participantes tenían que ser líderes de sus empresas, al tener colaboradores a su cargo y haber permanecido en su puesto de trabajo al menos seis meses. La participación fue voluntaria y anónima, se les garantizó la confidencialidad de los datos a los participantes y se les pidió que dieran su consentimiento informado. Se emplearon los siguientes instrumentos: Escala de Personalidad del Mexicano de Cruz Martínez et al. (2018) y la Escala de Éxito Organizacional de Rivera García et al. (2025). La aplicación se realizó en formato digital mediante redes sociales. Los datos fueron procesados en SPSS versión 25. Se llevaron a cabo análisis de regresión lineal múltiple para evaluar la capacidad predictiva de los rasgos de personalidad del mexicano sobre el éxito organizacional de las empresas.
Los análisis de regresión lineal múltiple mostraron que ciertos rasgos de la personalidad del explican una proporción significativa del éxito alcanzado por ciertas organizacional de la zona metropolitana del Valle de México. Específicamente se realizaron tres análisis de regresión lineal múltiple. En el primer modelo la variable dependiente fue Competidores, una dimensión que explica la competitividad de la organización frente a empresas de su mismo giro comercial, obteniéndose R² ajustada = .270 (F = 29.68, p < .001), predicha por los factores de personalidad Ingenioso (b= .512) e Instrumental Positivo (b= -.292). En el segundo modelo la variable dependiente fue Clientes, una dimensión que explica el grado de éxito de la organización a partir de la lealtad provocada en sus usuarios y el aumento de los mismos, obteniéndose R² ajustada = .231 (F = 21.95, p < .001), predicha por los factores de personalidad Ingenioso (b= .321) y Expresivo Negativo (b= -.296). En el tercer modelo la variable dependiente fue Colaboradores, una dimensión que explica el grado de éxito de la organización a partir del compromiso que tienen los empleados con la organización para el cumplimento de sus objetivos y su permanencia en la misma, obteniéndose R² ajustada = .188 (F = 19.98, p < .001), predicha por los factores de personalidad Ingenioso (b= .277), Instrumental Positivo (b= .419), y Expresivo Negativo (b= -.166).
Los resultados confirman que la personalidad del mexicano constituye un predictor significativo del éxito organizacional en sus dimensiones de competitividad frente a otras empresas, lealtad de clientes y compromiso de colaboradores. El factor Ingenioso emergió como el principal predictor positivo en los tres modelos, lo que sugiere que la creatividad, la capacidad de resolución de problemas y la flexibilidad cognitiva favorecen el posicionamiento competitivo, la fidelización de usuarios y la permanencia del personal. En contraste, el factor Expresivo Negativo mostró efectos adversos sobre el éxito con clientes y colaboradores, indicando que rasgos asociados con inestabilidad emocional o estilos interpersonales disfuncionales afectan la calidad del servicio y el vínculo organizacional. El Instrumental Positivo presentó un efecto diferencial: contribuyó al compromiso de los empleados, pero se relacionó negativamente con la competitividad, lo que sugiere que la orientación normativa y la obediencia pueden favorecer la cohesión interna, aunque limitar la innovación estratégica.
Jorge Luis Rivera García Sofía Rivera Aragón Luz María Cruz Martínez

Edificio 5
Nathalia Estrada Figueroa
Aula 5104 · 05:00 pm - 06:00 pm
-Creatividad y estar familiarizado con las 8 Inteligencias Múltiples de Howard Gardner. -Comparto enlace que lo simplifica: https://www.psicoactiva.com/blog/las-inteligencias-multiples/ -Temas que se mencionarán: la teoría del Flow de Mihaly Csikszentmihalyi, la Inteligencia Emocional propuesta por Daniel Goleman y la Inteligencia Creativa propuesta por Robert Sternberg. -Presentar smartphone o algún dispositivo móvil de su preferencia.
Regla fundamental: No es terapia clínica, es una herramienta educativa. Todas las actividades se realizarán de manera presencial, duración estimada: 60 minutos. RETO: Diseñar una microintervención creativa para el aula. 1- Mini activación arteterapéutica: Dibujar una emoción que tienen los adolescentes. Proponer una estrategia para canalizarla. DURACIÓN: 5 minutos 2- Mesas relámpago: se crean mesas con un mínimo de 4, máximo de 6 participantes cada una. 3- Dividir temas por mesa. MESA 1: Creatividad y regulación emocional MESA 2: Inteligencias Múltiples aplicadas MESA 3: Evaluar sin limitar la creatividad MESA 4: Resistencias y casos difíciles Cada mesa trabaja con 1 moderador, 1 relator. Cada mesa realizará un prototipo físico guiado por un instructivo con una serie de preguntas relacionadas al tema. DURACIÓN: 20 MINUTOS 4- Rotación- la gente se mueve a otra mesa y aporta otras ideas, solo se agregan mejoras, no reiniciar desde 0. DURACIÓN: 10 MINUTOS 5- Galería y compartir resultados- Muestra de los prototipos, cada participante coloca un post it de la relación de ellos con la utilidad que le darían al proyecto de cada equipo. DURACIÓN: 10 minutos. 6- Palabras de cierre DURACIÓN: 10 minutos.

Edificio 5
Alma Delia Leon Vazquez
Aula 5103 · 05:00 pm - 06:00 pm
Dirigido a profesionales de psicología, derecho familiar y trabajo social. Se sugiere conocimiento básico en evaluación psicológica o intervención familiar. No es obligatorio material previo, aunque la experiencia en procesos de divorcio, custodia o convivencia enriquecerá la comprensión de los casos.
Logística: Duración estimada de 60 minutos Modalidad presencial. Estructura de la sesión: Exposición teórica del marco jurídico y pericial. Revisión de errores técnicos frecuentes en dictámenes. Discusión guiada sobre riesgos de mala praxis. Reflexión aplicada a la práctica profesional.

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Bianca Campolongo
Aula 10403 · 05:00 pm - 05:19 pm
Comprender y describir los factores de éxito que caracterizan la docencia efectiva en grupos masivos presenciales (≥40 estudiantes), a partir de la triangulación de entrevistas docentes, observación sistemática de clase y mapas conceptuales..
En educación superior, los grupos masivos presenciales (≥40 estudiantes) incrementan la complejidad del aula como sistema: se amplifica la demanda de coordinación, manejo de la atención, participación, evaluación y contención del clima relacional. En este contexto, el éxito docente no puede entenderse como un atributo individual aislado, sino como un fenómeno emergente de interacciones entre docente, estudiantes, encuadre normativo, recursos tecnológicos y humanos, y condiciones ecológicas del espacio como audio, visibilidad, disposición del aula, etc. A pesar de lo anterior, existen docentes que sostienen clases masivas funcionales, con dinámicas de aprendizaje aplicadas, participación significativa y percepción de apoyo. Comprender qué prácticas y condiciones posibilitan este funcionamiento resulta relevante para orientar formación docente, diseñar estrategias replicables en alta matrícula e informar decisiones institucionales sobre soporte y recursos que hacen sostenible la calidad en grupos grandes.
Descripción de la muestra. La muestra principal está compuesta por 6 docentes universitarios de distintas asignaturas que imparten clases presenciales con ≥40 estudiantes. Se incorpora también información estudiantil mediante comentarios abiertos del cuestionario (sin análisis inferencial), como insumo complementario. Los criterios de inclusión se centran en docentes con grupos masivos presenciales; el descarte/exclusión aplicaría a docentes o grupos que no cumplan el umbral de matrícula o que no otorguen consentimiento. Participación y ética. La invitación a participar se realizó mediante contacto directo a docentes y obtención de consentimiento informado. Se implementaron medidas de cuidado ético: confidencialidad, anonimización, uso académico de la información y reporte agregado sin identificación individual. Procedimiento. Se siguió una secuencia explícita: (1) contacto y consentimiento, (2) entrevista semiestructurada, (3) observación de clase (incluyendo, cuando aplica, dos observaciones si el docente imparte dos materias), (4) recolección de insumos estudiantiles abiertos y depuración, y (5) resguardo y anonimización de datos. Procesamiento de datos. El corpus se organizó por caso y se trató mediante codificación temática por dimensiones (estructura, participación, atención, tecnología, evaluación, soporte), contrastando entrevistas con observación y utilizando los mapas conceptuales para triangulación. Pruebas estadísticas. Al ser un estudio cualitativo, no se emplean pruebas estadísticas inferenciales; el análisis central es interpretativo-temático, adecuado a datos textuales y de observación. Preparación para resultados. Se anticipa la presentación mediante categorías integradas (p. ej., planeación, regulación atencional, retroalimentación, tecnología/soporte, clima relacional), cerrando con recomendaciones derivadas de los patrones transversales.
Los resultados cualitativos respondieron a la pregunta de investigación al identificar mecanismos concretos mediante los cuales los docentes sostienen el aprendizaje en grupos masivos presenciales (≥40), integrando la triangulación entre entrevistas semiestructuradas, observación de clase y mapas conceptuales. En congruencia con los objetivos, los hallazgos se organizaron en categorías que describen tanto prácticas docentes como condiciones del sistema aula que facilitan u obstaculizan el funcionamiento. En primer lugar, emergió la planeación y estructura didáctica como condición basal de éxito. Los docentes describieron la necesidad de un encuadre explícito (criterios, secuencias, reglas) y rutinas reconocibles (inicio–desarrollo–cierre) para reducir incertidumbre y favorecer autorregulación grupal. Esto se observó en prácticas recurrentes: repaso inicial, continuidad temática con sesiones previas y cierres con síntesis o evidencias breves. En segundo lugar, se identificó el ritmo de la clase como estrategia de regulación. En grupos grandes, los docentes alternaron exposición y actividades breves (individuales o de discusión) para sostener atención y contener ruido. El ritmo se utilizó también como intervención socioemocional: dinámicas lúdicas puntuales o cambios de modalidad (pregunta–caso–reflexión) reactivaron la participación cuando el grupo mostraba fatiga. La tercera categoría fue la participación regulada y psicológicamente segura. Los docentes efectivos no dependieron de participación espontánea, sino que diseñaron condiciones para que emerja: rotación de turnos, preguntas dirigidas, diálogo socrático, validación de aportes y micro-invitaciones a estudiantes más silenciosos. En varios casos se observó un patrón de “núcleo activo y periferia pasiva”, donde el sistema se mantenía estable si el núcleo sostenía el intercambio sin que la periferia interrumpiera; ello subraya la necesidad de estrategias inclusivas para reducir brechas de participación. En cuarto lugar, la evaluación y retroalimentación sostenible apareció como el principal reto estructural. La alta matrícula limitó la retro individual extensa, por lo que se implementaron soluciones viables: retro colectiva en clase a partir de errores, portafolios o documentos acumulativos, rúbricas claras, y uso de plataformas para comentarios breves. Esta retroalimentación cumplió una función reguladora: devolvió dirección al grupo y sostuvo motivación sin colapsar por carga administrativa. Finalmente, emergió la relevancia del soporte institucional e infraestructura. La presencia de asistentes o apoyo técnico permitió delegar tareas operativas (lista, logística, seguimiento) y preservar la energía docente para el vínculo pedagógico. Asimismo, variables ecológicas (audio, visibilidad, conectividad, disposición del aula) impactaron la atención, especialmente en estudiantes ubicados en la periferia del espacio.
La presente investigación cualitativa cumplió su objetivo al comprender y describir los factores de éxito en la docencia de grupos masivos presenciales (≥40) mediante la triangulación de entrevistas, observaciones de aula y mapas conceptuales. Los hallazgos muestran que el éxito no depende únicamente del estilo personal del docente, sino de mecanismos sistémicos que regulan el funcionamiento del aula: (a) una estructura didáctica clara y previsible (rutinas, encuadre y criterios), (b) el manejo del ritmo mediante alternancia entre exposición y actividades breves para sostener atención, (c) una participación regulada en un clima psicológicamente seguro, (d) retroalimentación sostenible (colectiva o distribuida) que evita colapsar por carga administrativa, y (e) el soporte institucional e infraestructura como condiciones que amplifican o limitan dichas estrategias. En conjunto, se concluye que la docencia masiva efectiva emerge de la coherencia entre diseño, vínculo y condiciones de soporte.

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Ana Lorena Villalobos MartinezTatiana Del Jesus Marrufo Cardeña
Aula 10305 · 05:00 pm - 05:19 pm
Analizar la relación entre calidad de vida en el trabajo y la autoeficacia docente percibida en una muestra de profesores de educación primaria de la ciudad de Mérida, Yucatán.
A través de su presencia y participación en las instituciones educativas de nivel básico, las infancias adquieren una variedad de habilidades cognitivas, emocionales, físicas y sociales, las cuales les permiten desarrollarse y conectar con el mundo. En este espacio, el docente es un agente indispensable en el proceso de educación, ya que cumple el papel de guía y acompañante; tiene mayor cercanía al contexto de sus alumnos y comúnmente, por ello, crea estrechas relaciones, que aumentan su capacidad para influir en el comportamiento y desempeño de los mismos. Las práctica educativa de un docente se conforma desde la planeación, ejecución y evaluación de cada actividad implementada, y es a su vez influida por una variedad de elementos que conforman su entorno laboral. Si éstos se encuentran en óptimas condiciones se determina que el trabajador de la educación posee buena calidad de vida en el trabajo (CVT). Ésta tiene la posibilidad de influir positiva o negativamente en la percepción de autoeficacia de los docentes, aumentando o disminuyendo la confianza que tienen en sus propias habilidades y actitudes. Por consiguiente, ambas podrían repercutir en aspectos psicológicos y emocionales. La elevada percepción de autoeficacia se relaciona con niveles altos de compromiso, motivación, satisfacción y el entusiasmo laboral. Por el contrario, se puede relacionar con estados de agotamiento, abrumación y burnout. Por lo tanto, cuando las condiciones laborales no cumplen con las expectativas de los docentes, puede aumentar el descontento, disminuir la percepción de autoeficacia y repercutir en el proceso de aprendizaje de los estudiantes, como ha sido el caso en el último año, en donde las protestas guiadas por el disgusto de los educadores de nivel básico han aumentado.
La investigación se desarrolló desde un enfoque cuantitativo, con un alcance correlacional y un diseño no experimental, transversal. La población objetivo fueron docentes activos de educación primaria, con al menos 3 años de experiencia frente a grupo, de alguna institución educativa del sector público o privado de la ciudad de Mérida, Yucatán. Se excluyeron aquellos docentes inactivos, jubilados o que no cubrieran el criterio de tiempo de experiencia frente a grupo. La muestra fue no probabilística y se conformó utilizando muestreo en cadena o por redes. La muestra final quedó conformada por 56 docentes de escuelas primarias de Mérida, Yucatán. El 84% (47) son mujeres y el 16% (9) son hombres. El 61% (34) de los participantes laboran en escuelas públicas, y el 39% (22) en escuelas privadas. El 98% (55) de los participantes desarrollan su jornada laboral en el turno matutino y únicamente el 2% (1) en el vespertino. Para la recolección de información se utilizaron dos instrumentos para medir las variables: la Escala de calidad de vida en el trabajo [ECVT] (Patlán, 2017) y el Cuestionario sobre el sentido de eficacia docente (Tschannen-Moran & Woolfolk, 2001). El primer instrumento consta de 117 reactivos tipo likert divididos en cuatro factores y 17 subfactores, incluyendo el puntaje total de la escala. El segundo se conforma por 24 reactivos tipo likert (puntuados del 1 al 10), distribuidos en tres factores. Adicionalmente se elaboró una ficha de datos sociolaborales. Apegándose a los principios del Código Ético del Psicólogo, previo a la respuesta de ambos cuestionarios, se proporcionó una carta de consentimiento informado, en donde el participante tuvo conocimiento de los objetivos del estudio, los fines y utilización de la información, así como las estrategias para salvaguardar la información. El análisis de información se llevó a cabo con ayuda del Software especializado SPSS.
En la Escala de CVT se halló una media de puntuación global de 39.45±6.2l. En los factores específicos, Factores individuales (FI) registró una media de 192.04±24.28, Factores del ambiente de trabajo (FAT) 60.21±12.27, Factores del trabajo y organización (FTO) 112.32±17.14 y (FES) 172.11±31.03. En el Cuestionario sobre el sentido de eficacia docente las puntuaciones medias de cada componente fueron: eficacia en compromiso estudiantil 65.41±7.91, eficacia de estrategias instruccionales de 68.09±7.15 y eficacia de manejo del salón de clases 64.43±9.52. Posterior a la comprobación de ajuste a la distribución normal se procedió a realizar una correlación entre ambas variables a través de la prueba r de Pearson con un nivel de significancia del 99%. Los resultados revelaron la existencia correlaciones positivas, moderadas y estadísticamente significativas entre los factores individuales (CVT) y la eficacia de manejo del salón de clases (sentido de autoeficacia) (r=.548; p=.000) y entre el índice global de CVT y la eficacia de manejo del salón de clases (r=.661; p=.000). Asimismo se hallaron correlaciones positivas, considerables y estadísticamente significativas entre el factor compromiso estudiantil (sentido de autoeficacia docente) y las dimensiones de CVT, FAT (r=.392; p=.003), FTO (r=.424; p=.001), FI (r=.468; p=.000), FES (r=.396; p=.003) y calidad de vida en el trabajo global (CVTG) (r=.485; p=.000). Este tipo de correlaciones también se hallaron entre el componente eficacia de estrategias instruccionales y las dimensiones de CVT, FAT (r=.391; p=.003), FTO (r=.449; p=.001), FI (r=.422; p=.001), FES (r=.396; p=.003) y CVTG (r=.434; p=.000). Este tipo de correlaciones también se hallaron entre el componente eficacia de estrategias instruccionales y las dimensiones de CVT, FAT (r=.391; p=.003), FTO (r=.449; p=.001), FI (r=.422; p=.001), y CVTG (r=.434; p=.000). Se hallaron correlaciones positivas, moderadas y estadísticamente significativas entre el componente eficacia de manejo del salón de clases y las dimensiones de CVT, FAT (r=.377; p=.004), FES (r=.428; p=.001), FTO (r=.500; p=.000). Finalmente, se hallaron correlaciones positivas, considerables y estadísticamente significativas entre éste componente del sentido de autoeficacia docente y las dimensiones CVT, FI (r=.548; p=.000) y CVTG (r=.661; p=.000).
La CVT influye en la percepción de autoeficacia docente, demostrando que aspectos individuales de ellos, como su sentido de motivación, estado afectivo y su significado, tienen un impacto significativo en su habilidad para mantener un ambiente de aprendizaje positivo, productivo que motive a los alumnos. Asimismo existe elevada influencia por parte de las condiciones técnicas, organizacionales y sociales, lo cual coincide con Farías et al., (2023) argumentando que las demandas, requerimientos y limitaciones que perciben para desempeñarse en el ambiente laboral, influyen en su capacidad para mantener a los alumnos activamente involucrados. El apoyo de supervisores en los docentes genera una mayor percepción de autoeficacia en ellos, permitiéndoles confiar en sus habilidades y desenvolverse adecuadamente en su trabajo al percibir que pueden tomar decisiones libres, señalado por Máynez (2021) refiriendo que la percepción del apoyo que brinda el supervisor favorece la autonomía, la cohesión y la percepción de apoyo organizacional.
Tatiana Del Jesus Marrufo Cardeña

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Yazmin Cortes PérezRuth Vallejo CastroMaría del Carmen Manzo ChávezVerónica Arredondo Martínez
Aula 10308 · 05:00 pm - 05:19 pm
Demostrar la eficacia de La terapia focalizada en la transferencia en pacientes con trastorno límite de personalidad, incluyendo el nivel superior propuesto por Kernberg. El diagnóstico estructural, aunque complejo, resulta valioso para casos atípicos. Cada paciente requiere abordaje individualizado debido a manifestaciones clínicas variadas, demandando marco terapéutico y técnicas específicas adaptadas a cada caso particular.
El trastorno límite de personalidad (TLP) representa uno de los diagnósticos más complejos y controversiales en la psiquiatría y psicología contemporáneas. Especialmente cuando los pacientes no se ajustan a todos los criterios diagnósticos o existe algún tipo de variación en el cuadro que presenta, como lo son los pacientes limítrofes de nivel superior, Las investigaciones recientes han profundizado en las dificultades diagnosticas, los enfoques terapéuticos psicoanalíticos y la efectividad de la terapia focalizada en la transferencia (TFP). En la presente investigación se pretende crear un acercamiento a través de un estudio de caso desde el enfoque psicoanalítico. Por eso es importante recalcar que el TLP y su estudio desde el psicoanálisis ha evolucionado considerablemente, con particular énfasis en la teoría de las relaciones objetales. La comprensión psicoanalítica contemporánea enfatiza la importancia de los vínculos tempranos y la formación de representaciones internas disfuncionales. Los estudios recientes destacan cómo las experiencias adversas tempranas contribuyen a la formación de patrones relacionales disfuncionales que se manifiestan en la transferencia terapéutica. Este entendimiento ha informado el desarrollo de intervenciones psicoanalíticas más específicas y efectivas. La psicoterapia focalizada en la transferencia (PFT) desarrollada por Otto Kernberg y colaboradores, ha demostrado eficacia significativa en el tratamiento del TLP. Las investigaciones recientes confirman que este enfoque terapéutico puede reducir significativamente los síntomas del TLP y mejora el funcionamiento global del paciente. La PFT se centra en la relación de transferencia entre paciente y terapeuta, trabajando con aspectos parciales interiorizados de relaciones tempranas. Los estudios muestran que la PFT mejora la capacidad del individuo para establecer relaciones estables, regular emociones y desarrollar un sentido más coherente de sí mismo (Caligor et, al. 2020).
Este estudio de caso cualitativo de enfoque interpretativo y clínico analiza a un paciente masculino adulto que solicitó atención psicológica por alcoholismo, pensamientos rumiantes y obsesivos, crisis de ansiedad, depresión, insomnio y dificultad para controlar impulsos. El paciente presenta problemas relacionales, especialmente con su pareja, y ha recibido tratamiento psiquiátrico durante varios años para abordar estos malestares. Actualmente continúa en tratamiento psiquiátrico para controlar ansiedad y depresión, acompañado con psicoterapia que inicialmente fue de corte psicoanalítico y posteriormente evolucionó hacia un enfoque psicodinámico. El proceso terapéutico abarcó 57 sesiones durante aproximadamente año y medio, permitiendo determinar que el paciente cumple criterios diagnósticos de trastorno límite de la personalidad. La intervención se implementó siguiendo el enfoque psicodinámico propuesto por Otto Kernberg. El paciente accedió a los servicios a través de una institución pública que ofrece atención psicológica gratuita como prestación laboral, presentándose voluntariamente para recibir tratamiento. Para la recolección de datos se aplicó una batería de pruebas completa que evaluó personalidad, mecanismos de afrontamiento, inteligencia, escala de valores y consumo de sustancias. Adicionalmente se utilizó la entrevista estructurada de la personalidad (STIPO) para determinar el grado de severidad del trastorno límite de la personalidad. Durante las sesiones clínicas se registraron notas que posteriormente fueron transcritas, seleccionando el material pertinente para la investigación. Respecto al manejo ético de la información, se obtuvo consentimiento informado del paciente, quien aceptó el uso de sus datos para fines académicos y científicos. Se implementaron medidas de confidencialidad modificando información específica que pudiera revelar su identidad real, garantizando el anonimato y protección de sus datos personales durante todo el proceso investigativo.
El tratamiento comenzó como psicoterapia psicoanalítica convencional, explorando aspectos inconscientes fundamentales: complejo de Edipo, castración, identificación, mecanismos de defensa y la relación entre sintomatología y pulsión de muerte. Tras confirmar el diagnóstico de trastorno límite de la personalidad, la intervención evolucionó hacia un enfoque más específico, integrando psicoterapia de expresión y TFP. Esta modificación técnica permitió abordar directamente los conflictos objetales característicos de los trastornos de personalidad y sus maniobras defensivas asociadas. El objetivo central fue facilitar que el paciente alcanzara una comprensión profunda de su padecimiento y de sus patrones relacionales, reduciendo así su sufrimiento psíquico. El tratamiento demostró eficacia significativa en múltiples dimensiones. A nivel sintomático, se observó disminución notable de la sintomatología general, reducción de ansiedad y depresión, disminución del consumo de sustancias, y menor frecuencia de hospitalizaciones y visitas a urgencias. A nivel estructural, el paciente logró una mejor integración de objetos internos y disminución de mecanismos defensivos primitivos, construyendo una identidad más realista que reconoce tanto vulnerabilidades como capacidades personales. Los hallazgos evidencian que, aunque la TFP presenta complejidades inherentes a la intervención psicoanalítica profunda, genera resultados superiores en pacientes límite de alto funcionamiento. El paciente mejoró su funcionamiento global, redujo la repetición de escenarios relacionales patológicos tempranos, desarrolló mayor regulación emocional y alcanzó un sentido más coherente de identidad. El bienestar subjetivo reportado confirma la efectividad del abordaje psicoanalítico mediante TFP en esta población clínica. por lo que fue posible constatar a través de este estudio de caso la efectividad de la Terapia Focalizada en la Transferencia (TFP) en el tratamiento de pacientes con trastorno límite de la personalidad de nivel superior, reconociendo tanto sus desafíos como sus resultados superiores desde la perspectiva psicoanalítica.
Los pacientes limítrofes de nivel superior suelen ser difíciles de diagnosticar porque mantienen un funcionamiento social y laboral aparentemente estable que enmascara su patología. Utilizan defensas más sofisticadas (racionalización, intelectualización) que ocultan mecanismos primitivos subyacentes como la escisión. Presentan menos crisis manifiestas y descompensaciones graves, asemejándose a trastornos neuróticos. Su difusión de identidad es sutil, manifestándose principalmente en relaciones íntimas o bajo estrés. Por ello, Kernberg enfatiza que el diagnóstico estructural, aunque complejo, resulta especialmente valioso para identificar la organización límite en estos pacientes que no se ajustan a clasificaciones convencionales. La terapia focalizada en la transferencia, propuesta por Otto Kernberg y colaboradores, Ha demostrado tener eficacia en pacientes limítrofes, incluidos los pacientes limítrofes de nivel superior, en donde hay una disminución de la sintomatología, un incremento de conductas adaptativas y menos autolesivas, así como la disminución de actuaciones, disminución de crisis y disminución en la cantidad de hospitalizaciones.
Ruth Vallejo Castro María del Carmen Manzo Chávez Verónica Arredondo Martínez

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Rozzana Sánchez Aragón
Aula 10401 · 05:00 pm - 05:19 pm
Con base en lo anterior, los propósitos de esta investigación fueron: 1) la validación del Inventario de Placer Sexual de Amsterdam en mujeres de la Ciudad de México, y 2) la Exploración de posibles diferencias en mujeres de dos generaciones: X y Z.
El placer sexual es de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (2002) y la Asociación Mundial para la Salud Sexual (2019) un componente fundamental de la salud sexual. De acuerdo con Werner et al. (2023) se refiere a la satisfacción física y/o psicológica y el disfrute que resulta de las experiencias eróticas solitarias o compartidas, incluyendo pensamientos, sueños y autoerotismo…las experiencias del placer sexual humano que van desde la exploración y las sensaciones físicas hasta la conexión emocional. Desde su perspectiva estos autores sugieren que el placer sexual puede ser definido como un sentimiento positivo inducido por la anticipación, logro y consumación de recompensas durante las actividades sexuales. Dentro de los dominios de este constructo se encuentran una serie de facetas que corresponden al placer rasgo como son: dominio hedónico-disfrute de la excitación, dominio interpersonal-disfrute de la vinculación, disfrute de la interacción, dominio intrapersonal-autoeficacia relacionada con el disfrute, autoestima relacionada con el disfrute y dominio general-disfrute de la experiencia sexual. Por su parte, el placer estado comprende: dominio hedónico-placer sensual, dominio interpersonal-placer con el vínculo, placer con la interacción, dominio intrapersonal-placer relacionado a la maestría, placer relacionado a la validación y dominio general-placer sexual general (Borgmann et al., 2023; Werner et al., 2023). Basado en esto, Borgmann et al. (2023) diseñaron y validaron en una muestra de habla alemana el Inventario de Placer Sexual de Amsterdam que contempla dos versiones: 1) rasgo: que evalúa la capacidad de un individuo para alcanzar y experimentar recompensas durante las actividades sexuales y 2) estado: que estima la disponibilidad de actividad sexual que ofrezca recompensas
Participantes. Se trabajó con dos muestras no probabilísticas por conveniencia (Kerlinger & Lee, 2002) conformadas por mujeres mexicanas con escolaridad mínima de bachillerato: AFE: 480 mujeres con edades de entre 18-27 y 45-59 años (M = 33.48; D.E. = 15.05). El 75.2% declaró tener una vida sexual activa, de las cuales el 78.1% tenía una relación formal, el 13.6% casual y el 7.7% de una sola vez. AFC: 480 mujeres con edades entre 18-27 y 45-59 años (M = 34.05; D.E. = 15.09). El 74.4% reportó ser sexualmente activa, de las cuales el 78.4% declaró tener una relación formal, el 13.7% casual y el 7.1% de una sola vez. Instrumento. El Inventario fue traducido y re-traducido así como adaptado al español. Se redujeron las opciones de respuesta de seis a cinco, donde 1 = Totalmente en desacuerdo y 5 = Totalmente de acuerdo. Posteriormente, los reactivos fueron evaluados por tres juezas expertas con experiencia en investigación, quienes validaron la relevancia y claridad de la versión obtenida para la sección rasgo (23 reactivos) y para la sección estado (9 reactivos). Procedimiento. El instrumento se aplicó de dos maneras: en línea a través de Google Forms para mujeres de la generación Z (18-27 años) y en formato impreso en lugares públicos para mujeres de la generación X (45-59 años). En ambos casos, se garantizó que la participación fuera voluntaria, anónima y confidencial. Análisis de datos. Para cumplir con el objetivo de esta investigación se siguió el procedimiento propuesto por Reyes Lagunes y García y Barragán (2008) y Calleja-Bello (2025), que señalan los pasos para realizar la validación de instrumentos de medición psicológica y sensibles culturalmente.
Versión Rasgo. Tras la realización de los análisis estadísticos pertinentes (análisis de frecuencia, t de Student, análisis de confiabilidad Alpha de Cronbach y análisis factorial de ejes principales con rotación ortogonal) se obtuvo una medida con 20 reactivos distribuidos en tres factores que explicaron el 59.58% de la varianza y con coeficientes de confiabilidad Alpha de Cronbach entre .881 y .902, con un α total de .942: Disfrute de la vinculación (5 reactivos, Media=4.44, DE= .742), Disfrute de la interacción (7 reactivos, Media=4.11, DE= .794) y Disfrute propio (8 reactivos, Media=4.05, DE= .750). Posteriormente se buscó confirmar el modelo de tres factores por medio del SPSS AMOS y se logró un modelo excelente (Hu & Bentler, 1999) CMIN/DF= 2.88; NFI=.955; GFI=.956; CFI=.970; SRMR=.038; RMSEA=.063 de 12 reactivos. El primer factor incluye reactivos como: Durante las relaciones sexuales, me siento conectada con mi pareja, Durante el sexo, disfruto estar cerca de mi pareja sexual. El segundo: Me resulta excitante complacer a mi pareja durante las relaciones sexuales, Disfruto estimulando a mi pareja durante el sexo. El tercero: Disfruto cuando mi cuerpo reacciona a los estímulos sexuales, Puedo masturbarme de una manera que realmente disfruto. Versión Estado. En este caso se partió de 9 reactivos que se distribuyeron en dos factores que explicaron el 79.10% de la varianza y con coeficientes de confiabilidad Alpha de Cronbach de .836 y .878, con un α total de .859: Placer en pareja (3 reactivos, Media= 4.02, DE=.980) y Placer propio (3 reactivos, Media=3.50, DE= 1.15). Luego se realizó el análisis factorial confirmatorio de dos factores, obteniéndose un modelo con índices de ajuste satisfactorios (CMIN/DF = 2.679; NFI = .981; CFI = .988; AGFI = .922; SRMR = .0280; RMSEA = .086) de 6 reactivos. El primer factor con ítems como: Mi pareja sexual me hizo sentir placer, Mis experiencias sexuales fueron placenteras y el segundo con ítems como: Después de la masturbación me sentí increíble, Fantasear sobre el sexo fue placentero.
Se logró validar al contexto de la mujer mexicana el Inventario de Placer Sexual de Amsterdam mediante análisis estadísticos exploratorios y confirmatorios que de manera excelente y satisfactoria reflejan las propiedades psicométricas de las versiones rasgo y estado de dicho instrumento. Se obtuvieron matices interesantes en ambas versiones lo que refleja tanto la capacidad de la mujer hacia el placer, pero también su disposición a una fuente de placer inmediata y situacional. Contar con instrumentos válidos y confiables para la población mexicana permiten una evaluación adecuada de aspectos centrales de su salud física y mental.

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Carlos Alberto Grande SagahonAngel de Jesús Bustos Moreno
Aula 10306 · 05:00 pm - 05:19 pm
Analizar el efecto de una intervención con estrategias psicopedagógicas en el nivel de riesgo de consumo de alcohol en estudiantes de 18 a 42 años pertenecientes a la licenciatura en Ingeniería Industrial de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz en el municipio de Poza Rica, Veracruz, mediante la aplicación de la prueba Audit.
Según la Organización Panamericana de la Salud, la prevalencia del consumo excesivo de alcohol en jóvenes se asocia con diversos factores que influyen en la adopción de conductas de riesgo, entre los que destacan el inicio del consumo a edades tempranas y la ingesta desmesurada y poco controlada. Estas prácticas se encuentran condicionadas por factores culturales y normativos que favorecen la normalización del consumo de alcohol en distintos contextos sociales. Esta situación es particularmente evidente en América Latina y el Caribe, donde el consumo de bebidas alcohólicas forma parte de celebraciones y ocasiones sociales, aun cuando existen restricciones en los horarios de venta y marcos regulatorios que no han logrado un control efectivo de su uso. En el caso de los estudiantes universitarios, estos se encuentran en una etapa del ciclo vital caracterizada por la búsqueda de independencia, la afirmación de ideales personales y la necesidad de reconocimiento por parte de sus pares. Los años universitarios constituyen una fase de transición en la que se experimentan diversos comportamientos, entre ellos el consumo de alcohol, el cual se ve favorecido por el fácil acceso a bebidas alcohólicas y la cercanía de puntos de venta a los campus universitarios, incrementando la disponibilidad y demanda del consumo. En este contexto, se estima que entre el 20% y el 60% de la población universitaria presenta patrones de consumo de riesgo. El consumo elevado de alcohol en jóvenes se ha relacionado con un aumento en la mortalidad, la accidentalidad y la presencia de conductas de riesgo, como conducir bajo los efectos del alcohol, mantener relaciones sexuales sin protección y presentar conflictos familiares. Asimismo, se han identificado factores de riesgo asociados al consumo excesivo, tales como el sexo masculino, la impulsividad, el fácil acceso al dinero, el vivir solo y el inicio temprano del consumo.
El estudio se desarrolló bajo un enfoque mixto, con un diseño longitudinal no experimental, orientado a comparar el nivel de riesgo de consumo de alcohol antes y después de una intervención psicopedagógica. La muestra estuvo conformada por 90 estudiantes de entre 18 y 42 años de edad, inscritos en la Universidad Popular Autónoma de Veracruz del municipio de Poza Rica, Veracruz. Se incluyeron estudiantes que aceptaron participar en el estudio y que se encontraban presentes durante las fases de aplicación de los instrumentos. No se consideraron participantes que no completaron las evaluaciones pre o post intervención. La participación fue voluntaria y se realizó mediante invitación directa a los estudiantes. Se respetaron los principios éticos de confidencialidad, anonimato y consentimiento informado, garantizando el uso de la información únicamente con fines académicos y de investigación. El procedimiento consistió en la aplicación inicial de una pre prueba para identificar el nivel de riesgo de consumo de alcohol. Posteriormente, se implementó una intervención psicopedagógica integrada por un taller vivencial y pláticas impartidas por especialistas. Al finalizar la intervención, se aplicó una post prueba con el mismo instrumento para comparar los resultados. Para la recolección de datos se utilizó el Test AUDIT, instrumento estandarizado que evalúa zonas de riesgo de consumo de alcohol. El procesamiento de los datos se realizó mediante la comparación descriptiva de los resultados obtenidos en las fases de pre prueba y post prueba. Las pruebas estadísticas empleadas fueron de tipo descriptivo, adecuadas al tipo de datos recolectados y al diseño del estudio. Los resultados se presentan mediante comparaciones entre las zonas de riesgo antes y después de la intervención, facilitando la interpretación de los cambios observados.
Los resultados del estudio responden directamente a la pregunta de investigación y al objetivo planteado, al evidenciar cambios en el nivel de riesgo de consumo de alcohol en los universitarios tras la intervención psicopedagógica. En la fase de pre prueba, la aplicación del Test AUDIT permitió identificar diferentes zonas de riesgo de consumo de alcohol entre los participantes, observándose la presencia de consumo de bajo riesgo, consumo de riesgo y patrones que podían derivar en consecuencias negativas. Asimismo, se identificaron diferencias en el nivel de riesgo según sexo y grado escolar. Tras la implementación de la intervención psicopedagógica, los resultados de la post prueba mostraron una disminución significativa en el nivel de riesgo de consumo de alcohol. De manera general, se registró una reducción aproximada del 55% en el riesgo de consumo entre los estudiantes participantes, evidenciando un desplazamiento hacia zonas de menor riesgo. El análisis comparativo entre la pre prueba y la post prueba reflejó una disminución en la proporción de estudiantes ubicados en niveles de riesgo más altos, así como un incremento en aquellos clasificados en zonas de bajo riesgo. Estos cambios sugieren un efecto positivo de las estrategias psicopedagógicas aplicadas. Adicionalmente, los resultados cualitativos derivados de las actividades de intervención permitieron identificar factores relevantes asociados al consumo de alcohol, entre los que destacan la influencia de la familia, las amistades y la percepción del riesgo que los adolescentes tienen respecto al consumo de bebidas alcohólicas. Estos factores mostraron una relación significativa con la potencial ingesta de alcohol. En conjunto, los análisis descriptivos realizados confirman que la intervención psicopedagógica fue adecuada para el tipo de datos recolectados y permitió evidenciar cambios favorables en el nivel de riesgo de consumo de alcohol, cumpliendo con el objetivo del estudio.
Los resultados del estudio permiten concluir que la intervención psicopedagógica tuvo un efecto favorable en la disminución del nivel de riesgo de consumo de alcohol en universitarios de 18 a 42 años. En concordancia con el objetivo planteado, se observó una reducción aproximada del 55% en el riesgo de consumo tras la aplicación de las estrategias preventivas. Asimismo, se identificó que factores como la familia, las amistades y la percepción del riesgo influyen de manera significativa en el consumo de alcohol durante la etapa universitaria. La comparación entre la pre prueba y la post prueba evidencia que las intervenciones psicopedagógicas en el contexto escolar pueden constituir una estrategia efectiva para la prevención del consumo de alcohol. En este sentido, el estudio aporta evidencia empírica sobre la pertinencia de implementar programas psicopedagógicos preventivos que atiendan los factores de riesgo específicos del contexto adolescente.
Angel de Jesús Bustos Moreno

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
ROMANA SILVIA PLATAS ACEVEDOSofia Rivera AragónClaudia Jaén CortésJorge Rivera GarcíaLeonardo Soler Anguiano
Aula 10307 · 05:00 pm - 05:19 pm
Determinar si la desregulación emocional, la ansiedad social y la insatisfacción con la imagen corporal predicen la probabilidad de depresión en adolescentes de bachillerato.
La depresión en jóvenes representa un problema de salud pública creciente, con tasas de prevalencia que han aumentado en las últimas dos décadas (Blundell et al., 2024). Los modelos contemporáneos conceptualizan la depresión adolescente como un fenómeno multifactorial donde convergen vulnerabilidades individuales y factores contextuales propios del desarrollo (Masters et al., 2019). En el plano interpersonal, la ansiedad social se caracteriza por temor a la evaluación negativa y conductas de evitación que restringen el acceso a reforzadores sociales, incrementan el estrés interpersonal y deterioran la autoestima; estos procesos se han relacionado con incrementos posteriores de sintomatología depresiva en estudios longitudinales (Cao et al., 2025). De manera convergente, la insatisfacción corporal —evaluación negativa persistente del propio cuerpo— se asocia con afecto negativo, comparación social y autocrítica. En adolescentes y adultos jóvenes se han observado relaciones recíprocas entre insatisfacción corporal y síntomas depresivos, lo que sugiere ciclos de retroalimentación que pueden mantener la afectación emocional (Sharpe et al., 2017). Costantini et al. (2026) reportan que la insatisfacción corporal en la adolescencia se asocia prospectivamente con mayor sintomatología depresiva en la adultez temprana, fortaleciendo su conceptualización como factor de riesgo. Un mecanismo transdiagnóstico clave es la desregulación emocional, entendida como dificultades para identificar, modular y emplear estrategias adaptativas ante emociones intensas. Daros et al. (2021) realizaron un meta análisis donde evidencian que en los jóvenes una buena regulación emocional se vincula con reducciones de niveles de depresión y ansiedad, apoyando su papel como proceso común relevante para la intervención. En conjunto, ansiedad social, insatisfacción corporal y desregulación emocional pueden operar de forma aditiva y conjunta: la evitación social reduce apoyo y refuerza, la autodevaluación corporal, mientras que la escasa regulación amplifica rumiación y desesperanza, elevando la probabilidad de depresión en jóvenes mexicanos (PAPIIT IN301825).
Estudio cuantitativo, transversal, realizado en diversas instituciones de educación media superior; Participaron N= 239 adolescentes de bachillerato (79 hombres; 160 mujeres), de 15 a 17 años (M=15.55, DE=0.59), reclutados en instituciones de educación media superior. Instrumentos: Cuestionario en línea ad hoc, adecuado a la edad, que midió depresión, desregulación emocional, ansiedad social e imagen corporal, con propiedades psicométricas aceptables; además se integró un cuestionario sociodemográfico. Procedimiento: Se solicitó la colaboración de autoridades escolares para invitar al estudiantado. A quienes aceptaron participar se les envió por correo electrónico un enlace al instrumento, que incluyó el consentimiento informado. El protocolo se condujo conforme a la Ley General de Salud en Materia de Investigación vigente en México.
Se estimó un modelo de regresión logística binaria con el propósito de identificar la contribución relativa de desregulación emocional, ansiedad social e insatisfacción corporal en la probabilidad de presentar depresión. Los coeficientes se interpretan en términos de log-odds (B) y razones de momios u odds ratios (OR = Exp[B]), acompañados por sus intervalos de confianza (IC) del 95%, lo que permite cuantificar la magnitud del efecto y su precisión. El modelo global resultó estadísticamente significativo (χ² = 52.847, gl = 3, p < .001), demostrando capacidad para distinguir entre participantes con y sin depresión. La bondad de ajuste fue adecuada según la prueba de Hosmer-Lemeshow (χ² = 8.124, gl = 8, p = .421), indicando que el modelo se ajusta apropiadamente a los datos observados. El modelo explicó entre 23.8% (R² de Cox y Snell) y 35.2% (R² de Nagelkerke) de la varianza en la variable dependiente, clasificando correctamente el 78.4% de los casos. Los resultados revelaron que las tres variables independientes contribuyen significativamente a la predicción de depresión, aunque con magnitudes diferenciadas. La desregulación emocional emergió como el predictor más robusto (B = 1.637, p = .011), con una razón de momios (OR) de 5.14. Esto indica que los jóvenes con elevada desregulación emocional presentan 5.14 veces mayor probabilidad de manifestar depresión comparados con aquellos con adecuada regulación emocional, manteniendo constantes las demás variables. La ansiedad social mostró el segundo efecto predictivo más pronunciado (B = 1.583, p < .001), con una razón de momios (OR) de 4.87. Los participantes con ansiedad social elevada presentaron 4.87 veces mayor probabilidad de depresión respecto a aquellos con niveles bajos de ansiedad, controlando por el efecto de las otras variables predictoras. Finalmente, la insatisfacción con la imagen corporal también alcanzó significancia estadística (B = 1.017, = 4.661, p = .03), aunque con un efecto de menor magnitud. La razón de momios (OR) fue de 2.764, sugiriendo que la insatisfacción corporal incrementa 2.76 veces la probabilidad de presentar depresión, aun después de controlar por desregulación emocional y ansiedad social.
En conjunto, estos hallazgos confirman que las tres variables examinadas constituyen factores de riesgo independientes y significativos para depresión en población juvenil mexicana, respaldando un modelo multifactorial donde mecanismos transdiagnósticos y preocupaciones contextuales convergen para incrementar la vulnerabilidad afectiva. Los resultados señalan la necesidad de desarrollar estrategias preventivas focalizadas en habilidades de regulación emocional, reducción de ansiedad social y promoción de una relación más flexible con la imagen corporal.
Sofia Rivera Aragón Claudia Jaén Cortés Jorge Rivera García Leonardo Soler Anguiano

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Fabiola Juana Zacatelco RamirezAna Karen García ChávezThamir Duran FonsecaAurora González GranadosFabiola Juana Zacatelco Ramírez
Aula 10404 · 05:00 pm - 05:19 pm
Determinar las diferencias en la manifestación del compromiso con la tarea entre alumnas y alumnos de tercero a quinto grado de primaria.
El comportamiento inteligente consiste en un pensamiento y acción que resulta de la interacción entre rasgos, habilidades generales y específicas, altos niveles de creatividad y de compromiso con la tarea. Con relación a este último, Renzulli et al. (2021) plantearon que no es una condición que esté predeterminada, pues hay que favorecerla para que alcance los niveles más avanzados de enriquecimiento en el transcurso de la vida escolar. Se le considera una forma de motivación refinada dirigida a un problema o tarea particular y, que se puede identificar a través de los indicadores de interés, perseverancia, dedicación, esfuerzo, autoconfianza, y seguridad en sí mismo, para llevar a cabo un trabajo durante un largo período de tiempo (Renzulli, citado en Tourón, 2024). La motivación es esencial en el ámbito educativo, ya que impulsa al estudiante a involucrarse activamente en su aprendizaje y promueve cambios en su desarrollo personal y académico, además de proporcionar un entorno que alienta el esfuerzo hacia metas concretas (Mendoza-Laz et al., 2025). En relación con su manifestación entre niños y niñas, algunos estudios han reportado que ésta depende del valor intrínseco que poseen sobre la tarea. Es decir, el interés por desarrollar una habilidad se verá reflejado en la persistencia y esfuerzo por su logro. Por lo que, cuando se perciben con baja habilidad, no hay diferencias en el desempeño entre ambos sexos (Viljaranta et al., 2016; Weber, Lu, Shi & Spinath, 2013). Es por lo que resulta relevante estudiar el compromiso con la tarea, para conocer los factores asociados con los niveles más avanzados de enriquecimiento en todo el alumnado, en el transcurso de la vida escolar (Renzulli et al., 2021).
Muestra. Participaron 619 estudiantes de tercer a quinto grado de primaria, pertenecientes a dos escuelas públicas ubicadas al oriente de la Ciudad de México. La edad promedio fue 9.39 años (s = .976); el 52.3% eran niñas y el 47.7% niños; 32.1% de tercero, 33.6% de cuarto y 34.2% de quinto. Los criterios de inclusión fueron; contar con asistencia mínima del 80% y que su promedio de calificaciones fuera aprobatorio. Se excluyeron a los repetidores del grado, y se descartaron los casos que respondieran solo el 20% (o menos) de la escala, y que respondieran el 80% o más de la escala, con la misma opción de respuesta. Consideraciones éticas. Se obtuvo la autorización del personal administrativo de las escuelas y el consentimiento informado de los tutores. La participación del alumnado fue voluntaria y confidencial. Instrumento. Se aplicó la Escala de Compromiso con la Tarea de Zacatelco (2005). Evalúa el nivel de compromiso que el alumnado tiene hacia una actividad específica, sobre la base de la motivación intrínseca. Contiene 18 ítems, seis opciones de respuesta y tres factores; interés (α = .69), persistencia (α = .78) y esfuerzo (α = .67). Se encontró evidencia de validez de criterio al encontrar diferencias entre los grados (F(2,597) = 5.86, p = .003). Procedimiento. Se presentó el proyecto de investigación a los directivos. Éstos autorizaron la participación y se obtuvo el consentimiento informado de los padres/tutores. Posteriormente se aplicó la escala de forma grupal, en horario escolar y dentro de las instalaciones académicas. Análisis de datos. Se utilizó la prueba t de Student para muestras independientes, en consideración del nivel intervalar de los datos y la verificación de los supuestos de normalidad (asimetría = -.50 y curtosis = -.25) y homocedasticidad con la prueba de Levene (p > .09).
Al comparar el compromiso con la tera entre niñas y niños, se encontraron diferencias estadísticamente significativas en la puntuación general de la variable (t = 2.692, p = .007, IC[95%] = 5.9/.92) y en dos de sus tres dimensiones; interés (t = 2.923, p = .004, IC[95%] = 2.4/.47) y persistencia (t = 2.679, p = .008, IC[95%] = 2.4/.36). No se encontrar tales diferencias en el factor esfuerzo, (t = .699, p = .485, IC[95%] = 1.32/-.63). En todos los casos, las niñas mostraron niveles superiores, aunque en la dimensión de esfuerzo la discrepancia no fue significativa. En el caso del compromiso con la tarea general, las alumnas reportaron una media de 80.28 (s = 14.995) y los alumnos de 76.87 (s = 16.05). En las dimensiones, los niveles promedio fueron los siguientes; interés (Mmujeres = 18.29, s = 5.927; Mhombres = 16.85, s = 6.161), persistencia (Mmujeres = 28.00, s = 5.965; Mhombres = 26.64, s = 6.545) y esfuerzo (Mmujeres = 33.93, s = 5.894; Mhombres = 33.58, s = 6.298). Por medio de un análisis de correspondencia entre las puntuaciones, la cantidad de reactivos y las opciones de respuesta, se encontraron algunas diferencias entre el sexo del alumnado. Por ejemplo, para el factor interés, las mujeres se aproximaron a la cuarta opción de respuesta (muchas veces), en comparación con los hombres, que sus puntuaciones correspondieron con la tercera alternativa (por lo regular). De manera similar, la persistencia de las mujeres se ubicó en la quinta opción (bastantes veces), a diferencia de los hombres, que fue con la cuarta respuesta (muchas veces). Lo anterior significa que, las mujeres se interesan más en las actividades académicas y casi siempre persisten en ellas, a diferencia de los hombres, quienes regularmente están interesados y muchas veces persisten en los trabajos y tareas escolares. Para la dimensión de esfuerzo y el nivel general del compromiso con la tarea, ambos grupos se aproximaron en la misma respuesta; con la quinta opción para el esfuerzo (bastantes veces), y con la cuarta opción para la puntuación general (muchas veces). Sin importar el sexo, casi siempre se esfuerzan, y muchas veces están comprometidos con las actividades escolares.
El estudio apoya la concepción de la estructura motivacional a través del compromiso, la persistencia y el esfuerzo. En concordancia con lo reportado por Viljaranta et al. (2016); Weber, Lu, Shi & Spinath (2013), los estudiantes con mayor motivación muestran más interés y persistencia por aprender, lo cual fue más significativo en las mujeres que en los hombres. El esfuerzo se vio reflejado en la misma dimensión para ambos sexos, hallazgo que concuerda con Mendoza-Laz et al. (2025) quienes señalaron que la motivación impulsa al alumnado a involucrarse activamente en su aprendizaje y promueve cambios en su desarrollo, sin importar el sexo del estudiantado. Los hallazgos arrojan evidencia sobre las diferencias entre alumnos y alumnas en la manifestación del compromiso con la tarea y la oportunidad para profundizar en su análisis. Agradecimiento: Estudio apoyado por la DGAPA-UNAM, Proyecto PAPIIT IN303624 y el proyecto PAPIIT IN302026.
Ana Karen García Chávez Thamir Duran Fonseca Aurora González Granados Fabiola Juana Zacatelco Ramírez

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Vida Esther Navarrete-Machain RodríguezMiguel Ángel Tuz SierraSusana del Rosario Gómez RodríguezLiliana García Reyes
Aula 10405 · 05:00 pm - 05:19 pm
Analizar las transformaciones identitarias y emocionales femeninas emergentes en mujeres universitarias a partir de su participación en un dispositivo psicoterapéutico grupal con enfoque Gestalt, con el propósito de comprender los significados subjetivos y los procesos de cambio psicológico asociados a la experiencia grupal.
Las transformaciones identitarias y emocionales en mujeres universitarias representan un proceso imbricado en el que convergen una multivariedad de experiencias, vínculos relacionales, mandatos de género y exigencias académicas, tanto propias como aquellas que vienen del contexto educativo. Cada uno de estos elementos interactúan dinámicamente y afectan directamente la forma en que las estudiantes se perciben, se narran y se posicionan frente a sí mismas y su contexto, impactando con ello su bienestar psicológico. Investigaciones recientes refieren que las mujeres universitarias enfrentan, además de las demandas y desafíos académicos, propios del nivel educativo, presiones que devienen de diversos estereotipos de género, cargas de cuidado y experiencias relacionales atravesadas muchas veces por la desigualdad y las violencias. Sin embargo, muchas de estas vivencias suelen permanecer invisibilizadas en los espacios universitarios. Desde la mirada de la Terapia Gestalt, la experiencia subjetiva es siempre encarnada y situada en el aquí y ahora. Pudiendo reconocer con ello que la única forma de comprender verdaderamente los procesos psicológicos radica principalmente en poder acompañar las subjetividades. El modelo Gestalt ofrece un marco teórico y metodológico adecuado para explorar cómo las mujeres universitarias significan sus experiencias identitarias y emocionales cuando cuentan con un espacio terapéutico grupal que favorece la expresión, la conciencia y el encuentro dialógico con otras. Investigaciones actuales apuntan a que los dispositivos grupales gestálticos potencian procesos de reconocimiento, validación y transformación subjetiva, al permitir que las experiencias individuales se resignifiquen en lo colectivo. Sin embargo, es conveniente también mencionar que aún son limitados los estudios empíricos que analizan, desde un enfoque cualitativo, cómo estos procesos se manifiestan. Tomando esto como referencia, el presente trabajo busca analizar las transformaciones identitarias y emocionales femeninas emergentes en un dispositivo psicoterapéutico grupal con enfoque Gestalt, implementado con mujeres universitarias.
La investigación se encuadra en un enfoque cualitativo con un diseño fenomenológico. Comprendiendo con ello que el acercamiento fenomenológico buscó lograr la comprensión de las experiencias vividas y compartidas por las participantes. El grupo se constituyó a partir de una muestra de ocho participantes voluntarias, todas mujeres estudiantes de la Universidad Autónoma de Campeche, con edades comprendidas entre los 21 y 23 años. Seis de las participantes eran estudiantes de psicología, una de economía y una más de literatura. Los criterios de inclusión fueron ser mayor de edad, estar inscrita en algún programa educativo universitario y aceptar ser parte de la investigación. Se implementó un dispositivo de psicoterapia grupal con enfoque Gestalt, para lo cual fueron facilitadas un total de ocho sesiones presenciales de dos horas de duración, conducidas por dos psicoterapeutas con formación en dicho modelo. Las sesiones se realizaron entre los meses de mayo y julio de 2023 en instalaciones universitarias. Previo al inicio del proceso, las participantes completaron una ficha de datos sociodemográficos y firmaron un consentimiento informado. El estudio se condujo conforme a los principios éticos establecidos en el Código Ético del Psicólogo y la Declaración de Helsinki, garantizando la confidencialidad y el resguardo de la información. Las sesiones fueron grabadas en audio y video para su posterior transcripción y análisis. El procesamiento de los datos se realizó mediante codificación inductiva utilizando el software ATLAS.ti (versión 25), aplicando codificación abierta y axial, así como análisis de contenido y coocurrencias entre categorías. La saturación teórica se alcanzó tras el análisis completo de las ocho sesiones, y las categorías emergentes fueron sometidas a un proceso de triangulación entre investigadores para fortalecer la validez del análisis.
El análisis cualitativo de las sesiones permitió identificar cinco categorías centrales que describen las transformaciones identitarias y emocionales emergentes en las participantes. Estas categorías fueron: experiencias encarnadas de la identidad femenina, paisajes emocionales de la experiencia identitaria, trayectorias relacionales significativas, trayectorias universitarias y transformaciones subjetivas asociadas a la experiencia grupal. En la categoría experiencias encarnadas de la identidad femenina se incluyeron narrativas atravesadas por mandatos de género, tales como el cuidado de los otros, la postergación de sí mismas, y la vivencia de violencias, particularmente en contextos familiares. Estas experiencias se manifestaron como elementos constitutivos de la identidad psicológica de las participantes. Por otro lado, en la categoría de paisajes emocionales emergió un amplio espectro de emociones, destacando el miedo, el enojo, la tristeza y la vulnerabilidad, así como experiencias de resiliencia, fuerza y bienestar. Mientras que en la categoría de trayectorias relacionales, se mostraron la relevancia de los vínculos familiares, especialmente las relaciones padre-hija y madre-hija, como espacios donde se reproducen experiencias de violencia, rechazo, cuidado y apoyo. Por otro lado, la categoría de trayectorias universitarias, posicionó a la universidad como un eje prioritario en la vida de las participantes, asociada tanto a aspiraciones personales como a elevados niveles de estrés académico. Por su parte, la categoría de transformaciones subjetivas mostró cambios psicológicos significativos derivados de la experiencia grupal, tales como mayor apertura emocional, reconocimiento de experiencias compartidas, sensación de validación y aumento de la conciencia de sí mismas. El dispositivo grupal fue vivido como un espacio seguro que favoreció la resignificación de experiencias identitarias y emocionales. Finalmente, el análisis de coocurrencias permitió visibilizar como las categorías y subcategorías dialogan entre sí. En ese sentido, fue posible mirar cómo las experiencias identitarias se entrelazan con distintos paisajes emocionales, lo cual habla de cómo lo emocional es interdependiente de lo identitario y contextual. De igual manera, las coocurrencias analizadas entre la categoría de trayectorias relacionales y experiencias identitarias visibilizaron la manera en la cual las experiencias identitarias se asumen y viven desde el plano de lo relacional. Siendo la vivencia relacional la que favorece incluso la aparición de experiencias atravesadas por el género.
Los resultados de la investigación permiten concluir que las transformaciones identitarias y emocionales en mujeres universitarias de la Universidad Autónoma de Campeche, se configuran a partir de la interacción entre emociones, vínculos relacionales, mandatos de género y exigencias académicas. Estas dimensiones afectan de manera significativa en su bienestar psicológico y en la forma en que las participantes construyen su identidad. De igual forma, el dispositivo psicoterapéutico grupal con enfoque Gestalt se evidenció como un espacio favorecedor para los procesos de conciencia, validación y transformación subjetiva, al posibilitar la resignificación de experiencias individuales en un contexto colectivo. Es conveniente también mencionar, que aunque los hallazgos no son generalizables, aportan evidencia cualitativa relevante al campo de la psicología y la psicoterapia abriendo líneas futuras de investigación sobre intervenciones grupales en contextos universitarios.
Miguel Ángel Tuz Sierra Susana del Rosario Gómez Rodríguez Liliana García Reyes

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Karla Nai Assaleih Preciado
Aula 10406 · 05:00 pm - 05:19 pm
Identificar las correlaciones entre la espacialización de la violencia en el entorno físico de Colima y la reconfiguración de los esquemas cognitivos de seguridad y movilidad de sus habitantes, a fin de comprender el fenómeno de la topofobia como una respuesta psicosocial ante la pérdida del derecho a la ciudad.
La presente investigación analiza la metamorfosis del paisaje urbano de Colima a partir de la intensificación de las dinámicas de violencia en la última década, alejándose de una visión puramente estadística para entender el entorno como un producto social y mental moldeado por relaciones de poder, exclusión y dominación (Peña Reyes, 2008). Desde la psicología ambiental y social, el espacio no se aborda como un objeto neutro, sino como un escenario donde la violencia se espacializa, impactando la psique colectiva a través de procesos de control territorial y la producción de geografías del terror (Oslender, 2018). Este fenómeno es particularmente agudo en Colima, donde organizaciones criminales como el Cártel Jalisco Nueva Generación han alterado la fisonomía de la región, generando un entorno de estrés crónico y trauma ambiental que ha modificado los esquemas cognitivos de seguridad de sus habitantes (Almonacid Buitrago & Burgos Dávila, 2022). La relación entre el individuo y su entorno trasciende la mera ocupación física; se trata de un vínculo afectivo y simbólico que la psicología ambiental denomina geograficidad. En contextos de violencia crónica, este lazo se fractura, transformando el espacio de vida en un territorio de amenaza que reconfigura los procesos de subjetivación y las dinámicas de convivencia. En el caso de Colima, la transición de una ciudad caracterizada por la apertura y la cohesión hacia una configuración de fragmentación y vigilancia no solo representa un cambio urbanístico, sino una alteración profunda en la percepción del bienestar y la seguridad ontológica de la población. Comprender cómo el miedo se inscribe en las fachadas, las calles y los parques es fundamental para dimensionar el impacto psicosocial de la criminalidad organizada en la vida cotidiana.
La metodología de esta investigación se sustenta en un diseño mixto de alcance descriptivo-explicativo, diseñado para entender la interacción entre el entorno construido y la respuesta psíquica colectiva. En la vertiente cuantitativa, se desarrolla un análisis estadístico longitudinal de la tasa de homicidios dolosos en el municipio de Colima durante el periodo crítico de 2016-2025. Utilizando datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y reportes de organismos civiles, este análisis permite identificar picos de letalidad y ciclos de violencia que actúan como variables independientes, detonando cambios estructurales y normativos en la configuración urbana de la región. Esta aproximación estadística es fundamental para establecer una base fáctica que dimensione la magnitud de la crisis y su evolución temporal. Por otro lado, el componente cualitativo de la investigación se sumerge en la dimensión fenomenológica a través de un análisis del paisaje y la recopilación de un relato de vida. Este enfoque busca trascender el dato numérico para explorar la subjetividad del habitante, centrándose en la identificación de marcadores territoriales de la violencia y procesos de semiotización del terror en el espacio cotidiano. A través de la triangulación de datos, se busca correlacionar el aumento de la letalidad criminal con la materialización de una "arquitectura del miedo" y el surgimiento de topofobias urbanas. Este cruce metodológico permite analizar cómo la exposición prolongada a un entorno hostil y la modificación estética y funcional de la ciudad (rejas, muros, abandono) alteran profundamente la percepción de bienestar, erosionan la seguridad ontológica y fracturan la salud mental comunitaria, transformando la experiencia de habitar en una constante estrategia de supervivencia psicosocial.
Los hallazgos de esta investigación revelan una correlación directa entre el deterioro acelerado de los niveles de paz y la reconfiguración de la subjetividad de los habitantes. En términos cuantitativos, los datos del SESNSP e informes de organismos civiles (Franco, 2025; IEP, 2025) confirman que Colima ha pasado de una tasa de 25 homicidios por cada 100,000 habitantes en 2015 a cifras alarmantes que oscilan entre 101 y 140 en 2024-2025. Este incremento superior al 250% en delitos violentos constituye el marco macroestructural que justifica la transición hacia una "psicología del confinamiento". A través del análisis de caso y la observación participante, se identificaron resultados en tres dimensiones psicosociales: 1. Semiotización del miedo y trauma vicario: La materialidad del conflicto en Colima se manifiesta como un sistema de signos que impactan la salud emocional. La presencia recurrente de altares a pie de calle, "pintas" conmemorativas de víctimas y la transformación de espacios recreativos —como el jardín de la infancia de la participante— en monumentos a personas desaparecidas, genera un estado de tristeza persistente y trauma vicario. Estos marcadores actúan como recordatorios constantes de la vulnerabilidad propia; el paisaje ya no comunica comunidad, sino pérdida. La saturación de fichas de búsqueda en postes y la visión de palapas de restaurantes quemados constituyen estímulos aversivos que mantienen al sistema nervioso en un estado de alerta permanente, donde la presencia policial, lejos de generar seguridad, se percibe como un indicador de peligro inminente. 2. El "Efecto Fortaleza" y la erosión de la seguridad ontológica: En el ámbito privado, los resultados muestran una respuesta de "fortificación" desigual. Mientras que en sectores de ingresos medios se implementan portones y barrotes, en zonas de alta plusvalía la arquitectura del miedo se tecnifica con cámaras y dobles chapas. Para la habitante, la carencia de ciertos dispositivos tecnológicos (como cámaras) frente a la saturación visual de los mismos en su vecindario, deriva en una sensación de desprotección y ansiedad nocturna. La vivienda deja de ser un espacio de descanso para convertirse en un recinto de confinamiento preventivo. Esta dinámica refuerza la paranoia social, donde la desconfianza hacia el exterior se traduce en una pérdida de la libertad personal y una restricción de la vida social tras la puesta del sol.
El trabajo concluye que Colima experimenta una transición hacia una fobópolis, una ciudad dominada por el miedo generalizado y la militarización de la vida cotidiana (Lopes de Souza, 2008). Este proceso de "encogimiento" de la experiencia urbana supedita el habitar humano a la lógica del confinamiento preventivo, alterando la identidad histórica de la región y produciendo una desposesión efectiva del derecho a la ciudad (Cabrera Becerra et al., 2023). La psicología tiene un papel crítico aquí: entender que la recuperación de Colima no solo requiere intervención policial, sino una reparación del tejido simbólico y afectivo entre los ciudadanos y su territorio, restaurando el sentido de pertenencia frente a las lógicas de la desposesión y el terror (Barbosa & Cavalcanti, 2024).

Edificio 9 (E9)
Mabel Osnaya-Moreno
9108 (Sala de Juicios Orales) · 05:15 pm - 06:00 pm

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Mayra Linné Almanza Sepúlveda
Aula 10402 · 05:20 pm - 05:39 pm
Analizar el efecto predictivo del estrés percibido y la calidad del sueño sobre la motivación académica interna y externa en estudiantes universitarios.
La motivación se refiere al impulso que inicia, dirige y sostiene la conducta orientada hacia una meta. La cual puede clasificarse en motivación interna y motivación externa, dependiendo de si la conducta se regula por el interés inherente a la actividad o por factores externos, como recompensas o presiones (Vallerand et al., 1992; Núñez et al., 2005). En el contexto educativo, la motivación constituye un factor clave para el compromiso, desempeño, continuidad y el éxito educativo de los estudiantes (Hulleman & Barron, 2016; Lazowski & Hulleman, 2016; Urdan & Kaplan, 2020; Urhahne & Wijnia, 2023).. Altos niveles de motivación se han vinculado con mayor involucramiento en las actividades académicas y con menores dificultades para sostener el esfuerzo requerido durante periodos de alta demanda académica (Murayama, 2022; Vollmeyer & Rheinberg, 2000). Niveles elevados de estrés se asocian con una reducción de la motivación intrínseca y con un incremento del ausentismo académico, mientras que un descanso adecuado favorece la recuperación cognitiva y emocional, así como una mayor disposición hacia las actividades académicas (AlAteeq et al., 2020; Misra & Castillo, 2004). En el contexto universitario, los estudiantes suelen experimentar niveles elevados de estrés debido al aumento de las responsabilidades académicas, especialmente durante periodos de evaluación (Conchado et al., 2018), lo que puede tener consecuencias directas en su calidad de sueño, la cual es fundamental para la recuperación fisiológica y la regulación emocional (Carrillo-Mora et al., 2013; Brinkman et al., 2023). Sin embargo, los estudiantes universitarios presentan una alta prevalencia de sueño insuficiente, lo que se ha asociado con mayores niveles de estrés y con menor motivación académica (Misra & Castillo, 2004; AlAteeq et al., 2020). Por ello, identificar cómo el estrés y la calidad de sueño impactan a la motivación resulta relevante para comprender el comportamiento académico de los estudiantes universitarios.
Participaron 60 estudiantes universitarios de las licenciaturas de Psicología, Enfermería, Medicina e Ingeniería de Software y Sistemas Computacionales de una universidad privada del estado de Guanajuato. El estudio tuvo un diseño cuasiexperimental, transversal y de alcance correlacional-predictivo. Los patrones de sueño y los índices de recuperación física y mental se midieron de manera objetiva mediante un reloj inteligente Samsung Galaxy Fit 3, el cual registra a partir de sensores de movimiento y frecuencia cardíaca. El estrés percibido se evaluó mediante la Escala de Estrés Percibido (PSS; Cohen et al., 1983), validada en población mexicana. La motivación académica se evaluó mediante la Escala de Motivación Académica (EMA) desarrollada por Vallerand et al. (1992), en su versión adaptada al español por Núñez et al. (2005), la cual permite distinguir entre motivación interna y motivación externa. Las puntuaciones de ambas subescalas se utilizaron como variables dependientes en los análisis. Se realizaron análisis descriptivos para las variables de interés y regresiones lineales múltiples con bootstrap para evaluar el efecto predictivo de las variables independientes:(horas de sueño reales, recuperación mental, recuperación física y estrés percibido) sobre las variables dependientes: motivación extrínseca e intrínseca. Los análisis se realizaron en SPSS versión 31, con un nivel de significancia de p < .05.
Los análisis descriptivos mostraron que los estudiantes durmieron en promedio 6.3 horas por noche (DE = 1.1), lo que sugiere una duración de sueño por debajo de lo recomendado para adultos jóvenes. La recuperación mental durante el sueño presentó niveles moderados (M = 71.54, DE = 12.01), al igual que la recuperación física (M = 59.75, DE = 12.41). El estrés percibido se ubicó en un nivel moderado (M = 21.7, DE = 6.4). Respecto a la motivación académica, se observó un mayor promedio en la motivación interna (M = 4.9, DE = 0.8) en comparación con la motivación externa (M = 3.6, DE = 0.9). Posteriormente, se realizaron regresiones lineales múltiples para analizar el efecto de las variables relacionadas con el sueño (horas de sueño reales, recuperación mental, física) y el estrés percibido sobre la motivación académica interna y externa. En el modelo de motivación académica externa, ninguna de las variables predictoras mostró asociaciones estadísticamente significativas (ps > .05). Las horas de sueño reales (β = .14, p = .49), la recuperación mental (β = −.07, p = .71), los ciclos de sueño (β = −.24, p = .21), la recuperación física (β = .25, p = .20) y el estrés percibido (β = −.04, p = .80) no predijeron de manera significativa este tipo de motivación. En contraste, el modelo de motivación académica interna mostró asociaciones estadísticamente significativas. La recuperación mental durante el sueño se asoció de manera positiva con la motivación interna (β = .28, p = .01), mientras que el estrés percibido se relacionó de manera negativa con este tipo de motivación (β = −.33, p = .01). Las horas de sueño reales (β = −.31, p = .10) y la recuperación física (β = .22, p = .23) no presentaron asociaciones estadísticamente significativas.
Los resultados indican que la motivación académica interna se asocia de manera diferencial con variables psicofisiológicas como el estrés percibido y la recuperación mental durante el sueño. El estrés elevado se relaciona con menores niveles de motivación intrínseca, mientras que una adecuada recuperación mental durante el descanso nocturno se asocia con niveles más altos de motivación académica interna en estudiantes universitarios. La presencia de asociaciones significativas únicamente en la motivación académica interna sugiere que este tipo de motivación, relacionada con el interés y disfrute de la actividad académica, es más sensible a estados psicofisiológicos como el estrés percibido y la calidad de sueño, a diferencia de la motivación académica externa, vinculada a metas o recompensas externas.

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Bianca Campolongo
Aula 10403 · 05:20 pm - 05:39 pm
Determinar la relación entre la percepción estudiantil de la experiencia de aprendizaje en grupos masivos presenciales y el desempeño académico, operacionalizado mediante la calificación del primer parcial.
En educación superior, los grupos masivos presenciales (≥40 estudiantes) suelen asociarse con retos para la experiencia de aprendizaje: menor oportunidad de interacción, dificultad para retroalimentación individual y mayor dispersión atencional. Sin embargo, la evidencia derivada de experiencias institucionales sugiere que la masividad no necesariamente implica peores resultados académicos; más bien, el desempeño puede relacionarse con cómo se vive el proceso de enseñanza-aprendizaje dentro de esos grupos. Pese a esto, con frecuencia se discute la docencia masiva desde supuestos generales (“grupos grandes = peor aprendizaje”) sin cuantificar qué dimensiones específicas de la experiencia estudiantil (claridad, organización, participación, aplicabilidad, apoyo, carga percibida) se asocian realmente con el rendimiento académico. Por ello, resulta necesario evaluar empíricamente la relación entre la percepción estudiantil de la experiencia y el desempeño medido por calificación, identificando patrones que orienten decisiones didácticas y organizacionales.
Se realizó un estudio cuantitativo, no experimental, transversal y de alcance correlacional-comparativo, orientado a explorar la relación entre la experiencia de aprendizaje percibida por estudiantes en grupos masivos presenciales y su desempeño académico. Participaron 269 estudiantes que respondieron una encuesta aplicada en asignaturas con grupos masivos (≥40 estudiantes).Como criterio de inclusión se consideró estar inscrito en una materia masiva presencial y contar con la calificación del primer parcial disponible para autorreporte. La técnica de recolección consistió en una encuesta autoadministrada que incluyó: (a) calificación del primer parcial (0–100), y (b) reactivos tipo Likert (1–5) para evaluar dimensiones de la experiencia de aprendizaje: claridad de explicaciones y criterios, retroalimentación recibida, oportunidades de participación y resolución de dudas, aplicación de contenidos, organización de tiempos/materiales/plataformas, apoyo percibido del docente, carga de trabajo en relación con el tiempo, impacto percibido del tamaño del grupo y hábitos de estudio. Adicionalmente, se incluyeron variables de caracterización (materia, carrera y semestre, cuando estuvieron disponibles). La pregunta abierta no se analizó en esta investigación cuantitativa; en caso de conservarse, se reporta únicamente como dato complementario no inferencial. El procedimiento consistió en difundir el enlace de la encuesta a estudiantes de las materias incluidas y recolectar respuestas posteriores al primer parcial para permitir el autorreporte de calificación. Posteriormente se depuró la base (eliminación de duplicados, revisión de valores fuera de rango y estandarización de nombres de materias) y se resguardó de forma anonimizada. El plan de análisis incluyó estadísticos descriptivos (medias, desviaciones estándar y distribuciones) globales y por materia; evaluación de consistencia interna mediante alfa de Cronbach (si se modelan escalas); correlaciones (Pearson o Spearman según supuestos) entre cada dimensión y la calificación; y, si procede, regresión lineal multivariable con control por hábitos de estudio y variables académicas.
La sección de resultados cuantitativos sintetiza la relación entre la experiencia de aprendizaje percibida en grupos masivos presenciales y el desempeño académico (calificación del primer parcial) en una muestra de 269 estudiantes. Las respuestas provienen de seis asignaturas masivas; no se obtuvieron datos para Retos y Dinámicas Globales. En la distribución por materia, destacan Derecho Laboral (n = 89), Psicología de la Desigualdad (n = 52), Fundamentos de Salud y Bienestar (n = 51) y Psicología de la Intervención Social (n = 36), con tamaños menores en Neuropsicología Clínica (n = 21) y Ética y Responsabilidad Profesional (n = 20). En términos descriptivos, los estudiantes reportaron evaluaciones globalmente altas (escala 1–5). Las dimensiones mejor valoradas fueron claridad (M = 4.37), aplicación de contenidos (M = 4.35), organización (M = 4.30), apoyo del docente (M = 4.29) y participación (M = 4.25). En contraste, la retroalimentación fue la dimensión relativamente más baja (M = 3.99), y la percepción del impacto del tamaño del grupo se ubicó en un rango más neutral (M = 3.61), sugiriendo que la masividad se vive como un reto moderado, pero no necesariamente como un obstáculo determinante cuando existen condiciones pedagógicas favorables. Respecto al desempeño, la calificación promedio global del primer parcial fue 91.2 (DE ≈ 6.8). Por materia, el rendimiento más alto se observó en Fundamentos de Salud y Bienestar (96.2) y Ética (94.5), mientras que Derecho Laboral presentó el promedio más bajo (85.8), lo cual coincide con que sus percepciones también fueron más moderadas. El hallazgo más relevante es el patrón correlacional: las variables con mayor asociación con la calificación fueron claridad (r = .37), aplicación (r = .37) y participación (r = .36). Retroalimentación y apoyo mostraron asociaciones moderadas (r = .30), y la percepción del tamaño del grupo casi no se relacionó con el desempeño (r = .08). En conjunto, los resultados sugieren que el rendimiento en grupos masivos se vincula principalmente con cómo se estructura y se vive la enseñanza (claridad, participación y aplicación), más que con el tamaño del grupo por sí mismo.
La encuesta muestra que los grupos masivos, cuando son estructurados, claros y participativos, pueden alcanzar niveles de satisfacción y desempeño comparables o incluso superiores a los de grupos pequeños. Los indicadores más influyentes sobre el rendimiento, claridad, aplicación y participación; son justamente los que los docentes más exitosos (P1–P6) activan conscientemente. En suma, la evidencia cuantitativa confirma que el éxito en la docencia masiva depende menos del número de estudiantes y más de la capacidad del sistema docente (profesor, asistente, estructura y espacio) para sostener ritmo, conexión y sentido.

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Mayra Nayeli Moreno GarcíaElsa Guadalupe López MoralesAna Elena Del Bosque FuentesBrenda Gabriela Sánchez Trejo
Aula 10305 · 05:20 pm - 05:39 pm
El objetivo es analizar los conocimientos, habilidades y actitudes con los que cuentan psicólogos en formación, a partir de su función como facilitadores de talleres psicoeducativos, con población adulta mayor del Estado de México.
La carrera de psicología ha avanzado en el abordaje de temas emergentes de nuestra sociedad; necesidades que han ido surgiendo con el cambio poblacional y con la evolución de la profesión misma. Una de tales áreas es la atención a población adulta mayor que se ha incrementado en los años recientes. Esta atención no solo depende de un conocimiento teórico sobre la edad en que suceden los cambios en el desarrollo psicológico sino que pone de manifiesto que se requieren nuevas habilidades y estrategias de intervención dada la complejidad que implica actualmente el trabajo profesional y en particular en el área de la psicología educativa y del desarrollo. Si bien, el aprendizaje en psicología conlleva apropiarse de distintos conocimientos y habilidades donde la estructura formativa no solo implica cumplir los requerimientos del plan de estudios local, es importante integrar otros desempeños que constituyen la experiencia profesionalizante que solo se obtiene a través del acceso a los escenarios reales de actuación del psicólogo. Esta experiencia no se alcanza en el vacío sino en la apropiación de un modelo de formación que puede proponer algunos desempeños que se van convirtiendo progresivamente en experiencia profesional en donde los estudiantes integran conocimientos, habilidades y actitudes necesarias en la práctica de la psicología (Simons, 2012). De acuerdo con Muñoz, Llorens, Monzon, Ramos y Speranza (2013) esto es posible cuando los estudiantes realizan intervenciones en contextos de actividad profesional donde se requiere el diseño, implementación y evaluación de diversas estrategias para el aprendizaje, lo cual les permite reflexionar en y sobre su práctica experiencial, una suerte de zona de construcción social del conocimiento profesional. La presente investigación explora el conocimiento, habilidades y actitudes adquiridas por psicólogos en formación durante el trabajo con personas mayores en un semestre dentro de la práctica supervisada.
El presente trabajo se realizó a partir de un diseño no experimental, de alcance descriptivo, con enfoque mixto concurrente, en el que se realizó una medición al finalizar el semestre. La muestra fue no probabilística (n=17), por conveniencia, conformada por estudiantes que realizaron prácticas profesionales como facilitadores en talleres psicoeducativos con personas adultas mayores, en el semestre 2026-1 (de agosto a noviembre de 2025), de la carrera de psicología en el Ámbito de Educación, Desarrollo y Docencia de la FES Iztacala. Los criterios de inclusión fueron que los participantes hayan cursado la práctica supervisada durante el semestre indicado, respondieran el instrumento de manera completa y dieran su consentimiento para participar en este estudio. El instrumento utilizado para la recolección de información fue un cuestionario (con preguntas de opción múltiple y abiertas, enviado por medio de Google Forms) que buscó indagar sobre los conocimientos, habilidades y actitudes que alcanzaron durante un semestre en la práctica supervisada. Las preguntas se centraron principalmente en la definición de andragogía, su aplicación, aspectos relacionados con los indicadores de deterioro cognitivo, además de expresar sus principales conocimientos de manera general y habilidades, así como la forma en que se perciben en el trabajo con las personas mayores. Para el análisis de los resultados, se establecieron categorías que identifican los principales conocimientos, habilidades y actitudes, se realizó estadística descriptiva con cada una de las respuestas categorizando el fragmento o respuesta en las categorías: conocimientos, habilidades o actitudes.
El análisis de los datos obtenidos a partir de las respuestas de los psicólogos en formación, permite identificar que el trabajo con las personas mayores facilitó la concepción que tienen sobre aspectos clave relacionados con la andragogía y con el deterioro cognitivo, que son dos de los temas que deben manejar en la práctica supervisada (conocimientos 35.8%). Algunas de las respuestas sobre el tema de andragogía implican que identifican que se enfoca en la educación de las personas adultas, considerando sus necesidades, así como los conocimientos y experiencias previas. Asimismo, también identificaron algunas de las expresiones o situaciones que pueden indicar un deterioro cognitivo en las personas mayores, por ejemplo, comentar algún suceso de manera repetida, olvidar cosas o actividades a realizar, desubicación en espacios conocidos o en fechas, entre otros. De igual manera, expresan conocimientos relacionados con el desarrollo psicológico, específicamente en la vejez, entendiendo que los cambios físicos, cognitivos y sociales que se presentan en esta etapa se relacionan también con su trayectoria de vida; reconocen la importancia de la estimulación cognitiva de personas mayores e identifican estrategias que favorecen esta área y la socio emocional. Aunado a estos conocimientos, los estudiantes refieren conocimientos metodológicos para impartir talleres y psicoeducación, señalan por ejemplo, haber aprendido a diseñar planeaciones didácticas, elaborar material educativo propio para las personas mayores y reconocen la importancia de analizar y trabajar los diarios de campo. Respecto a las habilidades (42.1%) que ellos reconocen haber desarrollado a partir de la práctica con personas mayores mencionan la observación, la escucha activa, el liderazgo, hablar frente a un grupo, comunicar de manera asertiva, trabajar en equipo, la tolerancia; así como también refieren habilidades metodológicas como diseñar planeaciones con objetivos específicos orientados a las necesidades de las personas mayores, comunicar y explicar información de manera clara y accesible, dar retroalimentación y resolver dudas y promover la participación. Sobre las actitudes (22%) que refieren los psicólogos en formación, se mencionan la empatía, la paciencia, el respeto, la comprensión, la amabilidad, entre otras que identifican y son importantes para el trabajo psicológico con personas mayores. Entre los datos importantes en esta investigación y como una forma de representar el pensamiento reflexivo en los psicólogos en formación a través de su práctica con personas mayores, se identifica el interés y la motivación de los participantes para trabajar con esta población incluso en su futuro profesional.
El trabajo que las y los psicólogos en formación realizan en su práctica supervisada con personas mayores, les permite integrar conocimientos, habilidades y actitudes propios de la profesión y de manera específica, relacionados con aspectos teóricos y metodológicos para intervenir en esta etapa de desarrollo psicológico. Abrir espacios o diseñar actividades en donde puedan reflexionar sobre su quehacer en la psicología, les permite identificar lo que llevan a cabo cuando planean y diseñan talleres psicoeducativos que fortalecen el área cognitiva, social y emocional, no solamente en conocimientos teóricos o procedimentales, sino también en las actitudes que ponen en práctica al trabajar con una población que requiere de empatía, tolerancia, amabilidad, como lo reportan los propios estudiantes. Es importante acercar a los estudiantes a escenarios reales a través de las prácticas y promover, además de la reflexión, la autoevaluación y la proyección de su actividad profesional a futuro.
Elsa Guadalupe López Morales Ana Elena Del Bosque Fuentes Brenda Gabriela Sánchez Trejo

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Gabriela Garda SepulvedaAnna Basora MarimonMiranda Chávez GalvanMariana Peña Uzeta
Aula 10308 · 05:20 pm - 05:39 pm
Evaluar la influencia de distintos tipos de música (música positiva, música negativa y música favorita) en la respuesta emocional y en la consolidación de la memoria a largo plazo durante la percepción de arte visual agradable y desagradable, considerando el efecto de la congruencia de valencias emocionales entre la música y los estímulos visuales.
La experiencia estética se comprende como un sistema complejo de emociones, valoraciones y acciones donde la percepción, el procesamiento emocional y la memoria a largo plazo actúan de manera integrada (Chatterjee y Vartanian, 2014). La percepción, tanto visual como auditiva, es el proceso primario que permite descomponer los elementos del estímulo para interpretar su contenido emocional (Vilchez et al., 2018; Purwins et al., 2008). Esta interacción sensorial desencadena un procesamiento emocional dimensional basado en la valencia (valoración de la pieza) y arousal (cambios fisiológicos ante un estímulo). Esto resulta fundamental para la consolidación de memorias, dado que el contenido emocional se evoca con mayor facilidad (Cupchick, 2013; Dunsmoor et al., 2015). Evidencia reciente en neuropsicología sugiere que la apreciación estética favorece el aprendizaje. Sarasso et al. (2021) hallaron que los estímulos agradables generan respuestas atencionales más intensas y mejor retención. Asimismo, De Benedetto et al., (2024) establecen que la congruencia emocional entre modalidades sensoriales facilita la codificación de información, mientras que la música puede modular la interpretación visual (Bravo et al., 2024; Braun Janzen et al., 2022). En la revisión literaria realizada por Nami y Ashayeri (2011), mencionan una heterogeneidad en los resultados que intentan explicar los correlatos neuronales asociados con los sentimientos estéticos, a partir de esto, agregaron que una de las futuras preguntas que se pueden hacer respecto al campo de la neuroestética es si: ¿existe alguna manera de explorar la relación entre la atención, la memoria emocional y la percepción estética? Por ello mismo, el objetivo principal de este estudio radica en indagar sobre la interacción entre percepción estética, emoción y memoria a largo plazo.
La muestra estuvo conformada por 105 participantes criados en México, de los cuales 41 fueron hombres (M = 37.27, DE = 10.60) y 64 mujeres (M = 35.08, DE = 10.87). La muestra fue estratificada por rangos de edad desde los 18 a los 55 años. Se excluyeron participantes con déficits significativos de memoria, antecedentes de traumatismo craneoencefálico o accidente cerebrovascular, así como alteraciones visuales o auditivas relevantes. Como criterios de control se consideró la experiencia artística. Se utilizó un cuestionario sociodemográfico para verificar criterios de inclusión y recabar el consentimiento informado. Los estímulos visuales provinieron del Vienna Art Picture System, seleccionándose imágenes con rangos específicos de valencia, familiaridad y complejidad. En la fase 1 se presentaron 90 imágenes (45 de valencia positiva y 45 negativa), organizadas en tres bloques según el tipo de música (positiva, negativa y favorita). En la fase 2 se utilizaron 48 imágenes previamente vistas y 48 nuevas, para evaluar la memoria de reconocimiento. Como estímulos auditivos se emplearon 50 piezas instrumentales de la Emotion in Music Database , clasificadas por valencia positiva y negativa, además de una condición de música favorita del participante. Para medir el arousal se utilizó el Self-Assessment Manikin (SAM), aplicado tras la presentación de cada imagen. La tarea experimental se realizó de forma presencial en un laboratorio y fue programada y ejecutada mediante el programa PsychoPy. En la fase 1 cada imagen se presentó durante 4 segundos, seguida de la evaluación de arousal y una pregunta de control atencional. La fase 2, realizada entre 7 y 10 días después, evaluó el recuerdo de las obras mediante una tarea de reconocimiento. Para el análisis de datos se realizó un ANOVA de medidas repetidas con diseño 3×2 y correlaciones de Pearson para analizar la relación entre arousal y recuerdo.
Se realizó un ANOVA de medidas repetidas para evaluar el efecto de la valencia de la música, la valencia del cuadro y su interacción. Se encontraron efectos significativos tanto de la música (F(1.723, 208) = 8.654, p < .001) como de los cuadros (F(1, 104) = 26.769, p < .001) sobre el arousal. Sin embargo, no se observó un efecto significativo en la interacción música y cuadro (F(2, 208) = 2.140, p = .120). Los valores de F indicaron que la valencia del estímulo visual generó diferencias más marcadas en el arousal que la música. Los análisis descriptivos mostraron una tendencia de la música favorita a producir niveles más altos de arousal al ser expuestos junto con pinturas de valencia positiva (M= 5.905, DE= 1.486) a comparación de la música positiva (M= 5.602, DE= 1.447) y la música negativa (M= 5.707, DE= 1.542). Por otro lado, la tendencia a un mayor arousal con la música favorita también fue observada al exponer a pinturas con valencia negativa (M= 5.343, DE= 1.446) a comparación de la música positiva (M= 4.989, DE= 1.423) y la música negativa (M= 5.299, DE= 1.579). En relación con la memoria a largo plazo, el ANOVA de medidas repetidas reveló un efecto significativo de la valencia de los cuadros (F(1, 39) = 8.796, p = .005). No se encontraron efectos significativos de la música (F(2, 78) = 0.423, p = .651) ni de la interacción música y cuadro (F(2, 78) = 0.488, p = .616), lo que sugiere una mayor influencia del estímulo visual sobre la consolidación de la memoria. El análisis por pintura mostró correlaciones significativas entre valencia y arousal. Se identificó una correlación positiva fuerte entre la valencia positiva de los cuadros y el arousal (r = .636, p < .001), así como una correlación negativa moderada entre la valencia negativa y el arousal (r = -.574, p < .001). Asimismo, se encontró una correlación positiva baja entre el arousal promedio de cada pintura y su recuerdo posterior (r = .377, p = .008). Finalmente, los análisis adicionales indicaron correlaciones bajas entre la experiencia artística y el arousal, así como una correlación negativa baja entre la edad de los participantes y la memoria a largo plazo (r = -.226, p = .027).
Los resultados indican que la música y los cuadros influyen de manera aislada, pero no presentan un efecto de forma conjunta. Se confirmó que la música modifica la experiencia emocional y que su impacto en la memoria depende del arousal generado. En este sentido, la música favorita produjo mayor activación y recuerdo, mientras que la positiva generó los niveles más bajos. En relación con la congruencia de valencias entre el cuadro y la música, no se observaron efectos significativos ni en el arousal ni en la memoria. Sin embargo, se confirmó que las valencias más extremas de las imágenes, tanto positivas como negativas, se asocian con una mayor intensidad emocional y con un mejor recuerdo. Asimismo, una experiencia estética más amplia se vinculó con una respuesta emocional más intensa ante las obras, mientras que la edad se relacionó con un declive de la memoria visual a largo plazo.
Anna Basora Marimon Miranda Chávez Galvan Mariana Peña Uzeta

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Rozzana Sánchez AragónAna Daniela Granillo Velasco
Aula 10401 · 05:20 pm - 05:39 pm
Con base en la importancia de la cultura como promotor de creencias normas y valores sobre la sexualidad en la vida de las mujeres, esta investigación se propuso diseñar y validar una escala para medir las premisas histórico-socio-culturales de la sexualidad femenina
La cultura mexicana se ha caracterizado por el control y el silencio hacia la sexualidad, principalmente en las mujeres, y fomenta la ignorancia sobre la sensualidad y el placer (Cárdenas, 2003), actitudes sectarias hacia la virginidad y castigo por adulterio. Tradicionalmente, el prestigio social de las mujeres depende de un comportamiento sexual apropiado y orientado a la familia (Szasz, 2025). Además, algunas creencias muy arraigadas son: el sexo es solo para mujeres jóvenes y guapas (López, 1983), con la edad, las mujeres son menos deseables (Cabello, 2012), la vida sexual durante la madurez es inaceptable, el sexo es solo para la procreación, la menopausia pone fin al deseo sexual y a la feminidad, el autoerotismo y el placer son pecaminosos (Badenes Sastre et al., 2017), la necesidad de estar enamorado para tener sexo, y las mujeres no deberían tomar la iniciativa en el sexo ni mostrar interés en él (Freixas & Luque, 2009) -entre otras-. Ello ha matizado y determinado en gran medida tanto las conductas como los pensamientos relativos a esta importante esfera de la vida femenina por lo que se considera central su estudio. En un estudio realizado en el 2018 Trejo Pérez identificó en jóvenes mexicanos algunas premisas: más parejas sexuales dan prestigio a los hombres, las mujeres que hablan de sus deseos sexuales son inmorales, las mujeres no deberían hablar, tocar ni comportarse según su naturaleza sexual y deberían ocultar sus necesidades y curiosidad (débil acuerdo). Sin embargo, la exploración de la realidad que las mujeres viven a partir de las normas, creencias y valores impuestos por la cultura impactan fuertemente la manera en que ellas se vinculan, se desempeñan, disfrutan y evalúan su vida en general.
Participantes. Se contó con dos muestras no probabilísticas por conveniencia (Kerlinger & Lee, 2002) una para los análisis iniciales hasta el análisis factorial exploratorio y otra para el análisis factorial confirmatorio: 1) 461 mujeres con edades de entre 18 y 59 años (M=34.13; DE=14.97), con escolaridad de secundaria (n=58), preparatoria (n=150), y licenciatura (252). Del total, el 79.2% (n=365) indicó que su preferencia sexual era por hombres, el 8.2% (n=38) por mujeres, y el 12.6% (n=58) por ambos sexos. 2) 472 mujeres con edades entre 18 y 60 años (M=34.38; DE=15.05), con escolaridad de secundaria (n=47), preparatoria (n=164), y licenciatura (n=258), tres no respondieron. El 73.7% (n=348) indicó que su preferencia sexual era por hombres, el 9.5% (n=45) por mujeres, y el 15.9% (n=75) por ambos sexos. Instrumento. Se realizó una revisión exhaustiva para identificar medidas existentes y literatura en general de la variable en cuestión. Tras la revisión, se establecieron y definieron las dimensiones identificadas para el constructo, que sirvieron de base para la redacción de reactivos que midieran cada una de éstas. Así, se construyó una escala con 35 reactivos con formato de respuesta tipo Likert de cinco puntos para indicar grados de acuerdo (1=Totalmente en desacuerdo a 5=Totalmente de acuerdo). Procedimiento. El instrumento se aplicó de dos maneras: en línea a través de Google Forms para mujeres de la generación Z (18-27 años) y en formato en lugares públicos para mujeres de la generación X (45-59 años). En ambos casos, se garantizó que la participación fuera voluntaria, anónima y confidencial. Análisis de datos. Para cumplir con el objetivo de esta investigación se siguió el procedimiento propuesto por Reyes Lagunes y García y Barragán (2008) y Calleja (2025), que señalan los pasos para realizar la validación de medidas culturalmente sensibles.
Luego de seguir los procedimientos dictados por las autoras mencionadas previamente, el análisis factorial exploratorio de ejes principales con rotación orogonal arrojó una versión de 23 reactivos distribuidos en dos factores con valores superiores a 1 que explicaron el 65.98% de la varianza, con un coeficiente Alpha de Cronbach total de .890. Los factores llamados 1) Recato y pureza (13 reactivos, Media=1.82, DE=.661) y 2) Expresión libre (10 reactivos, Media=2.08, DE=.662). Acto seguido se buscó corroborar esta configuración factorial mediante un análisis confirmatorio en SPSS AMOS y se halló un modelo con ìndices de ajuste satisfactorios que quedó conformado por 22 reactivos en los dos factores mencionados (CMIN/DF= 2.18; NFI= .874; CFI= .929; AGFI= .923; SRMR= .046; RMSEA= .048), el primero con reactivos cuyo estímulo era “las mujeres deben”: Darle vergüenza seducir a su pareja, Limitar su expresión de erotismo y Callarse cuando desean tener sexo, y el segundo con ítems como Ser atrevidas, Ser coquetas, Expresar abiertamente sus fantasías sexuales.
Se obtuvo una medida válida y confiable para evaluar las creencias, normas y valores que las mujeres de dos generaciones poseen respecto a la sexualidad. Los factores obtenidos muestran dos polos opuestos que si bien, pueden reflejar a dos generaciones, distinguen formas totalmente diferentes de pensar respecto a cómo expresar lo vinculado a la sexualidad. Será interesante explorar su relación con el autoesquema femenino y las diferencias generacionales.
Ana Daniela Granillo Velasco

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Nimbe Eunise Vargas ZaletaXimena Beatriz Cabrera BautistaOlivia Jalima Vega CoranyAlma Gloria Vallejo Casarín.
Aula 10306 · 05:20 pm - 05:39 pm
Analizar la relación entre la percepción del ambiente familiar y el desempeño académico en estudiantes universitarios, considerando el ambiente familiar como el clima emocional, la comunicación y el apoyo percibido dentro del núcleo familiar, a fin de identificar su posible influencia en el rendimiento académico.
La salud mental y el bienestar de los estudiantes universitarios constituyen un desafío global que exige considerar múltiples factores de carácter social, económico, cultural y familiar. Entre estos, la familia se reconoce como el primer grupo de socialización del individuo y un contexto clave en la configuración de recursos emocionales, valores y pautas de afrontamiento que influyen de manera directa en el desarrollo personal y académico (Borgonovi & Montt, 2012; Sánchez Barreno et al., 2024). En este sentido, el ambiente familiar —entendido como la percepción del clima emocional, la comunicación, el apoyo y la convivencia dentro del núcleo familiar— puede funcionar tanto como un factor protector frente a las dificultades académicas, como un elemento de riesgo cuando se percibe como conflictivo o poco contenedor (Solórzano-Cevallos et al., 2025). Diversas investigaciones han evidenciado que los estudiantes que perciben un ambiente familiar favorable tienden a mostrar mayores niveles de motivación, compromiso académico y persistencia escolar, mientras que entornos familiares caracterizados por conflictos, baja comunicación o escaso apoyo se asocian con bajo rendimiento y mayor riesgo de deserción (González-Escalante & Sandoval-Gámez, 2025; Muñoz-Benavides, 2025). Esta relación resulta especialmente relevante en la educación superior, donde los universitarios enfrentan demandas académicas, emocionales y económicas propias de la adultez emergente. En México, la deserción en el nivel superior continúa siendo un problema significativo. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (2024), la tasa de abandono escolar a nivel nacional alcanza el 7.1%, incrementándose hasta el 12% en entidades como Veracruz. Estas cifras subrayan la necesidad de analizar factores contextuales que inciden en el desempeño académico, entre ellos la percepción del ambiente familiar.
La presente investigación tuvo un enfoque cuantitativo, con un diseño no experimental, transversal y correlacional, ya que se buscó analizar la relación entre la percepción del ambiente familiar y el desempeño académico en estudiantes universitarios sin manipular las variables de estudio. La muestra estuvo conformada por estudiantes universitarios, seleccionados mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia, considerando como criterios de inclusión estar inscritos en nivel licenciatura y aceptar participar de manera voluntaria en el estudio. La percepción del ambiente familiar se evaluó a partir de indicadores relacionados con las relaciones familiares, la comunicación y el apoyo percibido, entendidos como componentes del clima familiar desde la perspectiva del estudiante. El desempeño académico se midió a través del promedio académico autorreportado. La recolección de datos se realizó mediante la aplicación de cuestionarios de forma anónima, garantizando la confidencialidad y el uso exclusivo de la información con fines académicos. Para el análisis de datos se empleó estadística descriptiva y pruebas de correlación, con el propósito de identificar la relación entre las variables estudiadas.
Del total de estudiantes universitarios participantes, el 62.4 % reportó una percepción favorable del ambiente familiar, caracterizada por relaciones familiares positivas, apoyo emocional y comunicación adecuada; el 24.1 % manifestó una percepción moderada, mientras que el 13.5 % refirió un ambiente familiar poco favorable. En cuanto al desempeño académico, el 58.7 % de los estudiantes presentó promedios académicos altos, el 31.9 % promedios medios y el 9.4 % promedios bajos. Se observó que los estudiantes con una percepción favorable del ambiente familiar concentraron los mayores porcentajes de desempeño académico alto. El análisis correlacional mostró una relación positiva y estadísticamente significativa entre la percepción del ambiente familiar y el desempeño académico (r = .41, p < .01), lo que indica que a mejores percepciones del clima familiar corresponde un mejor rendimiento académico. De manera específica, los indicadores relacionados con el apoyo familiar y la calidad de las relaciones familiares presentaron las asociaciones más fuertes con el desempeño académico (r = .45 y r = .38, respectivamente; p < .01). Estos resultados confirman que la percepción del ambiente familiar constituye un factor relevante en el desempeño académico de los estudiantes universitarios.
Los hallazgos del presente estudio evidencian que la percepción del ambiente familiar se relaciona de manera significativa con el desempeño académico en estudiantes universitarios, confirmando que el clima emocional, la comunicación y el apoyo percibido dentro del núcleo familiar constituyen factores relevantes en la trayectoria académica. Los estudiantes que reportan ambientes familiares favorables tienden a mostrar mejores resultados académicos, lo que coincide con investigaciones previas que destacan el papel protector del entorno familiar en el bienestar y rendimiento estudiantil (Sánchez Barreno et al., 2024; Solórzano-Cevallos et al., 2025). En un contexto nacional donde la deserción en educación superior continúa representando un desafío, según datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (2024), resulta fundamental fortalecer estrategias que consideren a la familia como un componente contextual clave en la permanencia y el éxito académico universitario.
Ximena Beatriz Cabrera Bautista Olivia Jalima Vega Corany Alma Gloria Vallejo Casarín.

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Diana Lourdes Rubio ChávezMarisela Gutiérrez Vega
Aula 10307 · 05:20 pm - 05:39 pm
Comprender desde un enfoque cualitativo y fenomenológico las diferencias en las estrategias de regulación emocional que utilizan los adultos mayores según su contexto social y su influencia en la percepción de calidad de vida.
Debido a que el envejecimiento no solo implica cambios físicos y biológicos propios de la etapa, sino que involucra también un conjunto de procesos psicosociales, emocionales y desafíos como el aislamiento social, redes de apoyo limitadas o la perdida de roles. Lo que hace que el promover la salud mental en esta población desde la regulación emocional sea clave como método preventivo. En este contexto la Regulación Emocional en los Adultos Mayores, toma interés particular debido al papel significativo en la salud mental de esta población, entre más habilidades tengan los Adultos Mayores para regular sus emociones, ésta puede influir significativamente en su percepción de la calidad de vida. Así mismo, se debe de contemplar la escasa existencia de información sobre como el contexto social influye en el uso de estrategias de regulación emocional frente a adversidades, especialmente en adultos mayores, por ello este estudio se plantea la siguiente pregunta de investigación: ¿Cómo difieren las estrategias de regulación emocional empleadas por adultos mayores según su contexto social, y de qué manera estas influyen su percepción de la calidad de vida?. Es por ello, que se busca plantear una propuesta de investigación orientada a comprender las estrategias de regulación emocional según el contexto social y la relación con la percepción de calidad de vida en los adultos mayores, lo que implica explorar como las personas interpretan sus emociones y las expresan.
El presente estudio se plantea como una propuesta de investigación desde un enfoque cualitativo bajo un el paradigma interpretativo y fenomenológico. Se empleará la estrategia del análisis del discurso para la interpretación de las narrativas recolectadas, las cuales se obtendrán desde una entrevista semiestructurada, con la cual posteriormente se buscará hacer el análisis transcrito de manera textual de las información obtenida de las respuestas de los entrevistados. La muestra será representada por adultos mayores de 60 años o más que voluntariamente quieran participar en la investigación y compartir sus experiencias, considerando un tipo de muestreo propositivo. Como se mencionó con anterioridad, el instrumento seleccionado será la entrevista semiestructurada para la recolección de información, la cual está diseñada para explorar y profundizar en los significados que los adultos mayores les atribuyen a sus estrategias emocionales de regulación emocional, así como su percepción de la calidad de vida considerando las particularidades de su contexto social. Se elaborará una guía que permita facilitar el seguimiento y propósito de la entrevista desarrollada bajo tres ejes: 1)estrategias de regulación emocional, 2)contexto social y redes de apoyo, y 3) percepción de calidad de vida. Cada uno de estos ejes facilitará la profundización en las narrativas de los adultos mayores y se contempla una duración estimada de 50 a 60 minutos de entrevista.
Dado que el presente estudio se encuentra en fase de propuesta y no ha sido implementado aún, se espera que la aplicación de la entrevista permita profundizar y obtener información significativa que refleje la experiencia emocional de los adultos mayores en distintos contextos sociales, posibilitando una comprensión de su percepción acerca de los procesos de regulación emocional y su relación con la calidad de vida. Esperando obtener patrones, posibles diferencias de acuerdo a los contextos y los significados que le atribuyen a su experiencia. Además, previo a iniciar la entrevista se buscará también aplicar un consentimiento informado de manera oral donde se explique el propósito de la investigación, así como la explicación de un breve aviso de confidencialidad y protección de su información personal y contenido de la entrevista.
De esta manera el estudio busca contribuir a la comprensión de la regulación emocional en los adultos mayores sus vivencias emocionales, percepción de calidad de vida y al significado que les otorgan dentro de sus contextos particulares. El obtener información actualizada y oportuna nos permitirá poner en contraste la importancia que tienen los contextos de los adultos mayores en las estrategias que emplean de regulación emocional y como estas influyen en la percepción de la calidad de vida que tienen.
Marisela Gutiérrez Vega

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Ana Karen García ChávezFabiola Zacatelco RamírezAurora González GranadosThamir Durán Fonseca
Aula 10404 · 05:20 pm - 05:39 pm
Identificar las diferencias en las producciones creativas, entre tres grupos de tercer grado de una primaria pública de la Ciudad de México
La creatividad es un concepto complejo que ha sido estudiado desde diferentes disciplinas e involucra procesos cognitivos, afectivos, neurológicos, sociales y de comunicación (Cantero, 2011). Es una habilidad que permite enfrentarse a problemas de diferente índole y con frecuencia se define en términos de productos innovadores (Cárdenas, 2018). En el contexto educativo se considera una competencia clave para impulsar el progreso social, cultural y económico (Díaz-Díaz, et al. 2025). Cantero (2011) destacó ocho características de una persona creativa; sensibilidad, fluidez, flexibilidad, originalidad, redefinición, análisis, síntesis y coherencia en la organización, señaló que todas estas habilidades pueden ser aprendidas y sirven de base para el desarrollo del pensamiento divergente. Por otra parte, el rendimiento académico es un elemento utilizado para medir la eficacia del sistema educativo (González y Molero, 2023) y, se le define como el grado de conocimientos alcanzados en la escuela, en los que destacan aprendizajes adquiridos y destrezas en diversas áreas, así como también valores y experiencias (López-Fernández et al. 2022). De acuerdo con Valero (2019), a través de la creatividad se logra que los docentes eliminen obstáculos que impidan atender las necesidades de los estudiantes. En este sentido, los educadores deben plantear prácticas que posibiliten el desarrollo de las distintas fases del proceso creativo, como la curiosidad y la solución de problemas, y motivar a los estudiantes a investigar, explorar, conocer, profundizar y dar soluciones en las diversas áreas de conocimiento, por lo que resulta relevante el estudio de la manifestación de la creatividad en estudiantes de educación básica (Cárdenas, 2019).
Muestra: Participaron 357 alumnos de tercero a sexto de primaria, con una edad promedio de 9.62 años (s = 1.39); 49.8% hombres y 49.2% mujeres. El muestreo fue no probabilístico intencional, de acuerdo con Otzen y Manterola (2017) este tipo de selección no aleatoria permite elegir a los participantes con características particulares, con lo que se obtienen unidades específicas. Instrumento: Se aplicó el Test de Matrices progresivas Raven (α =0.860) Forma coloreada (Raven y Raven,2003), que permite medir la capacidad intelectual del niño, la escala de Compromiso con la Tarea (α=.873) de Zacatelco (2005), que tiene como propósito identificar niveles altos y bajos de motivación y el Test de Pensamiento Creativo (α=0.882) Versión Figural A de Torrance (2008), que evalúa la creatividad gráfica de las personas a través de 3 actividades (componer un dibujo, acabar un dibujo y líneas paralelas), las cuales se califican con los indicadores de fluidez, originalidad, elaboración, títulos y cierre. Consideraciones éticas: Es importante señalar que, se obtuvo la autorización del personal administrativo de la escuela y el consentimiento informado de los tutores. La participación del alumnado fue voluntaria y confidencial. Análisis de datos: Los datos se capturaron en el programa estadístico SPSS v.25. Se realizaron análisis estadísticos descriptivos para obtener las puntuaciones medias, desviación estándar y cuartiles de cada una de las pruebas. Para la clasificación del rendimiento se consideró a aquellos con puntuaciones superiores al percentil 75 para los sobresalientes e inferiores al percentil 25 para los estudiantes con bajo rendimiento en por lo menos dos de las tres pruebas aplicadas. Con el propósito de conocer si existen diferencias, se empleó la prueba no paramétrica para muestras independientes de Kruskal Wallis para comparar las medias de 3 grupos, y posteriormente la prueba post-hoc de Games Howell para realizar comparaciones por pares.
Los resultados de la prueba Kruskal Wallis mostraron que existen diferencias estadísticamente significativas H 2 = (98.913), p < .001. El análisis post hoc mostró que las puntuaciones de los sobresalientes (Mdn = 70) fueron mayores en comparación con los alumnos regulares (Mdn = 44, p < .001) IC 95% [18.71 - 39.46] y con bajo rendimiento (Mdn = 25, p < .001) IC 95% [38.75 - 593.60]. Al realizar el mismo análisis por indicador se pudo observar que existen diferencias significativas en cada uno de ellos, Originalidad H 2 = (28.46), p < .001, Fluidez H 2 = (24.70), p<0.001, Elaboración H 2 = (83.21), p<0.001, Títulos H 2= (36.21), p<0.001 y Cierre H 2= (34.28), p<0.001, siempre con puntuaciones superiores para los estudiantes sobresalientes.
Los resultados mostraron que las puntuaciones superiores siempre se registraron en los alumnos sobresalientes, sus productos mostraron una mayor cantidad de dibujos, que tenían títulos e ideas innovadoras, por lo que, presentaron mayores puntuaciones en creatividad, lo que coincide con lo reportado por autores como López-Fernández et al. (2022). En contraste, Cárdenas et al. (2018) en su estudio, no encontraron una relación significativa entre dichas variables. En este sentido, nuestros hallazgos si bien confirman la presencia de la alta creatividad en los sobresalientes, abren un área de oportunidad para realizar más investigaciones que permitan identificar las causas que llevan a manifestar una mayor o menor creatividad en los escolares y con base en ello, diseñar e instrumentar programas para favorecerla. Agradecimiento: Estudio apoyado por la DGAPA-UNAM, Proyecto PAPIIT IN303624 y el proyecto PAPIIT IN302026.
Fabiola Zacatelco Ramírez Aurora González Granados Thamir Durán Fonseca

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
GABRIELA NAVARRO CONTRERASYessica Ivet Cienfuegos-MartínezChristopher Stephens
Aula 10405 · 05:20 pm - 05:39 pm
El presente estudio tuvo como objetivo analizar la relación entre el IMC, el sexo, los patrones de alimentación (comer emocional, comer restrictivo y comer descontrolado), y el malestar psicológico expresado en la sintomatología de ansiedad, depresión y estrés en estudiantes universitarios desde la perspectiva de género.
La conducta alimentaria y el índice de masa corporal (IMC) no pueden comprenderse de manera aislada de los contextos socioculturales y de género en los que se construyen. En México, por ejemplo, se observan altos índices de obesidad debido entre otras cosas, al aumento de consumo de productos ultraprocesados con bajo aporte nutricio, poca actividad física que se agrava por vivir en contextos sin planeación urbana y/o con altos índices de violencia. Estos elementos contextuales afectan de manera diferencial a hombres y mujeres, pues si bien desde las instituciones de salud se han generado programas para tener mejores prácticas alimentarias y contar con IMC óptimos, existen mandatos sobre el cuerpo de las mujeres que pueden favorecer el que tengan conductas alimentarias poco saludables y que la relación con el cuerpo no sea positiva. El cuerpo de las mujeres ha sido históricamente regulado mediante normas estéticas, discursos de control y prácticas de vigilancia que impactan en la relación con la comida, autoras como Ester Pineda han llamado a ello violencia estética. Medios de comunicación desde los tradicionales hasta las plataformas de redes sociales están plagadas de ideales irreales respecto al peso, complexión, altura, IMC e incluso del color de piel de las mujeres, lo cual tiene repercusiones en la salud de las mujeres, no solo en el aspecto físico, sino que puede afectar incluso cuestiones identitarias. Así mismo la socialización de género tiene un gran impacto en los factores psicosociales que intervienen en la salud mental, por lo cual, esta socialización podría influir en la adquisición y el desarrollo de ciertos comportamientos, así como en los patrones de pensamiento y sentimientos relacionados con la ansiedad, el estrés y la depresión (Anyan & Hjemdal, 2018).
Se realizó un estudio cuantitativo, transversal y correlacional, con una muestra de 254 estudiantes universitarios, quienes fueron seleccionados a través de un muestreo no probabilístico por conveniencia de los cuales 180 son mujeres y 74 hombres, sus edades se encuentran en un rango de los 18 a los 25 años con una (M= 20.34 , DE= 1.47 ), con relación a su clasificación por índice de masa corporal su distribución fue la siguiente: Bajo peso 7.3%, normo peso 70.4%, sobrepeso 17.1% y obesidad 5.1%. Los participantes fueron informados sobre el procedimiento a realizar y dieron su consentimiento, se explicó que los datos se anonimizarían y que tenían la libertad de abandonar su participación en la investigación en cualquier momento, sin tener ninguna penalización al respecto. Se aplicaron instrumentos estandarizados para la evaluación de patrones de alimentación (Three Factor Eating Questionaire [TFEQ- 18], Th) α = .79 a.80 y malestar psicológico (Perceived Stress Scale [PPSS] α = .86 y el Inventario de Síntomas revisado [SCL-90 R] de Derogatis) α = .894 a .926, así como el cálculo del IMC a partir de medidas autorreportadas. Los análisis incluyeron comparaciones por sexo y análisis multivariado de la varianza entre las variables psicológicas y el IMC.
Al comparar las medias de los puntajes obtenidos por sexo tanto en los patrones alimentarios como en el malestar psicológico encontramos que las mujeres obtienen puntajes superiores que los hombres independientemente de su clasificación por IMC, excepto en el factor de Estrés correspondiente al malestar psicológico, denominado Descontrol percibido, donde los hombres obtienen puntajes mayores que las mujeres sin importar su clasificación por IMC. El modelo multivariado para la V.I Sexo resultó significativa a través de la Lambda de Wilks (F8,254=3.64, p=.001, ????2????= 0.108, 1−β = 0.984), así como el modelo para clasificación de IMC ( Dx IMC) con un Lambda de Wilks (F8,254=1.684, p=.046, ????2????= 0.053, 1−β = 0.928), sin embargo, el modelo para la interacción entre sexo y Dx IMC no fue significativo. En específico los resultados de MANOVA factorial mostraron que la V. I. Sexo tiene efecto en el malestar psicológico en los factores que evalúan la sintomatología depresiva en su componente denominado ánimo (F1=14.21, p=.001, ????2????= 0.054, 1−β = 0.964 ) y también en su componente de Descontrol percibido (F1=8.41, p=.004, ????2????= 0.034, 1−β =0.824), así como en la Ansiedad (F1=5.791, p=.017, ????2????= 0.023, 1−β =0.669) y el Estrés percibido en su dimensión de distrés o angustia (F1=8.831, p=.003, ????2????= 0.034, 1−β =0.841). Con relación a los patrones alimentarios, la variable sexo mostró efecto únicamente en el Comer emocional (F1=7.493, p=.007, ????2????= 0.029, 1−β =0.778). En cuanto al DX de IMC el MANOVA factorial mostró que tiene efecto solamente en los patrones alimentarios, en el Comer emocional y el Comer descontrolado, (F1=4.135, p=.017, ????2????= 0.032, 1−β =0.727), (F1=3.492, p=.0032, ????2????= 0.027, 1−β =0.649, respectivamente. La prueba post hoc de Bonferroni mostró diferencias estadísticamente significativas en el patrón alimentario denominado Comer emocional donde las mujeres con sobrepeso + obesidad obtienen puntajes mayores que las mujeres con normo peso (.421, p=.003, IC 95% [0.119, 0.723] (Mujeres S+O M=2.661, mujeres normo peso M=2.24, hombres S+O M=2.11, hombres normo peso M= 1.75).
Las mujeres presentan puntajes más elevados en las variables psicológicas analizadas. La literatura señala que la mayor exposición femenina a factores estresantes, como la carga asistencial, desigualdad económica, acoso sexual, violencia de género y estándares corporales inalcanzables, incrementan la presencia de depresión, ansiedad y estrés, así como la adopción de patrones de alimentación desadaptativos como estrategias de afrontamiento. En particular, la presión sociocultural hacia la delgadez opera como un factor estructural que favorece conductas alimentarias de riesgo. Evidencia muestra que los trastornos internalizantes presentan una mayor prevalencia en mujeres a lo largo del ciclo vital, incluidas niñas y adolescentes. Asimismo, la exposición a información sobre violencia feminicida genera respuestas emocionales como miedo e hipervigilancia. Es indispensable un análisis crítico desde una perspectiva de género y feminista que permita comprender las causas estructurales de estas desigualdades e incorporarlas en el abordaje clínico y preventivo de la salud mental.
Yessica Ivet Cienfuegos-Martínez Christopher Stephens

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
María Fernanda Acosta FerráezDra. Tatiana de Jesús Marrufo CardeñaLic. Carlos Enrique Briceño Rodriguez
Aula 10406 · 05:20 pm - 05:39 pm
Analizar los significados de las experiencias vinculadas a la participación en la defensa del territorio de integrantes del colectivo To´one Ja´o´on frente al posicionamiento de actividades que colocan en riesgo el territorio y agua de diversas comunidades pertenecientes a la red en el estado de Yucatán en el periodo de agosto 2025-junio de 2026.
El ambiente, entendido como lo natural y una característica social, dinámica construida de valores, prácticas, saberes y relaciones afectivas, se ve afectado por la desigualdad, violencia y explotación en beneficio de pocos. Estos fenómenos ponen en riesgo la humanidad y destruyen ecosistemas, dando lugar a desastres antrópicos, contaminación del aire, suelo y agua, así como pérdidas irreversibles del patrimonio biocultural que da sentido y conforma realidades de muchas formas de vida. A nivel global, la contaminación constituye un fenómeno silencioso, pero devastador, vinculado principalmente a actividades humanas como procesos industriales, prácticas extractivistas y modelos económicos insostenibles para los recursos no renovables. En México, estas problemáticas se expresan principalmente en los conflictos territoriales, donde el control y su uso se disputan entre el Estado, las industrias y las comunidades, generando profundas tensiones sociales, ambientales y políticas. Los territorios dejan de ser una delimitación geográfica y se configuran como espacios cargados de significados, memorias, afectos e identidades colectivas, cuya alteración provoca malestares emocionales como la solastalgia. En Yucatán, fenómenos como la expansión de la industria porcina o los presentes megaproyectos se han convertido en una de las principales amenazas para los territorios y sus aguas. Aunque estas actividades son representadas por sus productores como un pilar económico, múltiples investigaciones señalan sus impactos ambientales y los conflictos de poder que silencia a las comunidades más afectadas. Frente a ello, han surgido acciones colectivas para la defensa del territorio, como la Red de Defensa del Agua y el Territorio Maya To’one Ja’o’on, que articulan saberes comunitarios, resistencia y movilización social por la vida. Sin embargo, esta defensa conlleva exponerse en escenarios de vulnerabilidad, angustia e impotencia por aquellos que buscan silenciar su lucha, revelando la urgencia de comprender las experiencias emocionales, sociales, políticas y culturales que viven las y los defensores del territorio.
La investigación se realizó desde un enfoque cualitativo, con alcance descriptivo y un marco interpretativo fenomenológico. La población objetivo fueron miembros pertenecientes a la Red de Defensa del Agua y el Territorio Maya To’one Ja’o’on. La muestra de estudio fue no probabilística, y para su conformación se empleó el muestreo por conveniencia. En total, se contó con la participación de 10 hombres y mujeres, provenientes de diversas comunidades dentro del estado de Yucatán, pero todos/as pertenecientes a dicho colectivo. Como técnica de recolección de información se utilizó la entrevista a profundidad semiestructurada. De igual manera, se realizaron cartografías corporales que dieron paso a la creación de significados corporales. La duración promedio de dichas entrevistas fue de dos horas. Complementariamente y como estrategia de triangulación de información, se elaboraron diarios de campo. En cumplimiento de los criterios éticos, previo a la realización de cada entrevista se le entregó a cada participante un consentimiento informado, en el que se daban a conocer los objetivos, criterios para garantizar la confidencialidad de la información proporcionada, el uso que se le daría a la misma y la autorización para grabar en formato de audio los discursos con la finalidad de garantizar la fiabilidad de la información. Asimismo, en este documento, se evidenció la participación voluntaria en el estudio. La información se analizó artesanalmente y se organizó en categorías y ejes temáticos.
Para fines de esta convocatoria, se presenta una síntesis de los hallazgos de las entrevistas. Las/os participantes conciben al territorio como algo más que su geografía; lo habitan como un espacio vivo que proporciona un hogar dotado de historia desde sus experiencias de vida y su sentido de pertenencia. Sostiene las relaciones interpersonales gestadas a través de los vínculos que comparten desde sus recuerdos y formas de ver el mundo. No se habla de un territorio, sino de territorios. Estos dan sentido a su forma de vivir y fomentan el sentimiento de sostén entre aquellos que los comparten. Sin embargo, la ausencia de un patrimonio propio parece limitar la percepción de cercanía con el mismo, pero no limita la construcción de significados, ya que se reconoce que este también se habita desde lo emocional o lo digital. El acercamiento con diferentes comunidades mayas y saberes latinoamericanos les han permitido significar al agua como la vida misma. Sin embargo, también reconocen que esta se ha vulnerado por un mal necesario, convirtiéndose en un recurso funcional y comercializado por grandes industrias, lo cual les genera desesperanza ante un futuro que conciben sin su presencia. Para ellos/as debería ser vista como un derecho que une y cuida a las personas, por lo que debe ser protegido. Se identifican como defensoras/es y conceptualizan la defensa del territorio como una lucha por la dignidad, la memoria histórica y la vida, la cual comienza cuando alguien interrumpe y traiciona al territorio. Su defensa va desde las acciones personales como la consciencia del consumo hasta la movilización por territorios que han sido vulnerados y desean un respaldo. Reconocen que requiere de mucho compromiso personal y un colectivo que acompañe las experiencias de vulnerabilidad que se crean ante su posicionamiento, generando una esperanza ante el panorama y las luchas que viven como parte de un mismo colectivo que se acompaña legal y emocionalmente. Creen que la lucha por el territorio y el agua se desarrolla en unión, ya que genera fuerza y pertenencia, inspirando a futuras generaciones de denfesoras/es.
Los significados de defensa surgen en un contexto que explota el agua y la tierra como recursos de consumo, donde las memorias influyen en la manera de vivir y reconocerse. Recordar su identidad como colectivo marca profundamente la experiencia de habitar el mundo. En escenarios como Yucatán, el dolor, el miedo y la incertidumbre frente al despojo, la pérdida y la contaminación vulneran a quienes deciden permanecer en su hogar, generando un dolor y desesperanza por un cambio. Ante ello, lo colectivo-comunitario emerge como herramienta de afrontamiento y estilo de vida, tal como señalan investigaciones en Latinoamérica y México (Leyva, et. al., 2008; Bautista et. al., 2022; Palma, 2024). Defender el territorio implica proteger no solo recursos naturales, sino memorias, saberes y derechos. Sin embargo, esta defensa expone a sus actores a opresión, acoso y amenazas, pese a buscar únicamente preservar la vida comunitaria, silenciando su canto.
Dra. Tatiana de Jesús Marrufo Cardeña Lic. Carlos Enrique Briceño Rodriguez

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Donaxi Hernandez VichidoLUNA SIERRA RICARDO IVANTELLEZ MENDOZA CRISTINAVASQUEZ MARTINEZ RIGO LEVIT
Aula 10402 · 05:40 pm - 05:59 pm
Comparar la relación entre la percepción religiosa y el acto de la donación voluntaria como un acto motivado desde la fe, encontrando la consistencia entre la actitud que favorece la intensión de donación y el pensamiento personal sobre la postura de su religión ante el mismo acto.
El presente estudio se derivó de las actividades realizadas mediante el programa de práctica profesional crítica llamado Donando Vida insertado en Conexión Colectiva: Hablemos entre vecinos, de la Facultad de Psicología de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Los ejes transversales atendidos del programa que fueron atendidos son: Salud, educación, cultura y su impacto en la generación de proyectos de impacto social, mismos que se han trabajado durante 4 años con investigación, impartición de talleres a publico en general, acompañando a diversas campañas de donación en el sector público y privado, entre otras. Derivado de investigaciones anteriores, se busca en esta ocasión dar respuesta a las siguientes preguntas de investigación. ¿La religión determina la intención de donar sangre, órganos y tejidos?, ¿Qué religión permite que sus profesantes donen o reciban sangre, órganos y tejidos sin restricción?, ¿Es posible encontrar relación entre la intención de donar sangre, órganos y tejidos, y el profesar alguna religión?, ¿Cuál es la postura religiosa ante la cultura de la donación? Y finalmente, ¿Afecta al índice de posibles y futuros donadores voluntarios? Como parte del eje, se trabajó con las ideologías religiosas de diferentes grupos como: cristianismo, catolicismo, Testigos de Jehová, judaísmo, mormones y musulmanes, donde mediante el análisis de los postulados hallados en sus respectivos Libros Sagrados, colaborando con representantes de cada fe, se determinó la postura favorable o no de cada una y la perspectiva ante la Donación de sangre, órganos y tejidos como acto altruista. Ante este panorama, se planteó estudiar el tema desde la perspectiva en poblaciones de Adultos Jóvenes en Puebla, tomando a consideración el intercambio cultural, social y académico que ocurre debido al alto índice poblacional, específicamente 126 personas por kilómetro cuadrado de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía
El diseño de investigación se enmarca en un análisis longitudinal transversal, exploratorio y descriptivo en la intención de lograr una mayor comprensión del fenómeno. Los participantes y rasgos de inclusión fueron jóvenes adultos en la ciudad de Puebla contactados en diferentes sitios de conexión como son: asociaciones religiosas, instituciones educativas y centros de donación de sangre. La recopilación de datos para la creación del instrumento se llevó a cabo a través del análisis de contenido de los libros sagrados de cada religión y entrevistas personales in situ a representantes de cada templo. Posteriormente se elaboró un instrumento de creación propia que constó de tres partes de información: Estudio sociodemográfico, creencias personales referentes a su fe y el conocimiento e intención de donar sangre, órganos y tejidos en diferentes circunstancias. Para el análisis de los resultados se utilizaron SPSS y Excel. Se utilizó el análisis de contenido para los textos sagrados.
Los resultados obtenidos para esta investigación, se centra en tres partes. La primera referente a la revisión documental documental, se observa que la postura tiende a preservar la vida, a través de los mecanismos que las personas elijan, siempre y cuando no afecte de forma significativa la vida de quien le provee. Adicionalmente y derivado de las entrevistas, se plantean dos posturas: La primera, considera de manera unánime como un acto en favor de la Fe la donación de órganos y tejidos. La segunda, con relación a la recepción de órganos y tejidos, no presenta ninguna variación entre religiones salvo la referente a los Testigos de Jehová, mismos que plantean limitantes en la recepción mas no la abstinencia. La tercera, con relación a la actitud de donar y los conocimientos de los feligreses, se muestra una tendencia hacia la apertura de la donación, sin embargo, no es visto como algo que esté asociado con lo que dicta su religión, siendo la intensión de donar un acto propio.
Desde las perspectivas religiosas analizadas, los actos voluntarios como la donación de sangre, órganos y tejidos es un acto defendido, motivado a favor de la fe y la conservación de la vida, no atentando contra la integridad, su fe o espiritualidad y alentando los actos a favor del otro, concluyendo que la voluntad para ser donador radica en la intensión personal. Se encontraron similitudes con los resultados obtenidos en los años 22 al 24 en contraste con los obtenidos en 25-26 en donde no existe una diferencia significativa en la intensión de donar sangre, órganos o tejidos y las personas que profesan alguna fe o no.
LUNA SIERRA RICARDO IVAN TELLEZ MENDOZA CRISTINA VASQUEZ MARTINEZ RIGO LEVIT

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Renata González AlmedaSayd Alejandro Valdez Lira
Aula 10403 · 05:40 pm - 05:59 pm
Analizar la relación entre las estrategias de regulación emocional y los niveles de ansiedad y depresión en universitarios con diagnóstico previo.
La ansiedad y la depresión son algunos de los problemas de salud mental más frecuentes entre los estudiantes universitarios y pueden afectar de manera importante su bienestar emocional, su desempeño académico y su vida cotidiana. La etapa universitaria implica múltiples cambios y exigencias, como el aumento de la carga académica, la presión por el futuro profesional y las relaciones sociales, lo que puede generar altos niveles de estrés. Estas dificultades suelen ser más intensas en estudiantes que ya cuentan con un diagnóstico previo de ansiedad o depresión, ya que pueden experimentar recaídas o un aumento de los síntomas ante estas demandas. En este contexto, la regulación emocional juega un papel fundamental. La regulación emocional se refiere a la forma en que las personas identifican, comprenden y manejan sus emociones en situaciones difíciles. Algunas estrategias ayudan a enfrentar mejor los problemas, como reinterpretar una situación de manera más positiva o aceptar las emociones sin juzgarlas. En cambio, otras estrategias pueden resultar poco útiles o incluso perjudiciales, como guardar las emociones, evitar los problemas o pensar repetidamente en lo negativo. Estudios previos han mostrado que el uso frecuente de estrategias poco adaptativas se relaciona con mayores niveles de ansiedad y depresión, mientras que el uso de estrategias adaptativas se asocia con un mejor equilibrio emocional. En México, y específicamente en el estado de Coahuila, aún existe poca investigación que analice estas variables en estudiantes universitarios, a pesar de que las universidades han reportado un aumento en la demanda de atención psicológica. Contar con información local es importante para comprender mejor las necesidades reales de los estudiantes y diseñar apoyos acordes a su contexto.
Estudio cuantitativo, no experimental, transversal y de alcance correlacional, cuyo objetivo fue analizar la relación entre la regulación emocional y los niveles de ansiedad y depresión en estudiantes universitarios con diagnóstico previo. La muestra fue de 638 estudiantes universitarios de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), provenientes de sus tres unidades académicas. La selección de los participantes se realizó mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia. Como criterios de inclusión se consideró que los estudiantes estuvieran inscritos en algún programa de licenciatura al momento del estudio y que reportaran contar con un diagnóstico previo de ansiedad y/o depresión, este dato se obtuvo como un reactivo dentro del instrumento en el apartado de datos generales. La participación fue voluntaria y anónima. Se aplicó la Escala Hospitalaria de Ansiedad y Depresión (HADS). Este instrumento consta de 14 reactivos, distribuidos en dos subescalas: ansiedad (7 ítems) y depresión (7 ítems), con un formato de respuesta tipo Likert de cuatro opciones, la confiabilidad fue de .90. Se aplicó también la Escala de Regulación Emocional de Wong y Law (WLEIS), específicamente en la dimensión relacionada con la regulación de las propias emociones. Esta escala evalúa la capacidad percibida para manejar y modificar los estados emocionales de manera adecuada, utilizando un formato de respuesta tipo Likert, la confiabilidad fue de.85. Los datos fueron recolectados mediante un formulario electrónico a través del Programa Institucional de Tutorías de la UA de C, se solicitó el consentimiento informado de las y los participantes. Los datos fueron análisis con estadísticos descriptivos, prueba de hipótesis de normalidad con el test de Shapiro-Wilk y análisis correlación de Pearson, estos análisis fueron procesados en el paquete estadístico JASP.
Los resultados muestran, en primer lugar, que las dimensiones de la regulación emocional evaluadas por la escala WLEIS se relacionan positivamente entre sí, con coeficientes que van de moderados a altos. Por ejemplo, la evaluación de las propias emociones se relaciona de manera significativa con la evaluación de las emociones de otros (r = .46, p < .001) y con el uso de las emociones (r = .55, p < .001). Asimismo, la regulación de las emociones se asocia con el uso de las emociones (r = .50, p < .001). Estos valores indican que las habilidades emocionales tienden a presentarse de forma conjunta: quienes manejan mejor un aspecto emocional suelen hacerlo también en otros. En relación con la ansiedad, se identificaron correlaciones positivas pero de magnitud baja con las dimensiones de la regulación emocional. Los coeficientes oscilaron entre r = .14 y r = .23. En particular, la regulación de las emociones mostró la asociación más alta con ansiedad (r = .23, p < .001), mientras que la evaluación de las propias emociones presentó una correlación menor (r = .18, p < .01). Aunque estas relaciones son débiles, indican que en estudiantes con diagnóstico previo, la experiencia de ansiedad puede coexistir con una mayor conciencia emocional, posiblemente asociada a la vigilancia constante de los estados internos. Por otro lado, la depresión presentó correlaciones positivas moderadas con todas las dimensiones de la regulación emocional, con coeficientes que van de r = .37 a r = .45 (p < .001). La relación más alta se observó entre depresión y uso de las emociones (r = .45), seguida de regulación emocional (r = .42). Estos resultados sugieren que, en esta población, la sintomatología depresiva se asocia de manera más consistente con los procesos emocionales evaluados.
Los resultados del presente estudio permiten concluir que la regulación emocional se encuentra significativamente relacionada con los niveles de ansiedad y depresión en estudiantes universitarios de la UAdeC que reportaron un diagnóstico previo. En esta población, las habilidades emocionales muestran un patrón integrado, lo que indica que la capacidad para comprender, usar y regular las emociones funciona de manera conjunta. Asimismo, se observó una estrecha relación entre ansiedad y depresión, confirmando la alta comorbilidad de ambos problemas emocionales en universitarios con antecedentes diagnósticos. Los hallazgos sugieren que, aun en presencia de un diagnóstico previo, la regulación emocional representa un proceso psicológico relevante que puede influir en la experiencia y mantenimiento de la sintomatología ansioso-depresiva. En este sentido, fortalecer las estrategias de regulación emocional podría constituir un elemento clave en el diseño de programas de prevención, acompañamiento psicológico e intervención clínica dirigidos a estudiantes universitarios con problemas de salud mental.
Sayd Alejandro Valdez Lira

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Brenda Gabriela Sánchez TrejoMayra Nayeli Moreno GarcíaAna Elena del Bosque FuentesElsa Guadalupe López Morales
Aula 10305 · 05:40 pm - 05:59 pm
Analizar las concepciones de evaluación educativa que tienen las y los estudiantes de la carrera de psicología al finalizar la asignatura de Evaluación Constructivista en el Ámbito Educación, Desarrollo y Docencia.
Hablar de evaluación implica considerar diferentes factores relacionados en torno a ella, lo que refiere, por un lado, un término polisémico en el sentido de que se asocia con otros términos como calificación, valoración, juicio, comparación, entre otros, así como también suele hacer referencia a un resultado o a un proceso, además de que, por lo general se considera que en la educación, quien evalúa es el docente y lo que se evalúa es al estudiantado. Esta situación denota una cultura de la evaluación más relacionada con los resultados y con una calificación, lo que deja de lado la importancia de la evaluación como un proceso que no solamente se dirige al estudiante, sino que también considera al propio docente en relación con sus estrategias, actitudes, incluso la interacción con sus alumnos y el ambiente que establece en el aula; asimismo, la evaluación también puede dirigirse a los programas y sus contenidos y, en cuanto a los estudiantes, priorizar el aprendizaje al evaluar. Por lo anterior, es importante destacar que en el ámbito de la psicología educativa el concepto de evaluación se ha transformado desde una visión tradicional hacia una enfocada en la reflexión y formación situada en el contexto de aprendizaje. Dicho cambio involucra no solo a los docentes sino que también a los estudiantes, quienes es necesario también asuman esta visión constructivista de la evaluación para trasladarla al ámbito profesional en su futura labor educativa.
Se realizó un estudio transversal, de alcance descriptivo con enfoque mixto secuencial, con un solo momento de medición al finalizar la asignatura. El muestreo fue no probabilístico, por conveniencia, dando como resultado una muestra conformada por 91 alumnos de la materia “Evaluación Constructivista” (37 hombres y 54 mujeres) de la carrera de psicología de la FES Iztacala, pertenecientes a seis grupos diferentes de los semestres 2024-2 a 2026-1 (enero de 2025 a noviembre de 2026, las mediciones fueron en cada semestre con grupos distintos), el rango de edad fue de 20 a 43 años (????̄= 22). Los criterios de inclusión fueron que los estudiantes hayan cursado la materia indicada y que hayan respondido el instrumento completo al final de cada semestre, además de que brindaran su consentimiento para participar en la investigación. No se tomaron en cuenta a los participantes que no respondieron de manera completa el instrumento. La recolección de la información se realizó por medio de un cuestionario que se aplicó al término de la asignatura, en él se preguntaba a los estudiantes sobre el concepto de evaluación educativa en sus propias palabras y, si al final de la materia, consideran que cambió su definición inicial, pidiendo la argumentación de esta respuesta.
Para alcanzar el objetivo planteado en primera instancia se les preguntó a los estudiantes su definición de evaluación educativa una vez que cursaron la asignatura, el análisis de las respuestas permitió identificar que el 83.5% de ellos la describieron como un proceso sistemático e intencional, sin embargo, dentro de las respuestas se encuentran algunas más complejas que contemplan un mayor número de elementos involucrados en la evaluación tales como el uso de técnicas, estrategias e instrumentos, la toma de decisiones en las estrategias de enseñanza y el currículum, la importancia de la retroalimentación, las etapas de la evaluación y los diferentes factores y actores involucrados (27.4%). Aunado a ello resaltan algunas respuestas que identifican la evaluación como únicamente relacionada con el aprendizaje (23%) y las afines a la enseñanza (3.2%). El 16.5% restante que no describe a la evaluación como un proceso la identificó como un método o herramienta para determinar si se lograron los objetivos de aprendizaje, una forma para mejorar la educación o el aprendizaje, e inclusive la describieron como costosa o de manera tautológica. Asimismo, se les preguntó si su definición había cambiado después de cursar la asignatura, para ello se realizaron tres categorías: el 87.9% contestó de manera positiva; 11% medianamente; y 1.1% no hubo cambios. Con respecto a la primera categoría los alumnos mencionaron en su mayoría que previo a cursar la asignatura consideraban la evaluación como sinónimo de calificación, que se brindaba al final de una unidad o periodo educativo, por medio de productos finales o exámenes, que únicamente se realizaba de manera unidireccional del docente al alumno; una vez que concluyen el proceso de formación el estudiantado identifica que la evaluación es “mucho más compleja que un número y ya”, el concepto de evaluación es más claro y comprenden que existen diferentes momentos, tipos, técnicas e instrumentos de evaluación, así como que su función no es meramente certificadora sino que favorece el aprendizaje, la enseñanza, el currículum y a la institución; además indican que pueden identificar que la evaluación es inseparable de la enseñanza y el aprendizaje y que existe fundamento científico para sustentarlo.
En general se identifica que los estudiantes que respondieron el instrumento, tuvieron cambios favorables en la definición de evaluación educativa a posteriori de cursar la asignatura de evaluación constructivista. Resalta que a pesar de ser estudiantes universitarios, mantienen preconcepciones de una evaluación positivista y unidireccional en donde el docente es el que establece criterios y porcentajes y el alumno es el único evaluado, teniendo como finalidad la derivación de una calificación numérica que será sinónimo de su aprendizaje. Previo a la formación, los estudiantes no identificaban las etapas en el proceso, los tipos o los instrumentos de evaluación, a excepción del examen y listas de cotejo, a pesar de que se encuentran en los últimos semestres de la carrera. Estos resultados destacan la importancia de la formación de psicólogos educativos del país que profundicen y reflexionen en elementos sustanciales de sus funciones, considerando la importancia de una evaluación constructivista.
Mayra Nayeli Moreno García Ana Elena del Bosque Fuentes Elsa Guadalupe López Morales

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Maya Yvanna Polanco SolorzanoJorge Francisco Sánchez - Jofras
Aula 10308 · 05:40 pm - 05:59 pm
Analizar cómo las prácticas artísticas y educativas implementadas en albergues para población migrante en la frontera México–Estados Unidos contribuyen al bienestar psicosocial de niños y niñas migrantes, particularmente en términos de regulación emocional, fortalecimiento de la agencia infantil y promoción del ejercicio de sus derechos humanos en contextos de vulnerabilidad.
Los niños, niñas y adolescentes en condiciones de movilidad se encuentran en una doble situación de vulnerabilidad derivada de su etapa de desarrollo y de su estatus migratorio. Esta condición incrementa su exposición a riesgos y exige una protección específica y diferenciada de sus derechos humanos por parte del Estado y de los sistemas de protección social. Durante la infancia y la adolescencia, el desarrollo físico, emocional y social se encuentra en proceso de consolidación, lo que genera una mayor dependencia del cuidado y la protección de personas adultas y de entornos seguros. Sin embargo, los procesos de desplazamiento forzado suelen caracterizarse por la inestabilidad, la precariedad y la ruptura de redes de apoyo, lo que intensifica dicha vulnerabilidad. En este contexto, la niñez migrante enfrenta una alta probabilidad de experimentar experiencias adversas en la infancia. La exposición prolongada a eventos potencialmente traumáticos, especialmente en ausencia de medidas de protección adecuadas, puede generar efectos negativos significativos en la salud física y mental. Diversas investigaciones han señalado que una mayor incidencia de estas experiencias se asocia con un incremento en la probabilidad de desarrollar problemáticas de salud mental, las cuales suelen presentarse de manera acumulativa y con efectos dependientes de la intensidad, la frecuencia y la duración de la exposición. Durante la niñez y la adolescencia, las consecuencias psicosociales más frecuentes incluyen alteraciones conductuales, dificultades emocionales, afectaciones en el ámbito escolar, como bajo rendimiento académico y dificultades de aprendizaje, así como problemáticas sociales relacionadas con el aislamiento, la adaptación y las relaciones interpersonales. Estas consecuencias impactan directamente en el bienestar psicosocial de la niñez migrante, subrayando la necesidad de intervenciones externas orientadas a la reconstrucción del bienestar psicosocial individual y colectivo.
El análisis de las prácticas artísticas y educativas implementadas en albergues para población migrante se sustenta en un enfoque de buenas prácticas, tomando como referencia el Programa de Gestión de las Transformaciones Sociales (MOST) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (2023), así como lineamientos de la experiencia internacional en el ámbito. De acuerdo con el Ministerio de Educación y Formación Profesional de España (2023), una buena práctica se define como una intervención innovadora que ofrece soluciones nuevas y creativas para abordar problemáticas específicas. La adopción de este enfoque permite identificar métodos efectivos, ejemplos concretos y herramientas prácticas que contribuyen a la provisión de servicios sociales de calidad. Este enfoque metodológico tiene como objetivo garantizar la creación de condiciones adecuadas para el respeto de la integridad física y psicosocial de las personas participantes. Asimismo, requiere la participación de profesionales con formación especializada en áreas como la educación o el trabajo social. Las buenas prácticas se refieren a programas o actividades que han demostrado ser eficaces y que son altamente valoradas por las personas participantes, al generar resultados positivos como la inclusión, la integración comunitaria y el reconocimiento de los derechos humanos. La presente investigación analiza buenas prácticas relacionadas con la atención de niños, niñas y familias migrantes albergadas en la ciudad de Tijuana, México. La población atendida incluye principalmente personas provenientes de Centroamérica y el Caribe que han ingresado a México con el objetivo de solicitar asilo en Estados Unidos. Algunas de estas personas han sido detenidas o retornadas por autoridades migratorias, mientras que otras han permanecido en territorio mexicano como consecuencia de políticas migratorias restrictivas, como Remain in Mexico y el Título 42 implementado durante la pandemia por COVID-19.
Los resultados del estudio indican que las intervenciones artísticas y educativas implementadas en albergues para población migrante generan efectos positivos en el bienestar psicosocial de niños y niñas migrantes en la frontera México–Estados Unidos. En contextos marcados por precariedad, incertidumbre jurídica y exposición a riesgos, estas prácticas operan como espacios psicosociales seguros que atienden necesidades emocionales, relacionales y de desarrollo. En primer lugar, las actividades artísticas y educativas facilitan la expresión emocional y la elaboración simbólica de experiencias adversas. A través del juego, el dibujo y la narración de historias, los niños expresan emociones asociadas al miedo, la inseguridad y la necesidad de protección. Estas prácticas permiten canalizar tensiones internas, favorecer la regulación emocional y reducir niveles de ansiedad, especialmente cuando el lenguaje verbal resulta insuficiente para comunicar vivencias complejas. En segundo lugar, las intervenciones contribuyen al desarrollo de habilidades psicosociales, como la identificación emocional, la reflexión sobre experiencias propias y el fortalecimiento de la autoestima. Asimismo, el acceso a actividades educativas mitiga la interrupción escolar derivada de la movilidad, favoreciendo la continuidad del aprendizaje y el desarrollo integral. Otro hallazgo relevante es el fortalecimiento de los vínculos sociales y comunitarios. La participación en actividades grupales reduce el aislamiento, promueve la interacción entre pares y favorece el sentido de pertenencia tanto en niños como en sus familias. La inclusión de cuidadores en algunas dinámicas fortalece redes de apoyo y contribuye al bienestar familiar. Finalmente, los resultados muestran que estas prácticas promueven la agencia infantil al permitir la participación activa, la expresión de deseos y aspiraciones, y el reconocimiento de situaciones que afectan su bienestar. En conjunto, las intervenciones artísticas y educativas se consolidan como estrategias de apoyo psicosocial que favorecen la resiliencia, la dignidad y el bienestar integral de la niñez migrante.
Los hallazgos subrayan la relevancia de las buenas prácticas implementadas por organizaciones de la sociedad civil, en colaboración con organismos internacionales, como estrategias clave para la atención psicosocial de esta población. En particular, las intervenciones artísticas y educativas muestran un impacto positivo en el bienestar psicosocial de niños y niñas migrantes, al generar espacios seguros que promueven la expresión emocional, el fortalecimiento de la agencia infantil y la vivencia temporal de una vida digna. Estas prácticas contribuyen a preservar dimensiones fundamentales de la dignidad humana, tales como la posibilidad de decidir, el acceso a condiciones materiales básicas y la protección frente a experiencias de humillación. Si bien la responsabilidad principal de garantizar los derechos humanos recae en el Estado, el estudio evidencia una brecha significativa entre el marco jurídico formal y su aplicación sustantiva, particularmente en contextos de movilidad humana.
Jorge Francisco Sánchez - Jofras

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Oscar Armando Esparza Del VillarPriscila Montañez AlvaradoMarisela Gutiérrez VegaAna del Refugio Cervantes HerreraLucía Nereth Quintana Moye
Aula 10401 · 05:40 pm - 05:59 pm
Comparar la relación directa e indirecta entre la afectación por COVID-19 y la ideación y comportamiento suicida, mediante modelos de ecuaciones estructurales, con el fin de identificar implicaciones metodológicas y preventivas para la detección del riesgo suicida.
La pandemia por COVID-19 representó una crisis sanitaria y psicosocial sin precedentes, con efectos significativos en la salud mental de la población (Su et al., 2024). Diversos estudios han documentado incrementos en síntomas de ansiedad, depresión y malestar emocional asociados a la incertidumbre, el aislamiento social, las pérdidas y la disrupción de la vida cotidiana (Aranda & Rodríguez-Cuevas, 2021; Penninx et al., 2022). En este contexto, el suicidio se ha consolidado como un problema prioritario de salud pública, particularmente en regiones con vulnerabilidades estructurales previas. Si bien se ha planteado que la afectación por COVID-19 puede incrementar el riesgo suicida (Jerónimo et al., 2021), la evidencia sugiere que esta relación no es necesariamente directa. Desde una perspectiva psicológica, el impacto de eventos adversos de gran escala suele expresarse a través de alteraciones en la salud mental, siendo la depresión y la ansiedad dos de los indicadores más consistentemente asociados con la ideación y el comportamiento suicida (de Moura et al., 2022). No obstante, pocos estudios han comparado de manera explícita la magnitud de la relación directa entre la afectación por COVID-19 y el suicidio frente a modelos que consideran rutas indirectas a través del malestar psicológico. El análisis mediante modelos de ecuaciones estructurales permite contrastar estas relaciones de forma simultánea, estimando tanto el peso de las asociaciones como la varianza explicada del suicidio bajo diferentes especificaciones causales. Este enfoque resulta particularmente relevante desde una perspectiva preventiva, ya que permite identificar si el riesgo suicida asociado a la pandemia se manifiesta de forma inmediata o si emerge principalmente a partir del deterioro de la salud mental. El presente trabajo se inserta en esta línea, con especial interés en el suicidio como variable central de análisis.
Se realizó un estudio cuantitativo, transversal y analítico. La muestra estuvo conformada por 969 participantes residentes del estado de Chihuahua, de los cuales el 80.2% habitaba en Ciudad Juárez y el 19.8% en el municipio de Chihuahua. La recolección de datos se llevó a cabo entre febrero y abril de 2021. El rango de edad fue de 18 a 85 años (M = 34.12, DE = 14.40). En cuanto al estado civil, el 48.8% reportó estar soltero(a), el 43.3% casado(a) o en unión libre, el 4.4% divorciado(a), el 2.4% separado(a) y el 1.1% viudo(a). Respecto a la situación ocupacional, el 67.2% indicó encontrarse laborando y el 34.3% ser estudiante al momento de la aplicación. Se utilizaron instrumentos de autorreporte para evaluar la afectación por COVID-19, ansiedad, depresión e ideación y comportamiento suicida, los cuales se modelaron como variables latentes. El procedimiento se realizó mediante aplicación voluntaria y anónima, garantizando la confidencialidad y el cumplimiento de principios éticos para investigación con seres humanos. El análisis de datos se efectuó mediante modelos de ecuaciones estructurales. Se estimaron dos modelos: el primero evaluó la relación directa entre la afectación por COVID-19 y el suicidio; el segundo incorporó ansiedad y depresión como variables intermedias. Se analizaron coeficientes estandarizados y la varianza explicada de la ideación y comportamiento suicida en cada modelo.
Se estimaron dos modelos de ecuaciones estructurales con el propósito de contrastar la relación directa e indirecta entre la afectación por COVID-19 y la ideación y comportamiento suicida. En el Modelo 1, que evaluó exclusivamente la relación directa, la afectación por COVID-19 mostró una asociación positiva de magnitud pequeña con la ideación y comportamiento suicida (β = .23). La varianza explicada fue limitada, explicando únicamente el 5% del suicidio (R² = .05), lo que sugiere que la afectación por la pandemia, considerada de manera aislada, tiene un poder explicativo reducido sobre este fenómeno. En el Modelo 2, al incorporar ansiedad y depresión como variables intermedias, la afectación por COVID-19 mostró asociaciones elevadas con la ansiedad (β = .86; R² = .75) y con la depresión (β = .95; R² = .91). A su vez, la depresión presentó una asociación positiva de magnitud moderada con la ideación y comportamiento suicida (β = .50), mientras que la ansiedad mostró una relación positiva de baja magnitud (β = .08). De manera conjunta, el Modelo 2 explicó el 33% de la varianza de la ideación y comportamiento suicida (R² = .33), representando un incremento sustancial respecto al modelo de relación directa. La comparación entre ambos modelos indica que la relación entre la afectación por COVID-19 y el suicidio se fortalece notablemente cuando se consideran indicadores de malestar psicológico, particularmente la depresión, evidenciando que el impacto de la pandemia sobre el suicidio se expresa principalmente a través de cambios en la salud mental.
Los resultados muestran que la relación entre la afectación por COVID-19 y la ideación y comportamiento suicida es limitada cuando se analiza de forma directa, pero se incrementa de manera sustancial al considerar la ansiedad y, especialmente, la depresión. Desde una perspectiva metodológica, estos hallazgos resaltan la importancia de evaluar modelos que integren indicadores de salud mental para comprender el riesgo suicida en contextos de crisis sanitaria. Desde un enfoque preventivo, los resultados sugieren que la detección y atención temprana de síntomas depresivos y ansiosos pueden ser estrategias clave para la identificación del riesgo suicida asociado a eventos de alto impacto como la pandemia por COVID-19.
Priscila Montañez Alvarado Marisela Gutiérrez Vega Ana del Refugio Cervantes Herrera Lucía Nereth Quintana Moye

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Mayra Alejandra De La Cruz LovioNorma Angelica Egurrola CoronadoFarah Zadaky Méndez Robles
Aula 10306 · 05:40 pm - 05:59 pm
Identificar cómo se relacionan la calidad del sueño y el estrés académico en estudiantes universitarios, considerando la influencia mutua entre ambos factores.
La calidad del sueño y el estrés académico son factores determinantes en el bienestar y rendimiento de los estudiantes universitarios. Dormir adecuadamente favorece la regulación emocional y el desempeño cognitivo, mientras que el estrés excesivo puede alterar el descanso y generar consecuencias negativas en la salud física y mental. Esta investigación tuvo como objetivo identificar la relación entre ambos factores en estudiantes de la Universidad de Sonora, campus Caborca. El estudio se desarrolló con un enfoque cuantitativo de tipo descriptivo y diseño no experimental. La recolección de datos se realizó mediante un formulario digital que integró dos instrumentos: el Cuestionario de Pittsburgh, para evaluar la calidad del sueño, y el Inventario SISCO de Estrés Académico, para identificar niveles y factores de estrés. La muestra estuvo conformada por 93 estudiantes de diferentes carreras y semestres, con edades entre 18 y 23 años. Los resultados mostraron que el 45.7% de los estudiantes se acuesta después de la medianoche y duerme entre 5 y 7 horas por noche. El 58.5% calificó la calidad de su sueño como “regular” y un 23.4% como “bastante mala”. En cuanto al estrés académico, el 89.4% reportó preocupación o nerviosismo durante el semestre, y el 53.2% señaló sobrecarga de tareas como fuente de estrés. Además, el 28.7% manifestó sentir ansiedad o angustia “casi siempre” y un porcentaje similar (36.2% y 28.7%) refirió problemas de concentración. Aunque el estrés académico no mostró un impacto directo en la calidad del sueño, sí influyó de manera significativa en el ámbito emocional, psicológico y académico de los estudiantes universitario. Estos hallazgos resaltan claramente la necesidad de implementar estrategias efectivas de afrontamiento, higiene del sueño y gestión adecuada de las emociones, con el fin de mejorar tanto el descanso como el bienestar integral de los universitarios.
La investigación se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo de tipo descriptivo, ya que no se manipuló ninguna variable, sino que se analizó la relación entre la calidad del sueño y el estrés académico en estudiantes universitarios del campus Caborca de la Universidad de Sonora (UNISON). La recolección de datos se realizó mediante un formulario digital que incluyó dos instrumentos estandarizados: el Cuestionario de Pittsburgh, para evaluar la calidad del sueño, y el Inventario SISCO de Estrés Académico, utilizado para identificar el nivel y los factores asociados al estrés académico. La muestra estuvo conformada por estudiantes de segundo semestre de las licenciatura en Educación, Ingeniería Minera e Ingeniería Industrial y de Sistemas, así como por estudiantes de octavo semestre de las licenciaturas en Psicología y Químico Biólogo Clínico. Los participantes tenían edades entre los 18 y 23 años. Los datos obtenidos fueron analizados cuantitativamente con el objetivo de describir la frecuencia y la relación entre las variables estudiadas. Este análisis permitió identificar patrones relevantes entre la calidad del sueño y el nivel de estrés académico en la población universitaria evaluada.
La muestra estuvo conformada mayoritariamente por mujeres (61.7%), con edades entre los 18 y 23 años, destacando los 22 años como la edad más frecuente (27.7%). Los participantes pertenecían principalmente a las licenciaturas en Psicología (27.7%), Químico Biólogo Clínico (25.5%) y Educación (22.3%). En cuanto al semestre, el 53.2% cursaba octavo semestre y el 46.8% segundo semestre, lo que permitió una comparación entre estudiantes de distintos momentos de la trayectoria académica. Respecto a la calidad del sueño, se identificaron hábitos de descanso poco favorables. El 45.7% reportó acostarse después de las 12 de la noche y solo una minoría lo hacía antes de las 10 p. m. En cuanto a la duración del sueño, la mayoría dormía menos de lo recomendado: el 25.5% dormía entre 5 y 6 horas y el 17% menos de 5 horas. Aunque un 19.1% logró dormir entre 7 y 8 horas, este grupo fue minoritario. Las principales dificultades para dormir estuvieron asociadas a factores académicos y contextuales. El 36.2% presentó problemas para dormir tres o más veces por semana debido a la necesidad de levantarse temprano, y el 34% reportó que la ansiedad o el estrés universitario afectó su sueño con la misma frecuencia. Asimismo, la exposición prolongada a pantallas fue un factor relevante, ya que el 57.4% experimentó problemas de sueño al menos una o dos veces por semana por esta causa. En términos generales, el 58.5% calificó su calidad de sueño como “regular” y el 23.4% como “bastante mala”. En relación con el estrés académico, el 89.4% de los estudiantes reportó haber experimentado preocupación o nerviosismo durante el semestre, predominando niveles altos de estrés: el 27.7% indicó el nivel máximo de preocupación y el 26.6% un nivel alto. La sobrecarga de tareas y las evaluaciones parciales se identificaron como fuentes frecuentes de estrés, siendo reportadas como estresantes “algunas veces” o “casi siempre” por más de la mitad de los participantes. Entre las reacciones al estrés, destacaron la ansiedad, la angustia y los problemas de concentración, los cuales se presentaron de manera recurrente en una proporción considerable de estudiantes, evidenciando el impacto del estrés académico en el bienestar emocional y cognitivo.
Los resultados de la investigación indican que, aunque se planteó una relación directa entre el estrés académico y la calidad del sueño, esta no se confirmó de manera significativa. Sin embargo, se evidenció que el estrés académico tiene un impacto importante en otras áreas del bienestar estudiantil, especialmente en el ámbito emocional y psicológico. La mayoría de los estudiantes reportó altos niveles de preocupación y nerviosismo durante el semestre, así como la presencia frecuente de ansiedad, angustia y dificultades de concentración. Aunque la calidad del sueño se mantuvo mayormente en niveles regulares, ambos factores afectan de maneras diferentes el bienestar de los estudiantes. Estos hallazgos resaltan la importancia de implementar estrategias que favorezcan la reducción del estrés académico y la promoción de hábitos saludables de sueño, con el fin de mejorar el desempeño académico y el bienestar integral.
Norma Angelica Egurrola Coronado Farah Zadaky Méndez Robles

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Jennifer Janette Hernández IbarrecheXimena Soria HernándezMiriam Iliana Veliz SalazarLuis Ernesto Solano BecerrilMayra Linné Almanza Sepúlveda
Aula 10307 · 05:40 pm - 05:59 pm
Evaluar el impacto de diferentes tipos de ausencias parentales, el sexo y su interacción en relación con el interés de continuar la educación superior en estudiantes guanajuatenses de 5to semestre de bachillerato (2019-2024).
La deserción escolar constituye un problema social grave en México, que se agudiza de la Educación Media Superior (EMS) a los Estudios Superiores (ES). Este fenómeno repercute de manera significativa en el bienestar general del país, al contribuir al incremento de la desigualdad, pobreza y exclusión social (Alvarez Rodriguez et al., 2025). De acuerdo con datos del INEGI (2024), a nivel nacional, durante el ciclo 2023-2024 la tasa de deserción académica en la EMS fue de 10.8, es decir que, por cada cien estudiantes matriculados, aproximadamente once abandonaron sus estudios antes de concluir el ciclo escolar. Una situación similar se presenta en el estado de Guanajuato, donde la tasa de deserción fue mayor que la media nacional, alcanzando un 12.3 (INEGI, 2024). Uno de los principales retos es identificar los múltiples factores de riesgo que limitan la continuidad educativa a nivel nacional. Este estudio se enfoca particularmente en los estudiantes de EMS del Estado de Guanajuato. En ese contexto, en otros estudios tanto en México como en el extranjero, se ha identificado que la inestabilidad de la presencia parental por razones como migración, abandono o muerte impactan la continuidad académica de los estudiantes (Amador, 2020; Cuaspa et al., 2023). Adolescentes que crecen sin la presencia del padre tienden a presentar un rendimiento académico más bajo y una mayor probabilidad de abandonar los estudios (Canales & De los Ríos, 2007), este impacto puede agravarse por factores de sexo, ya que en Latinoamérica es frecuente que los varones asuman el rol proveedor en la ausencia del padre (Canales & De los Ríos, 2007). La ausencia de ambos padres genera un mayor impacto en la continuación de sus estudios, seguido de la ausencia de la madre y, finalmente del padre (Liu & Hannum, 2023).
Un total de 239,970 estudiantes, de entre 16 y 18 años, M= 17 años (DE=. 47). 135,402 mujeres (56.4%) y 104,568 hombres (43.6%) participaron en este estudio con un diseño no experimental, de alcance correlacional-predictivo, tipo transversal. Los datos se obtuvieron de la encuesta SUREDSU (Sistema Único de Registro de Aspirantes a la Educación Superior de Guanajuato) aplicada anualmente por la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG) al estudiantado en quinto semestre de preparatoria del 2019-2024. Se realizaron análisis descriptivos para las variables demográficas edad, sexo, interés de seguir estudiando, regiones de Guanajuato según la SEG, ingreso mensual familiar y ausencia parental (se tomaron en cuenta únicamente a los estudiantes que tuvieran un solo tipo de ausencia parental, por lo que de la muestra inicial de 241,080 estudiantes se sacaron de análisis a 1,110). Se realizó una regresión logística binaria para examinar los efectos de la ausencia parental de uno o ambos padres: 0=sin ausencia, 1=fallecido, 2=prisión, 3=extranjero, así como el efecto del sexo: 0=mujer, 1=hombre, sobre el interés de continuar con los estudios superiores: 0= no, 1= sí y su interacción (sexo*estatus parental). Posteriormente se realizó un análisis de χ² solamente con los estudiantes que reportan no interés en seguir estudiando y que presentan algún tipo de ausencia parental (N =6,093), con el fin de explorar la asociación de cada tipo de ausencia (1=fallecido, 2=prisión, 3=extranjero) según las regionales de la SEG (1= Dolores Hidalgo, 2= San Luis de la Paz, 3= León, 4= Irapuato, 5=Celaya, 6=Abasolo, 7=Acámbaro).
El análisis de regresión logística binaria indicó que el modelo es estadísticamente significativo X2(5) = 797.28, p < .001, lo que sugiere que la ausencia parental y el sexo se asocian con la probabilidad de continuar estudiando. El efecto significativo de la ausencia parental sobre el interés de seguir estudiando se presentó en todas las categorías (ps < .001), lo que indica que cuando uno o ambos padres se encuentran ausentes, sin importar el tipo de ausencia, disminuye significativamente la probabilidad de interesarse en continuar los estudios. Además, se encontró que ser mujer aumenta la probabilidad de interesarse en continuar los estudios β= 0.27, (ES= 0.01), p < .001. La relación entre sexo y estatus parental fue también significativa β= -0.04, (ES=0.01), p= 005, lo o que indica que, en comparación con las mujeres, los hombres presentan una ligera reducción adicional en la probabilidad de interés por continuar estudios cuando existe algún tipo de ausencia parental. Aunque todos los tipos de ausencia parental se asociaron significativamente con el interés por continuar los estudios, es importante señalar que la migración fue la forma de ausencia parental más frecuente en la muestra N= 15,689 (53%), continuando con el fallecimiento de uno o ambos padres N= 10,608 (35.8 %), siendo la ausencia parental por privación de la libertad la de menor porcentaje N=3,325 (11.2%), lo que sugiere que la migración representa un contexto particularmente relevante en esta población. El análisis de χ² mostró una asociación estadísticamente significativa entre las regiones y el estatus parental, χ² (12) = 93.79, p < .001. Los porcentajes dentro de cada región evidenciaron diferencias en la distribución de los tipos de estatus parental. Por ejemplo, el estatus parental fallecido y prisión se presentó con mayor proporción en Irapuato (23.6% y 25.6 % respectivamente) en comparación con otras regiones. Mientras que el estatus parental extranjero se presentó con mayor proporción en Celaya (21.1%). No obstante, en todas las regiones el estatus parental extranjero fue el más recurrente (en todas arriba del 49%).
Se demostró que la ausencia parental, sin importar el tipo, impacta negativamente al interés de continuar la educación superior afectando principalmente a los hombres. Esto sugiere que no es solo el tipo de ausencia lo relevante, sino la falta de presencia parental en sí misma lo que afecta la trayectoria educativa, siendo más vulnerables los hombres. Previas investigaciones han mostrado que la ausencia de alguno de los padres desencadena patologías, conflictos, problemas, angustias o síntomas sociales para los hijos (Marcela et al., 2016), lo que repercute en que un estudiante pueda y/o quiera incorporarse al ámbito educativo (Amador, 2020). Este estudio contribuye a identificar a la ausencia parental como un factor de riesgo para el abandono escolar, y evidencia que la migración es la ausencia parental más frecuente en el estado de Guanajuato por lo que se deben guiar estrategias de apoyo psicosocial que disminuyan su impacto en la educación.
Ximena Soria Hernández Miriam Iliana Veliz Salazar Luis Ernesto Solano Becerril Mayra Linné Almanza Sepúlveda

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Irene Guadalupe Romero AmaroJaime Martin del Campo Rios (ID CNEIP: 681).
Aula 10404 · 05:40 pm - 05:59 pm
Determinar la relación entre consumo de videojuegos y las FE en estudiantes universitarios de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez en campus Ciudad Universitaria (UACJ-CU) entre los 18 y 25 años.
Los videojuegos pueden definirse como dispositivos o programas que permiten simular juegos mediante pantallas, con reglas y objetivos específicos orientados al entretenimiento, son experiencias interactivas que ofrecen múltiples posibilidades al jugador, como toma de decisiones, interacción constante y construcción de identidades virtuales. En los últimos años, los videojuegos se han consolidado como una de las principales formas de entretenimiento a nivel mundial, alcanzando un gran impacto económico y cultural. Un ejemplo es Grand Theft Auto V, que para 2018 había generado alrededor de 6 mil millones de dólares, superando a otros productos de entretenimiento como el cine, lo que evidencia la presencia permanente de los videojuegos en la vida. Por otro lado, las funciones ejecutivas (FE) son procesos cognitivos fundamentales para la autorregulación, planificación, control de impulsos y rendimiento académico. Estas funciones permiten monitorear y regular la conducta durante la realización de tareas complejas y son especialmente visibles en situaciones que demandan alta concentración. Investigaciones previas han mostrado posturas contrarias respecto a la relación entre videojuegos y FE. Algunos sugieren que ciertos videojuegos pueden favorecer el desarrollo de F.E como la atención o la flexibilidad cognitiva, sin embargo, otros advierten que un consumo excesivo podría asociarse con un deterioro en control de impulsos, dificultades sociales e interferencias académicas. En el contexto de la presente investigación, es necesario estudiar el fenómeno de la abstinencia a los videojuegos, viéndose en este estudio como la capacidad del individuo para disminuir o interrumpir de manera voluntaria el uso de estos, y no a un periodo clínico de privación. Es desde este enfoque que la abstinencia se relaciona con procesos de autorregulación, la modulación de la conducta frente a actividades altamente estimulantes y control inhibitorio, aspectos directamente relacionados con las F.E.
La muestra estuvo conformada por 70 estudiantes universitarios de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez Campus Ciudad Universitaria (UACJ-CU) seleccionados mediante un muestreo por conveniencia. Participaron alumnos de distintas carreras, sin distinción de sexo, genero, religión, etnia, área académica, semestre, avance o carga académica. Como criterio de exclusión se descartaron todos aquellos estudiantes que pertenecieran a otros campus de la UACJ, así como aquellos que no jugaban videojuegos. Se utilizaron dos instrumentos de evaluación. El primero fue el BRIEF-A (Inventario para la Evaluación Conductual de la Función Ejecutiva-Adultos) una prueba tipo Likert. Para esta investigación se utilizó la versión resumida de 47 ítems, estandarizada en población universitaria mexicana en el año 2024 por Rubio et.al, esta evalúa 6 factores relacionados con las Funciones Ejecutivas presentando una alta confiabilidad (α= 0.96). El segundo instrumento fue el Test de Dependencia de Videojuegos validada en población adolescente mexicana en el 2023 por Sánchez et.al, compuesta por 25 ítems de tipo Likert distribuidos en 4 factores con una confiabilidad alta (α= 0.94). Aunque el TDV fue estandarizado originalmente en adolescentes, su contenido resulta adecuado para la población universitaria. La aplicación de estos instrumentos se realizó mediante un formulario en línea (Microsoft FORMS) distribuido a través de invitaciones presenciales, redes sociales y plataformas institucionales. El formulario incluyo al principio un consentimiento informado que explicaba los objetivos del estudio, el tiempo estimado de aplicación (15 minutos), criterios de exclusión y datos de contacto de la responsable de la investigación y su asesor. La participación fue voluntaria, anónima y sin riesgos físicos o psicológicos con la posibilidad de abandonar cuando así lo deseasen. En total se respondieron 59 preguntas. Los datos fueron almacenados en hojas de Excel y analizados posteriormente mediante el software estadístico JASP usando el coeficiente de correlación de Pearson.
En las 70 respuestas obtenidas durante el tiempo designado a responder, se tiene que el 23% de los encuestados pertenecen a la edad de 23 años, mientras que, a menor medida, el 4% de los mismos tiene 19 (M= 21.57, SD=2.16). En cuanto al sexo, el 76% de la muestra correspondió al femenino y el 24% al masculino. Respecto a la identidad de género, el 70% se identificó como femenino, el 24% como masculino, el 4% como no binario y el 1% como género fluido. En cuestión del consumo de videojuegos, la edad promedio de inicio fue de 9 años, mientras que el promedio de las horas por semana jugadas es alrededor de 6.5 horas. El dispositivo más utilizado para jugar fue el celular (44%), seguido de consola (25%), computadora (25%) y tableta (6%). El género de videojuego más consumido fue el de acción (20%), seguido de simulación y agilidad mental (19% cada uno), arcade (12%), FPS y TPS (12%), RPG (11%) y, en menor medida, estrategia (8%). Se realizó un análisis correlacional mediante el coeficiente de Pearson para explorar la relación entre variables de F.E (control emocional, control, automonitoreo y organización) y factores de dependencia a los videojuegos (abstinencia, problemas por consumo, abuso y tolerancia, y dificultad de control). Los resultados no mostraron correlaciones significativas entre dichas F.E y la dependencia a los videojuegos. No obstante, se identificó una correlación positiva y significativa entre “memoria de trabajo” y “abstinencia” (r = 0.290*, p .015), donde, a mayor nivel de abstinencia, tiende a observarse un ligero aumento en el desempeño de la memoria de trabajo. Sin embargo, la fuerza de esta relación fue baja, y no se encontraron asociaciones significativas entre la memoria de trabajo y otros factores de consumo de videojuegos. Asimismo, no se encontraron relaciones, excepto entre “inhibición” y “abstinencia” en donde se mostró una correlación positiva y significativa (r = 0.383**, p .001), que sugiere que a mayor sea el tiempo de abstinencia, tiende a observarse un aumento significativo en la inhibición de la persona, reflejando un mejor control en impulsos y respuestas automáticas. Finalmente, el promedio general del BRIEF-A mostro una correlación positiva y significativa con la “abstinencia” (r = 0.296*, p .013), esto parece implicar que a mayor sea el nivel de abstinencia, existe una leve mejoría en las F.E a nivel general, sin embargo, tal fuerza de relación es significativamente baja.
Los resultados sugieren que un mayor nivel de abstinencia del consumo de videojuegos se asocia con una mejoría en la memoria de trabajo y la inhibición, lo que implica un mayor control de impulsos, mejor planificación, atención y autorregulación. La reducción del tiempo de juego parece favorecer la recuperación progresiva de las F.E, permitiendo el poder retomar actividades que requieren una concentración sostenida, véase de ejemplo, el estudio. Del mismo modo, la abstinencia a mayor nivel parece relacionarse con la disminución de posibles conductas obsesivas y la capacidad de resistir la gratificación inmediata de algunos videojuegos. A nivel general, la correlación entre abstinencia y el promedio de BRIEF-A indica una leve mejora del funcionamiento ejecutivo, sin embargo, la fuerza de estas relaciones fue baja, lo que sugiere la influencia de múltiples factores adicionales, como el contexto social, el estrés, el tiempo de aplicación o los hábitos de sueño.
Jaime Martin del Campo Rios (ID CNEIP: 681).

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Verónica Morales mezaCésar Domínguez González
Aula 10405 · 05:40 pm - 05:59 pm
Analizar el duelo por separación amorosa en mujeres como una experiencia encarnada y situada, con el fin de problematizar los modelos tanatológicos tradicionales y proponer categorías analíticas que amplíen la comprensión teórica y clínica del sufrimiento amoroso femenino.
El duelo por separación amorosa ha sido relegado históricamente a un lugar secundario dentro de la psicología clínica y la tanatología, al no corresponder con el modelo hegemónico que define la pérdida legítima a partir de la muerte física. Esta exclusión no es meramente teórica, sino política y epistemológica, pues contribuye a desautorizar formas de sufrimiento vinculadas a la pérdida relacional, afectiva y simbólica. En el caso de las mujeres, dicha deslegitimación se articula con mandatos de género que han naturalizado la entrega, el sacrificio y la disponibilidad emocional como rasgos constitutivos de lo femenino. Desde esta perspectiva, la ruptura amorosa no puede entenderse como un evento puntual ni como un proceso intrapsíquico lineal. Se trata, más bien, de una experiencia encarnada que impacta el cuerpo, reconfigura la vivencia del tiempo y desestabiliza el lenguaje con el que se nombra la propia existencia. La tanatología tradicional, centrada en modelos etapistas y universalizantes, resulta insuficiente para dar cuenta de estas transformaciones, al ignorar las condiciones simbólicas y materiales que organizan la experiencia femenina del duelo. Esta ponencia presenta los resultados de una investigación cualitativa con enfoque feminista-fenomenológico, basada en entrevistas en profundidad a mujeres adultas que atravesaron una separación amorosa reciente. El análisis permitió construir categorías analíticas que desplazan los marcos normativos del duelo y abren una comprensión situada del sufrimiento amoroso. Entre los principales aportes se identifican categorías emergentes como el despertar del tiempo propio y la modulación sincrónica del existir, las cuales amplían el campo teórico de la tanatología y proponen nuevas claves para la comprensión clínica del duelo amoroso femenino como proceso de transformación existencial y producción de sentido.
El estudio se desarrolló desde un enfoque cualitativo con orientación fenomenológica y perspectiva feminista, alineado con el objetivo de comprender el duelo por separación amorosa como una experiencia encarnada y situada en mujeres. Este enfoque permitió priorizar la experiencia vivida y la producción de conocimiento situado, evitando la aplicación de modelos explicativos previos o universalizantes. La muestra estuvo conformada por mujeres adultas que atravesaron una separación amorosa significativa en el último año. Se utilizó un muestreo intencional basado en criterios de pertinencia experiencial. Los criterios de inclusión fueron: ser mayor de edad, haber vivido una separación amorosa reciente y contar con disposición para narrar su experiencia. Se excluyeron casos en los que la separación ocurrió en un periodo distante o en los que se identificó una crisis psiquiátrica aguda durante el primer contacto. La participación fue voluntaria y se realizó mediante una invitación informativa inicial, en la que se explicó el propósito del estudio, el carácter confidencial de la información y el derecho a retirarse en cualquier momento. Todas las participantes otorgaron su consentimiento informado previo a la entrevista. Se implementaron medidas de cuidado ético como el uso de seudónimos, el resguardo de la información y la atención al bienestar emocional durante las entrevistas. El procedimiento incluyó cuatro etapas: contacto inicial, consentimiento informado, entrevistas en profundidad de carácter semiestructurado y transcripción literal del material empírico. Las entrevistas se orientaron a explorar la vivencia corporal del duelo, la reorganización de la temporalidad y los cambios en el lenguaje narrativo. El análisis de los datos se realizó mediante un proceso interpretativo fenomenológico, identificando unidades de sentido que fueron organizadas en ejes experienciales y categorías analíticas emergentes. Dado el enfoque cualitativo del estudio, no se emplearon pruebas estadísticas. Los resultados se presentan a partir de categorías interpretativas ilustradas con fragmentos narrativos.
El análisis fenomenológico de las entrevistas permitió identificar un conjunto de categorías analíticas y emergentes que dan cuenta del duelo por separación amorosa como una experiencia encarnada, situada y no lineal. Los resultados muestran que la ruptura amorosa impacta de manera simultánea el cuerpo vivido, la temporalidad y el lenguaje, configurando un proceso de transformación subjetiva que no se ajusta a modelos etapistas del duelo. En relación con el cuerpo, las participantes describieron sensaciones persistentes de agotamiento, tensión y desorientación corporal, así como cambios en el ritmo cotidiano y en las prácticas de autocuidado. Estas experiencias corporales fueron interpretadas como indicadores de una reapropiación progresiva del cuerpo vivido, en la medida en que las mujeres comenzaron a reconocer límites, necesidades propias y formas distintas de habitarse tras la ruptura. Respecto a la temporalidad, se identificaron alteraciones significativas en la vivencia del tiempo cotidiano. Las participantes narraron una ruptura del tiempo compartido y una reconfiguración del futuro, acompañadas de sensaciones de detención, aceleración o vacío temporal. De este eje emergió la categoría despertar del tiempo propio, que refiere al proceso mediante el cual las mujeres comienzan a reorganizar su tiempo en función de sí mismas, desplazando la centralidad de la relación perdida. En el eje del lenguaje, se observaron transformaciones en las narrativas sobre el amor, la pareja y la identidad personal. Inicialmente, los relatos se estructuraron a partir de discursos heredados del amor romántico; sin embargo, conforme avanzaba el proceso de duelo, emergieron formas narrativas más reflexivas y críticas. De la articulación de estos ejes surgió la categoría modulación sincrónica del existir, que nombra la reconfiguración simultánea del cuerpo, el tiempo y el lenguaje como núcleo del proceso de transformación subjetiva en el duelo amoroso femenino.
Los hallazgos permiten concluir que el duelo por separación amorosa en mujeres se configura como una experiencia encarnada y situada, cuya comprensión requiere superar modelos intrapsíquicos y etapistas. En coherencia con el objetivo del estudio, el análisis fenomenológico mostró que la ruptura amorosa impacta de manera simultánea el cuerpo vivido, la temporalidad y el lenguaje, como proceso de transformación. En el plano corporal, el duelo se manifestó inicialmente como desorganización y agotamiento, y progresivamente como reapropiación del cuerpo y de los límites personales. En la dimensión temporal, se identificó una ruptura del tiempo compartido y una reorganización del tiempo vivido, sintetizada en la categoría despertar del tiempo propio. En el eje del lenguaje, las narrativas transitaron de discursos heredados hacia formas más reflexivas. La categoría modulación sincrónica del existir integra estos hallazgos.
César Domínguez González

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Analia PalominoTatiana de Jesús Marrufo Cardeña
Aula 10406 · 05:40 pm - 05:59 pm
Explorar la construcción del significado de la salud mental en adultos jóvenes que asisten a psicoterapia individual, considerando su experiencia previa, el proceso terapéutico y los discursos de su contexto cercano.
La concepción tradicional de la salud, basada en un modelo biomédico, ha limitado, durante años, su abordaje a aspectos principalmente físicos. Esta concepción, reduce la importancia de la salud mental y social. Según los reportes de diversas instancias a nivel mundial y nacional, las alteraciones a la salud mental han ido en ascenso en diferentes grupos etáreos en distintas regiones del mundo, siendo un periodo significativo y común la pandemia por COVID-19 y lo que aconteció al finalizar éste. En México, las estadísticas revelan que las alteraciones a la salud mental con mayor prevalencia son la ansiedad y la depresión, impactando principalmente a adultos jóvenes (20-29 años de edad). Ante esto, se ha puesto énfasis en la importancia del desarrollo de un mayor número de servicios de atención. A pesar de la implementación de distintas estrategias, en el país aún se carece de suficiente infraestructura física y en materia de recursos humanos para dar cobertura a la creciente necesidad. Adicionalmente, la disposición e iniciativa de la sociedad para asistir y recibir ayuda profesional sigue constituyendo un reto importante. La presencia de creencias y estereotipos sociales en torno a la salud mental, influyen en las conceptualizaciones sobre esta y los servicios de atención profesional inherentes, pudiendo generar resistencia para recibir atención. Por el contrario, las experiencias de asistencia a procesos de atención de salud mental, podría contribuir a la modificación de esquemas. En ese sentido, los discursos predominantes sobre la salud mental podrían constituir un factor protector o de riesgo para la atención a las problemáticas que puedan presentarse. Esto puede ser relevante en la población de adultos jóvenes, quienes transitan una etapa caracterizada por la construcción de identidad y la búsqueda de autonomía, lo que los vuelve sensibles a las valoraciones del entorno.
La investigación se elaboró bajo un enfoque cualitativo, con un alcance exploratorio y con un marco interpretativo fenomenológico. La población objetivo fueron adultos jóvenes (20-29 años) de la ciudad de Mérida, Yucatán, que hayan iniciado un proceso psicoterapéutico individual desde hace al menos 6 meses, asistiendo ininterrumpidamente, independientemente del modelo u orientación de éste. Para la selección de participantes, se recurrió a un muestreo no probabilístico por redes. En total, participaron 10 adultos jóvenes. La técnica de recolección empleada fue la entrevista a profundidad semiestructurada. Se elaboró una guía de preguntas preliminares. Las entrevistas fueron realizadas individualmente y tuvieron una duración promedio de 90 minutos. Al finalizar las entrevistas, se realizó un diario de campo para describir los sentires y pensamientos de la experiencia durante la entrevista. En cuanto a los criterios éticos de la investigación, se brindó a los participantes información respecto a los objetivos y fines de la investigación, así como las condiciones generales de su participación. Una vez constatada la participación voluntaria, previo a la entrevista se les dio a conocer las estrategias para garantizar la confidencialidad y el anonimato y se solicitó su autorización para grabar el audio de la entrevista. El análisis de la información se realizó mediante el uso del software MAXQDA utilizando como recurso primario la transcripción textual de las entrevistas. Los resultados obtenidos se organizaron en siete ejes temáticos: -Experiencia emocional y relacional previa al proceso psicoterapéutico. -Discursos sociales sobre la salud mental y la atención psicológica. -Vivencia y sentido de los discursos sociales sobre la salud mental y la atención psicológica. -Experiencia psicoterapéutica. -Impacto percibido del proceso psicoterapéutico en la concepción de la salud mental. -Construcción y resignificación de los significados sobre salud mental. En cada uno de estos ejes temáticos se incluyen categorías y subcategorías.
Debido a la extensión requerida en la presente convocatoria, se presenta un resumen de cuatro de los siete ejes temáticos. Discursos sociales sobre la salud mental y atención psicológica. Los/as participantes aseveran que los discursos sociales sobre la salud mental de su contexto están asociados a prejuicios y creencias erróneas, siendo un tema tabú, asociado a la vergüenza. Persiste la idea de que la psicoterapia es innecesaria, ya que cada persona puede salir adelante por sí misma; sin embargo, a su perspectiva, progresivamente se ha reconocido su utilidad para abordar problemáticas de salud mental graves. Es un servicio exclusivo para personas “locas” o que necesitan ser internadas por la gravedad de su condición. Asimismo, consideran que actualmente existe una tendencia social a generalizar y asociar emociones con diagnósticos psicopatológicos, lo que contribuye a la propagación de información estigmatizada, errónea o prejuiciada, ocasionando la “romantización” de las alteraciones a la salud mental y la infodemia sobre la salud mental. Experiencia psicoterapéutica. Los/as participantes conciben el proceso psicoterapéutico como una experiencia clave en el autocuidado de sí mismos/as y un lugar cómodo y seguro para hablar de cualquier tema o preocupación, sin miedo al juicio y donde tienen oportunidad de ser escuchados y retroalimentados. El encuentro con otro propicia la reflexión y el autocuestionamiento. En general, perciben cambios beneficiosos en diferentes ámbitos de la vida, principalmente en sus relaciones y en la gestión emocional. Impacto percibido del proceso psicoterapéutico en la concepción de la salud mental. La decisión de asistir representó para varios/as un acto de valentía frente a los discursos sociales sobre salud mental existentes en sus contextos cercanos, principalmente la familia, permitiendo deconstruir ideas erróneas o prejuicios sobre ésta, en la medida en que el proceso avanzaba y percibían cambios en sí mismos/as. En algunos casos, les permitió confirmar la concepción como un recurso valioso para el crecimiento personal y no solo para la resolución de crisis o problemáticas específicas. Construcción y resignificación de los significados sobre salud mental. Las construcciones de los significados de salud mental se edifican alrededor de los conceptos bienestar individual, expresión auténtica del sí mismo y se asocia a la ausencia de emociones displacenteras y la capacidad para gestionar aquellas que no lo son. Congruente con esto, el espacio psicoterapéutico es significado como la oportunidad para construir un refugio o camino hacia la libertad para la autoexploración y expresión emocional.
A pesar de la importancia que la salud mental ha adquirido en las últimas décadas, los discursos sociales predominantes continúan asociándose a estigmas y prejuicios, siendo la familia uno de los núcleos más importantes de transmisión y perpetuación de estas ideas. Esto también se refleja en la orientación o propuestas existentes para su abordaje y atención, centrado en la rehabilitación y no en la prevención (Torres, et al., 2015). Aceptar o solicitar ayuda profesional es una tarea doblemente compleja, no solo por las barreras en infraestructura, la desinformación (Simón, 2016) y acceso económico, sino por el temor que genera la opinión o perspectiva de los otros. A pesar de eso, la decisión de asistir es un parteaguas que permite configurar un nuevo significado sobre la salud mental y su importancia, siendo la sensación de bienestar generada a partir de ésta, el punto crítico.
Tatiana de Jesús Marrufo Cardeña

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Dr. Diego Camacho Vega
Gimnasio-Auditorio · 09:00 am - 10:15 am
El Dr. Camacho Vega es licenciado en Psicología, maestro en Administración y doctor en Estudios del Desarrollo Global por la UABC, realizó estancias postdoctorales en el Computer Science Laboratory de la Sorbonne Université y otras estancias académicas en universidades de Rumania, Austria y Estados Unidos. Además, realizó estudios posdoctorales en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA). Ha coordinado programas educativos de posgrado y cuenta con más de 40 publicaciones científicas en áreas como aprendizaje autorregulado, tecnologías educativas y procesos cognitivos. Sus investigaciones se caracterizan por integrar enfoques interdisciplinarios que vinculan psicología, tecnología y educación en beneficio del desarrollo humano.

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Dra. Feggy Ostrosky
Gimnasio-Auditorio · 10:30 am - 11:45 am
Estudió psicología en la UNAM, maestría y doctorado en la Universidad de Northwestern de Illinois y un segundo doctorado en Biomedicina en la UNAM. Es profesora de tiempo completo y directora del Laboratorio de Neuropsicología y Psicofisiología de la Facultad de Psicología de la UNAM. Ha estudiado la relación entre el cerebro y la conducta humana. Fue fundadora de la Sociedad Mexicana de Neuropsicología y presidenta de la Asociación Latinoamericana de Neuropsicología. Es miembro de diversas sociedades científicas internacionales y nacionales. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores Nivel III. Desarrolló la prueba neuropsicológica Neurposi, que actualmente se encuentra en el cuadro básico de atención médica del Instituto Mexicano del Seguro Social. Este instrumento permite obtener el perfil cognoscitivo de pacientes con alteraciones cerebrales y es utilizado en otros países como: Chile, Colombia, Cuba, Brasil, Estados Unidos y Perú.

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Dra. Anne Beatty-Martínez
Gimnasio-Auditorio · 12:00 pm - 01:15 pm
La Dra. Beatty-Martínez dirige el laboratorio Bilingüismo en Contexto, cuyo objetivo es analizar cómo la experiencia bilingüe impacta el procesamiento del lenguaje y la cognición. Su investigación aprovecha la diversidad lingüística para comprender mejor los mecanismos adaptativos de la mente. En su trabajo ha destacado por generar aportes teóricos y empíricos sobre la relación entre bilingüismo, contexto social y funciones cognitivas. Asimismo, ha formado nuevas generaciones de investigadores interesados en el estudio del lenguaje y la cognición desde una perspectiva interdisciplinaria.

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
José angel Vera noriegaClaudia Karina Rodriguez CarvajalRosario Leticia Dominguez GuedeaCesar Alan Flores Partida
Aula 10408 · 03:00 pm - 03:19 pm
El objetivo general de este estudio es examinar las percepciones que los educadores atribuyen a las reformas implementadas en la educación secundaria en Sonora bajo la Nueva Escuela Mexicana (NEM). Se pretende evaluar el grado de compromiso y apertura de los educadores hacia estas transformaciones y si los cambios propuestos por la NEM están siendo integrados en las prácticas pedagógicas.
México experimento una transición en el Sistema Educativo Mexicano (SEM) respecto a la reforma educativa expedida en el 2018 por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, los ajustes planteados establecen nuevas disposiciones en el ámbito educativo y todos los involucrados se enfrentan a diversas implicaciones personales y profesionales. La presente investigación está enfocada en analizar las opiniones de actores educativos tras la implementación de la reforma educativa denominada Nueva Escuela Mexicana (NEM). En la esfera de la NEM, estudios recientes han examinado la Reforma Educativa, enlazando la legislación con los enfoques pedagógicos de planes y programas, y sus efectos en el cuerpo docente. Se destaca que la mera existencia de una reforma no asegura un cambio educativo efectivo, lo cual se asocia con la desconexión entre la investigación y las políticas públicas .. Además, se critica que aquellos a cargo del diseño curricular a menudo están desligados de las dinámicas del aula, resaltando la importancia de incluir las percepciones y contribuciones de los docentes para que su trabajo responda de manera efectiva al entorno real reportan que los educadores están alineados con la fundamentación curricular de la NEM, la cual prioriza el desarrollo integral del estudiante sobre la simple transmisión de conocimientos, enfocándose en los aspectos socioemocionales y de convivencia. Sin embargo, hay una falta de claridad respecto a la aplicación del modelo pedagógico, que representa una desviación de los métodos tradicionales. Investigaciones que exploran las percepciones de los docentes sobre la implementación de las reformas educativas resaltan la trascendencia de la calidad y el desarrollo profesional docente. Los maestros son los encargados de adaptar sus métodos a las nuevas normativas, y este proceso debe ser una prioridad para las autoridades educativas, que tienen la responsabilidad de fomentar la mejora continua del sistema educativo.
El diseño será no experimental y transversal con alcance descriptivo. Participaron 157 docentes de tres zonas escolares, siendo 125 mujeres y 32 hombres de 25 a 60 años predominando el grupo etario de 31 a 40 (47) y de 41 a 50 (54), 94 vivían en pareja y 63 sin pareja. Antigüedad en la docencia de menso de 5 años (34) de 6 a 10(40), de 11 a 20 (45) de 21 a 30 (35) y más de 30 (3). El instrumento d medida contenía 12 preguntas de identificación datos escolares y 37 preguntas de opción múltiple que una escala de respuesta de 1 a 5 de totalmente en desacuerdo (1) a totalmente de acuerdo (5). El análisis factorial de máxima verosimilitud con rotación oblicua presento cinco dimensiones: Una primera dimensión indaga con 11 preguntas sobre la opinión del docente sobre congruencia entre la propuesta y las condiciones de la escuela para enfrentar el reto de la implementación. Incluye preguntas sobre las condiciones de infraestructura, políticas de respeto y tolerancia e inclusión de la institución para hacer frente a el nuevo modelo. Cuatro reactivos sobre las condiciones de preparación de los docentes y cinco reactivos sobre los docentes y su preparación para el cambio. Doce preguntas sobre la satisfacción del docente con el apoyo de las autoridades escolares para el cambio de paradigma, y 5 finales sobre la satisfacción del docente con la vida. Esta factorial explico el 58.44 con una KMO de .89. La encuesta fue enviada a través de Google forms junto al consentimiento informado a través de las supervisiones escolares.
Los resultados presentar una media mayor a los tres puntos de la teórica, indicando que en las cinco dimensiones se perciben condiciones pedagógicas, políticas y curriculares que es posible enfrentar con los insumos económicos, educativos, sociales y personales. Las condiciones de ejercicio de libertad y acción en la docencia asociado a las políticas del cambio presentan la media más alta (4,29; desviación estándar (ds) .72) pero tiene la asimetría y curtosis con mayor valor (-2.00; 5.44) indicando que los valores están sesgados a la derecha y la distribución en leptocúrtica. Los estadígrafos son menores para la satisfacción del docente con los apoyos que recibe de la escuela y del sistema educativo(media=3.59) seguido de satisfacción con la vida con una media de 3.76 (ds=.89) y la percepción de apoyo del docente de parte de las autoridades del plantel (3.92; ds .85) y los apoyos percibidos desde la secretaria de educación con una media de 3.92 (ds=.80). El análisis de correlación indica que las condiciones pedagógicas, políticas y curriculares están muy asociadas con la percepción de apoyo de los docentes desde la escuela (.75; sig.=.000) con la percepción de apoyo con la secretaria (.61; sig.=.000) y con la satisfacción del docente acerca de los apoyos para el cambio (.52; sig.=.000). La comparación entre escuelas de organización completa (4.28) y multigrada (4.56) muestras medias más altas en condiciones pedagógicas, políticas y curriculares con diferencia estadísticamente significativa (t=2.22; gl=153; sig.=.04). La edad también genera diferencias significativas en el análisis de varianza (F=2.66; gl=4/150; sig.=.03). La prueba post hoc Scheffe indica que la diferencia contrasta a los mayeros de 50 con los de 18 a 25 años (media= 3.81; 4.48) No se encontraron diferencias significativas por sexo, por tamaño de la escuela , antigüedad en el servicio público.
El magisterio percibe condiciones de ejercicio profesional bajo el cambio de paradigma educativo para la instrumentación y desarrollo desde el sistema educativo, dada la flexibilidad y permisividad para ajustar el cambio desde el nivel federal, pero no está satisfecho con la forma en que tales condiciones macro políticas cristalizan en la escuela y la forma en la cual se operacionalizan en lo local (Estado de Sonora) esto parece ser mas complicado para los docentes de organización completa y con mas de 50 años de edad: Sin embargo, por los datos obtenidos se puede afirmar que el magisterio sonorense asume la responsabilidad de ajustarse al nuevo modelo y se percibe con las habilidades y competencias para la transición y asume que la organización escolar puede enfrentar el reto del cambio.
Claudia Karina Rodriguez Carvajal Rosario Leticia Dominguez Guedea Cesar Alan Flores Partida

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Myrna martinez García
Aula 10306 · 03:00 pm - 03:19 pm
Determinar la correlación entre la ansiedad, la ansiedad precompetitiva, la depresión y las características psicológicas relacionadas al rendimiento deportivo en futbolistas del Club Tijuana de primera división.
Cuando hablamos de salud mental nos referimos a un campo que ha cobrado un interés creciente a nivel global, especialmente en los deportistas de alto rendimiento. Durante décadas, la atención estuvo centrada en el desarrollo físico y técnico de los atletas, dejando en segundo plano los aspectos emocionales y psicológicos que también influyen en su desempeño y en su bienestar integral. En la actualidad, resulta innegable que factores como la ansiedad y la depresión impactan determinantemente en la vida dentro y fuera del campo de los futbolistas de élite, convirtiéndose en uno de los temas de estudio indispensables para la psicología deportiva y la salud mental en general. El fútbol profesional, además de ser un deporte de gran exigencia física, implica presiones que trascienden el terreno de juego: las expectativas de la afición, el constante escrutinio de los medios de comunicación, la competitividad interna por mantener un lugar en la plantilla y la incertidumbre respecto a la duración de la carrera profesional. Todas estas variables se convierten en potenciales detonadores de síntomas ansiosos y depresivos que, si no son detectados y atendidos de manera oportuna, pueden repercutir en su desempeño en el campo de juego y en su bienestar general. Este estudio se planteó con el propósito de detectar sintomatología de la depresión y la depresión de los atletas de fútbol profesional, mediante la aplicación de instrumentos validados y confiables. El objetivo general fue identificar de manera temprana la sintomatología que puede comprometer el bienestar emocional de los jugadores, con la intención de generar datos que faciliten la creación de programas de prevención, intervención y acompañamiento psicológico en el entorno deportivo.
El presente estudio se enmarca en un enfoque cuantitativo, definida por la recopilación y el análisis de información estadística para hallar vínculos y tendencias entre factores156,270. Esta metodología posibilita una evaluación exacta y neutral de los aspectos estudiados, lo que facilita extrapolar los resultados a una población más amplia271,272. En el contexto de esta investigación, el enfoque cuantitativo es adecuado para evaluar la asociación entre la sintomatología ansiosa y la depresión en las variables cognitivas asociadas al desempeño de futbolistas del Club Tijuana Xoloitzcuintles, ya que permite cuantificar los niveles de estos factores psicológicos y su impacto en variables específicas del rendimiento deportivo, para ello se utilizaron herramientas de evaluación consistentes y validados en otros contextos100,273-275. Durante el levantamiento de información, se empleó la técnica cuantitativa de encuesta, una herramienta cuantitativa eficaz para obtener información de un gran número de participantes de manera sistemática y estructurada276. En este estudio, se emplearon cuestionarios estandarizados como el BDI273, el BAI274 el CSAI-2275, y el CPRD100. Estos instrumentos han sido validados y son ampliamente utilizados en la investigación psicológica y deportiva, lo que garantiza la fiabilidad y validez de los datos recolectados. El alcance de esta investigación es correlacional277, lo que implica que se busca identificar y analizar la relación entre dos o más variables sin manipularlas directamente. Debido a que el objetivo de la investigación es establecer la conexión entre la sintomatología ansiosa, la depresión, y los atributos mentales vinculados al desempeño atlético en jugadores de fútbol del Club Tijuana Xoloitzcuintles, se empleó el diseño correlacional el cual permite determinar la fuerza y dirección de las asociaciones entre estas variables, proporcionando una visión más clara de la manera en que las variables cognitivas impactan en la ejecución deportiva. El diseño de este estudio es de carácter observacional (no experimental), lo que implica
Los objetivos de la presente investigación se cumplieron, orientándose a la identificación de relaciones entre ansiedad general, la sintomatología depresiva, ansiedad previa a la competición y las características psicológicas asociadas al desempeño en deportes. Para ello, se formularon objetivos específicos en correspondencia con la descripción de los niveles de cada variable, como base para los análisis correlacionales. Respecto al primer objetivo específico, se identificó un nivel general de ansiedad moderado en los futbolistas, compatible con perfiles de activación emocional funcional en contextos deportivos de élite99,110. Los indicadores más elevados reflejan ansiedad anticipatoria, en línea con lo descrito por Beck150 y con la activación fisiológica esperada en competiciones exigentes81,86. Esta sintomatología, es frecuente pero no disfuncional y se considera parte del repertorio emocional de atletas habituados a evaluaciones intensas7. En contraste, la baja presencia de síntomas como el aturdimiento y los temblores en las piernas sugiere un adecuado control somático, lo que respalda la hipótesis de ansiedad regulada o normalizada por experiencia competitiva5,60. El aturdimiento, asociado a desorganización perceptiva, y los temblores, vinculados a hiperactivación fisiológica, suelen indicar desbordes emocionales en contextos de presión; su mínima expresión en esta muestra refleja una modulación corporal efectiva frente a la exigencia. Desde el enfoque racional-emotivo de Ellis, algunos indicadores como el temor a perder el control podrían derivar de creencias disfuncionales internalizadas en ambientes altamente jerárquicos, donde el error se asocia al fracaso. Diversos autores señalan que esta forma de ansiedad, lejos de ser patológica, puede desempeñar un rol de movilización adaptativa si está acompañada de autoconfianza suficiente91,120. La ansiedad observada en los futbolistas del Club Tijuana parece reflejar un perfil competitivo funcional en términos emocionales, con focos específicos de vulnerabilidad cognitiva que merecen seguimiento. Aunque no compromete la integridad afectiva general, sí advierte sobre el peso que pueden tener variables institucionales, mediáticas y contractuales en la sensación de peligro y el comportamiento emocional de los jugadores74,75,90.
Respecto a las preguntas generales, los hallazgos permiten afirmar que existen patrones emocionales recurrentes en los futbolistas evaluados, vinculados con variables como la experiencia competitiva, los recursos psicológicos y la dinámica grupal91,225. En cuanto a las preguntas específicas, se observa que la ansiedad precompetitiva se relaciona con la ansiedad general, pero no con la depresión, lo que coincide con la conceptualización multidimensional del constructo ansioso y su expresión situacional en contextos deportivos210,211. Asimismo, la autoconfianza y la cohesión grupal muestran asociaciones inversas con los niveles de ansiedad y depresión, y positivas con el rendimiento funcional, en línea con los modelos de Martens y colaboradores28 y Jones & Swain217. Finalmente, la experiencia competitiva parece actuar como variable amortiguadora, tal como lo sugieren los modelos de adaptación emocional progresiva y los hallazgos empíricos sobre afrontamiento eficaz en atletas con mayor trayectoria 48,228.

Edificio de Posgrado (E7), 2do piso
Aurelio Israel Coronado Mares y Valeria Baltazar Torres
Aula 7203 · 03:00 pm - 05:55 pm
Analiza casos criminales complejos integrando evidencia conductual (escena/imagen) y evidencia contextual (territorio–historia–instituciones–trauma), mediante debate guiado y uso crítico de IA como acompañante analítico, para formular hipótesis investigables, comprender motivaciones y efectos (individuales y colectivos), e identificar sesgos institucionales con perspectiva de derechos humanos.

Edificio de Posgrado (E7), 2do piso
Patricia Paez
Aula 7204 · 03:00 pm - 05:55 pm
Diseña intervenciones para la reducción de riesgos psicosociales utilizando principios de la psicología organizacional y la evaluación del bienestar laboral, mediante el análisis de casos y el uso de herramientas diagnósticas, con el fin de promover la prevención y fortalecer entornos de trabajo saludables.

Edificio 9
Arturo Ron Grajales
Aula 9102 · 03:00 pm - 05:55 pm
Analiza, selecciona y aplica técnicas y paradigmas actuales para la evaluación del control inhibitorio, integrando fundamentos teóricos, el uso eficaz de instrumentos de evaluación y una actitud crítica y ética en la interpretación de los resultados, en contextos académicos, clínicos y de investigación.

Edificio de Posgrado (E7), 2do piso
Amanda Clinton
Aula 7206 · 03:00 pm - 05:55 pm
Comprender y poder explicar la ciencia básica que sirve como base para las y los psicólogos interesados en el comportamiento relacionado con la promoción del cuidado del planeta, así como la ingeniería, la tecnología y la economía vinculadas al cambio climático, y cómo su comprensión permite desarrollar mensajes desde la psicología que sean más efectivos para generar cambios positivos.

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Jordi Peña-Casanova
Aula Magna 10 (10301-10303) · 03:00 pm - 05:55 pm
Los alumnos aprenderán cómo realizar evaluaciones neuropsicológicas avanzadas y de precisión en pacientes con lesiones cerebrales a través de una estación de trabajo (ET) online. La ET presenta tres grandes funcionalidades: paciente, visitas y perfiles. La funcionalidad paciente permite crear visitas, recoger datos sociodemográficos y generar informes. La funcionalidad visitas permite recoger los datos de historia clínica y de exploraciones complementarias. La funcionalidad perfiles permite realizar la exploración neuropsicológica (cribado, test Barcelona, protocolo neuronorma, test Barcelona discapacidad intelectual) o introducir los resultados de esta. El sistema genera bases de datos para la investigación. La ET representa un gran avance en los procedimientos clínicos y de investigación.

Edificio 9
Jasmin Hernandez Santacruz
Aula 9103 · 03:00 pm - 05:55 pm
Analiza los retos psicosociales, lingüísticos y educativos de estudiantes transfronterizos desde una perspectiva binacional y comunitaria, para diseñar estrategias de intervención psicológica y de apoyo académico culturalmente pertinentes.

Edificio 9
Dr. Jorge Mario Flores Osorio
Aula 9104 · 03:00 pm - 05:55 pm
Aplican técnicas participativas para realizar diagnósticos comunitarios ya sea en comunidades históricas, emergentes o artificiales.

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Jacqueline Villegas ContrerasKarla Andrea Zurita ToledoKarla Montserrat Villaseñor PalmaLauren Marie HaackEva Angelina Araujo Jiménez
Aula 10406 · 03:00 pm - 03:19 pm
Describir la adaptación de los materiales del programa CLS-A-FUERTE, basado en la sostenibilidad, para facilitar su implementación híbrida, flexible y escalable en diferentes contextos.
Los trastornos del neurodesarrollo como el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y el Trastorno Negativista Desafiante (TND), son altamente prevalentes en México, pero continúan siendo subatendidos mediante intervenciones basadas en la evidencia, particularmente en contextos escolares. Con el objetivo de reducir esta brecha, se desarrolló e implementó una intervención multimodal dirigida a estudiantes, docentes, familias, y clínicos escolares. El programa Collaborative Life Skills (CLS) se fortaleció mediante la integración de tecnología, mostrando niveles adecuados de factibilidad, aceptabilidad y eficacia. El presente trabajo describe la implementación y adaptación de los materiales del programa CLS-A-FUERTE, un programa de intervención colaborativo entre la escuela y el hogar para apoyar a niños que presentan problemas de atención y de conducta. Entre los materiales que lo componen se incluyen manuales diseñados para la facilitación de sesiones dirigidas a docentes, cuidadores y niños, así como folletos informativos que promueven la difusión y consolidación de conocimientos sobre habilidades específicas. Además, se presenta una versión orientada a la sostenibilidad, que enfatiza su uso continuo, autónomo y adaptable a diversos contextos. La sostenibilidad de estos materiales permite una implementación híbrida, sustentada en la adaptación de las intervenciones y del programa a distintas modalidades de ejecución. Se consideran variables contextuales tales como el acceso a la tecnología, la dinámica grupal y las necesidades de los participantes, lo que potencia la flexibilidad, accesibilidad, asequibilidad y escalabilidad del enfoque. Se presentan indicadores preliminares de alcance, adopción, y efectividad. Asimismo, se analiza la implementación guiado por el modelo EPIS (Exploration, Preparation, Implementation, Sustainment), mientras que la evaluación de resultados sigue el marco RE-AIM (Reach, Effectiveness, Adoption, Implementation, Maintenance) Los hallazgos contribuyen a la literatura sobre implementación de intervenciones basadas en evidencia en países de ingresos medios y ofrecen lineamientos prácticos para la sostenibilidad de programas escolares para TDAH.
El programa CLS-A-FUERTE es un ensayo clínico aleatorizado (RCT), bajo un marco conceptual de RE-AIM y EPIS, orientado a evaluar la implementación y efectividad de una intervención en contextos escolares. El programa está diseñado con una duración de cinco años, iniciando en 2024 y culminando en 2029. Se implementará en cuatro ciudades de dos estados, contemplando una muestra aproximada de 200 participantes por ciudad, incluidos cuidadores, estudiantes y docentes. Actualmente, el programa ha contado con una muestra anual de 8 maestras de apoyo y 64 estudiantes, provenientes de 4 escuelas. Para la selección e inclusión de los estudiantes se consideró la presencia de sintomatología clínica o subclínica y el compromiso de participación. La ética y confirmación de participación se garantizo mediante un consentimiento informado realizado con docentes, cuidadores y estudiantes. El procedimiento siguió las fases del modelo EPIS (exploración, preparación e implementación). A lo largo del primer año, se realizó la revisión y adaptación de los materiales para su adecuación al contexto de implementación. En la fase de implementación, las maestras de apoyo recibieron capacitación y acompañamiento durante seis semanas en formato híbrido, que incluye la facilitación de materiales tanto en versiones físicas como digitales. Asimismo, dentro de los indicadores de evaluación del programa, se incluyó un indicador específico sobre la adopción de materiales.
La adaptación de los materiales para el programa CLS-A-FUERTE a una modalidad híbrida permite fortalecer la flexibilidad, accesibilidad, asequibilidad, y escalabilidad de la intervención. En términos de flexibilidad, los materiales pudieron ajustarse a la cultura, los recursos disponibles, y las condiciones específicas de los contextos donde se implementa el programa, facilitando la adecuación a distintas realidades escolares. En cuanto a la accesibilidad, el formato híbrido permitió combinar sesiones presenciales y virtuales, lo que facilitó la participación de docentes, cuidadores, y estudiantes, además de mejorar la coordinación y colaboración entre los miembros del equipo. La modalidad híbrida redujo costos asociados a la implementación, permitiendo la utilización más eficiente de recursos disponible, y su reasignación hacia otros componentes del programa, mejorando la asequibilidad del mismo. Finalmente, en términos de escalabilidad, la adaptación de los materiales facilitó la expansión del programa, permitiendo su implementación en cuatro ciudades de dos estados. La implementación continua del programa nos permitirá alcanzar 40 escuelas en cuatro ciudades para el 2029.
Dadas las consecuencias negativas y la alta prevalencia del TDAH y el TND, el programa CLS-A-FUERTE aborda un problema de salud pública en México, demostrando que las intervenciones basadas en la evidencia pueden adaptarse para fortalecer la capacitación clínica escolar en diversos contextos. Los resultados comprueban la factibilidad de adecuar los materiales del programa a un formato híbrido, acorde a los principios de flexibilidad, accesibilidad, asequibilidad y escalabilidad, sin comprometer la integridad del contenido. Asimismo, la disponibilidad de recursos y su adaptación a la cultura local, permite una correcta adecuación al contexto escolar medio. La implementación de este tipo de programas tiene un impacto en la infancia al ampliar el acceso temprano a estrategias de apoyo y manejo del TDAH y el TND para docentes, cuidadores y niños. Contribuye a la reducción de disparidades en la atención disminuyendo la dependencia de servicios especializados y fortaleciendo las capacidades de las escuelas.
Karla Andrea Zurita Toledo Karla Montserrat Villaseñor Palma Lauren Marie Haack Eva Angelina Araujo Jiménez

Edificio 9
Marco Antonio Vera Sandoval
Aula 9107 · 03:00 pm - 05:55 pm
Diseña y ejecuta estrategias concretas (intervenciones) para mejorar la efectividad de la empresa.

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Lizbeth Hernandez GinezAna del Refugio Cervantes Herrera
Aula 10305 · 03:00 pm - 03:19 pm
Diseñar, implementar y evaluar una intervención basada en la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) para disminuir las Conductas Alimentarias de Riesgo en adolescentes de preparatoria en Ciudad Juárez, Chihuahua.
Las Conductas Alimentarias de Riesgo (CAR) comprenden una serie de comportamientos alterados en cuanto a la ingesta alimentaria, en las que se incluye la restricción alimentaria, episodios de atracón, las purgas, el ejercicio excesivo, entre otros. Si bien estas conductas no cumplen con criterios de gravedad para el diagnóstico de un Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA), se les considera manifestaciones subclínicas, al aparecer las conductas con menor intensidad, frecuencia y duración. De manera que las CAR y los TCA representan un factor de riesgo para el desarrollo de un TCA, los cuales producen dificultades severas para la salud físicas, psicológicas y sociales, tales como: problemas emocionales, dificultades interpersonales, desnutrición, daño orgánico en múltiples sistemas e incluso la muerte (OMS, 2019;Unikel, et al. 2017). En consideración a que las tasas de prevalencia han ido en aumento (López-Gil et al.,2023), es que resulta necesaria la implementación de intervenciones preventivas y eficaces, es ahí donde la ACT surge como una alternativa prometedora. Siendo un modelo que se centra en mecanismos para el desarrollo de la flexibilidad psicológica y el manejo de la habitación experiencial, conductas que se encuentran relacionadas con las CAR. Dentro de la literatura especializada se encuentran diversos estudios que respaldan la aplicación y eficacia para el tratamiento de los TCA, asi como la disminución de conductas de riesgo. Su principal diferenciador radica en la obtención de resultados sustenidos a largo plazo y en en la menor necesidad de intervenciones de otros profesionistas. Para ello, emplea como herramienta central la construcción de una relación saludable con la comida y una satisfacción corporal positiva adecuada (Cramer et al. 2018; Fogelkvist et al. 2020; Saavedra, 2020; Twohig et al., 2023).
Estudio de caso con pretest-postest, con una adolescente de 17 años estudiante de preparatoria en Ciudad Juárez. El caso se seleccionó con los criterios de inclusión de edad de 14 a 17 años, presencia de niveles significativos de CAR de acuerdo con los resultados del EAT-26, CBCAR y BSQ-18, así como la obtención del consentimiento de de los padres y/o tutores y el asentimiento del participante. Se contó con la aprobación del Comité de Ética en la Investigación (CEI) de la UACJ. En lo que respecta a los criterios de exclusión se consideró la presencia de un diagnóstico de TCA, la obtención de más de 20 puntos en el EDE-Q, ya que ese puntaje se encuentra relacionado con posibles diagnósticos de TCA, y al igual que presentar algún diagnóstico psiquiátrico del estado de ánimo o de la personalidad y que se esté acudiendo un proceso terapéutico a la par. En la primera fase del procedimiento se realizo un tamizaje a los alumnos, aplicando el EAT-26 y un cuestionario sociodemográfico para identificar posibles casos. En una segunda fase, a los casos identificados se les aplicaron el resto d ellos instrumentos ya mencionados. Para concretar la selección de la muestra, se extendió la invitación a la intervención a los alumnos que cumplían con los criterios, de los cuales una alumna acepta participar. A estas participantes se les aplicó un programa de 7 sesiones semanales con duración de 90 minutos cada una, basado en la ACT, abarcando los seis procesos para la flexibilidad cognitiva: aceptación, defusión, contacto con el momento presente, yo como contexto, valores y acción comprometida, asi como la prevención de recaídas. Posteriormente se realizó aplicación del postest y se aplicó el análisis del Índice de cambio confiable para ubicar los posibles cambios en las variables de interés.
El análisis del Índice de Cambio Confiable (RCI), respecto a lo encontrado en el CBCAR, se identificó en el caso de estudio una disminución confiable en las CAR (RCI = 2.81, ∣RCI∣ > 1.96). Indicando que el cambio excede el error esperado de medición (DE = 4.1, α = 0.76). Sumado a lo anterior se indicó que la participante mostró una reducción confiable en otras de las mediciones relacionadas con CAR, como lo es la actitud ante la comida y la insatisfacción corporal. En relación con la actitud ante la comida, evaluada mediante el EAT-26 (RCI = 13.29, ∣RCI∣ > 1.96), que sugiere cambios en la disminución de estas. En relación con el puntuaje de la prueba entre el pretest y el postest no puede atribuirse al error de medición del instrumento (DE = 1.07, α = 0.80). Finalmente, en el BSQ-18 los resultados evidenciaron una reducción confiable en la insatisfacción corporal (RCI = 2.68, ∣RCI∣ > 1.96). Por lo que el cambio puede considerarse estadísticamente significativo y no atribuible al error del instrumento (DE = 31.7, α = 0.98).
Este estudio logra diseñar e implementar una intervención grupal basada en ACT, en la que al evaluar los datos obtenidos se produce como resultado la disminución de las CAR en una adolescente, asi como la mejora positiva ante la imagen corporal y actitud ante la comida. Lo que deja en ver el potencial de esta intervención del trabajo con CAR como una aproximación ante la prevención del riesgo de desarrollo de los TCA en adolescente. Estos hallazgos deben tomarse con cautela ante las limitaciones propias de un estudio de caso único (n=1), como lo es la imposibilidad de generalizar los resultados. Por lo que se recomienda continuar con la aplicación de intervenciones bajo el modelo de la ACT con otros individuos de poblaciones con prevalencias de CAR y diseñar un estudio con metodologías mas rigurosas y a mayor escala para evaluar la eficacia de manera robusta.
Ana del Refugio Cervantes Herrera

Edificio de Posgrado (E7), 1er piso
Eva Angelina Araujo Jiménez
Auditorio de Posgrado · 03:00 pm - 04:15 pm

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Erick Javier Acosta Morales
Aula 10402 · 03:00 pm - 03:19 pm
Sintetizar la evidencia empírica disponible sobre la relación entre el uso de redes socio-digitales y la salud mental en adolescentes escolarizados, comprendiendo las variables de ansiedad, depresión y autoestima, e identificando los principales hallazgos, mecanismos explicativos y vacíos en la literatura.
La salud mental es un estado de bienestar psicológico que permite gestionar el estrés, desarrollar potencialidades y participar de forma activa en la sociedad (OMS, 2022). La OMS (2017) también sugiere que alrededor del 10% al 20% de los niños y adolescentes en el mundo enfrentan problemas de salud mental, siendo la depresión y la ansiedad los padecimientos más comunes, con prevalencias del 4.4% y 3.6% respectivamente (Global Burden of Disease Collaborative Network, 2015). En la población mexicana, el 19.3% de los adultos reportan síntomas de ansiedad severa (INEGI, 2021). Paralelo a esto, el acceso a internet y redes sociodigitales ha tenido un auge, pues el 93.1% de los mexicanos tiene acceso a internet (después de los 6 años), y el 95% de ellos lo hace desde un teléfono móvil (INEGI, 2022). Los adolescentes mexicanos pasan 4 horas al día en RRSS, muy por encima del promedio mundial (INEGI, 2022), siendo plataformas como YouTube, TikTok e Instagram las más utilizadas (Pew Research Center, 2022). La evidencia que relaciona el uso de RRSS y salud mental es abundante pero contradictoria, siendo la teoría de comparación social (Festinger, 1954) un marco teórico ampliamente utilizado para explicar la relación entre las variables. Este trabajo, a manera de estado del arte, busca sintetizar la evidencia disponible para comprender los mecanismos que operan entre las variables e identificar las brechas empíricas y metodológicas existentes.
Esta revisión de literatura, en modalidad de estado del arte, buscó analizar investigaciones empíricas cuantitativas, cualitativas y mixtas, publicadas entre 2002 y 2025, recuperadas de bases de datos especializadas como PubMed, PsycInfo, Redalyc, Scopus y Scielo. Los criterios de selección de los estudios fueron: investigaciones con participantes adolescentes (13 a 19 años) que incluyeran como variables el uso de redes socio-digitales (RRSS) y al menos un indicador de salud mental (ansiedad, depresión o autoestima), y que hubieran sido publicadas en revistas académicas. Como criterios de exclusión se consideraron: estudios con población con patología preexistente o con adicción a internet sin especificar RRSS. Se contemplaron diseños transversales, longitudinales, revisiones sistemáticas y metaanálisis. Se analizaron la prevalencia en el uso de RRSS, los mecanismos psicológicos implicados, las correlaciones con salud mental, las diferencias por género y las limitaciones metodológicas. Bajo esta lógica, los hallazgos se organizaron en secciones: ansiedad, depresión, autoestima y diferencias por género.
La ansiedad se correlaciona con tiempo en RRSS, género y el estatus socioeconómico son mediadores (Twenge et al., 2022; Lai et al., 2023). La presión por imágenes idealizadas es factor estresor, conducta promovida por RRSS; estas también pueden funcionar como redes de apoyo (Wolfers & Utz, 2022). Relación bidireccional: a mayor uso, mayor ansiedad; a mayor ansiedad, mayor uso (Wolfers & Utz, 2022; Brailovskaia et al., 2020). Uso de RRSS como herramienta para escapar de emociones negativas (Brailovskaia et al., 2020). Depresión correlacionada significativamente con uso de RRSS, con acento en población adolescente y mujeres (Azem et al., 2023; Twenge et al., 2022). La calidad de las interacciones y mecanismos (comparación social negativa) y exposición a perfiles idealizados potencian síntomas depresivos (Feinstein, 2013). El contenido creado por influencers, vinculado a estándares de belleza irreales, correlaciona con insatisfacción personal y depresión (Engel et al., 2024). Uso pasivo de las RRSS (scrolling) correlación significativa con síntomas depresivos, en específico con la comparación ascendente; las interacciones de calidad o auténticas pueden actuar como protectoras ante estos estímulos (Yang et al., 2021; Valkenburg et al., 2022). El tiempo de uso de RRSS no predice detrimentos en la salud mental, contradiciendo evidencia empírica previa (Coyne et al., 2019). Autoestima como factor de vulnerabilidad o protector ante depresión (Orth & Robins, 2013; Sowislo & Orth, 2013). Autoestima correlacionada con sintomatología depresiva, con acento en mujeres (Tripković et al., 2015). Retroalimentación negativa afecta autoestima (Vogel et al., 2014; Krause et al., 2019). Las personas con baja autoestima y sentimiento de soledad usan más RRSS (Liu & Baumeister, 2016). Uso adictivo se asocia con autoestima baja, acentuándose en población de mujeres (Andreassen et al., 2017). Género: mujeres mayor prevalencia de ansiedad 56% (INEGI, 2021). Depresión: 5.1% en mujeres, 3.6% en hombres (Global Burden of Disease, 2015). Mujeres prefieren Instagram, Snapchat y TikTok; hombres, YouTube y Twitch (Pew Research Center, 2022). El impacto relacionado al uso de RRSS acentuado en mujeres; relación mediada por mecanismos como la comparación social y la internalización de estándares estéticos irreales (Bozzola et al., 2022; McCrory et al., 2020). Se sugieren diseños longitudinales para buscar causalidad y direccionalidad. Se requieren análisis por plataforma específica e investigación en contextos no occidentales, integrando modelos metodológicos mixtos en poblaciones adolescentes (13-17 años) (Hopkins, 2024; Feinstein, 2013; Karim et al., 2020; Bunker et al., 2024; Murthy, 2023).
La evidencia sugiere que la relación que existe entre el uso de redes socio digitales y salud mental es compleja y con múltiples factores, donde en el tipo de uso, la comparación social, autoestima y genero suelen mediar la relación. El tiempo en pantalla por si solo e insuficiente como predictor de estas relaciones, por lo que análisis profundos en donde los patrones de consumo, la calidad de interacciones y los motivos de uso de redes socio digitales sean tomados en cuenta son necesarios. Los vacíos identificados son: La gran cantidad de estudio en poblaciones occidentales, la necesidad de diseños de carácter longitudinal y de metodologías mixtas, esto aunado a los pocos estudios que se han realizado en Latinoamérica. Los hallazgos de este trabajo son una base fundacional para los modelos e intervenciones preventivas contextualizadas para poblaciones adolescentes.

Edificio de Posgrado (E7), 3er Piso
Ligia Colmenares Vázquez
Aula Magna 7 (7309-7310) · 03:00 pm - 04:00 pm

Edificio 5
Daniela Velarde Moncada
Aula 5102 · 03:00 pm - 04:30 pm
No es necesario contar con estudios previos sobre el tema del edadismo, ya que la sesión está diseñada para ser accesible a participantes de distintos niveles de formación para realizar las actividades.
La sesión parte de la pregunta: ¿Dónde, cómo y por quién se reproducen los discursos y las prácticas edadistas en nuestros contextos cotidianos, académicos y profesionales? Se realizará un descongreso con una duración estimada de 90 minutos, en el cual se presentarán actividades colaborativas para las y los participantes, con el objetivo de construir contenidos y reflexiones a partir de preguntas emergentes, experiencias y dinámicas que permitan identificar y analizar prácticas edadistas normalizadas, en específico hacia adultos mayores, realizada de manera presencial el jueves 23 de abril de 2026. La sesión incluirá apertura introductoria, dinámica “Bingo edadista” para identificar prejuicios, un breve marco conceptual, un juego de roles con headbands para analizar prácticas sociales y un cierre reflexivo colectivo. El objetivo general es identificar, cuestionar y reflexionar sobre discursos y prácticas edadistas presentes en la vida cotidiana, promoviendo pensamiento crítico e inclusión hacia las personas adultas mayores.

Edificio 5
Jessica Miranda Suárez
Aula 5103 · 03:00 pm - 05:00 pm
El único requisito es que sean estudiantes o egresados de psicología u otra carrera afín a la práctica clínica o psicoterapéutica.
Duración estimada: 2 a 2:30 horas. Modalidad: presencial. Las actividades colaborativas se gestionan por equipos que eligen el tema a discutir y reflexionar, para compartir el conocimiento, una vez terminado el apoyo visual (producto). Introducción y presentación 20 min. Trabajo en equipo 50 min. Espacio para compartir el conocimiento obtenido 35-55 min. Cierre y despido 15-20 min.

Edificio 5
María Cristina Pérez Agüero
Aula 5104 · 03:00 pm - 05:00 pm
Se recomienda que las personas participantes cuenten con: Formación básica en psicología clínica o educativa. Conocimiento general sobre abuso sexual infantil. Experiencia docente, de supervisión o de práctica profesional con población infantil (deseable, no obligatorio). Interés en formación profesional, estándares metodológicos o evaluación psicológica. No se requieren conocimientos estadísticos avanzados.
Duración: 2 a 2.5 horas Modalidad: presencial participativa Estructura: 1. Introducción (15 min) Presentación del problema y explicación del objetivo. 2. Trabajo en equipos (45 min) Los participantes se dividen en subgrupos para trabajar cuatro dimensiones: Entrevista Evaluación psicológica Integración de hipótesis Redacción de conclusiones Cada equipo completa una matriz estructurada de criterios mínimos, prácticas de riesgo e indicadores observables. 3. Plenaria de consenso (45 min) Se sistematizan criterios y se votan de manera anónima para identificar niveles de acuerdo. 4. Síntesis final (30 min) Se construye en tiempo real una tabla preliminar de criterios consensuados.

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Elizabeth Mayra Aguilar Guzmán
10302 · 03:00 pm - 04:15 pm

Edificio 9
Neida Maureen Ríos León
Aula 9106 · 03:00 pm - 05:55 pm
Identifica y analiza conductas asociadas a los trastornos de la conducta alimentaria en la práctica clínica actual, considerando factores contextuales y sociocultuales, para orientar su intervención inicial desde la terapia cognitico conductual.

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Camila Suárez CruzMarinaJoel Daniel
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Evaluar el impacto de un programa de intervención cognitivo-conductual, para el trastorno adaptativo con estado de ánimo depresivo, asociado a una hospitalización prolongada por enfermedad médica, en un paciente geriátrico del Hospital RVGF-ISSTE.
El trastorno adaptativo con especificación del estado de ánimo deprimido se refiere a una afección en la cual se presentan síntomas emocionales o comportamentales como respuesta a un factor estresante identificable, manifestando malestar considerable y un estado de ánimo bajo, como consecuencia. Los adultos mayores se encuentran en una etapa de cambios y adaptaciones, físicas, sociales y emocionales, las cuales los pueden hacer propensos a padecer afecciones médicas, como enfermedades emergentes o accidentes repentinos, que a su vez pueden presentar complicaciones. Las estancias hospitalarias tienen la finalidad de mejorar el estado de salud de los pacientes, el cual puede verse afectado por distintas causas, como accidentes o afecciones. No obstante, las características que un hospital puede tener, junto con los cambios de rutina que se ejercen, pueden ser factores estresores en el bienestar general de la persona El presente trabajo se centra en un estudio de caso de un adulto mayor, de 69 años, que fue ingresado al Hospital Regional Dr. Valentín Gómez Farías (RVGF), debido a una fractura del húmero izquierdo con hospitalización prolongada. Durante la hospitalización se presentaron complicaciones en su tratamiento, lo cual influyó en el alargamiento de su estancia, que a su vez fue un factor detonante para el desarrollo de síntomas del trastorno adaptativo con estado de ánimo deprimido. Con base en esto se desarrolló un intervención enfocada en la disminución de síntomas adaptativos y depresivos, mediante técnicas terapéuticas del modelo cognitivo-conductual desde septiembre a noviembre 2025.
Participante: adulto geriatrico de 69 años masculino Instrumentos de evaluación: Se evaluó cuantitativamente con la versión corta de la escala de depresión geriátrica (GDS), siendo en septiembre la primera aplicación, y noviembre la última. Por otra parte, se evaluó cualitativamente mediante el uso de entrevistas clínicas, observaciones comportamentales y notas de progreso en el expediente clínico. Programa intervención: Se realizaron un total de 10 sesiones de manera semanal y bi-semanalmente, las cuales tenían una duración estimada de 30 minutos, en donde se comenzaba por realizar una valoración del estado anímico del paciente y posteriormente se intervenía. En adición a las sesiones donde se hacía un abordaje emocional, se realizaron visitas semanales para evaluar la mejoría física del paciente. El análisis de resultados se presenta cuantitativamente de manera descriptiva, ya que es un estudio de caso de una única persona, y cualitativamente para los demás resultados.
Cuantitativamente se compararon los resultados previo y durante la intervención. En la primera aplicación de la evaluación la escala arrojó un puntaje de 12/15 puntos, indicando la presencia de síntomas de depresión graves. No obstante, en la segunda valoración el paciente obtuvo un puntaje de 9/15, lo cual sugiere la presencia de síntomas depresivos moderados, mostrando una disminución en el puntaje, en comparación con la medición inicial. Cualitativamente se registraron observaciones y entrevistas, así como, se analizó sesión por sesión el avance referido por el paciente, quien mostró disposición por participar en todas las sesiones. Cabe destacar que en algunas sesiones mostraba poco interés por las actividades planeadas, así como la presencia de otros compañeros de cuarto, enfermeros y familiares, eran factores distractores para él. A través de las sesiones se logró observar una mejoría en el estado de ánimo, en donde el paciente mostraba un semblante más animado, al igual que refería la implementación de conductas de autocuidado, lo cual también era referido por sus cuidadoras. Es importante resaltar que el estado de ánimo del paciente fluctuó con respecto a la evaluación de su estado de salud, en donde refirió emociones positivas al presentar mejoría en su salud, así como, que refirió emociones negativas al tener retrocesos en la evolución de su enfermedad.
- La intervención cognitivo-conductual en el ámbito hospitalario y en el paciente geriátrico con hospitalización prolongada y trastorno adaptativo con estado de ánimo deprimido, es benéfica para el mejoramiento de sus síntomas durante la hospitalización. - Se demostró una disminución de la sintomatología depresiva, con la ayuda de técnicas de psicoeducación, motivación y autocuidado, las cuales promovían la adherencia al tratamiento y la aceptación al cuidado en el paciente. - La posibilidad de aumentar la autoconciencia de pensamientos y sentimientos negativos y catastróficos del paciente, gracias a la identificación de patrones de pensamientos y la psicoeducación.
Marina Joel Daniel

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Andrea Vargas RamírezDaniel W. López Hernández
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Examinamos si las conductas alimentarias predicen rendimiento en memoria verbal a través del HVLT-R en una población de mujeres mexicanas.
Las conductas alimentarias de riesgo (CAR) engloban conductas no clínicas orientadas a regular el peso y la forma corporal. (i.e., dietas restrictivas, atracones, y la purga). Estos comportamientos son típicamente menos frecuentes y severos que aquellos observados en individuos con trastornos de conducta alimentarias clínicamente diagnosticados. En México, investigadores han reportado que la prevalencia de CAR en mujeres varía del 5% al 26%. El Eating Attitudes Test-26 (EAT-26) es una medida autoaplicada que evalúa actitudes y comportamientos relacionados con la alimentación a través de 3 subescalas: Dieta, Bulimia, Preocupación por la comida y Control oral. La memoria verbal se refiere a la capacidad de recordar o reconocer información presentada verbalmente (i.e., palabras o enunciados). El Hopkins Verbal Learning Test–Revised (HVLT-R) es una medida de aprendizaje y memoria verbal. A pesar de que la literatura documenta deficiencias de memoria verbal en poblaciones clínicas (i.e., participantes con trastornos de conducta alimentaria), la literatura examinando poblaciones no clínicas que presentan CAR permanece limitada.
Veinticuatro participantes, con una edad media de 30.46 años (DE = 12.97), un peso promedio de 131.27 lbs (DE = 22.73) y una estatura media de 63.81 pulgadas (DE = 2.18), completaron una batería neuropsicológica que incluyó el HVLT-R. Además, todos los participantes completaron el EAT-26. Se llevó a cabo una serie de regresiones lineales múltiples por pasos para determinar si las conductas alimentarias predecían las medidas del HVLT-R (i.e., aprendizaje, recuerdo diferido y reconocimiento) en nuestra muestra. Todos los participantes pasaron pruebas de validez de desempeño.
Los análisis de regresión múltiple por pasos revelaron correlaciones significativas entre las conductas alimentarias y la memoria verbal. Con un beta de −.61 (t = -3.83, p = .000), la dieta se identificó como el predictor más fuerte del primer ensayo de aprendizaje del HVLT-R, explicando el 35% de la varianza, seguida del control oral, con un beta de .34 (t = 2.14, p = .044), que explicó un 12% adicional de la varianza. Además, con un beta de −.49 (t = -2.65, p = .015), la dieta emergió como el único predictor del segundo ensayo de aprendizaje del HVLT-R, explicando el 24% de la varianza. Finalmente, con un beta de −.52 (t = -2.84, p = .010), la dieta se identificó como el único predictor del puntaje total de aprendizaje del HVLT-R, explicando el 27% de la varianza.
Nuestros hallazgos sugieren que las mujeres mexicanas que participan en conductas de dieta tienen mayor probabilidad de presentar un peor desempeño en las habilidades de aprendizaje verbal. Una posible explicación es que la dieta puede reducir la energía cerebral y, con ello, la atención necesaria para procesar información verbal. De manera interesante, el control oral predijo un mejor desempeño en el primer ensayo de aprendizaje. Esto podría deberse a una autorregulación más esforzada, que mejora la concentración y la codificación verbal, aunque este efecto podría no mantenerse a lo largo de exposiciones repetidas. El papel predictivo consistente de la dieta en múltiples medidas del HVLT-R resalta el posible costo cognitivo de las CAR, incluso en poblaciones sin trastornos alimentarios clínicos. Investigaciones futuras deberían examinar los mecanismos (e.g., el control atencional o la disponibilidad de nutrientes) que vinculan la dieta con los déficits en memoria verbal.
Daniel W. López Hernández

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Adriana Galaz SandovalAdriana Galaz SandovalAna Camila Rojas Reynoso
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Evaluar el nivel de ansiedad percibida que los deportistas de 17-25 años de ambos sexos tienen en relación al uso constante del celular en las redes sociales y cómo esta afecta el rendimiento deportivo.
En los últimos años, el uso cotidiano del teléfono celular se ha convertido en un elemento central en la vida de los jóvenes universitarios, incluyendo a quienes practican deporte de forma regular. Esto debido a que el celular funciona no solo como herramienta de comunicación, sino también como medio de entretenimiento, organización personal y acceso constante a redes sociales. Esta presencia permanente de la tecnología ha generado interés respecto a sus posibles efectos en aspectos psicológicos relevantes para el desempeño deportivo, particularmente la ansiedad y el rendimiento. La psicología del deporte ha señalado que variables como la ansiedad y el rendimiento pueden estar influenciadas por distintos factores del entorno, incluidos aquellos asociados con la tecnología. El uso prolongado del celular puede incidir en los estados emocionales de los estudiantes y potencialmente en su disposición para enfrentar los retos del entrenamiento o la competencia. Esta investigación realizada en Mexicali, B.C., tuvo como propósito analizar la relación entre el uso del celular, la ansiedad percibida y el rendimiento en deportistas universitarios. Para ello, se incorporaron instrumentos reconocidos como el Inventario de Ansiedad de Beck y una sección del Cuestionario de Características Psicológicas Relacionadas con el Rendimiento Deportivo, además de recabar información sobre las horas diarias del uso del teléfono celular. Posteriormente se realizará una prueba T de Student en busca de las diferencias en afectaciones de deportistas que tengan un uso moderado y un uso excesivo del celular. Con ello, la investigación busca aportar una perspectiva actual sobre un fenómeno cada vez más visible entre jóvenes atletas, la coexistencia entre la tecnología, los estados emocionales y el desempeño deportivo. Esta aproximación permite abrir la puerta a futuras reflexiones, tanto académicas como prácticas sobre el equilibrio entre el uso del celular y el bienestar psicológico en el contexto universitario.
Para alcanzar los objetivos propuestos para la presente investigación, se establecerá contacto con diversos atletas de distintas disciplinas en Mexicali. Se les dará a conocer los objetivos de la investigación así como los propósitos de la realización del Google Forms que ayudará a evaluar la ansiedad y el rendimiento deportivo de los atletas. Dentro del Google Forms antes de realizar la autoaplicación de los instrumentos se presentará el consentimiento informado, al contestar de manera positiva se continuará el cuestionario. En caso contestar de manera negativa se enviará de manera automática en formulario. Posterior a que se realice el contacto con los deportistas, se les otorgará un enlace de Google Forms para contestar los ítems del BAI y las preguntas basadas en el CPRD. Esta encuesta ayudará a la determinación de los resultados sobre la ansiedad y el rendimiento deportivo y ver si se ve afectada por el uso de celular. Con el fin de tener una muestra homogénea, dentro del Google Forms se tendrá un apartado para datos generales donde se colocará edad, deporte que se practica y horas de uso del celular. No se pedirán datos personales, sin embargo con estos datos se podrá tener un control de los resultados para la división de los grupos dentro de la muestra. Lo anterior permitirá realizar una comparativa entre aquellos deportistas que tengan un uso excesivo o no del celular. Al tener los datos se genera una base de datos en Excel para posteriormente ingresar estos datos en el programa estadístico SPSS versión 31 para generar los análisis estadísticos necesarios.
Se calcularon estadísticos descriptivos para las variables incluidas en el estudio. En promedio, los deportistas presentaron una media de 4.17 horas de uso de celular. Por otro lado, la presencia de la ansiedad percibida se encuentra en una media de 18.17 puntos de corte cuando el puntaje de ansiedad severa es de 26 puntos. No obstante, esta media entra en los puntajes de ansiedad moderada. Por último, se encontró una media de 29.63 puntos en el rendimiento deportivo. Se examinó la relación lineal entre el rendimiento y las horas de uso del celular mediante una correlación de Pearson, después de hacer aplicado un análisis de homogeneidad para determinar cual correlación utilizar. Se encontró una correlación negativa y significativa, r(35) = -.422, p = .012, indicando que a mayor número de horas de uso del celular, menor rendimiento. En base a la segunda hipótesis específica se puede hacer este análisis, por lo que buscamos la correlación entre la ansiedad y el rendimiento. Es por eso que se examinó la relación lineal entre el rendimiento y niveles de ansiedad percibidos mediante una correlación de Pearson, después de hacer aplicado un análisis de homogeneidad para determinar cual correlación utilizar. Se encontró una correlación negativa moderada y significativa, r(35) = -.332, p = .051, indicando que a mayor nivel de ansiedad percibida, menor rendimiento.
En conclusión, se ve que hay un impacto en el rendimiento de los deportistas por causa de la ansiedad puesto que existe una correlación significativa sobre esta dos variables. Esta correlación nos dice que a mayor ansiedad menor rendimiento en los deportistas o viceversa. Lo mencionado anteriormente apoya a la elaboración de la primera hipótesis planteada que busca comprobar que el rendimiento se ve perjudicado por la ansiedad percibida, igualmente se buscaba que hubiera una distinción entre grupos que al final no se formaron.
Adriana Galaz Sandoval Ana Camila Rojas Reynoso

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Carlos Tadeo Campoy VillaSheila Fabiola Juraz HigueraGilberto Manuel Córdova CárdenasBrigit Arlette Escobar Fuentes
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Determinar las correlaciones entre los factores de riesgo psicosocial identificados mediante el instrumento POSIT, con el fin de establecer cómo la interacción entre la salud mental, el consumo de sustancias y la dinámica familiar incrementa la vulnerabilidad hacia conductas agresivas y el bajo rendimiento académico en adolescentes.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS 1977 citado en Borrás, 2014), la adolescencia es el periodo comprendido entre 10 y 19 años, es una etapa compleja de la vida, marca la transición de la infancia al estado adulto, con ella se producen cambios físicos, psicológicos, biológicos, intelectuales y sociales. Se clasifica en primera adolescencia, precoz o temprana de 10 a 14 años. Durante este periodo, se observa una mayor probabilidad de involucramiento en el consumo de sustancias, dificultades emocionales, impulsividad y conflictos interpersonales. Investigaciones previas sugieren que la manifestación de estos riesgos varía significativamente según el sexo y la edad, factores que determinan la forma en que el joven procesa su entorno (Steinberg, 2008). En el ámbito de la psicología preventiva, el enfoque actual no solo busca identificar riesgos aislados, sino comprender la dinámica de correlación entre ellos. Para este fin, se destaca el uso del Problem-Oriented Screening Instrument for Teenagers (POSIT) (National Institute on Drug Abuse, 1991). Este instrumento es ampliamente reconocido por su capacidad para evaluar múltiples dimensiones vitales, incluyendo la salud mental, el uso de sustancias, las relaciones familiares y las habilidades académicas. La relevancia de este estudio radica en que el impacto de un factor de riesgo psicosocial rara vez es independiente; por el contrario, existe una sinergia donde áreas como la salud mental y la dinámica familiar se correlacionan directamente con el desempeño académico y la conducta social. Mediante el análisis de estas asociaciones, el POSIT permite identificar problemas que podrían derivar en conductas antisociales o adicciones si no se abordan oportunamente, permitiendo diseñar intervenciones integrales basadas en la evidencia de estas interrelaciones.
Se realizó un estudio no experimental descriptivo transversal con una muestra intencional no probabilística (García, 2009) de 158 adolescentes con 13 y 14 años, cursantes del tercer grado de educación secundaria del sur de Sonora. La participación requirió consentimiento informado, el cual se incluyó en una leyenda dentro de la escala aplicada. Se excluyeron los registros con datos incompletos, garantizando en todo momento la confidencialidad, el anonimato y el cumplimiento de los principios éticos. Para la recolección de datos se utilizó el instrumento POSIT, analizando sus dimensiones como salud mental, uso de sustancias, relaciones familiares, habilidades académicas y conductas agresivas. Los niveles de riesgo se categorizaron en Muy Bajo, Bajo, Alto y Muy Alto. El análisis estadístico incluyó frecuencias descriptivas y correlación entre factores.
El análisis estadístico reveló asociaciones significativas por medio de la prueba de Spearman´s Rho entre las diversas áreas de riesgo evaluadas del instrumento de tamizaje POSIT, destacando la interdependencia de los factores psicosociales en la muestra estudiada. 1. El Eje Crítico: Salud Mental y Desempeño Académico La correlación más potente del estudio se observa entre el área de Salud Mental y las Habilidades Académicas (p = .799, p < .01). Este resultado indica que el riesgo en la estabilidad emocional es el predictor más fuerte de dificultades en el aprendizaje y el rendimiento escolar. Asimismo, el riesgo en salud mental mostró una estrecha vinculación con la Conducta Agresiva (p = .684, p < .01), sugiriendo que el malestar psicológico suele externalizar mediante comportamientos hostiles. 2. Consumo de Sustancias y Dinámica Familiar Se identificó una correlación negativa significativa entre el Uso y Abuso de Sustancias y la Relación Familiar (p = -.318, p < .01). Bajo la valoración del POSIT, esto sugiere que el deterioro de la cohesión y el apoyo en el núcleo familiar actúa como un factor de riesgo primario que incrementa la vulnerabilidad hacia el consumo. Por otro lado, el abuso de sustancias presentó una correlación alta con el riesgo en el Ámbito de Interés Laboral (p = .477, p < .01), lo que refleja una falta de visión a futuro y metas profesionales en jóvenes con consumo activo. 3. Comorbilidad de la Conducta Agresiva La agresividad se posiciona como un factor transversal, correlacionandose significativamente con el riesgo en Relaciones Amistosas (p = .510, p < .01) y el H Habilidades Académicas (p= .558, p < .01). Esto confirma que el comportamiento agresivo no es un evento aislado, sino que coexiste con redes sociales disfuncionales y bajo compromiso escolar.
Los hallazgos derivados del cuestionario POSIT confirman que los factores de riesgo no operan de forma aislada, sino como un sistema de vulnerabilidades interconectadas. La estrecha relación entre la salud mental y el desempeño académico evidencia que el bienestar emocional es el pilar fundamental del éxito escolar. Asimismo, la correlación entre el conflicto familiar y el consumo de sustancias subraya que el hogar sigue siendo el núcleo crítico de prevención. Este estudio concluye que cualquier intervención orientada a reducir conductas agresivas o el abuso de sustancias será ineficaz si no aborda simultáneamente la estabilidad emocional y el entorno familiar del adolescente. La detección temprana mediante herramientas como el POSIT es vital: no solo para identificar riesgos, sino para diseñar estrategias integrales que ayuden a transformar entornos favorables para el desarrollo.
Sheila Fabiola Juraz Higuera Gilberto Manuel Córdova Cárdenas Brigit Arlette Escobar Fuentes

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Mayra Melissa Ortiz CortesRaúl Alejandro Gutiérrez García
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Objetivo: Analizar la relación entre los niveles de ansiedad y el uso de redes sociales en jóvenes adultos del centro de México, con el fin de identificar la prevalencia de ansiedad y describir la asociación existente entre ambas variables.
La ansiedad es uno de los trastornos mentales más frecuentes a nivel mundial y representa una de las principales discapacidades asociadas a la salud mental. En México, se ha reportado que aproximadamente el 19.3 % de la población adulta presenta síntomas severos de ansiedad, con mayor prevalencia en población joven. Asimismo, la Organización Mundial de la Salud estima que cerca de 301 millones de personas a nivel global presentan algún trastorno de ansiedad, lo que evidencia su relevancia como problema de salud pública. De manera paralela, las redes sociales se han convertido en un elemento central en la vida cotidiana de las personas. Plataformas digitales como Instagram y TikTok son utilizadas por millones de usuarios a nivel global, alcanzando aproximadamente 5,040 millones de usuarios activos, entre los cuales predomina la población adulta joven. Estas plataformas han sido empleadas como medios de interacción social, comunicación e incluso como estrategias de regulación emocional. Diversos estudios sugieren que el uso excesivo de las redes sociales puede relacionarse con un incremento en los niveles de ansiedad, debido a factores como la comparación social constante y la sobreexposición a estímulos digitales. No obstante, a pesar del creciente interés en esta problemática, aún existe limitada literatura que analice el impacto conjunto de estas variables en la salud mental, particularmente en jóvenes adultos mexicanos. En este sentido, el presente estudio busca aportar evidencia descriptiva sobre la ansiedad y el uso de redes sociales en jóvenes del centro de México.
Se desarrolló el estudio bajo un enfoque cuantitativo, con un diseño no experimental, transversal y descriptivo. La muestra estuvo conformada por 102 jóvenes adultos del centro de México. Como criterios de inclusión se consideró que los participantes fueran mayores de edad y aceptaran su participación de manera voluntaria mediante consentimiento informado digital. Se excluyeron aquellos registros incompletos o con respuestas inconsistentes. Para la recopilación de los datos se emplearon dos instrumentos con adecuados niveles de validez y confiabilidad. El nivel de ansiedad se evaluó mediante la Escala de Ansiedad Generalizada (GAD-7), en su adaptación mexicana, mientras que el uso de redes sociales se midió a través de la Escala de Adicción a las Redes Sociales. Adicionalmente, se incluyó un cuestionario de datos sociodemográficos con la finalidad de caracterizar a la muestra. La aplicación de los instrumentos y del cuestionario se realizó a través de una plataforma digital (QuestionPro), en la cual se proporcionó información clara sobre los objetivos del estudio, la voluntariedad de la participación, la confidencialidad de los datos y el derecho a abandonar el estudio sin consecuencias posteriores. Los datos obtenidos fueron procesados mediante estadística descriptiva utilizando el programa JASP, tras la transferencia de la información recabada en QuestionPro. Se analizaron frecuencias, porcentajes y medidas de tendencia central para la presentación de los resultados.
La muestra estuvo conformada por 102 jóvenes adultos del centro de México. La edad promedio de los participantes fue de 20.77 años, predominando el rango de 19 a 20 años. En cuanto al sexo, el 61.8 % correspondió a mujeres. Respecto a la situación personal, el 54.9 % de los participantes se identificó como soltero(a) y el 61.8 % reportó ser estudiante. En relación con los niveles de ansiedad evaluados mediante la Escala de Ansiedad Generalizada (GAD-7), se observó que la mayoría de los participantes se ubicó en niveles moderados de ansiedad. Un menor porcentaje presentó niveles bajos o mínimos, mientras que una proporción reducida se ubicó en niveles altos. Estos resultados reflejan la presencia significativa de sintomatología ansiosa en la población evaluada. Respecto al uso de redes sociales, los resultados obtenidos a partir de la Escala de Adicción a las Redes Sociales indicaron una alta frecuencia de uso entre los participantes. La mayoría reportó un uso constante de plataformas digitales, lo que evidencia la integración de las redes sociales en la vida cotidiana de los jóvenes adultos incluidos en el estudio. El análisis estadístico descriptivo permitió identificar una asociación entre los niveles de ansiedad y el uso de redes sociales, observándose que los participantes con mayor frecuencia de uso tendieron a presentar niveles más elevados de ansiedad. Los resultados se expresaron mediante frecuencias, porcentajes y medidas de tendencia central, lo que permitió describir de manera clara el comportamiento de ambas variables en la muestra estudiada. En conjunto, los resultados obtenidos responden al objetivo planteado, al mostrar la distribución de los niveles de ansiedad y del uso de redes sociales, así como su asociación en jóvenes adultos del centro de México.
A partir de los resultados obtenidos, se identificó que la mayoría de los jóvenes adultos del centro de México presenta niveles moderados de ansiedad, así como un uso frecuente de redes sociales. Estos hallazgos permiten reconocer que ambas variables están presentes de manera significativa en esta población y que existe una asociación entre mayores niveles de ansiedad y un uso más constante de redes sociales, lo cual responde al objetivo general del estudio. La información obtenida aporta evidencia descriptiva relevante para la comprensión del impacto que el uso de redes sociales puede tener en la salud mental de los jóvenes adultos. En este sentido, se considera importante que futuras estrategias de prevención e intervención psicológica incluyan el trabajo en el manejo de la ansiedad y la promoción de un uso más consciente de las redes sociales, favoreciendo el bienestar emocional y la regulación emocional en esta etapa del desarrollo.
Raúl Alejandro Gutiérrez García

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Salma Betzabel Cardoso CruzRaúl Alejandro Gutiérrez García
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Asociar los estilos de apego y nivel de satisfacción de relación de pareja en jóvenes de Centro de México. Objetivo secundario: Describir el porcentaje de estilos de apego y nivel de satisfacción de relación de pareja.
La teoría del apego plantea que los seres humanos poseen una necesidad básica de establecer vínculos emocionales que favorecen la supervivencia. Se identificaron tres patrones de apego: seguro, evitativo y ambivalente; posteriormente, se añadió el apego desorganizado. La relación de pareja se define como una de las interacciones más complejas debido a que están involucrados aspectos biológicos, psicológicos, interaccionales, sociales y culturales; así mismo, se considera que las características de la relación de pareja dependerán, en gran medida, del contexto social y cultural. Diversos estudios señalan que el tipo de apego influye en la gestión emocional y las interacciones de pareja en la adultez y estas relaciones contribuyen a la construcción de vínculos interpersonales. En este contexto, la violencia en el noviazgo se ha convertido en un problema significativo. Una de cada cuatro personas adolescentes ha sufrido algún tipo de violencia en sus relaciones. En México el 63.1% de las adolescentes ha tenido una relación de noviazgo, y en Guanajuato el 39.2% de las mujeres mayores de 15 años ha experimentado violencia de pareja.
Participaron 118 jóvenes del centro de México. Se aplicaron 2 escalas: Escala de Valoración de la Relación (Moral, 2008) y Escala de Estilos de Apego Adulto (Márquez et al., 2009), ambos instrumentos están adaptados a población mexicana. Los instrumentos se integraron en la plataforma QuestionPro, junto con los datos sociodemográficos, las instrucciones para responder y un consentimiento informado digital que incluía una pregunta sobre la voluntariedad de la participación. El enlace generado fue difundido a través de redes sociales para posteriormente hacer el análisis en el software estadístico Jasp. El estudio es de una metodología cuantitativa, con un diseño no experimental, transversal y de alcance descriptivo y correlacional.
La muestra estuvo compuesta por 119 jóvenes, con una media de edad de 21 años. Predominaron las mujeres con un porcentaje de 72.9%; en cuanto a identidad de género predominaron las personas que se identificaron con el género femenino con un 71.2%. La mayoría tenía entre 18 y 20 años (67.8%), lo que refleja una población principalmente joven. En cuanto al lugar de residencia, la mayor proporción reside en Irapuato (62.7%), seguida de Salamanca (11%) y Guanajuato (7.6%). Respecto a la percepción de influencia del estilo de apego en sus relaciones interpersonales, la mayoría consideró que éste incide principalmente en la relación de pareja (46.6%). En cuanto a los tipos de apego, predominó el apego seguro (54.2%), seguido del ansioso (43.2%) y el evitante (2.5%). La mayoría reportó alta satisfacción en su relación de pareja (93.2%), mientras que el 6.8% presentó un nivel medio, sin casos de baja satisfacción. Se encontró una asociación positiva y fuerte entre el estilo de apego seguro y una alta satisfacción en la pareja (r=.556) y con apego evitativo menos satisfacción (r=-0.196).
Se sugiere trabajar con esta población tanto de manera preventiva, en etapas tempranas, como mediante intervenciones psicoeducativas a través de charlas y talleres que permitan identificar a quienes se encuentran en situaciones de riesgo, con el fin de brindar una atención oportuna y adecuada. Se recomienda trabajar con los participantes que presentan estilos de apego ansioso o evitante mediante intervenciones que fortalezcan la seguridad emocional y la autoconfianza en las relaciones afectivas. Por otra parte, se propone sensibilizar a las parejas y promover tratamientos basados en evidencia científica.
Raúl Alejandro Gutiérrez García

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Angel Arely Carmona OrtegaRaúl Alejandro Gutiérrez García
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Asociar el nivel de autoestima y el nivel de dependencia emocional de parejas jóvenes en México. Objetivo secundario:Describir el porcentaje de autoestima y el nivel de dependencia emocional en relaciones de parejas jóvenes en México
La autoestima se refiere a la valoración del propio autoconcepto y la autoaceptación (González, 1999), mientras que la dependencia emocional es la necesidad excesiva de permanecer con la pareja, incluso mediante conductas dañinas (Aiquipa, 2012). Estudios muestran que la dependencia emocional es frecuente en jóvenes universitarios, se asocia con apego ansioso y relaciones codependientes (Rocha et al., 2019), y se vincula con la victimización en el noviazgo (Hernández et al., 2023). Además, un estudio de 819 estudiantes concluyeron que la autoestima puede actuar como indicador y factor modulador de la dependencia emocional y los celos (Oyanguren et al., 2023).
Participaron 125 jóvenes de México. Se aplicaron 1 inventario y 1 escala: Inventario de Autoestima de Coopersmith (Cantú et al., 1993) y Escala de Dependencia Emocional Hacia la Pareja en Jóvenes Mexicanos (Pérez et al., 2024), ambos instrumentos están adaptados a población mexicana. Los instrumentos se pasaron a la herramienta Question Pro, así como los datos sociodemográficos, instrucciones para responder y un consentimiento informado digital, agregando la pregunta que deseaban participar. Se difundió en redes sociales el link generado. El estudio es de una metodología cuantitativa, con un diseño no experimental, transversal y de alcance descriptivo correlacional.
La muestra estuvo compuesta por 125 jóvenes (media de 20.6 años), mayoritariamente mujeres (81.6 %), solteras (64.8 %) y heterosexuales (82.4 %), principalmente estudiantes (46.4 %) que viven con sus padres (74.4 %). Todos estaban en relación de pareja, en su mayoría de 1 a 2 años. Respecto a las variables psicológicas, la autoestima se ubicó principalmente en niveles medio alto y medio bajo (32.8 % cada uno), y la dependencia emocional fue moderada (52.6 %). La prioridad a la pareja fue mayormente media (40.8 %), el miedo a la ruptura y a la soledad predominó bajo (43.2 % y 70.4 %, respectivamente), la sumisión fue baja (76 %) y la necesidad de contacto alta (60 %). Las percepciones de relaciones desequilibradas se distribuyeron equilibradamente entre bajo, medio y alto (32.8-34.4 %).En conjunto, los resultados indican dependencia emocional moderada, autoestima media, baja sumisión y alta necesidad de contacto, reflejando un equilibrio parcial en las dinámicas de pareja con ciertas áreas de vulnerabilidad afectiva.
Los resultados muestran una autoestima media y una dependencia emocional moderada, destacando una alta necesidad de contacto constante como principal área de riesgo. Esto sugiere que los jóvenes tienden a buscar seguridad afectiva en la pareja, lo que puede limitar su autonomía emocional. Por ello, se propone intervenir específicamente en el manejo de la ansiedad ante la distancia emocional, el fortalecimiento del sentido de valía personal independiente de la pareja y la identificación de patrones de búsqueda de aprobación afectiva. Asimismo, se sugiere trabajar en estrategias de regulación emocional que ayuden a tolerar la ausencia de contacto sin generar malestar excesivo.
Raúl Alejandro Gutiérrez García

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Jorge Garcia AcostaJorge García AcostaRaúl Alejandro Gutiérrez García
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Objetivo general: Asociar los niveles de satisfacción laboral con la prevalencia de burnout Objetivo secundario: Describir el nivel de satisfacción laboral y prevalencia de síndrome de burnout en adultos tempranos y medios de México.
El síndrome del burnout es una forma inadecuada de afrontar el estrés crónico, caracterizado por agotamiento emocional, despersonalización y disminución del desempeño personal, producido por el estrés laboral. La satisfacción laboral son los sentimientos positivos hacia el ambiente de trabajo. En España, un 25% quiere cambiar de trabajo el próximo año, en México hubieron 79 069 conflictos laborales en 2023, así como Guanajuato fue en ese año uno de los 3 estados con más demandas por conflictos de trabajo. Una investigación en un hospital de Tabasco, México determinó que el 84.8% de los empleados tenia satisfacción laboral.
Participaron 94 adultos tempranos y medios de México, de entre 18 y 65 años de edad. Se les aplicaron 1 escala y 1 cuestionario: Escala de medición de la satisfacción laboral (Álvarez et al., 2023) y el cuestionario Maslach Burnout Inventory adaptado a México (Ramírez & Rangel, 2005). Se aplicó en Question Pro. El estudio es de una metodología cuantitativa, con un diseño no experimental, transversal y de alcance descriptivo y correlacional.
Como resultado, se obtuvo que la media de edad de los participantes fue de 36.1 años, así como el 70% fueron mujeres, con 44% indicando ser solteras y un 43% casadas, la gran mayoría siendo proveniente de Salamanca, Guanajuato (68%), sin ningún hijo (54%), profesionistas (35%), con el 42% teniendo una escolaridad nivel Licenciatura, con un 23% trabajando de 1 a 8 horas a la semana, y un igual 23% trabajando más de 40 horas a la semana, el 32% teniendo más de 10 años de antigüedad en su puesto y un 33% ganando menos de $10 000 mensuales. Asimismo, el 68% de los participantes indicó haber asistido al menos una vez a una sesión con un profesional de la salud mental, con sólo 32% de esta población habiendo asistido a alguna sesión en los últimos 3 meses. Se obtuvo como resultado que el 78% de la población tuvo un nivel medio de satisfacción laboral, el 13% una satisfacción laboral alta y el 9% una satisfacción laboral baja. Además, se encontró que el 79% de los encuestados cuenta con un nivel de prevalencia media de síndrome de burnout, con un 17% contando con un nivel de prevalencia alto y el 4% con un nivel de prevalencia bajo. Además, se encontró que, aunque no hubo una correlación significativa entre el burnout y la satisfacción laboral, se encontró una relación significativa proporcionalmente inversa entre factores del burnout como el cansancio emocional y la despersonalización con el burnout, así como una relación significativa entre la realización personal y el burnout.
Se sugiere trabajar con la población de trabajadores mexicanos de 18 a 65 años de edad dentro del ámbito laboral, en un ambiente oficinista y organizacional dentro de las empresas, tanto de manera preventiva en etapas previas, como con una intervención psicoeducativa al tener evidencia de bajos niveles de satisfacción laboral y una gran prevalencia de síndrome de burnout en dichos espacios. Por lo tanto, se debe seguir la investigación, que indique si la prevalencia del síndrome de burnout y baja satisfacción laboral puedan ser causadas o influenciadas por variables sociodemográficas, relacionadas con la jornada laboral y el área de trabajo.
Jorge García Acosta Raúl Alejandro Gutiérrez García

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
César Domínguez González
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Analizar, a partir de una revisión documental, los fundamentos epistemológicos y conceptuales que sustentan los modelos clínicos empleados en el tratamiento residencial de los trastornos por consumo de sustancias, para explorar cómo estos marcos configuran la práctica clínica y las decisiones de los interventores terapéuticos.
El consumo problemático de sustancias constituye un problema prioritario de salud pública por su impacto multidimensional en la salud física y mental, las relaciones familiares, la integración social y los sistemas institucionales de atención. En México, los establecimientos residenciales continúan siendo una de las principales modalidades institucionales para la atención de los trastornos por consumo de sustancias (TCS), particularmente en contextos donde la oferta de servicios ambulatorios especializados es limitada o insuficiente. Este predominio del tratamiento residencial se explica tanto por factores históricos como estructurales del sistema de atención de TCS en el país, y por la alta complejidad clínica y psicosocial de la población atendida, que con frecuencia presenta comorbilidades psiquiátricas, trayectorias prolongadas de consumo y condiciones de vulnerabilidad social. En regiones del norte de México, como Baja California, los tratamientos residenciales han adquirido un papel central dentro de la red de atención, operando mayormente bajo modalidades mixtas que integran componentes clínicos, comunitarios y normativos. A pesar de su relevancia, la investigación científica disponible muestra vacíos relevantes en la comprensión de cómo se estructura y opera la práctica clínica en dichos contextos. La producción académica sobre TCS ha privilegiado la evaluación de modelos terapéuticos, programas y resultados de eficacia, mientras que ha prestado poca atención a los procesos clínicos concretos, a la toma de decisiones terapéuticas y a los fundamentos epistemológicos que orientan la intervención cotidiana. El presente trabajo forma parte de una investigación doctoral en curso y tiene como objetivo compartir avances derivados del análisis conceptual y metodológico, como un primer acercamiento a la comprensión de los modelos clínicos que operan en contextos residenciales de tratamiento de TCS.
Se realizó una revisión documental narrativa y analítica de literatura científica nacional e internacional orientada a profundizar la comprensión conceptual y epistemológica del tratamiento de los trastornos por consumo de sustancias (TCS). La revisión se centró en cuatro ejes principales: conceptualización de los trastornos por consumo de sustancias, modelos clínicos y psicoterapéuticos en TCS, epistemología de la práctica clínica y el rol del interventor terapéutico en contextos residenciales. La revisión documental se sustentó en un corpus integrado por alrededor de 85 documentos, entre artículos científicos arbitrados, libros y capítulos de libro especializados, así como documentos normativos y técnicos relevantes para el contexto mexicano y latinoamericano. La búsqueda se realizó entre abril y diciembre de 2025 en bases de datos académicas como Scopus, Web of Science, PubMed, SciELO y Redalyc, además de repositorios institucionales y organismos oficiales. Se priorizaron publicaciones correspondientes al periodo 2000–2025 que abordaran de manera explícita la relación entre modelos teóricos, prácticas clínicas y contextos institucionales de intervención en los trastornos por consumo de sustancias. Se excluyeron textos de carácter meramente descriptivo y documentos de divulgación no arbitrados. La selección y el análisis de las fuentes se realizaron bajo criterios de rigor académico, relevancia temática y coherencia epistemológica, atendiendo principios éticos de integridad científica, originalidad y no plagio. La revisión se llevó a cabo bajo un enfoque analítico, orientado no solo a describir los distintos modelos existentes, sino a examinar sus supuestos epistemológicos, sus nociones implícitas de cambio terapéutico y las formas en que estos modelos tienden a integrarse, adaptarse o tensionarse en la práctica clínica cotidiana. A partir del análisis documental se construyeron ejes analíticos preliminares, los cuales funcionan como categorías orientadoras para el diseño metodológico de una investigación cualitativa doctoral actualmente en desarrollo.
La revisión documental evidencia que los modelos clínicos empleados en el tratamiento de los TCS se sustentan en marcos epistemológicos heterogéneos, que incluyen enfoques biomédicos, psicoanalíticos, conductuales, humanistas, sistémicos, constructivistas, modelos integradores y de intervención comunitaria. Sin embargo, estos modelos rara vez se presentan de forma pura o claramente delimitada en la práctica clínica cotidiana. Diversos estudios señalan que, en contextos residenciales, los interventores terapéuticos suelen articular enfoques teóricos de manera pragmática, combinando elementos de distintos modelos en función de las demandas institucionales, las características de la población atendida y su propia experiencia profesional. Esta integración, en muchos casos implícita, genera tensiones entre los discursos institucionales formales y las prácticas reales de intervención. Asimismo, la literatura revisada muestra escasez de investigaciones centradas en los procesos inferenciales, los supuestos epistemológicos y las teorías de cambio implícitas que orientan la toma de decisiones clínicas de los interventores terapéuticos. La mayoría de los estudios identificados provienen de contextos anglosajones y europeos, así como de algunos países de América del Sur, mientras que la producción empírica en México es limitada y predominantemente descriptiva o normativa. Esta ausencia de estudios situados en contextos locales dificulta la comprensión de cómo se construye el conocimiento clínico en la práctica cotidiana de los interventores terapéuticos y restringe el análisis crítico de la pertinencia, coherencia y adaptación contextual de las intervenciones implementadas, particularmente en escenarios como los tratamientos residenciales en el norte del país.
A partir del análisis documental, se identifican algunos ejes problemáticos relevantes: heterogeneidad epistemológica y conceptual de los modelos clínicos utilizados en el tratamiento residencial, integración pragmática de enfoques en la práctica cotidiana de los interventores terapéuticos, tensiones entre modelos declarados institucionalmente y prácticas clínicas efectivas, centralidad de los procesos inferenciales y de toma de decisiones clínicas en contextos con escasa estandarización, necesidad de comprender el modelo clínico como una estructura dinámica, más que como un protocolo fijo. Estos elementos constituyen un aporte conceptual al campo de estudio del tratamiento de los TCS, al articular categorías analíticas que permiten problematizar la práctica clínica más allá de la aplicación técnica de modelos. La delimitación de categorías como supuestos epistemológicos, teoría de cambio implícita, rol del interventor terapéutico y criterios de valoración de la eficacia contribuye a visibilizar los procesos mediante los cuales se construye el conocimiento clínico en contextos residenciales.

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Fernanda Romero
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Analizar la representación de personajes pertenecientes a la comunidad LGBTIQ+ en la industria cinematográfica latinoamericana, de tal manera que sea posible describir cómo dichas ficciones influyen en la percepción y aceptación de las audiencias respecto a la diversidad, al mismo tiempo que actúan como reflejo de las dinámicas socioculturales que las producen y como agentes en la formación de identidades
A nivel mundial, según reportes recientes provenientes de GLAAD que analizan la representación LGBTQ+ en Hollywood y plataformas de streaming cada año, la industria cinematográfica ha incrementado algunos papeles protagónicos y la diversidad racial como parte de las historias dentro de personajes LGBTQ+, sin embargo, el porcentaje de estrenos con inclusión permanece bajo e incluso ha descendido en algunos años en específico. En América Latina, apenas un 9 % de los personajes LGBTQ eran latinos, lo que refleja no solo la escasa visibilidad de la diversidad sexual, sino también la persistencia de la marginalización étnica. Aunque hay avances en la inclusión de personajes LGBTQ, la mayoría aparecen en roles secundarios y con frecuencia bajo estereotipos, siendo todavía más limitada la representación de personas latinoamericanas queer. En México, INEGI señala que al menos 5 millones de habitantes en México se identifica con el colectivo LGBTQ+, pero todavía ocupan un segmento reducido de la cartelera comercial, y predominando en festivales, cineclubs o plataformas específicas. En el caso específico de Baja California y Tijuana, la información sobre obras cinematográficas de diversidad sexual y su alcance es escasa, por lo que se deduce que hay una clara brecha de datos a tomar en cuenta. La importancia del tema en el campo de la investigación reside en el hecho de que la representación cinematográfica de la diversidad sexual se encuentra estrechamente entrelazada con movimientos sociales que luchan por una igualdad de visibilidad y derechos. El cine, al ser un espacio cultural, es también un reflejo de los prejuicios dominantes que acompañan a nuestra sociedad, además de funcionar como un motor que impulsa las victorias del movimiento y transforma la imagen de una colectividad menospreciada.
El periodo de análisis comprende los años 2025 a 2026, etapa en la que se llevará a cabo la recolección y análisis de datos por medio de grupos focales. El estudio se delimita a un enfoque interpretativo, utilizando como principal grupo de estudio al alumnado de entre 18 a 25 años de la Universidad Iberoamericana de Tijuana, Baja California, México, debido a la facilidad de acceso a la población y su potencial crítico frente a los discursos culturales. Se busca que, mediante el control y proyección de material audiovisual, los integrantes del estudio sean capaces de formar un diálogo en el que se analizarán los patrones y elementos relevantes traídos a la conversación
Debido a que el estudio se encuentra en desarrollo, es relevante mencionar que no se ha aplicado la metodología expuesta. A partir del material revisado, los resultados sugieren que las narrativas inclusivas generan cambios positivos, mientras que los estereotipos refuerzan prejuicios, lo que reafirma el rol del cine como agente sociocultural de impacto profundo. Finalmente, la investigación revela la necesidad de continuar explorando este fenómeno desde enfoques más específicos, como las identidades trans y no binarias, dado que siguen siendo las más marginadas
Esta investigación ofrece aportaciones científicas relevantes. Por un lado, amplía el entendimiento de cómo el cine opera como un espacio cultural que influye en la identidad y en la opinión pública; por otro, integra teorías psicológicas, sociales y queer para explicar el papel del audiovisual en contextos latinoamericanos. En conjunto, los hallazgos subrayan la necesidad de promover representaciones más diversas, complejas y respetuosas, así como la importancia de continuar investigando cómo el cine puede servir como herramienta de sensibilización y transformación social.

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Guadalupe Negrete ToledoRaúl Alejandro Gutiérrez García
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
El objetivo de esta investigación es analizar el uso y adicción a redes sociales en adolescentes de Valle de Santiago, y proponer recomendaciones para un uso responsable. Objetivo secundario: asociar el nivel de uso de redes y malestar psicológico.
La adicción a las redes sociales es un patrón de uso desadaptativo caracterizado por un uso excesivo, pérdida de control y síntomas de abstinencia, que genera malestar psicológico significativo, incluyendo ansiedad, estrés o depresión. Actualmente, más del (90%) de los adolescentes en el mundo usan redes sociales a diario, dedicando entre 3 y 4 horas por día. En un entorno digital creciente, es esencial analizar cómo estas plataformas afectan a los jóvenes, especialmente en contextos locales como Valle de Santiago, donde el acceso ha aumentado, pero aún hay poca investigación sobre sus efectos psicológicos y sociales.
El estudio es cuantitativo, no experimental, transversal, descriptivo y correlacional. Se aplicaron en línea la Escala de Adicción a las Redes Sociales (Sahin, 2018) y la Escala de Malestar Psicológico K10 (Kessler et al., 2002) vía QuestionPro®. La aplicación fue autorizada institucionalmente y supervisada presencialmente por la practicante. Participaron 115 estudiantes de 15 a 18 años de tres escuelas en Valle de Santiago, Guanajuato. Los resultados fueron analizados en el programa estadístico JASP.
La muestra incluyó 120 adolescentes, con mayoría femenina (61.7%) y edad promedio de 13 años. La mayoría estudia secundaria (62.6%) y asiste al Bachillerato SABES o telesecundarias locales. El 78.3% vive con ambos padres, y el nivel educativo más común de los padres es secundaria. El 92.2% tiene acceso a internet y el 93.9% usa celular con conexión, destacando TikTok (79.1%) e Instagram (62.6%), con un uso diario de 3 a 4 horas (40.9%). Solo el 22.6% ha recibido atención psicológica. El 88.7% presenta malestar psicológico, principalmente ansiedad, y el 11.3% síntomas de depresión. En adicción a redes sociales, el 26.1% es severa, reflejando posible impacto en su bienestar psicológico.
El estudio utiliza escalas validadas y un diseño cuantitativo que garantiza datos confiables y precisos. La supervisión presencial y la autorización institucional aseguran un proceso riguroso y ético. Además, la muestra diversa, que incluye varias escuelas del municipio, mejora la representatividad, favoreciendo resultados aplicables al contexto local y útiles para diseñar estrategias de uso responsable de redes sociales entre adolescentes. Este enfoque permite captar las particularidades de la población estudiada y aporta información valiosa para comprender mejor el impacto social y psicológico del uso de redes sociales en esta etapa crucial del desarrollo.
Raúl Alejandro Gutiérrez García

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
RICARDO GARCÍA FÉLIX
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Determinar los elementos nucleares y los campos semánticos que configuran la deseabilidad representacional del psicólogo mediante análisis de frecuencias y co-ocurrencias en respuestas abiertas, y derivar un modelo SDR que explique su función en la identificación vocacional y en las expectativas sociales sobre la profesión en estudiantes, profesionistas y ciudadanía, y contrastarlo con la teoría de RS.
Las representaciones sociales (RS) explican cómo el sentido común construye objetos profesionales —por ejemplo, “el psicólogo”— mediante procesos de objetivación y anclaje, y cómo esos significados circulan y regulan juicios y prácticas colectivas (Moscovici, 1961; Jodelet, 1989). Desde el enfoque estructural, las RS tienden a organizarse en un núcleo central relativamente estable y periferias más sensibles al contexto; esta distinción permite identificar elementos con alta carga normativa y funcional que sostienen la representación (Abric, 1994). No obstante, en el terreno vocacional y de identidad profesional persiste un vacío: describir qué se piensa del psicólogo no explica por qué esa figura resulta deseable, moralmente valiosa o digna de identificación, ni cómo se produce la atracción anticipada hacia la carrera antes de una experiencia formativa extensa. Este trabajo propone el constructo Sistema de Deseabilidad Representacional (SDR) como marco complementario al enfoque de RS para formalizar esa dimensión valorativa: el conjunto de significados, expectativas, atributos y evaluaciones socialmente compartidas que vuelven atractiva una profesión y orientan adhesión identitaria (p. ej., “ser alguien que ayuda”). El SDR no sustituye la teoría de RS; la extiende al describir cómo la estructura representacional (núcleo/periferias) puede operar como un dispositivo de deseabilidad que guía elecciones, expectativas y legitimidad social. En esta fase se analiza empíricamente el discurso sobre el psicólogo en relación con su rol en la sociedad, imagen pública, expectativas sociales y palabras clave asociadas, con el fin de identificar elementos nucleares, campos semánticos dominantes y tensiones de anclaje (p. ej., estigmas), y derivar implicaciones para orientación vocacional y formación profesional. La relevancia aplicada radica en que la representación social del psicólogo configura expectativas sobre competencias y alcances del trabajo psicológico; por ello, mapear su deseabilidad representacional aporta evidencia para intervenir sobre idealizaciones y alinear motivaciones con demandas académicas y profesionales.
Método Diseño: estudio descriptivo–interpretativo con enfoque de RS y análisis estructural del discurso. Muestra: 59 casos válidos, muestreo no probabilístico por disponibilidad. Perfil: 55 estudiantes de Psicología, 2 profesionistas en ejercicio y 2 integrantes de ciudadanía en general. Contexto: aplicación en universidades (principalmente Humanitas; en menor proporción CUT/Universidad de Tijuana y Universidad Xochicalco) y aplicación adicional a población general no adscrita a programas de Psicología. Técnica de recolección: cuestionario autoadministrado en línea (Google Forms) con reactivos cerrados de caracterización y preguntas abiertas; incluyó reactivos tipo “3 palabras clave” y preguntas abiertas sobre rol social, imagen pública, opinión social y expectativas hacia el psicólogo. La base se exportó a Excel (fila 1 = preguntas/encabezados; filas subsecuentes = respuestas de participantes). Criterios: inclusión—responder el instrumento y aceptar uso académico anónimo; exclusión—registros duplicados o incompletos; se consideraron válidos los casos con respuestas abiertas utilizables. Ética: participación voluntaria con consentimiento informado, anonimización y resguardo de datos. Procedimiento y análisis: se seleccionó el bloque de preguntas centradas en “sociedad” y los ítems de palabras clave para construir el corpus. Por participante se concatenaron sus respuestas abiertas en un solo texto. Se realizó limpieza (minúsculas, normalización de acentos, eliminación de signos y stopwords). Se estimaron frecuencias y una matriz de co-ocurrencias por participante (pares de términos que aparecen en el mismo texto), agregada al corpus total; se construyó una red semántica y se calcularon conectividad por grado y comunidades por modularidad. Procesamiento en Python (pandas, NetworkX) y visualización en Matplotlib. Para reducir sesgos, se unificaron variantes ortográficas y se excluyeron nombres propios; además, se aplicó un umbral mínimo de longitud de token (>2 caracteres). Los resultados se reportaron como conteos, jerarquías de términos, nodos con mayor grado y agrupamientos semánticos interpretados teóricamente desde núcleo/periferias (Abric, 1994) y anclaje (Moscovici, 1961).
Resultados El corpus analizado (bloque de 27 reactivos sobre sociedad e ítems de “3 palabras clave”) produjo 1,145 términos distintos tras depuración. La red semántica resultante incluyó 1,145 nodos y 49,836 aristas ponderadas; el conteo agregado de co-ocurrencias por participante (pares de términos presentes en el mismo texto) fue de 54,261. En frecuencia léxica destacaron: personas (n=58), locos (n=46), problemas (n=39), salud (n=38), mental (n=36), ayuda (n=29), ayudar (n=27), mente (n=25), persona (n=24), terapia (n=22), sociedad (n=20), vida (n=19), profesional (n=18), empática (n=17), escucha (n=16) y apoyo (n=14). La centralidad por conectividad (grado ponderado) mostró como nodos organizadores a personas, problemas, salud, locos, ayuda, mental, mente, sociedad, terapia y profesional, lo que sugiere un núcleo representacional orientado a la intervención en salud mental y a la función social de ayuda. La partición comunitaria (modularidad) identificó campos semánticos dominantes: (1) un cluster de “problemas–salud mental–terapia–escucha”, en el que coexiste el anclaje estigmatizante “locos/loquero” con términos de atención clínica; (2) un cluster de atributos del rol (confiable, honesto, noble, resiliente) que opera como ideal moral del profesional; (3) un cluster de apoyo socioemocional (apoyo, empatía, guía, emocional) que enfatiza acompañamiento y orientación; y (4) un cluster de identidad técnica/relacional (mente, terapeuta, humana, situaciones) asociado a comprensión del comportamiento y del malestar. En conjunto, los patrones de frecuencia, centralidad y comunidades sostienen que la deseabilidad del psicólogo se construye alrededor de una promesa social de ayuda y alivio del malestar, pero atravesada por estigmas culturales que anclan la psicología a la “locura”. Además, los ítems de expectativa social mostraron que el psicólogo es concebido como agente de contención y orientación (“escuchar”, “apoyar”, “guiar”), y que su campo de acción se asocia a problemas emocionales, conductuales y relacionales, más que a ámbitos preventivos o comunitarios. En los reactivos de opinión e imagen social se observó una dualidad: por un lado, alta valoración de su función (“necesario”, “profesional”, “ayuda”); por otro, persistencia de etiquetas simplificadoras (“para locos”) que funcionan como anclajes culturales de la representación. Esta dualidad aporta evidencia para el SDR: la deseabilidad se sostiene en valores prosociales y en la promesa de eficacia, pero su legitimidad pública coexiste con estereotipos que pueden modular expectativas y motivaciones vocacionales.
Conclusiones Este estudio identificó un núcleo de deseabilidad del psicólogo centrado en ayuda–salud mental–terapia/empatía–escucha, y determinó campos semánticos dominantes vinculados con intervención/atención (apoyo, orientar, escuchar), problemática y salud mental (problemas, mente, salud mental) e ideal moral del rol (confiable, honesto), junto con anclajes culturales estigmatizantes (“para locos”) coherente con la lógica de núcleo y periferias del enfoque estructural (Abric, 1994) y con los procesos de anclaje del sentido común (Moscovici, 1961). Estos hallazgos sustentan el Sistema de Deseabilidad Representacional (SDR) como una ampliación del enfoque de representaciones sociales al focalizar su dimensión valorativa: cómo ciertos significados operan como atractores de identificación vocacional y legitimidad profesional (Abric, 1994; Moscovici, 1961). La coexistencia de valoración social y estigma sugiere un SDR ambivalente con impacto potencial en expectativas formativas y comunicación pública. Se recomienda diversificar la muestra, comparar profesiones e instituciones y avanzar hacia validación formal del instrumento; asimismo acciones

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
AIDÉ CAROLINA SANTACRUZ CAMACHOAidé Carolina Santacruz CamachoLidia Guadalupe Meraz AguilarMarla Joselyn Alcaraz NuñezAlejandra Madrid Gamboa
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Evaluar el programa de prevención de la desmotivación en estudiantes de secundaria desarrollando un proyecto de vida, mediante el reforzamiento de áreas como actividad laboral, familia, estudios, tiempo libre y relaciones interpersonales; con el fin de que puedan identificar intereses y habilidades, definir metas y objetivos claros promoviendo la autorreflexión y autoconocimiento para construir un propósito de vida.
La adolescencia es una etapa de intensos cambios emocionales, físicos y sociales, en la cual los jóvenes se encuentran en un proceso activo de construcción de su identidad y sentido de propósito. Durante este periodo, factores como la presión académica, baja autoestima, miedo al fracaso, conflictos familiares, falta de apoyo emocional y entornos escolares pueden debilitar la motivación intrínseca y generar una desconexión con el aprendizaje. La desmotivación escolar se refiere a la falta de interés, entusiasmo o compromiso de un estudiante hacia el aprendizaje y las actividades escolares. Desde esta perspectiva psicológica, la desmotivación escolar no solo afecta el desempeño académico, sino que también limita la capacidad del adolescente para proyectarse hacia el futuro y establecer metas claras. Estudios previos sobre desmotivación escolar en secundaria señalan que un alto porcentaje de estudiantes se ve afectado por entornos escolares inseguros, como la violencia y acoso, además de manifestar bajo interés debido a la escasa relevancia percibida en clase. De igual manera, muchos alumnos presentan desmotivación asociada a la falta de un proyecto de vida o metas claras. Por ello, se destaca la necesidad de entornos seguros, maestros bien capacitados y orientación para el proyecto de vida como estrategias clave de intervención. Ante esta problemática, resulta fundamental implementar intervenciones preventivas que fortalezcan el autoconcepto, la regulación emocional y el sentido de propósito personal; porque impacta directamente en el rendimiento académico, bienestar emocional y permanencia escolar de los estudiantes.
Es un estudio cuantitativo cuasi experimental donde se empleó un muestreo por conveniencia, los criterios de inclusión fueron ser alumnos pertenecientes de tercer grado con edades de 13 a 15 años; de esta manera se incluyeron un total de 28 alumnos, conformado por 14 hombres y 14 mujeres. El instrumento que se utilizó como pretest y post-test fue el Cuestionario de Proyecto de Vida de Hugo Andrés Romero Calderón el cual fue adaptado a nivel secundaria debido a que originalmente está dirigido a estudiantes de preparatoria. Este instrumento, está conformado por 20 ítems con escala tipo Likert, donde se consideran áreas como estudios, familia, trabajo, tiempo libre y relaciones interpersonales. Después de la recolección de datos mediante la aplicación del pretest de forma presencial, primero firmaron un consentimiento informado y se pasaron los datos a Google Forms para la digitalización automática de las gráficas que posteriormente se interpretarían de manera descriptiva. El plan de intervención constaba de 12 sesiones orientadas a la elaboración de un proyecto de vida como estrategia de prevención de la desmotivación escolar. Durante las sesiones se emplearon técnicas expositivas, dinámicas grupales, modelamiento, reflexión guiada y actividades de reconocimiento, abordando temáticas como emociones y salud mental, identidad, capacidades, fortalezas, motivación, intereses, relaciones interpersonales y establecimiento de metas.
La población estuvo conformada por un 60% en hombres, un 36% en mujeres, y el 4% prefiere no decirlo. En el pretest se pudo identificar en el área de actividad laboral el 30.8% de los participantes no disponían acerca de realizar alguna actividad laboral a corto plazo al finalizar la secundaria. En cuanto al área de la familia el 53.8% de los participantes mostraron estar muy de acuerdo acerca de seguir los próximos años con su familia actual. Respecto al área de estudios posteriores al colegio, el 76% de los participantes expresaron estar muy de acuerdo acerca de al finalizar la secundaria planear ingresar a la preparatoria, asimismo refleja que los estudiantes reconocen los beneficios que la preparatoria puede ofrecerles en su desarrollo personal y profesional. En el área de tiempo libre, se observaron respuestas diversas respecto a dedicar su tiempo libre en leer, el 46.2% de los participantes no disponían, y el 11.5% afirmaban estar de acuerdo, lo cual evidencia diferencias en los hábitos y los intereses de los participantes, indicando que no todos dedican su tiempo libre en la lectura. En el área de las relaciones de pareja, el 38.5% consideró en no disponer en mantener una pareja estable al finalizar la secundaria, mientras que el 23.1% de los participantes estuvieron de acuerdo. Finalmente, en el área de amistad, el 65.4% de los encuestados mostraron estar muy de acuerdo acerca de mantener muy buenas amistades para toda su vida. Tras la implementación de la intervención, los resultados del post-test se mostraron avances significativos en las variables psicológicas asociadas al proyecto de vida, observándose que el 84 % de los participantes reportó mayor claridad en sus metas personales y académicas, el 81 % un incremento en la motivación para continuar con sus estudios y el 76 % mejoras en la toma de decisiones y en el reconocimiento de valores, intereses y habilidades personales. Estos hallazgos, derivados de un análisis estadístico descriptivo de los datos, indican que la intervención favoreció el fortalecimiento del sentido de propósito, el involucramiento escolar y el compromiso con el desarrollo personal, cumpliendo con los objetivos del estudio y confirmando la pertinencia de estrategias psicológicas preventivas en el contexto educativo.
Los hallazgos del estudio indican que el plan de intervención psicológica orientada a la elaboración del proyecto de vida tuvo un impacto favorable en la prevención de la desmotivación escolar en estudiantes de tercer grado de secundaria. Los resultados evidencian avances significativos en la estructuración de metas a corto y largo plazo, el fortalecimiento de la motivación académica, la toma de decisiones y la identificación de valores, intereses y habilidades personales. Asimismo, se observó un incremento en el involucramiento y la participación de los adolescentes, lo que sugiere una mejora en el sentido de propósito y en el compromiso con su desarrollo personal y académico, de acuerdo con el objetivo general planteado.
Aidé Carolina Santacruz Camacho Lidia Guadalupe Meraz Aguilar Marla Joselyn Alcaraz Nuñez Alejandra Madrid Gamboa

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Yehownathan Castillo AlvarezSalvador Trejo GarcíaLuis Angel Llamas AlonsoLuis Eduardo Villalobos GallegosDiego Oswaldo Camacho Vega
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Desarrollar una tarea Stroop emocional adaptada a estudiantes universitarios mexicanos y validarla mediante la comparación entre grupos con perfiles asociados a TDAH y gaming disorder.
El control inhibitorio (CI) constituye un componente central de regulación conductual que permite al individuo tomar decisiones más adaptativas. Siguiendo la clasificación del CI propuesta por Nigg, este se divide en cuatro tipos: cognitivo (proteger la atención), conductual (suprimir conductas inapropiadas), oculomotor, y de interferencia (evitar competencia entre estímulos). Diversas tareas neuropsicológicas han sido desarrolladas para evaluar la interferencia, entre las cuales la tarea Stroop es una de las más utilizadas. No obstante, las versiones tradicionales del Stroop se centran en estímulos neutrales (nombrar colores) y no consideran el impacto de la valencia emocional sobre los procesos inhibitorios. El Stroop con estímulos emocionales permite evaluar la interferencia cognitiva generada por estímulos con carga afectiva, lo cual resulta especialmente relevante para comprender perfiles cognitivos asociados a condiciones como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y el trastorno por uso de videojuegos (gaming disorder - GD) debido a la alta sensibilidad que presentan las personas con características de estos trastornos a los componentes emocionales. Aun cuando este tipo de evaluación presenta relevancia teórica y clínica, en México no se dispone actualmente de una tarea Stroop emocional adaptada y validada para población universitaria. La ausencia de instrumentos culturalmente pertinentes limita la evaluación precisa del componente inhibitorio en contextos emocionales, así como la identificación de patrones de desempeño asociados a fortalezas y dificultades asociadas a poblaciones específicas (TDAH y GD).
Se empleó un diseño instrumental con una muestra de 55 estudiantes universitarios mexicanos (M edad = 21.20 años; 34 mujeres y 21 hombres). Los estímulos neutros y con valencia emocional se seleccionaron de la validación mexicana de las palabras ANEW. La tarea se administró de forma analógica y consta de siete láminas que evalúan: (1) Nombrar color, (2) Lectura de palabras, (3) Inhibición, (4) Inhibición/Alternancia, (5) Nombrar palabras emocionales, (6) Inhibición emocional, e (7) Inhibición/Alternancia emocional. Se registraron como medidas de desempeño la latencia (tiempo de reacción), los errores corregidos y los errores no corregidos. Los participantes completaron las escalas SWAN (TDAH) y una escala dimensional de videojuegos (VG). La validez de criterio se analizó mediante la prueba no paramétrica de Kruskal-Wallis para ambos perfiles, complementada con comparaciones post-hoc de U de Mann-Whitney. La consistencia interna se evaluó con alfa de Cronbach.
El instrumento mostró una consistencia interna robusta para la latencia de respuesta (???? = 0.878). En la validación de criterio para TDAH, el análisis reveló diferencias significativas en la condición de interferencia emocional (F = 3.82, p = 0.028, ????2= 0.128). Las comparaciones pareadas indicaron que el grupo de debilidades asociadas al TDAH presentó latencias significativamente más altas que el control (p = 0.022). Para el perfil de videojuegos, la prueba global de Kruskal-Wallis no fue significativa (p = 0.200). Aunque se registraron errores corregidos y no corregidos, estas medidas no mostraron diferencias consistentes entre grupos, siendo la latencia el indicador con mayor poder discriminativo.
La tarea Stroop emocional es un instrumento prometedor, donde destacan los resultados en la latencia en la condición de nombrar palabras emocionales como el marcador más sensible para construir perfiles neuropsicológicos asociados a poblaciones especificas (TDAH). Esta herramienta posee alto potencial para la investigación neuropsicológica, permitiendo comprender cómo la carga emocional modula el control ejecutivo en esta población.
Salvador Trejo García Luis Angel Llamas Alonso Luis Eduardo Villalobos Gallegos Diego Oswaldo Camacho Vega

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Camila Araceli Galaviz ZepedaDanna Mairany Paredes CocobaMelissa Iveth Medina PeralesAna Paula Valenzuela MorenoAlejandra Madrid Gamboa
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Evaluar el programa de intervención con enfoque preventivo al acoso escolar en alumnos de secundaria para mejorar las relaciones interpersonales de adolescentes.
El acoso escolar es una situación que se presenta de manera regular en las instituciones educativas, afectando la convivencia, el rendimiento académico y el bienestar emocional de los estudiantes. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación (ENADIS) publicada por INEGI, de las 11.7 millones de personas de 12 a 15 años que asistían a la escuela en México durante 2022, 28% comunicaron haber sido víctimas de acoso escolar en los últimos 12 meses, elevando a 3.3 millones de estudiantes adolescentes la cantidad de víctimas de esta forma de violencia en el país. En este mismo año, siete de cada 10 víctimas eran adolescentes de entre 12 y 17 años (70.6%). La falta de conciencia sobre las consecuencias del acoso escolar, tanto por parte de quienes agreden como de quienes observan sin intervenir, contribuye a que el problema continue. Además, muchos estudiantes tienen miedo a denunciar por temor a meterse en problemas o por la creencia de que no se les tomará en serio. Estas condiciones refuerzan un clima escolar negativo que afecta la seguridad emocional y la integridad física de las y los alumnos, así como su disposición para aprender y relacionarse adecuadamente. Por ello, surge la necesidad de dar a conocer la importancia de la prevención en este tema considerando las estadísticas en aumento en México. A través de este estudio, se busca contribuir al diseño de programas preventivos que permitan reducir la incidencia de esta problemática, concientizar a la comunidad acerca de los riesgos que esto puede traer, así como fomentar hábitos de convivencia sana.
La investigación es de tipo cuasiexperimental con un grupo control y un muestreo por conveniencia, siendo un total de 28 estudiantes en edades de 14 a 15 años (16 participantes siendo hombres y 12 mujeres). Los participantes son estudiantes activos de tercer grado de escuela secundaria, que cumplieron con los requisitos y aceptaran participar después de leer el consentimiento informado que se les proporcionó al inicio; se tomó como criterio de exclusión a aquellos alumnos que no aceptaron participar y se descartaron aquellos que no respondieron correctamente datos solicitados. En el análisis de datos como pre-test y post-test se utilizó el Auto-test Cisneros de Acoso Escolar, esta escala evalúa el índice global de Acoso Escolar. Está dividido en 8 componentes, es una escala compuesta de 50 ítems, enunciados en forma afirmativa y con tres posibilidades de respuesta: (nunca), (pocas veces). (muchas veces) Se le asigna puntajes de 1,2,3. También integrado por 10 subescalas. Para la calificación del instrumento se suma la puntuación de los 50 enunciados y se podrá comprobar en la tabla de baremos el grado de acoso. Si se quiere saber la intensidad de acoso escolar, se contabiliza el número de preguntas en las que el alumno ha marcado 3 puntos y se acude a la tabla de baremos. Posterior a la evaluación, se diseñó un plan de intervención de 12 sesiones con un enfoque en la prevención para trabajar con los participantes, con la intención de fomentar, concientizar, brindar información acerca del acoso escolar.
Los resultados obtenidos en el pre-test muestran que el grado de acoso según los participantes es de un 30.7% en el nivel “casi alto”. En cuanto a la intensidad de acoso, se obtuvo un nivel “alto” en el 57.6% de los estudiantes. Respecto a las dimensiones específicas, en el desprecio-ridiculización se encuentra el 38.4% de los alumnos en el nivel “casi bajo”, al igual que otro 38.4% en el nivel “bajo”. En la categoría de coacción el 65.3% de participantes se ubican en un nivel “casi bajo”, mientras que en restricción-comunicación en el nivel “medio” se encuentra un 46.1% de la población. En agresiones hay un 53.8% de los individuos en el nivel “medio”, en intimidación-amenazas un 42.3% se ubican en “casi bajo”. En la dimensión exclusión-bloqueo social la mayor parte de la muestra se encuentra en “casi bajo” con un 84.6%, en hostigamiento verbal la muestra se encuentra en un 84.6% en nivel “bajo”. Por último, en la dimensión robos está ubicada en “bajo” con un 50% de la población. Por otra parte, los resultados del post-test muestran que el grado de acoso pasó a un 35% según los participantes en el nivel “medio”, indicando así que se presentó un cambio en la percepción y manifestación del acoso. En la intensidad de acoso, el 45% de la población se mantuvo en el nivel “alto”, mostrando así un avance para lograr un cambio de nivel. En la dimensión desprecio-ridiculización, se mantuvo en el nivel “bajo” y “casi bajo” con un 40% de la población en ambos niveles, en coacción se presentó un cambio de nivel a “bajo” con un 55% de la muestra, mientras que en restricción-comunicación, ahora el 35% de participantes subieron a un nivel “alto”. En la categoría de agresiones, 50% de los participantes se ubicaron en el nivel “medio”, 3.8% menos que en el pre-test, por otro lado, en intimidación-amenazas se presentó un cambio a nivel “medio” con un 40% de los estudiantes. En exclusión-bloqueo social, se observó una disminución, siendo ahora un 50% de los participantes en “casi bajo”, en hostigamiento verbal, también disminuyó la población en el nivel “bajo”, siendo de un 70%. Finalmente, en robos se presentó un aumento a un nivel “casi bajo” con el 45% de la muestra.
Con base en el análisis de resultados obtenidos entre el pre y post-test, el programa de prevención evaluado genera un cambio en la percepción del tema y en las relaciones de grupo. La intervención creó procesos de reflexión y sensibilización que impactaron positivamente en la identificación y reconocimiento de conductas asociadas al acoso escolar, explicando el cambio en el grado de acoso registrado, entendido como una mayor conciencia del fenómeno. La disminución en la intensidad evidencia una reducción en la frecuencia y gravedad de conductas hostiles y demás categorías, reflejando avances en la convivencia grupal y la integración social. Estos hallazgos demuestran que las sesiones contribuyeron al desarrollo de relaciones respetuosas y empáticas entre los estudiantes. La disminución de porcentajes muestra la mejora que presentan las medidas preventivas consolidando una convivencia escolar saludable y sostenible, mientras la persistencia de algunos indicadores da espacio para trabajar en ellos.
Danna Mairany Paredes Cocoba Melissa Iveth Medina Perales Ana Paula Valenzuela Moreno Alejandra Madrid Gamboa

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Alejandra Madrid GamboaJesús Alberto Méndez MoralesLibia Yanelli Yanez Peñuñuri
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Identificar y comprender las estrategias de afrontamiento que los estudiantes universitarios emplean ante la experiencia de una ruptura amorosa, a partir del análisis del discurso y de los significados que atribuyen a dicha vivencia, con el fin de explorar la manera en que interpretan, enfrentan y elaboran emocionalmente este proceso.
La terminación de una relación de pareja se configura como un evento relevante en el desarrollo psicosocial de los jóvenes, particularmente en el contexto universitario, etapa caracterizada por la consolidación de la identidad personal, la autonomía afectiva y el fortalecimiento de las competencias interpersonales. A pesar de su recurrencia, el impacto emocional asociado a las rupturas amorosas suele ser subestimado, lo que puede contribuir a la presencia de sintomatología ansiosa y depresiva, la adopción de conductas de riesgo y el deterioro del rendimiento académico. En ese sentido, la ruptura de pareja se consideraría como un factor estresante en la vida de la persona, transgrediendo contra su bienestar y superando sus recursos personales. Ante estas circunstancias, se intenta desarrollar diferentes estrategias de afrontamiento. Se pueden clasificar en centradas en el problema, centradas en la emoción y de evitación. En la primera se buscará disminuir la amenaza, intentando modificar el problema; en la segunda se tratará de manejar las emociones que se generan de la situación, sabiendo que no se puede cambiar; en la estrategia de evitación se tratará de disminuir el estrés y la ansiedad, escapando del problema y así reconocer de manera gradual la amenaza. De igual forma la persona afectada puede presentar su afrontamiento como una oportunidad de crecimiento personal y cambio, salvaguardando su sentido de bienestar. Quienes logran un mayor bienestar son aquellas que mantenían sus redes de apoyo cerca, expresan sus emociones y evitan el trato con su expareja. Las investigaciones muestran que la aceptación y la búsqueda de apoyo social, como métodos para afrontar las dificultades, predicen una satisfacción más alta con la vida. En cambio, el uso de sustancias, supresión emocional y rumiación se asocian con niveles incrementados de depresión; esto pone en evidencia cuán relevantes son las reacciones adaptativas después de una separación.
La presente investigación se llevó a cabo desde un enfoque fenomenológico, cuyo objetivo fue comprender de manera profunda las estrategias de afrontamiento desarrolladas por jóvenes universitarios ante la experiencia de una ruptura amorosa. Este enfoque permitió explorar los significados construidos por los participantes a partir de su vivencia subjetiva. Se empleó un muestreo intencional por conveniencia, integrado por seis participantes, tres mujeres y tres hombres, con edades que oscilaron entre los 20 y 27 años. Como criterios de inclusión se consideró que los participantes fueran estudiantes universitarios y que hubieran atravesado una ruptura amorosa previa al inicio del estudio, garantizando así la pertinencia de la experiencia analizada. La recolección de la información se realizó mediante entrevistas en profundidad, las cuales favorecieron la obtención de relatos detallados y significativos sobre el fenómeno. Las entrevistas fueron audiograbadas y transcritas, lo que permitió una organización sistemática de los datos y facilitó el proceso de codificación y recuperación de unidades de significado. Previo a la aplicación de la entrevista, se solicitó el consentimiento informado, asegurando la confidencialidad y el respeto a los principios éticos de la investigación. El cuidado ético se fundamentó en los lineamientos de la Declaración de Helsinki y el Informe Belmont, garantizando el anonimato y la protección de la información. Dada la sensibilidad del tema abordado, se implementaron estrategias de contención emocional y acompañamiento psicológico durante el proceso. El análisis se llevó a cabo de forma progresiva, iniciando con la codificación abierta y la segmentación de la información, continuando con la construcción de categorías y temas emergentes, así como la identificación de patrones mediante el método de comparación constante y la evaluación de la credibilidad. Este proceso dio lugar a la organización de los resultados en dimensiones fenomenológicas, sustentadas en citas textuales de los participantes.
En el presente estudio se identificaron las estrategias de afrontamiento empleadas por los estudiantes universitarios ante la ruptura amorosa. A partir del análisis fenomenológico de las entrevistas, se reconocieron diversas acciones implementadas por los participantes para hacer frente a dicha experiencia. Los resultados se organizaron en 6 categorías, siendo la primera Búsqueda de apoyo social, siendo la estrategia más recurrente y se basa en la validación emocional y la compañía de la red afectiva cercana. En esta se identificaron las subcategorías 1)Red Familiar, 2)Red de Pares, 3)La Fe/espiritualidad como Pilar y 4)Búsqueda de Ayuda Profesional. La segunda categoría es Autocuidado, esta se centra en la recuperación de la salud física y mental, diferenciándose de la productividad externa. La primera subcategoría de esta categoría es Restauración Biológica, incluye esfuerzos por recuperar el sueño y la alimentación tras periodos de anemia o tristeza profunda. La segunda subcategoría Gestión Emocional Activa, hace referencia a que algunos participantes deciden "dejarse sentir" el dolor sin distracciones para permitir que el sentimiento se "gaste". Por último, la tercera subcategoría Abandono de Hábitos Nocivos, hace alude a identificar que el consumo de alcohol o los excesos empeoran el estado anímico, optando en su lugar por el ejercicio físico para generar bienestar. Como tercera categoría Reestructuración de la rutina diaria, se refiere a la reestructuración de la rutina diaria y los proyectos de vida para llenar el vacío dejado por la expareja. En esta se obtuvieron dos subcategorías 1)Establecimiento de metas y 2)Ocupación del tiempo. En la categoría cuatro se encuentra la Restricción de Contacto, es el "escudo" exterior que protege el proceso de sanación, fundamentado en la decisión de no tolerar más agresiones o toxicidad. Las subcategorías encontradas fueron Contacto Cero Digital: Bloqueo masivo en redes sociales y correos electrónicos para eliminar el acceso de la expareja, y la segunda subcategoría fue Límites: La ruptura se formaliza cuando se comunica que se ha "cruzado un límite", cortando toda comunicación definitiva. Dentro de la categoría cinco tenemos el Distanciamiento, la cual se refiere al uso del espacio físico y herramientas de distracción para reducir el impacto del recuerdo. Teniendo como subcategorías: 1)Separación Física y 2)Evitación Digital. Por último, la categoría seis Canalización, la cual hace alusión a la transformación del dolor en productos artísticos, intelectuales o en fortaleza espiritual. Arrojando dos subcategorías, 1)Catarsis Artística y 2)Refugio Espiritual.
El presente estudio permitió identificar las estrategias de afrontamiento empleadas por estudiantes universitarios ante la ruptura amorosa a partir del análisis de su discurso. Los resultados evidencian el uso de múltiples estrategias, destacando la búsqueda de apoyo social como la más recurrente, seguida del autocuidado, la reestructuración de la rutina diaria y el establecimiento de límites mediante la restricción de contacto. Asimismo, se identificaron estrategias de distanciamiento y canalización emocional como recursos para disminuir el impacto del malestar y resignificar la experiencia. En conjunto, los hallazgos muestran que los estudiantes combinan estrategias adaptativas centradas en la emoción, el problema y la evitación, con el fin de preservar su bienestar psicológico. Estos resultados subrayan la importancia de fortalecer estrategias de afrontamiento funcionales y redes de apoyo en el contexto universitario para favorecer procesos de ajuste emocional ante la ruptura amorosa.
Jesús Alberto Méndez Morales Libia Yanelli Yanez Peñuñuri

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Cinthya Lilián Contreras HernándezCinthya Lilián Contreras HernándezMarcela Cáñez NavarreteLibia Yanelli Yanez PenunuriJesús Alberto Méndez Morales
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Explorar los significados del amor en pareja a partir de un estudio de caso.
El amor puede ser considerado un fenómeno complejo que influye en la salud mental y el desarrollo humano, donde las maneras de amar y de las relaciones están determinadas y moldeadas por el contexto social e histórico en el que se vive. En la población mexicana, el amor se asocia principalmente con ideas como el afecto, la felicidad, el respeto y la confianza. De acuerdo con Sternberg, el amor es una experiencia que abarca cuatro componentes: la persona objeto del afecto, las emociones internas sentidas, las ideas y vínculos asociados al acto de amar, y las conductas manifiestas entre los dos individuos. Algunas teorías, como la Teoría del Triángulo del Amor de Sternberg, refiere que el amor se compone de tres elementos interdependientes: intimidad, la pasión y el compromiso. Por otro lado, el significado de pareja según Zumaya, es una unidad económica y sexual de la cultura humana. Díaz-Loving y Sánchez, la definen como la unión de dos seres humanos que viven ciertos pasos entrelazados en serie a través del tiempo. Estudiar los significados del amor en la etapa universitaria es primordial, porque este sentimiento puede impactar en la vida y la salud mental de los estudiantes. En esta fase de transición hacia la etapa adulta, la forma en que los jóvenes perciben y viven el amor impacta directamente en su rendimiento académico y bienestar emocional. De acuerdo con la información presentada, se considera importante realizar un análisis acerca del significado del amor en un estudiante universitario, para comprender sus significados, lo cual puede permitir identificar creencias que influyen en su bienestar subjetivo y salud mental.
Esta investigación se realizó desde un enfoque cualitativo de carácter fenomenológico, orientado a la comprensión profunda del significado del amor de pareja en un joven universitario, que tuvo una experiencia de ruptura amorosa en los últimos 12 meses. El diseño fue lógico, inductivo y emergente, en el que las categorías y subcategorías de análisis se construyeron progresivamente a partir del contacto directo con la entrevista a el colaborador, lo que permitió una interpretación contextualizada del fenómeno mismo. Se tomó la experiencia únicamente de un participante, el cual es un joven de 27 años, quien refirió tener una orientación sexual heterosexual y ha mantenido 3 relaciones de pareja. Para ello se utilizó la entrevista en profundidad semiestructurada como técnica principal para captar las narrativas, emociones y procesos de resignificación presentes en la experiencia amorosa. La entrevista se realizó de manera dual en espacios universitarios previamente acordados, garantizando la privacidad y la confidencialidad. La sesión duró de 45 a 60 minutos y fue registrada en audio con el previo consentimiento informado del participante. Posteriormente, la grabación se transcribió para su análisis con el software ATLAS.ti. El proceso analítico se llevó a cabo en cuatro fases principales: 1. Codificación y segmentación, 2. Generación de categorías y subcategorías, 3. Búsqueda de modelos y jerarquías 4. Verificación y credibilidad. Se cumplieron los principios éticos de la Declaración de Helsinki para la investigación médica con participantes humanos en su revisión de 2024. Además, se aseguró el respeto a la dignidad, la autonomía y el bienestar de los participantes, garantizando la confidencialidad de la información y el consentimiento informado, de acuerdo con los lineamientos establecidos por la American Psychological Association (APA, 2017) y el Código de Núremberg (1947).
En la categoría “Significado del amor en pareja” para el participante, el amor de pareja se define a partir del compromiso. Ante la pregunta sobre qué es para él el amor de pareja, responde: "El compromiso, ¿no?". Es concebido por el participante como un conjunto de acciones orientadas al cuidado del otro. Al profundizar en este significado, lo asocia con el apoyo y la presencia constante: "El compromiso de apoyar a la otra persona, o sea, estar con la persona". Define el querer "apoyar, estar al pendiente, cuidar", lo cual significa del afecto basada en la responsabilidad emocional. Un elemento relevante en su definición de la relación amorosa es la diferenciación entre el vínculo de pareja y el familiar, refiere que la distinción principal radica en la intimidad sexual: "La diferencia otra para mí la relación amorosa sería diferente a la familiar, sería el sexo, de por medio". Desde esta perspectiva, el cuidado y el cariño están presentes en ambos tipos de relación, pero la sexualidad constituye el rasgo distintivo de la pareja. En la segunda categoría “Posesividad y dinámicas de conflicto”, se obtuvieron dos subcategorías: 1. “Significado de la posesividad”, define la posesividad como una forma de protección y delimitación dentro de la relación. En sus palabras, ser posesivo implica "cuidar lo mío" y establecer qué conductas se permiten y cuáles no: "permitir unas cosas y otras no". Esta definición refiere un significado de control que él mismo reconoce como parte de su forma “normal”. 2. “Conflictos recurrentes en la relación significativa” identificó que su relación más significativa tuvo una duración de tres años y se caracterizó por una alta intensidad emocional, la que describió como intensa tanto en el amor como en los pleitos: "como era de intenso en el amor, pues era intenso en los pleitos y en todo". En cuanto a los conflictos recurrentes se centraban en sus actividades sociales, donde los motivos más frecuentes de discusión: salidas sociales, como lo ilustra: "Mis salidas. No le gustaba que saliera, le molestaba". También la percepción de ser "ojo alegre": su expareja le reclamaba que era "muy ojo alegre", término que él define como "andar viendo otras mujeres". Y por último sus amistades: este fue señalado como el principal motivo de conflicto con su expareja, ya que "a ella nunca le gustaron las personas que me rodean".
El significado del amor en pareja para los jóvenes es un tema que requiere atención, ya que impacta en varias áreas de su desarrollo, no solo en su desarrollo emocional y formas de establecer vínculos afectivos, si no en su desarrollo académico y social por la etapa en la que se encuentran. En este estudio, se observó que el participante relaciona su significado de amor con el compromiso, donde se establecen conductas de cuidado hacía el otro, también el cuidado y el cariño, lo relaciona tanto en sus relaciones amorosas como familiares, aunque considera que el acto sexual hace distintiva su relación. Así como el control hacia la pareja en la categoría de posesividad. A partir de estos resultados, se considera pertinente diseñar estrategias de intervención y programas de acompañamiento que promuevan relaciones sanas, sobre la responsabilidad afectiva, educación emocional, entre otros.
Cinthya Lilián Contreras Hernández Marcela Cáñez Navarrete Libia Yanelli Yanez Penunuri Jesús Alberto Méndez Morales

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Nelery Janethe Echeverría BorbollaPerla Daniela Martínez ValenciaAlejandra María Santiago HernándezAlejandra Madrid Gamboa
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Identificar los niveles de celotipia presentes en jóvenes adultos de entre 18 y 30 años, con el fin de analizar la frecuencia, intensidad y manifestaciones principales de los celos patológicos, así como la presencia de factores psicológicos asociados, tales como la autoestima, la dependencia emocional y las conductas de control en la relación de pareja.
La celopatía, también denominada celotipia o celos patológicos, es un fenómeno psicológico central para comprender las relaciones de pareja. Aunque los celos forman parte de la experiencia emocional humana, se convierten en una problemática clínica cuando se manifiestan de manera intensa, persistente e irracional, generando deterioro en el bienestar emocional y la relacional. En sus formas más severas, la celotipia implica la convicción infundada de que la pareja es infiel, aun sin evidencia, por lo que el DSM-5 la clasifica como un subtipo del trastorno delirante. A diferencia de los celos normales, que suelen ser transitorios y disminuir ante información contradictoria, los patológicos se caracterizan por pensamientos rígidos, interpretaciones distorsionadas, vigilancia constante y conductas de control invasivas. Diversos autores coinciden en que la celotipia es un fenómeno multifactorial, asociado a variables como la baja autoestima, la inseguridad personal, la dependencia emocional y experiencias previas de abandono o infidelidad. Asimismo, el consumo de alcohol ha sido identificado como un factor que exacerba los pensamientos irracionales y las reacciones emocionales desproporcionadas. Desde el ámbito clínico, se ha documentado la presencia de celos delirantes en personas con psicosis, trastornos paranoides o consumo problemático de alcohol. Investigaciones recientes también han señalado la aparición de celotipia en contextos neurológicos, como la enfermedad de Parkinson, lo que sugiere la influencia de componentes neurobiológicos en su desarrollo. En México, aunque no existen cifras específicas sobre la prevalencia de la celotipia, encuestas evidencian la presencia de violencia emocional en las relaciones de pareja, incluyendo conductas de control y celos excesivos. En los adultos jóvenes, manifestaciones resultan especialmente relevantes debido a que esta etapa se caracteriza por la consolidación de la identidad personal y de los vínculos afectivos. El estudio de la celotipia permite comprender sus implicaciones y promover estrategias preventivas orientadas al fortalecimiento de relaciones de pareja sanas.
La presente investigación se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo, con un diseño no experimental, de tipo descriptivo y transversal, ya que no se manipuló ninguna variable y la recolección de los datos se realizó en un solo momento. El objetivo fue analizar los niveles de celotipia presentes en una muestra de jóvenes adultos, describiendo sus características sin establecer relaciones causales. La muestra estuvo integrada por 50 participantes, seleccionados mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia. Como criterio de inclusión, se consideró que los participantes tuvieran entre 18 y 30 años. En cuanto a las características sociodemográficas, predominó la participación de mujeres, la mayoría se identificó como soltera y la ocupación principal fue la de estudiantes, aunque también participaron personas empleadas y aquellas que combinaban estudio y trabajo. Para la recolección de los datos se utilizó el Inventario Multidimensional de Celos, desarrollado por Díaz-Loving et al. (1989), instrumento que evalúa la celotipia desde una perspectiva multidimensional. Este cuestionario está compuesto por 40 ítems con formato de respuesta tipo Likert de cinco puntos, que van de completamente de acuerdo hasta completamente en desacuerdo, con un tiempo aproximado de aplicación de 15 a 20 minutos. El inventario evalúa cinco dimensiones: dolor, enojo, egocentrismo, confianza e intriga, y clasifica los niveles de celotipia en bajo, promedio y alto. La aplicación del instrumento se realizó mediante la plataforma Google Forms. Antes de iniciar el cuestionario, los participantes tuvieron acceso a un consentimiento informado, donde se explicó el objetivo del estudio, la voluntariedad de la participación, la confidencialidad de la información y el uso académico de los datos. Únicamente quienes aceptaron el consentimiento pudieron continuar. Posteriormente, se recopilaron los datos sociodemográficos y se aplicó el inventario completo. La información obtenida fue organizada y analizada para identificar los niveles de celotipia en la muestra estudiada.
Los resultados del estudio permiten describir las características sociodemográficas y los patrones de respuesta relacionados con los celos. En la distribución por sexo, la mayoría de los participantes fueron mujeres (84%), mientras que los hombres representaron el 16%. Respecto a la edad, predominó la participación de jóvenes de 21 años (40%) y 20 años (34%), lo que indica que la muestra se concentró en la etapa inicial de la adultez joven. En relación con la ocupación, el 56% señaló ser estudiante, el 26% empleado y el 16% combinar estudio y trabajo; únicamente el 2% reportó desempeñarse como practicante. En cuanto al estado civil, el 82% indicó ser soltero(a), reflejando un predominio de personas sin compromiso conyugal formal. Respecto a las dimensiones evaluadas por el instrumento de celos, el factor con la media más alta fue el de confianza (M = 32.24), lo que sugiere relaciones caracterizadas por niveles adecuados de seguridad emocional. Le siguieron las dimensiones emocional/dolor (M = 27.26) y egoísmo (M = 26.86), indicando la presencia de reacciones emocionales ante situaciones potencialmente amenazantes para la relación. El factor enojo presentó una media de 25.48, mientras que el factor intriga obtuvo la puntuación más baja (M = 11.14), lo que refleja una menor presencia de pensamientos sospechosos. El análisis de los reactivos mostró que el 42% estuvo de acuerdo o completamente de acuerdo en que una infidelidad tendría un impacto emocional significativo, mientras que el 26% expresó desacuerdo, evidenciando variabilidad emocional. Ante la idea de sentirse sin motivos para vivir si la pareja los dejara, el 58% estuvo completamente en desacuerdo y el 16% en desacuerdo, mientras que solo el 6% manifestó acuerdo, lo que indica adecuada regulación emocional. En cuanto al enojo ante interacciones de la pareja con personas del sexo opuesto, el 64% mostró desacuerdo total o parcial cuando la pareja habla bien de alguien, y el 60% expresó desacuerdo cuando se muestra contenta al ver a un antiguo amigo(a). Sin embargo, alrededor del 16% manifestó acuerdo en ambos casos, reflejando reacciones celosas moderadas. Sobre el perdón ante una infidelidad, el 64% indicó que le sería difícil perdonar, aunque el 72% expresó no sentirse incómodo por el tiempo social que la pareja pasa con amistades, lo que sugiere baja necesidad de control y adecuada autonomía relacional. Estos hallazgos reflejan patrones mayormente funcionales de expresión emocional en las relaciones de pareja.
Los hallazgos permiten concluir que los adultos jóvenes evaluados presentan niveles de celos generalmente funcionales y moderados, con un claro predominio de la confianza, la empatía y la tolerancia dentro de la relación. Estos resultados sugieren niveles adecuados de autoestima, los cuales favorecen la seguridad emocional y contribuyen al establecimiento de vínculos estables, basados en el respeto y la comunicación. Asimismo, se observa una adecuada regulación emocional y baja dependencia afectiva, lo que permite una convivencia más equilibrada y saludable. Aunque se identificó un grupo reducido con mayor presencia de sospecha o incomodidad, estas manifestaciones no representan la tendencia general. Finalmente, los resultados obtenidos aportan información valiosa para la comprensión del fenómeno de los celos y fortalecen el sustento teórico y práctico del estudio, sirviendo como base para el diseño de estrategias preventivas e intervenciones orientadas a promover relaciones de pareja más sanas, conscientes y fundamentadas en la confianza mutua.
Perla Daniela Martínez Valencia Alejandra María Santiago Hernández Alejandra Madrid Gamboa

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Alejandra Cazarez ValenzuelaHilda Marian Bermudez MurilloMichelle Parada CarranzaAlejandra Madrid Gamboa
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Evaluar el plan de intervención para prevenir dificultades emocionales que afectan la convivencia escolar en niños de primero de primaria, a través de la aplicación pre test y post test, desarrollando el fortalecimiento de habilidades socioemocionales, la comunicación efectiva, la autorregulación emocional y la autoestima, contribuyendo a mejorar el clima escolar y el bienestar emocional en el contexto educativo.
El desarrollo socioemocional en niños plantea un pilar importante en el bienestar de los niños y la convivencia escolar en estos aspectos se imprimen su formación, saber cómo manejar sus emociones, crear relaciones saludables y tener un desarrollo apropiado de valores, esto les ayuda a tener una mejor convivencia, para crear un ambiente de respeto e inclusión. A nivel nacional la Facultad de Psicología de la UNAM destacó que, en México, 20 por ciento de los niños en edad escolar (dos a 12 años) están en riesgo de padecer problemas severos de conducta, que dificultan su inserción a la vida escolar, familiar y social en general; además, los pueden llevar a un desempeño o rendimiento escolar bajo. Favorece el autoconocimiento, la autorregulación, la empatía, toma de decisiones entre otros aspectos, al igual ayuda a desenvolverse, mejoran su habla y crean lazos fuertes. El desarrollo emocional durante la infancia es fundamental; por ello, surge la importancia de incluir las emociones dentro de los programas escolares mediante talleres y actividades que favorezcan el desarrollo de estas habilidades. Las personas que cuentan con habilidades socioemocionales fortalecidas están mejor preparadas para enfrentar cambios y crisis, lo que reduce el impacto negativo en su bienestar y salud emocional. En cuanto al área emocional y de conducta si no se trabaja de manera adecuada o a una edad temprana puede afectar la convivencia y crear conflictos frecuentes, dificultades para reconocer sus propias emociones y de terceros.
La presente investigación es de tipo cuasi experimental con un solo tipo de enfoque cuantitativo, con un muestreo no probabilístico por conveniencia, conformado por un total de 25 niños, de los cuales 14 son niños y 11 niñas con criterios de inclusión que comprendan edades entre 5 y 6 años y que pertenezcan al primer grado. Se excluyeron aquellos que no pertenecían al grupo de primer grado. Se obtuvo el consentimiento de los padres de familia, quienes autorizaron la participación de sus hijos en el proceso, garantizando la confidencialidad de la información y el uso de los datos únicamente con fines académicos. Para la recolección de datos en el pre test y post test se utilizó el Test Socioemocional para Niños de la CONAFE. El instrumento fue adaptado para contener 20 ítems, en lugar de los 27 establecidos originalmente, y se estructuró bajo una escala tipo Likert. El plan de intervención aplicado constaba de 10 sesiones, en las cuales se trabajaron los objetivos establecidos mediante la aplicación de técnicas de modelamiento, estrategias instruccionales, actividades vivenciales y dinámicas grupales bajo el modelo conductista. Cada sesión tuvo una duración aproximada de 50 minutos a una hora, realizándose tres veces por semana.
En relación con los resultados obtenidos en el pre test, se observa que en el área de habilidades emocionales el nivel sobresaliente presentó el porcentaje más bajo con un 5%, los niveles adecuados y regular de destacaron como más elevados, ambos con un 40%, mientras que el nivel bajo registró un 15%. En el área de percepción de autoeficacia, los resultados muestran que el 30% de los alumnos se ubicó en el nivel sobresaliente, el 60% en el nivel adecuado y el 10% en el nivel regular. Respecto al área de habilidades sociales, el nivel adecuado obtuvo el porcentaje más alto con un 60%, seguido del nivel sobresaliente con un 35% y, finalmente, el nivel regular con un 5%. En términos generales, las habilidades socioemocionales en el pretest se distribuyeron en un 5% en el nivel sobresaliente, un 75% en el nivel adecuado y un 20% en el nivel regular. En relación con los resultados del post test, correspondientes a la segunda aplicación del instrumento, se observan variaciones importantes en las áreas evaluadas. En el área de habilidades emocionales, el nivel sobresaliente no presentó porcentaje (0%), mientras que el nivel adecuado alcanzó el porcentaje más alto con un 46.7%. Por su parte, los niveles regular y bajo se ubicado con un 26.7% cada uno. En el área de percepción de autoeficacia, el nivel sobresaliente registró un 33.3%, el nivel adecuado se mantuvo como el más alto con un 60% y el nivel regular disminuyó a un 6.7%. Finalmente, en el área de habilidades sociales, el nivel sobresaliente alcanzó un 40%, el nivel adecuado un 53.3% y el nivel regular un 5%. De manera general, las habilidades socioemocionales en el postest se concentraron en un 6.7% en el nivel sobresaliente, un 86.6% en el nivel adecuado y un 6.7% en el nivel regular.
El conocimiento y desarrollo socioemocional en los niños es fundamental para que identifiquen y expresen sus emociones adecuadamente, favoreciendo su bienestar y convivencia. Se logró identificar que los planes de prevención enfocados a las habilidades socioemocionales resultaron adecuados, ya que permitió el fortalecimiento de la autoeficacia lo que indica que el alumno es capaz de reconocer sus capacidades y gestionar de manera efectiva sus emociones, conductas y relaciones interpersonales. Asimismo, se observó un avance en las habilidades sociales, indicando una mejor comunicación, disposición para trabajos colaborativos y mayor interacción social. Para las habilidades emocionales se observa un fortalecimiento en el nivel adecuado, logrando mejorar el reconocimiento y manejo básico de sus emociones. A pesar de las limitantes en la aplicación de la evaluación final debido a la inasistencia de algunos alumnos se concluye que el grupo no presenta problemáticas graves y que el programa favoreció el desarrollo socioemocional del alumnado.
Hilda Marian Bermudez Murillo Michelle Parada Carranza Alejandra Madrid Gamboa

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Emilio Daniel López AguadoRaúl Alejandro Gutiérrez García
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Asociar entre el uso prolongado de tecnologías de entretenimiento y cambios en el dominio moral de jóvenes y adultos de México
En los últimos años, entornos digitales como redes sociales, plataformas de streaming y videojuegos en línea se han convertido en espacios centrales de socialización, construcción de identidad y negociación de valores en las juventudes. Estas plataformas no solo ofrecen ocio; también exponen a las y los usuarios a narrativas, modelos de rol y dilemas morales que pueden influir en su manera de percibir la moralidad. Las y los jóvenes son consumidores que reinterpretan, resisten o reproducen los valores que encuentran en línea, integrándolos en su toma de decisiones cotidiana y en sus relaciones interpersonales. En el contexto mexicano, marcado por desigualdad social y la presencia de violencia, resulta especialmente relevante comprender si y cómo las tecnologías de entretenimiento refuerzan, transforman o desafían los marcos morales tradicionales. La evidencia empírica sobre la asociación entre patrones de uso del entretenimiento tecnológico y el razonamiento moral, las emociones morales o las conductas prosociales y antisociales en jóvenes mexicanos es limitada.
Participaron 53 adultos con una media de edad de 29.5 años, que residen en algún Estado dentro de la República Mexicana. Se aplicaron dos instrumentos: El primero fue la Escala de Dominio Moral (Rosen et al, 2003) y el segundo fue la Escala de uso y actitudes de Medios y Tecnología (Rodríguez, 2020). Se aplicó en Question Pro® y los análisis fueron mediante el software JASP. El estudio es de una metodología cuantitativa, con un diseño no experimental, transversal y de alcance descriptivo y correlacional.
De las encuestas de escala moral se obtuvo lo siguiente, de los 53 participantes 41.53% obtuvo un puntaje de entre 115-120 en el instrumento de medición del dominio moral donde 120 puntos es el puntaje máximo, por otro lado, solo un 1.9% de los participantes obtuvo un puntaje de entre 85-90, siendo 85 el puntaje más bajo.Mientras que en el otro instrumento fue la Escala de uso y actitudes de Medios y Tecnología, en esta escala hay un total de 9 subescalas destinadas a diferentes categorías de tecnologías de entretenimiento, pero por la premisa de la investigación se utilizo la suma total de Uso de aparatos, el puntaje máximo siendo 300. Y se obtuvo lo siguiente: Solo un 18.9% de los participantes obtuvo un puntaje de entre 250-300, que representa un porcentaje relativamente pequeño pero aun así, es el tercero más grande de la gráfica, le sigue aquellos que obtuvieron un puntaje de entre 150-200, con un porcentaje del 28.3% y en primer lugar aquellos con un puntaje de entre 200 a 250 con un porcentaje del 41.5% Los resultados dados por las tablas de asociación de Pearson se puede interpretar lo siguiente: En la Subescala de E-mail no hay correlación entre el resultado de la suma del dominio moral y esta misma subescala, por lo que no se puede concluir que exista una correlación lineal real. En la Subescala de mensajes de texto la correlación es significativa en conjunto de la suma del dominio moral y por ende la relación es estadísticamente relevante. En la Subescala de llamadas la correlación es significativa en conjunto de la suma del dominio moral y por ende la relación es estadísticamente relevante. En la Subescala de Videojuegos no hay correlación entre el resultado de la suma del dominio moral y esta misma subescala, por lo que no se puede concluir que exista una correlación lineal real. En la Subescala de Redes sociales no hay correlación entre el resultado de la suma del dominio moral y esta misma subescala, por lo que no se puede concluir que exista una correlación lineal real
Se sugiere seguir investigando en búsqueda de una posible asociación más significativa y talvez utilizando una muestra más específica socio demográficamente. Con lo obtenido por parte de los encuestados se puede concluir que el uso prolongado de las tecnologías de entretenimiento no influencia de manera visible al dominio moral de la gente, o por lo menos, en las gráficas, el puntaje del dominio moral no va más debajo de 85 puntos, el máximo siendo 120. También se recomienda incluso ampliar el campo de variantes cuando se trata de la moralidad de la gente y no solo a limitarse al dominio moral de la gente, Por lo que, se concluye por ahora que no hay una coincidencia suficientemente significativa a lo largo de los encuestados que pueda evidenciar o probar la existencia de alguna influencia del uso de las Tecnologías de entretenimiento en el dominio moral de los jóvenes Mexicanos encuestados
Raúl Alejandro Gutiérrez García

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Julieta Rangel TolentinoLuis Felipe García y Barragán
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Analizar diferencias significativas en la autoeficacia percibida y la empatía entre niñas y niños que asisten a Casas de Cuidado Diario y quienes no, para identificar la influencia del modelo comunitario en el desarrollo socioemocional infantil, considerando la autoeficacia en sus dimensiones social y académica, y la empatía en sus dimensiones cognitiva, afectiva y conducta prosocial.
La incorporación creciente de las mujeres al mercado laboral ha generado transformaciones significativas en los roles familiares y en las dinámicas de cuidado infantil, dando lugar a lo que UNICEF denomina como la transición en el cuidado infantil, caracterizada por el desplazamiento del cuidado de los menores del ámbito doméstico a los servicios externos. Este fenómeno afecta principalmente a familias de bajos ingresos, especialmente aquellas con ambos padres trabajadores o familias monoparentales, este problema se incrementa debido a la insuficiente cobertura de los servicios públicos y al alto costo de los servicios privados de cuidado infantil. Dado que los primeros años de vida son críticos para el desarrollo socioemocional y que la calidad del cuidado influye de manera determinante en este proceso, resulta fundamental analizar alternativas de atención infantil. En este contexto, los modelos comunitarios, como las Casas de Cuidado Diario, emergen como una opción para el cuidadode niños y niñas cuyos cuidadores no tienen acceso a servicios institucionales formales. El objetivo del estudio es evaluar la influencia del modelo comunitario denominado Casas de Cuidado Diario, en el desarrollo socioemocional infantil, específicamente en la autoeficacia percibida y la empatía. Se propone un diseño mixto comparativo con dos grupos independientes: niñas y niños que asisten o han asistido a una Casa de Cuidado Diario y niñas y niños sin esta experiencia, se analizan las dimensiones social y académica de la autoeficacia, así como las dimensiones cognitiva, afectiva y prosocial de la empatía.
Se realizará estudio de enfoque mixto, comparativo y transversal, con dos grupos independientes de niñas y niños de 9 a 15 años, uno de quienes asisten o asistieron a Casas de Cuidado Diario y otro de quienes no han participado en este modelo de cuidado, la muestra estará integrada por un mínimo de 30 participantes por grupo, seleccionados mediante un muestreo por juicio y por conveniencia. En ambos grupos se incluirán menores inscritos en educación básica, sin diagnósticos de alteraciones neurológicas o del desarrollo y cuyos padres o cuidadores principales se encuentren laboralmente activos. En el grupo perteneciente a Casas de Cuidado, los participantes deberán contar con al menos seis meses de permanencia regular en el servicio, mientras que el grupo de los que no asisten estará conformado por menores que reciben cuidado a través de redes familiares u otros servicios de cuidado. Para la recolección de datos se utilizarán el Cuestionario de Empatía para Niños y Adolescentes (EmQue-CA), la Escala Multidimensional de Autoeficacia Infantil y un guion de entrevista semiestructurada, aplicada a un grupo focal de al menos seis participantes derivados de los grupos focales; el procedimiento contemplará la obtención de autorizaciones institucionales, el consentimiento informado de padres o tutores, el asentimiento de los menores y la aplicación de los instrumentos en espacios adecuados, procurando una distribución similar de edad y sexo entre ambos grupos y para el análisis de los datos se utilizará el programa de análisis estadístico SPSS donde se realizarán pruebas T para muestras independientes y para el análisis cualitativo, el programa Atlas ti, donde se realizará el vaciado de las entrevistas para su categorización y análisis del discurso de las entrevistas.
Se espera identificar diferencias significativas en los niveles de autoeficacia percibida y empatía entre el grupo de niñas y niños que asisten o asistieron a Casas de Cuidado Diario y aquellos que nunca han tenido contacto con el cuidado que se brinda en este modelo, a favor del grupo que pertenece a Casas de Cuidado Diario, se prevé que los resultados muestren mayores índices de competencias sociemocionales en las dimensiones social y académica de la autoeficacia percibida así como en la empatía y sus dimensiones emocional, cognitiva y conducta prosocial en los menores que reciben o recibieron cuidado a través del modelo comunitario de Casas de Cuidado. Asimismo, se anticipa que el análisis permita identificar patrones diferenciados de conductas en los menores asociados al contexto inmediato del cuidado que reciben, los cuales podrían estar vinculados con la calidad de las interacciones, la presencia de figuras de cuidado estables y las oportunidades de convivencia social que caracterizan a los modelos comunitarios y de manera complementaria, el componente cualitativo podría aportar información relevante sobre las experiencias subjetivas de los menores en relación con su percepción sobre las figuras de cuidado que los rodean, su regulación emocional, autoconcepto, socialización y convivencia con su entorno, enriqueciendo la comprensión de los resultados cuantitativos. En conjunto, estos posibles hallazgos podrían contribuir a la obtención de evidencia empírica y visibilización de los modelos comunitarios de cuidado infantil como una alternativa pertinente para el fortalecimiento de estrategias de atención y bienestar en la infancia.
Se espera que este estudio permita comparar los niveles de autoeficacia percibida y empatía en niñas y niños que asisten o han asistido a Casas de Cuidado Diario y en aquellos que no han participado en este modelo de cuidado. Los resultados contribuirán a describir posibles diferencias en el desarrollo socioemocional infantil asociadas a distintos contextos de cuidado, sin establecer relaciones causales. Asimismo, se prevé que la evidencia generada aporte elementos para la reflexión académica y técnica sobre los modelos comunitarios de cuidado infantil, particularmente en contextos de vulnerabilidad. Estos hallazgos podrán servir como insumo para futuras investigaciones y para la toma de decisiones informadas en el diseño, evaluación y fortalecimiento de políticas públicas orientadas al cuidado infantil y al bienestar socioemocional de niñas y niños.
Luis Felipe García y Barragán

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Ximena Soria HernándezJennifer Janette Hernández IbarrecheMiriam Iliana Veliz SalazarLuis Ernesto Solano BecerrilMayra Linné Almanza Sepúlveda
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Determinar la relación entre los motivos psicosocioeconómicos reportados y el interés de continuar los estudios universitarios en estudiantes de preparatoria de 5to semestre de León, Guanajuato en los periodos 2020-2024.
La educación es clave para reducir la desigualdad y la pobreza (Mancha & Ayala, 2020). Sin embargo, para que un estudiante pueda continuar sus estudios, se requieren múltiples factores externos e internos, creando una brecha entre los que reciben una mayor educación y quienes no tienen esa oportunidad. El abandono escolar en América Latina es un problema persistente, que afecta profundamente a la sociedad y al progreso socioeconómico (Rodríguez Triviño et al., 2024). Factores financieros, pobreza, conflictos familiares, sociales y falta de acceso a recursos educativos contribuyen considerablemente al abandono educativo (Rodríguez Triviño et al., 2024). De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, 2021) la principal causa de abandono escolar en México es el bajo ingreso económico. Por otro lado, se identificaron las cinco principales causas del abandono escolar en bachillerato en el estado de Guanajuato: 1) falta de interés y motivación, 2) problemas familiares y socioemocionales, 3) factores económicos, 4) infraestructura escolar y métodos de enseñanza, 5) influencia social y comunitaria (UNESCO, 2024). Los problemas familiares como la desintegración familiar y la falta de apoyo en el hogar contribuyen significativamente a la desvinculación escolar (UNESCO, 2024). Se ha evidenciado que la ausencia de alguno de los padres desencadena patologías, conflictos, problemas, angustias o síntomas sociales para los hijos (Marcela et al., 2016), lo que repercute en que un estudiante pueda y/o quiera incorporarse al ámbito educativo (Amador, 2021). Hasta el momento, se han analizado diversas esferas relacionadas con las causas del abandono escolar, desde América Latina hasta el Estado de Guanajuato; sin embargo, existe un vacío en el conocimiento de los motivos psicosocioeconómicos relacionados con el interés de continuar los estudios en estudiantes de preparatoria de la ciudad de León, a pesar de ser un municipio clave en el desarrollo económico de la entidad.
Un total de 50,785 estudiantes de preparatoria de León Guanajuato, de entre 16 y 18 años, M= 17 años (DE=.50), 28,969 mujeres (57%) y 21,816 hombres (43%), participaron en este estudio. Se utilizó un diseño no experimental, de alcance correlacional-predictivo, tipo transversal. Los datos se obtuvieron de la encuesta SUREDSU (Sistema Único de Registro de Aspirantes a la Educación Superior de Guanajuato) aplicada anualmente por la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG) al estudiantado en quinto semestre de preparatoria del 2020-2024. Se realizaron análisis descriptivos para las variables demográficas de edad, sexo (hombre=1, mujer=2) e interés en seguir estudiando (no= 0, si=1). Se realizó una correlación de Spearman entre el ingreso mensual familiar (1= bajo, 2= medio, 3= alto) y el interés en seguir con los estudios (0= no, 1= sí). Posteriormente se realizó un análisis de frecuencias para describir los motivos reportados para no seguir estudiando. Finalmente, se tomaron los 4 motivos más frecuentemente reportados para realizar una correlación de Spearman con las ausencias parentales (1= fallecimiento, 2= privado de la libertad y 3= migración), tomando únicamente a los estudiantes que presentan un solo tipo de ausencia parental, a fin de poder discriminar el efecto de la variable. Se consideró un nivel de significancia estadística de p < 0.05. El análisis se realizó utilizando el paquete estadístico SPSS versión 31.
Los resultados muestran que 45,144 (88.9%) estudiantes reportan interés en seguir estudiando, mientras que 5,641 estudiantes (11.1%) no reportan interés. No obstante, el ingreso familiar fue muy similar para ambos grupos, ya que sin importar si reporta interés en seguir estudiando N=29,739 (65.9%) o no N=3,989 (70.7%) la mayoría de los estudiantes se encuentran en el IMF bajo (máximo $10,000 mensuales). Es decir que, la mayoría de los estudiantes de 5to semestre de preparatoria de León Guanajuato, reportan interés por continuar estudiando y IMF bajos. La correlación de Spearman evidenció una relación estadísticamente significativa entre el ingreso mensual familiar y el interés en seguir con los estudios r (N= 50,785) =.03, p <.001, indicando una correlación débil. Esto sugiere que, aunque el bajo ingreso familiar se relaciona con la falta de interés en seguir con los estudios, la magnitud del efecto es pequeña, y es posible que otros motivos tengan una asociación más fuerte. Se seleccionaron únicamente a los estudiantes que no desean seguir estudiando y que reportaron sus motivos para no seguir (N=1,785). El análisis mostró que los principales cuatro motivos reportados fueron: 1) Problemas económicos N=336 (18.8%), 2) La escuela me queda lejos N=243 (13.6%), 3) La escuela no me gusta N=242 (13.6%) y 4) Migración a Estados Unidos N=208 (11.7%). Se realizó una correlación de Spearman entre estos cuatro motivos y las ausencias parentales (1=fallecimiento, 2=privado de la libertad, 3=migración). Se encontró una correlación estadísticamente significativa entre migración parental con “la escuela me queda lejos” r (N= 1,785) = -.07, p =.004 y “la escuela no me gusta” r (N= 1,785) = -.07, p =.008, ambas indicando una correlación negativa débil. Es decir, que la migración de los padres explica débilmente estos motivos. Además, se encontró una correlación estadísticamente significativa entre la migración parental con el motivo “migración a Estados Unidos” r (N= 1,785) = .07, p =.009, indicando una correlación positiva débil, es decir que, cuando alguno o ambos padres migra, los hijos también lo harán, aunque esto no es muy frecuente. Las ausencias parentales por fallecimiento y privación de la libertad no mostraron correlación significativa con ninguno de los motivos de no interés en continuar estudiando ps > .05, y contrario a lo esperado, el motivo “problemas económicos” tampoco mostró correlación significativa p > .05.
Nuestros resultados son consistentes con la literatura previa, señalando al abandono escolar como un fenómeno multifactorial. Evidenciando que el ingreso mensual familiar, por sí solo, no mantiene una relación fuerte con el interés por continuar la educación. Su impacto es relativo a su interacción con otros indicadores de pobreza, por ejemplo, seguridad social, acceso a canasta básica, servicios públicos. Este estudio muestra que los estudiantes de preparatoria de León Guanajuato reportan principalmente como motivos de falta de interés para continuar estudiando a los problemas económicos, lejanía de la escuela, no gusto por la escuela y migración a Estados Unidos. Además, cuando los padres migran, se relaciona con que los hijos reporten abandono escolar por migración. El abandono escolar constituye un grave problema social, por lo que reconocer los motivos del abandono nos permitirá desarrollar estrategias que favorezcan la continuidad educativa.
Jennifer Janette Hernández Ibarreche Miriam Iliana Veliz Salazar Luis Ernesto Solano Becerril Mayra Linné Almanza Sepúlveda

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
María Alejandra Collin GarcíaDulce María García CotaJulietta Lara CastilloWendy Grettel Padilla SánchezAlejandra Madrid Gamboa
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Identificar el nivel de autoestima global según la Escala de Autoestima de Rosenberg en las personas privadas de la libertad (PPL) del Centro de Reinserción Social de Caborca, para contribuir a la evaluación psicológica como evidencia científica y al conocimiento del bienestar emocional en el contexto penitenciario.
La autoestima es un tema importante que tratar, influye directamente en los pensamientos y actitudes del ser humano. Es considerada como la percepción valorativa que la persona tiene de sí mismo. El nivel de la autoestima cambia positiva o negativamente a lo largo de la vida; una buena autoestima ayuda al individuo a mejorar su capacidad para enfrentar situaciones y a desarrollar habilidades, sobre todo en un contexto social. Sin embargo, la relación entre privación de libertad y autoestima no es la mejor combinación, debido a que los centros penitenciarios tienen como objetivos castigar la conducta delictiva mediante el aislamiento. Diversos estudios han demostrado que el encarcelamiento puede provocar un deterioro en la salud mental de los reclusos, manifestándose en depresión, estrés, baja autoestima y otros síntomas psicológicos. Estas afectaciones se ven influenciadas por las condiciones penitenciarias, como el hacinamiento, la falta de higiene, la violencia, la separación familiar y la pérdida de autonomía. La autoestima de la persona privada de libertad se ve afectada por múltiples factores, una de ellas siendo que la prisión se le considera como un hábitat antinatural refiriéndose como un evento traumático. En el contexto carcelario, se puede llegar a generar repercusiones psicológicas desfavorables hacia la autopercepción de uno mismo, la exclusión social juega un papel importante, repercute de manera negativa en la valoración que tiene la persona de sí misma. Investigar los efectos psicológicos del encarcelamiento es fundamental para reducir el dolor y el sufrimiento de los reclusos y prevenir consecuencias a largo plazo que se extienden más allá de la propia condena. Tener una baja autoestima incrementa la posibilidad de padecer depresión, un trastorno del estado de ánimo caracterizado por tristeza persistente, pérdida de interés o placer en actividades cotidianas.
Esta investigación se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo, con un diseño no experimental, descriptivo y de corte transversal. El muestreo es de tipo no probabilístico por conveniencia. La muestra fue de un total de 15 personas en situación privadas de su libertad, pertenecientes al Centro de Reinserción Social (CERESO), Caborca, Sonora. Cuentan con un rango de edad de 24 a 55 años los cuales atraviesan sentencias por casos penales. El instrumento de evaluación utilizado fue la “Escala de Rosenberg” (EAR). Rosenberg propone evaluar la autoestima de forma holística desarrollando su Escala de Autoestima. (Atienza et al., 2000). Consta de 10 ítems que valoran sentimientos de respeto y aceptación de sí mismo/a. Estos se deben contestar bajo la escala tipo Likert; 1: Muy en desacuerdo, 2: En desacuerdo, 3: De acuerdo, 4: Muy de acuerdo. De acuerdo con la interpretación de los resultados, la autoestima se clasifica en tres rangos, las puntuaciones bajas (10-20) indican una baja autoestima, las puntuaciones medias (21-30) indican una autoestima moderada y las puntuaciones altas (31-40) indican una autoestima elevada. Previo al instrumento se agregó consentimiento informado, recalcando que la información proporcionada solo se utilizará con fines académicos, los datos serán confidenciales y anónimos. Para el análisis de datos se realizó una sumatoria de los ítems, los cuales se analizaron conforme al rango que han obtenido, posteriormente; se utilizó una formula sencilla para obtener los porcentajes.
Los resultados globales indican que la mayor parte de los participantes evaluados se ubicaron en el nivel de autoestima elevada representando el 80% de la muestra, el otro 20% se encuentran en autoestima media. Los enunciados positivos fueron clasificados mayormente en las escalas “de acuerdo” y “muy de acuerdo”, en el ítem “me siento una persona tan valiosa como las demás” el 60% de la población estuvo de acuerdo con esa percepción de sí mismos y el otro 40% estuvo muy de acuerdo. Los enunciados “creo que tengo algunas cualidades buenas” y “tengo una actitud positiva hacia mí mismo” no fueron percibidos de manera positiva por todos los participantes, dos marcaron su respuesta en desacuerdo. En los enunciados negativos, el ítem “me gustaría tener más respeto por mí mismo” el 60% de los participantes escogieron la escala “de acuerdo” y el 40% en “muy de acuerdo”, siendo la totalidad de la población. El ítem “creo que no tengo mucho de lo que estar orgulloso” también fue contestado por la mayoría en las escalas “de acuerdo” con un 40% y “muy de acuerdo” con un 20%. Lo que puede interpretarse como una necesidad percibida de fortalecer la autoestima, aun cuando exista una valoración positiva general. Se encuentran los otros tres enunciados negativos, en las escalas “en desacuerdo” y “muy en desacuerdo”. El 70% de los participantes marcó su respuesta en la escala “muy en desacuerdo” según el ítem “a veces pienso que no sirvo para nada”, el 50% en “generalmente me inclino a pensar que soy un fracaso” escogió la escala “muy en desacuerdo”. Cabe mencionar que algunos si escogieron la escala “de acuerdo” en estos enunciados.
Los datos reflejan que la mayoría del grupo se encuentra dentro de un rango positivo de autovaloración, con excepciones mínimas, reflejada en una valoración positiva de su valía personal y en el predominio de respuestas de desacuerdo ante enunciados relacionados con inutilidad o fracaso. Sin embargo, el contraste de respuestas en los enunciados indica que existe cierta variabilidad en la percepción relacionado con el sentirse orgulloso y el tener respeto hacia uno mismo, lo que sugiere áreas de insatisfacción personal; a su vez, se identifican áreas de vulnerabilidad, particularmente en la percepción de cualidades personales. Los resultados evidencian la utilidad de la evaluación diagnóstica como base para la identificación de necesidades psicológicas en los centros de reclusión y constituye un punto de partida para intervenciones futuras enfocadas en la autoestima de las personas privadas de libertad. Es posible promover cambios en la autopercepción y bienestar psicológico, considerando el contexto penitenciario.
Dulce María García Cota Julietta Lara Castillo Wendy Grettel Padilla Sánchez Alejandra Madrid Gamboa

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Myriam Fernanda Martínez Corral
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Conocer el efecto moderador y directo de la percepción de apoyo interpersonal en la relación entre las experiencias adversas en la infancia y el abuso en el consumo de alcohol, en el estudiantado universitario del noroeste de México.
En México, aproximadamente, los/las adolescentes inician el consumo alcohol a los 13 años. Este inicio temprano es considerado un factor de riesgo, pues se asocia a una alta probabilidad de desarrollar un problema de abuso de sustancias en la adultez. Actualmente, el abuso en el consumo de alcohol (ACA) es un ritual que la población universitaria utiliza como un paso hacia la adultez, lo cual representa un problema de salud con consecuencias importantes en su desarrollo. Diferentes investigaciones relacionan las experiencias adversas en la infancia (EAI) y los problemas de abuso en el consumo de alcohol. Las experiencias adversas en la infancia se definen como “eventos de la infancia, que varían en severidad y a menudo son crónicos, ocurren en el entorno familiar y social del niño/a y causan daño o malestar, perturbando así su salud y desarrollo físico y psicológico”. Por otro lado, estudios recientes sugieren que el apoyo interpersonal (AI), pudiera fungir como un factor protector para los problemas de abuso en el consumo de alcohol, además, promueve bienestar en personas que han pasado por experiencias adversas en la infancia. El apoyo interpersonal son “recursos emocionales (brindar tranquilidad, aliento), de información (consejo, dirección) o instrumental (apoyo financiero, ayuda física) provistos por la red de apoyo de una persona”. Así, el apoyo interpersonal abarca una amplia gama de interacciones y distintos aspectos de dichas interacciones. Algunos estudios señalan que el apoyo interpersonal cobra mayor relevancia en periodos de transición en el desarrollo. Además, la literatura indica que el apoyo interpersonal puede funcionar como un inhibidor del consumo de alcohol o como un incentivo para su uso. Es decir, la relación entre el apoyo interpersonal y el abuso en el consumo de alcohol en universitarios no es concluyente.
Muestra La muestra incluyó a 238 estudiantes de licenciatura (83.7%) y posgrado (16.3%) de universidades del noroeste de México (edad: M=23.08, DE= 5.55). El 80.7% fueron mujeres y el 19.3% hombres. Aproximadamente el 20% reportó trabajar además de estudiar. La mayoría indicó estar soltero/a (86.2%). Instrumentos Se aplicó el Alcohol Use Disorder Identification Test (AUDIT) (10 ítems), con adecuada consistencia interna (α= 0.75) (García-Carretero, 2016), compuesto por tres subescalas: el consumo de riesgo, síntomas de dependencia y consumo perjudicial o consecuencias. También, se aplicó el Childhood Trauma Questionnaire Short-Form (CTQ-SF) (28 ítems), con adecuada consistencia interna (α= 0.89) (Badenes-Ribera et al., 2024), compuesto por cinco subescalas: abuso emocional, abuso físico, abuso sexual, negligencia emocional, negligencia física. Por último, se aplicó el Interpersonal Support Evaluation List-12 (ISEL-12) (12 ítems), con adecuada consistencia interna (α= 0.82) (Merz et al., 2013), compuesto por tres subescalas: apoyo informativo, sentido de pertenencia y apoyo instrumental. Procedimiento Se programó la batería de instrumentos en la plataforma digital de gestión de experiencias Qualtrics para recopilar los datos pertinentes al objetivo de investigación. Se incluyó un formato para el consentimiento informado del participante. Quienes participaron voluntariamente en el estudio y firmaron un consentimiento informado, posteriormente respondieron la batería a través de sus dispositivos móviles. Análisis de datos Para el análisis de datos se utilizó el paquete estadístico de acceso abierto JASP. Primeramente, se realizó un análisis de moderación a través de una regresión lineal, con el fin de evaluar el modelo hipotético de moderación de los tres aspectos que integran el AI (apoyo informativo, sentido de pertenencia y apoyo instrumental) en la relación entre experiencias adversas en la infancia y el consumo de alcohol. Posteriormente, se realizaron análisis para conocer el efecto directo de los tres componentes del AI a través de una regresión lineal jerárquica.
La asociación entre experiencias adversas en la infancia x apoyo interpersonal, no fue estadísticamente significativa (β= -0.367, p= 0.39). Sin embargo, el análisis de la asociación entre las experiencias adversas en la infancia y el abuso en el consumo de alcohol sugiere una relación positiva y altamente significativa (β= 0.220, p=.005). Por otro lado, al analizar el efecto directo del apoyo interpersonal sobre el abuso en el consumo de alcohol, se observó que la subescala de sentido de pertenencia presenta una asociación positiva y significativa (β= 0.188, p= 0.04) con el abuso en el consumo de alcohol, mientras que para la subescala de apoyo informativo (β= -0.063, p=0.46) y apoyo instrumental (β= 0.114 , p= 0.22), dicha asociación no fue significativa.
La literatura indica que el apoyo interpersonal (AI) adquiere mayor relevancia en periodos como la etapa universitaria, mejorando el vínculo social y la autoestima. Los resultados del presente estudio, sugieren que el AI no modera la relación entre las experiencias adversas en la infancia y el abuso en el consumo del alcohol (ACA), sin embargo, se encontró una relación significativa entre el sentido de pertenencia y el ACA. Esto difiere con algunas investigaciones que sugieren que el AI funge como un factor protector en el ACA. Sin embargo, también existen estudios que sugieren que el AI puede promover el consumo de alcohol en la adolescencia y adultez temprana. Dichos hallazgos también podrían explicarse por factores culturales relacionados a la actitud positiva del consumo característica de la población estudiada. Por ello, es importante conocer aquellos factores que influyen en el desarrollo del ACA, para mejorar la comprensión del ACA en universitarios.

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Yelim Jisela Vega RománTeresa Iveth Sotelo QuiñónezRaquel García FloresNora Hemi Rivera Campos
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Analizar la relación entre la calidad de vida, la adherencia terapéutica, el peso corporal y niveles de glucosa por sexo en personas con diabetes tipo 2 de Hermosillo, Sonora.
Según la Organización Mundial de la Salud aproximadamente 830 millones de personas vivían con Diabetes Mellitus (DM) en el mundo en 2022. Esto no es distinto en México, ya que la prevalencia entre la población es del 18.3%. La DM tipo 2 (DM2) representa aproximadamente el 96% de los casos diagnosticados. Además de su gran relevancia para la salud pública por su crecimiento acelerado, esta enfermedad genera alteraciones que modifican el estilo de vida de las personas y afecta su calidad de vida (CV). La DM2 suele tener importantes implicaciones en las complicaciones micro y microvasculares de los pacientes, lo que moviliza los esfuerzos para alcanzar metas de control glucémico por medio de la adherencia terapéutica (AT). Sin embargo, en México solo el 39% de pacientes poseían un adecuado control en el 2020, lo que acentúa la problemática. El control glucémico y un peso adecuado se asocia con una mejor CV en la DM2. Mientras que una falta de adherencia es una de las principales causas de un mal control metabólico. Entre los factores asociados a la adherencia terapéutica se encuentran aquellos directamente relacionados con el paciente y sus características. Investigaciones sugieren que la percepción de la CV y su relación con variables como la AT, peso y niveles de glucosa pueden ser distintos entre hombres y mujeres.
Investigación cuantitativa, correlacional-causal. Participaron 460 personas con una media de 54 años (D.E=10.7), el 67.4% son mujeres con un tiempo de diagnóstico de entre 6-10 años (23.3%). El 82.6% utilizaba medicamento oral y el 58.7% insulina. El peso aproximado va de 76-85 kilos (24.1%), 66-75 kilos (20.7%) y 100 kilos o más (19.6%). El 46.5% tenía 100-150 mg/dl como glucosa más frecuente, seguido del rango de 151-200 mg/dl (30.0%). Inclusión: personas ≥18 años con diagnóstico de DM2 y bajo tratamiento antidiabético oral o insulina. La investigación fue sometida a evaluación ética con dictamen aprobatorio. Los participantes firmaron un consentimiento informado. Instrumentos: Calidad de vida Diabetes 39 (D-39) (López-Carmona y Rodríguez-Moctezuma, 2006). El instrumento cuenta con 39 ítems, cinco dimensiones: Energía-movilidad (EM), Cuidado de la diabetes (CD), Ansiedad-Preocupación(A-P), Carga social (CS) y funcionamiento sexual (FS). Cuatro opciones de respuesta tipo Likert (0-Nada afectada a 3-Sumamente afectada). El cuestionario de adherencia terapéutica incluyo elementos de los siguientes instrumentos: El cuestionario MBG (Martín-Bayarre-Grau) (Martín-Alfonso et al., 2008), EATDM – III (Villalobos y Araya, 2001), Escala de adherencia al tratamiento farmacológico en DM2 de Torres-Soto et al., (2023) y La escala de adherencia general de Dimatteo et al. (1993). El cuestionario final cuenta con 12 ítems con dos dimensiones: Cumplimiento Activo (CA) y Autonomía ante el Tratamiento (AuT). Cuatro opciones de respuesta de tipo Likert (0-nunca a 3-siempre). Ambos instrumentos poseen confiabilidad e índices de bondad de ajustes aceptables. El proceso de muestreo se realizó en dos centros de atención médica de Hermosillo, Sonora en 2024. Se realizo en SPSS los siguientes análisis estadísticos: análisis factorial confirmatorio, prueba de variabilidad de Kolmogorov-Smirnov, estadísticas descriptivas y correlación bivariado de Spearman en las que se consideró la fuerza de relación: escasa (0-0.25), débil (0.26-0.50), moderada-fuerte (0.51-0.75), fuerte-perfecta (0.76-1.00) (Martínez-Ortega et al., 2009).
Según los resultados obtenidos, la CV reportada por mujeres (M=1.02) y hombres (M=0.96) son ligeramente diferentes. De tal manera que sugiere que las personas no perciben una alta afectación en su CV. Respecto a la adherencia terapéutica, se presentan medias altas en todas las dimensiones en ambos sexos. Tanto mujeres (M=2.4) como hombres (M=2.4) indican una alta frecuencia en el cumplimiento los tratamientos y el seguimiento de las indicaciones médicas. Mediante el análisis de correlación fue posible identificar que la dimensión de CA correspondiente al instrumento de adherencia tuvo relaciones significativas con todas las dimensiones de la CV en ambos sexos. Los hallazgos más relevantes se encuentran en la muestra de hombres, ya que las fuerzas encontradas en las relaciones son mayores a diferencia de la muestra de mujeres, principalmente en las correlaciones entre la CA con EM (r= -.358, p <0.01), CD (r= -.458, p <0.01), A-P (r= -.325, p <0.01), CS (r= -.279, p <0.01) y CV (r= -.398, p <0.01). Además, en esta muestra si existe una relación entre CA y con FS (r= -.213, p <0.05). Una diferencia mayor fue encontrada en la dimensión AuT entre ambos sexos. En la muestra de hombres, esta dimensión no tuvo ninguna relación significativa con la CV y sus dimensiones. Mientras que las mujeres la AuT solo se relacionó negativamente con la CD, aunque de manera escasa (r= -.132, p <0.05). La AT total se relacionó negativa y significativamente con la CV, esto tanto en la muestra de hombres (r= -.328, p <0.01) como el de las mujeres (r= -.214, p <0.05), aunque estas últimas con una fuerza escasa en comparación a los hombres que la correlación se considera escasa. Si bien el peso se relacionó positiva y significativamente con la CV tanto en mujeres (r= .139, p <0.05) como en hombres CV (r= .188, p <0.05), en ambos sexos no tuvo ninguna relación con la AT o sus dimensiones. Por otro lado, los niveles de glucosa se relacionaron escasa, positiva y significativamente con la CV en las mujeres (r= .222, p <0.01), mientras que en los hombres tuvo una fuerza débil, pero significativa CV (r= .295, p <0.01). Por último, y siguiendo la tendencia observada, la AT se relacionó con los niveles de glucosa de manera ligeramente inferior en las mujeres (r= -.169, p <0.01) en comparación con los hombres AT total (r= -.391, p <0.01).
En concordancia con lo reportado por la literatura, los resultados sugieren que los hombres tienden a tener menor afectación en la CV a comparación de las mujeres (Gabremariam et al., 2022). Además, pudo observase como los niveles de glucosa se relacionaron de manera positiva con la afectación en la CV. De manera similar, Alshayban y Joseph (2020) indican que un menor nivel de glucosa y ser hombre favorece a una mayor CV. También se identificaron hallazgos inesperados con respecto al peso y la AT, ya que la realización actividad física y el seguimiento de dietas son parte de los tratamientos no farmacológicos, cuyo objetivo es el manejo de peso y de los índices glucémicos. En contraste, los participantes refieren estar apegados a sus indicaciones médicas. Para futuras investigaciones, se sugiere profundizar en los factores que propician estas diferencias, particularmente aquellos que pueden influir en los comportamientos de salud.
Teresa Iveth Sotelo Quiñónez Raquel García Flores Nora Hemi Rivera Campos

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Juan David Hernández RodríguezJosé Javier Campos MedinaMiriam de Jesús Sánchez GamaLeticia Chacón GutiérrezHerlinda Aguilar Zavala
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Evaluar la relación entre el estrés académico y la calidad de sueño de los estudiantes universitarios de 3 universidades diferentes del Estado de Guanajuato.
Los estudiantes universitarios tienden a presentar problemas de calidad de sueño, lo cual afecta su desempeño escolar. Una inadecuada calidad de sueño afecta seriamente las actividades academias de los estudiantes universitarios, así como su desarrollo social y personal.
Se reclutaron 19 estudiantes regulares de 3 universidades del Estado de Guanajuato, que presentaron estrés académico, según el cuestionario de estrés académico CISCO; se evaluó la calidad de sueño mediante la aplicación del cuestionario de Pittsburg. Para evaluar la relación entre los niveles de estrés académico y la calidad de sueño se utilizó la prueba de Spearman, considerando el nivel de significancia como p<0.05.
Se encontró una fuerte correlación entre el estrés académico y el estrés percibido. De la misma forma se encontró una correlación significativa entre estrés académico (Rho=0.4,p<0.05) y calidad subjetiva de sueño (Rho=0.54,p<0.05).
El estrés académico afecta la calidad de sueño, específicamente sobre la percepción subjetiva de descanso y duración de sueño, que en algunos casos puede deberse a la pobre integración de las fases completas y regulares de los estadios del sueño fisiológico.
José Javier Campos Medina Miriam de Jesús Sánchez Gama Leticia Chacón Gutiérrez Herlinda Aguilar Zavala

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Oliver Eliu Serrano NevarezOliver Eliu Serrano NevarezJavier Rojas ContrerasOrlando Mauricio Mejia CastilloDaniel Álvarez Núñez
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Analizar la percepción de la muerte en personas mayores residentes de la ciudad de Mexicali.
La adultez mayor es una etapa natural del ciclo de vida del ser humano, esta comienza a partir de los 60 años de edad y se caracteriza principalmente por una serie de cambios fisiológicos y psicológicos que afectan el bienestar y la estabilidad general de la persona. A lo largo de esta etapa, suelen generarse estigmas o generalizaciones que impactan directamente la forma en que se perciben algunos temas relevantes, entre ellos, la muerte. Uno de los aspectos más significativos en la vida de las personas mayores es el proceso de afrontamiento ante la muerte, así como el entorno en el que este ocurre. De acuerdo con Ogaz et al. (2019), muchos adultos mayores institucionalizados presentan una orientación positiva hacia la muerte, ya que la convivencia con personas de su misma edad les ha permitido normalizar y resignificar este proceso. El afrontamiento de la muerte constituye un fenómeno que requiere una adecuada preparación emocional y psicológica, y se entiende como el conjunto de estrategias cognitivas y emocionales que las personas emplean para enfrentar situaciones difíciles. El propósito de esta investigación es analizar cómo las personas mayores afrontan la idea de la muerte. Esta experiencia puede verse acentuada por diversos factores como el estigma social, el aislamiento, la soledad y las pérdidas previas. Dichos elementos dificultan el desarrollo de actitudes resilientes y saludables frente a este proceso inevitable que cada ser humano deberá afrontar en algún momento de su existencia. Esta investigación es relevante en México ya que se proyecta un aumento a esta población, datos de CONAPO (2024) estiman que dentro del año 2030 la población mayor alcance un porcentaje de 15% superando a los jóvenes.Al analizar esta vivencia en el contexto mexicano, se generan aportes útiles para reducir estigmas y se puede fortalecer la atención psicológica.
La muestra estuvo conformada por 32 participantes de 60 años o más (19 mujeres y 13 hombres). La selección de los participantes se realizó mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia. Dentro de la investigación se consideraron como criterios de inclusión que los participantes no presentaran diagnósticos neurológicos, psiquiátricos o psicológicos previos, que sean residentes de Mexicali, Baja California, México, y que otorgaran su consentimiento para participar en la investigación. La selección de los participantes en la investigación se realizó mediante un acercamiento directo en diversos espacios dentro de Mexicali como centros de vida asistida, colonias con alto índice de personas mayores y plazas locales. La investigación se llevó a cabo bajo estrictas consideraciones éticas, garantizando en todo momento un trato digno, empático y respetuoso hacia todas las personas que decidieron participar de manera voluntaria. Antes de iniciar su colaboración, se explicó y/o leyó detalladamente el consentimiento informado, asegurando su adecuada comprensión y aceptación. Con ello, se dio cumplimiento a los lineamientos establecidos para salvaguardar la dignidad, la confidencialidad y el bienestar de las personas involucradas dentro del estudio. Asimismo, se hace constar que se completó de manera correcta el formulario correspondiente al Comité de Ética de CETYS Universidad. La información se obtuvo aplicando una entrevista semiestructurada diseñada por el equipo de investigación, y de manera subsecuente la Escala de Muerte de Collett-Lester. La entrevista estuvo compuesta por 11 preguntas, buscando entender su percepción personal ante la muerte, experiencias personales relacionadas con la muerte, creencias y emociones, mientras que el instrumento se basa en 28 reactivos divididos en 4 secciones midiendo distintas áreas del miedo a la muerte. Una vez obtenidos los resultados, estos fueron procesados mediante el software estadístico Jamovi versión 2.6.44. Se utilizó estadística descriptiva para analizar los datos.
Los resultados incluyeron una muestra total de 32 participantes, 19 mujeres y 13 hombres, cuyas edades oscilaron entre 60 y 93 años, con una edad promedio de 71. La cantidad de hijos reportada por los participantes osciló principalmente entre 0 y 7, (aproximadamente un tercio de ellos tenía dos hijos). Respecto al estado civil, se registraron 8 participantes viudos, 11 solteros, 11 casados y 2 en unión libre. Los resultados de la Escala de miedo a la muerte de Collet-Lester revelaron que el 72% de los encuestados no expresó miedo ante la idea de morir y no poder pensar ni experimentar nada nunca más. En cambio, el temor se intensifica al considerar la posibilidad de perder a un ser querido o presenciar su sufrimiento. Según los resultados, cerca del 59.4% de los encuestados mostraron un miedo significativo ante la pérdida de una persona querida, lo que representa un impacto mayor en su bienestar emocional cuando se trata de la pérdida o sufrimiento de terceras personas, más que de su propia muerte o propio proceso de morir. Por otro lado, el 72% de las personas encuestadas expresó no tener miedo a dialogar con alguien sobre la muerte. Esto refleja la necesidad de superar el estigma o la resistencia social al hablar sobre la muerte con personas mayores, a su vez, representa una oportunidad para ofrecer acompañamiento que favorezca su bienestar emocional en esta etapa de la vida. Respecto a los resultados de la entrevista, se muestra una diversidad de emociones frente a la propia muerte. La mayoría de los participantes (n=14) expresó sentimientos de aceptación, paz y gratitud por la vida vivida. En contraste, otros (n = 8) manifestaron tristeza y preocupación, principalmente por sus seres queridos, además de miedo a lo desconocido y, en algunos casos, desesperación. Un grupo menor indicó no haber reflexionado profundamente sobre el tema o no experimentar emociones al respecto. Respecto a las formas de apoyo, se destacó la importancia del acompañamiento, la escucha y la presencia de los seres queridos, así como la creación de espacios para dialogar sobre la muerte. También se señaló la relevancia del apoyo psicológico y tanatológico para favorecer la aceptación y promover mayor tranquilidad en esta etapa. En síntesis, los hallazgos evidencian la necesidad de intervenciones que integren apoyo emocional y orientación profesional para facilitar un afrontamiento más sereno del proceso de morir en la vejez.
Se observó que, en términos generales, el temor a la propia muerte o al propio proceso de morir es menor que el miedo a presenciar la muerte o el proceso de morir de otros. La mayor parte de los resultados reflejan que los adultos mayores tienden a aceptar la muerte como parte de la vida; sin embargo, la pérdida de un ser querido puede afectar significativamente su estado de ánimo y su pensamiento ante la muerte. No obstante, 23 de los 32 participantes, equivalentes al 72 %, indican que las personas mayores valoran poder hablar sobre la muerte con alguien, considerándola un tema natural, necesario y propio de la experiencia humana. Gran parte del tabú que rodea este tema surge de la falta de comunicación, por lo que es fundamental generar espacios de diálogo que permitan tratar la muerte como lo que realmente es: una parte natural de la vida.
Oliver Eliu Serrano Nevarez Javier Rojas Contreras Orlando Mauricio Mejia Castillo Daniel Álvarez Núñez

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Celeste Hernández LópezBriseyda Estrada Tovar
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Identificar los factores de riesgo individuales, familiares y contextuales asociados al abuso sexual infantil en estudiantes de quinto y sexto grado de dos escuelas primarias privadas del norte de Chiapas durante el año 2025.
El abuso sexual infantil (ASI) constituye una de las formas más graves de violencia contra la niñez, debido a las consecuencias emocionales, sociales y cognitivas que genera en el desarrollo integral de niñas y niños. Este fenómeno afecta el bienestar psicológico, las relaciones interpersonales y el desempeño escolar, por lo que representa un problema de alta relevancia social. De acuerdo con Manuel (2017), el ASI puede comprenderse a partir de la identificación de factores de riesgo que incrementan la probabilidad de que los menores se encuentren en situaciones de vulnerabilidad. Los factores de riesgo se definen como condiciones individuales, familiares o contextuales que aumentan la posibilidad de que ocurra un evento adverso. En el contexto del abuso sexual infantil, estos factores se agrupan principalmente en dimensiones individuales, familiares y sociales (Manuel, 2017). Dentro del ámbito familiar, la dinámica familiar, la comunicación afectiva, la presencia de cuidadores primarios y la expresión emocional cumplen un papel fundamental en la protección de la infancia (Lozada, 2019). La escuela constituye un espacio clave para la detección temprana de situaciones de riesgo, ya que permite observar conductas, relaciones y contextos que pueden indicar vulnerabilidad. En este sentido, el presente estudio se enfoca en analizar los factores de riesgo asociados al abuso sexual infantil en estudiantes de quinto y sexto grado de dos escuelas primarias privadas del norte de Chiapas, con el propósito de aportar información que contribuya a la prevención del ASI y a la promoción de entornos escolares seguros.
El estudio tuvo un enfoque cuantitativo, con un diseño descriptivo y transversal. La población estuvo conformada por 80 estudiantes de quinto y sexto grado de dos escuelas primarias privadas del norte de Chiapas. La muestra final fue de 56 alumnos (n = 56), con edades entre 10 y 12 años, seleccionados mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia. Los criterios de inclusión consideraron a estudiantes con asistencia regular a clases y consentimiento informado firmado por padres o tutores. Se excluyeron alumnos sin autorización de participación, con consentimiento incompleto, con diagnóstico psicológico o neurológico previo, así como cuestionarios incompletos. El instrumento utilizado fue la Escala ERASI (Evaluación de Riesgo de Abuso Sexual Infantil), desarrollada por Parra et al. (2012), validada para población infantil. Esta evalúa tres dimensiones: individual, familiar y contextual, a partir de ocho factores específicos. El estudio respetó los principios éticos de confidencialidad, anonimato y participación voluntaria. El análisis de los datos se realizó mediante estadística descriptiva.
Participaron 56 estudiantes, con una edad promedio de 10.82 años; el 41% correspondió a niños y el 58% a niñas. Los resultados evidenciaron que la dimensión familiar presentó la media más elevada, posicionándose como el principal ámbito de riesgo asociado al abuso sexual infantil. Aunque se identificaron bajos niveles de conflicto de pareja, se observaron puntuaciones altas en la ausencia de cuidadores primarios y en la protección percibida por los escolares. Dentro de los factores familiares, la expresión familiar mostró un riesgo significativo, caracterizado por una comunicación afectiva limitada entre los miembros del hogar. En la dimensión individual, el sentimiento de abandonabilidad se presentó como un factor relevante, lo que sugiere una percepción de inseguridad emocional en los participantes. En la dimensión contextual, se identificaron dificultades relacionadas con la búsqueda de ayuda y la percepción hacia los padres. En conjunto, los resultados indican que la negligencia parental y la limitada vinculación afectiva representan factores de riesgo importantes, aun en ausencia de conflictos familiares evidentes.
Los hallazgos del estudio muestran que los factores de riesgo asociados al abuso sexual infantil en la población evaluada se concentran principalmente en el ámbito familiar, destacándose la ausencia de cuidadores primarios, la limitada expresión afectiva y la negligencia parental. Aunque no se observaron altos niveles de conflicto de pareja, la falta de presencia y protección percibida por los cuidadores incrementa la vulnerabilidad infantil. Estos resultados coinciden con lo señalado por Lozada (2019) y Manuel (2017), quienes destacan la importancia de la dinámica familiar en la prevención del ASI. Se resalta la necesidad de fortalecer la participación activa de los cuidadores y de implementar estrategias preventivas desde el ámbito escolar, con el fin de promover entornos seguros y protectores para la niñez.
Briseyda Estrada Tovar

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Briseyda Estrada TovarBriseyda Estrada TovarCeleste Hernández López
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Identificar los factores de riesgo individuales, familiares y contextuales asociados al abuso sexual infantil en estudiantes de quinto y sexto grado de dos escuelas primarias privadas del norte de Chiapas durante el año 2025.
El abuso sexual infantil (ASI) constituye una de las formas más graves de violencia contra la niñez, debido a las consecuencias emocionales, sociales y cognitivas que genera en el desarrollo integral de niñas y niños. Este fenómeno afecta el bienestar psicológico, las relaciones interpersonales y el desempeño escolar, por lo que representa un problema de alta relevancia social. De acuerdo con Manuel (2017), el ASI puede comprenderse a partir de la identificación de factores de riesgo que incrementan la probabilidad de que los menores se encuentren en situaciones de vulnerabilidad. Los factores de riesgo se definen como condiciones individuales, familiares o contextuales que aumentan la posibilidad de que ocurra un evento adverso. En el contexto del abuso sexual infantil, estos factores se agrupan principalmente en dimensiones individuales, familiares y sociales (Manuel, 2017). Dentro del ámbito familiar, la dinámica familiar, la comunicación afectiva, la presencia de cuidadores primarios y la expresión emocional cumplen un papel fundamental en la protección de la infancia (Lozada, 2019). La escuela constituye un espacio clave para la detección temprana de situaciones de riesgo, ya que permite observar conductas, relaciones y contextos que pueden indicar vulnerabilidad. En este sentido, el presente estudio se enfoca en analizar los factores de riesgo asociados al abuso sexual infantil en estudiantes de quinto y sexto grado de dos escuelas primarias privadas del norte de Chiapas, con el propósito de aportar información que contribuya a la prevención del ASI y a la promoción de entornos escolares seguros.
El estudio tuvo un enfoque cuantitativo, con un diseño descriptivo y transversal. La población estuvo conformada por 80 estudiantes de quinto y sexto grado de dos escuelas primarias privadas del norte de Chiapas. La muestra final fue de 56 alumnos (n = 56), con edades entre 10 y 12 años, seleccionados mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia. Los criterios de inclusión consideraron a estudiantes con asistencia regular a clases y consentimiento informado firmado por padres o tutores. Se excluyeron alumnos sin autorización de participación, con consentimiento incompleto, con diagnóstico psicológico o neurológico previo, así como cuestionarios incompletos. El instrumento utilizado fue la Escala ERASI (Evaluación de Riesgo de Abuso Sexual Infantil), desarrollada por Parra et al. (2012), validada para población infantil. Esta evalúa tres dimensiones: individual, familiar y contextual, a partir de ocho factores específicos. El estudio respetó los principios éticos de confidencialidad, anonimato y participación voluntaria. El análisis de los datos se realizó mediante estadística descriptiva.
Resultados Participaron 56 estudiantes, con una edad promedio de 10.82 años; el 41% correspondió a niños y el 58% a niñas. Los resultados evidenciaron que la dimensión familiar presentó la media más elevada, posicionándose como el principal ámbito de riesgo asociado al abuso sexual infantil. Aunque se identificaron bajos niveles de conflicto de pareja, se observaron puntuaciones altas en la ausencia de cuidadores primarios y en la protección percibida por los escolares. Dentro de los factores familiares, la expresión familiar mostró un riesgo significativo, caracterizado por una comunicación afectiva limitada entre los miembros del hogar. En la dimensión individual, el sentimiento de abandonabilidad se presentó como un factor relevante, lo que sugiere una percepción de inseguridad emocional en los participantes. En la dimensión contextual, se identificaron dificultades relacionadas con la búsqueda de ayuda y la percepción hacia los padres. En conjunto, los resultados indican que la negligencia parental y la limitada vinculación afectiva representan factores de riesgo importantes, aun en ausencia de conflictos familiares evidentes.
Los hallazgos del estudio muestran que los factores de riesgo asociados al abuso sexual infantil en la población evaluada se concentran principalmente en el ámbito familiar, destacándose la ausencia de cuidadores primarios, la limitada expresión afectiva y la negligencia parental. Aunque no se observaron altos niveles de conflicto de pareja, la falta de presencia y protección percibida por los cuidadores incrementa la vulnerabilidad infantil. Estos resultados coinciden con lo señalado por Lozada (2019) y Manuel (2017), quienes destacan la importancia de la dinámica familiar en la prevención del ASI. Se resalta la necesidad de fortalecer la participación activa de los cuidadores y de implementar estrategias preventivas desde el ámbito escolar, con el fin de promover entornos seguros y protectores para la niñez.
Briseyda Estrada Tovar Celeste Hernández López

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
María Anali Gómez AaizaNadia Saraí Corral FríasMartha Frías ArmentaAzalea Reyes Aguilar
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Identificar las problemáticas en salud mental del estudiantado universitario, así como factores del contexto y creencias negativas que puedan influir en dichas problemáticas.
La salud mental en el estudiantado universitario es un tema de creciente preocupación a nivel global. La etapa universitaria es una de transición a la adultez e inserción laboral. Diversos estudios han mostrado una alta prevalencia de síntomas de ansiedad y depresión en esta etapa. Estos síntomas se ven intensificados o precipitados por distintas situaciones que se viven durante el periodo universitario que pudieran llegar a causar estrés. Un estudio reciente encontró que las principales fuentes de estrés incluyen la sobrecarga de tareas, la presión de los exámenes y la dificultad para conciliar la vida académica con la personal. Una revisión sistemática encontró que varios estudios realizados en diversos países reportan que la presión académica está relacionada con al menos un resultado relacionado con la salud mental en jóvenes. En el contexto universitario prevalecen diversas creencias negativas respecto a la atención en salud mental, como el considerar que sus problemáticas no son urgentes, cuestionar la gravedad de sus problemas, preferir manejar los problemas por sí mismos y/o terminar normalizando sus sintomatologías. Estas creencias negativas reducen la probabilidad de buscar ayuda y por lo tanto la mejora de la salud mental en el estudiantado. Por ello, el presente estudio busca explorar las situaciones estresantes que se presentan con mayor frecuencia en el estudiantado universitario. Así mismo, se busca investigar creencias negativas presentes en el entorno universitario que podrían influir en su salud mental.
Es un enfoque cualitativo ya que busca conocer las percepciones de los estudiantes universitarios a través de un cuestionario con preguntas abiertas. Participantes La muestra consistió en 400 estudiantes de universidad de diferentes áreas. Para el análisis del presente trabajo se consideró una muestra de 50 estudiantes, ya que se obtuvo con este número la saturación de resultados. Instrumento de recolección de datos Se utilizo un cuestionario que constó de 6 preguntas abiertas administradas de manera virtual. Para el presente estudio se utilizaron 2 preguntas: En el último mes, ¿qué situaciones de tu entorno escolar te han causado estrés con mayor frecuencia? ¿Cuáles son las creencias negativas que existen en tu entorno escolar respecto a la atención en salud mental? Procedimiento Por medio de un póster se difundió en diferentes áreas de una Universidad del noroeste de Mexico un código QR para participar en el estudio. Las personas interesadas recibieron información sobre los objetivos del estudio y un consentimiento informado antes de su participación. Posteriormente, se les aplico el instrumento de recolección de datos y preguntas demográficas. Se llevó a cabo en modalidad virtual por medio de la plataforma Qualtrics. El estudio contó con la aprobación del comité de ética institucional. Análisis de datos Se realizó un análisis temático propuesto por Braun y Clarke (2006) y retomado por Byrne (2022). Este enfoque se lleva a cabo en seis fases: familiarización con los datos, codificación inicial, búsqueda de temas, revisión de temas, definición y denominación de los temas, y elaboración del informe. Este análisis se realizó de manera manual, con base en la lectura de las respuestas, utilizando un enfoque inductivo.
Características Sociodemográficas Estos resultados se hacen con los primeros 50 participantes del Cuestionario a estudiantes universitarios. La edad promedio fue de 20 años (DE=2.76) oscilando desde los 18 años hasta los 42 años, de los cuáles el 70 % son del género femenino, el 27 % del género masculino, el 1 % No binario y el 2 % prefirió no contestar. Análisis temático del Cuestionario al estudiantado universitario El estudiantado universitario reporto que en su entorno escolar le ha causado estrés con mayor frecuencia la acumulación de exámenes y evaluaciones. Los participantes mencionan que los exámenes se programan para el mismo día o en una semana muy cargada, lo que genera una presión significativa. Un estudiante comenta: “Gran cantidad de exámenes en un día”. Las tareas y proyectos también son una problemática importante. Las entregas de proyectos y trabajos finales se acumulan, creando una sobrecarga. Como señala un participante: “La acumulación de trabajos y tareas me genera estrés, especialmente cuando los plazos coinciden con otros exámenes”. La falta de tiempo y organización es otro factor que contribuye. El estudiantado mencionó que la presión por cumplir con las fechas límite de tareas y proyectos les deja poco tiempo para estudiar o para descansar. Un participante menciona: “La falta de tiempo para estudiar debido a otras responsabilidades escolares me estresa constantemente”. Finalmente, los problemas de trabajo en equipo también es una problemática ya que el estudiantado menciona dificultades para coordinarse con los compañeros de equipo. Respecto a el análisis de las creencias negativas que considera el estudiantado que existe en su entorno escolar sobre la atención en salud mental se encontró el estigma de la salud mental. El estudiantado menciono que, en su entorno, la búsqueda de ayuda psicológica se asocia con estar “loco” o “buscar llamar la atención”. Otra creencia común es la minimización del problema, las personas participantes mencionaron que los problemas en salud mental no deberían causar gran preocupación, un estudiante comentó: “El estrés y la ansiedad por la escuela no es tan grave como lo hacemos ver”. Así como que es cuestión de organización mencionando el estudiantado: “solo es cuestión de ser organizado”. También se encontró que existe desconfianza en la eficacia de la atención psicológica, con la percepción de que la atención no es efectiva un estudiante mencionó “Que no ayuda”.
El análisis temático permitió identificar que las principales problemáticas que reportan el estudiantado están relacionadas con problemáticas respecto con las demandas académicas percibidas como excesivas. Por ejemplo, se mencionó que tener muchos exámenes el mismo día, la acumulación de proyectos y trabajos finales, la falta de tiempo y organización, así como dificultades en la coordinación de trabajos en equipo. Estas situaciones crean un contexto académico potencialmente estresante que puede incrementar la vulnerabilidad a síntomas de ansiedad y depresión. Así mismo se identificaron creencias negativas asociadas a la salud mental como el estigma al buscar ayuda, la minimización del malestar psicológico y la desconfianza en la eficacia de la atención psicológica. Estas creencias constituyen barreras que dificultan la atención y por lo tanto aumentan la probabilidad de poder experimentar un problema de salud mental durante el periodo universitario.
Nadia Saraí Corral Frías Martha Frías Armenta Azalea Reyes Aguilar

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Thailyn WellmanThailyn Wellman
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Analizar la investigación científica con relación a la violencia contra la mujer
La violencia hacia la mujer es un problema histórico, estructural y de salud pública enraizado en las brechas de desigualdad de género, así como las normas patriarcales. La Organización Panamericana de la Salud (OPS), la define como cualquier acto causante de daño físico, sexual o psicológico (OPS, 2013). De acuerdo con Gamba (2008), los movimientos feministas y sociales de siglo XX, visibilizaron la violencia contra la mujer, que pasó de ser un asunto privado y normalizado, a ser un tema de interés e intervención pública, los movimientos también cuestionaron y denunciaron la impunidad en las estructuras patriarcales enraizadas en sociedades como las europeas. Las estadísticas mundiales reflejan una realidad crítica, la ONU (2025) afirma que una de cada tres mujeres ha sufrido violencia. En México, el 70% de las mujeres ha vivido algún tipo de violencia, siendo la psicológica y sexual las de mayor prevalencia (ENDIREH, 2021). Baja California presenta una escasez de espacios de atención, prevención y protección para las víctimas de violencia sin acceso a salud mental pública, lo que deriva en consecuencias físicas y psicológicas graves. (Yáñez, 2025). El problema de violencia hacia la mujer requiere de prevención, atención institucional y un abordaje comunitario integral, por lo que instrumentos a nivel internacional han sido clave para que los Estados desarrollen leyes contra la violencia que se ejerce hacia las mujeres. La violencia hacia las mujeres es multifactorial, así que es necesario analizar la práctica investigativa y aquellas aportaciones que se han brindado para una intervención completa y real que no invisibilice las desigualdades de clase, educativas, entornos familiares violentos y falta de apoyo institucional para dar respuestas integrales y coordinadas que aborden las fallas sistémicas y garantizar la seguridad y justicia de las mujeres y niñas de todas partes del mundo.
Se realizó un análisis de los artículos del tema violencia en 300 documentos extraídos de revistas científicas, cuyo criterio de inclusión son los siguientes: artículos científicos publicados en el período 2000 a 2025 relacionados al tema central de interés el cual es violencia contra la mujer. Las bases de datos indexadas fueron: Redalyc, Scielo, Ebsco, PubMed, ResearchGate, Google académico Dialnet y Scopus; se utilizaron como palabras de búsqueda: violencia, violencia de género, violencia doméstica, violencia hacia la mujer. Se realizó una ficha de análisis como herramienta la cual analizó las categorías: disciplina, tipo de investigación, objetivos, fundamento teórico, ejes temáticos, categorías de análisis, método y resultados y coherencia. Posteriormente se sistematizaron en una base de datos en Excel distribuidas en tres regiones: Europa, América Latina y México, este último disgregado de América Latina por ser país de interés. Finalmente se realizó un análisis descriptivo.
Los principales hallazgos muestran que el 99.6% de las investigaciones sobre violencia contra la mujer fueron no experimentales. Asimismo, entre el 63% y el 69% de los estudios analizados no presentó una base teórica explícita. En cuanto a los ejes temáticos, se observa un predominio de investigaciones enfocadas en evaluación y diagnóstico (49%), mientras que los estudios orientados a intervención (14.3%) y prevención representan una proporción significativamente menor.
Cobra importancia señalar que la producción de conocimiento científico se inclina excesivamente hacia la clasificación estadística sin proponer marcos de acción o fundamentos teóricos sólidos. Predominan los estudios descriptivos que carecen de marcos conceptuales sólidos y evidencian una acumulación de datos, que no siempre se traducen en comprensión de los fenómenos. La hegemonía del positivismo en la investigación se ha limitado a la recolección de datos y la descripción empírica, por lo que posterga la reflexión profunda, así como la construcción de conocimiento, en el caso de la violencia contra la mujer. Estos resultados invitan a una reflexión sobre la importancia de replantear la investigación de la violencia contra la mujer, hacia modelos fundamentados teóricamente y orientados a un impacto efectivo.
Thailyn Wellman

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Marcia Dolores Horta GuzmánDr. Víctor Corral VerdugoDra. Nadia Saraí Corral-FríasDr. M. Yancy LucasDra. Karla Alejandra Garduño Realivazquez
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Investigar la relación entre la práctica de conductas sustentables y el estrés percibido en habitantes de una ciudad del noroeste de México.
Entre las personas de la sociedad moderna, el estrés se ha convertido en una de las principales amenazas para la salud psicológica. La transición de entornos naturales a espacios construidos ha alterado las condiciones ambientales y sociales en las que el ser humano evolucionó, por lo tanto, la adaptación requiere un esfuerzo constante, generado tensiones físicas y psicológicas. En este contexto, la perspectiva del desarrollo sustentable desde la psicología ambiental plantea la posibilidad de lograr un equilibrio entre las demandas humanas y la conservación del entorno natural y social. Este enfoque conduce al concepto de conductas sustentables: “el conjunto de acciones efectivas y deliberadas que tienen como finalidad el cuidado de los recursos naturales y socioculturales necesarios para garantizar el bienestar presente y futuro de la humanidad”. Diversos estudios han encontrado que la adopción de comportamientos sustentables puede contribuir significativamente al bienestar psicológico. Esto significa que la búsqueda del bienestar puede influir en las personas para que actúen a favor de la conservación del entorno socio físico. La literatura también sugiere que la práctica de conductas sustentables podría funcionar como estrategias de afrontamiento y por lo tanto llevar a mejoras en el bienestar. A pesar de previa evidencia de los beneficios de las conductas sustentables también existe investigación que asocia la práctica de conductas sustentables con sacrificios, pérdida de tiempo y esfuerzo, en comparación con las conductas antiecológicas, que generan beneficios inmediatos para los individuos. Por lo tanto, las conductas sustentables podrían asociarse con estrés percibido. La presente investigación busca analizar la relación entre la práctica de las conductas sustentables y el estrés percibido.
Se utilizó un diseño no experimental, cuantitativo, de tipo transversal, con alcance correlacional. El propósito fue analizar la asociación entre las conductas sustentables y estrés. La muestra estuvo conformada por 300 participantes mayores de 18 años, habitantes del norte de México. A través de Qualtrics se generó un enlace para la aplicación del instrumento, el cual fue compartido mediante aplicaciones móviles y redes sociales, antes de participar se proporcionó el consentimiento informado. Para el análisis de los datos se utilizó el software estadístico JASP. Se realizo un análisis de regresión lineal simple para examinar la relación entre la práctica de conductas sustentables y el estrés percibido. Para la medición de las variables se utilizaron instrumentos de auto reporte. Las conductas sustentables lo componen la Escala de Conducta Pro Ecológica general de creación propia, basados en Kaiser (1998) y adaptado y validado en México por Tapia et al., (2006). La Escala de Altruismo (Tapia et al. 2006), La escala de Comportamiento Frugal, adaptación de la escala propuesta por (Lastovicka et al., 1999), adaptada por Muiños et al. (2015). La Escala de Equidad, instrumento de creación propia con base en Tapia et al. (2006). Para evaluar el estrés se utilizó la Escala de Estrés Percibido (Perceived Stress Scale, PSS).
Se realizó un análisis de regresión lineal simple con el objetivo de analizar la relación entre la práctica de conductas sustentables y el estrés percibido. Los resultados indicaron que la práctica de conductas sustentables no predijo de manera significativa el estrés percibido en los participantes F (1, 297) = 0.407, p= .524. El coeficiente de regresión estandarizado mostró una relación no significativa entre ambas variables (β = −0.037), lo que sugiere que la práctica de conductas sustentables no se asocia con mayores niveles de estrés percibido.
Los resultados indican que la práctica de conductas sustentables no se asocia de manera significativa con el estrés percibido, lo que sugiere que la adopción de estas conductas no representa un factor de riesgo para los individuos, como ha sido planteado con anterioridad (Moore & Boldero, 2017). Por el contrario, la práctica de estos comportamientos podría integrarse en la vida diaria sin generar estrés (Steg et al., 2014). Cabe mencionar que el instrumento utilizado para medir el estrés percibido en esta investigación no evalúa estrés generado por conductas sustentables específicamente, lo que representa una oportunidad para futuras investigaciones para profundizar en esta relación considerando la creación de nuevos instrumentos, como la consideración de otras variables que puedan mediar dicha relación.
Dr. Víctor Corral Verdugo Dra. Nadia Saraí Corral-Frías Dr. M. Yancy Lucas Dra. Karla Alejandra Garduño Realivazquez

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
María Guadalupe Cruz MaldonadoMaría Guadalupe Cruz MaldonadoAna Leticia Becerra Gálvez
Lobby de Gimnasio · 03:00 pm - 04:00 pm
Describir los cambios en el patrón de ingesta de alcohol y la autoeficacia percibida en una mujer universitaria, mediante un reporte de caso único con mediciones en línea base, intervención y seguimiento.
El consumo excesivo ocasional de alcohol se define como la ingesta de cuatro tragos estándar o más en mujeres en un periodo igual o menor a dos horas, lo que incrementa el riesgo de intoxicación aguda y conductas asociadas, particularmente en población joven. En estudiantes universitarios, este patrón se ha vinculado con consecuencias emocionales, académicas y legales, mediadas por variables sociales y dificultades en la regulación emocional. Desde el enfoque cognitivo-conductual, el consumo puede comprenderse como una conducta aprendida y mantenida por creencias disfuncionales (p. ej., la necesidad de beber para divertirse o desinhibirse), déficits en habilidades de afrontamiento y reforzadores interpersonales. Si bien las intervenciones breves han mostrado utilidad para reducir la cantidad consumida, los análisis predominantemente grupales, por su metodología tienden a limitar la comprensión de procesos individuales caracterizados por cambios iniciales, ambivalencia y las causas de recaídas parciales. En población universitaria, particularmente entre mujeres, existe además escasa documentación sobre la evolución individual del consumo excesivo ocasional atendido mediante intervenciones breves cognitivo-conductuales. El presente trabajo describe la trayectoria clínica del consumo excesivo ocasional de alcohol tras una intervención breve cognitivo-conductual en una mujer universitaria, destacando cambios en la cantidad y el ritmo de ingesta, así como una respuesta ambivalente en el proceso de cambio de hábitos de consumo.
Se realizó un reporte de caso único con diseño A–B–seguimiento. Ficha de identificación. “AM”, estudiante universitaria de Biología de 22 años, soltera, residente en el Estado de México, sin antecedentes psiquiátricos ni tratamiento previo por consumo de sustancias. Acudió a consulta por curiosidad sobre sus hábitos de consumo y preocupación por conductas de riesgo asociadas (relaciones sexuales sin protección y situaciones con implicaciones legales). Refirió la creencia de necesitar alcohol para divertirse y desinhibirse en contextos sociales (amistades, pareja y familia). Presentó episodios de consumo excesivo ocasional (≥ cuatro tragos estándar por ocasión en un periodo de dos horas). El patrón de consumo se evaluó mediante la Línea Base Retrospectiva (LIBARE) y autorregistros semanales, registrando número de tragos estándar y duración del consumo (horas/minutos) por episodio. La autoeficacia percibida se evaluó con el Cuestionario Breve de Confianza Situacional (CBCS) en pretest, postest y seguimiento a 30 días. La evaluación inicial permitió identificar detonantes sociales, académicos y emocionales, así como creencias asociadas a la diversión y la aceptación interpersonal, lo que orientó el análisis funcional y la planeación del tratamiento. El tamaño del efecto del consumo se estimó mediante el índice Non-overlap of All Pairs (NAP), comparando línea base con intervención y seguimiento; para la duración se tomó en cuenta únicamente la media. La autoeficacia se examinó con el Índice de Cambio Fiable (RCI), considerando el error de medición del CBCS. Los datos se analizaron de forma descriptiva, priorizando la interpretación clínica del patrón de ingesta y del ritmo de consumo entre fases. La intervención consistió en seis sesiones semanales individuales basadas en el modelo cognitivo-conductual (psicoeducación, análisis funcional, establecimiento de metas, reestructuración cognitiva, entrenamiento en habilidades de afrontamiento y prevención de recaídas). Se garantizó confidencialidad de la información mediante una carta de consentimiento informado.
Durante la línea base, la participante reportó 17 episodios en 180 días, de los cuales ocho fueron excesivos (x̅ = 4 TE; rango = 4–6), con una duración aproximada de 1.8 horas por episodio. Esta fase se caracterizó por alta variabilidad en la cantidad ingerida y un patrón irregular de duración. En la intervención se registraron nueve episodios (cinco de consumo moderado y cuatro recaídas), con una reducción inicial de la cantidad (x̅ = 3 TE; rango = 1–5) y un incremento en la duración promedio (x̅ = 2.38 horas), lo que sugiere un ritmo más controlado de ingesta. Conforme avanzó el tratamiento, “AM” identificó detonantes sociales, académicos y emocionales, así como creencias vinculadas a la diversión y la aceptación interpersonal. Este aumento en la conciencia del problema implicó el reconocimiento de dificultades previamente no percibidas, lo que complejizó la aplicación sostenida de las estrategias de prevención de recaídas. En el seguimiento se registraron cuatro episodios (dos moderados y dos recaídas); aunque la media de tragos estándar aumentó (x̅ = 4.25; rango = 2–7), la duración promedio se extendió a 4.2 horas, sugiriendo una ingesta más lenta y distribuida en el tiempo. El NAP indicó un efecto bajo del tratamiento tanto entre línea base e intervención (60.46%) como entre línea base y seguimiento (42.65%), considerando que valores ≥ 66% se interpretan como efecto medio y ≥ 93% como efecto alto. Respecto a la autoeficacia, la puntuación del CBCS disminuyó del pretest al postest y retornó al nivel inicial en seguimiento; el RCI fue inferior al criterio de cambio fiable (1.96) en ambas comparaciones (pretest–postest = -1.53; pretest–seguimiento = 0), indicando ausencia de cambio clínicamente significativo. Este patrón fue congruente con la persistencia de dificultad en situaciones asociadas al ítem “momentos agradables con otros”, lo que sugiere limitaciones para regular el consumo en contextos socialmente reforzantes. En conjunto, los resultados muestran modificaciones iniciales del patrón de ingesta, particularmente un ritmo de consumo más regulado y mayor conciencia del problema; no obstante, estos cambios no alcanzaron un tamaño del efecto clínicamente relevante ni se acompañaron de incremento fiable en la autoeficacia.
El caso muestra que la intervención breve cognitivo-conductual favoreció modificaciones iniciales en el patrón de ingesta, particularmente un ritmo de consumo más disminuido y mayor reconocimiento de detonantes. Sin embargo, estos cambios no se consolidaron en el seguimiento ni se acompañaron de un aumento fiable en la autoeficacia. La concordancia entre el NAP bajo y el RCI negativo sugiere una trayectoria ambivalente, caracterizada por conciencia creciente del problema sin regulación sostenida de la cantidad ingerida. La persistencia de dificultades en situaciones asociadas a momentos agradables con otros indica que los contextos socialmente reforzantes continuaron funcionando como disparadores relevantes del consumo. Este reporte subraya la importancia de considerar procesos no lineales y variables interpersonales en la respuesta a intervenciones breves, así como la necesidad de fortalecer estrategias específicas para la regulación del consumo en contextos sociales significativos.
María Guadalupe Cruz Maldonado Ana Leticia Becerra Gálvez

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Dra. Guillermina Yáñez
Gimnasio-Auditorio · 03:00 pm - 04:10 pm
"Doctora en Psicología. Profesor Titular “C”, adscrita a la División de Investigación y Posgrado de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala, UNAM. Responsable Residencia en Neuropsicología Clínica en la FES Iztacala, desde 2004. Docente y tutora del programa de Maestría y Doctorado en Psicología de la UNAM. Tutora de 23 tesis de licenciatura, 19 de maestría y 7 de doctorado. Autora y coautora de diversos artículos nacionales e internacionales en revistas con arbitraje y de diversos capítulos en libros especializados. Autora de la Batería Neuropsicológica para la Evaluación de los Trastornos del Aprendizaje y editora del libro Neuropsicología de los Trastornos del Neurodesarrollo. Líneas de investigación: Los trastornos del aprendizaje y el TDAH desde la perspectiva neuropsicológica. Investigador Nacional Nivel II. Reconocimiento Sor Juana Inés de la Cruz 2008 (UNAM)."

Edificio 9 (E9)
Dr. Antonio Tena Suck
9108 (Sala de Juicios Orales) · 03:00 pm - 03:40 pm
Dicho libro no pretende sustituir otros códigos éticos ya existentes, y que resultan referentes importantes, tanto a nivel nacional como internacional, para el ejercicio de nuestra profesión, en todo caso, la intención de contar con un código ético propio es, poder plantear y asumir como Consejo una postura clara en términos de la práctica psicológica, al manifestar públicamente una voz y posición en relación con distintos temas vinculados al ejercicio de la psicología. El presente código de ética orientará la conducta de todos los miembros del CNEIP en sus relaciones con las instituciones de educación superior y sus comunidades, el propósito es fundamentar reglas de conducta profesional en cualquiera de las áreas del ejercicio de la psicología. Es producto del trabajo colegiado de los miembros de las instituciones que pertenecen al CNEIP, a través de la Asamblea General de miembros, que es el órgano máximo de la Asociación y tiene en ejercicio las funciones sustantivas marcadas en el Estatuto, Reglamento y Políticas del Consejo donde docentes, investigadores, directivos y profesionales de la psicología se concentran para reflexionar, analizar, evaluar y tomar decisiones que beneficien a nuestra profesión; estableciendo normas de excelencia, calidad académica y científica, para recomendar su aplicación a las diversas instituciones de enseñanza o investigación. Así mismo, se presentan los ideales éticos más elevados de la profesión y se persigue como fin último la protección de los usuarios del servicio psicológico; se pretende guiar al profesional de la psicología en su práctica cotidiana, sin olvidar que nuestra profesión se desarrolla en un contexto social. En donde la salud mental y el bienestar sustentan nuestras capacidades individuales y colectivas para tomar decisiones, establecer relaciones y dar forma al mundo en el que vivimos. Además, son un derecho humano fundamental y esencial para el desarrollo personal, comunitario y socioeconómico.

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Tania Cercas GonzálezLuz María Flores HerreraFatima Arizbeth Blanco Blanco
Aula 10307 · 03:00 pm - 03:19 pm
Desarrollar y validar psicométricamente una escala que permita evaluar la percepción de hacinamiento familiar a partir de dimensiones físicas, interaccionales y emocionales, proporcionando un instrumento confiable para la investigación psicosocial y la identificación de riesgos asociados al bienestar familiar.
El acceso limitado a una vivienda digna en contextos urbanos ha incrementado la prevalencia del hacinamiento familiar en México, fenómeno asociado a condiciones de rezago habitacional y desigualdad socioeconómica. Tradicionalmente, el hacinamiento ha sido medido mediante indicadores objetivos de densidad poblacional; sin embargo, esta aproximación resulta insuficiente para comprender la experiencia subjetiva de quienes habitan espacios saturados. Desde la perspectiva psicológica, el hacinamiento implica una percepción de insuficiencia espacial que afecta la privacidad, la movilidad y la convivencia, generando malestar emocional y tensiones interpersonales. Stokols (1972), distingue entre densidad física y hacinamiento percibido, señalando que este último constituye un estado psicológico caracterizado por estrés, irritabilidad y deterioro del bienestar emocional. Asimismo, investigaciones previas han vinculado el hacinamiento con la inhabitabilidad, la convivencia familiar negativa y la disminución de la satisfacción con la vivienda (Castro, 1999; Cedano et al., 2024; Corral et al., 2012; Harland, 2025; Landazuri y Mercado, 2024; Magdaleno et al., 2016). No obstante, son escasos los instrumentos psicométricos que evalúan este fenómeno desde una perspectiva familiar, integrando dimensiones sociales, emocionales y físicas del entorno doméstico. Ante esta limitación, el presente estudio aborda la necesidad de contar con una herramienta válida y confiable que permita evaluar la percepción de hacinamiento familiar, entendida como una experiencia subjetiva compleja que trasciende la mera escasez de espacio físico y se manifiesta en la dinámica relacional y emocional de las familias.
Se empleó un diseño instrumental orientado a la construcción y validación de la Escala de Percepción de Hacinamiento Familiar. La muestra estuvo conformada por 117 personas mayores de 18 años, seleccionadas mediante muestreo no probabilístico accidental. La mayoría fueron mujeres (75%), con una edad promedio de 33 años. El instrumento inicial constó de 30 reactivos tipo Likert distribuidos en tres dimensiones teóricas: Ambiente Físico, Ambiente Social y Conducta Emocional. La escala fue sometida a un jueceo de expertos para evaluar la validez de contenido, lo que permitió reducirla a 22 reactivos. Posteriormente, se aplicó de forma remota mediante Google Forms, recolectando datos sociodemográficos y características de la vivienda. La validez de criterio se evaluó mediante análisis de grupos contrastados con la prueba t de Student y correlaciones de Pearson. La validez de constructo se examinó a través de un Análisis Factorial Exploratorio utilizando el método de componentes principales con rotación Varimax. La confiabilidad del instrumento se estimó mediante el coeficiente Alfa de Cronbach. Todos los análisis se realizaron con el software IBM SPSS Statistics versión 24, garantizando el manejo ético y confidencial de la información.
Los análisis descriptivos mostraron distribuciones normales de los reactivos, con valores aceptables de asimetría y curtosis. La prueba t de Student evidenció que todos los ítems discriminaron significativamente entre grupos con puntuaciones altas y bajas de percepción de hacinamiento, lo que respalda la validez de criterio del instrumento. Las correlaciones de Pearson entre los ítems fueron significativas y, en su mayoría, de magnitud moderada a fuerte, tanto a nivel global como por dimensión, confirmando la coherencia interna de la escala. La dimensión de Conducta Emocional presentó las correlaciones más elevadas. El Análisis Factorial Exploratorio mostró índices adecuados de adecuación muestral (KMO = .939) y esfericidad (Bartlett p < .001). Se identificaron tres factores que explicaron el 71.74% de la varianza total: Ambiente Social (35.67%), Conducta Emocional (21.62%) y Ambiente Físico (14.44%). Tras eliminar ítems que no cumplieron criterios factoriales y conceptuales, la versión final quedó conformada por 20 reactivos. La confiabilidad fue elevada para la escala total (α = .97) y adecuada para cada dimensión: Ambiente Social (α = .95), Conducta Emocional (α = .93) y Ambiente Físico (α = .80), lo que indica una consistencia interna sólida.
El estudio tuvo como propósito diseñar y validar la Escala de Percepción de Hacinamiento Familiar, aportando evidencia empírica sobre su estructura interna, así como sobre su validez y confiabilidad. Los hallazgos muestran que la escala constituye un instrumento psicométricamente sólido para evaluar la vivencia subjetiva del hacinamiento en el ámbito familiar. La estructura tridimensional identificada respalda la idea de que el hacinamiento trasciende las condiciones físicas del espacio, al integrar dimensiones relacionales y emocionales, tal como es planteado por Stokols (1976). Este instrumento representa una contribución relevante para la evaluación del bienestar familiar, al facilitar la detección de factores de riesgo vinculados con la vulnerabilidad habitacional. Aunque el estudio presenta limitaciones relacionadas con el tamaño de la muestra, sus resultados suponen un avance importante en la medición del hacinamiento familiar desde un enfoque psicológico integral.
Luz María Flores Herrera Fatima Arizbeth Blanco Blanco

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Neith Gámez IbarraMaría Ofelia Ortíz ManceraLenoska Adriana Lemus Ortiz
Aula 10308 · 03:00 pm - 03:19 pm
Analizar cualitativamente el acompañamiento psicosocial a cuidadores para fortalecer bienestar, gestionar estrés y competencias socioafectivas con enfoque decolonial‑liberación.
Esta ponencia presenta un análisis cualitativo preliminar del acompañamiento psicosocial individual realizado con cuidadores y personal operativo de un albergue en CDMX, en el marco del proyecto Humanizando el trabajo. El programa busca fortalecer bienestar emocional, gestión del estrés y competencias socioafectivas mediante estrategias breves de autorregulación, dispositivos dialógicos y acuerdos de cuidado. La interpretación se ancla en una visión decolonial y la psicología de la liberación, que sitúan el malestar en tramas histórico sociales e institucionales y no como problema exclusivamente intrapsíquico. Los hallazgos muestran demandas recurrentes de estrés acumulado, desgaste empático, dificultades para delimitar límites personales y tensiones interpersonales; en paralelo se observan avances tempranos en nombramiento emocional, uso de prácticas breves y reencuadre no culpabilizante del malestar. Se discute la necesidad de desindividualizar el bienestar e institucionalizar políticas internas de cuidado bajo la tríada reconocimiento–redistribución–representación.
El estudio se desarrolló con un diseño cualitativo e interpretativo, orientado a comprender las experiencias, significados y transformaciones subjetivas del personal cuidador en el acompañamiento psicosocial. Esta aproximación permite leer las narrativas individuales en relación con los marcos estructurales y organizacionales que configuran su práctica cotidiana en el albergue. Se utilizaron dos instrumentos. El primero, el Informe de Sesiones de Acompañamiento Emocional individual, registra motivo de consulta, objetivos, narrativa, intervenciones, evaluación y acuerdos, lo que posibilita un seguimiento longitudinal de variaciones emocionales, estrategias de afrontamiento y agencia subjetiva a lo largo del proceso. El segundo instrumento, considerado para triangulación posterior, fue el Informe de Sesión de Acompañamiento Emocional Comunitario, que recoge demandas grupales, sentires compartidos e intervenciones colectivas; sin embargo, este análisis se centra únicamente en los resultados individuales. El rigor metodológico se guió por los lineamientos del proyecto base, que incluyen el uso del software MXDA para análisis cualitativo y el enfoque de cristalización, entendido como la integración de múltiples fuentes y perspectivas para fortalecer la validez interpretativa. El procedimiento analítico se desarrolló en cuatro fases: (1) sistematización de registros según categorías del instrumento (demandas, recursos, intervenciones, cambios y acuerdos); (2) codificación temática inicial y comparación constante entre casos para identificar recurrencias y matices; (3) contrastación teórica con marcos decoloniales, de psicología de la liberación y justicia organizacional; y (4) construcción de una narrativa interpretativa articulada en planos individual, relacional e institucional, permitiendo comprender el proceso de manera situada.
Resultados cualitativos preliminares (ámbito individual) 1) Demandas y malestares recurrentes. Del análisis de los registros individuales —“motivo de consulta”, “narrativa de sesión” y “observaciones adicionales”— emergen cinco núcleos: estrés laboral acumulado, desgaste empático ante relatos de violencia y pérdida, dificultad para separar lo laboral de lo personal, tensiones interpersonales asociadas a distribución de tareas y comunicación, y sensación de impotencia frente a la insuficiencia de recursos. La convergencia de estas categorías con el contexto estructural documentado para albergues en México (sobrecarga, restricciones, presión de la demanda) refuerza su relevancia analítica. En clave decolonial y de psicología de la liberación, este malestar no es un rasgo intrapsíquico, sino una expresión histórica de relaciones de poder; su abordaje exige desideologizar el sufrimiento y politizar las condiciones que lo producen (precarización, xenofobia, escasez) (Montero, 2004; Freire, 1970; Martín‑Baró, 1985). 2) Avances tempranos y objetivos alcanzados. Se observan progresos en conciencia y nombramiento emocional, clarificación de límites (tareas, horarios), uso de prácticas breves (pausas activas, respiración) y reencuadre no culpabilizante del malestar. Estos avances se verifican en los apartados “objetivos”, “evaluación del proceso” y “acuerdos” del formato individual. Tales cambios marcan el paso del síntoma a la agencia cuando las emociones se anclan en tramas estructurales y se habilitan espacios de palabra y memoria (Martín‑Baró, 2006). Para sostenerse, requieren condiciones institucionales (tiempos, recursos, participación), no sólo hábitos individuales (Fraser, 2008). 3) Intervenciones con mayor efecto percibido. Las técnicas de respiración/autorregulación, la escucha activa con validación, el reencuadre narrativo y el trabajo de límites se asocian con reducción subjetiva de tensión y menor reactividad entre sesiones, según los campos “intervenciones” y “evaluación”. Su potencia aumenta cuando se articulan con dispositivos dialógicos (círculos de palabra, cartografías) que devuelven agencia y conectan experiencia–estructura, coherentes con la propuesta de liberación (Martín‑Baró, 1985; 2006) y con el acompañamiento psicosocial situado en contextos de violencia (Rivera‑Zúñiga, 2018). 4) Necesidades prioritarias. A partir de “observaciones” y “acuerdos”, se identifican cuatro prioridades: espacios formales y protegidos de palabra, intervisión/supervisión entre pares, fortalecimiento de la comunicación y la resolución pacífica de conflictos, y protocolos organizacionales para redistribuir carga y garantizar tiempos de recuperación. Para evitar la individualización del bienestar, estas necesidades deben traducirse en políticas internas bajo la tríada reconocimiento–redistribución–representación (Fraser, 2008) e inscribirse en prácticas comunitarias situadas (Montero, 2004): que el cuidado sea derecho organizacional y no mandato de autogestión individual.
El análisis cualitativo preliminar muestra que el malestar del personal cuidador —estrés acumulado, desgaste empático, tensiones de rol y sensación de impotencia— no es un fenómeno intrapsíquico aislado, sino un efecto situado de condiciones estructurales e institucionales que atraviesan el trabajo cotidiano en contextos migratorios. Al mismo tiempo, se evidencian avances tempranos en nombramiento emocional, establecimiento de límites, uso de micro‑prácticas de autorregulación y reencuadre no culpabilizante, indicios de tránsito del síntoma a la agencia. La mayor eficacia se observó cuando estas prácticas individuales se articularon con dispositivos dialógicos (círculos de palabra, cartografías), conectando experiencia y estructura. De ello se desprende una agenda clara: institucionalizar espacios seguros de palabra, fortalecimiento entre pares, acuerdos de convivencia y protocolos para redistribuir cargas y garantizar tiempos de recuperación. En suma, el fortalecimiento del bienestar requiere pasar de la autogestión individual a una política organizacional de cuidado, coherente con enfoques decoloniales y de psicología
María Ofelia Ortíz Mancera Lenoska Adriana Lemus Ortiz

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Ana María Pérez LópezPérez Jiménez, Carlos Eduardo
Aula 10401 · 03:00 pm - 03:19 pm
Analizar las motivaciones socioeconómicas de las mujeres que comercializan en bazares de Tuxtla Gutiérrez para develar cómo estas prácticas configuran procesos de empoderamiento y resistencia frente a la precariedad laboral e invisibilidad del sistema de cuidados, logrando establecer el bazar como un espacio de autonomía que desafía los roles de género tradicionales en la economía local.
Esta investigación se enfoca en la intersección de la precariedad laboral y el sistema de cuidados, analiza cómo las mujeres en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas han transformado los bazares en un mecanismo de resistencia. El trabajo formal ha perdido su capacidad de proveer estabilidad, desplazando a las personas hacia empleos sin seguridad social ni salarios dignos (Medor, 2020). Para las mujeres, esta precariedad se profundizó con la pandemia de COVID-19, que visibilizó los cuidados y el trabajo no remunerado. Históricamente la imposición de una doble jornada ha recaído de forma exclusiva sobre las mujeres, limitando sus oportunidades en el mercado laboral tradicional. En consecuencia, ante la incompatibilidad de los horarios de oficina con la crianza, las mujeres han optado por la autogestión económica. Realizar actividades remuneradas en la informalidad es una opción que tienen para obtener recursos económicos, ya sea por su fácil y rápida accesibilidad, por la autogestión de tiempos y espacios o por la posibilidad de conciliar las actividades del hogar y cuidados (Quezada y Ramírez, 2023). En este contexto, los bazares funcionan como redes de apoyo que desafían los roles de género tradicionales, donde la mujer asume el papel de proveedora sin abandonar su labor de cuidadora. La investigación se propone analizar estas experiencias en Tuxtla Gutiérrez, visibilizando cómo la organización de las mujeres busca ganar ventaja frente a la violencia laboral y construir condiciones de vida digna ante un sistema que ignora el valor del trabajo de cuidados. El estudio se sustenta en una metodología cualitativa con enfoque interpretativo, utilizando la entrevista etnográfica. Se apoya en conceptos de feminismo y organización colectiva para analizar cómo las mujeres utilizan y transforman el espacio público en un escenario de resistencia contra la incompatibilidad del trabajo formal y el sistema de cuidados.
Esta investigación contó con la participación de ocho mujeres emprendedoras de bazares en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Se centró en tres puntos estratégicos de la ciudad: Parque Bicentenario, Parque 5 de Mayo y Parque Central. El grupo presenta las siguientes características: Edades entre los 21 y 49 años. Cinco son madres. Una cuenta con un empleo institucionalizado, las demás se dedican plenamente al comercio. La selección inclusiva, sin distinción de estado civil, grado académico o situación fiscal. Asimismo, se integró a mujeres de otras localidades que operan en la capital chiapaneca. El acercamiento inicial se realizó durante la exposición de sus productos, estableciendo un primer contacto a través de la compra de su mercancía. Posteriormente, se les invitó a participar en el estudio, detallando que el objetivo era explorar sus experiencias y motivaciones como emprendedoras. Tras obtener su consentimiento para ser grabadas, las entrevistas se registraron mediante dispositivos móviles, esta técnica cumplió con las características de una conversación dirigida, de carácter informal y semiestructurada. El material recolectado fue procesado con herramientas digitales para su transcripción y, finalmente, se realizó un análisis de discurso para categorizar sus testimonios, garantizando así un orden en la interpretación de los datos. El cuidado ético que se consideró para este trabajo fue, inicialmente, el contacto mediante la compra de productos el cual se realizó para establecer un vínculo de confianza. Se expuso, que esta transacción no influye o condiciona la libertad de su respuesta, asegurando el manejo seguro de los audios y transcripciones, así como su derecho a concluir en cualquier momento. Seguidamente, se aclaró el propósito académico de la investigación, y el uso exclusivo de las grabaciones para fines de análisis. Finalmente, las entrevistas se realizaron en espacios públicos, pero se evitó registrar rostro y datos específicos de las participantes.
La investigación revela que el auge del comercio en bazares no es solo una actividad económica de subsistencia, sino una estrategia frente a la precariedad laboral en Chiapas. Se identifican cuatro metacategorías que permiten enmarcar las vivencias de las mujeres: 1. Motivaciones socioeconómicas Las motivaciones de las participantes confluyen en una conciliación obligada, ante un mercado laboral rígido y poco empático con la maternidad y el rol de cuidados, las mujeres transitan hacia el emprendimiento para buscar independencia financiera. Para participantes como S y A, el motor fue la renuncia a empleos formales ("godínez", incluso gerenciales) que impedían la presencia física en el hogar, transformando la necesidad económica en un acto de valentía y creatividad. 2. El Sistema de Cuidados El sistema de cuidados, se articula en tres esferas: Cuidado familiar y propio, comerciar en un bazar permite atender hijos con discapacidad (S), adultos mayores (B) y crisis de salud propias (A, C), funcionando incluso como un amortiguador ante la falta de seguridad social. Autocuidado emocional: los bazares se convierten en una "terapia" y un respiro de la rutina doméstica, donde las mujeres recuperan su identidad fuera del rol de cuidadoras. Cuidado comunitario: las comerciantes tejen redes de solidaridad (logística compartida y vigilancia mutua), colectivizando el cuidado en el espacio público. 3. Disrupción del empleo formal y precariedad Los resultados muestran que los bazares surgen como respuesta a la invisibilidad del trabajo doméstico y la inflexibilidad del trabajo formal, institucionalizado. Mediante la gestión de su propio tiempo y con la creación de estos espacios, las mujeres desafían mantenerse en un empleo formal a cambio de un sueldo precario, demostrando que la informalidad, en este contexto, ofrece una "libertad" que el sector formal les niega al no reconocer sus responsabilidades de cuidados propio, familiares y comunitarios. 4. Empoderamiento y desafío a los roles de género Así también, estos espacios, se consolidan como un espacio de autonomía donde el rol tradicional de la mujer dependiente se transforma. Al generar ingresos propios y controlar sus procesos creativos - productivos, las mujeres logran una libertad económica que impacta en su salud mental y posición familiar, develando que el emprendimiento femenino es, en esencia, un ejercicio de resistencia.
Se concluye que el comercio en bazares en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, trasciende la subsistencia económica, para consolidarse como una estrategia de resistencia frente a la precariedad laboral y la falta de empatía ante el sistema de cuidados. Los resultados demuestran que estos espacios surgen como respuesta ante sueldos precarios y horarios esclavizantes. Como señala Picchio (2009), nos enfrentamos a una feminización de la precariedad donde el sistema traslada los costos de la reproducción social a las mujeres, obligándolas a buscar en la informalidad de los bazares una vía para gestionar su propio tiempo y cuidados. Así también el emprendimiento en bazares desafía los roles de género tradicionales, transformando la necesidad en un ejercicio de autonomía económica y empoderamiento, donde la informalidad se convierte en un camino para dignificar el trabajo, la vida personal y los cuidados.
Pérez Jiménez, Carlos Eduardo

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Eduardo Valle VelázquezDra. María de los Ángeles Maytorena Noriega
Aula 10405 · 03:00 pm - 03:19 pm
Analizar los niveles de autoeficacia en Futuros Profesores de Inglés que cursan practicum en dos programas de licenciatura con diferentes perfiles de ingreso.
La autoeficacia docente entendida como las creencias del profesor en su capacidad para lograr resultados educativos efectivos, se ha consolidado como un constructo fundamental en el campo de la educación. Su relevancia se ha documentado como un componente de la identidad que desarrollan los docentes en diferentes contextos. En el contexto específico de la enseñanza del inglés en México, la autoeficacia adquiere un papel central, dado que permite a los futuros docentes afrontar los retos asociados a la enseñanza de una lengua extranjera en entornos con recursos limitados, estructuras curriculares poco flexibles y un mercado laboral donde las creencias nativistas tienden a favorecer a docentes sin una formación en la enseñanza de lenguas. Asimismo, ha sido reconocida como un elemento clave para mejorar la calidad educativa y a pesar de contar con literatura sobre el estudio de esta variable en regiones como Asia y Europa, el caso de Latinoamérica ha sido poco explorado y México no es la excepción; entre ellos se describe el papel de las emociones en las variaciones de estas creencias entre los ejes de practicum y desigualdades estructurales entre los planes de estudio locales, sumado a las brechas en la formación previa del inglés en gran parte de los casos. Considerando esto, se establece la importancia de analizar los niveles de autoeficacia de Futuros Profesores de Inglés (FPI) que cursan practicum en dos programas de licenciatura con diferentes perfiles de ingreso.
El presente estudio fue de tipo prospectivo y comparativo transversal (Méndez et al., 2011) contó con la participación de 94 estudiantes de la Licenciatura en Enseñanza del Inglés de la Universidad de Sonora (n = 52) y la Universidad Autónoma de Quintana Roo (n = 42). Los participantes cursaban sexto (50%) y octavo semestre (50%); 70.2% mujeres y realizaban su práctica docente en educación básica (45.7%), media superior (41.5%) y superior (12.8%). Las edades oscilaron entre los 20 y 40 años (M = 22.52; DE = 3.42). Se solicitaron los permisos a las autoridades escolares para acudir de manera presencial a las aulas y presentar una guía de consideraciones éticas que incluyó el propósito del estudio, posibles riesgos y beneficios. Posteriormente se entregó el consentimiento informado, donde los participantes manifestaron su participación voluntaria, anónima y el derecho a abandonar el estudio sin afectaciones académicas. La Escala de Autoeficacia Docente en la Enseñanza del Inglés (ECAEIL-2) es una escala tipo Likert de 10 puntos (1 = Nada y 10 = Mucho), conformada por tres subescalas: a) Motivación Docente para la Enseñanza (7 ítems), b) Manejo y Disciplina en el Aula (7 ítems) y c) Evaluación de la Enseñanza (6 ítems). La escala se basó en la Escala de Sentido de Autoeficacia Docente (Chacón & Chacón, 2010), la cual fue adaptada al contexto mexicano y validada por juicio de cuatro expertos (CVCt =.88). El modelo trifactorial se determinó mediante Análisis Factorial Confirmatorio (X²/gl= 1.06; IBBAN= .91; IBBANN = .99; IFI = .99; RMSEA = .02; α = .89; ω = .90). Los datos se analizaron en JASP mediante la prueba t-Welch y se calculó el tamaño de efecto (Schober et al., 2021); d = .10-.34 efecto menor, .35-.64 efecto moderado y .65-1.19 efecto grande.
Los análisis realizados en función de la institución la conforman los grupos de Sonora (n = 52) y Quintana-Roo (n = 42) donde se reportaron diferencias significativas en las tres subescalas de la ECAEIL-2. Para el factor de Motivación Docente para la Enseñanza se reportó un valor de p inferior a .05 (t = 2.81, gl = 91.31, p = .006, d = .579) donde el grupo de Sonora (M = 34.60, DE = 3.88) presentó promedios superiores al grupo de Quintana-Roo (M = 32.48, DE =3.41). En cuanto al factor de Manejo y Disciplina en el Aula, nuevamente se reportaron diferencias significativas (t = 3.41, gl = 72.21, p = .001, d = .72) a favor del grupo de Sonora (M = 33.35, DE = 3.39) en contraste con el grupo de Quintana-Roo (M = 30.38, DE = 4.72). Por último, en el factor de Evaluación de la Enseñanza, se reportan valores de p significativos (t = 4.69, gl = 71.77, p < .001, d = .99) donde el grupo de Sonora (M = 43.65, DE = 4.32) presenta niveles más altos en comparación con el grupo de Quintana-Roo (M = 38.43, DE = 6.08). Posteriormente, los resultados de las comparaciones dicótomicas en función del semestre fue conformado por el grupo de 6° Semestre (n = 47) y 8° Semestre (n = 47). Los análisis arrojaron diferencias significativas en el factor de Motivación Docente para la enseñanza (t = 2.41, gl = 91.46, p = .01, d=.49) donde el grupo de 6° Semestre (M = 34.57, DE = 3.86) reportó niveles superiores en contraste al grupo de 8° Semestre (M = 32.72, DE = 3.57). En relación al factor de Manejo y Disciplina en el Aula, se observan diferencias significativas (t = 3.06, gl = 85.78, p = .003, d = .63) a favor del grupo de 6° Semestre (M = 33.32, DE = 3.50) en comparación con el grupo de 8° Semestre (M = 30.72, DE = 4.62). Asimismo, para el factor de Evaluación de la enseñanza, los resultados indican diferencias significativas (t = 4.13, gl = 81.17, p < .001, d = .85) donde el grupo de 6° Semestre (M = 43.60, DE = 4.25) refirió niveles superiores al grupo de 8° Semestre (M = 39.04, DE = 6.23).
En conclusión, los resultados demostraron que los Futuros Profesores de Inglés (FPI) que cursan su eje de prácticas cuentan con niveles altos de autoeficacia en ambas instituciones y se contrasta con lo reportado en FPI turcos (Adi, 2017). Sin embargo, Belci y cols. (2019) describieron que los FPI de tercer año tienden a sobreestimar sus creencias de autoeficacia y se logró contrastar sus hallazgos en los resultados al observar diferencias significativas a favor de los FPI de este grupo en comparación a los de último año. En lo que respecta a las diferencias entre regiones, en parte esto se puede atribuir al contexto (Reyes, 2025) y/o a las diferencias entre los planes de estudio, además que gran parte del grupo de Quintana-Roo realiza sus prácticas en instituciones de educación media superior cuando los participantes de Sonora, en su mayoría, realizan prácticas en educación básica (Wyatt, 2014; Wyatt & Faez, 2024).
Dra. María de los Ángeles Maytorena Noriega

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
esmeralda conrique de la rosa
Aula 10403 · 03:00 pm - 03:19 pm
Analizar críticamente, mediante de una revisión sistemática de evidencia científica cualitativa, cómo se han estudiado las experiencias de mujeres con Síndrome de Ovario Poliquístico, considerando la diversidad de contextos socioculturales y los paradigmas epistemológicos predominantes, para identificar los vacíos teóricos que emergen para una comprensión integral y situada de esta condición.
El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) es un síndrome endocrino-metabólico, caracterizado por una disfunción ovárica, cuya presentación es heterogénea. Algunos signos y síntomas son la alteración del eje hipotálamo-hipófisis-ovario, la alopecia, hirsutismo, acné, amenorrea, oligomenorrea, dismenorrea, y/o aumento de peso. Es la condición hormonal más frecuente en mujeres en edad “reproductiva”, se estima que afecta entre el 8-13% de las mujeres a nivel mundial. Mientras que, entre el 21-22% de las mujeres mexicanas viven con SOP. Las mujeres con SOP pueden presentar con mayor frecuencia ansiedad, depresión, trastornos de la conducta alimentaria, “baja autoestima”, problemas con la imagen corporal, dificultades en sus relaciones interpersonales, disfunciones sexuales y emociones como la vergüenza y culpa. El Síndrome de Ovario Poliquístico no es solo una condición médica, sino que se vive en relación con discursos sociales, culturales y de género, que influyen en la autopercepción, el acceso a la salud y la agencia sobre el propio cuerpo. Implica una corporalidad que reta la construcción social de “mujer”, “feminidad” y de menstruar. Los estudios que se centran en las experiencias de las mujeres permiten comprender las realidades sociales en las que estas se encuentran, así como sus formas de contestación frente a las estructuras de poder. Sin embargo, las experiencias y posibilidades vitales de las mujeres a menudo están condicionas por sus contextos e interseccionalidades, por ejemplo, los servicios de salud que se ofertan en su ciudad. Por lo cual se plantea el interrogante: ¿De qué manera la evidencia científica ha documentado las experiencias de las mujeres con SOP, considerando la diversidad de contextos socioculturales y los paradigmas epistemológicos predominantes, y cuáles son los vacíos teóricos que emergen para una comprensión integral y situada de esta condición?
Mediante una revisión sistemática crítica de literatura con enfoque feminista y psicosocial, se realizó una búsqueda bibliográfica en las siguientes bases de datos: EBSCO, Pubmed, Dialnet, Scielo, Sage Journales, empleando las palabras clave: «Síndrome de Ovario Poliquístico», «Feminismo”», «Mujer», «género» y sus variantes en inglés «Polycystic Ovarian Syndrome (PCOs)», «gender», «feminism», «women», con los booleanos AND y OR. Como criterios de inclusión se estableció que fueran artículos en inglés o español, publicados entre 2000-2024, de carácter empírico y cualitativo, con muestras compuestas por mujeres, que se centraran específicamente en sus experiencias y que abordaran aspectos relacionados con la vivencia de “género”, “feminidad” o “ser mujer”. La búsqueda se realizó de febrero del 2024 a mayo del 2025. Se seleccionaron 16 investigaciones provenientes de Reino Unido, Dinamarca, Australia, Irán, China, India, Canadá y Estados Unidos. Los estudios analizan, desde enfoques diversos y métodos, la corporalidad, lo discursos en redes sociales sobre SOP, las experiencias situadas en espacios médicos, los procesos de diagnóstico, los significados sociales del ser mujer y la feminidad, los vínculos afectivos en los que se relacionan las mujeres, y las emociones que estas experimentan. En cuanto a los criterios éticos, se garantizó la integridad científica mediante el rigor en la selección de fuentes, verificando que los estudios originales contaran con aprobación de comités de ética y respetando el reconocimiento de autorías para evitar el plagio. Para el análisis se realizó una lectura inicial de los artículos seleccionados, durante la cual se identificaron los tópicos centrales que estos abordaban. Posteriormente, se conceptualizaron categorías clave que permitieron organizar la información en ejes temáticos: cuerpo y género, diagnóstico, tratamiento y estrategias de gestión, permitiendo un análisis cualitativo profundo de las narrativas encontradas.
Las experiencias de las mujeres con SOP que se han documentado en la literatura académica parten principalmente de contextos angloparlantes, caucásicas/europeas, y heterosexuales. Algunos estudios nombraban otras ascendencias étnicas, aunque representaran menor porcentaje, no en todos se especifica en los resultados algo que permita identificar diferencias. A excepción de los estudios de China, India e Irán que permiten contrastar y encontrar variaciones en las experiencias y contextos de las mujeres. Los estudios partieron de los paradigmas ecológico, constructivista, fenomenológico y feminista. Aquellos que incluyeron una perspectiva feminista analizaron los factores sociales asociados al malestar de mujeres con SOP, a la par de reconocer sus formas de resistencia ya fueran epistemológicas, colectivas, individuales y de resignificación como un acto político y necesario. Considerando que las emociones deben evaluar en el marco de las expectativas irreales hacia las mujeres y la importancia de nombrar las incongruencias y fallos del sistema binario de género. Por otra parte, las técnicas que se utilizaron en mayor medida fueron individuales (entrevista, línea del tiempo y autoetnografía), por lo cual consideramos que un método colectivo, dialógico y que incluya técnicas creativas podría promover nuevos conocimientos y reflexiones. Los estudios reportaron que la experiencia del SOP está atravesada por una sensación de "anormalidad" frente a los mandatos de género, al no cumplir con los estándares de feminidad hegemónica, definidos como delgadez, ausencia de vello y fertilidad. Las mujeres "performan" feminidad mediante prácticas de ajuste que implicaban costos económicos y de tiempo, como depilación, dietas restrictivas y aislarse de salidas sociales. En el ámbito sanitario, se identificaron barreras estructurales, las mujeres reportan una minimización de sus síntomas, pocas explicaciones, comentarios violentos, pocas opciones de tratamiento, y sentirse poco escuchadas. A su vez, las mujeres construyen estrategias de autogestión y agencia de la salud, por ejemplo, la autoeducación mediante literatura científica e internet para definir su propia "normalidad", la búsqueda de medicinas alternativas, la construcción de redes de apoyo virtual, mentoría y la divulgación de sus experiencias. Si bien, estas experiencias no representan la forma en que se vive el SOP en México y América Latina, si dan una mirada al impacto del contexto en la experiencia individual de una corporalidad determinada. Además, permite reconocer los huecos teóricos sobre las experiencias de mujeres con SOP en contexto latinoamericano o que sean atravesadas por otras interseccionalidades como orientación sexual, tamaño del cuerpo, raza, y clase social.
En los estudios se relatan variaciones en la experiencia cuando se ven interpeladas otras características además del sexo o el género. En particular, la cultura, la etnia, edad, tamaño del cuerpo, identidad de género y estatus socioeconómico. Las mujeres racionalizadas, gordas, de clase social baja o adolescentes viven una experiencia diferente, desde retraso en el diagnostico, culpabilizaciones y/o menor acceso a un tratamiento integral. Lo anterior nos permite reconocer los huecos teóricos y prácticos en el abordaje del SOP y la salud de las mujeres, así como, el valor epistémico de las experiencias de las mujeres en toda su heterogeneidad. Resulta fundamental integrar una perspectiva interseccional en contextos latinoamericanos como México, para visibilizar cómo las desigualdades sociales inciden en la gestión del síndrome y la comprensión del impacto de los mandatos de género en el malestar experimentado por las mujeres y en la relación que estas construyen con sus cuerpos.

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Maria Fernanda Madrigal FongDr. David Moreno CandilLic. José Juan Medina Cuadras
Aula 10404 · 03:00 pm - 03:19 pm
Explorar la pertinencia del concepto y medición del Desempeño Moral, así como sus particularidades en contextos mexicanos.
El artículo 18 de la Constitución Política Mexicana: el sistema penitenciario funciona sobre la base del respeto a los derechos humanos, del trabajo, capacitación para el mismo, educación, salud y deporte como herramientas para lograr la reinserción del interno a la sociedad y procurar que este no vuelva a delinquir. Por lo tanto, los sistemas penitenciarios mexicanos tienen la obligación de mantener los derechos humanos de cada interno en miras de lograr su adecuada reinserción. Sin embargo, a pesar de que la Constitución garantice este respeto, en la realidad hay una diferencia significativa respecto a la práctica; diversos estudios ponen de manifiesto malos tratos al interior de los centros penitenciarios que vulneran los derechos humanos. Debido a lo anterior, es de vital importancia el constante monitoreo dentro de las prisiones, para garantizar la protección de los derechos humanos de los internos. En esta lógica, se retoma el concepto “desempeño moral” propuesto por Alison Liebling, que refiere a un conjunto de aspectos que involucran condiciones materiales y del trato interpersonal entre internos y personal trabajador de estos centros, los cuales reflejarían la calidad de vida que perciben las personas privadas de su libertad. En síntesis, este concepto refiere a la medida en la que una institución logra crear un ambiente humanizado que permita la reinserción social; visibilizando aquellos aspectos difícilmente cuantificables, pero indispensables para la evaluación integra de estos espacios pues nacen de lo que las propias necesidades que expresa esta población. Desde esta perspectiva, Liebling el instrumento Measuring Quality of Prison Life (MQPL), el cual ha sido aplicado en distintos contextos obteniendo resultados favorables. Desde su concepción, Liebling sostiene que el desempeño moral está estrechamente vinculado al contexto donde se evalúe, por lo que distintos aspectos pueden tener mayor o menor peso en distintos escenarios.
Se contó con la participación de 81 internos de un centro penitenciario ubicado en el noroeste de México, la entidad se ha caracterizado por una presencia histórica del crimen organizado y con ello altos índices de violencia. A través de un muestreo por oportunidad (Coolican, 2005) participaron 73 hombres, 2 mujeres y 5 personas que no indicaron su sexo; las edades oscilaron en un rango de 21 a 75 años y el tiempo que llevaban privados de su liberta osciló entre los 2 meses y 14 años. Se utilizó el cuestionario Measuring Quality of Prison Life (MQPL) de Alison Liebling (2004, como se citó en Sanhueza y Pérez, 2019), este en su versión adaptada al contexto chileno por Sanhueza y Pérez (2019). Esta versión del instrumento cuenta con 47 ítems en formato tipo Likert a cinco puntos, además de tres preguntas abiertas que exploran aspectos negativos, positivos y que les gustaría modificar del centro en el que se encuentran. A la versión del instrumento que se entregó a las y los participantes, se agregó una hoja de consentimiento informado que fue firmada por las y los participantes, donde se les garantiza el uso adecuado y ético de la información brindada. El MQPL evalúa aspectos como la cantidad y calidad de comida que reciben los internos, las dinámicas cotidianas entre estos, la relación con el personal, el sentido de honestidad y justicia que perciben los internos del centro, lo que en conjunto permite explorar la calidad de vida desde la experiencia de las personas que se encuentran privadas de su libertad. Los datos fueron vaciados y analizados en el SPSS en su versión 21 en el cual se exploraron las propiedades psicométricas y estructura factorial del instrumento.
En primera instancia se realizó un análisis de confiabilidad a través del estadístico de alfa de Cronbach que arrojó valores aceptables (0.929). Posteriormente, en atención a los señalamientos de Liebling sobre el peso del contexto en el desempeño moral, se analizó la estructura factorial del instrumento a través de una Análisis Factorial Exploratorio (Fernando et al., 2022; Lloret-Segura et al., 2014). Dado el tamaño reducido de la muestra, se comenzó por explorar si una solución factorial era posible, por lo que se realizaron las pruebas de Kaiser-Meyer-Olkin (KMO) y la prueba de esfericidad de Bartlett. La prueba KMO obtuvo un resultado de .697, el cual se encuentra en el margen de lo aceptable, lo que se podría atribuir al tamaño de la muestra, sin embargo, dada la dificultad de acceso a este población se consideró un valor adecuado, sobre todo apoyado por los resultados de la prueba de Barleet (X^2 =2239.927, p <.001) que son adecuados para un AFE. Se obtuvo una solución factorial de 7 factores que explican 48.3% de la varianza total, en el que se descartó un ítem de la escala por su baja carga factorial (< 0.30). Si bien, una solución de 8 factores aportaba un mayor porcentaje de varianza explicada, los factores de menor peso se volvían confusos a nivel conceptual, por ello se optó por sacrificar algo de varianza a cambio de claridad conceptual. Con estos factores se realizó una prueba de Friedman a fin de identificaron aquellos que tuviesen mayor y menor aceptación. Los factores 1 y 2 resultaron con menor puntuación y aluden al trato de los funcionarios y las prácticas ilegales al interior del plantel, mientras que, el factor relacionado a la infraestructura fue la mayor puntuada. Por otro lado, se encontró que no hay una relación entre el tiempo dentro de la cárcel y las puntuaciones en las dimensiones.
El análisis de la calidad de vida y respeto a los derechos humanos en esta población resulta sumamente interesante, particularmente por el difícil acceso a esta población, por lo tanto las experiencias de los internos suelen ser poco visibilizadas y discutidas en el ámbito académico. Los estudios relacionados al ámbito penitenciario y derechos humanos se vuelven una gran oportunidad para nombrar aquello que suele ser poco debatido ante el público. Los resultados de este estudio logran darnos un idea de las posibles áreas vulneradas en el servicio de estas instituciones, áreas que comúnmente suelen no ser nombradas y por lo tanto no monitoreadas. La idea principal de la perspectiva del Desempeño Moral es visibilizar lo que el contexto y la propia población nos indican, no dejando de lado los indicadores tradicionales, sino, agregándole el aspecto social a estos; por lo tanto, se considera pertinente continuar analizando las propiedades de esta.
Dr. David Moreno Candil Lic. José Juan Medina Cuadras

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Ana Cristina Villicaña Ibargüengoytia
Aula 10408 · 03:20 pm - 03:39 pm
Analizar el proceso terapéutico de una familia desde el modelo sistémico dialógico de Milán, integrando la interseccionalidad y la perspectiva de género, para comprender las dinámicas relacionales, discursivas y de poder que inciden en los motivos de consulta, en los vínculos familiares y en la construcción conjunta de significados durante la terapia.
Cuando hablamos del concepto de familia, es esencial reconocer los procesos socioculturales que influyen en todas las familias, independientemente del contexto donde se desarrollan. En México, la familia es un componente fundamental de la cultura y cumple una función de socialización y de cambio social; por ello, es difícil pensar en una única definición de familia, dado que la forma de concebir y conceptualizar a la familia se ve modificada por el contexto socio-histórico (Fruggeri, 2016). Desde esta mirada, se cuestiona el uso de categorías como “incompletas” o “disfuncionales”, y se propone comprender a la familia como “lo plural”, enfatizando la flexibilidad, la autorregulación y la plurinuclearidad como recursos relacionales valiosos (Fruggeri, 2001). El presente trabajo se sitúa en la terapia familiar sistémica y adopta el Modelo de Milán, con énfasis en su fase sistémico dialógica, entendida como una evolución que integra el ámbito relacional, discursivo y político, así como la posición del/la terapeuta dentro del proceso y el desarrollo de la relación terapéutica a través del diálogo. Desde esta mirada el diálogo se concibe desde nociones como polifonía y pluridiscursividad, que abren espacio a la multiplicidad de voces y lenguajes en el discurso terapéutico (Bertrando, 2011). Asimismo, el análisis incorpora la interseccionalidad y la perspectiva de género para comprender cómo las estructuras de poder, privilegio y opresión inciden en los vínculos, los motivos de consulta y las expectativas frente a la terapia. Se reconoce que “las interseccionalidades" inciden en los motivos de consulta, en las expectativas de la terapia, en las posibles razones de ausencia a las sesiones” y en las dinámicas de poder dentro del proceso terapéutico.
Se presentó el caso clínico de la familia “Barroso” (seudónimo), atendida en el Instituto Nacional de Rehabilitación a partir de septiembre de 2022, con participación en catorce sesiones terapéuticas. El trabajo se realizó desde el enfoque del Modelo de Milán, específicamente el modelo sistémico dialógico desde una visión relacional La muestra estuvo conformada por los integrantes del sistema familiar que acudieron al proceso; se incluyó a quienes aceptaron participar y se descartó a quienes no otorgaron consentimiento. Las sesiones se llevaron a cabo tanto de forma presencial como virtual; las y los consultantes fueron informados sobre la modalidad de trabajo con equipo terapéutico y sobre los principios éticos de confidencialidad. Institución: Instituto Nacional de Rehabilitación Familia: Clara Barroso (11 años), Alejando Barroso (17 años) y Ana Laura (48 años) Tipo de servicio: Terapia Familiar El procedimiento contempló: integración del expediente clínico (datos de identificación, motivo de consulta, objetivo del proceso), descripción del proceso terapéutico, y análisis teórico-metodológico de la intervención. El análisis se realizó desde los sistemas de significados, el sistema observante (el/la terapeuta como parte del sistema), el análisis dialógico y el análisis desde la interseccionalidad Para el trabajo con interseccionalidad se retomaron herramientas como los “Mapas de Relieves de la Experiencia” (Rodó de Zárate, 2014), que permiten representar de forma contextual posiciones de privilegio y opresión en relación con género, clase, edad y otros ejes, atendiendo las dinámicas de poder en el proceso terapéutico.
El análisis del proceso terapéutico de la familia Barroso, desde el modelo de Milán sistémico dialógico, permitió identificar transformaciones en los sistemas de significados, los tiempos familiares, los procesos familiares, el sistema observante, el diálogo, las emociones y la polifonía del sistema. En el nivel de premisas, se identificaron creencias que organizaban la realidad familiar: el cuidado a través del silenciamiento emocional, la centralidad de la voz adulta, la exigencia de fortaleza materna, la asociación entre estudio y éxito, la jerarquización de género en la educación y la responsabilidad materna sobre la felicidad de los hijos. A lo largo del proceso, estas premisas fueron cuestionadas y modificadas En los tiempos familiares, se observó descoordinación entre los ritmos de desarrollo. Alejandro experimentaba angustia por decisiones vocacionales; Clara expresó incomodidad ante ser percibida como “menor” e “inmadura”, posicionándose con fortaleza frente a su diagnóstico; Ana Laura, atravesada por experiencias de salud y duelo, comenzó a compartir dolor y tristeza con sus hijos. La familia osciló entre la familia del pasado y la actual, otorgando al pasado un peso significativo en el presente. En los procesos familiares, los macroprocesos mostraron la centralidad de Ana Laura, la incorporación de Luciano como figura de apoyo, el impacto del diagnóstico de Clara y la adolescencia de ambos hijos como eje de reajustes. A nivel microprocesual, se observaron cambios en la colaboración doméstica y tensiones por reconocimiento. En la multiprocesualidad, se evidenció la redefinición de roles y la resignificación del diagnóstico de Clara desde la interseccionalidad. El análisis del sistema observante mostró una evolución de la relación terapéutica hacia mayor horizontalidad, agencia y responsabilidad. Desde el análisis dialógico, las hipótesis iniciales se transformaron en hipótesis dialógicas centradas en la adaptación a la adolescencia, la resignificación del rol de Luciano, la socialización de género en la maternidad y la emocionalidad como forma de cuidado y el trabajo con dibujos relacionales favoreció la conciencia relacional y la construcción conjunta de nuevos significados. La integración de la interseccionalidad permitió ampliar la comprensión de la realidad familiar, al reconocer cómo género, edad, diagnósticos, situación económica y configuración familiar influyen en los discursos individuales y en las dinámicas de poder del proceso terapéutico. Se observó que estas interseccionalidades inciden en los motivos de consulta, en las expectativas de la terapia y en la participación de los miembros en las sesiones, por lo que su reconocimiento resultó central para la conducción del proceso.
El abordaje desde el modelo sistémico dialógico de Milán permitió comprender la complejidad de las dinámicas familiares a partir del diálogo, la polifonía y la posición reflexiva del/la terapeuta. La incorporación de la interseccionalidad y la perspectiva de género resultó fundamental para identificar cómo las estructuras de poder atraviesan los vínculos, los discursos y la participación en el proceso terapéutico. Los hallazgos muestran que un espacio terapéutico relacional, abierto y sensible a la diversidad de voces favorece la construcción conjunta de significados, la adaptación y el cambio de las familias.

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
DIANA CAROLINA PEREZ PEDRAZADavid Osvaldo Barreto RamirezAlicia Hernández MontañoRosa Isabel Garza Sanchez
Aula 10306 · 03:20 pm - 03:39 pm
Analizar la influencia de las experiencias adversas en la infancia y los componentes de la vulnerabilidad cognitiva a la depresión (estrategias de afrontamiento, los esquemas y las distorsiones cognitivas) en mujeres que han vivido violencia psicológica.
La violencia contra las mujeres es un problema grave de derechos humanos y salud pública con alta prevalencia mundial y particularmente elevada en México, donde una proporción significativa de mujeres ha experimentado violencia a lo largo de su vida, siendo la psicológica una de las formas más frecuentes. Este fenómeno tiene consecuencias profundas en la salud física y mental, destacando la depresión como uno de los trastornos más comunes asociados, cuya probabilidad y severidad aumentan según el tipo, intensidad y repetición de la violencia vivida. Además, la depresión constituye un factor de riesgo relevante para la mortalidad en población joven, lo que refuerza la urgencia de abordar sus causas contextuales y psicológicas. La violencia de pareja no solo afecta a quienes la experimentan directamente, sino también a niñas y niños expuestos a entornos violentos, incrementando el riesgo de reproducir o sufrir violencia en la adultez. Estas experiencias adversas tempranas incluyen abuso, negligencia, disfunción familiar y exposición a ambientes hostiles, factores que impactan el desarrollo emocional y aumentan la vulnerabilidad a síntomas depresivos. Desde el enfoque cognitivo, esta vulnerabilidad se relaciona con esquemas desadaptativos formados a partir de experiencias significativas, distorsiones cognitivas que sesgan la interpretación de la realidad y estrategias de afrontamiento poco funcionales. En mujeres que han vivido violencia, estos procesos pueden manifestarse en autoinculpación, minimización del daño o expectativas irreales de cambio en la pareja, lo que favorece la permanencia en relaciones violentas y agrava el malestar emocional. Aunque existe evidencia sobre la relación entre violencia, experiencias adversas en la infancia y depresión, aún hay vacíos en la comprensión de los mecanismos psicológicos que median esta interacción. Por ello, resulta fundamental investigar de manera integrada el papel de las experiencias adversas y la vulnerabilidad cognitiva para orientar intervenciones clínicas y preventivas dirigidas a mujeres expuestas a violencia psicológica.
Es un estudio cuantitativo con estrategia asociativa de alcance explicativo. La muestra estuvo conformada por 270 mujeres mexicanas que reportaron haber experimentado violencia psicológica por parte de su pareja o expareja. Para la recolección de datos se utilizaron los siguientes instrumentos: el Cuestionario de Experiencias Adversas en la Infancia, el Inventario de Pensamientos Automáticos, el Cuestionario de Esquemas de Young (YSQ-3), el Inventario de Depresión de Beck II (BDI-II), el Cuestionario COPE-28 y un Cuestionario de Violencia Psicológica. Los datos se analizaron en el paquete estadístico JASP® 0.19.1. Se ajustaron modelos de regresión lineal con el método paso a paso para analizar la depresión según las estrategias de afrontamiento, experiencias adversas en la infancia, esquemas desadaptativos tempranos y distorsiones cognitivas. considerando los valores del coeficiente de determinación R²= 04: mínima necesaria, .25: moderada, .64: fuerte y lo valores del coeficiente beta estandarizados (b) <.20: débil, entre .20 y .50: moderado, >.50: fuerte (Domínguez-Lara, 2018). Finalmente, con las variables con mayor valor predictivo se ajustó un modelo de ecuaciones estructurales considerando los indicadores de ajuste (Hu & Bentler, 1999): Comparative Fit Index (CFI) ≥ 0.95 indica un ajuste excelente, Tucker-Lewis Index (TLI): ≥ 0.95 sugiere un buen ajuste, Root Mean Square Error of Approximation (RMSEA): < 0.06 representa un buen ajuste, Standardized Root Mean Square Residual (SRMR): ≤ 0.08 indica un ajuste aceptable
Se desarrollaron tres modelos de regresión lineal paso a paso con depresión como variable dependiente y se exploraron tres bloques conceptuales de predictores: esquemas desadaptativos tempranos, estrategias de afrontamiento y distorsiones cognitivas. En todos los casos, los modelos presentaron un ajuste significativo y lograron predecir una proporción relevante de la variabilidad de la sintomatología depresiva. Para los esquemas desadaptativos tempranos, el modelo presentó un ajuste significativo (F=59.108, p=< .001) y predice la depresión en un 46% (R ajustado). De los 10 esquemas analizados sólo cuatro aportaron significativamente al modelo Imperfección/Vergüenza (β = .274, p < .001), abandono (β=.206, p=< .001), fracaso (β =.206, p=< .001) y privación emocional (β = .150, p < .001). En las estrategias de afrontamiento el modelo predice la depresión en un 49% y los predictores más significativos fueron autoinculpación, uso de sustancias y aceptación; en este caso las estrategias desadaptativas tienen un papel importante en el mantenimiento de la depresión. El modelo de las distorsiones cognitivas presentó mayor nivel predictivo de la depresión en un 65% (R ajustado), las variables con mayor carga fueron filtraje y pensamiento polarizado. Finalmente, con las variables que presentaron mayor carga predictiva se ajustó un modelo de ecuaciones estructurales, en el que los esquemas, estrategias de afrontamiento y distorsiones cognitivas y experiencias adversas se especificaron como variables latentes y la depresión como variable dependiente observada (ver figura 1). El modelo final muestra un ajuste adecuado (x²=174.896, gl=70, p=<.001), respaldado por los índices de ajuste CFI = .951, TLI = .936, GFI=.915, RMSEA = .074, NFI = .936, SMR=.043, con una varianza explicada de la depresión de 72.5%. En el modelo se observa que las distorsiones cognitivas predicen fuertemente la depresión explicando la mayor parte de su varianza (β =.797, p =< .001), siendo el pensamiento polarizado (R²=.84), sobregeneralización (R²=.83) y filtraje (R²= .71) las que presentaron una mayor carga. Por su parte las experiencias adversas predicen la depresión (β = .134, p =< .004) especialmente las experiencias de abuso (R² = .72).
El estudio analizó la influencia de experiencias adversas infantiles y componentes de vulnerabilidad cognitiva sobre la depresión en mujeres con antecedentes de violencia psicológica. El modelo explicó 72.5% de la varianza y mostró que las distorsiones cognitivas son el predictor central, articulando un sistema interrelacionado con esquemas y afrontamiento desadaptativo. Las experiencias adversas tuvieron menor peso directo, pero se vincularon con dichos procesos, sugiriendo que contribuyen a la formación de vulnerabilidad cognitiva que se activa ante violencia en la adultez. La intensidad de la violencia psicológica se asoció con mayor sintomatología depresiva, en consonancia con literatura previa. Estos hallazgos respaldan intervenciones centradas en modificar distorsiones, flexibilizar esquemas y fortalecer afrontamiento adaptativo. Entre las limitaciones destacan el diseño transversal y la necesidad de estudios longitudinales y ensayos clínicos que evalúen causalidad y eficacia de intervenciones presenciales y digitales orientadas a factores cognitivos de riesgo y protección.
David Osvaldo Barreto Ramirez Alicia Hernández Montaño Rosa Isabel Garza Sanchez

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Salvador Montoya VeytiaDra. Tatiana de Jesús Marrufo Cardeña
Aula 10406 · 03:20 pm - 03:39 pm
Analizar la relación entre la desvinculación moral y los comportamientos tóxicos en una muestra de hombres jugadores mexicanos de League of Legends.
El juego es una actividad humana, de naturaleza voluntaria y libre, regida por reglas y separada de la vida ordinaria. Constituye un espacio simbólico que suspende parcialmente las reglas del mundo real para dar lugar a una lógica propia. Es un espacio lúdico, que aunque imaginario, genera experiencias emocionales y sociales significativas. Con el nacimiento de la virtualidad y gracias a la globalización, el juego se ha extendido a nuevos territorios intangibles. Estos espacios se han convertido en contextos donde los usuarios no solo interactúan, sino que también construyen formas de conocimiento, comportamiento, creencias y dinámicas. El juego en línea genera entretenimiento y funge como un espacio con sus propios escenarios socioculturales complejos, donde emergen nuevas formas de convivencia y expresiones interpersonales, muchas veces desligadas de las normas que rigen la vida cotidiana. League of Legends (LOL) es uno de los juegos en línea más populares del mundo; reúne a millones de jugadores diarios en dinámicas de competitividad y cooperación que exigen de estrategia, coordinación y comunicación constante para alcanzar ciertos objetivos. Esta última suele suscitarse de modo sincrónico a través del chat. No obstante, este canal de interacción también se ha convertido en un medio frecuente para la reproducción de comportamientos tóxicos y violentos, como insultos, burlas y comentarios despectivos de carácter racista, homofóbico y sexista. Los entornos online competitivos facilitan el anonimato, la distancia social y la normalización del daño verbal, propiciando el surgimiento de la desvinculación moral en estos espacios, condición que podría perpetuar o intensificar los comportamientos tóxicos en LoL. Es por ello que resulta necesario aproximarse a las concepciones que los jugadores tienen sobre su propio comportamiento, moralidad y vinculación con esta, además de indagar en la experiencia en el posible uso de técnicas cognitivas que puedan limitar la sensación de culpa ante dichos comportamientos.
La presente investigación se desarrolló desde un enfoque cuantitativo, con un alcance correlacional y un diseño no experimental. La población objetivo fueron varones, residentes de México, jugadores activos en línea del videojuego League of Legends al menos tres horas a la semana. Se integró una muestra no probabilística mediante la técnica de muestreo en cadena. Para la recolección de información se emplearon dos instrumentos. La Escala de Desvinculación Moral de Bandura (1996) adaptada a la población mexicana por Orozco, García y Venebra (2022) y la La Escala de Toxicidad en Videojugadores (Díaz-Moreno, Bonilla y Chamarro, 2024). El primero está integrado por 27 reactivos con respuesta tipo Likert de cinco opciones (1=totalmente en desacuerdo a 5=totalmente de acuerdo). Los reactivos se organizan en ocho dimensiones: justificación moral, eufemismo, comparación ventajosa, difusión de la responsabilidad, desplazamiento de la responsabilidad, distorsión de las consecuencias, deshumanización y atribución de culpas. Orozco et al. (2022), reportaron valores alfa de Cronbach que oscilaron entre el .75 y .90. La validez compuesta fue mayor a 0.7 en todas las dimensiones. El segundo está conformado por 18 reactivos con respuesta tipo Likert. 12 de los reactivos están orientados a medir la “Perpetración de toxicidad” y 10 la “Victimización por toxicididad”. Se obtiene una puntuación independiente por cada subescala. Se constató la validez del constructo a través del análisis factorial confirmatorio. Los valores de Alfa de Cronbach reportados fueron de 0.93 y 0.91 para cada subescala respectivamente. Además, se agregó un cuestionario para recabar información sociodemográfica. En cuanto a las consideraciones éticas, se garantizó la participación voluntaria mediante la aplicación de un consentimiento informado, asegurando la confidencialidad y el uso adecuado de la información obtenida. El análisis de información se realizó con ayuda del SPSS en su vigésima cuarta versión.
La muestra final estuvo conformada por 30 participantes. El 78.6% de los participantes son solteros y 21.4% casados. En cuanto a la modalidad de juego de preferencia 42.9% mencionan participar en Ranked, 25% Partida normal, 21.4% ARAM y 10.7% en TFT. El 67.9% mencionó jugar la mayor parte del tiempo en grupo y 32.1% solo. La media de tiempo en que los participantes aseveran haber iniciado a jugar este título de 8.54 ±3.09 horas. La media de tiempo semanal que dedican actualmente a jugar este título es de 8.46±7.13 horas. En la Escala de Desvinculación Moral, se hallaron las siguientes puntuaciones medias en las ocho dimensiones: Justificación Moral 10.21±3.95, Lenguaje eufemístico 7.42±2.57, Distribución de consecuencias 7.35±2.51, Deshumanización 5.35±2.37, Atribución de culpa 7.35±2.59, Comparación ventajosa 3.78±2.09, Desplazamiento de responsabilidad 5.71±2.24 y Difusión de la responsabilidad 7.00±2.88. Al contrastarse con los valores percentilares se identificó que las puntuaciones más elevadas fueron en las dimensiones Comparación ventajosa y Desplazamiento de la responsabilidad. La puntuación media de la escala total fue de 54.21±14.27, ubicándose por debajo del percentil 50. En lo que respecta a la Escala de Toxicidad en los Videojugadores, en la subescala “Perpetración de toxicidad” se halló una puntuación media de 27±11.10 en tanto que en la de “Victimización por toxicidad” 31.92±6.20, lo que refiere que a su percepción, percibían haber sido más receptores o víctimas de comportamiento tóxico en las plataformas mientras jugaban LOL en las últimas dos semanas. El análisis correlacional entre las variables se llevó a cabo mediante la prueba paramétrica r de Pearson, considerando un nivel de significancia del 99%. Se halló una correlación positiva considerable y estadísticamente significativa (r=.513; p<.01=.005) entre la desvinculación moral y la perpetración del comportamiento tóxico al jugar LOL, es decir, en la medida en la que la desvinculación moral aumenta, la perpetración del comportamiento tóxico en la plataforma del videojuego LOL también lo hace. De modo contrario, se halló una correlación positiva débil y no estadísticamente significativa (r=.092; p<.01=.642) entre las variables desvinculación moral y víctima por toxicidad al jugar LOL.
A medida que los jugadores activan mecanismos de desvinculación moral, tienden a involucrarse con mayor intensidad en conductas perjudiciales dentro del entorno del videojuego. Los estándares morales internos que regulan la conducta pueden suspenderse temporalmente mediante racionalizaciones cognitivas que justifican el daño causado (Feist, 2014). En este sentido, la desvinculación moral funciona como un factor facilitador de interacciones agresivas u hostiles entre jugadores. Este tipo de expresiones resulta difícil de racionalizar o ignorar. Si bien el jugador puede recurrir a la desvinculación moral para actuar sin experimentar culpa, ello no implica que cuente con mecanismos cognitivos equivalentes para mitigar o neutralizar el efecto emocional del daño recibido (Lillian Glass, 1995). Esto indica la necesidad de indagar en los mecanismos que permiten la reproducción de conductas agresivas dentro del videojuego y en los recursos emocionales y cognitivos con los que cuentan los jugadores para afrontar dichas experiencias.
Dra. Tatiana de Jesús Marrufo Cardeña

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Edwin Ricardo Bravo Verdugo
Aula 10305 · 03:20 pm - 03:39 pm
El objetivo del presente estudio es explorar las experiencias de estudiantes de una facultad de psicología en cuanto a sus vivencias durante su formación en dicha carrera. En particular se indaga en su relación con el profesorado y las autoridades administrativas de la institución en la que estudian.
En lo que respecta en la formación universitaria, particularmente en la formación en psicología (en todas sus vertientes), es común encontrar un discurso institucional en el cual se señala que se busca formar profesionistas con compromiso social, pensamiento crítico y prácticas éticas. Para lograr lo anterior, desde una perspectiva pedagógica, específicamente desde las pedagogías críticas, se señala que se requieren ciertas condiciones de enseñanza. Dichas condiciones van más allá de meros aspectos físicos de las instalaciones y de estrategias de enseñanza que, si bien son importantes, no lo son todo para lograr dichos objetivos. En ese sentido, las propuestas de las pedagogías críticas requieren cierto posicionamiento epistemológico y político. Esto debido a que la formación del compromiso social, prácticas éticas y pensamiento crítico requieren de una educación problematizadora; en la cual se promueva el análisis y cuestionamiento de la realidad circundante. Lo anterior conlleva a que se desarrolle la crítica a distintos aspectos del entorno, por lo que requiere que se promueva la capacidad de preguntarse por la realidad. Esto implica un posicionamiento horizontal entre quien ejerce el rol docente y la persona que tiene el rol de estudiante. Lo último es fundamental, ya que supone que también las personas en el rol docente pueden ser cuestionadas, lo que demanda cierta humildad epistémica. Ante lo anterior, cabe cuestionarse si en las carreras de psicología esto es algo que el estudiantado encuentre; ya que pareciera común que se incentiva la crítica y el cuestionamiento hasta que estas se dirigen a la universidad y sus autoridades (administrativas y docentes); cuando esto sucede las universidades tienden a reproducir, en cierta medida, la represión que se observa en los contextos sociales. Ante ello, cabe preguntarse, ¿cuál es la experiencia del estudiantado en dichas situaciones?
Se realizó un estudio de alcance descriptivo, la naturaleza de los datos obtenidos fue tanto de carácter cuantitativo como cualitativo, por lo que para algunos autores se podría calificar como una aproximación con metodología mixta. Participó una muestra de 123 estudiantes de semestres avanzados de la Facultad de Psicología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. El 55.3% de la muestra cursaban el séptimo semestre y el 44.7% el noveno semestre. El 25% era del turno matutino y el 75% del vespertino. La media del promedio de calificaciones reportado fue de 8.75 (DE=0.58, Min=6.7, Max=9.83). De la muestra el 42.3% ha reprobado alguna materia; la moda fue de una materia reprobada (Min=1, Max=10). El 42.3% de la muestra indicó que trabajaba, mientras el 57.7% no trabajaba. Para la recolección de la información, siguiendo las propuestas de la psicología de la liberación, se realizó una encuesta de opinión con preguntas de opción múltiple y preguntas abiertas. Las preguntas indagaban sobre el fenómeno que el estudiantado consideraba relevante como objeto de estudio de la psicología, la presencia de ciertas áreas formativas en el currículum y los comentarios que tuvieran sobre la carrera y/o facultad. Los resultados presentados en el presente estudio corresponden a las preguntas abiertas, principalmente, a las preguntas donde expresaban opiniones sobre la carrera y la facultad. Para el análisis de la información se utilizó el análisis de contenido temático; este es un método de análisis cualitativo que permite identificar los distintos temas que emergen en torno a un objeto o fenómeno y que reflejan la visión o experiencia de las personas sobre dicho fenómeno.
De los distintos temas que emergieron durante el análisis, el presente estudio se enfoca en cuatro temas que reflejan problemáticas que el estudiantado enfrenta en su cotidianidad en la Facultad de Psicología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. A saber, estos temas remiten a: (1) los espacios físicos, (2) personal administrativo, (3) profesorado y (4) el estudiantado no es escuchado. En lo que respecta al tema de los espacios físicos, el estudiantado expresa que estos no son óptimos, ya que están en mal estado y que carecen de mantenimiento. En ese sentido, mencionan que hay lámparas que no funcionan, butacas rotas y baños que no sirven. Además, mencionan que no cuentan con una cafetería o algo similar al interior de la institución, por lo que tienen que buscar sus alimentos en negocios privados alrededor de la misma. Sumado a lo anterior, mencionan que no hay los espacios suficientes para que puedan comer y que no cuentan con un horario real entre clases para que puedan ingerir alimentos; lo que es relevante considerando los horarios que suelen tener lxs estudiantes. Respecto al personal administrativo mencionan que suelen recibir un trato grosero y hostil, además de que hay parte de ese personal que no tiene claridad del funcionamiento de los procesos administrativos de los que se encargan. Por su parte, cuando hablan del profesorado, mencionan que hay docentes que no tienen la preparación disciplinar ni pedagógica para enseñar muchas de las materias que tienen asignadas. Asimismo, mencionan que hay docentes de ciertos campos disciplinares que “invaden” otras materias. Sumado a ello, mencionan que hay docentes que violentan a estudiantes e incluso que han acosado sexualmente a alumnas. En ese sentido, emerge el tema sobre escuchar al estudiantado, mencionan que las autoridades no suelen tener la disposición de escuchar lo que tienen que decir sobre lxs docentes y las disconformidades sobre estxs. Además, se alude que hay personas en puestos de mando que tienen comportamientos prepotentes hacia el estudiantado. Asimismo, señalan que se les dice que deben defender lo que quieren, pero cuando lo expresan les acallan. En ese sentido, mencionan que las autoridades de la facultad han censurado eventos y manifestaciones donde el estudiantado expresa sus inconformidades, aludiendo a que “esas no son formas”. Por lo que el estudiantado menciona la falta de libertad de expresión y estar bajo un régimen autoritario dentro de la institución.
Los resultados del presente estudio muestran experiencias y opiniones del estudiantado que reflejan situaciones de opresión al interior de la institución en la que estudian. Esto es sumamente relevante ya que esta facultad, al igual que muchas otras, tiene el discurso de querer formar profesionistas con alto compromiso social, ética y pensamiento crítico. Sin embargo, cuando el estudiantado comienza a exhibir tales cualidades y usarlas para cuestionar a la institución, al personas y autoridades de la misma, terminan por vivir reacciones autoritarias. Esto ilustra una contradicción entre el discurso institucional y lo que el estudiantado vive en la cotidianidad de la universidad. Tales acciones van en detrimento de aquello que dicen querer formar, por lo que valdría la pena cuestionar las formas de organización y las prácticas sociales que se reproducen al interior de las instituciones que están formando a las próximas generaciones de profesionistas del campo de la psicología.

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Norma Ivonne González Arratia López FuentesMartha Adelina Torres Muñoz/ Universidad Autónoma del Estado de MéxicoLuis Horacio Aguiar Palacios/ Universidad Autónoma de Baja California
Aula 10402 · 03:20 pm - 03:39 pm
Establecer la relación entre la autoestima, uso de redes sociales y salud mental en estudiantes universitarios e identificar sus variaciones en cuanto a género.
El uso de las redes sociales tiene amplia relevancia sobre todo en los jóvenes mexicanos, ya que, se ha reportado que los hábitos de usuarios a internet en 2021, fue del 66.1%. En el caso de los estudiantes, su uso se ha extendido para la comunicación académica a distancia, elaborar tareas y trabajos, búsqueda de información, socialización y clases en medios digitales, por lo que, los jóvenes tienen un mayor vínculo con las tecnologías, el internet y redes sociales sobre todo a partir de la pandemia por Covid-19. Si bien el uso de redes puede ser un espacio para el aprendizaje y la conexión interacción social, también puede presentar riesgos que repercuten en la autoestima y salud mental de las personas. Se ha observado que el acceso a las redes sociales se debe a la búsqueda de compañía, aceptación y reconocimiento, y se ha identificado la presencia de diversas problemáticas debido al uso excesivo de medios virtuales entre las que destacan: ansiedad, depresión, frustración, aislamiento estrés y dificultades de sueño. Su uso problemático se debe a la preocupación por el uso excesivo de internet, síndrome de abstinencia e incluso con la posibilidad de desarrollar adicción al uso de las redes. La autoestima se asocia al uso de las redes sociales, ya que, puede generar mayor insatisfacción personal, especialmente en las mujeres adolescentes, debido a que, los adolescentes con baja autoestima suelen ser más susceptibles para establecer vínculos sociales fuera del contexto digital, lo que los lleva a mayor dependencia emocional y tiene un impacto en la salud mental. Por lo anterior, se requiere de orientar la atención hacia los recursos psicológicos con los que cuentan los universitarios que puedan incidir sobre el uso problemático y la posible presencia de indicadores de malestar emocional de estos grupos etarios.
Es una investigación cuantitativa, no experimental, transversal con alcance correlacional, con un muestreo intencional fueron evaluados un total de 315 participantes (hombres=87, mujeres = 219 y 9 no indicaron) con un rango de edad de 17 a 24 años de edad (M= 19.16, DE= 2.86) todos son estudiantes matriculados en una universidad pública del Estado de México, la participación fue, voluntaria, anónima y confidencial. Como criterio de inclusión fue que pertenecieran a la institución, firma de consentimiento informado y que usaran redes sociales, de exclusión que no pertenecieran a la institución y como criterio de eliminación aquellos instrumentos incompletos. Se elaboró un cuestionario sociodemográfico para recabar información de: edad, sexo, escolaridad y promedio general. La autoestima se evalúo con la escala de González-Arratia (2011) con 25 ítems y 4 opciones de respuesta con el 63.55% de la varianza total y una fiabilidad alfa de Cronbach total de .935 para el presente estudio. La escala de usos de redes sociales (Cabrero-Alenara et al., 2020) con 29 ítems y 5 opciones de respuesta y cuatro factores: satisfacción-tolerancia, problemas, obsesión por estar conectado y necesidad-obsesión de estar conectado. Explica el 46.61% de la varianza y alfa de Cronbach de .927 en esta investigación. Escala YP-CORE de salud mental con 10 ítems y 4 opciones de respuesta con 4 dimensiones: bienestar subjetivo, problemas-síntomas, funcionamiento general y riesgo. En este estudio se obtuvo una consistencia interna de .787 con los 10 elementos. Las aplicaciones se realizaron de forma presencial a través de un formulario de octubre a noviembre del 2025, en las instalaciones de la institución, en horarios académico y el protocolo cuenta con registro ante comité de ética de la UAEMex (2025/CEIIESU06). Se realizaron análisis descriptivos, de correlación de Spearman y las diferencias con U de Mann-Whitney y Kruskall Wallis con el programa SPSS-23.
Los datos descriptivos indican que el 15.6% de la muestra presenta niveles altos de uso de redes sociales. A partir del puntaje total de autoestima con la media ± 1 DE, se dividieron en grupos: 1) baja (16.8%) 2) vulnerable (28.6%) 3) media (36.8%) y alta (17.8%). De este criterio, se analizaron las posibles diferencias respecto a las redes sociales. Se obtuvieron diferencias significativas que indican que el grupo de baja autoestima mostró puntajes promedio más altos en el puntaje total de uso de redes sociales y en las dimensiones: de mayor satisfacción, problemas con las redes sociales, y necesidad-obsesión, en contraste con los otros grupos. Es decir, los participantes con nivel alto de autoestima mostraron bajos puntajes de uso de redes sociales y mejor funcionamiento general de su salud mental Del análisis correlación de Spearman, se observaron que si existen relaciones significativas de bajas a moderadas menores a p=.05, entre el puntaje total de autoestima y los factores de uso de redes sociales y salud mental. Respecto a la autoestima total y total de uso de redes sociales (Rho= -.31), satisfacción con el uso de redes (Rho= -.37), problemas (Rho= -.35), y necesidad obsesión de estar conectado (Rho= -.20). En el caso de salud mental y puntaje total de uso de redes sociales, se observó que un mayor uso de las redes sociales se presentan más problemas síntomas (Rho=.28), menor funcionamiento (Rho= -.24) mayor riesgo (Rho=.20) y menor bienestar (Rho= -.18). De las diferencias entre hombres y mujeres, los resultados muestran que los hombres obtuvieron puntajes más altos en autoestima (Mm=77.19/Mh=80.26; p≤.001) en tanto que las mujeres mostraron mayor uso de redes sociales (Mm=64.15/Mh=57.39; p≤.003), y en los factores de problemas con las redes sociales (Mm=17.17/Mh=15.89, p≤.032), mayor obsesión por estar informada (Mm=15.65/Mh=14.12; p≤.022), y mayor necesidad-obsesión (Mm=16.05/Mh=13.58; p≤.001).
Se comprueba la relación entre autoestima y uso de redes sociales, así como las discrepancias por género en las variables evaluadas, lo que es consistente con diversos estudios que señalan que estudiantes con uso excesivo de redes sociales exhiben menor autoestima, lo que puede ser un riesgo para la salud mental, en especial las mujeres. Lo anterior, lleva a plantear que la autoestima es un factor de protección y se enfatiza el promover uso apropiado de la tecnología. Se recomienda ampliar la muestra sobre todo en el caso de los hombres con un diseño de investigación longitudinal que nos permita un seguimiento para evaluar los efectos a largo plazo, es necesario considerar el tiempo de uso de redes, lo cual será motivo de estudio y se propone el fomento del bienestar emocional y trazar rutas de conductas saludables en los estudiantes para atenuar los efectos adversos en la salud mental.
Martha Adelina Torres Muñoz/ Universidad Autónoma del Estado de México Luis Horacio Aguiar Palacios/ Universidad Autónoma de Baja California

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Jimena Gamboa LópezBr. Estafania Bolio RuízDra. Tatiana de Jesús Marrufo Cardeña
Aula 10307 · 03:20 pm - 03:39 pm
Analizar la relación entre la presencia de una trabajadora del hogar remunerada y el nivel de conflicto trabajo-familia en mujeres casadas que trabajan.
Hablar del trabajo doméstico y laboral de las mujeres en México implica sumergirse en una red de tensiones históricas, sociales y culturales que se entrelazan con la construcción del género. Lo anterior genera expectativas que asignan a las mujeres la responsabilidad central del cuidado y lo doméstico. En la actualidad, además de estas labores, también participan activamente en el ámbito productivo, lo cual representa una fuente de autonomía, pero también una doble jornada que obliga el cumplimiento simultáneo de la vida laboral y familiar. Esta última, que no se limita únicamente a la maternidad, recae principalmente en las mujeres, quienes deben responder a las exigencias del empleo sin dejar de cumplir con las demandas del ámbito doméstico. La flexibilidad y movilidad del trabajo ha creado nuevas formas de organización que, lejos de facilitar la conciliación, incrementan la incertidumbre y la vulnerabilidad. Esto redefine la estructura familiar, pues las mujeres deben adaptarse a un nuevo orden laboral sin que desaparezcan las exigencias del viejo orden social. Este escenario produce una superposición de roles que deriva en conflictos profundos entre empleo y hogar, así como en desbordamiento físico y emocional. Aun cuando este esfuerzo puede ser interpretado por las mujeres como una fuente de crecimiento y superación personal, persiste la dificultad de sobrellevar las responsabilidades del cuidado familiar sin abandonar el compromiso del trabajo. Las cifras lo reflejan: 47% de las mujeres con hijos en México no trabaja y quienes sí, enfrentan mayor prevalencia de ansiedad, fatiga y trastornos del sueño. La doble adscripción visibiliza la permanencia de la división sexual del trabajo y la marginación del cuidado. En este contexto aparece la figura de la trabajadora del hogar remunerada (TdHR) como apoyo externo, surgiendo la interrogante sobre si su presencia facilita la conciliación trabajo-familia o lo redefine sin resolverlo.
La investigación se desarrolló desde un enfoque cuantitativo con alcance correlacional y diseño no experimental. La población objetivo estuvo integrada por mujeres casadas mayores de 18 años, residentes de la ciudad de Mérida, Yucatán, las cuales trabajan fuera de su casa desde hace al menos un año, y tuvieran al menos un hijo/a entre 0 años y 6 años 11 meses. La muestra de estudio se obtuvo por método no probabilístico y se conformó a partir de muestreo por redes y por conveniencia, siendo el total de mujeres participantes 88. Para fines comparativos, la muestra incluyó a un grupo con trabajadoras del hogar remuneradas (TdHR) (n= 45) desde hace seis meses y otro que no (n=43). Para la recolección de información se utilizó el Cuestionario de Interacción Trabajo-Familia (Moreno et al, 2009) cuyo objetivo es medir la influencia bidireccional entre el trabajo y la vida familiar, evaluando tanto las interacciones positivas como negativas en ambas direcciones. El instrumento aborda 4 dimensiones: interacción negativa trabajo-familia (INTF), interacción negativa familia-trabajo (INFT), interacción positiva trabajo-familia (IPTF), interacción positiva familia-trabajo (IPFT). La escala está conformada por 22 reactivos con cuatro opciones de respuesta tipo Likert (0 a 3), interpretándose que a mayor puntuación, mayor nivel de interacción entre ambos dominios, ya sea positiva o negativa según la subescala correspondiente. De manera complementaria, se recabó información socio demográfica mediante una ficha de identificación. Asimismo, se incluyó un consentimiento informado en el cual se detallaron los objetivos del estudio, las condiciones de participación, la confidencialidad y el uso de los resultados, dejando constancia del ejercicio de su voluntariedad al contestar la encuesta. Para el análisis de la información se utilizó un software especializado, generando análisis estadísticos descriptivos e inferenciales, mediante las pruebas t para muestras independientes y r de Pearson.
La muestra total estuvo conformada por 88 mujeres. La media de edad fue de 36.18 ± 5.75. En cuanto al trabajo, laboran alrededor de 38.47 ± 12.58 horas semanales principalmente relacionada con un área administrativa (38.6%; n=34); un 62.5% (n=55) tiene la licenciatura como último nivel de grado de estudios completado; el 38.6% (n=34) recibe un ingreso económico mensual mayor de $25,000, y en el 85.2% (n=75) de los casos sus esposos/as trabajan fuera de casa. La cantidad promedio de hijos fue de 1.67 ± 0.73, aunque el 52.3% (n=46) registró tener algún hijo/a mayor; el menor comúnmente tenía la edad de 3 años 9 meses (x̅= 45.56 ± 21.46). Con respecto al 51,1% (n=45) que contaba con TDHR, estas llevan en promedio 4.5 años trabajando con la familia (x̅=54.27 ± 48.35), su jornada dura un promedio de 8.2 ± 5.78 horas y realizan principalmente aseo (82%) y cuidado de niños (77%). Sobre los resultados de cada subescala de los dos grupos comparativos, las participantes con TdHR obtuvieron puntuaciones medias más elevadas en las dimensiones IPTF (con TdHR= 12.82; sin TdHR= 12.28) e IPFT (con TdHR= 16.20; sin TdHR= 15.05). En la categoría INTF, la puntuación más alta se registró en el grupo sin TdHR (con TdHR= 17.36; sin TdHR= 20.93); lo mismo se cumple en la escala INFT (con TdHR= 7.47; sin TdHR= 8.60). La diferencia de puntaje entre ambos grupos en estas últimas dos subescalas negativas resultaron estadísticamente significativas (INTF t= -3.575, p= .001; INFT t=-1.138, p= .063), lo que significa en el grupo sin TdHR es más probable que se presenten dificultades para armonizar las exigencias de la esfera laboral y familiar, de acuerdo con lo obtenido en el estudio. Por otro lado, en el grupo con TdHR se hallaron correlaciones positivas y estadísticamente significativas (99%) entre INTF (r=.384; p=.009) e INFT (r=.322; p= .031) y las horas de trabajo semanal, lo que significa que, pesar de la existencia de la empleada, jornadas más largas impactan en la capacidad de la mujer para conciliar los laborales familiares y de trabajo.
La presencia de una trabajadora doméstica remunerada (TDHR) puede aliviar la presión de las mujeres, ofreciendo un acompañamiento que facilita el balance (Vázquez et al., 2012). Sin embargo, este apoyo no constituye una solución definitiva: al considerar otros factores persisten efectos negativos, pues la TdHR no transforma las estructuras de género ni las condiciones laborales que sostienen la desigualdad (Durín 2014; 2017). La noción de doble presencia (De Dios, 2006) ayuda a comprender cómo las tensiones entre expectativas sociales y trabajo continúan incluso cuando se percibe cierto balance. Por ello, se exhorta a ampliar la mirada hacia las condiciones estructurales que limitan la equidad. Futuras investigaciones podrían enriquecer este análisis incorporando cuestionarios sobre apoyo social percibido y equilibrando la muestra entre parejas con distintos arreglos laborales, lo que permitiría contrastar el impacto del trabajo doméstico remunerado frente al apoyo conyugal (Vázquez et al., 2012).
Br. Estafania Bolio Ruíz Dra. Tatiana de Jesús Marrufo Cardeña

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Ana Sofía Ventura MendozaBarbara de los Ángeles Pérez Pedraza
Aula 10308 · 03:20 pm - 03:39 pm
Analizar la espiritualidad como predictora del bienestar psicológico en estudiantes universitarios.
En los últimos años se ha estudiado el bienestar psicológico en el contexto universitario y los factores que pueden contribuir a este constructo debido a los múltiples desafíos que se presentan en esta etapa del desarrollo. En este sentido, la espiritualidad se ha identificado como un factor protector que puede estar relacionado con el bienestar psicológico de los estudiantes universitarios. Diversas investigaciones sugieren que la práctica espiritual en sus diferentes dimensiones (transpersonal, intrapersonal e interpersonal) puede asociarse con menores niveles de ansiedad, mayor resiliencia y un sentido más profundo de bienestar. Si bien el interés por este tema ha ido en aumento, en el contexto latinoamericano, y particularmente en la población mexicana, ha sido poco estudiada la relación entre espiritualidad y bienestar psicológico desde una perspectiva empírica y clínica. Esto representa una oportunidad para explorar cómo se manifiestan ambos constructos tanto de forma individual como en conjunto. El presente estudio, abordado desde la psicología positiva y las teorías del desarrollo, tiene como objetivo el analizar la espiritualidad como predictora del bienestar psicológico en estudiantes universitarios. Se espera que los hallazgos de esta investigación ofrezcan una oportunidad para reflexionar sobre la complejidad de las variables estudiadas y el cómo influyen en la salud mental. Se destaca la necesidad de seguir explorando el cómo se vive y se expresa la espiritualidad en contextos específicos desde un enfoque clínico.
Se utilizó un enfoque cuantitativo, transversal y predictivo. El muestreo se llevó a cabo a través de un muestreo probabilístico por conveniencia, con el reclutamiento voluntario de participantes y utilizando una muestra de 234 estudiantes universitarios del estado de Coahuila. Se incluyeron a estudiantes mayores de edad inscritos en la universidad pública o privada, excluyendo a quienes no reciden en México u otorguen su consentimiento. La muestra estuvo conformada por 63.25% de mujeres y 36.75% de hombres, de 1º a 5º año de carrera, la mayoría reportó tener un nivel socioeconómico medio (61.11%). Para la recopilación de datos sociodemográficos, para medir el bienestar psicológico se utilizó la validación en población mexicana (Jurado García et al., 2017) del Cuestionario de Bienestar Psicológico de Ryff (versión breve), para medir el nivel de espiritualidad se utilizó la Escala de Espiritualidad Personal (EEP), desarrollada por Juan A. González-Rivera en 2017 y validada en una muestra de adultos en Puerto Rico (González-Rivera et al., 2017). El instrumento de recolección de datos se aplicó de manera autoadministrada a través de una plataforma digital (Google Forms), lo que permitió a los participantes responder de manera individual y en el momento que consideren más. En cuanto a los aspectos éticos, se aseguró el anonimato de los participantes, y se les informó de manera clara y transparente sobre el propósito del estudio, su derecho a retirarse en cualquier momento y el uso confidencial de sus datos. Además, se obtuvo el consentimiento informado de cada participante antes de iniciar la aplicación del instrumento. Para el análisis de los datos recopilados, se utilizó la plataforma JASP, en donde se aplicó análisis de regresión lineal mediante el modelo enter, para identificar patrones o factores que puedan explicar o predecir ciertos comportamientos.
Se realizó un análisis de regresión lineal para evaluar la capacidad predictiva de las dimensiones de la espiritualidad (conexión transpersonal, intrapersonal e interpersonal) sobre el bienestar psicológico y sus subdimensiones. En base al análisis predictivo realizado se comprueba que el bienestar psicológico predice un 78.7% la espiritualidad de manera positiva y significativa estadísticamente (R² = 0.787, p < .001). Así mismo, la conexión interpersonal tuvo mayor peso en el modelo (β͏=͏0.877,͏p < .001), la Conexión intrapersonal también mostró un efecto positivo, aunque͏ en͏ menor͏ magnitud͏ (β͏=͏0.090,͏p = .006). Por otro lado, la Conexión Transpersonal (β͏=͏ - 0.029,͏p = .372) no presenta un efecto significativo sobre el bienestar psicológico. Lo anterior sugiere que las dimensiones de conexión interpersonal e intrapersonal contribuyen de manera relevante al bienestar psicológico de los estudiantes universitarios, mientras que la conexión transpersonal no muestra un impacto significativo estadísticamente en este modelo.
En este sentido se encontró que la espiritualidad, en especial la conexión interpersonal es un factor predictivo del bienestar psicológico. Lo cual indica que los recursos relacionales como la empatía, el acompañamiento, el sentido de comunidad y apoyo social desempeñan un papel relevante en la etapa universitaria. Estos resultados se respaldan con lo propuesto por Seligman (2011) en su modelo PERMA ya que uno de los pilares del bienestar integral es la conexión con otros, debido a que fortalecen la identidad y el desarrollo personal. Así mismo, se respalda desde la teoría de Erickson quien posiciona a los estudiantes universitarios en una transición de la etapa identidad vs. confusión de roles, donde consolidan valores personales, sentido de vida e identidad espiritual; y la etapa de intimidad vs. aislamiento, en la que las relaciones cercanas, los vínculos significativos y la capacidad de conectarse con otros se vuelven necesidades psicosociales centrales.
Barbara de los Ángeles Pérez Pedraza

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Floritulia Azpera NavaRuth Vallejo CastroEvelyn Caballero DuránMaría del Carmen Manzo Chávez
Aula 10401 · 03:20 pm - 03:39 pm
Analizar la vulnerabilidad psicológica y el nivel de riesgo asociados a la violencia de género en una mujer refugiada, mediante la aplicación de una batería de pruebas psicológicas en un contexto institucional de atención especializada.
La violencia de género contra las mujeres constituye un problema social y de salud pública de carácter estructural y persistente, con efectos significativos en su integridad física, emocional y social. Organismos internacionales y marcos normativos nacionales la definen como un conjunto de actos de violencia física, psicológica, sexual, económica y patrimonial ejercidos por razón de género, que vulneran sus derechos humanos (ONU Mujeres, 2020; Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, 2024). En México, la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH, 2021) reporta que más del 70 % de las mujeres ha experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida (INEGI, 2022). Las mujeres que ingresan a refugios especializados lo hacen generalmente en situaciones de riesgo extremo, tras haber vivido violencia reiterada, amenazas graves, desplazamiento forzado y ruptura de redes de apoyo. Estas condiciones incrementan su vulnerabilidad psíquica y social, y se asocian con afectaciones emocionales como ansiedad, depresión y desesperanza, así como con posibles alteraciones en el funcionamiento cognitivo derivadas de la exposición prolongada al trauma. Estudios recientes reportan elevados niveles de malestar emocional y dificultades en la regulación afectiva en mujeres en situación de refugio, además de señalar limitaciones institucionales para la evaluación integral de estos efectos (Díaz-Contreras et al., 2024; MESECVI, 2024). Planteamiento del problema: Pese a la magnitud de la violencia de género y a la función protectora de los refugios, existe una limitada sistematización de la evaluación psicológica que permita identificar integralmente las manifestaciones de la violencia y sus efectos emocionales y cognitivos, lo que dificulta la estimación del riesgo y la adecuada orientación de la intervención clínica e institucional.
Es un diseño de estudio de caso con enfoque descriptivo-clínico, en un contexto de refugio institucional de atención a mujeres víctimas de violencia de género. La población estuvo conformada por mujeres mayores de edad. La muestra se integró por una participante, seleccionada mediante muestreo intencional, considerando criterios de disponibilidad institucional, pertinencia clínica, voluntariedad, estabilidad emocional mínima y capacidad para participar sin interferir con su proceso terapéutico. Dado el carácter de estudio de caso, no se considera sesgo de selección. Criterios de inclusión: mujer mayor de edad (28 años), en situación de refugio, con historial documentado de violencia de género, participación voluntaria y disposición para compartir información clínica bajo resguardo ético mediante consentimiento informado. Criterios de exclusión: ser menor de edad, presentar riesgo grave para sí o para terceros, desorganización psíquica severa que impidiera el proceso terapéutico o la negativa a participar en el estudio. La evaluación psicológica se realizó en varias sesiones, respetando el estado emocional de la participante. Para identificar los tipos de violencia vivida y su frecuencia se aplicó la Entrevista Semiestructurada a Víctimas de Maltrato Doméstico (Echeburúa et al., 1994), complementada con observación clínica. La perturbación afectiva se evaluó mediante el Inventario de Ansiedad de Beck, el Inventario de Depresión de Beck y la Escala de Desesperanza de Beck. El funcionamiento cognitivo se exploró con el Montreal Cognitive Assessment (MoCA). El procesamiento de los datos se realizó mediante estadística descriptiva, a partir de los puntajes directos y su clasificación en rangos clínicos conforme a los manuales de cada instrumento, integrando los resultados de manera clínica y contextual. No se aplicaron pruebas estadísticas inferenciales, debido al carácter descriptivo del estudio de caso. La identidad de la participante fue protegida mediante el uso de seudónimo, conforme a las recomendaciones éticas del CIOMS (2016) y la OMS (2001).
Los resultados se presentan de manera descriptiva, en correspondencia con el objetivo de analizar la vulnerabilidad psicológica y el nivel de riesgo asociados a la violencia de género en una mujer refugiada, a partir de la aplicación de instrumentos psicológicos estandarizados y la observación clínica. En relación con la sintomatología ansiosa, en el Inventario de Ansiedad de Beck (BAI) la participante obtuvo un puntaje total de 29, correspondiente a un nivel moderado de ansiedad. Se identificaron síntomas somáticos relevantes, como incapacidad para relajarse, temor persistente a que ocurra lo peor e inestabilidad fisiológica, así como manifestaciones afectivas de inquietud e inseguridad, indicativas de un estado de hiperactivación emocional asociado a la vivencia de violencia. Respecto a la sintomatología depresiva, en el Inventario de Depresión de Beck (BDI) se obtuvo un puntaje de 26, correspondiente a depresión moderada. Destacaron indicadores de retraimiento social, alteraciones del sueño con despertar precoz, fatiga persistente, disminución del apetito y pérdida de peso superior a tres kilogramos, lo que evidencia un impacto significativo en el funcionamiento cotidiano. En la Escala de Desesperanza de Beck, la participante obtuvo un puntaje de 3, lo que indica un nivel bajo de desesperanza. No obstante, se identificaron cogniciones negativas relacionadas con la percepción de un futuro incierto y desconfianza hacia el porvenir, las cuales, si bien no alcanzan niveles clínicamente elevados, constituyen factores relevantes de vulnerabilidad emocional. En cuanto al funcionamiento cognitivo, el Montreal Cognitive Assessment (MoCA) arrojó un puntaje de 30/30, lo que indica ausencia de deterioro cognitivo, conservándose la orientación, la atención, la memoria y el lenguaje. Durante la aplicación de las pruebas, la observación clínica permitió identificar una actitud corporal y afectiva congruente con el malestar emocional: apariencia física descuidada, movimientos lentos, bajo peso, alerta moderada y variaciones en el tono de voz. El discurso fue coherente y estructurado, con expresión de tristeza, irritabilidad y llanto. Se registraron antecedentes recientes de rumiaciones suicidas previas al ingreso al refugio, sin alteraciones actuales en el curso o contenido del pensamiento, y con adecuada capacidad de atención y comprensión. En conjunto, los resultados evidencian una vulnerabilidad psicológica significativa, caracterizada por sintomatología ansioso-depresiva moderada, sin compromiso cognitivo, en el contexto de violencia de género y situación de refugio.
El presente estudio permitió analizar la vulnerabilidad psicológica y el nivel de riesgo asociados a la violencia de género en una mujer en situación de refugio, mediante la aplicación de una batería de pruebas psicológicas en un contexto institucional. Los resultados evidenciaron sintomatología ansiosa y depresiva de nivel moderado, acompañada de manifestaciones somáticas y afectivas que impactan de forma significativa en el funcionamiento cotidiano, sin que se observara deterioro cognitivo. Si bien la desesperanza se ubicó en un nivel bajo, se identificaron cogniciones negativas sobre el futuro y antecedentes recientes de rumiaciones suicidas, constituyendo factores relevantes de riesgo emocional. Estos hallazgos subrayan la importancia de la evaluación psicológica integral para identificar áreas de vulnerabilidad y orientar la toma de decisiones clínicas e institucionales en mujeres refugiadas por violencia de género, destacando el valor de los instrumentos estandarizados y la observación clínica en contextos de alta vulnerabilidad.
Ruth Vallejo Castro Evelyn Caballero Durán María del Carmen Manzo Chávez

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Erick Vietnam Ibáñez MartínezDavid Camacho ValadezFrancisco Antonio Calderon GonzálezPedro Enrique Yañez CamachoJuan Carlos O´Farrill Jimenez
Aula 10405 · 03:20 pm - 03:39 pm
El objetivo del Análisis Factorial Exploratorio fue identificar la estructura subyacente de la Escala de Bienestar Estudiantil Universitario en estudiantes mexicanos y determinar si los ítems de la versión adaptada se organizaban en factores consistentes con el modelo teórico original o si emergían nuevas agrupaciones factoriales acordes con el contexto cultural local.
El bienestar psicológico de los estudiantes universitarios es un componente central para su desarrollo académico, personal y social. Diversas investigaciones han mostrado que se relaciona con la salud mental, la satisfacción vital, el rendimiento académico y la capacidad para afrontar condiciones adversas. Por ello, las instituciones de educación superior son llamadas no solo a formar profesionales competentes, sino también a generar ambientes que favorezcan el bienestar integral del estudiantado. El enfoque mencionado anteriormente coincide con lo establecido en el Artículo 42 de la Ley General de Educación Superior, el cual señala que las instituciones deben implementar políticas, programas y acciones que promuevan el bienestar físico, mental, emocional y social de los estudiantes, garantizando condiciones que faciliten su trayectoria académica. Bajo esta perspectiva, el bienestar universitario deja de ser un aspecto accesorio y se reconoce como un elemento estructural para asegurar la permanencia, el desempeño y la calidad de vida del alumnado. Así mismo, la experiencia universitaria, además, es multifactorial ya que se desarrolla dentro de un entramado de factores académicos, económicos, relacionales y de salud que pueden funcionar tanto como recursos como fuentes de estrés. Evaluar de manera adecuada estas dimensiones resulta fundamental para comprender las necesidades reales del estudiantado, identificar riesgos y diseñar intervenciones pertinentes. En este contexto, se vuelve necesario contar con instrumentos válidos y culturalmente adecuados en población mexicana. Aunque existen escalas de bienestar ampliamente utilizadas, la mayoría fueron desarrolladas en contextos distintos y no están orientadas específicamente a estudiantes de educación superior. Por ello, la Escala de Bienestar Universitario surge como una alternativa pertinente, al integrar dimensiones como bienestar académico, financiero, físico, psicológico-resiliencia y relacional. Validar esta herramienta permite generar información precisa para fortalecer políticas institucionales y cumplir con el mandato legal de promover el bienestar estudiantil en la educación superior
Se empleó la Escala de Bienestar Estudiantil Universitario de Puja y colaboradores (2024). Este instrumento consiste en un cuestionario tipo Lickert de 35 items con recorrido de 1 a 4 puntos (de “Nada relevante” a “Muy relevante”), conformado por las subescalas de Bienestar académico (α=94), Bienestar financiero (α=85), Bienestar físico (α=71) y Apoyo social (α=88). La escala presenta una consistencia total de α=.80 en su Alfa de Cronbach en su idioma original, sumado a lo anterior se recabaron datos sociodemográficos de los estudiantes como sexo, edad, vivienda, estado civil, etc. Para examinar la estructura interna de la Escala de Bienestar Estudiantil Universitario y determinar la organización factorial de los ítems en población fronteriza mexicana, se realizó un Análisis Factorial Exploratorio (AFE) empleando una submuestra de 333 estudiantes universitarios, la selección de participantes fue no probabilística por conveniencia, e incluyó estudiantes activos de diferentes institutos académicos a quienes se les aplicó un consentimiento informado en el que se les explicaba que su participación era voluntaria y confidencial. Previo al análisis factorial, se evaluó la pertinencia de los datos mediante dos pruebas fundamentales: el Índice Kaiser-Meyer-Olkin (KMO) y la prueba de esfericidad de Bartlett. El valor obtenido en KMO fue de .832, considerado bueno y adecuado para realizar análisis factorial. Asimismo, la prueba de Bartlett resultó significativa (χ² = 1795.640, p < .05), lo que indicó que las correlaciones entre variables eran suficientemente grandes para justificar la técnica factorial. El AFE se desarrolló utilizando el método de componentes principales, siguiendo criterios psicométricos estándar para la retención de ítems y factores, seguido de ello, se estableció como criterio mínimo una carga factorial ≥ .40, eliminando aquellos ítems con cargas bajas y aquellos que presentaban cargas compartidas ≤ .20 entre factores, lo que podría comprometer la claridad del modelo.
Se ejecutó el AFE utilizando el método de componentes principales. Inicialmente, la escala incluía 23 ítems, sin embargo, durante el análisis se aplicaron criterios estrictos de depuración para mejorar la claridad y consistencia del modelo. Se eliminaron aquellos ítems con cargas factoriales inferiores a .40, así como los que presentaban cargas compartidas menores o iguales a .20 en más de un factor, lo cual significaba ambigüedad en su agrupación conceptual. Bajo estos criterios, fueron eliminados cinco ítems (6, 9, 14, 15 y 16), reduciendo la escala a 18 ítems y eliminando el factor de bienestar físico de la escala original. El análisis reveló una estructura compuesta por cuatro factores bien definidos y conceptualmente coherentes, los cuales explican una proporción significativa de la varianza total del constructo. El primer factor, denominado Bienestar Académico, quedó conformado por los ítems 1, 2, 3, 4, 5, 7 y 8, los cuales reflejan elementos relacionados con el desempeño, las percepciones del entorno educativo y la autogestión académica, el segundo factor, Bienestar Financiero, integrado por los ítems 10, 11, 12 y 13, agrupa aspectos vinculados a la estabilidad económica del estudiante y su influencia en la vida universitaria, el tercer factor, Bienestar Psicológico–Resiliencia, incluyó los ítems 17, 18, 19 y 20, relacionados con manejo emocional, afrontamiento y percepción de capacidades personales ante situaciones adversas. Finalmente, el cuarto factor, denominado Bienestar Relacional, se conformó por los ítems 21, 22 y 23, abarcando la calidad del apoyo social, las interacciones significativas y el sentido de conexión con otras personas durante la vida universitaria. El gráfico de sedimentación corroboró que la solución de cuatro factores era la más estable, lo cual coincide con la estructura emergente del análisis. En conjunto, los resultados del AFE indican que la escala presenta una organización factorial coherente y adecuada para la población mexicana.
El Análisis Factorial Exploratorio permitió identificar una estructura sólida y culturalmente pertinente de la Escala de Bienestar Estudiantil Universitario en población mexicana. Los resultados evidenciaron la adecuación muestral y la pertinencia de las correlaciones, así como la necesidad de depurar el instrumento original mediante la eliminación de cinco ítems. La estructura final de 18 ítems distribuidos en cuatro factores, bienestar académico, financiero, psicológico-resiliencia y relacional pues de esta manera resultó interpretable y congruente con el marco conceptual del bienestar universitario. Cabe destacar que la ausencia del factor de bienestar físico sugiere diferencias culturales relevantes que deberán explorarse en investigaciones futuras. En conjunto, los hallazgos confirman que la escala adaptada constituye una herramienta válida para avanzar hacia modelos confirmatorios y para su posible uso en evaluaciones institucionales del bienestar estudiantil.
David Camacho Valadez Francisco Antonio Calderon González Pedro Enrique Yañez Camacho Juan Carlos O´Farrill Jimenez

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Luis M. SánchezSánchez Leija, Luis ManuelSalazar Garza, Martha Leticia.Palacios Montoya, José CarlosVacio Muro, Ma. de los Ángeles;
Aula 10403 · 03:20 pm - 03:39 pm
Sintetizar y analizar críticamente la evidencia empírica reciente sobre las modalidades de intervención y los resultados obtenidos en personas adultas mayores institucionalizadas, con el fin de identificar vacíos metodológicos y orientar la actualización de modelos de cuidado desde la psicología social y comunitaria, priorizando la conexión social y la actividad con propósito.
El acelerado envejecimiento poblacional plantea desafíos complejos para la psicología social, particularmente en lo que respecta a las formas institucionalizadas de cuidado de las personas adultas mayores. Desde una perspectiva crítica, estos espacios no solo operan como dispositivos asistenciales, sino también como estructuras que producen significados, roles y relaciones de poder que impactan directamente en la subjetividad y la participación social de quienes los habitan. Las personas adultas mayores institucionalizadas constituyen uno de los grupos de mayor vulnerabilidad, al experimentar con frecuencia aislamiento, pérdida de roles sociales y procesos de despersonalización. El problema central radica en que, pese a la proliferación de programas e intervenciones, persiste una escasa problematización crítica sobre su efectividad, sus fundamentos teóricos y su capacidad para cuestionar los modelos tradicionales de cuidado centrados en la segregación y el descompromiso social. En este sentido, la investigación se inscribe en el eje de pensamiento crítico para la actualización continua, al analizar la distancia entre los discursos contemporáneos sobre envejecimiento activo y las prácticas institucionales aún vigentes. El estudio se apoya en marcos teóricos propios de la psicología social y comunitaria, como la Teoría del Contacto (Allport/Pettigrew), orientada a la reducción del edadismo; el modelo de Cuidado Centrado en la Persona (Kitwood), que enfatiza la identidad, la agencia y el reconocimiento; y el Interaccionismo Simbólico, que concibe la construcción de sentido como resultado de la interacción social. Estos enfoques se contrastan críticamente con la Teoría del Descompromiso, aún presente en muchas prácticas institucionales. Desde esta perspectiva, la investigación busca contribuir a la actualización del campo gerontológico mediante una mirada integral, relacional y comunitaria que trascienda el enfoque biomédico y recupere la autodeterminación de la persona adulta mayor.
Se llevó a cabo una revisión exploratoria (scoping review) siguiendo los lineamientos de Arksey y O’Malley y las directrices PRISMA-ScR, con un enfoque analítico orientado por el pensamiento crítico. La muestra estuvo conformada por estudios empíricos que abordaran intervenciones dirigidas a personas adultas mayores institucionalizadas. La búsqueda sistemática se realizó en las bases de datos SCIELO, EBSCO, DIALNET y PubMed, complementada con literatura gris, con el objetivo de ampliar la comprensión del fenómeno más allá de los circuitos biomédicos tradicionales. Los criterios de inclusión, definidos mediante la estrategia PICO, consideraron estudios con adultos mayores de 60 años residentes en instituciones que evaluaran intervenciones psicosociales, artísticas o intergeneracionales. Se excluyeron investigaciones centradas exclusivamente en tratamientos farmacológicos o en contextos no institucionalizados. De un total de 70 registros identificados, se seleccionaron 9 estudios empíricos tras el proceso de cribado. Para fortalecer la lectura crítica de la evidencia, las fuentes fueron clasificadas mediante el sistema GRADE, valorando el riesgo de sesgo y la consistencia de los hallazgos. La muestra final se organizó en tres categorías analíticas: modelos de cuidado institucional y análisis crítico (n=2), revisiones de literatura (n=3) y programas intergeneracionales (n=4). El análisis de los datos se orientó a identificar variables de cambio psicosocial y barreras estructurales que limitan la replicabilidad y la apropiación comunitaria de las intervenciones.
Los resultados muestran una clara predominancia de estudios desarrollados en contextos anglosajones y una escasa representación de investigaciones en Latinoamérica, restringida a un solo estudio realizado en Argentina. Esta distribución evidencia un vacío significativo en la producción de conocimiento situado, relevante para la psicología social y comunitaria en contextos latinoamericanos. En cuanto a los efectos de las intervenciones, se reportaron mejoras consistentes en variables psicosociales como la autoestima, el estado de ánimo y la reducción del edadismo, especialmente en programas intergeneracionales. Estas intervenciones, basadas en la interacción significativa y la reciprocidad, demostraron mayor efectividad al promover vínculos sociales mediante actividades compartidas como la preparación de alimentos, el diseño de objetos personalizados y la reflexión grupal. Asimismo, se identificaron resultados positivos en enfoques como la Terapia Musical Comunitaria, asociada a la reducción de la ansiedad y la agitación a través de la evocación autobiográfica, y en los programas de Actividad con Propósito, que asignan roles sociales funcionales —mentorías o voluntariado— fortaleciendo el sentido de utilidad y pertenencia. No obstante, desde una lectura crítica, se observó una tensión metodológica persistente: predominan diseños cuasi-experimentales con muestras pequeñas, junto con barreras institucionales —falta de tiempo, privacidad y recursos— que limitan la implementación de intervenciones psicológicas de carácter comunitario y sostenido.
Desde la perspectiva del pensamiento crítico y la psicología social comunitaria, se concluye que la efectividad de las intervenciones no depende de la actividad en sí misma, sino de su capacidad para generar sentido de pertenencia, reciprocidad y agencia social. Los hallazgos permiten cuestionar los modelos institucionales tradicionales, evidenciando la necesidad de transitar de esquemas asistencialistas hacia ecosistemas de intervención participativos, relacionales y contextualizados. La investigación subraya la urgencia de actualizar las políticas y prácticas de cuidado, priorizando la autodeterminación de las personas adultas mayores y su inclusión activa en la vida social. Finalmente, se destaca la necesidad de fortalecer la producción de conocimiento situado en Latinoamérica, así como de estandarizar metodologías desde una lógica crítica y comunitaria que garantice la replicabilidad, fidelidad y pertinencia social de las intervenciones.
Sánchez Leija, Luis Manuel Salazar Garza, Martha Leticia. Palacios Montoya, José Carlos Vacio Muro, Ma. de los Ángeles;

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Ana María Méndez PugaYoné González MéndezMaría de Lourdes Vargas Garduño
Aula 10404 · 03:20 pm - 03:39 pm
Contribuir a la expresión de vivencias y experiencias de las adolescencias en torno a la migración, a partir del diálogo de los contenidos, emociones y preocupaciones que emerjan de las narrativas, en un proceso reflexivo individual y colectivo.
Las adolescencias de hoy están expuestas a un gran número de riesgos, en el caso del bachillerato, cada estudiante lleva consigo al aula preocupaciones y necesidades que no siempre son expuestas y/o escuchadas, de ahí que se busque convocarles al diálogo. Por otro lado, las comunidades pequeñas con tradición agrícola están también vinculadas a la tradición migratoria, en tanto que la tierra no alcanza para todos y todas y lo que se produce no logra satisfacer a las familias. Esto propicia la separación de familias y transformaciones en las dinámicas familiares, en la crianza de las hijas e hijos y en su propio desarrollo. Las familias han visto en la migración una opción para acceder a mejores ingresos. Sin embargo, no en todos los casos podían viajar con documentos, la mayoría viajaba con el apoyo de coyotes, solicitando préstamos y generando una dinámica familiar compleja. Aunada a las condiciones de la región de violencia social, que en México ha vulnerado el tejido social de un gran número de pequeñas comunidades. Es común que los adolescentes decidan no seguir estudiando, esperando una oportunidad para viajar con algún familiar a Estados Unidos, porque para los que se quedan hay una serie de condiciones que deben enfrentar (Martínez-Ruíz & Rivera-Heredia, 2017; Salas, Salas & Ceja, 2017). Por lo anterior, es importante dialogar con las adolescencias acerca de los diferentes temas que inciden en la dinámica cotidiana para explorar junto con ellas y ellos lo que les conmueve y les preocupa. Este diálogo puede propiciarse desde distintos espacios formativos en los que sea posible partir de las experiencias y opiniones, para arribar a propuestas que les permitan, a quienes lo necesiten, otros espacios de diálogo, que propicien una mayor condición de bienestar.
Se trabajó desde una perspectiva cualitativa, con narrativas orales y escritas (Blanco, 2011; Arias & Alvarado, 2015), para posteriormente dialogarlas. La narrativa constituye una posibilidad en tanto que se inscribe, desde la psicología, en una posibilidad de expresión oral y/o escrita que facilita a los participantes decir de sí mismos en torno a temas con implicaciones en su vida diaria, en sus relaciones y afectividad, así como en su sentido de su vida. Los participantes fueron 30 estudiantes de bachillerato, 15 de primer año y 15 de tercero. La muestra fue intencionada a partir de su disposición a participar. Las narrativas se recuperaron al finalizar la clase de matemáticas, iniciando con un diálogo sobre la migración, para después hacer el ejercicio individual de escritura de las narrativas escritas. El texto que escribieron incluía una o varias historias relacionadas con la migración y una opinión sobre la migración. Se hizo un análisis de contenido de los textos, considerando varios criterios. En este caso, se presenta el análisis de contenido de las palabras y situaciones asociadas a sentimientos y emociones presentes en los textos, tanto en la historia narrada, como en el apartado de opiniones, buscando identificar qué tanto están interesados en migrar como una posibilidad futura. Se obtuvo el asentimiento informado de todos los participantes, respetando los principios de confidencialidad, voluntariedad y no maleficencia. Se priorizó la creación de un ambiente seguro para las actividades, asegurando el bienestar emocional de las y los participantes.
Las narrativas revisadas evidencian que todas y todos los participantes tienen experiencias de migración en su familia cercana o lejana. Que casi todas las historias involucran tristeza, asociada a crecer sin un padre, que en un caso estuvo ausente seis años, o a condiciones de vida que se complejizaron ante la deportación y la anulación de visas por trabajar sin permiso con visa de turista; o ante la imposibilidad de cumplir los sueños de cambio y mejora en la calidad de vida. Enfatizan el agradecimiento a sus familias por haber tomado esa decisión que les permitió vivir con mejores condiciones materiales, al mismo tiempo que consideran una decisión que podría haber sido distinta, porque añoraron ser una familia como las demás. Las palabras que más aparecen son: incertidumbre, dolor, soledad, tristeza, también, felicidad. Algunos textos de los estudiantes de tercero narran de forma literaria, con nombres inventados, contando una historia como si no tuviera relación con ellos y ellas, tratando de generalizar lo que pasa en las familias migrantes y cómo logran enfrentar la vida. Una de las narrativas sobre la migración de su abuelo lleva a una de las participantes a plantear lo siguiente: "La historia de mi abuelo y de las demás personas me hace ver que la migración es un acto de amor y de extrema valentía, por la familia, para que tenga una vida mejor. Es doloroso porque obliga a las personas a separarse... Es injusto porque la mayoría de los migrantes no se van por gusto... arriesgan su vida... Deberíamos mirar a cada migrante con el respeto que se merece..." En la mayoría de los casos comentan cómo los familiares cercanos apoyan para que se logre superar la situación difícil. Enfatizan cómo las posibilidades familiares se pusieron en juego para resolver problemas y enfrentar la vida. Aunque en algunos casos, no se haya logrado superar las dificultades, en particular, los casos asociados a adicciones.
La percepción de la migración en casi todos los participantes es un fenómeno complejo, cercano y vinculado con emociones y sentimientos también complejos. Si bien está menos presente el deseo de migrar, valoran la migración como una posibilidad de vida. Como señalan varios de los estudios anteriores (Rivera-Heredia, Martínez-Servín & Obregón-Velasco, 2013; Martínez-Ruíz & Rivera-Heredia, 2017), las y los adolescentes de familias en donde el padre no está presente, han desarrollado formas de afrontar las condiciones adversas, lo que también se observa en algunos de los textos, quienes comentan cómo las familias logran adaptarse y sentirse bien, aunque no esté completa, sin dejar de reconocer algunas situaciones de salud. La investigación aporta a la comprensión de la situación actual de la migración y permitirá al centro educativo identificar posibles casos de estudiantes que estén interesados en dialogar de manera más cercana.
Yoné González Méndez María de Lourdes Vargas Garduño

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Daniel González LomelíGonzález-Lomelí, DanielCha-Moreno, Vilma YasmínChávez-Favela, Martha Cristina
Aula 10408 · 03:40 pm - 03:59 pm
Diseñar un instrumento de evaluación de la calidad de la docencia universitaria, desde la perspectiva del estudiante e identificar sus propiedades psicométricas, a través de un análisis factorial confirmatorio (AFC) por modelamiento de ecuaciones estructurales (MEE) (Bentler, 2006, Corral et al., 2000).
Diversos estudios han señalado las limitaciones de los instrumentos tradicionales de evaluación (sumativa) docente, como la falta de sustento teórico y la nula retroalimentación formativa (Zamora-Serrano, 2021). La evaluación formativa docente es un proceso esencial para la mejora continua de la práctica docente (Chávez-Favela, 2023) ya que los efectos de un proceso inadecuado pueden convertirse en un óbice para el aprendizaje (Reyes et al., 2020). La evaluación docente está vinculado a la calidad, la autonomía y la transformación social; representa un compromiso ético e institucional para avalar el derecho a una educación inclusiva, equitativa y de excelencia. El desempeño docente (UV, s/f) se caracteriza por la “planeación, coordinación y gestión de la enseñanza, el desarrollo de métodos de enseñanza, actividades de aprendizaje y de evaluación” (p.4). En los instrumentos de evaluación docente utilizados por diversas instituciones (Universidad Autónoma Metropolitana-UAM, Universidad Autónoma de Baja California-UABC, Universidad Autónoma de Baja California Sur-UABCS, Universidad de Veracruz-UV) se identifican las siguientes dimensiones: 1) Planificación: Conjunto de conocimientos y disposiciones de los profesores para realizar actividades relacionadas con la planeación de sus cursos (Chávez-Favela, 2023). Como la elaboración del programa, elección y organización de contenidos, objetivos de aprendizaje, planificación de actividades y definición de criterios de evaluación de estudiantes. 2) Desempeño del profesor en clase: Incluye aspectos como ambiente de aprendizaje, características del docente como expositor, dominio del contenido y competencia académica, estrategias instruccionales utilizadas y formalidad del docente (Rueda & Rodríguez, 1996). 3) Atención a estudiantes: La actitud del profesor hacia la docencia y para los estudiantes -su compromiso, empatía, entusiasmo, ética profesional- incide fuertemente en la experiencia educativa (Seivane & Brenlla, 2021). 4) Evaluación de aprendizajes generados: “Incluye algunas de las dimensiones que dan la oportunidad de evaluar los resultados o productos generados por el profesor” (Rueda & Rodríguez, 1996, p.55).
Participantes Se utilizó un tipo de muestreo No probabilístico por conveniencia con 378 estudiantes de 25 licenciaturas, a quienes se les informó el objetivo de la investigación y se les solicitó firmar la carta de consentimiento informado, de tres campi de una universidad pública del noroeste de México. La mayoría de los estudiantes cursaban segundo (63,6 %) y cuarto semestre (13,8 %). Instrumentos Los participantes respondieron el Inventario de la Calidad de la Docencia Universitaria (ICDUSON), el cual mide las dimensiones de Planificación del profesor con cuatro reactivos; Desempeño del profesor en clase con 16 preguntas; Atención a estudiantes con siete ítems; Evaluación de los aprendizajes con siete indicadores; y un índice de Evaluación global que pregunta si el desempeño del profesor(a) facilitó el aprendizaje. Las 35 preguntas son en escala tipo Likert de diez opciones de respuesta, desde 1 (total desacuerdo) hasta 10 (total acuerdo) con el fin de optimizar la sensibilidad de cada escala (Bisquerra & Pérez, 2015). El ICDUSON contiene un apartado de Retroalimentación docente sobre cambios sugeridos al profesor(a) para facilitar el aprendizaje. Procedimiento La encuesta se aplicó a través de Google Forms, los estudiantes leen y firman el consentimiento informado para posteriormente responder el ICDUSON en relación con un docente que les impartía un curso en el semestre que cursaban al momento de la aplicación, la cual duro entre 5 y 10 minutos. Análisis de datos Se realizaron análisis de frecuencia para las variables materias, licenciaturas, semestres, recomendaciones; análisis de consistencia interna por escala del ICDUSON y para el total de reactivos a través de Alpha de Cronbach; y se analizó la estructura factorial del ICDUSON a través de un AFC por MEE (Bentler, 2006; Corral-Verdugo et al., 2001).
La Figura 1 representa el modelo estructural de Desempeño Docente Universitario-DDU, resultado de un AFC por MEE, estimado por máxima verisimilitud. La variable observada Evaluación global recibe un efecto directo y positivo, de la variable latente de segundo orden Desempeño Docente Universitario, con un peso estructural igual a .84. La variable Desempeño Docente Universitario se integró por cuatro variables latentes de primer orden: Planificación del profesor (4 variables, α de .92, M = 9.11), Desempeño del profesor en clase (6 variables, α de .96, M = 9.05), Atención a estudiantes (3 ítems, α de .93, M = 9.02) y Evaluación de los aprendizajes constituidas (3 ítems, α de .85, M = 9.07). El ICDUSON con 16 ítems posee un valor de α igual a .97 (M = 9.10), lo cual significa que la escala posee consistencia interna. El modelo estructural de DDU posee índices de bondad de ajuste que muestran que el modelo posee validez práctica (IAC = .91, IFI = .91). El índice de Evaluación global posee una R2 igual a .71, lo que significa que el modelo de DDU explica 71% de la variabilidad del desempeño del profesor(a) como facilitador del aprendizaje logrado en el curso escolar. De las estrategias sugeridas al profesor(a) para mejorar su trabajo docente, destaca la estrategia de utilizar diversas formas de evaluación que faciliten el aprendizaje del estudiantado (21,17 %), seguida de mejorar el uso de los materiales de aprendizaje (12,05 %). Figura 1 Modelo de desempeño docente universitario Nota. DDU= Desempeño docente universitario; PP=Planificación del profesor; DPEC=Desempeño del profesor en clase; AE=Atención al estudiante; EA=Evaluación de los aprendizajes.
Se probó la validez de constructo del ICDUSON a través de un AFE por MEE, que mide de forma confiable y válida cuatro factores: Planificación del profesor; Desempeño del profesor en clase; Atención al estudiante; y Evaluación del aprendizaje. Se logró construir un modelo estructural de DDU, en el cual la variable manifiesta evaluación global del docente es afectada por la variable latente de segundo orden desempeño docente universitario. Por lo cual se recomienda utilizar el ICDUSON en población universitaria similar a la población de donde se extrajo la muestra de este estudio, para evaluar la calidad del desempeño del personal docente. Finalmente, las recomendaciones del estudiantado pueden retroalimentar al docente, y a los programas de formación continua, al identificar áreas de mejora del rol del docente como facilitador de los aprendizajes en el aula, durante los cursos universitarios.
González-Lomelí, Daniel Cha-Moreno, Vilma Yasmín Chávez-Favela, Martha Cristina

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Nadia VegaLilia Susana Carmona García
Aula 10306 · 03:40 pm - 03:59 pm
Ante este contexto, el presente estudio tiene como objetivo: Describir el nivel de desarrollo de las habilidades emocionales —específicamente la identificación, comprensión, expresión, afrontamiento y control de impulsividad— en estudiantes de tercer grado de primaria pertenecientes a instituciones públicas de la zona sur poniente de Ciudad Juárez, Chihuahua.
Las habilidades socioemocionales tienen lugar vital en el desarrollo del ser humano; los inicios de la educación primaria conjuntamente a los desafíos académicos necesitan fortalecer estas habilidades dado el impacto en los vínculos y formas de relacionarse. Sumado a lo anterior organizaciones internacionales y nacionales, han reconocido el entorno escolar como parte de los espacios de aprendizaje para el desarrollo emocional de las personas. Dada su relevancia se ha determinado su inclusión curricular en aras de consolidar espacios de equidad e inclusión. Las autoridades educativas mexicanas destacan que dicho eje formativo resulta esencial en la prevención de la violencia en las escuelas, el abandono escolar y otras conductas de riesgo. Respecto a la población de estudio, se ha documentado que, a partir de los siete años, los infantes no solo perciben sus propias emociones, sino que adquieren la capacidad de comprender los sentimientos ajenos, escuchar opiniones diversas, establecer vínculos de amistad y asimilar normas sociales. Asimismo, realizan actividades de manera autónoma para demostrar sus capacidades; no obstante, el reconocimiento externo de estos logros resulta determinante, ya que puede consolidar una percepción valorada de sí mismos o, por el contrario, derivar en sensaciones de fracaso. La zona sur poniente de Ciudad Juárez, Chihuahua, se distingue por un rezago en infraestructura y servicios básicos, así como por una elevada concentración de familias de bajos recursos y población flotante
Diseño. Se empleó un enfoque cuantitativo con un diseño de investigación no experimental, de alcance descriptivo y de corte transversal. La variable de estudio, habilidades emocionales, se analizó a través de cuatro dimensiones: identificación de emociones, comprensión y expresión emocional, afrontamiento y control de la impulsividad. Participantes. La muestra estuvo conformada por n=387 estudiantes (de una población total de N=432) inscritos en el tercer grado de primaria en 11 instituciones públicas de la zona surponiente de Ciudad Juárez, Chihuahua. Se aplicó un muestreo no probabilístico por conveniencia, estableciendo como criterios de inclusión la asistencia regular a clases y la pertenencia a centros escolares que no contaran con el servicio de la Unidad de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER). Instrumento. Para la recolección de datos se utilizó el instrumento de Aprendizajes Básicos para el Manejo Emocional en Niños y Adolescentes (MENA; Blancas, 2017). Esta es una escala de tipo Likert compuesta por 15 reactivos con cinco opciones de respuesta (1=Nunca hasta 5=Siempre). El instrumento evalúa las dimensiones de afrontamiento, control de impulsividad, identificación de emociones, y comprensión y expresión de emociones. Para el presente estudio, el instrumento reportó una consistencia interna satisfactoria con un coeficiente Alfa de Cronbach de 0.72. Procedimiento y Consideraciones Éticas. La recolección de datos se realizó previa autorización de la Secretaría de Educación y Deporte (Zona Norte). En cumplimiento con los principios éticos de investigación, se obtuvo el consentimiento informado de los padres de familia y el asentimiento de los alumnos, garantizando la participación voluntaria y el anonimato. Para el procesamiento de la información, se realizaron análisis estadísticos descriptivos mediante distribuciones de frecuencia y porcentajes para caracterizar los componentes de la variable.
Variables Sociodemográficas. En cuanto a la distribución por sexo de la muestra n=387, se observó una participación ligeramente mayor de niñas (54%) en comparación con los niños (46%). Respecto a la edad cronológica, la mayoría de los estudiantes se situó en los 8 años (75%), seguidos por los de 9 años (21%). Las edades de 7 años (1%), 10 años (2%) y 13 años (0.3%) representaron una minoría de la población estudiada. Habilidades Emocionales. Respecto a la variable general de habilidades emocionales, los resultados indican que el 72% de los alumnos emplea de manera ocasional sus conocimientos y destrezas para tolerar y solucionar dificultades cotidianas. Por otro lado, el 26% informó utilizarlas con mucha frecuencia, mientras que solo el 1% manifestó un uso constante y un 2% reportó no emplear dichas habilidades. El análisis pormenorizado de las categorías que integran la variable permitió identificar comportamientos diferenciados: Identificación de Emociones: Esta dimensión presentó los niveles más altos de logro, donde el 40% de los participantes afirmó identificar siempre sus emociones y el 32% casi siempre. El 25% lo hace ocasionalmente y solo un 3% presenta dificultades para reconocerlas. Comprensión y Expresión Emocional: Predominó una ejecución moderada, con un 58% de los infantes que comprende y expresa sus sentimientos solo de manera ocasional. Un 9% de la muestra reportó no lograr esta competencia nunca, mientras que solo el 6% lo hace de forma constante. Control de Impulsividad: Se observó un área de oportunidad significativa en esta dimensión; aunque el 46% refiere que en ocasiones primero piensa antes de actuar, un 29% admite perder el control con alta frecuencia. Solo el 16% de los estudiantes logra controlarse de manera habitual. Afrontamiento: Esta categoría mostró los indicadores más positivos de proactividad emocional. El 58% de los alumnos refirió que casi siempre realiza acciones para sentirse mejor y un 27% siempre lo hace, demostrando una alta tendencia hacia la recuperación emocional ante la adversidad.
A pesar de que desde el año 2022 la Secretaría de Educación Pública (SEP) incorporó el fortalecimiento de las habilidades socioemocionales como un eje curricular prioritario en la educación primaria, los hallazgos de la presente investigación revelan una brecha persistente en su implementación práctica. Los datos obtenidos convergen con lo reportado por Corzo (2020), al demostrar que siete de cada diez estudiantes de tercer grado en el sector sur poniente de Ciudad Juárez emplean sus recursos emocionales solo de manera ocasional para gestionar las dificultades de su entorno. Resulta particularmente preocupante que apenas el 1% de la muestra ha logrado consolidar estas habilidades de forma habitual. Esta evidencia sugiere que, en contextos de vulnerabilidad social, las directrices curriculares aún no se traducen en competencias adaptativas sólidas para los alumnos.
Lilia Susana Carmona García

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Luna Michel Reynaga CarrilloSahib Yussif Escobar Sosa
Aula 10406 · 03:40 pm - 03:59 pm
Comprender el Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) como una configuración relacional y corporal dinámica que se construye a lo largo del ciclo vital, identificando ciclos emocionales recurrentes y órbitas vinculares significativas mediante un análisis autoetnográfico longitudinal sistematizado con el IAESV, integrando narrativa clínica, evaluación ordinal intra-sujeto y reconstrucción temporal de eventos de alto impacto.
El Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) ha sido tradicionalmente conceptualizado dentro de los manuales diagnósticos como un cuadro caracterizado por desregulación emocional, impulsividad e inestabilidad en las relaciones interpersonales. Esta descripción, aunque clínicamente operativa, ha tendido a enfatizar déficits individuales, privilegiando una lectura intrapsíquica del fenómeno. No obstante, modelos contemporáneos han ampliado su comprensión. La Terapia Dialéctico-Conductual desarrollada por Marsha Linehan introduce la vulnerabilidad emocional en interacción con contextos invalidantes; la teoría de mentalización de Peter Fonagy y Anthony Bateman sitúa el núcleo del trastorno en dificultades relacionales vinculadas al apego; Judith Herman, desde el trauma complejo, resalta el impacto de experiencias relacionales crónicas; y la teoría polivagal de Stephen Porges aporta una lectura neurofisiológica de la regulación y la seguridad interpersonal. A pesar de estos avances, persiste una tendencia a descontextualizar el diagnóstico, cristalizando el TLP como identidad fija más que como proceso dinámico. El presente trabajo propone comprenderlo como una configuración relacional y corporal en movimiento, que emerge de la interacción entre ciclos emocionales recurrentes y órbitas vinculares significativas a lo largo del ciclo vital. Desde una perspectiva autoetnográfica clínica, se diseñó el Inventario Autoetnográfico de Experiencias Sexuales y Vinculares (IAESV), instrumento que integra análisis estructurado ordinal con narrativa reflexiva y una línea temporal ampliada de eventos de alto impacto, tanto sexuales como no sexuales. Esta propuesta metodológica busca articular rigor sistemático y profundidad subjetiva, permitiendo observar patrones longitudinales intra-sujeto y resignificaciones narrativas, situando el diagnóstico no como etiqueta estática, sino como proceso emergente en interacción relacional.
Diseño Se implementó un estudio cualitativo autoetnográfico con sistematización cuantitativa descriptiva bajo un diseño N = 1. La investigación se inscribe en una perspectiva clínico-narrativa que integra reflexividad sistemática y análisis estructurado intra-sujeto. El enfoque autoetnográfico permitió explorar la experiencia vivida desde una posición situada, mientras que la cuantificación ordinal facilitó la identificación de patrones longitudinales. Muestra La unidad de análisis estuvo conformada por 40 experiencias sexuales y vinculares significativas registradas retrospectivamente entre los 8 y 27 años. Las experiencias fueron seleccionadas por su impacto emocional, relevancia relacional o potencial reorganizador en la trayectoria vital. Instrumento Se diseñó el Inventario Autoetnográfico de Experiencias Sexuales y Vinculares (IAESV), compuesto por 20 variables organizadas en seis dimensiones: (1) contexto vital y situacional, (2) consentimiento, coerción y violencia, (3) experiencia corporal y activación fisiológica, (4) poder y dinámica vincular, (5) regulación psíquica y (6) integración subjetiva y significado posterior. Cada variable fue evaluada mediante escalas tipo Likert de 1 a 10, acompañadas de registro narrativo descriptivo y reflexivo. Esta estructura permitió articular datos ordinales con interpretación clínica contextualizada. Línea temporal ampliada Se elaboró una línea temporal integrando tanto las experiencias sexuales registradas como eventos vitales de alto impacto no sexuales (rupturas, pérdidas, crisis familiares, procesos terapéuticos y cambios contextuales). Esta integración permitió un análisis longitudinal evolutivo y un análisis transversal de constelaciones recurrentes. Análisis Se realizó estadística descriptiva ordinal intra-sujeto, identificación de patrones de covariación entre variables y análisis narrativo-clínico interpretativo. Asimismo, se identificaron puntos de inflexión evolutivos y reactivaciones traumáticas, observando reorganizaciones en los ciclos emocionales y en las órbitas vinculares a lo largo del tiempo
Resultados El análisis longitudinal permitió identificar patrones evolutivos, dinámicas recurrentes y procesos de reorganización narrativa en la trayectoria estudiada. 1. Transición evolutiva Las experiencias tempranas (8–13 años) se caracterizaron por baja previsibilidad (M = 4.25), menor percepción de agencia y mayor asimetría de poder en las dinámicas vinculares. Estas experiencias mostraron una mayor dependencia contextual y menor capacidad de anticipación emocional. En etapas posteriores se observó un incremento significativo en consentimiento (M = 8.05) y agencia (M = 6.41), lo que sugiere desarrollo progresivo de recursos reflexivos y mayor diferenciación subjetiva. No obstante, la vulnerabilidad relacional persistió, especialmente en contextos afectivos marcados por ambigüedad o idealización. 2. Regulación emocional como eje crítico La regulación emocional presentó la media más baja entre las dimensiones evaluadas (M = 4.82), incluso en experiencias con altos niveles de consentimiento. Este hallazgo indica que la desregulación no depende exclusivamente de la coerción o violencia, sino que puede activarse en contextos de vínculo significativo. Se identificó un ciclo recurrente compuesto por: alta activación fisiológica (M = 6.38), incremento de fusión relacional (M = 6.10), intensificación de la conexión emocional y, posteriormente, colapso regulatorio ante señales de ambigüedad o amenaza de abandono. Este patrón sugiere una secuencia dinámica más que eventos aislados. 3. Asimetría y fusión La asimetría de poder (M = 6.31) se asoció consistentemente con mayor fusión relacional y menor integración subjetiva. En estos casos, la identidad tendía a organizarse alrededor del vínculo, disminuyendo la capacidad de autoobservación crítica y aumentando la dependencia afectiva. 4. Relectura narrativa La significación posterior (M = 5.43) mostró alta variabilidad, evidenciando que el significado atribuido a las experiencias no fue estático. Eventos no sexuales posteriores —como rupturas, pérdidas o crisis familiares— modificaron retrospectivamente la interpretación de vivencias previas, revelando procesos de reorganización narrativa y resignificación. 5. Integración de eventos no sexuales Los picos de desregulación no se limitaron a experiencias sexuales. Rupturas vinculares y amenazas de abandono generaron activaciones fisiológicas y emocionales comparables o superiores. Esto sugiere que el núcleo del patrón identificado es predominantemente relacional y vincular, más que conductual o exclusivamente sexual, reforzando la hipótesis de una configuración dinámica centrada en órbitas afectivas significativas.
Los hallazgos permiten comprender el Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) no como un déficit intrapsíquico aislado, sino como una configuración relacional dinámica que emerge de la interacción entre ciclos emocionales y órbitas vinculares significativas a lo largo del desarrollo. La desregulación identificada no aparece como un fenómeno estático, sino como un proceso cíclico activado especialmente ante ambigüedad afectiva, asimetrías de poder o amenazas de abandono. La integración de eventos no sexuales evidenció que el núcleo del patrón no es conductual, sino vincular, reforzando la centralidad de la dimensión relacional. El IAESV demostró viabilidad metodológica para articular narrativa clínica profunda con sistematización ordinal intra-sujeto, aportando una vía rigurosa para la investigación autoetnográfica longitudinal N = 1. Esta aproximación favorece una lectura
Sahib Yussif Escobar Sosa

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Maria Elena Rivera HerediaKarla Yunuén Guzmán CarrilloFabiola González BetanzosMaria Elena Rivera Heredia
Aula 10305 · 03:40 pm - 03:59 pm
El presente estudio tuvo como objetivo evaluar los efectos de una intervención psicológica cognitivo-conductual, implementada en el programa de intervención plasmado en el texto: "Un deseo para Santi. Manual de trabajo para niños, niñas y adolescentes con enfermedad renal crónica".
La Enfermedad Renal Crónica (ERC) constituye un problema relevante de salud pública (INSP, 2019), especialmente en países en desarrollo como México, donde las limitaciones en el acceso y continuidad del tratamiento impactan de manera significativa la calidad de vida de pacientes pediátricos. Esta enfermedad cobra relevancia en estados como Michoacán (Robinson-Fuentes et al., 2025).
Participaron cinco adolescentes con diagnóstico de ERC en tratamiento de hemodiálisis con un promedio de edad de 12 años, que radican en el Estado de Michoacán en México. Se utilizó un diseño de caso único (N = 1) con mediciones pretest, postest y seguimiento. La intervención está documentada en estudios previos de Guzmán Carrillo et al. (2022a y 2022b). Se aplicaron instrumentos válidos y con adecuada fiabilidad para evaluar la calidad de vida, los recursos psicológicos individuales y las relaciones intrafamiliares (Guzmán Carrillo et al., 2022c). El análisis se centró en el Cambio Clínico Objetivo (CCO) y el Índice de Cambio Fiable (ICF), lo que permitió valorar no solo la magnitud porcentual del cambio intrasujeto, sino también su confiabilidad estadística considerando el error estándar de medida.
Los resultados mostraron que el 80% de las y los participantes presentó un CCO positivo en al menos una de las dimensiones evaluadas, particularmente en el ámbito emocional y en la adaptación social. Asimismo, varios de estos cambios alcanzaron valores de ICF ≥ 1.96, indicando que las mejorías observadas fueron clínicamente significativas y estadísticamente confiables.
Estos hallazgos subrayan la pertinencia de integrar indicadores de significancia clínica y confiabilidad del cambio en estudios con muestras pequeñas, ya que permiten una evaluación más precisa del impacto real de las intervenciones psicológicas en poblaciones vulnerables. Se recomienda incorporar el CCO y el ICF como criterios complementarios en la práctica clínica y en la investigación aplicada en salud.
Karla Yunuén Guzmán Carrillo Fabiola González Betanzos Maria Elena Rivera Heredia

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Diana Berenice Bustamante AguilarDiana Berenice Bustamante AguilarJennifer Lira MandujanoGeorgina Castillo RobertoMaría Andrea Hernández Pérez
Aula 10402 · 03:40 pm - 03:59 pm
Conocer las características y consecuencias del uso de las redes sociales en universitarios.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía explica que de los 35.3 millones de jóvenes que utilizan internet, 33.9 millones (96.1%) interactuaron en las redes sociales. Las más utilizadas son: WhatsApp, Facebook, Instagram, Messenger, YouTube y TikTok. Dentro de los beneficios que identifican los universitarios del uso de redes sociales, se encuentran: la comunicación inmediata con sus amigos y familiares, jugar en línea, subir y ver contenido de personas que siguen, hacer comentarios, ver videos, buscar información de todo tipo y realizar compras. Con respecto al horario de uso, se ha encontrado que en las noches es el momento del día donde se conectan, y se refleja un uso continuo durante todos los días de la semana, principalmente durante las clases y en la noche, en promedio revisan cada hora su celular para ver si hay algún mensaje o notificación nueva, derivado de este uso frecuente, se ha observado que el uso excesivo puede afectar la salud física y emocional, así como promover la comparación de las habilidades, su aspecto físico y estilo de vida entre los jóvenes, lo que afecta negativamente su autoestima y promovía insatisfacción corporal, sentimiento de soledad, miedo a perderse de algo (FOMO) y diálogo interno negativo. Se ha encontrado que los estudiantes en México, hacen uso de las redes sociales gran parte del día, lo que ha generado problemas en la vida de los estudiantes, específicamente perder horas de sueño y síntomas de ansiedad. El uso de redes sociales en universitarios es un fenómeno complejo del cual es importante lograr una comprensión de las características del uso de estas redes y profundizar en las consecuencias tanto positivas como negativas que experimentan. En este sentido, la metodología cualitativa permite obtener información detallada a partir del discurso de los universitarios.
Se realizó un estudio con enfoque cualitativo, la información fue recolectada mediante grupos focales y la elaboración de una encuesta individual. Se empleó un muestreo no probabilístico intencional. Se realizaron tres grupos focales con la participación de 15 universitarios por cada grupo, en total fueron 45 estudiantes que cursaban el segundo semestre de la carrera de psicología. El número de grupos focales se estableció a priori, y alcanzar la saturación se consideró irrelevante debido a la naturaleza exploratoria de la investigación. No existía ninguna relación previa entre el personal de investigación y los participantes. Criterios de inclusión de los participantes: - Ser estudiantes universitarios - Hacer uso de mínimo una red social Recopilación de datos - Cuestionario de datos sociodemográficos: preguntas enfocadas a conocer datos como su edad, carrera, semestre, sexo. - Entrevista semi estructurada que fue la guía de preguntas para los grupos focales, con el propósito de conocer el número de redes sociales en las que se mantienen activos, la red social que más usan, el uso principal que le dan a las redes sociales, la frecuencia de uso, el propósito de uso, las consecuencias que han identificado. Procedimiento Se invitó a los universitarios y universitarias a participar en los grupos focales, los que decidieron participar se les explicó en qué consistía la investigación, al aceptar su participación y firmar el consentimiento informado respondieron el cuestionario en línea de datos sociodemográficos y uso de las redes sociales. Se realizaron tres grupos focales en las instalaciones de la facultad, utilizando de apoyo las preguntas de la entrevista semiestructurada. Cada grupo se reunió una vez durante 50 minutos y se grabó cada reunión en audio. Después de los grupos focales, las grabaciones de audio se transcribieron y se codificaron en formato escrito para su análisis.
Participaron 45 estudiantes, la edad promedio de los participantes fue de 18.9 años, 26 mujeres y 19 hombres, 64.4% solo estudiaban y el 35.6% estudiaban y tenían un trabajo de medio tiempo. Dentro del discurso de los participantes, explicaban que el formato de videos cortos de TikTok, así como el algoritmo de la plataforma, generaba que se mantuvieran en esta red social más tiempo del que tenían planeado, comentaban que este sistema de recomendación de videos hace que aparezca contenido muy atractivo y relacionado a lo que les gusta, también las usan para estar en contacto con amigos que no ven diario. Dentro de las ventajas que identificaron los participantes del uso de RS se encuentran: comunicación rápida con otras personas, obtener información de cualquier lugar en todo momento, poder expresar sus ideas y opiniones, practicar idiomas, resolver dudas académicas y aprender otras habilidades. Por otro lado, en cuanto a las desventajas, han identificado que el uso de RS ha llegado a afectar la comunicación presencial con sus amigos ya que cuando se citan para hablar interactúan más con su teléfono que entre ellos, también identifican problemas en la calidad del sueño. Asimismo, comentaron que en ocasiones entrar a redes sociales donde sus contactos suben fotos o momentos de su día en ocasiones los hace sentir tristes ya que tienden a comparar su vida con la de las personas que siguen, en el caso específico de las mujeres, ellas expresaron que a veces llegan a comparar su cuerpo o forma de vestir con el de las mujeres que siguen en las RS, así mismo, algunos participantes agregaron que han llegado a comparar su habilidad para tocar algún instrumento o para pintar con el de las personas que siguen en Instagram y al percibir que no son tan hábiles como esas personas han dejado de realizar dicha actividad. Con relación a las consecuencias físicas, los participantes mencionaron que cuando usan mucho el celular les arden los ojos, tienen dolor en las muñecas y cuello.
Los universitarios identifican que el estar enterados de lo que sus contactos suben y mecanismos específicos como el algoritmo y la racha de TikTok hacen que su uso de las redes se mantenga. Consistente con otras investigaciones, el uso de las RS les ha generado consecuencias tanto positivas como negativas, ya que su contenido puede ser un factor de riesgo para el desarrollo de dismorfia corporal o algún trastorno de la alimentación, disminución de la calidad de sueño, bajo rendimiento académico. La investigación cualitativa permitió conocer las características del uso de redes sociales, sin embargo, se sugiere realizar estudios longitudinales que ayuden a evaluar el impacto de las redes y el desarrollo de conductas de riesgo y consecuencias negativas asociadas a las mismas, así como analizar el perfil de los usuarios de acuerdo a la red social que usan.
Diana Berenice Bustamante Aguilar Jennifer Lira Mandujano Georgina Castillo Roberto María Andrea Hernández Pérez

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Jimena Gamboa LópezAlma Beatriz Peña PolancoDra. Tatiana de Jesús Marrufo Cardeña
Aula 10307 · 03:40 pm - 03:59 pm
Objetivo general: Analizar la construcción de significados atribuidos al cuidado, el trabajo y la maternidad en la experiencia con la doble presencia de trabajadoras del hogar remuneradas.
El género se configura como una construcción histórica y sociocultural que asigna significados, expectativas y valoraciones diferenciadas a mujeres y hombres, organizando la vida social a partir de la simbolización de las diferencias sexuales. Este se expresa en roles que, aunque han experimentado transformaciones, continúan reproduciendo mandatos tradicionales, particularmente en torno al cuidado, la maternidad y el trabajo. En el contexto mexicano, la incorporación de las mujeres al mercado laboral ha implicado la superposición de las expectativas, generando una tensión constante entre las responsabilidades productivas y reproductivas. El trabajo, desde una perspectiva ampliada, constituye una actividad relacional que otorga sentido, identidad y pertinencia social. No obstante, al vincularse con el cuidado en su modalidad remunerada, es impactado por estereotipos de género que lo feminizan, desvalorizan y precarizan. El trabajo del hogar remunerado, al situarse en un continuo entre lo formal y lo informal, se enfrenta con altos niveles de exclusión de derechos laborales y vulnerabilidad estructural. En el contexto yucateco, esta ocupación es asociada a mujeres del interior del estado y madres, quienes enfrentan extensas jornadas, traslados prolongados, una débil protección institucional, y persistencia de relaciones de poder asimétricas en el espacio de trabajo, donde la ambigüedad relacional limita el ejercicio pleno de derechos. Desde este panorama, la noción de doble presencia suscita problemas emocionales y de salud, repercutiendo en el ánimo y calidad de relaciones interpersonales. Inclusive si se cumple con las expectativas impuestas por ambos espacios, se siguen presentando sentimientos de insuficiencia, fatiga física, ansiedad y culpa. Por ello, es necesario indagar en sus narrativas experienciales, para comprender las implicaciones presentes detrás de cada rol y el impacto que esta visión tiene en su actuar
La investigación se llevó a cabo desde un enfoque cualitativo, con un alcance descriptivo y un marco interpretativo fenomenológico. La población objetivo fueron mujeres trabajadoras del hogar remuneradas, con edades entre los 30 y 55 años, casadas, con al menos un hijo/a biológico/a, que fueran residentes de localidades aledañas a Mérida. Asimismo, debieran desarrollar esta actividad laboral en dicha ciudad, por lo menos 2 veces a la semana, desde hace al menos cinco años. La muestra del estudio se conformó por método no probabilístico, mediante un muestreo en cadena y por conveniencia. Los criterios de exclusión fueron no contar con alguno de los requisitos, haber nacido en fuera de Yucatán, y encontrarse actualmente desempleada. En total, fueron 10 mujeres quienes finalmente participaron en el estudio. La recolección de información se realizó mediante entrevistas a profundidad, apoyadas en una guía de preguntas abiertas. Las entrevistas se llevaron a cabo de manera presencial en la casa de las participantes o en sus espacios de trabajo y tuvieron una duración promedio de 120 minutos. En concordancia con los principios éticos de la investigación, previo al inicio de las sesiones se realizó la lectura del consentimiento informado, en el cual se explicitan los objetivos, las condiciones de participación y los lineamientos destinados a garantizar la confidencialidad, el anonimato y la participación voluntaria de las personas. Asimismo, se solicitó la autorización para la grabación de las entrevistas en formato de audio, con el fin de preservar la fidelidad de los discursos. De manera complementaria, como estrategia para la triangulación de información, se desarrolló un diario de campo, destinado al registro de observaciones contextuales, sesgos personales y reflexiones previas, durante y posteriores al encuentro. El análisis de información se llevó a cabo de manera artesanal, sin uso de software especializado.
El análisis de la información se organizó en 12 ejes temáticos, subdivididos en categorías y subcategorías. Para fines del presente escrito se presenta una síntesis de los resultados más relevantes de estos, procurando enfatizar los significados atribuidos al trabajo, el cuidado y la maternidad, así como su relación con la doble presencia en trabajadoras del hogar remuneradas. Desde sus historias de vida, el ingreso al trabajo se vincula a contextos de pobreza, escasas oportunidades educativas y laborales, y trayectorias familiares donde el trabajo doméstico femenino se encontraba presente. En ese sentido, el trabajo remunerado en casas particulares es, principalmente, una estrategia de supervivencia económica; sin embargo, también adquiere un sentido de autonomía, dignidad y bienestar emocional. Para varias participantes, trabajar implica generar ingresos y reafirmar una identidad de mujer responsable, constante y capaz de sostener a su familia. Resignifican el trabajo como un espacio que les permite sentirse útiles, valoradas, así como emocional y económicamente sostenidas, sin desdibujar el desgaste que conlleva. El cuidado y la maternidad ocupan un lugar central en la experiencia de la doble presencia. Las mujeres conciben el cuidado como una práctica cotidiana asociada a la protección, la atención y la responsabilidad, el cual se despliega en el ámbito familiar como, en algunos casos, en el laboral. La maternidad es narrada como fuente de sentido y obligación, lo que refuerza la prioridad del hogar, incluso frente a las exigencias del empleo. Aunque reconocen diferencias entre maternar y cuidar, en la práctica ambas experiencias se entrelazan y demandan una alta inversión física y emocional. La doble presencia se manifiesta en forma de cansancio, preocupación constante, poco tiempo de descanso y somatizaciones por estrés. Las participantes experimentan una exigencia permanente, donde el desgaste se legitima por la promesa de un futuro mejor. El compromiso atraviesa todas sus acciones, integrando de forma mecanizada el trabajo y el hogar, impulsadas por la necesidad de proveer, cumplir y no contar con alternativas suficientes. Ante esta situación, las trabajadoras desarrollan diversas estrategias de afrontamiento. Destacan la organización estructura del tiempo, apoyo de redes familiares para el cuidado de hijas e hijos internas y externas a la familia nuclear, la priorización de tareas, la búsqueda de empleos flexibles y el establecimiento de límites con empleadores. Principalmente en la relación con sus patronas es donde encuentran un apoyo externo para poder sobrellevar las exigencias de ambos espacios, esencialmente a través de una relación dialogal.
Congruente con lo enunciado por Vidal (2014) y Teixeira (2024), los resultados evidencian que la doble presencia en trabajadoras del hogar remuneradas constituye una experiencia compleja de tensiones estructurales, relacionales y afectivas. Sin embargo, para las participantes, el trabajo representa una fuente de autonomía, orgullo, estabilidad emocional y una vía fundamental para el sostenimiento familiar. Algunas relaciones laborales se construyen desde el respeto, la confianza y ciertos márgenes de apoyo, aunque estos no siempre se traducen en mejoras de las condiciones laborales, manteniéndose en el plano de lo personal. A través de estrategias como la organización del tiempo, el apoyo de redes familiares y femeninas, y la resignificación del trabajo, las trabajadoras despliegan agencia y capacidades de resistencia frente a las exigencias de la doble presencia y fungen como factores protectores para su salud mental. Se sugiere realizar estudios con hijos en edad escolar.
Alma Beatriz Peña Polanco Dra. Tatiana de Jesús Marrufo Cardeña

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Maria Fernanda ArriagaValeria Carrillo VillarinoEva Angelina Araujo JiménezLauren M. Haack
Aula 10308 · 03:40 pm - 03:59 pm
Describir la presencia y evolución de la sintomatología de TDAH en un estudio de caso único a través de su participación en el programa CLS-A-FUERTE.5
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es uno de los trastornos infantiles con mayor prevalencia a nivel mundial. Se estima que en México hay aproximadamente 33 millones de niños y adolescentes, de los cuales 1.5 millones podrían presentar dicho diagnóstico. El TDAH se caracteriza por síntomas de inatención e hiperactividad/impulsividad. La inatención incluye problemas para mantener el enfoque en tareas específicas, distracción con estímulos irrelevantes, cometer errores y olvidar objetos o cosas de la vida diaria; la hiperactividad/impulsividad se caracteriza por inquietud, movimientos del cuerpo, dificultad de jugar en silencio y hablar excesivamente. Con respecto al tratamiento del trastorno, los basados en evidencia con: medicación estimulante, y tratamiento conductual, sobre todo desde enfoques psicosociales. Esta última, es más efectiva cuando incluyen entrenamiento a padres y profesores, para mejorar las habilidades sociales y académicas. En California, EEUU, fue creado y desarrollado el Programa Colaborativo de Habilidades para la Vida (Collaborative Life Skils –CLS), como un tratamiento psicosocial para tratar problemas de atención y conducta en las escuelas, con la colaboración de los cuidadores, desde hace más de una década. Después, fue traducido, adaptado y piloteado al español en México en 2016, como CLS-FUERTE (Familias Unidas Emprendiendo Retos y Tareas para el Éxito), con resultados óptimos en el funcionamiento general de los niños participantes. En 2020 el programa fue adaptado para implementarse vía remota, debido a la situación de pandemia, como CLS-R-FUERTE. Actualmente, como programa CLS-A-FUERTE, es aplicado en diferentes ciudades de México, alargándolo a un periodo de cinco años, del 2024 al 2029. Según nuestro conocimiento, CLS-A-FUERTE es uno de los pocos programas para problemas de atención y conducta en México que incluye la participación activa tanto de la escuela como de los padres/cuidadores y niños, como una intervención basada en evidencia científica.
A la fecha, en el programa CLS-A-FUERTE participaron 61 niños entre 6 y 10 años de edad (49 hombres y 12 mujeres), pertenecientes a ocho escuelas primarias públicas de las ciudades de Los Mochis, Sinaloa y Ciudad de Puebla, Puebla, que cursaban de primero a quinto grado. Los cuidadores de los participantes incluyeron padres y abuelos, y también participaron 40 maestros de aula. El programa CLS-A-FUERTE incluye tres componentes: entrenamiento de habilidades sociales para niños, orientación a maestros y grupo para cuidadores. Las intervenciones fueron dirigidas por maestras de apoyo capacitadas y supervisadas continuamente por el equipo de investigación. Así, el presente estudio de caso corresponde a un estudio de caso único con enfoque descriptivo, se centró en una niña de 8 años, en quién se observó la presencia y evolución de síntomas de TDAH, a partir de su funcionamiento social, escolar y familiar. Los cuestionarios fueron respondidos por sus cuidadores y profesores. La evaluación se realizó en tres momentos: pre (baseline), post y seguimiento (2 meses después). Dada la naturaleza del diseño de caso único, se emplearon exclusivamente estadísticos descriptivos, los cuales son apropiados para este tipo de estudios, sin pretensión de generalización de resultados. Los instrumentos utilizados fueron: Child Symptom Inventory (CSI-4) para padres y profesores para conocer la presencia y severidad de los síntomas de TDAH (9 síntomas de Desatención y 9 Hiperactividad), y la Impairment Rating Scale (IRS) para conocer el nivel de afectación social, y académica, en una escala de 1 a 7, donde 7 es una afectación severa. También es importante mencionar que la niña, su familia y profesores participaron de manera constante en todos los componentes.
Niña de 8 años de edad que cursaba el 3er año de primaria al momento de participar programa CLS-A-FUERTE. En la primera evaluación, la madre indicó que la niña presentaba síntomas de inatención 9 síntomas de 9, como de hiperactividad 8 síntomas de 9. Mientras que la profesora de aula refirió que mostraba mayormente síntomas de inatención, presentando 8 síntomas de 9 y ningún síntoma de hiperactividad. Entre los síntomas de inatención que refirieron mamá y profesora, se encontraron: no presta mucha atención a los detalles,comete errores por descuido, tiene dificultad para prestar atención a las tareas o actividades, no parece escuchar cuando se le habla directamente, tiene dificultad para seguir las instrucciones y no termina las cosas, entre otros. Mamá señaló síntomas de hiperactividad: se mueve nerviosamente con las manos o los pies o se retuerce en el asiento, tiene dificultad para permanecer sentado cuando se le indica, habla excesivamente, tiene dificultad para esperar turno en las actividades grupales. En cuanto a la escala del 1 al 7 que evalúa el funcionamiento, la madre refirió que los síntomas de la niña afectaban en 6 diferentes áreas con puntuaciones de 3 o más (IRS=6): relación con otros niños, relación con mamá, relación con hermanos, progreso académico en la escuela, familia en general y en la necesidad general de la intervención. Mientras que maestra de aula, identificó afectación en tres áreas (IRS=3): progreso académico en la escuela y gravedad general del problema de funcionamiento y la necesidad general de tratamiento. Posterior a la participación en las sesiones semanales del programa CLS-A-FUERTE, se encontró disminución importante en los síntomas y una mejora en la funcionalidad de la niña. Tras la participación, la madre indicó puntuaciones de 0 en inatención y 0 en hiperactividad, así como 2 áreas de afectación, con una puntuación de 3 (IRS=2): progreso académico y gravedad general del problema de funcionamiento. La evaluación por parte de la maestra al término del programa mostró resultados de inatención mínima con puntuación 1 asociada a la conducta de evitar hacer trabajos que requieren concentración, una puntuación de 0 en síntomas de hiperactividad y sin afectación en funcionamiento según el IRS (IRS=0). En los cuestionarios de seguimiento, aplicados dos meses posteriores a la finalización del programa, la madre reportó persistencia en la ausencia de síntomas de inatención (INA=0) y un leve incremento en síntomas de hiperactividad (HIP=3), manifestado principalmente con inquietud motora, dificultad
Los resultados del presente estudio de caso indican que el programa CLS-A-FUERTE ha resultado efectivo en la presencia y evolución de síntomas de TDAH en una niña de 8 años de edad con sintomatología severa. Posterior a la participación en las sesiones semanales del programa, se observó una reducción importante de los síntomas de inatención e hiperactividad, así como una mejora en el funcionamiento social, familiar y escolar, de acuerdo con lo indicado por madre y maestra. En los cuestionarios de seguimiento, aplicados dos meses después del programa, se identificó la presencia de algunos síntomas, principalmente de hiperactividad en el contexto familiar; sin embargo, estos se mantuvieron considerablemente bajos en comparación con los niveles observados en la línea base y no generaron afectaciones en el funcionamiento general. En el contexto escolar, los síntomas permanecieron mínimos y estables. En conjunto, los hallazgos respaldan que el programa CLS-A-FUERTE produce efectos positivos que
Valeria Carrillo Villarino Eva Angelina Araujo Jiménez Lauren M. Haack

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Sarah Margarita Chávez-Valdez
Aula 10401 · 03:40 pm - 03:59 pm
desarrollo de una propuesta de intervención psicosocial orientada a fortalecer la convivencia equitativa, la regulación emocional y el apoyo social como mecanismos protectores frente a contextos de violencia social
La violencia intrafamiliar constituye uno de los problemas más complejos y persistentes en el ámbito de la salud pública, los derechos humanos y el bienestar psicosocial a nivel global. La Organización Mundial de la Salud ha documentado que la violencia ejercida dentro del hogar tiene consecuencias profundas y duraderas en la salud mental, el desarrollo emocional, el funcionamiento social y la reproducción intergeneracional de la violencia. Desde una perspectiva psicosocial, este fenómeno no puede entenderse únicamente como una conducta individual, sino como el resultado de procesos relacionales, normas socioculturales y condiciones estructurales que configuran la convivencia cotidiana en las familias. En América Latina, la violencia intrafamiliar se encuentra estrechamente vinculada con desigualdades históricas de género, pobreza, exclusión social y modelos tradicionales de autoridad que legitiman el control y la coerción dentro del ámbito doméstico. Diversos estudios han señalado que la normalización de estas prácticas se ve reforzada por contextos de violencia estructural y comunitaria, lo que incrementa la vulnerabilidad de las familias y limita la eficacia de las estrategias centradas exclusivamente en la atención posterior a los hechos.En el contexto mexicano, encuestas nacionales como la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) evidencian que una proporción significativa de mujeres ha experimentado algún tipo de violencia en el ámbito familiar a lo largo de su vida. No obstante, la producción científica se ha concentrado mayoritariamente en la medición de prevalencias y consecuencias, dejando en segundo plano el análisis de los procesos psicosociales familiares que anteceden, sostienen y reproducen la violencia. Particularmente en el norte de México, y de manera específica en Chihuahua y Ciudad Juárez, las dinámicas familiares se desarrollan en contextos marcados por violencia comunitaria, migración, desigualdad social y estrés crónico.
El presente trabajo corresponde a un estudio teórico-aplicado con enfoque psicosocial y preventivo. Se realizó una revisión analítica de literatura científica publicada entre 2017 y 2024 en bases de datos especializadas, incluyendo artículos empíricos, revisiones sistemáticas y documentos institucionales relevantes. La selección de la literatura se orientó a identificar modelos teóricos, factores de riesgo y protección, así como experiencias de intervención con perspectiva de familia. A partir de esta revisión, se construyó una propuesta de intervención psicosocial con perspectiva de familia, integrando aportes del enfoque sistémico, cognitivo-conductual y comunitario. La propuesta es susceptible de evaluación mediante metodologías mixtas, combinando instrumentos psicométricos validados y técnicas cualitativas como entrevistas y grupos focales. Se consideraron criterios éticos relacionados con la confidencialidad, la no revictimización y el enfoque de derechos humanos.
La propuesta de intervención se concibe desde un enfoque preventivo, psicosocial y comunitario, orientado a fortalecer la convivencia familiar como un factor protector frente a la violencia intrafamiliar, particularmente en contextos de vulnerabilidad social. Parte del supuesto de que la violencia no emerge de manera aislada, sino que se construye y reproduce a través de patrones relacionales, normas socioculturales y estrategias de afrontamiento disfuncionales que pueden ser modificadas mediante procesos sistemáticos de intervención. La intervención se estructura en módulos psicoeducativos secuenciales, diseñados para trabajar de manera integral dimensiones cognitivas, emocionales, relacionales y socioculturales de la convivencia familiar. Entre sus ejes centrales se encuentran: a) la identificación y cuestionamiento crítico de estereotipos de género y creencias normativas que legitiman el uso de la violencia como mecanismo de control; b) el fortalecimiento de la regulación emocional y el reconocimiento de emociones asociadas al estrés, la frustración y el conflicto; c) el desarrollo de habilidades de afrontamiento positivo, comunicación asertiva y resolución no violenta de conflictos; y d) la promoción de prácticas de convivencia equitativa, corresponsable y basada en el respeto mutuo. El programa contempla entre ocho y diez sesiones grupales, con una duración aproximada de 90 minutos cada una, dirigidas a madres, padres y cuidadores, con posibilidad de incluir sesiones diferenciadas o mixtas según las características del contexto. Las sesiones integran metodologías participativas, tales como dinámicas vivenciales, análisis de casos, ejercicios de autorreflexión, role playing y espacios de diálogo colectivo, con el fin de facilitar procesos de aprendizaje significativo y apropiación de herramientas prácticas para la vida cotidiana. Desde una perspectiva evaluativa, la intervención incorpora indicadores tanto cuantitativos como cualitativos para valorar su efectividad. Entre estos se incluyen la disminución de actitudes tolerantes hacia la violencia, cambios en creencias de género rígidas, mejoras en la regulación emocional y el afrontamiento del estrés, así como el fortalecimiento del apoyo social percibido y de la eficacia colectiva familiar. De manera complementaria, se propone el seguimiento cualitativo de los cambios en la dinámica de convivencia, permitiendo capturar transformaciones subjetivas y relacionales que no siempre son visibles a través de instrumentos estandarizados.
La reconfiguración de la convivencia familiar emerge como una vía estratégica y necesaria para la prevención de la violencia intrafamiliar, al desplazar el énfasis de modelos reactivos hacia enfoques preventivos que actúan sobre los procesos cotidianos de interacción, comunicación y ejercicio del poder dentro de la familia. Intervenir en estos procesos permite no solo reducir la probabilidad de manifestaciones violentas, sino también promover relaciones más equitativas, saludables y sostenibles en el tiempo. Desde una perspectiva psicosocial, los hallazgos teóricos y la propuesta desarrollada en este trabajo evidencian que la violencia intrafamiliar se encuentra profundamente anclada en factores relacionales, emocionales y socioculturales que requieren abordajes integrales y contextualizados. La incorporación de la perspectiva de familia permite comprender la complejidad del fenómeno y diseñar intervenciones que reconozcan tanto los factores de riesgo como los recursos y fortalezas presentes en las familias. Este enfoque adquiere particular relevancia en contextos como Chihuahua y Ciudad

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Diana Paulette Corro RodriguezContreras Lira Lizeth AnahíSampieri Peralta Maria FernandaReyes Dominguez Genoveva Genyen
Aula 10405 · 03:40 pm - 03:59 pm
Analizar la relación entre el estrés académico y la autoeficacia percibida, y comparar sus niveles en estudiantes de segundo y octavo semestre de Ingeniería, explorando variables vinculadas al ambiente familiar.
El estrés académico es una problemática frecuente en la población universitaria, especialmente en carreras de alta exigencia como las Ingenierías, donde la carga académica, la complejidad de los contenidos y la presión por el rendimiento suelen ser elevadas. Se define como una respuesta psicofisiológica que surge cuando el estudiante percibe que las demandas del entorno académico superan sus recursos personales para afrontarlas. Esta condición puede manifestarse mediante síntomas físicos, emocionales y cognitivos, tales como fatiga, alteraciones del sueño, ansiedad, irritabilidad, desmotivación y dificultades de concentración, lo cual impacta negativamente en el bienestar emocional, el desempeño académico y la salud física y mental de los estudiantes universitarios. Ante este contexto, la autoeficacia percibida se reconoce como una variable psicológica clave para comprender la manera en que los estudiantes afrontan el estrés académico. La autoeficacia se refiere a la creencia sobre la propia capacidad para organizar y ejecutar las acciones necesarias para manejar situaciones específicas. En el ámbito académico, niveles elevados de autoeficacia se han relacionado con mayor motivación, persistencia, autorregulación del aprendizaje y uso de estrategias de afrontamiento adaptativas, favoreciendo una mejor gestión del estrés y un mayor bienestar psicológico. Aunque el estrés académico y la autoeficacia percibida han sido estudiados de forma independiente, son limitadas las investigaciones que analizan de manera conjunta su relación en estudiantes universitarios de Ingeniería en el contexto mexicano, particularmente en el estado de Veracruz. Asimismo, existe escasa evidencia que compare las experiencias de estudiantes de semestres iniciales y avanzados, quienes enfrentan retos distintos a lo largo de su trayectoria formativa. En este sentido, resulta pertinente considerar variables contextuales como el ambiente y las relaciones familiares, debido a su posible función como factores de apoyo o amortiguadores del estrés académico. Esto aportará evidencia relevante para comprender el bienestar estudiantil en carreras técnicas y científicas universitarias contemporáneas.
Participaron 85 estudiantes de segundo y octavo semestre de las licenciaturas en Ingeniería en Sistemas, Industrial, Mecatrónica y Petrolera de una universidad privada en Veracruz. La muestra fue no probabilística por conveniencia, integrada por quienes aceptaron participar voluntariamente mediante consentimiento informado. Se excluyeron alumnos no regulares y se eliminaron cuestionarios incompletos o sin aceptación del consentimiento dando por perdidos 23 respuestas y analizando el total de 62 participantes. Se aplicó el Inventario SISCO del Estrés Académico (Barraza), instrumento autoadministrado de 31 ítems tipo Likert, con consistencia interna reportada superior a .80. Para evaluar la autoeficacia se utilizó la Escala de Autoeficacia Percibida Específica para el Contexto Académico (EAPESA), compuesta por 10 ítems tipo Likert, con coeficientes de confiabilidad reportados de .91 en población universitaria. Asimismo, se incorporó un cuestionario estructurado, Cuestionario Personal para los alumnos (ESO) para explorar variables relacionadas con el ambiente y las relaciones familiares. La aplicación se realizó de manera colectiva en aulas universitarias. Los datos fueron capturados por Excel y Jamovi. Se elaboraron tablas descriptivas y gráficas para organizar la información; se calcularon estadísticos descriptivos, se realizaron pruebas de normalidad y pruebas t para muestras independientes con el fin de comparar grupos por semestre y para mostrar la relación entre el estrés académico y la autoeficacia se utilizaron pruebas de correlación. Estos procedimientos permiten presentar los resultados de manera clara y coherente con los objetivos del estudio.
Los resultados obtenidos permiten describir el comportamiento del estrés académico y la autoeficacia percibida en estudiantes universitarios de segundo y octavo semestre, así como analizar la relación entre ambas variables, dando respuesta a las preguntas de investigación y a los objetivos planteados. En relación con el estrés académico los estudiantes de segundo semestre (n= 27) presentaron una media de 74.8 puntos (DE= 19.40), correspondiente a un nivel moderado de estrés mientras que los estudiantes octavos semestre (n= 35) obtuvieron una media superior de 86.30 )DE= 16.70), Indicando niveles moderados altos. En la muestra total (N= 62), la media fue de 81.30 y la mediana de 84 lo que refleja que la mayoría de los participantes experimentan niveles moderados a elevados de estrés académico. Las pruebas de normalidad mostraron valores no significativos (p > .05), lo que indica una distribución aproximadamente normal de los datos. La comparación entre grupos mediante la prueba t para muestras independientes reveló diferencias significativas en los niveles de estrés académico según el semestre cursado, t(60) = -2.50, p = .015, evidenciando que los estudiantes de octavo semestre presentan mayores niveles de estrés que los de segundo semestre. Respecto a la autoeficacia percibida, los estudiantes de segundo semestre (n= 39) obtuvieron una media de 2.80 (DE =0.70), mientras que los de octavo semestre (n= 46) presentaron una media ligeramente mayor de 2.90 (DE= 0.74), lo que indica niveles moderados de autoeficacia académica en ambos semestres. La dispersión de los puntajes sugiere una variabilidad individual considerable, aunque con una tendencia ligeramente superior en los estudiantes de semestres avanzados. En cuanto a la relación entre el estrés académico y la autoeficacia, se observó una tendencia negativa en los estudiantes de segundo semestre, indicando que a mayores niveles de estrés se asocian menores niveles de autoeficacia. En contraste, en los estudiantes de octavo semestre se identificó una ligera tendencia positiva, lo que sugiere una mayor capacidad de afrontamiento ante las demandas académicas. Finalmente, aunque se identificaron estructuras familiares predominantemente nucleares y relaciones parentales mayoritariamente positivas, estos factores no eliminaron la presencia de niveles elevados de estrés académico, especialmente en semestres avanzados, lo que sugiere que las exigencias académicas influyen significativamente en el bienestar psicológico del estudiante y no la familia en ellos.
En conclusión, los hallazgos nos permiten cumplir el objetivo de analizar la relación entre el estrés académico y autoeficacia percibida por los estudiantes, así como comparar sus niveles según sean de segundo u octavo semestre. Se identificó que los alumnos de octavo semestre presentan niveles significativamente más altos de estrés académico que los de segundo semestre, evidenciando un incremento de las demandas académicas en etapas avanzadas de la formación profesional. En cuanto a la autoeficacia, ambos grupos mostraron niveles moderados, pero con una tendencia superior en los estudiantes de octavo semestre. La relación entre variables mostró una tendencia negativa en segundo semestre y ligeramente positiva en octavo, lo que sugiere que la experiencia en el desarrollo académico podría favorecer con mayores recursos de afrontamiento. Y aunque predominan estructuras familiares nucleares y relaciones positivas, estos factores no reducen de manera significativa el estrés en semestres avanzados, destacando la influencia central de
Contreras Lira Lizeth Anahí Sampieri Peralta Maria Fernanda Reyes Dominguez Genoveva Genyen

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Andrea Michelle Aceves HernándezRoberto Oropeza Tena
Aula 10403 · 03:40 pm - 03:59 pm
El presente trabajo tiene como objetivo explorar las dificultades asociadas a la formación musical a partir de mesas de diálogo con estudiantes de música. Este estudio forma parte de una investigación doctoral más amplia y busca aportar una comprensión situada que contribuya a la reflexión crítica sobre las condiciones de formación y el bienestar psicológico en contextos educativos musicales.
La formación musical se desarrolla en contextos caracterizados por altas demandas académicas, evaluativas y de desempeño, que distinguen a quienes estudian música de otras trayectorias educativas (Bernhard, 2005; Demirbatir, 2015; Lehrer et al., 1990; Sternbach, 2008). La exposición constante a la evaluación pública, las extensas horas de práctica individual y los entornos altamente competitivos configuran experiencias formativas que pueden generar malestar psicológico y tensiones emocionales sostenidas a lo largo de la carrera. Diversas investigaciones han documentado la presencia de problemáticas como la ansiedad, la autoexigencia y el temor al error en estudiantes de música, las cuales afectan tanto su bienestar como su relación con la práctica musical (Kenny y Ackermann, 2009; Patston y Loughlan, 2014). Si bien estos fenómenos han sido ampliamente abordados desde enfoques centrados en variables individuales, existe una menor atención a la comprensión contextual y colectiva de las dificultades que emergen en la dedicación a la música. En particular, resulta relevante explorar cómo las propias personas estudiantes de música, nombran, significan y comparten sus experiencias en relación con las exigencias formativas, los vínculos pedagógicos y las condiciones institucionales en las que se desarrolla su formación. Desde la psicología comunitaria, se reconoce la importancia de generar espacios de diálogo que favorezcan la reflexión compartida, el reconocimiento mutuo y la construcción colectiva de significados, no solo como estrategia de investigación, sino también como forma de apoyo y fortalecimiento del tejido comunitario (Montero y Sonn, 2009). En este sentido, las mesas de diálogo se conciben como dispositivos relacionales que permiten visibilizar experiencias frecuentemente vividas de manera individual y silenciosa, promoviendo procesos de validación, pensamiento crítico y cuidado colectivo.
Se realizó un estudio cualitativo de carácter exploratorio, con orientación comunitaria y enfoque situado. Con el objetivo de comprender las dificultades asociadas a la formación musical desde las experiencias vividas de la población, se llevaron a cabo dos mesas de diálogo con estudiantes de Licenciatura y personas profesionales de la música. Las mesas de diálogo se concibieron como dispositivos colectivos de intercambio reflexivo que privilegian la horizontalidad, la escucha mutua y la co-construcción de significados, más que la obtención dirigida de información (Montero, 2004). La investigadora asumió un rol de facilitadora, generando condiciones de respeto y seguridad, sin imponer categorías analíticas previas ni dirigir de manera rígida la conversación (Freire, 1970). La convocatoria se realizó mediante un cartel virtual difundido en redes sociales y grupos universitarios de la ciudad de Morelia. Las mesas se llevaron a cabo de manera presencial en un espacio público y fueron audio-grabadas con el consentimiento informado de los/as participantes. Cada sesión tuvo una duración aproximada de una hora con cuarenta y cinco minutos y siguió un formato semiestructurado, con preguntas guía orientadas a favorecer la reflexión colectiva, manteniendo la apertura para que las personas participantes compartieran libremente experiencias, percepciones y propuestas relacionadas con su formación musical y bienestar emocional. La primera mesa estuvo conformada por siete participantes, todos hombres, con edades entre 23 y 34 años; la segunda por cuatro participantes, dos mujeres, una persona no binaria y un hombre, con edades entre 23 y 32 años. En ambos casos, las personas participantes provenían de diversas trayectorias instrumentales y niveles de avance académico. El análisis de la información se realizó mediante un análisis temático, identificando patrones recurrentes en los relatos y en las interacciones grupales. Las categorías se construyeron considerando la frecuencia, relevancia y carga emocional de los temas emergentes.
El análisis de la información obtenida a partir de las dos mesas de diálogo permitió identificar temas emergentes que dan cuenta de dimensiones centrales de las dificultades asociadas a la formación musical, las cuales se construyen de manera relacional y situada. A pesar de las diferencias en composición y dinámicas entre ambas mesas, se observaron convergencias relevantes en torno a la experiencia del malestar emocional, así como particularidades vinculadas al género, la trayectoria y el contexto institucional. Un primer eje transversal fue la búsqueda de reconocimiento, descrita como un elemento central en la construcción de la identidad musical. En la primera mesa, el reconocimiento apareció asociado a la validación académica, social y digital, así como a procesos de resignificación del éxito a lo largo del tiempo. Las personas participantes señalaron cómo la comparación constante, la competencia y la lógica de los “likes” o estadísticas influyen en la autovalía y el bienestar emocional. En la segunda mesa, este tema se vinculó estrechamente con la exigencia y autoexigencia, destacándose la internalización de metas impuestas, el síndrome del impostor y la dificultad para reconocer los propios logros, así como para validar el trabajo de otras personas dentro del gremio. Un segundo eje compartido fue la influencia del contexto social e institucional, particularmente la precariedad estructural del trabajo musical. En ambas mesas se problematizó la inestabilidad económica, la falta de reconocimiento de la música como trabajo digno y la presencia de discursos meritocráticos que responsabilizan individualmente del éxito o fracaso. En la segunda mesa emergieron además reflexiones sobre el privilegio, el elitismo en el acceso a la formación musical y las violencias de género, señalando que las exigencias y obstáculos no se experimentan de manera homogénea, sino diferenciada según el género y la trayectoria. Finalmente, en ambas mesas surgieron vías de acción orientadas al cuidado del bienestar emocional, destacando la importancia de la comunidad, el diálogo y el apoyo mutuo como formas de resistencia frente a la individualización del malestar. Las personas participantes identificaron el valor de generar espacios colectivos para cuestionar creencias normalizadas, reconocer metas alcanzadas y resignificar el sentido de la práctica musical. En conjunto, estos resultados permitieron comprender las dificultades no solo como experiencias individuales, sino como procesos relacionales y contextuales.
Los resultados evidencian que las dificultades asociadas a la formación musical se configuran en relación con condiciones sociales, institucionales y culturales, más que como problemáticas exclusivamente individuales. Las mesas de diálogo permitieron visibilizar cómo la exigencia, la búsqueda de reconocimiento, la precariedad laboral y las dinámicas de competencia influyen en el bienestar emocional de las personas que estudian música, de manera diferenciada según trayectorias y género. Asimismo, estos espacios funcionaron como dispositivos de apoyo comunitario, al favorecer la validación de experiencias, la reflexión compartida y el cuestionamiento crítico de creencias normalizadas dentro del gremio musical. En conjunto, los hallazgos subrayan la importancia de promover estrategias psicológicas y educativas sensibles al contexto, que incorporen enfoques comunitarios y situados para el cuidado del bienestar en contextos artísticos de alta demanda.
Roberto Oropeza Tena

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Sinuhé Estrada CarmonaGabriela Isabel Pérez ArandaMiguel Ángel Tuz SierraLiliana García Reyes
Aula 10404 · 03:40 pm - 03:59 pm
Este estudio examinó la relación entre las actitudes hacia la diversidad sexual y las variables sociodemográficas —edad, género y religiosidad— en el sureste de México.
La orientación sexual, incluyendo a las identidades gay, lesbiana y bisexual (GLB), continúa siendo un tema central en los debates contemporáneos sobre diversidad y derechos humanos. Aunque el reconocimiento legal y social de las personas LGBTQ+ ha avanzado globalmente, las actitudes públicas siguen variando según contextos culturales, políticos y demográficos. En México, y particularmente en la región sureste, estas actitudes reflejan tensiones entre valores tradicionales de raíz católica y procesos de modernización social. Pese a reformas importantes, como la legalización nacional del matrimonio igualitario en 2022, persisten altos niveles de discriminación y violencia. La ENDISEG (INEGI, 2022) reporta que el 28,1% de las personas LGBTQ+ experimentó discriminación en el último año, y más de 500 crímenes de odio fueron documentados entre 2015 y 2022. La situación es especialmente grave para jóvenes LGBTQ+, quienes presentan altas tasas de acoso escolar, con impactos significativos en salud mental y desempeño académico. En el sureste mexicano —incluyendo Campeche, Yucatán y Quintana Roo— la influencia del catolicismo sigue siendo determinante: más del 70% de la población se identifica como católica. Esta religiosidad, junto con el conservadurismo cultural, se asocia con actitudes más negativas hacia la diversidad sexual. En contraste, las generaciones jóvenes muestran mayor aceptación, señalando un cambio intergeneracional coincidente con tendencias globales. La discriminación también genera costes económicos. Estudios internacionales estiman pérdidas de hasta 1% del PIB en países con escasa protección de derechos LGBTQ+, debido a menor productividad, barreras educativas y desigualdades en salud. En México, estas dinámicas se reflejan en mayores tasas de desempleo y subempleo dentro de la población LGBTQ+. En regiones dependientes del turismo, como el sureste, la inclusión laboral puede ofrecer beneficios económicos y fortalecer la competitividad. Promover la inclusión LGBTQ+ constituye un imperativo social, económico y de derechos humanos.
Se realizó un estudio cuantitativo con alcance correlacional en la ciudad de San Francisco de Campeche, situada en el sureste de México. Se obtuvo una muestra no probabilística, compuesta por 557 hombres y 564 mujeres, con edades que iban de 12 a 67 años. La edad media era de 30 años, mientras que la edad media era de 28 años. Consideraciones éticas En cumplimiento de las directrices éticas, todos los participantes leyeron y firmaron un aviso de privacidad y un formulario de consentimiento informado. Además, el estudio fue supervisado y avalado por el Cuerpo Académico de Desarrollo Humano de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Campeche, México. Los datos se recopilaron utilizando el Inventario de Actitudes hacia la Diversidad Sexual desarrollado por Álvarez-Gayou y Millán (Machuca, 2021). El instrumento consta de 18 ítems que evalúan las actitudes hacia diversas orientaciones sexuales (gay, lesbiana y bisexual). Está estructurado en tres índices: IGAR (Índice General de Aceptación–Rechazo), IRA-VC (Índice de Aceptación–Rechazo cuando el bono está cerrado) y IRA-VL (Índice de Aceptación–Rechazo cuando el bono está a distancia). Los ítems se valoran en una escala tipo Likert que va de 0 a 4, donde puntuaciones más altas indican actitudes desfavorables o rechazadoras, mientras que las puntuaciones bajas reflejan actitudes favorables o aceptantes. Además, se incluyeron preguntas sobre género, religiosidad (medida en una escala del 1 al 10) y edad. La edad se clasificó en cuatro grupos: adolescencia (12–19 años), juventud adulta (20–29 años), adultez avanzada (30–39 años) y adultez media (40–69 años). En esta aplicación, el inventario demostró una alta consistencia interna, alcanzando un coeficiente de fiabilidad de 0,974 (alfa de Cronbach). Se realizaron análisis estadísticos utilizando el software Jamovi (v.2.6.26). Estos análisis incluyeron comparaciones basadas en género, edad y nivel de religiosidad.
Los resultados mostraron diferencias significativas de género, con las mujeres expresando actitudes más favorables que los hombres en todos los índices (p < 0,001). Las diferencias de edad también fueron significativas: adolescentes y adultos jóvenes reportaron mayor aceptación, mientras que los adultos de mediana edad mostraron posiciones menos favorables (tests χ², p < 0,001). Los análisis de correlación revelaron que el aumento de la edad y la mayor religiosidad se asociaron negativamente con la aceptación de la diversidad sexual (r ≈ –0,23 y r ≈ –0,26, respectivamente). Los modelos de regresión confirmaron la edad, el género y la religiosidad como predictores significativos de actitudes (R² ≈ 0,10).
Este estudio ofrece importantes perspectivas sobre cómo la edad, el género y la religiosidad influyen en las actitudes hacia la diversidad sexual en el sureste de México. Los hallazgos demuestran que las generaciones más jóvenes y las mujeres suelen ser más tolerantes con las personas LGBTQ+, mientras que los adultos mayores y los participantes más religiosos tienden a tener opiniones menos favorables. Estos patrones se alinean con la evidencia internacional, subrayando el papel de factores culturales, religiosos y generacionales en la formación de las actitudes hacia la orientación sexual. Los resultados ponen de manifiesto la persistencia de creencias heteronormativas tradicionales entre grupos demográficos específicos, sugiriendo que, a pesar de los avances globales y nacionales en los derechos LGBTQ+, la resistencia sigue arraigada en ciertos sectores de la sociedad mexicana. Esto tiene profundas implicaciones para la salud mental, la inclusión social y la calidad de vida de las minorías sexuales.
Gabriela Isabel Pérez Aranda Miguel Ángel Tuz Sierra Liliana García Reyes

Edificio 9 (E9)
Hermes Millán Redin
9108 (Sala de Juicios Orales) · 03:45 pm - 04:25 pm
La obra reúne articulas éditose inédito de 20 años de investigación y actividad academica en el tema de las adicciones. De contraportada: “Hermes dialoga con los grandes maestros del psicoanálisis y de otras disciplinas afines, Freud, Lacan, Klein, Bleger, Bion, Morín, Olievenstein, son sus interlocutores, no importa ya la orientación, no se trata de comulgar con ninguna abadía, nos invita abrir todas las puertas, especialmente la de aquellos clásicos, que en algún momento han cruzado los senderos de su investigación. Por obvio que parezca, abrirse a la historia de su disciplina no es lo que hoy predomina en nuestras escuelas de psicoanálisis, Hermes no sólo da muestras de ello, sino que es un intérprete ejemplar de esta práctica de construcción teórica, que su narrativa pone al descubierto.” Dr. José Bruno Bulacio, Psicoanalista.

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Valeria Loreley Pérez DelgadoWendy Mariana González LoraTatiana Marrufo Cardeña
Aula 10404 · 04:00 pm - 04:19 pm
Explorar los significados que mujeres, creadoras de contenidos sexual digital en la plataforma OnlyFans, atribuyen a su cuerpo antes y después de su incorporación a la plataforma y la forma en la que inciden en sus experiencias dentro y fuera de ésta.
En México las mujeres se enfrentan a contextos laborales marcados por la precariedad y desigualdad de género, lo que puede llevarlas a buscar distintas alternativas para generar ingresos económicos adicionales, como lo puede ser el trabajo sexual digitalizado. Actualmente, el trabajo a través de plataformas digitales, como OnlyFans [OF], se ha convertido en una alternativa laboral para las mujeres mexicanas. En esta modalidad, el cuerpo ocupa un lugar central, ya que es utilizado como una forma de expresión, exposición y validación. Crear contenido sexual digital implica una relación directa con el cuerpo y con la mirada de otros. La dinámica con los suscriptores suele darse a través de mensajes, reacciones (likes) y valoraciones económicas. Esta interacción puede influir en la manera en la que las creadoras construyen su identidad, autoestima y relación con la sexualidad. En estas experiencias suelen experimentar procesos ambivalentes. Por un lado, la posibilidad de decidir sobre su imagen y gestionar su propio trabajo, puede favorecer el incremento en sentimientos de autonomía, libertad, control y positividad corporal. Por otro lado, la exposición constante, la hipersexualización y el estigma social pueden llegar a generar dificultades en distintas esferas de la vida, como la familiar, sexoafectiva y social, así como incomodidad y cuestionamientos sobre el valor corporal y personal. En OF, el cuerpo de las mujeres deja de ser únicamente una vivencia propia e íntima para convertirse en elemento expuesto, evaluado y consumido dentro de un mercado digital. Es importante mencionar que OF es una plataforma relativamente nueva y que ha sido investigada de manera limitada tanto en México como en Mérida, Yucatán. Esta ausencia es aún más evidente en investigaciones centradas en cómo las mujeres resignifican su cuerpo a partir de su participación en el trabajo sexual digital.
La investigación se desarrolló bajo un enfoque cualitativo, con alcance exploratorio y con un marco interpretativo fenomenológico. La población objetivo fue mujeres mayores de 18 años, creadoras de contenido sexual digital en la plataforma OnlyFans, desde hace al menos seis meses continuos, que sean| residentes de la ciudad de Mérida, Yucatán. Para la identificación de participantes se recurrió a un muestreo no probabilístico, empleando la técnica de muestreo por redes, lo que permitió el acceso a participantes a partir de la referencia de otras conocidas. En total, participaron 10 creadoras de contenido de OF. Para la recolección de información se utilizó como técnica principal la entrevista a profundidad semiestructurada. Para garantizar el abordaje de las temáticas centrales y favorecer la orientación del diálogo con las participantes, se elaboró un guion de preguntas. Las entrevistas fueron realizadas individualmente, en espacios y horarios ajustados a la disponibilidad de las participantes. La duración promedio de éstas fue de 140 minutos. Como estrategia de triangulación de información, complementariamente se elaboró un diario de campo, en el cual, se registraron observaciones, sentires y conjeturas derivadas de la experiencia de cada encuentro con las participantes. En cumplimiento de los criterios éticos de la actividad investigativa en la profesión, desde el primer contacto se brindó a las participantes información clara sobre los objetivos de la investigación y las condiciones de su participación. Asimismo, previo a la entrevista, se entregó un consentimiento informado en donde se reiteró esta información, se expusieron las estrategias para garantizar la confidencialidad y anonimato y se hizo constatar la voluntariedad de su participación y la autorización para grabar la entrevista en formato de audio. Finalmente, la información se analizó sin usar programas especiales. Para organizarlas, se acomodó en ejes temáticos, categorías y subcategorías.
Para fines de la presente convocatoria se presenta una síntesis de los hallazgos generales a partir de las narrativas. Las participantes describen trayectorias de vida marcadas por vivencias que han resultado significativas para la forma en la que construyen su relación con su autoconcepto, sexualidad y cuerpo. Se identifican antecedentes de agresiones sexuales a edades tempranas, así como experiencias de violencia en relaciones de pareja. Estos sucesos se describen como momentos que transformaron la percepción de sí mismas, su forma de vincularse con los otros y la manera en que entienden hoy su corporalidad, es decir, dejaron huellas importantes en su manera de habitar el cuerpo. Su ingreso a OF aparece principalmente vinculado a la necesidad y urgencia económica. Las participantes mencionaron que antes de abrir su cuenta de OF ya compartían fotografías de su cuerpo en redes sociales, por lo que su incorporación a este medio digital representó una forma de monetizar algo que previamente circulaba sin remuneración. Pese a reconocer el impacto económico, las participantes no se proyectan a futuro dentro de la plataforma. Previo a OF, la relación con su cuerpo fue diversa. Algunas narran etapas de rechazo, violencia, placer, cambios y descubrimientos. Otras describen haber tenido mayor seguridad corporal. Sin embargo, en todos los casos, el cuerpo aparece como algo que ha sido observado, evaluado y comparado constantemente. Dentro de la plataforma, la experiencia corporal es diversa. Algunas expresan que al momento de grabar contenido no sienten placer, pues lo realizan como una actuación dirigida al consumo. Otras refieren experimentar excitación y disfrute, señalando que el espacio les permitió explorar su cuerpo y decidir qué tipo de contenido mostrar. El vínculo con los suscriptores se describió como distante. Mencionan que incluso llegan a ignorar sus mensajes; no obstante, se mantienen atentas a las peticiones que estos realizan, con el fin de garantizar su suscripción dentro de la plataforma. Dichas solicitudes suelen centrarse en aspectos corporales, lo que en algunos casos las lleva a realizar conductas de riesgo físico y alimentario, como intentar modificar su cuerpo, restringir su alimentación o incrementar el ejercicio para cumplir con lo que consideran consumible. Por último, después de permanecer un tiempo en la plataforma, el cuerpo comienza a adquirir un significado ligado directamente a la subsistencia. Es percibido como un recurso que, si se pierde, podría afectar su estabilidad económica, metas y la continuidad de su día a día.
Para fines de la presente convocatoria se presenta una síntesis de los hallazgos generales a partir de las narrativas. Las participantes describen trayectorias de vida marcadas por vivencias que han resultado significativas para la forma en la que construyen su relación con su autoconcepto, sexualidad y cuerpo. Se identifican antecedentes de agresiones sexuales a edades tempranas, así como experiencias de violencia en relaciones de pareja. Estos sucesos se describen como momentos que transformaron la percepción de sí mismas, su forma de vincularse con los otros y la manera en que entienden hoy su corporalidad, es decir, dejaron huellas importantes en su manera de habitar el cuerpo. Su ingreso a OF aparece principalmente vinculado a la necesidad y urgencia económica. Las participantes mencionaron que antes de abrir su cuenta de OF ya compartían fotografías de su cuerpo en redes sociales, por lo que su incorporación a este medio digital representó una
Wendy Mariana González Lora Tatiana Marrufo Cardeña

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
Laisa Itzel González TreviñoVerónica Alexandra Molina Coloma
Aula 10408 · 04:00 pm - 04:19 pm
Medir el efecto de una intervención terapéutica Cognitivo Conductual con elementos de la terapia de aceptación y compromiso (ACT) para superar los síntomas y pensamientos característicos de la ansiedad social.
Los estudios de caso único tipo AB forman parte de los diseños experimentales utilizados en investigación clínica y conductual para evaluar el efecto de una intervención en un solo participante. En la fase A el objetivo es establecer un patrón estable y permitir comparaciones posteriores. La fase B introduce el tratamiento para observar cambios que puedan atribuirse a la intervención. Los trastornos de ansiedad provocan malestar significativo. La ansiedad es una reacción emocional normal ante amenazas. Cuando las reacciones se vuelven generalizadas y perturbadoras, indica ansiedad patológica. En el 2023, los trastornos de ansiedad se catalogaron como el problema de salud mental más frecuente. El modelo de ansiedad social de Clark y Beck explica que esta aparece de la interpretación distorsionada y catastrófica sobre los eventos sociales. La persona centra su atención en sus propias sensaciones de ansiedad y recurre a conductas de seguridad que terminan con resultados contraproducentes. Aunado a esto, el procesamiento negativo post evento, refuerza la creencia de ser socialmente inepto. La pandemia de COVID-19 tras aspectos como el miedo a la muerte, a la pérdida, dificultades económicas y el distanciamiento social provocaron un aumento de estrés, ansiedad, depresión, irritabilidad, etcétera. Esto afectó más intensamente a quienes experimentaron aislamiento estricto. Sin intervención adecuada, evolucionó a algunos trastornos de la salud mental crónicos. Los objetivos de tratamiento que plantean Clark y Beck para fobia social se alcanzan mediante reestructuración cognitiva y exposición. Dentro de ACT, Díaz & Chamba sugieren la aceptación psicológica como alternativa a evitar experiencias desagradables, usando desesperanza creativa. Se busca una nueva manera de relacionarse con pensamientos y emociones, diferenciando el “yo como contexto” del contenido interno.
La paciente M.A., una estudiante de psicología, mexicana de 19 años es soltera, sin hijos. Pertenece a un nivel socioeconómico medio. Su mayor motivación para el cambio es incrementar su rendimiento académico y pertenecer a grupos que compartan su gusto por el K-POP. Se realizó un estudio de caso único tipo AB, realizando la evaluación pretest de Inventario de Depresión de Beck-II (BDI-II), SCL-90-R, ISRA, Test de Creencias Irracionales de Ellis y SCID-II antes de la aplicación de la intervención y postest tras cumplir con objetivos terapéuticos y concluir el total de sesiones. Se dio lugar al documento de consentimiento informado que manifiesta la decisión voluntaria de la usuaria a participar, así mismo este texto contiene información en la cual acepta que su información sea utilizada con fines académicos y de investigación. A partir de la evaluación inicial compuesta por la aplicación de pruebas y entrevista, se obtuvo presencia de criterios diagnósticos para sugerir Trastorno de ansiedad social (300.23) de acuerdo con el Manual Diagnóstico de Los Trastornos Mentales (APA, 2014): Se encontraba la presencia de ansiedad intensa ante situaciones sociales, puesto que simple idea de presentarse ante estos le genera sintomatología fisiológica, así mismo manifestaba temor a mostrar la sintomatología de ansiedad y que sea evaluada negativamente por esta razón, ella consideraba que cuando sus compañeros, amigos o familiares la vieran nerviosa, la evaluarían negativamente y le considerarían incapaz de enfrentarse a situaciones sociales. Se implementó un tratamiento cognitivo-conductual con elementos de ACT que se demoró 18 sesiones, incluyendo las correspondientes a la evaluación inicial, este proceso se llevó a cabo de manera semanal, con una duración aproximada de 60 minutos por cada una de ellas. Las técnicas seleccionadas fueron en su mayoría recopiladas de Vargas & Ferrero (2021), Clark y Beck (2012) y Hayes (2013).
Se midió el cambio porcentual cual lo sugieren Parker et. al (2011), para la medición del efecto en terapias cognitivo-conductuales, utilizándose por cada una de las pruebas aplicadas durante el proceso de pretest que implicaba la evaluación de las pruebas BDI-II, SCL-90-R, ISRA, Test de Creencias de Ellis y SCID-II obteniendo los siguientes hallazgos. En el Inventario de Depresión de Beck-II (BDI-II) el cambio representa una disminución porcentual del –37.5%. lo cual sugiere una mejoría clínica relevante, especialmente considerando que en niveles leves o mínimos pequeños descensos pueden reflejar cambios cualitativos importantes, como mayor regulación emocional, disminución de pensamientos negativos y mejor funcionamiento. Los resultados del SCL-90-R La somatización presentó la mayor reducción, pasando de 1.82 a 0.42 (–76.92%), lo que indica disminución de molestias físicas asociadas. También se observaron reducciones significativas en ansiedad (–72.72%) y ansiedad fóbica (–53.08%). Las áreas de susceptibilidad interpersonal (–52.09%), depresión (–53.04%) e ideación paranoide (–57.26%) reflejan menor sensibilidad al juicio externo, disminución del afecto negativo y menor tendencia a interpretar la conducta ajena como amenazante. El cambio en obsesivo-compulsivo fue moderado (–30.76%). Los resultados del ISRA muestran una disminución en las tres respuestas de ansiedad. La respuesta cognitiva pasó de 95 a 30 (–68.42%). La respuesta fisiológica también disminuyó de 100 a 45 (–70%). En cuanto a la respuesta motora, se observó una reducción de 95 a 40 (–57.89%). En las áreas situacionales, la mayor reducción ocurrió en ansiedad ante evaluación, que pasó de 95 a 20 (–78.94%). También se observaron mejores resultados ante situaciones cotidianas (–63.15%), situaciones interpersonales (–50%) y situaciones fóbicas (–50%). Los resultados del Test de Creencias de Ellis muestran una disminución notable en las creencias irracionales evaluadas. En la Creencia 6 “Se debe sentir miedo y ansiedad ante lo desconocido e incierto”, la puntuación pasó de 8 a 1, con una reducción del –87.5%. En la Creencia 8 “Necesitamos de alguien más fuerte que nosotros para apoyarnos”, la puntuación pasó de 8 a 4, equivalente a un –50%. En el SCID-II, el puntaje correspondiente a rasgos del Trastorno de Personalidad Evitativa pasó de 7 en el pretest a 1 en el postest, lo que representa una reducción del –85.71%.
Los resultados indican que la Intervención Cognitivo-Conductual con elementos de ACT fue efectiva para reducir la sintomatología y pensamientos asociados a la ansiedad social, congruente con el objetivo planteado. Se observó la disminución clínicamente significativa en ansiedad, ansiedad fóbica, fisiológica y motora. Así como se destaca la reducción en la ansiedad ante la evaluación social y creencias irracionales relacionadas al miedo a la incertidumbre, dependencia y pasividad. Esto sugiere cambio en el procesamiento cognitivo. Además, es notable la disminución en los rasgos evitativos que señalan un mayor afrontamiento ante las situaciones sociales. En conjunto, los hallazgos aportan utilidad de integrar técnicas cognitivo-conductuales y de ACT en el abordaje de la ansiedad social en contextos clínicos.
Verónica Alexandra Molina Coloma

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Eunice Gaxiola VillaJosé Concepción Gaxiola RomeroMariana CedanoEdith Francisca Córdova Morales
Aula 10306 · 04:00 pm - 04:19 pm
Analizar el impacto de la relación del modelo estético corporal en los trastornos de conducta alimentaria, y en la imagen corporal de las estudiantes universitarias.
Los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) se caracterizan por una ingesta excesiva o nula de alimentos, la manifestación de comportamientos enfocados en el control del peso corporal, así como la alteración en la forma de percibir su figura corporal y peso (Ekstrand & Villanueva, 2011). Se ha encontrado que algunos universitarios presentan conductas inadecuadas en sus hábitos alimentarios, como preocupación por su figura, y distorsiones en su imagen corporal, lo que puede generar TCA (Bareiro et al., 2023; Castelao et al., 2019). Venegas y González (2020) concluyen en su estudio con 206 mujeres mexicanas, la presencia de insatisfacción corporal (79%), preocupación por su peso (62%), y malestar corporal (72%), condiciones fomentadas por la publicidad, modelos y situaciones sociales. Asimismo, Amengual (2023) concluye que el sexo femenino puede presentar mayor prevalencia de riesgo de TCA que el sexo masculino. Por su parte, se tiene que la imagen corporal se forma a partir de esquemas cognitivos donde el individuo hace un análisis sobre la forma de su cuerpo, lo evalúa constantemente, y está vinculada a la apariencia misma, así como con la percepción de cómo lo ven los demás, lo cual influye en las emociones, comportamientos y actitudes encaminadas hacia la opinión sobre la imagen misma (Leiva et al., 2020). La distorsión en la imagen corporal puede aumentar la probabilidad de aparición de TCA (Verdugo et al., 2020). Asimismo, Cobo y Acuna (2019) y Hernández et al. (2024) sustentan que la influencia del modelo estético corporal, promovida por los medios de comunicación, puede ser un problema de salud a nivel mundial al provocar en las mujeres una alteración de la percepción de su imagen corporal, generar insatisfacción corporal y desarrollo de trastornos de conducta alimentaria. El presente estudio se basa en el modelo de Williamson et al. (2004).
Investigación transversal de tipo correlacional-causal (Hernández et al., 2010). Tipo de muestreo no probabilístico, intencional o de conveniencia. Criterio de selección de inclusión: ser estudiante universitaria; criterios de eliminación: presentar un cuestionario incompleto o decidir abandonar el estudio. Las participantes fueron 100 universitarias de licenciatura de una universidad del Noroeste de México, con un promedio de 20 años (DE = 5). El 1% estuvieron inscritas en el segundo semestre, el 67% cursaron el cuarto semestre, y el 32% restante pertenecieron al sexto semestre. Instrumentos Se solicitaron los datos sociodemográficos de edad y grado escolar (semestre). Para medir los Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA), se aplicó la escala de actitudes alimentarias (EAT-40, Garner & Garfinkel, 1979) validada al español por Álvarez et al. (2004). Está conformada por 40 reactivos tipo Likert de seis puntos de 0 (“nunca”) a 5 (“siempre”). Los autores reportaron un alfa de .90. Para evaluar las influencias sobre el modelo estético corporal, se aplicó el cuestionario de influencias sobre el modelo estético corporal (CIMEC, Toro et al., 1994) versión española (Vázquez et al., 2000). Incluye 40 reactivos con escala tipo Likert de tres puntos de 0 (“No, nunca”) a 2 (“Sí, mucho”). Los autores reportaron un alfa de .94. Para medir la imagen corporal, se aplicó el cuestionario Body Shape Questionnaire (BSQ) de Cooper et al. (1987), validado en población mexicana por Vázquez et al. (2011). Está conformado por 34 reactivos tipo Likert de seis puntos de 1 (“Nunca”) a 6 (“Siempre”). Los autores reportaron un alfa de .98. Procedimiento Aplicación voluntaria (en Internet) y con consentimiento informado de las participantes. Cumplió con los principios éticos en el marco de la declaración de Helsinki (Asamblea General Helsinki Finlandia, 2024). Análisis de datos Análisis de regresión lineal simple en el SPSS versión 21.
Para poner a prueba las hipótesis se llevaron a cabo análisis de regresión lineal simple. Este procedimiento estadístico permite conocer la relación funcional o ecuación matemática que relaciona las variables del estudio, y la fuerza de la relación (Madariaga et al., 2013). Los análisis de regresión lineal simple en la muestra aplicada mostraron que las influencias sobre el modelo estético corporal son un buen predictor de los Trastornos de Conducta Alimentaria (modelo 1, β = .634, p ≤ .000) y de la imagen corporal (modelo 2, β = .902, p ≤ .000) en la muestra de participantes. De igual manera, los datos arrojaron que las relaciones de los modelos de regresión lineal simple mostraron ser significativas, en donde el modelo 2 presenta una mayor varianza explicada con un .81% de explicación de los Trastornos de Conducta Alimentaria frente al modelo 1 con una varianza explicada de .40%.
De acuerdo con los resultados, se confirmó la hipótesis principal, al sustentar que las influencias sobre el modelo estético corporal son un predictor de los trastornos de conducta alimentaria e imagen corporal en las estudiantes universitarias. Se propone que las futuras investigaciones evalúen cómo estas variables se comportan en análisis más complejos como análisis de trayectorias o análisis factoriales, así como desarrollar estudios longitudinales que permitan comprobar los factores protectores y de riesgo de los trastornos de conducta alimentaria. En conclusión, se puede afirmar que la influencia sobre el modelo estético corporal en las estudiantes universitarias aumentó la probabilidad de TCA y alteración de la imagen corporal. La presente investigación puede ser la base de programas de intervención dirigidos a mejorar la calidad de vida de las estudiantes universitarias, mediante el autoconocimiento y establecimiento de principios que propicien un adecuado manejo de las diferentes influencias sobre el modelo estético corporal.
José Concepción Gaxiola Romero Mariana Cedano Edith Francisca Córdova Morales

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
María Elena Flores VillavicencioTania Gabriela Fabiola Peredo Gómez
Aula 10406 · 04:00 pm - 04:19 pm
Analizar la relación entre la reserva cognitiva y el desempeño en tareas de lenguaje, así como determinar si el desempeño en estas tareas puede ser tomado como indicador indirecto del nivel de reserva cognitiva en personas mayores sin deterioro cognitivo.
Anteriormente, se ha asociado al envejecimiento y a la vejez con pérdida y deterioro, ocasionados por cambios heterogéneos, no lineales, tanto estructurales como funcionales (Rojas, 2023; Salech et al., 2012; Schneider y Yang, 2014), que están mediados por múltiples factores genéticos, ambientales y de estilos de vida (Fernández-Ballesteros, 2023; Quintero, 2020; Ribera, 2021). Es así que el concepto de reserva cognitiva explica por qué algunas personas mantienen un mejor rendimiento cognitivo a pesar de presentar cambios cerebrales asociados al envejecimiento y/o patología. El Collaboratory on Research Definitions for Reserve and Resilience in Cognitive Aging and Dementia (2022) conceptualiza a la reserva cognitiva como “una propiedad del cerebro que permite un rendimiento cognitivo mejor de lo esperado dado el grado de cambios cerebrales relacionados con el curso de la vida y lesiones o enfermedades cerebrales”. Para el desarrollo de la reserva cognitiva, se ha encontrado que los factores que destacan son la escolaridad, la ocupación, las actividades sociales, el ejercicio, la estimulación cognitiva o de ocio y el bilingüismo (Bialystok, 2021). Una de las funciones cognitivas que más se conserva es el lenguaje (Lezak, 2012) el cual podría reflejar la expresión de la reserva cognitiva, al depender en gran medida de las experiencias educativas y culturales acumuladas. Sin embargo, la mayoría de los estudios lo analizan comparando entre sujetos con alguna patología versus controles (Lojo-Seoane, et al., 2014; Gonzalez-Burgos, et al., 2020; Maggi, et al., 2024). Siendo pocos los estudios que analizan si el desempeño en tareas de lenguaje puede utilizarse como marcador de la reserva cognitiva. Es así como surge la observación de que el lenguaje podría funcionar como un indicador indirecto del nivel de reserva cognitiva en personas mayores sin deterioro cognitivo.
Se evaluaron 80 personas mayores de 60 años y más de población general, que asistían a centros de reunión del municipio de Guadalajara, sin deterioro cognitivo ni antecedentes psiquiátricos o neurológicos y que concluyeran la valoración neuropsicológica. Se explicó el objetivo del estudio y su participación de manera voluntaria y se solicitó la firma del consentimiento informado por escrito. Posteriormente, se aplicó la batería de tareas de lenguaje retomadas de WAIS-IV (Wechsler, 2014), NEUROPSI (Ostrosky-Solís et al., 2012) y MoCA (Cummings, 2004). Para la reserva cognitiva se aplicó el cuestionario de Rami et al., (2011), los participantes fueron evaluados de manera individual, en una sola sesión de aproximadamente 50 minutos. Se calificaron las escalas y se obtuvieron las puntuaciones directas, que fueron vaciadas en una base de datos de SPSS, se utilizó el programa estadístico JASP 0.95.3 (Apple Silicon) para los análisis: descriptivos de las variables sociodemográficas, y análisis inferenciales utilizando la prueba U de Mann-Whitney para la comparación de medias entre grupos, se aplicaron correlaciones de Spearman para determinar relación entre las variables. Finalmente, se aplicó una regresión lineal simple (método de Enter) para evaluar la capacidad predictiva de la reserva cognitiva sobre el desempeño del lenguaje, con la finalidad de explorar el lenguaje como posible indicador indirecto del nivel de reserva cognitiva.
La muestra se dividió en dos grupos: “Grupo 1” con baja reserva cognitiva con 37 participantes, y Grupo 2 con 43 participantes con alta reserva cognitiva. De las 80 personas evaluadas el 75% fueron mujeres y el resto hombres, la media de edad fue de 70.2 (DE=8.3) y la escolaridad 8.3 años (DE=4.9); el 51.25% reportaron estar en matrimonio y el 26.25% en viudez; como ocupación principal se reportó hogar con el 40% y jubilación/ pensión 23.75%. Se observaron diferencias significativa en las tareas de lenguaje como: vocabulario y fluencia semántica (p< .001); fluencia fonológica (p= 0.009) y las tareas que no resultaron significativas fueron las del MoCA: Denominación, lenguaje y abstracción. En la correlación se encontró que la reserva cognitiva se relacionó de manera positiva y significativa con las tareas de vocabulario (r = .714; p < .001), fluencia semántica (r = .519; p < .001) y fluencia fonológica (r = .307; p = .006). Con las tareas del MoCA no se encontró una correlación estadísticamente significativa. Con la regresión lineal simple se mostró que a mayor puntaje de reserva cognitiva mejor desempeño en la tarea de vocabulario (β = .724, p < .001), explicando el 52.5% de la varianza (R² = .525).
La reserva cognitiva se relaciona positivamente con tareas de lenguaje como son vocabulario y fluencia semántica en población mayor, lo cual ayuda a identificar perfiles de mayor vulnerabilidad cognitiva antes de la aparición de la patología diseñando un modelo preventivo y promotor de envejecimiento saludable. Por lo que surge la necesidad de evaluaciones neuropsicológicas más completas en relación con la reserva cognitiva con otras funciones cognitivas, con el objetivo de identificar trayectorias cognitivas, niveles de reserva cognitiva y perfiles de vulnerabilidad en población sin patología.
Tania Gabriela Fabiola Peredo Gómez

Edificio CECE y CE (E10), 3er piso
Monica Lubinsky JinichMónica Lubinsky-JinichJuan Carlos Pérez-MoránAlina Alejandra Ramos Vargas
Aula 10305 · 04:00 pm - 04:19 pm
Diseñar y obtener evidencias de validez de constructo del aspecto del contenido de las subescalas básicas de la Escala de Autoeficacia en Habilidades Socioemocionales para Estudiantes de Educación Media Superior y Superior (EA-HSE-EEMSS).
En las últimas décadas, la investigación sobre las habilidades socioemocionales se ha convertido en un tema crucial para el estudio del desarrollo humano. Su abordaje se ha centrado en indagar sobre los componentes esenciales que conforman el mundo emocional y los alcances que estos representan sobre el bienestar humano. Dicho estudio ha propiciado avances en el diseño y desarrollo de instrumentos de medición que exploren y recopilen información sobre las HSE, por ejemplo, la creación de instrumentos que analizan y generan un perfil general o básico de habilidad o destreza de una persona para enfrentar situaciones emocionales. Sin embargo, aún se presentan áreas de oportunidad en el desarrollo y análisis de estos instrumentos, tales como: (1) el desarrollo de instrumentos que aborden las HSE en contextos educativos y que destaquen el proceso formativo de los estudiantes, (2) las dificultades de accesibilidad que presentan ciertas poblaciones para contar con herramientas de evaluación sobre el tema, entre otras áreas pendientes de mejora. Estos desafíos resaltan la importancia y necesidad de generar nuevas estrategias respecto al abordaje y la medida de las HSE, bajo una exploración más detallada de sus componentes, considerando su aplicación en una gama más amplia de ámbitos y contextos. Con el desarrollo y la aplicación de la Escala de Autoeficacia en Habilidades Socio-Emocionales para Estudiantes de Educación Media Superior y Superior (EA-HSE-EEMSS), se pretende recopilar información que permita medir el dominio de HSE en ámbitos aplicados específicos, permitiendo brindar a los usuarios una mayor posibilidad de gestionar su propio conocimiento. Asimismo, se busca aportar información a docentes, orientadores educativos y directivos para el diseño de estrategias pedagógicas, planes curriculares e intervenciones educativas que atiendan el desarrollo y la formación de sus estudiantes para el diseño e implementación de políticas educativas encaminadas al desarrollo de las HSE.
Se aplicó un estudio psicométrico de diseño y validación de contenido de las EA-HSE-EEMSS-b. Dichas subescala fueron diseñadas desde un enfoque de evaluación educativa de gran escala con fines formativos y de bajo impacto en apoyo a las necesidades psicopedagógicas de estudiantes de Educación Media Superior (EMS) y Superior (ES). Para ello, se atendieron las recomendaciones de Haladyna y Rodríguez (2013), y de los Estándares para el desarrollo de pruebas educativas y psicológicas de la AERA, APA y NCME (2018). Los participantes fueron organizados en un Comité de Diseño de la Escala (CDE) y un Comité de Validación (CV). El CDE se integró por tres especialistas, todos con experiencia en docencia, investigación, intervención, y evaluación psicopedagógica y educativa. Por su parte, el CV se integró por 12 jueces, expertos en el estudio y desarrollo de las HSE y en el diseño y validación de instrumentos de medición. El procedimiento se realizó en tres etapas: (a) Planificación y diseño, (b) Desarrollo de las especificaciones y primera versión de los ítems, y (c) Validación del contenido de las subescalas. En especial, la tercera etapa se dividió en dos momentos: (1) Revisión de los ítems y de los fundamentos de las EA-HSE-EEMSS-b, conforme al Modelo de Evaluación del Diseño Universal (MEDU, Thompson, Johnstone y Thurlow 2002, Pérez-Morán 2014); y (2) Aplicación del Protocolo de validación de contenido para evaluar cada ítem mediante los criterios de validación (relevancia, precisión, claridad, y simplicidad) propuestos por Aiken (1985; Pedrosa et al. 2013). Para el análisis de datos, con base en los resultados de la valoración de los jueces del CV en los cuatro criterios de validación, se calcularon el Porcentaje de Acuerdo entre Jueces (PAJ), el Índice V-Aiken (Aiken 1985), la Razón de Validez de Contenido (RVC) de Lawshe (1975), y la RVC’ corregida (Tristán-López 2008).
Se obtuvo como resultado que el PAJ global y los ítems y subescalas cumplieron con el estándar PAJ > 0.80. Por su parte, se obtuvo un índice V de Aiken aceptable (V > 0.69). Asimismo, la RVC de Lawshe global cumple el estándar RVC > 0.56 para el método clásico y ampliado. De igual forma, la RVC’ de Tristán-López global cumple con el estándar RVC’ > 0.58 para el método clásico y el ampliado. En cuanto al PAJ, las EA-HSE-EEMSS-b obtuvieron una puntuación global de 0.94. Los 50 ítems obtuvieron puntuaciones favorables por encima del estándar > 0.80. El promedio total del PAJ, en el criterio de validación de Relevancia, fue de 0.97, lo que se interpreta como un alto grado de unanimidad por parte de los jueces sobre los aspectos representativos y sustantivos de los dominios, constructos y contenidos del instrumento. De igual forma, el promedio total del PAJ del criterio de validación de Precisión fue de 0.94, lo cual refiere que la mayoría de los ítems son exactos para medir el dominio de la escala sin presentar algún tipo de sesgo o estar contaminado por otro rasgo diferente al constructo. Asimismo, los criterios de validación de Claridad y Simplicidad fueron de 0.91 y 0.94 respectivamente, lo cual significa que la mayoría de los ítems son claros, legibles y comprensibles, y que los jueces consideraron que la mayoría de los ítems son sencillos, simples y con el contenido esencial para ser respondidos. El Índice global V de Aiken de las EA-HSE-EEMSS-b fue de 0.94. Se obtuvieron índices V adecuados por encima del estándar de calidad > 0.69. El índice global de la RVC de Lawshe clásica fue de 0.88, y todas las subescalas obtuvieron puntuaciones por arriba del criterio de calidad RVC > 0.56. Solo los ítems b1.10 y b2.2, de las subescalas HSEb.1 Conciencia socioemocional y HSEb.2. Regulación socioemocional respectivamente, obtuvieron una puntuación por debajo del criterio. Por su parte, la RVC de Lawshe ampliada fue de 0.72 y todas las subescalas obtuvieron puntuaciones favorables por encima del criterio de calidad. Por su parte, tanto la RVC’ clásica (0.94) como la ampliada (0.86) obtuvieron puntuaciones globales aceptables, y todos los ítems y subescalas cumplieron con el estándar RVC’ > 0.58.
En el presente estudio se desarrollaron y validaron 50 ítems organizados en 5 subescalas asociadas con cada una de los componentes del modelo multidimensional integrado de las HSE propuesto por Lubinsky-Jinich y colaboradores (2023). Para ello, se atendieron los estándares referentes con la descripción a detalle del uso, diseño y desarrollo de la escala; la valoración por expertos, y el análisis estadístico de la evaluación del contenido o dominio de los ítems. Solo los ítems b1.10 y b2.2, de las subescalas HSEb.1 Conciencia socioemocional y HSEb.2 Regulación socioemocional respectivamente, obtuvieron una puntuación RVC de Lawshe clásica por debajo del criterio (RVC de Lawshe > 0.58). En conclusión, las evidencias de la validez de constructo del aspecto del contenido de las EA-HSE-EEMSS-b cumplen con los criterios de validación y estándares de calidad establecidos.
Mónica Lubinsky-Jinich Juan Carlos Pérez-Morán Alina Alejandra Ramos Vargas

Edificio CECE y CE (E10), 4to piso
María Fernanda Duarte BasultoTatiana de Jesús Marrufo Cardeña
Aula 10402 · 04:00 pm - 04:19 pm
Analizar la relación entre las características de consumo de contenido en redes sociales digitales y la construcción de significados de éxito profesional en mujeres adultas jóvenes (18-29 años), residentes de la ciudad de Mérida, Yucatán, recién egresadas de algún programa de licenciatura.
En el contexto actual una gran cantidad de mujeres jóvenes concluyen sus estudios universitarios e inician su inserción en el mercado laboral en condiciones marcadas por la inestabilidad económica, la precariedad laboral y la persistencia de brechas de género. Diversos estudios señalan que las mujeres enfrentan menores oportunidades de empleo estable, diferencias salariales y estereotipos de género que limitan su desarrollo profesional y su percepción de éxito. En México, según datos de la OCDE (2019), el promedio de edad de las personas que concluyen los estudios de Licenciatura es de 24.5 años. Lo anterior deja entrever que este evento se suscita en la adultez emergente, caracterizada por la exploración de la identidad personal, profesional y social, en donde los individuos comienzan a asumir mayores responsabilidades mientras intentan definir su proyecto de vida y su trayectoria profesional. La influencia contextual y social, a través de las interacciones con otros y la recepción de información de distintos medios, son factores condicionantes en estos procesos. Las redes sociales digitales constituyen espacios de socialización pero también de validación. En estas plataformas, el éxito profesional suele representarse de manera idealizada a través de indicadores como seguidores, reacciones y visualizaciones, así como estilos de vida asociados al consumo, el lujo y la visibilidad social. Esta exposición constante favorece procesos de comparación social ascendente, los cuales pueden generar desmotivación, sensación de fracaso y cuestionamientos sobre el propio desempeño profesional. Aunque en redes sociales circulan discursos de empoderamiento y bienestar, las representaciones del éxito suelen carecer de contexto, lo que impacta en las aspiraciones y significados que las mujeres jóvenes construyen sobre el propio. Ante ello, surge la necesidad de explorar cómo la experiencia digital en redes sociales influye en la construcción de dichos significados, considerando los factores culturales, económicos y simbólicos que atraviesan la adultez emergente.
El presente estudio se desarrolló desde un enfoque cualitativo, con alcance descriptivo y desde un marco interpretativo fenomenológico. La población objetivo fueron mujeres en etapa de adultez emergente (22 y 29 años, según la propuesta de Arnett, 2000) recién egresadas de universidades privadas de Mérida, con experiencia laboral inicial (formal e informal). La muestra del estudio fue no probabilística. Las participantes potenciales fueron captadas a través de las técnicas de muestreo en redes y por conveniencia. En total se contó con la participación de 10 mujeres que cumplieron con los criterios de inclusión. Para la recolección de información se usó como técnica principal la entrevista a profundidad semiestructurada, para lo cual, se elaboró un guión de entrevista que sirvió de auxiliar durante la conversación con cada participante. Las entrevistas se llevaron a cabo individualmente y tuvieron una duración promedio de 90 minutos. Como estrategia complementaria, se realizaron diarios de campo en los que se describe la experiencia emocional suscitada durante los encuentros con las participantes y que posteriormente sirvió como herramienta para la triangulación. Apegándose a los criterios éticos de la investigación en psicología, se comunicaron los objetivos de la investigación y las condiciones de participación a cada participante potencial. Asimismo, se guardó evidencia de su participación voluntaria a través de la firma de una carta de consentimiento informado, en donde también se establecieron las condiciones para salvaguardar la confidencialidad de los datos y se autorizó la grabación de la entrevista. El análisis del contenido de la información se realizó artesanalmente. Se recurrió al análisis temático y se organizaron los resultados en ejes, categorías y subcategorías.
A modo de síntesis, se presentan los resultados más relevantes de los ejes temáticos en los que se organizó la información. Las participantes ponen en relieve la influencia de su entorno familiar en la elección de la carrera, así como sus gustos y expectativas económicas. La experiencia universitaria fue considerada positiva. Existen incongruencias en sus vivencias actuales en el área laboral, ya que esperaban horarios flexibles, buen sueldo y crecimiento profesional, lo que no suele presentarse de esta forma. Consideran la profesión como un espacio de aprendizaje personal y en promedio, califican su trayectoria profesional con un 76/100. En cuanto al consumo de redes sociales, Instagram es la red social más utilizada, seguida de TikTok en algunos casos. La mayoría refiere un consumo principalmente pasivo, orientado al entretenimiento. Sobre los influencers, coinciden en que son figuras con gran alcance digital capaces de influir en decisiones y estilos de vida. Consideran que las narrativas de éxito en redes suelen presentarse de forma exagerada, limitada e idealizada. En cuanto al consumo de redes sociales, describen estas plataformas como espacios de distracción, conexión, comunicación e información, además de medio para compartir y mostrarse ante los demás. Señalan que su uso puede generar inseguridad y presión social por mantenerse conectadas, aunque también reconocen su utilidad en actividades relacionadas con su profesión. La mayoría acepta que sí se compara con mujeres de su edad en redes sociales, principalmente con aquellas que aparentan mayor éxito profesional. Los resultados de esto son sentimientos de frustración en algunas y motivación en otras. El éxito profesional se percibe como un proceso, priorizando el equilibrio entre la vida laboral y personal, privilegiando la felicidad y la calidad de vida por encima del sueldo. Las emociones asociadas al éxito profesional resultan contradictorias ya que reconocen motivación, esperanza y emoción, pero también ansiedad, miedo e incertidumbre frente al futuro. Definen a la mujer exitosa como aquella que alcanza independencia económica, realización profesional y libertad para decidir. Sin embargo, resaltan retos pendientes como la desigualdad laboral, los estereotipos y la necesidad de construir espacios más justos. Finalmente, aunque se identifican ciertas similitudes aspiracionales como el reconocimiento y el crecimiento, la mayoría busca un desarrollo profesional más profundo y específico. En conjunto, el éxito profesional se resignifica como un proceso subjetivo basado en el autoconocimiento, la preparación y el sentido personal, más allá de métricas digitales como seguidores o dinero.
Los discursos digitales sí influyen en la percepción del éxito profesional de las entrevistadas, además de que sí llevan a cabo comparaciones con otras mujeres a las que consideran exitosas profesionalmente, lo que pone en evidencia una vez más los postulados de la teoría de la comparación social explica que las personas evalúan sus logros personales comparándose con los demás Festinger (1954). A pesar de la comparación social vía las redes sociales existente, esta no siempre es negativa, ya que para la mayoría resulta un aspecto motivador. Los significados atribuidos al éxito profesional, generan mayor motivación intrínseca que refuerza el camino de su trayectoria profesional. Asimismo, se podría hipotetizar la presencia de una postura crítica frente ostentosas y superficiales del éxito en redes, lo que funge como factor protector ante posibles malestares originados a consecuencia de la visualización de contenido en redes sociales (Lupano y Castro, 2023).
Tatiana de Jesús Marrufo Cardeña

Edificio de Posgrado (E7), 3er Piso
Raúl Alejandro Gutiérrez Garcia
Aula Magna 7 (7309-7310) · 04:00 pm - 05:00 pm

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Katherine Nicole Diaz del RioVargas Villa Flor YazmínRobles Camarena Ashly VictoriaLopez Montoya Brenda CamilaMora Sánchez Ian
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Analizar las aportaciones científicas con relación a la inclusión educativa.
La inclusión educativa es definida como “el proceso de fortalecer la capacidad del sistema educativo para alcanzar a todos los estudiantes” (UNESCO, 2009). Existen diferentes vertientes que se ven involucradas en las limitaciones que se presentan en cuanto a la ejecución de una adecuada educación inclusiva, además de esto es necesario mencionar que la falta de práctica investigativa hace que este proceso comunicativo carezca de la compresión de la complejidad de la realidad la cual, aportaría un sentido integral para lograr ver más allá de una idea medida en un solo resultado, sin embargo actualmente el sistema es basado en datos descriptivos, tal como establece González-Rey (2006, p. 21), “investigar es aplicar una secuencia de instrumentos, cuya información resultante se organiza, a su vez, por una secuencia de procedimientos estadísticos sin que sea necesario producir una sola idea”. Por consiguiente, se puede deducir que el sujeto en la investigación científica tradicional se ve reducido a un nivel aislado, sin que se tome en cuenta todo lo que afecta a este, con consiguiente se suele ignorar el sentido subjetivo, la historia y el contexto de la persona dentro del área educativa.
La investigación se desarrolló bajo un enfoque cualitativo con un diseño no experimental y de tipo documental a partir del análisis de 307 artículos científicos sobre educación inclusiva publicados entre los años 2000 y 2025. Durante el proceso de recolección de información se llevó a cabo en primer lugar la elección del tema educación inclusiva, para posteriormente establecer los criterios de inclusión y exclusión de la selección de dichos artículos, la cual se hizo bajo el establecimiento de palabras clave siendo de forma literal el tema seleccionado; después se realizó el rastreo mediante buscadores como Redalyc, SciELO y Dialnet. Una vez reunido las 307 investigaciones, se elaboró una ficha bibliográfica para cada uno de ellos en donde se hizo un análisis de diferentes categorías de disciplina, eje temático, categorías o variables de análisis, participantes, herramientas, contextos, fundamentos teóricos, diseño de investigación, resultados y coherencia. La selección de documentos fue sistematizada en una base de datos de excel que se organizó por las regiones de Europa, América Latina, México; y los ejes temáticos, políticas educativas, estrategias inclusivas, acceso a la educación, diversidad, formación docente, y percepciones docentes y actitudes.
Los resultados muestran que la investigación en inclusión educativa es predominantemente no experimental siendo un total del 93.49% en sumatoria de las regiones investigadas. Se muestra un foco principal en la búsqueda de estrategias inclusivas (34.53%), mientras que las áreas fundamentales para el cambio estructural, como la Formación docente (8.14%) o las Políticas educativas (11.07%), reciben menor atención. En cuanto al área disciplinar por las cuales es estudiado el fenómeno de investigación, la educación es predominante con el 65.47%, dejando a la Psicología (9.77%) en evidencia la falta de introducción hacia la educación inclusiva; agregando que el 82.41% de las investigaciones en conjunto de las regiones, carecen de sustento teórico dejando al descubierto la carente explicación teórica para la fundamentación.
En conclusión, la falta de práctica investigativa en el ámbito educativo puede ser una de las principales razones para explicar las dificultades para comprender y abordar la complejidad de la adaptación de la educación para todos. Así mismo, dentro de estos mismos contextos se puede concluir como factor determinante la escasa inteligibilidad de la educación inclusiva y lo complejo que es su práctica, teniendo en cuenta que, solo para la disciplina de psicología los pocos documentos encontrados correspondiente a un 9.77% carecen de fundamento teórico lo cual fortalece las conclusiones encontradas. Fortalecer la investigación permite comprender la diversidad, identificar barreras y diseñar estrategias efectivas. El análisis cualitativo no experimental de 307 artículos (2000–2025) reveló que 82.41% carece de sustento teórico y 93.49% es no experimental. Educación concentra 65.47% de estudios; medicina, filosofía e ingeniería 1%. Es un campo interdisciplinario en consolidación, con vacíos teóricos y metodológicos.
Vargas Villa Flor Yazmín Robles Camarena Ashly Victoria Lopez Montoya Brenda Camila Mora Sánchez Ian

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Gabriela Narvaez GomezAnahi Portillo JuárezGabriela Narvaez GomezMelany Denys Martínez Alba
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Analizar las aportaciones de la investigación científica en relación con el problema de los jornaleros.
El jornalero es la persona que percibe un salario por su fuerza de trabajo en una actividad propia del campo dentro de un proceso productivo. En la mayoría de los casos, el salario otorgado es por día y se denomina jornal (Soto, 2022). En México, se estima que 2.24 millones de personas se dedican al trabajo del jornal, operando en la informalidad laboral, donde no cuentan con prestaciones de ley como aguinaldo, vacaciones, seguro social o días de descanso. En Baja California, el 75% de la población jornalera se encuentra en el Valle de San Quintín, donde predominan las comunidades migrantes e indígenas, con viviendas precarias, falta de drenaje, alumbrado público, pavimentación de calles e inseguridad constante. Esto lo identificamos como una problemática social donde la calidad de vida es preocupante y poco atendida; es necesario analizar cómo se aborda la problemática en la investigación científica.
Se realizó una investigación documental de corte no experimental en la región de América Latina, disgregando a México por ser un país de interés, centrada en la población jornalera. La investigación consistió en la revisión de 250 artículos científicos publicados en el periodo del 2000-2025. Los criterios de inclusión fueron: artículos publicados en bases de datos indexadas como SciELO, Redalyc, Dialnet y EBSCO, además de la biblioteca virtual de la UNAM. Para la recolección y organización de la información, se realizó una ficha de análisis documental en la que se analizaron las siguientes categorías: ejes temáticos, fundamentos teóricos, diseño metodológico, proceso de trabajo (participantes, contexto, instrumentos, herramientas), resultados y coherencias. Los datos fueron sistematizados en una base de datos Excel. Para finalizar, se llevó a cabo un análisis descriptivo de los documentos encontrados.
Los hallazgos revelan que el 96.8% de los artículos forman parte del eje temático de evaluación y diagnóstico, siendo este el más predominante. Así mismo, los fundamentos teóricos indican un 74.8% que no cuentan con un fundamento teórico definido, mientras que el 25. 2%, sí lo está. Por otro lado, se identificó que el 98% de los artículos revisados cuentan con un diseño no experimental, siendo casi la totalidad de este mismo. De igual forma, se distingue que los participantes, en su mayoría, fueron jornaleros; indígenas migrantes de entre los 14 y 65 años de ambos géneros, procedentes de distintos puntos de la República Mexicana, con un mayor enfoque en los estados de Sonora, Ciudad de México y Tamaulipas. En este contexto, la recolección de datos más registrada fue análisis de datos, entrevistas, encuestas y cuestionarios. En cuanto a los resultados, el 30% mantiene coherencia entre el objetivo y los resultados.
Finalmente, se identificaron inconsistencias entre el tipo de diseño metodológico y los ejes temáticos abordados. Se observó un predominio significativo de estudios con enfoque no experimental con un 98%. Asimismo, el eje temático con mayor representación fue el de evaluación y diagnóstico con 96.8%. Estos hallazgos evidencian una tendencia hacia estudios descriptivos y exploratorios, con escasa implementación de diseños experimentales o de intervención que permitan generar evidencia empírica robusta. En consecuencia, se advierte una limitada producción de investigaciones orientadas a la validación de estrategias de intervención, lo que restringe el fortalecimiento del sustento científico en la atención integral de la problemática de la población jornalera.
Anahi Portillo Juárez Gabriela Narvaez Gomez Melany Denys Martínez Alba

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Diana Yaquelin Gómez GarcíaCarrillo Mena Stephany AlexaUribe Muñoz MarianaCardenas Arévalo Gustavo ÁngelSalazar Castro Brenda Yedidya
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Analizar la investigación científica publicada en relación a la educación inclusiva en América Latina
La educación inclusiva en América latina pretende que se otorgue sin importar su nivel económico, religión, cultura o idioma. Asimismo existe una gran cantidad de grupos en condiciones de vulnerabilidad que deben ser incluidos en las aulas, como las personas con discapacidad mental, motora o auditiva. América latina se ha caracterizado por la alta movilidad migratoria, tanto interna como internacional, lo que lleva a considerar que las aulas deben incluir a estudiantes de otras naciones y de otros estados. Por lo tanto, es necesario incorporar la diversidad cultural, que cuenta con múltiples variables lingüísticas. No obstante, aun cuando la política educativa instruye que todos deben ser incluidos, la práctica en las escuelas es contradictoria, puesto que no se cuenta con profesorado capacitado e infraestructura adecuada. La psicología es una disciplina que engloba estos factores, por ende se pensaría que está interesada en dicha práctica investigativa, sin embargo, no se muestra involucrada dado que a partir de las investigaciones analizadas no presentan fundamento teórico, esto repercute en la calidad educativa, ya que si no se entiende la complejidad del fenómeno se carece de una praxis adecuada.
Se realizó una investigación de tipo documental, con un diseño no experimental, que partió del análisis de 231 artículos de investigación científica. Estos documentos analizados cumplieron con los criterios de que fueran artículos de investigación científica, publicados en el periodo 2000–2025, obtenidos de bases académicas como Redalyc, SciELO y Dialnet. Se utilizó una ficha de análisis como herramienta que estudió las categorías de disciplina, eje temático, categorías o variables de análisis, participantes, herramientas, contexto, fundamentos teóricos, diseño de investigación, resultados y coherencia. Posteriormente, dichas fichas fueron sistematizadas en una base de datos en Excel para su organización y análisis cuantitativo.
Los resultados obtenidos demuestran que el eje temático con mayor número de investigaciones es en políticas educativas, con un 24.67%; seguido de estrategias educativas, 19.04%; acceso a la educación, con 15.15%; formación docente, 14.71%; percepción docente y actitud,12.98%; diversidad, con 9.52%; y percepción estudiantil, con 3.89%. Asimismo, los resultados obtenidos demuestran que las investigaciones de tipo experimental representan el 0.43%, mientras que las no experimentales corresponden al 99.57%. En cuanto a la base teórica, se identifica que el 9.95% de las investigaciones cuentan con está, mientras que el 90.05% no la presentan. El total de artículos analizados fue de 231, de los cuales 10 corresponden al área de psicología, lo que representa el 4.32% sin embargo ninguno de estos contiene un sustento teórico.
La investigación científica sobre la educación inclusiva en América Latina revela una crisis de inteligibilidad, según Gonzalez Rey (2006) caracterizada por un sesgo positivista que prioriza la recolección de datos sobre la producción de ideas, puesto que, se observa que la ciencia se ha reducido a una hechología descriptiva donde los instrumentos se emancipan de la teoría para convertirse en fines de sí mismos, transformándola en una rutina clasificatoria más que un proceso de creación intelectual en donde la psicología no posee de dicho sustento. El 90.05% de las investigaciones analizadas carecen de una base teórica explícita mientras que el 4.32% son estudiados por la psicología los cuales no poseen un sustento teórico lo que desvirtúa la inteligibilidad de la educación inclusiva como problema social al ignorar que el conocimiento es una construcción interpretativa y no una aprehensión lineal de la realidad.
Carrillo Mena Stephany Alexa Uribe Muñoz Mariana Cardenas Arévalo Gustavo Ángel Salazar Castro Brenda Yedidya

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Mónica Xochipiltecatl GarcíaMónica Xochipiltecatl GarcíaPaula Chávez SantamaríaKarina Torres MaldonadoMario A. Arias García
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Analizar la relación entre las manifestaciones clínicas observadas en niñas y niños con Trastorno del Espectro Autista y sus perfiles cognitivos y ejecutivos, para aportar elementos que favorezcan una evaluación clínica integral.
El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición del neurodesarrollo que afecta aproximadamente a 1 de cada 100 personas a nivel global y se presenta en 3 niños por una 1 niña. Tradicionalmente, se ha reportado una mayor prevalencia en niños que en niñas; sin embargo, esta relación varía en función de variables cognitivas como el coeficiente intelectual (CI), lo que sugiere la existencia de diferencias sustantivas en la detección, el diagnóstico y la expresión clínica del trastorno entre sexos. Estas diferencias han tenido un impacto social relevante, particularmente en el caso de las niñas, quienes suelen ser diagnosticadas de manera tardía o imprecisa, limitando el acceso oportuno a intervenciones especializadas.
Los participantes fueron 35 menores (23 niños y 12 niñas), de 6 a 12 años, con diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista y con habilidad verbal para comunicarse con fluidez. Se aplicó una entrevista semi-estructurada a las madres de los participantes, orientada a identificar las características de las manifestaciones clínicas actuales. A partir de estas entrevistas se elaboraron narrativas clínicas individuales, las cuales fueron transcritas de manera íntegra para su posterior análisis. Con el objetivo de medir el coeficiente intelectual y las funciones ejecutivas se aplicó la prueba WISC-IV y BANFE-2. Con los puntajes obtenidos se realizó un análisis correlacional. En conjunto, todos los análisis se integraron para comparar el perfil cognitivo en relación a sus manifestaciones clínicas, entre niños y niñas con TEA. El estudio contó con el consentimiento informado de las madres o tutores legales, garantizando la confidencialidad y el uso ético de la información clínica.
De acuerdo con las puntuaciones obtenidas en el WISC-IV, la diferencias estadísticamente significativas obtenidas durante la comparación de medias con la t de student fueron, en los niños una puntuación en el Coeficiente Intelectual Total (CIT) de 83.3, la cual de acuerdo con la estandarización de la prueba se considera una puntuación “promedio bajo”, mientras que las niñas puntúan en el CIT con 98.1, cuya categoría corresponde a “Promedio”, por otra parte, dentro del índice de comprensión verbal del WISC, los niños obtienen 83.3 con una categoría de “promedio bajo”, mientras que las niñas consigue un total de 103.4, cuya categoría corresponde a “promedio”, finalmente en el índice de velocidad de procesamiento, los niños, en promedio puntúan con 70 con una categoría de “límite”, mientras que las niñas consiguen una de 82, categorizada como “promedio bajo”. Por su parte, en el BANFE-2, la única comparación estadísticamente significativa fue la del área dorsolateral, donde las niñas obtienen una puntuación promedio de 93 puntos, mientras que los niños de 56 puntos, considerado dicha puntuación como por debajo del promedio. Con base en las puntuaciones anteriormente descritas, se relaciona que, en los niños, la disposición inicial para interactuar socialmente, tiende a diluirse rápidamente, dando lugar a intercambios breves, poco sostenidos y altamente mediados, aunado a una dificultad para atender normas sociales. Por lo que su participación social predominantemente es pasiva u observacional. De manera paralela, sus desempeños cognitivos muestran puntuaciones más bajas en habilidades verbales y en velocidad de procesamiento, configurando un perfil donde la iniciativa social limitada y la rigidez conductual coexisten con menores recursos para sostener, organizar y adaptar la interacción en el tiempo. En contraste, las niñas presentan una mayor iniciativa social, especialmente en contextos predecibles y en grupos pequeños de personas conocidas, donde suelen vincularse activamente con sus pares e incluso asumir roles de liderazgo. Este patrón de participación social más sostenida se relaciona con perfiles cognitivos caracterizados por un mayor coeficiente intelectual global, así como por puntuaciones superiores en habilidades verbales y velocidad de procesamiento.
En las niñas muestran un funcionamiento intelectual global más alto, con mayores habilidades verbales, velocidad de procesamiento y desempeños superiores en funciones ejecutivas dorsolaterales, lo que coexiste con una mayor iniciativa social, participación activa y organización conductual en contextos estructurados. En contraste, los niños presentan manifestaciones clínicas caracterizadas por una participación social más pasiva, mayor intensidad de conductas repetitivas e intereses restringidos más absorbentes, en correspondencia con perfiles cognitivos y ejecutivos menos flexibles. Estas diferencias tienen un impacto clínico y social significativo, ya que contribuyen a explicar el diagnóstico tardío o impreciso en las niñas. Los hallazgos resaltan la necesidad de desarrollar estrategias de detección y evaluación clínica sensibles al sexo, que permitan una identificación más oportuna y precisa del TEA, favoreciendo el acceso temprano a intervenciones especializadas y reduciendo la invisibilización histórica de las niñas en la investigación y la práctica clínica.
Mónica Xochipiltecatl García Paula Chávez Santamaría Karina Torres Maldonado Mario A. Arias García

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Ángel Raymundo ArteagaDuranArteaga Duran Angel RaymundoZavala Ochoa Luis EmilioValenzuela Miranda Ailyne AithanaPeréz Gutierrez Marcia Simone
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Analizar la practica investigativa que realiza la psicología en la educación rural
En Baja California, los procesos históricos de colonización, desarrollo agrícola y migración interna han configurado territorios con una alta diversidad cultural y marcadas desigualdades sociales. Un ejemplo de ello es el Valle de San Quintín, región caracterizada por la actividad agroindustrial y por la presencia de comunidades indígenas provenientes principalmente del sur del país, quienes han construido formas propias de organización social y cultural en un contexto de precariedad estructural. La educación rural en esta zona enfrenta múltiples problemáticas. Las escuelas suelen operar con limitaciones en infraestructura, escasez de recursos materiales y alta rotación del profesorado, lo que afecta la continuidad de los procesos educativos. Asimismo, la presencia de diversas lenguas indígenas representa un reto significativo, ya que la educación formal se imparte mayoritariamente en español, sin una adecuada atención a la diversidad lingüística y cultural del alumnado.
Se realizó una investigación documental de corte no experimental que consistió en el análisis de 302 artículos de investigación científica. Los documentos analizados cumplieron con los criterios de: Que sean artículos de investigación científica en relación a la educación rural. Publicados en los últimos 25 años. Que fueran publicados en bases de datos académicas. Artículos orientados a temáticas relacionadas con educación rural, migración indígena y contextos rurales, priorizando documentos científicos pertinentes al objetivo del estudio. La investigación se desarrolló mediante una revisión y análisis de artículos científicos, con un enfoque cualitativo–analítico. En una primera fase se realizaron fichas de lectura cuyo propósito consistía en ubicar los siguientes puntos: ejes temáticos, objetivo, fundamentación teórica, problema o hipótesis de investigación, metodología y resultados. La búsqueda consistía en artículos de bases de datos académicas especializadas, entre las que se incluyen Redalyc, SciELO y Dialnet. Posteriormente, la información obtenida fue organizada y clasificada en una hoja de Excel generando un estado del arte, lo que permitió la sistematización de los artículos para crear y analizar datos estadísticos.
Del total de 302 artículos analizados, el 94% corresponden a investigaciones no experimentales, mientras que el 6% presentan un diseño experimental, de los cuales el 92% no contaban con fundamentación teórica, en cambio el 8% contaba con fundamentación teórica. Los artículos presentaban diversos ejes temáticos los cuales son: acceso a la educación con un 33%, Metodológico con 25%, estrategias educativas 23%, percepción y actitud docente con un 10%, formación docente con 9%. Los resultados demuestran que la investigación científica se está centrando mayormente en aspectos estructurales de la educación rural, sin embargo, existe una deficiencia en la investigación de campo por ello se generan sesgos al momento de generar un análisis científico. Respecto a las disciplinas, el 3% de artículos pertenecen al área de psicología, mientras que el 97% pertenecen a otras áreas, lo que indica una participación limitada de la psicología dentro de la producción científica revisada.
La presencia de la psicología en la educación rural es limitada, parece ser un tema que no es de importancia en el gremio de psicólogos. los artículos que se aportan al tema son en su mayoría recaudación de investigaciones científicas de otros artículos. La rama de la educación en la ruralidad debe ser investigado de una mejor forma, ya que el desarrollo tanto del alumno y maestro es totalmente distinto a una zona urbana sus estructuras mentales son distintas. De la misma forma el investigar sobre la educación rural, haría visible la precaria educación que hay en estas zonas.
Arteaga Duran Angel Raymundo Zavala Ochoa Luis Emilio Valenzuela Miranda Ailyne Aithana Peréz Gutierrez Marcia Simone

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Cesar Quiterio MiguelEdith Alexia Lomeli OlmosAlondra Yeraldy Moroyoqui ZamoraValeria Padilla MejiaMelany Liley Peraza Ayala
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Diseñar un programa de capacitación en habilidades de comunicación basado en Behavioral Skills Training, sustentado en evidencia empírica sobre su eficacia para mejorar conductas comunicativas observables, reducir errores operativos y favorecer la resolución de conflictos en contextos laborales de servicio.
El desarrollo de habilidades de comunicación en contextos laborales de servicio constituye un elemento clave para el desempeño organizacional y la calidad de la interacción con clientes y colaboradores. La evidencia empírica muestra que el Behavioral Skills Training (BST) es un método eficaz para enseñar habilidades comunicativas observables en el trabajo, generando incrementos inmediatos y sostenidos en conductas como formular preguntas adecuadas, proporcionar información clara y responder correctamente a solicitudes del cliente. Asimismo, investigaciones correlacionales han documentado que la escucha activa y la comunicación asertiva se relacionan con menores errores operativos, mejor resolución de problemas y reducción de conflictos interpersonales en entornos de producción y servicio, evidenciando su impacto directo en la eficiencia organizacional. Adicionalmente, estudios sobre modelos de capacitación en organizaciones complejas indican que el entrenamiento basado en BST puede implementarse de manera escalable mediante enfoques piramidales, donde supervisores capacitados transfieren las habilidades al personal operativo manteniendo fidelidad al modelo conductual. Esto permite sostener la consistencia del entrenamiento y reforzar las conductas aprendidas en la práctica cotidiana. En conjunto, esta evidencia respalda el diseño de programas de capacitación estructurados en comunicación que integren instrucción, modelado, ensayo y retroalimentación conductual. A partir de ello, el presente trabajo se orienta a la planeación y diseño de un programa de capacitación basado en BST dirigido al fortalecimiento de habilidades comunicativas observables en personal laboral.
Estudio de diseño aplicado orientado a la planeación de un programa de capacitación en comunicación sustentado en evidencia empírica del modelo Behavioral Skills Training. La propuesta integra los cuatro componentes conductuales del BST: instrucción, modelado, ensayo conductual y retroalimentación inmediata, elementos que han demostrado incrementar la ejecución correcta de habilidades comunicativas en entornos laborales de servicio. El programa se organiza en módulos progresivos con actividades de práctica guiada y seguimiento, incorporando escenarios simulados de interacción laboral y recursos didácticos como presentaciones interactivas, videos de modelado y ejercicios de role-playing. Estas estrategias buscan favorecer la adquisición, mantenimiento y transferencia de las habilidades entrenadas al desempeño cotidiano. La estructura del diseño considera además la posibilidad de implementación escalable mediante capacitación piramidal, en la que supervisores entrenados replican el modelo conductual con el personal operativo, manteniendo fidelidad al procedimiento y reforzando las conductas aprendidas en el contexto real de trabajo. La evaluación propuesta incluye medición de reacción del participante, adquisición de conocimientos y observación conductual del desempeño comunicativo, permitiendo generar bases metodológicas para futuras evaluaciones experimentales del programa.
Como resultado del protocolo, se obtuvo el diseño estructurado de un programa de capacitación en habilidades de comunicación sustentado en el modelo Behavioral Skills Training. El proceso de entrenamiento se organizó en módulos secuenciales que integran instrucción inicial sobre las habilidades objetivo, modelado de conductas correctas e incorrectas, ensayo conductual mediante ejercicios de simulación y retroalimentación inmediata orientada al ajuste del desempeño. Esta secuencia permite favorecer la adquisición, mantenimiento y transferencia de conductas comunicativas observables al contexto laboral. El diseño incorpora además recursos didácticos específicos, tales como presentaciones interactivas, videos de modelado conductual y guiones de role-playing basados en situaciones reales de interacción laboral, lo que contribuye a la estandarización del entrenamiento y a la práctica contextualizada de las habilidades. Asimismo, se integraron estrategias complementarias de fortalecimiento del aprendizaje, incluyendo rotación de puestos para promover comprensión operativa entre áreas y micro-aprendizaje mediante recursos breves de refuerzo en el lugar de trabajo. En cuanto a la evaluación, se estableció un sistema multinivel compuesto por: Medición de reacción y aprendizaje al finalizar el programa, mediante escala tipo Likert y verificación de conocimientos sobre escucha activa, comunicación asertiva y protocolos operativos; y Evaluación de desempeño conductual a través de observación directa en línea base previa y posterior al entrenamiento, considerando indicadores como contacto visual, parafraseo, tono de voz asertivo y uso de lenguaje estandarizado en interacciones laborales. En conjunto, estos elementos constituyen un modelo integral de entrenamiento y evaluación conductual en comunicación, listo para su implementación piloto y futura verificación empírica de eficacia en el desempeño laboral.
El diseño de un programa de capacitación en comunicación sustentado en Behavioral Skills Training representa una estrategia metodológicamente sólida para el desarrollo de habilidades comunicativas observables en contextos laborales de servicio. La evidencia empírica respalda su capacidad para mejorar la ejecución conductual, reducir errores operativos y favorecer la resolución de conflictos interpersonales. La estructuración modular y la posibilidad de implementación escalable fortalecen su potencial de aplicación organizacional. Se recomienda realizar estudios piloto con medición pre-post del desempeño comunicativo que permitan generar evidencia experimental sobre la eficacia del programa y su impacto en indicadores operativos y de clima laboral.
Edith Alexia Lomeli Olmos Alondra Yeraldy Moroyoqui Zamora Valeria Padilla Mejia Melany Liley Peraza Ayala

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Briseyda Estrada TovarBriseyda Estrada TovarCeleste Hernández López
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Identificar los factores de riesgo individuales, familiares y contextuales asociados al abuso sexual infantil en estudiantes de quinto y sexto grado de dos escuelas primarias privadas del norte de Chiapas durante el año 2025.
El abuso sexual infantil (ASI) constituye una de las formas más graves de violencia contra la niñez, debido a las consecuencias emocionales, sociales y cognitivas que genera en el desarrollo integral de niñas y niños. Este fenómeno afecta el bienestar psicológico, las relaciones interpersonales y el desempeño escolar, por lo que representa un problema de alta relevancia social. De acuerdo con Manuel (2017), el ASI puede comprenderse a partir de la identificación de factores de riesgo que incrementan la probabilidad de que los menores se encuentren en situaciones de vulnerabilidad. Los factores de riesgo se definen como condiciones individuales, familiares o contextuales que aumentan la posibilidad de que ocurra un evento adverso. En el contexto del abuso sexual infantil, estos factores se agrupan principalmente en dimensiones individuales, familiares y sociales (Manuel, 2017). Dentro del ámbito familiar, la dinámica familiar, la comunicación afectiva, la presencia de cuidadores primarios y la expresión emocional cumplen un papel fundamental en la protección de la infancia (Lozada, 2019). La escuela constituye un espacio clave para la detección temprana de situaciones de riesgo, ya que permite observar conductas, relaciones y contextos que pueden indicar vulnerabilidad. En este sentido, el presente estudio se enfoca en analizar los factores de riesgo asociados al abuso sexual infantil en estudiantes de quinto y sexto grado de dos escuelas primarias privadas del norte de Chiapas, con el propósito de aportar información que contribuya a la prevención del ASI y a la promoción de entornos escolares seguros.
El estudio tuvo un enfoque cuantitativo, con un diseño descriptivo y transversal. La población estuvo conformada por 80 estudiantes de quinto y sexto grado de dos escuelas primarias privadas del norte de Chiapas. La muestra final fue de 56 alumnos (n = 56), con edades entre 10 y 12 años, seleccionados mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia. Los criterios de inclusión consideraron a estudiantes con asistencia regular a clases y consentimiento informado firmado por padres o tutores. Se excluyeron alumnos sin autorización de participación, con consentimiento incompleto, con diagnóstico psicológico o neurológico previo, así como cuestionarios incompletos. El instrumento utilizado fue la Escala ERASI (Evaluación de Riesgo de Abuso Sexual Infantil), desarrollada por Parra et al. (2012), validada para población infantil. Esta evalúa tres dimensiones: individual, familiar y contextual, a partir de ocho factores específicos. El estudio respetó los principios éticos de confidencialidad, anonimato y participación voluntaria. El análisis de los datos se realizó mediante estadística descriptiva.
Resultados Participaron 56 estudiantes, con una edad promedio de 10.82 años; el 41% correspondió a niños y el 58% a niñas. Los resultados evidenciaron que la dimensión familiar presentó la media más elevada, posicionándose como el principal ámbito de riesgo asociado al abuso sexual infantil. Aunque se identificaron bajos niveles de conflicto de pareja, se observaron puntuaciones altas en la ausencia de cuidadores primarios y en la protección percibida por los escolares. Dentro de los factores familiares, la expresión familiar mostró un riesgo significativo, caracterizado por una comunicación afectiva limitada entre los miembros del hogar. En la dimensión individual, el sentimiento de abandonabilidad se presentó como un factor relevante, lo que sugiere una percepción de inseguridad emocional en los participantes. En la dimensión contextual, se identificaron dificultades relacionadas con la búsqueda de ayuda y la percepción hacia los padres. En conjunto, los resultados indican que la negligencia parental y la limitada vinculación afectiva representan factores de riesgo importantes, aun en ausencia de conflictos familiares evidentes.
Los hallazgos del estudio muestran que los factores de riesgo asociados al abuso sexual infantil en la población evaluada se concentran principalmente en el ámbito familiar, destacándose la ausencia de cuidadores primarios, la limitada expresión afectiva y la negligencia parental. Aunque no se observaron altos niveles de conflicto de pareja, la falta de presencia y protección percibida por los cuidadores incrementa la vulnerabilidad infantil. Estos resultados coinciden con lo señalado por Lozada (2019) y Manuel (2017), quienes destacan la importancia de la dinámica familiar en la prevención del ASI. Se resalta la necesidad de fortalecer la participación activa de los cuidadores y de implementar estrategias preventivas desde el ámbito escolar, con el fin de promover entornos seguros y protectores para la niñez.
Briseyda Estrada Tovar Celeste Hernández López

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Abraham García MirandaErick Vietnam Ibáñez Martínez
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Describir la relación con la calidad de sueño y la salud mental en población universitaria. Al igual que relacionar los factores sociodemográficos, que se asocian con la calidad del sueño y la salud mental
Los entornos universitarios se caracterizan por elevadas exigencias académicas que impulsan a los estudiantes a cumplir con los planes curriculares, lo que puede generar altos niveles de estrés, agotamiento y afecciones a la salud mental. Esta situación es de importancia en estudiantes del área de salud y ciencias sociales, ya que tienden a descuidar el bienestar personal para desempeñar adecuadamente sus actividades académicas y sociales. El sueño al ser un proceso fisiológico esencial que actúa en funciones como la consolidación de memoria, la plasticidad neuronal y el rendimiento cognitivo. Asimismo interviene en diferentes procesos fisiológicos como el metabolismo, el funcionamiento del sistema cardiovascular, la conservación de la energía, entre otros. Diversas investigaciones han señalado factores como los horarios de dormir, la latencia y la duración del sueño influyen en el desempeño académico. En México, se llego a reportar alta prevalencia de síntomas asociados al sueño, como dificultad para conciliar el sueño, fatiga diurna e insomnio, especialmente en mujeres. No obstante, no existen datos actualizados posteriores a la pandemia por COVID-19, ni investigaciones suficientes en estudiantes de psicología, particularmente en Ciudad Juárez. Por ello, es necesario analizar la relación entre la calidad del sueño y la salud mental en esta población, con el fin de generar información actualizada que contribuya al bienestar universitario y a la salud pública.
El presente estudio es de enfoque cuantitativo, cuyo énfasis será la medición de variable y generalización de datos. Siendo un estudio descriptivo y correlacional, dado a que se pretende describir las propiedades de las variables de estudio y a su vez, se buscará examinar una relación entre las variables a investigar. Los sujetos serán seleccionados por muestreo de conveniencia en un intervalo de tiempo especificado. La muestra estará conformada por estudiantes inscritos y que estén cursando la carrera de psicología de primer a noveno semestre de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) de la División Multidisciplinar Ciudad Universidad (DMCU). Que sean residentes de ciudad Juárez Chihuahua, México. Los rangos de edad serán de 18 a 35 años. Mediante publicaciones en redes sociales se les invito a los estudiantes a participar en dicha investigación, se presentará un consentimiento informado por la plataforma de Google Forms, donde se mencionarán los objetivos a lograr, el procedimiento, se les dará la opción de participar voluntariamente bajo el anonimato, confidencialidad y la opción de retirase. Se trabajará bajo las especificaciones de los artículos 47, 48 y 50 del Código Ético del Psicólogo (2007) para la calidad de enseñanza/supervisión e investigaciones. A su vez, se utilizará el artículo 4 del Reglamento del Comité de Ética en la Investigación (2020). Para los análisis estadísticos, descriptivo, correlacionar se utilizó el programa estadístico IBM SPSS Statistics versión 26.0 Para identificar variables sociodemográficas, se les preguntará a través de un formulario de Google forms; para medir la calidad de sueño se aplicará el Índice de Calidad de Sueño de Pittsburgh (ICSP) (α=0,79). En el caso de la salud mental se utilizará el Cuestionario General de Salud de Goldberg (GHQ -28) por sus siglas en inglés (α=0,829) sus aplicaciones también será por Google forms
La muestra final que se utilizo fue de 117 estudiantes de la carrera de psicología del campus de la universidad de autónoma de ciudad Juárez, donde predomino el sexo femenino 75.2%. Se registra que el 59% de los estudiantes de psicología únicamente se dedica a estudiar, mientras que el 40.2% de la muestra se dedica a estudia y trabaja. En lo que respecta a los turnos en los que se acude al trabajo y a la escuela, un 63.2% de los estudiantes acuden en el turno matutino, el 22.2% asisten en el turno vespertino, mientras que un 8.5% acude a al turno nocturno. El 16.2% de la muestra se dedican a estudiar y a trabajar. Se observa una baja practica de ejercicios y un consumo de bebidas energéticas. El 97.4% de los estudiantes tiene una mala calidad de sueño. El análisis de componentes identificó alteraciones del sueño durante el último mes y presencia frecuente de disfunción diurna, la cual se asoció con la identificación de síntomas de estrés, ansiedad y depresión (R=-0.415; p=0.000). El uso de medicamentos para dormir (R=-0.435 y sig. Bilateral=0.000) se correlaciono negativamente con personas que presentan un diagnóstico clínico y el consumo de bebidas energéticas (R=-0.208; p=0.024). Con respecto a la salud mental, el 94% de la muestra presenta niveles adecuados, mientras que el 6% presentó niveles moderados. La salud mental, correlaciono de manera negativas con síntomas somáticos (R=-0.288 y sig. Bilateral=0.002), la ansiedad (R=-0.183 y sig. Bilateral=0.048), la depresión (R=-0.332 y sig. Bilateral=0.000) y la puntuación total (R=-0.280 y sig. Bilateral=0.002) con el consumo de bebidas energéticas, el deporte con el funcionamiento social (R=-0.247 y sig. Bilateral=0.007). Por ultimo, la pruebas T para muestras independientes indicaron que en la calidad de sueño existen diferencias significativas en quienes trabajan y estudian presentaron buena calidad de sueño (p=0.003). Quienes acuden al turno matutino para ir a la escuela presentan mejores índices de calidad de sueño (p=0.000). Respecto a la salud mental, se evidencian mejores índices de salud mental quienes acuden en el turno matutino (p=0.001) y el nocturno (p=0.045). Similar el caso de aquellos que trabajan y estudian (p=0.001). También se encontraron diferencias significativas el consumo de bebidas energéticas (p=0.000), la practica de ejercicio (0.000).
Aunque la mayoría de los estudiantes presentan niveles adecuados de salud mental, se identificaron alteraciones en los componentes en la calidad de sueño con las dimensiones psicológicas como la ansiedad, sintomatología somática y difusión diurna. Si bien no se encontraron correlaciones. Si bien no se encontraron correlaciones significativas entre la calidad del sueño y la salud mental, se observaron asociaciones importantes como la ocupación, los turnos escolares, el consumo de bebidas energéticas y la práctica de ejercicio, Sin embrago, no deben interpretarse de manera concluyente ni generalizarse, ya que el tamaño de la muestra (n=117) es relativamente reducido y puede afectar en los resultados estadísticos y las asociaciones encontradas. Para futuras recomendaciones se recomienda que tomen en consideración dicho factor para diferentes poblaciones y/o contextos universitarios.
Erick Vietnam Ibáñez Martínez

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Victoria Sarmiento UretaVictoria Sarmiento UretaLaisha Corona MárquezJoaquin Espinoza LimónDaniel Nikolaus Alvarez Núñez
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Diseñar y validar un instrumento para evaluar la incertidumbre laboral, la ansiedad y el estrés en estudiantes universitarios de la ciudad de Mexicali.
Dado el escaso número de estudios reportados en México, resulta pertinente profundizar en el estudio del estrés y la ansiedad en estudiantes universitarios, especialmente en relación con la incertidumbre laboral, identificada como una de las principales fuentes de preocupación durante la transición de la formación académica al ámbito profesional. Esta incertidumbre, según Greenhalgh y Rosenblatt (1984), se define como “la percepción de impotencia para mantener la continuidad deseada en una situación laboral amenazada” (p. 438), lo cual puede incrementar el riesgo de afectaciones psicológicas en los alumnos próximos a egresar. Subsecuentemente, Martínez-Otero (2014) definió los conceptos de ansiedad y estrés, en donde “ansiedad” se refiere a la experiencia interna de inquietud y nerviosismo sin un objeto específico, donde el temor es difuso y vago. En contraste, el término “estrés” se reserva para describir la sobrecarga emocional que se produce por una fuerza externa prolongada, la cual puede llevar al individuo al borde del agotamiento. Ambas condiciones suelen intensificarse cuando los estudiantes enfrentan presiones relacionadas con su futuro profesional. En este contexto, cobra especial relevancia el desarrollo de instrumentos que permitan analizar de mejor manera la influencia de la incertidumbre laboral en los niveles de ansiedad y estrés en alumnos universitarios de últimos semestres. Contar con herramientas de medición específicas posibilita una comprensión más precisa de la relación entre las condiciones laborales percibidas y el bienestar psicológico, así como la identificación de factores de riesgo asociados a esta etapa. Este tipo de investigaciones es fundamental para generar información que apoye a los estudiantes universitarios durante el proceso de transición de la formación académica a la vida laboral.
La muestra estuvo conformada por estudiantes universitarios de la ciudad de Mexicali que cursaban los dos últimos semestres de su formación profesional. La selección de los participantes se realizó mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia, con un total de 36 participantes. Como criterios de inclusión se consideró estar inscrito en los últimos semestres de la licenciatura y aceptar participar voluntariamente en el estudio mediante la firma de un consentimiento informado. No se establecieron criterios de exclusión en cuanto a género, edad, carrera o institución educativa. El instrumento fue diseñado a partir de una revisión teórica sobre la incertidumbre laboral, la ansiedad y el estrés. Con base en dicha revisión, se definieron las dimensiones del instrumento y, como recurso auxiliar, se emplearon herramientas de inteligencia artificial para apoyar dichas dimensiones. El instrumento quedó estructurado en cinco dimensiones: ansiedad cognitiva, ansiedad emocional, percepción de empleabilidad, síntomas psicológicos y percepción de preparación profesional, integrando un total de once indicadores. Inicialmente se redactaron 54 ítems en formato de afirmación, los cuales fueron sometidos a un juicio de expertos para evaluar la claridad, pertinencia y relevancia. Tras atender las recomendaciones realizadas, el instrumento quedó conformado por 33 ítems con una escala tipo Likert de cuatro puntos. El cuestionario fue aplicado mediante la plataforma Google Forms, incluyendo instrucciones claras y el consentimiento informado, garantizando el anonimato y la confidencialidad de la información. Los datos fueron procesados y analizados utilizando el programa estadístico Jamovi versión 2.7.12. Se realizó un análisis de confiabilidad mediante el coeficiente alfa de Cronbach y el omega de McDonald.
Como resultado del proceso de construcción del instrumento, se obtuvieron las siguientes propiedades psicométricas, respecto a la validez de contenido, el juicio de expertos, permitió realizar ajustes en la redacción de diversos reactivos que presentaban ambigüedades semánticas y se eliminaron aquellos considerados repetitivos, redundantes o incongruentes con los objetivos del instrumento. Como resultado de este proceso, el instrumento pasó de una versión inicial de 54 ítems a una versión final compuesta por 33 ítems, con formato de respuesta tipo Likert de cuatro puntos. Respecto a la confiabilidad del instrumento, esta se determinó mediante el coeficiente alfa de Cronbach y el coeficiente omega de McDonald, obteniendo en ambos casos un valor de .91. Estos resultados indican una alta consistencia interna, lo que sugiere que los reactivos miden de manera adecuada y homogénea las dimensiones propuestas: ansiedad cognitiva, ansiedad emocional, percepción de empleabilidad, síntomas psicológicos y percepción de preparación profesional. Estos resultados respaldan la fiabilidad del instrumento para la evaluación de la incertidumbre laboral, la ansiedad y el estrés en estudiantes universitarios de últimos semestres de la ciudad de Mexicali.
El presente estudio presenta información inicial sobre la pertinencia para un instrumento específicamente diseñado que evalúe la incertidumbre laboral, estrés y ansiedad en estudiantes universitarios. Los resultados indican que el instrumento presenta adecuados indicadores de validez de contenido y una alta consistencia interna, en concordancia con el marco teórico y las dimensiones propuestas. En particular, el ítem 26, referido a la percepción de un futuro laboral incierto, mostró que 28 de los 36 participantes se manifestó de acuerdo con dicha afirmación, lo que sugiere una percepción generalizada de incertidumbre respecto a su inserción laboral. Asimismo, ofrece la oportunidad de realizar futuras investigaciones más exhaustivas, posibilita la mejora del cuestionario y permite ampliar el tamaño de la muestra para obtener conclusiones más sólidas. Todo ello podría contribuir al desarrollo de intervenciones y a una toma de decisiones más informada dentro del ámbito estudiado.
Victoria Sarmiento Ureta Laisha Corona Márquez Joaquin Espinoza Limón Daniel Nikolaus Alvarez Núñez

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Dulce Yazmin Chavira AvilaSalcido Martínez, Yolva YunueCrabtree García, Anneliesse MargaritaChavira Ávila, Dulce YazminMeléndez Lizárraga, Juan Pablo
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Analizar el impacto de la implementación de actividades basadas en la metodología STEAM en el desarrollo de habilidades sociales, emocionales y cognitivas en infantes en situación de vulnerabilidad.
Las infancias en situación de vulnerabilidad, particularmente aquellas que atraviesan procesos de migración y exclusión social, enfrentan condiciones que afectan su desarrollo emocional, social y cognitivo. El desarraigo, la inestabilidad familiar y la exposición a experiencias adversas pueden generar estrés, ansiedad y dificultades en el aprendizaje. En Tijuana, según datos del informe de protección de ACNUR y datos de seguridad del 2025, reportan que el 26% de la población migrante son infantes migrantes, lo que evidencia la necesidad de intervenciones educativas sensibles a su realidad emocional y social. La metodología STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas) propone un enfoque activo e integrador que favorece el aprendizaje significativo mediante la experimentación, la colaboración y la resolución de problemas. Desde perspectivas como el constructivismo y la teoría sociocultural, el aprendizaje se potencia cuando ocurre en interacción con otros y mediante la manipulación de materiales concretos. El presente estudio tiene como objetivo analizar el impacto psicológico de la implementación de actividades STEAM en infantes en situación de vulnerabilidad, analizando su influencia en el desarrollo de habilidades sociales, emocionales y cognitivas en un contexto educativo comunitario.
La investigación se desarrollará bajo un enfoque cuantitativo, con diseño no experimental, de alcance descriptivo y corte transversal. La muestra estará conformada por 23 a 30 infantes que asistan a una escuela primaria ubicada en un albergue de la ciudad de Tijuana, Baja California. Se empleará un muestreo por conveniencia. Como criterios de inclusión se considerará que los participantes tengan entre 7 y 12 años, asistan regularmente a la institución, cuenten con consentimiento informado firmado por madre, padre o tutor, otorguen su asentimiento y posean la capacidad de comprender instrucciones simples. Se excluirán aquellos menores que no cuenten con consentimiento o presenten condiciones que limiten su participación. Para la recolección de datos se aplicará un cuestionario de 9 ítems cerrados con escala Likert de tres puntos representada mediante caritas (feliz, neutra y triste), diseñado con base en el modelo CASEL y teorías constructivistas. El instrumento evalúa tres dimensiones: habilidades sociales (colaboración y comunicación), emocionales (autorregulación y satisfacción por el aprendizaje) y cognitivas (motivación científica y experimentación). Se implementarán entre 10 y 15 actividades STEAM centradas en la experimentación y construcción con materiales accesibles; posteriormente, el cuestionario será aplicado de forma grupal con apoyo de un facilitador que leerá los reactivos en voz alta. El análisis consistirá en estadística descriptiva, garantizando confidencialidad, anonimato y resguardo seguro de la información conforme a la normativa ética vigente para investigación con menores.
Se espera observar mejoras en la percepción de habilidades sociales, emocionales y cognitivas posterior a la participación en las actividades STEAM, así como un incremento en la motivación por el aprendizaje científico y el trabajo colaborativo.
La implementación de la metodología STEAM podría constituir una estrategia educativa innovadora con impacto positivo en el bienestar psicológico de infantes en situación de vulnerabilidad, favoreciendo procesos de resiliencia, inclusión y desarrollo integral en contextos comunitarios.
Salcido Martínez, Yolva Yunue Crabtree García, Anneliesse Margarita Chavira Ávila, Dulce Yazmin Meléndez Lizárraga, Juan Pablo

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Jessica Alejandra Romero AldamaAlexa PerezIsabella Rios
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Adaptar y traducir al español el Inventario del Temperamento de Fisher para su aplicación en estudiantes y adultos jóvenes, y analizar su relación con rasgos de personalidad.
En los grupos de trabajo, especialmente en el área educativa, es común que no todos los estudiantes se relacionen de la misma manera. En carreras de alta exigencia, como Odontología, el estrés académico y la competitividad suelen estar presentes y puede influir en la forma de comunicarse, de colaborar y resolver conflictos dentro del aula. El temperamento es la base fundamental de la personalidad, que generalmente se asume como determinada biológicamente y presente desde etapas tempranas de la vida, incluye características como el nivel de energía, la capacidad de respuesta emocional, el carácter, el estado de ánimo, el ritmo de respuesta, la inhibición conductual y la disposición a explorar. Desde una perspectiva biológica y psicológica, Helen Fisher, propone que el temperamento se relaciona con sistemas neuroquímicos que influyen en los patrones de conducta. Dentro de su teoría, se encuentran 4 temperamentos diferentes: Explorador, asociado a la dopamina; Constructor, asociado a la serotonina; Director, vinculado a la testosterona; y Negociador, que está asociado a los estrógenos y la oxitocina. El inventario del Temperamento de Fisher fue desarrollado para evaluar dichos sistemas de temperamento; sin embargo, su uso en población de habla hispana es limitado, lo que hace necesario su traducción y adaptación cultural. Estudios anteriores como el Big Five Inventory (BFI), han sido una de las pruebas más utilizadas para evaluar rasgos de personalidad, proporcionando evidencia confiable sobre la relación entre temperamentos y el comportamiento grupal.
Participaron 30 estudiantes de segundo año de la carrera de Odontología de la Universidad Autónoma de Baja California, con edades entre 18 y 31 años (M = 21). El 76.7% fueron mujeres y el 23.3% hombres. Se incluyeron estudiantes en cuarto semestre y se excluyeron aquellos que no asistieron el día de la aplicación. Los participantes fueron invitados de manera directa en el aula. Se les explicó el objetivo del estudio, se garantizo la participación libre y la confidencialidad de la información. Todos los estudiantes firmaron un consentimiento informado previo a la aplicación de los instrumentos. El estudio se desarrolló en cuatro fases. Inicialmente, se realizó la traducción y adaptación al español del instrumento. Posteriormente, los ítems fueron evaluados por jueces expertos del área de psicología para revisar la coherencia conceptual. La tercera fase, se basó en la realización de entrevistas cognitivas para verificar la compresión de los ítems adaptados. Finalmente, se aplicó el instrumento adaptado junto con el BFI-2-XS de manera grupal en el aula, en una sola sesión, de manera individual y en silencio. Se realizaron análisis descriptivos para identificar la distribución de los temperamentos. La confiabilidad interna de las dimensiones se estimó mediante el alfa de Cronbach y el omega de McDonald. Para analizar la relación entre los temperamentos del FTI y los rasgos de personalidad del BFI, se utilizó el coeficiente de r de Pearson. Los resultados se presentan en tablas de frecuencia, coeficientes de confiabilidad y correlaciones.
En la primera fase del estudio, se realizó la traducción del instrumento por dos traductores, cuyas versiones resultaron altamente similares, con diferencias en 3-5 items. Posteriormente, los ítems traducidos fueron evaluados por jueces expertos mediante una escala de 0 a 1, considerando los criterios de claridad conceptual, relevancia y coherencia. Los resultados mostraron una media de 1.0 en tres de los temperamentos y una media de 0.89 en el temperamento ‘Explorador’, lo que indicó un alto nivel de adecuación conceptual de los ítems. De los 56 ítems del instrumento, únicamente 2 requirieron modificaciones. Las entrevistas cognitivas realizadas mostraron una adecuada comprensión general de los ítems traducidos, en base a esas se realizó ajustes específicos en los ítems 11 y 20, con el fin de seleccionar versiones en español más claras y congruentes culturalmente con el significado original del instrumento. En la muestra de 30 estudiantes, el temperamento más frecuente fue ‘Constructor’ con 18 participantes (60%), seguido de ‘Negociador’ con 8 (26.7%), ‘Director’ con 3 (10%) y ‘Explorador’ con 1 (3.3%). En cuanto a la confiabilidad del Inventario del Temperamento de Fisher, la dimensión ‘Constructor (serotonina)’ presentó los valores más altos (α = .836; ω = .848), lo que indica buena consistencia interna en la muestra. Las dimensiones ‘Explorador (dopamina)’ y ‘Negociador (estrógenos/oxitocina)’ mostraron niveles moderados (α = .555 y .538; ω = .553 y .577), mientras que la dimensión ‘Director (testosterona)’ obtuvo los valores más bajos (α = .358; ω = .345), lo que sugiere baja consistencia interna en esta muestra. Respecto a la validez convergente del instrumento, se observó una correlación positiva y significativa entre el temperamento ‘Constructor’ del FTI y la dimensión ‘Responsabilidad’ del BFI (r = .68, p < .001), lo que sugiere que ambas escalas evalúan constructos relacionados. Las demás relaciones entre temperamentos y rasgos de personalidad no fueron estadísticamente significativas.
Este estudio presenta la adaptación del Inventario del Temperamento de Fisher (FTI) al español y evaluar su funcionamiento en una muestra de estudiantes. Los resultados muestran que la traducción fue adecuada, ya que los ítems fueron evaluados de manera positiva por jueces expertos y comprendidos de forma general por los participantes de las entrevistas cognitivas. En la muestra analizada, el temperamento más frecuente fue el Constructor, seguido del Negociador, lo que aportó información sobre la distribución de los temperamentos dentro de una carrera exigente. De esta misma manera, se encontró una relación significativa entre el temperamento Constructor y la dimensión de Responsabilidad del BFI, lo que sugiere que ambos evalúan aspectos relacionados al comportamiento. De manera global, se indica que la versión en español del instrumento es comprensible y funcional para su uso en una población estudiantil, aunque se recomienda continuar su evaluación con muestras más amplias.
Alexa Perez Isabella Rios

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Mariana Aidé Beltrán GonzálezPatricio Eugenio Segovia AlanisMariana Méndez MarínJavier Villareal GonzálezRafael Martínez Tijerina
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Explorar las vivencias y los significados que personas trans binarias y no binarias narran en torno a experiencias de discriminación relacionadas con la identidad de género dentro de comunidades universitarias privadas del norte de México.
En los últimos años, la discusión sobre la diversidad sexual y de género ha adquirido una relevancia creciente en el ámbito académico y social. No obstante, a pesar de ciertos avances legislativos y del mayor reconocimiento de los derechos de las personas trans en México, la discriminación y la violencia continúan configurando experiencias cotidianas para esta población. La transfobia, entendida como prácticas, discursos o dinámicas que cuestionan o invisibilizan las identidades trans, puede manifestarse en distintos espacios sociales, incluyendo contextos educativos que buscan promover valores de inclusión y respeto, generando tensiones entre los ideales institucionales y las experiencias vividas. Dentro de este escenario, las universidades ocupan un lugar central, ya que no sólo constituyen espacios de formación profesional, sino también entornos donde se configuran procesos identitarios, se construyen redes de apoyo y se reproducen o problematizan significados culturales vinculados con la diversidad. Sin embargo, las experiencias de estudiantes trans en educación superior continúan siendo poco exploradas, particularmente en instituciones privadas con tradiciones formativas específicas. La presente investigación busca comprender las vivencias relacionadas con la transfobia de personas trans binarias y no binarias dentro de un contexto universitario privado del norte de México, explorando cómo dichas experiencias son narradas, percibidas y significadas por quienes las viven. Desde un enfoque cualitativo de corte narrativo, se pretende recuperar sus relatos como formas legítimas de conocimiento situado, reconociendo la importancia de las voces que suelen quedar al margen de los discursos institucionales. Asimismo, el estudio posee relevancia social al contribuir a la reflexión crítica sobre la construcción de entornos universitarios más conscientes de la diversidad de género. Más que describir un fenómeno, este posicionamiento busca abrir preguntas analíticas sobre cómo se configuran, negocian y significan las experiencias de género en contextos universitarios contemporáneos, atendiendo a las tensiones entre discursos institucionales, prácticas cotidianas y trayectorias
Se desarrolló una investigación cualitativa de tipo narrativo (Riessman, 2008), orientada a explorar las vivencias y los significados que personas trans binarias y no binarias narran en torno a experiencias de discriminación relacionadas con la identidad de género en contextos universitarios privados del norte de México, a partir del análisis de relatos escritos. El alcance del estudio es exploratorio–descriptivo, ya que busca aproximarse a un fenómeno poco explorado en el ámbito universitario y ofrecer una descripción situada de cómo estas experiencias son vividas y significadas por quienes participan. El diseño narrativo se considera pertinente debido a que permite acceder a la forma en que las personas construyen y organizan sus experiencias a través del relato. Este enfoque privilegia la voz de quienes participan y reconoce el carácter subjetivo y situado del conocimiento, posibilitando identificar matices emocionales, tensiones y significados que difícilmente emergerían desde aproximaciones cuantitativas. Las personas participantes fueron estudiantes trans binarias y no binarias pertenecientes a comunidades universitarias privadas del norte de México. Se empleó un muestreo intencional, complementado con técnica de bola de nieve, estimando alrededor de cinco participantes, de acuerdo con criterios de poder informacional. Los criterios de inclusión contemplaron ser persona trans binaria o no binaria y estudiante activo/a; se excluyeron personas que no participaran de forma voluntaria o que no pertenecieran al contexto educativo definido. Como estrategia de producción de información se utilizó una consigna narrativa escrita en la que se invitó a lxs participantes a relatar una experiencia personal vinculada con discriminación por identidad de género dentro del entorno universitario. La narración podía realizarse con libertad de formato y extensión, acompañada de preguntas guía opcionales que facilitaron la elaboración del relato dentro de un espacio reflexivo y seguro.
Desde un enfoque narrativo inspirado en Riessman (2008), el análisis se orientó a explorar y comprender cómo personas trans binarias y no binarias construyen y significan experiencias relacionadas con la identidad de género dentro de contextos universitarios privados del norte de México. A partir de cinco relatos escritos, se examinaron las formas en que las vivencias son organizadas narrativamente, atendiendo a cambios de tono, temporalidad y posicionamientos subjetivos que permiten observar cómo quienes participan interpretan su trayectoria académica y social. Más que centrarse en la descripción de hechos aislados, el análisis privilegió la dimensión narrativa de la experiencia, entendiendo el relato como un espacio donde se negocian emociones, identidades y sentidos en relación con el entorno educativo. Las historias muestran trayectorias diversas que oscilan entre la adaptación cotidiana, la resistencia y la búsqueda de reconocimiento. Algunos relatos evidencian estrategias de evitación o masking como mecanismos para transitar espacios percibidos como vulnerables, mientras que otros adoptan una voz crítica que cuestiona tensiones entre discursos de inclusión y prácticas vividas en la cotidianidad universitaria. De manera transversal emergen redes de apoyo, espacios seguros y figuras significativas que funcionan como mediadores entre experiencias de exclusión o pertenencia, evidenciando que el entorno académico no se experimenta de forma homogénea, sino a través de relaciones y contextos específicos. El análisis integrativo permitió identificar patrones narrativos recurrentes, entre ellos la percepción de una inclusión vivida como insuficiente, la relevancia simbólica del reconocimiento identitario y la tensión constante entre autenticidad y adaptación. En las narrativas aparece una secuencia compartida de autodescubrimiento, contraste con el entorno y construcción de estrategias para habitar el espacio universitario, mostrando que las experiencias no siguen trayectorias lineales, sino procesos dinámicos atravesados por vínculos, emociones y estructuras sociales. En conjunto, las historias configuran una meta-narrativa donde la búsqueda de respeto y legitimidad emerge como eje central, desplazando la mirada desde lo individual hacia la comprensión de condiciones relacionales más amplias. Así, el análisis narrativo no sólo visibiliza experiencias de vulnerabilidad, sino también formas de agencia que permiten comprender la complejidad de las experiencias trans en la educación superior desde una perspectiva situada e interpretativa.
Los hallazgos permiten comprender que las personas trans binarias y no binarias narran sus experiencias dentro del entorno universitario como procesos complejos donde coexisten vulnerabilidad, agencia y búsqueda constante de reconocimiento. Las historias evidencian tensiones entre discursos institucionales de inclusión y vivencias cotidianas que influyen en el sentido de pertenencia y en la forma en que las identidades son negociadas en espacios académicos. A través de las narrativas emergen estrategias de adaptación, como el cispassing, así como redes de apoyo y espacios seguros que median la experiencia educativa. La validación identitaria —especialmente mediante el reconocimiento del nombre y los pronombres elegidos— aparece como un eje central en la construcción de bienestar emocional y participación académica. En conjunto, las historias configuran una meta-narrativa donde la inclusión se entiende como una práctica relacional y situada, que requiere acciones consistentes más allá de los discursos formales para posibilitar trayectorias universitarias más habitables.
Patricio Eugenio Segovia Alanis Mariana Méndez Marín Javier Villareal González Rafael Martínez Tijerina

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Mariana Aidé Beltrán GonzálezLucia Elizondo Cabrera
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Explorar y comprender las vivencias emocionales narradas por madres primerizas durante el posparto, atendiendo a los significados que atribuyen a su experiencia y a los procesos mediante los cuales resignifican su bienestar emocional.
El posparto temprano, entendido como las primeras semanas y meses posteriores al nacimiento, constituye una etapa marcada por transformaciones emocionales, identitarias y relacionales que, aunque profundamente significativas para las mujeres, suelen quedar invisibilizadas bajo discursos idealizados de la maternidad y mandatos culturales asociados al género (Lamas, 2007). Desde esta perspectiva, la experiencia materna trasciende una comprensión exclusivamente biomédica, configurándose como un proceso subjetivo atravesado por significados, tensiones y formas particulares de habitar el cambio. El presente estudio tuvo como objetivo comprender cómo las madres primerizas significan su experiencia emocional durante el posparto y de qué manera estas vivencias influyen en la construcción de su identidad materna. Desde un enfoque cualitativo fenomenológico interpretativo, se realizó un Análisis Fenomenológico Interpretativo (IPA) (Smith, Flowers & Larkin, 2009) a partir de entrevistas semiestructuradas con cuatro madres primerizas residentes en México, quienes transitaban esta etapa en contextos socioculturales diversos. Los hallazgos revelan emociones ambivalentes —amor, agotamiento, culpa, gratitud y miedo— en tensión constante con ideales de maternidad intensiva, lo que favorece sentimientos de insuficiencia y silencia la vulnerabilidad emocional, dificultando la búsqueda de apoyo. Asimismo, la identidad materna emerge no como sustitución de la identidad previa, sino como un proceso de integración y reorganización de sí misma, atravesado por la validación emocional, las redes de apoyo y la posibilidad de narrar la propia experiencia sin juicio. El bienestar en la maternidad se configura como un proceso dinámico que emerge cuando las madres resignifican sus emociones desde espacios empáticos. Este estudio aporta una comprensión situada del posparto como experiencia subjetiva, destacando la relevancia de enfoques narrativos, fenomenológicos y relacionales en la atención perinatal y la necesidad de espacios seguros que reconozcan a las madres como sujetas de experiencia.
El estudio se desarrolló desde un enfoque cualitativo con un diseño fenomenológico-interpretativo sustentado en el Análisis Fenomenológico Interpretativo (IPA) propuesto por Smith, Flowers y Larkin (2009). Este enfoque privilegia la exploración idiográfica de la experiencia vivida y reconoce el carácter interpretativo del proceso investigativo, atendiendo a cómo las participantes construyen significado a partir de sus vivencias emocionales. La producción de información se realizó mediante entrevistas semiestructuradas en profundidad, diseñadas para favorecer narrativas abiertas y reflexivas. Desde una aproximación inductiva, se priorizó que los sentidos emergieran desde los relatos, manteniendo una postura analítica sensible a los matices emocionales, identitarios y relacionales propios del posparto. El fenómeno se delimitó considerando la complejidad temporal y subjetiva de esta etapa. Aunque la definición biomédica del posparto suele centrarse en las primeras seis semanas posteriores al nacimiento (OMS, 2014), investigaciones han señalado que los procesos emocionales e identitarios pueden extenderse más allá del puerperio clínico (Beeghly et al., 2002). En coherencia con la perspectiva interpretativa, el posparto fue comprendido como un proceso dinámico de reorganización emocional y de significado. Participaron cuatro madres primerizas residentes en México, seleccionadas mediante muestreo intencional. El tamaño muestral se sustentó en el criterio de poder informativo (Malterud et al., 2016), privilegiando profundidad analítica sobre amplitud numérica, coherente con el alcance idiográfico del IPA. El análisis siguió los pasos propuestos por Smith et al. (2009), orientados a identificar patrones de significado y procesos interpretativos en cada narrativa y entre casos. Durante todo el proceso se garantizaron principios éticos de voluntariedad, confidencialidad y consentimiento informado.
El análisis se desarrolló desde el Análisis Fenomenológico Interpretativo (IPA) (Smith, Flowers & Larkin, 2009), privilegiando una lectura idiográfica que atendió a la singularidad de cada narrativa antes de identificar resonancias compartidas entre las participantes. A partir de entrevistas semiestructuradas con cuatro madres primerizas, el proceso analítico implicó una aproximación progresiva al sentido vivido del posparto, integrando niveles descriptivos, lingüísticos e interpretativos mediante la doble hermenéutica. Durante la fase de familiarización, la lectura reiterada permitió reconocer tonalidades afectivas particulares en cada relato. Aria narró una tensión entre el ideal de la maternidad perfecta y la vulnerabilidad corporal asociada al trauma médico; María expresó una vivencia de pérdida de control y desarraigo marcada por la impredecibilidad del cuidado; Elisa integró ambivalencias emocionales dentro de una narrativa predominantemente resiliente; y Carla describió el posparto como un proceso de reparación emocional atravesado por conflictos vinculares y sentimientos de culpa. El análisis lingüístico evidenció cómo las participantes construyen sentido mediante mitigadores (“como”, “casi que”), metáforas relacionales (“motor”, “me sostiene”) y juicios autoatribuidos (“mala mamá”), revelando la internalización de discursos normativos sobre la maternidad. Desde la lectura interpretativa, estos elementos no fueron entendidos como contradicciones individuales, sino como expresiones de una experiencia situada donde coexisten felicidad, agotamiento y temor. La agrupación temática permitió identificar patrones transversales que conservan la lógica idiográfica del IPA: (1) una crisis de incontrolabilidad asociada a la reorganización del yo corporal y temporal; (2) el anclaje conyugal como espacio de validación afectiva y sostén emocional; (3) la ambivalencia y la culpa como tensión frente al ideal sociocultural de la “madre perfecta”; y (4) procesos de agencia y resiliencia que emergen mediante la resignificación del vínculo con el bebé. Desde la doble hermenéutica, las narrativas muestran cómo las madres interpretan su sufrimiento como falla individual, mientras que la lectura analítica sugiere que dichas experiencias se inscriben en marcos relacionales y socioculturales más amplios. Así, el posparto aparece no como una fase lineal, sino como un proceso hermenéutico de reconfiguración subjetiva donde la identidad materna se construye a través de la integración de vulnerabilidad, agencia y sentido compartido.
Los hallazgos permiten comprender el posparto como una experiencia subjetiva compleja donde las madres primerizas narran ambivalencias afectivas, tensiones identitarias y procesos de resignificación del bienestar emocional. A través del Análisis Fenomenológico Interpretativo, se visibiliza cómo las participantes interpretan su propia vivencia mientras negocian expectativas socioculturales, necesidades emocionales y transformaciones del yo. Más que contraponerse a perspectivas clínicas, los resultados amplían su alcance al integrar la dimensión experiencial y relacional del posparto, mostrando que el bienestar emerge como un proceso dinámico sostenido por vínculos significativos, validación emocional y espacios seguros de narrativa. La doble hermenéutica permitió comprender que la maternidad no se vive como un estado fijo, sino como un proceso en constante construcción de sentido. Este estudio aporta una mirada situada desde el contexto latinoamericano, destacando la importancia de escuchar las voces maternas como fuentes legítimas de conocimiento sobre la experiencia del posparto.
Lucia Elizondo Cabrera

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Leslie Amayrani Allende MatiasLeslie Amayrani Allende MatiasMaylyn Yasmin De La Paz MoralesJose Antonio Plascencia GarciaAmérica Hernández De La Cruz
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Analizar la práctica investigativa con relación a la violencia contra la mujer en México.
La violencia contra la mujer constituye un grave problema de salud pública y de derechos humanos que persiste tanto a nivel mundial como nacional. La Organización de las Naciones Unidas la define como todo acto de violencia basado en el género que cause o pueda causar daño físico, sexual o psicológico, tanto en el ámbito público como privado (ONU, 1993). En México, esta problemática se manifiesta en distintos espacios, como el familiar, comunitario, laboral y digital, y refleja relaciones históricas de desigualdad y discriminación de género. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de las Mujeres, siete de cada diez mujeres en el país han experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida (INMUJERES, 2023). Las consecuencias de vivir violencia son profundas y multidimensionales. En el plano físico, puede generar lesiones visibles, daños internos, afecciones ginecológicas y secuelas permanentes que requieren atención médica y pueden comprometer la salud a largo plazo. En el ámbito psicológico, produce impactos como depresión, ansiedad, miedo constante, aislamiento social, deterioro de la autoestima y, en casos extremos, conductas suicidas. Estas afectaciones no solo impactan la salud integral de las mujeres, sino también su desarrollo personal, social y laboral. “En su manifestación más extrema, la violencia de género puede culminar en el feminicidio, lo que evidencia que no se trata de hechos aislados, sino de un fenómeno estructural con consecuencias que pueden llegar hasta la muerte” (Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, 2025). Ante este panorama, resulta fundamental analizar cómo la investigación científica ha abordado esta problemática.
Se realizó una investigación de tipo documental de corte no experimental donde se analizó una muestra de 274 documentos científicos orientados al análisis de la violencia contra la mujer, publicados en el periodo 2020-2025, los cuales fueron localizados en bases de datos académicas como Redalyc, Google Académico, ScieELO, EBSCO y Dialnet. Posterior a la recopilación de las fuentes documentales, se llevó a cabo su sistematización, utilizando cómo instrumento una ficha, en la que se analizaron categorías como ejes temáticos, fundamentos teóricos, diseño de investigación, proceso de trabajo (participantes, herramientas, contexto y resultados). Se utilizó una base de datos de Excel para la sistematización de la información recabada, el cual fue organizado por las regiones de Europa, América Latina y México; este último se disgregó de América Latina por ser un país de interés para la investigación. Para finalizar, se realizó un análisis descriptivo de las categorías anexadas, para en su posterioridad hacer una descripción de los resultados con base al marco categorial.
El análisis de los 274 artículos de investigación muestra que el 100% corresponde a diseños no experimentales, de las cuales 70.71% se clasificaron en el eje de evaluación y diagnóstico en función de los problemas de investigación, el 26.07% en el eje metodológico y el 1.07% en el eje de intervención. Se analizaron un total de 368 categorías de las cuales el 67.1% no presentó una base teórica-conceptual que la sustente y solo el 32.8% contó con bases teóricas sustentadas en meros conceptos. De los artículos solo el 35% usaron participantes, el 33% fueron mujeres víctimas de violencia, lo que sólo una tercera parte, muestra interés central en comprender sus experiencias. Sin embargo, de un total de 368 categorías identificadas, sólo el 32.6% se encontró claramente definida, lo que refleja limitaciones conceptuales en una parte considerable de los estudios. El total de herramientas utilizadas para la recolección de la información fueron 331, de ellas las más utilizadas fueron las entrevistas con un 29.9%, los cuestionarios con 18.7% y escalas en 43%. Los resultados de la investigación reflejan el carácter descriptivo predominantemente de la investigación científica realizada por la psicología en relación a los datos aportados por las investigaciones se descarta el 73% como conocimiento científico por no tener rigor teórico y solo 23.3% presenta fundamentos teóricos, sin embargo, estos resultados solamente describen algún aspecto del problema de violencia contra la mujer.
La práctica científica dominante invisibiliza los proceso sociales y subjetivos, mostrándose deshumanizada y descontextualizada, reducida a meras descripciones que no dan cuenta de lo humano, por estar ceñidas a una perspectiva científica empírica, que no aporta conocimientos para la comprensión del problema de la violencia contra la mujer.
Leslie Amayrani Allende Matias Maylyn Yasmin De La Paz Morales Jose Antonio Plascencia Garcia América Hernández De La Cruz

Gimnasio-Auditorio Rodrigo Valle
Andrés Barraza González
Lobby de Gimnasio · 04:00 pm - 05:00 pm
Evaluar el impacto en la salud mental de los estudiantes de la Universidad Iberoamericana Torreón que han sido víctimas de violencia policial.
La violencia policial constituye una forma de violencia institucional que vulnera los derechos humanos y genera consecuencias psicológicas significativas en quienes la experimentan. Este fenómeno no sólo afecta a las víctimas directas, sino que impacta de manera más amplia en la cohesión social, la confianza institucional y la percepción de seguridad colectiva. En contextos universitarios, la violencia policial adquiere especial relevancia, ya que los estudiantes se encuentran en una etapa crítica de desarrollo personal, académico y social, en la que la exposición a experiencias traumáticas puede generar afectaciones duraderas en su bienestar emocional. Diversas investigaciones han documentado que los encuentros violentos con fuerzas del orden se asocian con síntomas de ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático (TEPT), incluso cuando la violencia no implica daño físico directo. La exposición a contextos de violencia e inseguridad constituye un factor de riesgo relevante para el deterioro de la salud mental, al alterar la percepción de control, seguridad y confianza en el entorno social. El TEPT es un trastorno que puede desarrollarse tras la exposición a eventos traumáticos reales o percibidos como amenazantes y se manifiesta mediante síntomas de reexperimentación, evitación, alteraciones cognitivas y un aumento de la activación fisiológica. Estudios previos señalan que la violencia ejercida por actores institucionales resulta particularmente dañina, ya que implica una ruptura del vínculo simbólico entre la ciudadanía y el Estado, intensificando sentimientos de indefensión y desconfianza. En México, y especialmente en contextos universitarios, existe una limitada producción empírica que analice el impacto psicológico de la violencia policial en estudiantes. Ante este vacío, el presente estudio tiene como objetivo evaluar el impacto de la violencia policial en la salud mental de estudiantes de la Universidad Iberoamericana Torreón, identificando síntomas de TEPT y explorando las experiencias subjetivas y estrategias de afrontamiento asociadas a dichas vivencias.
El estudio se desarrolló bajo un enfoque mixto, con un alcance descriptivo y de análisis de asociación, y un diseño cuasi-experimental. La muestra estuvo conformada por 34 estudiantes de licenciatura de la Universidad Iberoamericana Torreón, inscritos durante el periodo otoño 2025, que reportaron haber experimentado algún tipo de violencia policial. Se empleó un muestreo no probabilístico por conveniencia, debido a la naturaleza del fenómeno y a la accesibilidad de los participantes. Como criterios de inclusión se consideró ser estudiante activo de la universidad y haber vivido o presenciado violencia policial; se excluyeron participantes que no otorgaron consentimiento informado o que no completaron los instrumentos. En el componente cuantitativo se utilizó el PTSD Checklist for DSM-5 (PCL-5), instrumento validado para evaluar la presencia e intensidad de síntomas de TEPT. Para el análisis cualitativo se realizaron entrevistas a profundidad con cinco participantes que presentaron puntuaciones asociadas a la presencia del TEPT en el PCL-5, con el fin de explorar sus experiencias, emociones y estrategias de afrontamiento. El procedimiento incluyó la obtención del consentimiento informado mediante medios digitales, seguido de la aplicación presencial del PCL-5 y la realización de entrevistas en espacios seguros y privados dentro del campus universitario. Se cuidaron principios éticos fundamentales como la confidencialidad, el anonimato, la no revictimización y la participación voluntaria. Los datos cuantitativos se analizaron mediante estadística descriptiva (medias, frecuencias y porcentajes), mientras que los datos cualitativos se procesaron mediante análisis temático con apoyo del software Atlas.ti versión 25, permitiendo la triangulación de resultados y una comprensión integral del fenómeno.
Los resultados cuantitativos obtenidos a través del PCL-5 evidenciaron una presencia moderada de síntomas de estrés postraumático en los estudiantes evaluados, con una media general de 2.52 en una escala de 0 a 4. El 24.1% de las respuestas se ubicó en niveles altos de sintomatología, lo que sugiere una afectación psicológica relevante en una proporción significativa de la muestra. El síntoma con mayor puntuación fue la hipervigilancia (x̅ = 2.79), manifestada como un estado constante de alerta, vigilancia y percepción de amenaza, seguido por síntomas relacionados con reexperimentación, evitación de estímulos asociados al evento traumático y emociones negativas intensas como miedo, culpa y enojo. Desde el análisis cualitativo, las entrevistas a profundidad revelaron que todos los participantes experimentaron emociones intensas de miedo e indefensión durante los encuentros con la policía. Los relatos evidenciaron una transformación en la percepción de la autoridad policial, que pasó de ser concebida como una figura de protección a ser asociada con peligro, abuso y corrupción. Esta ruptura del vínculo de confianza institucional se tradujo en estados persistentes de ansiedad, desconfianza y tensión emocional. Asimismo, aunque algunos participantes minimizaron verbalmente el impacto emocional de la experiencia, sus narrativas y actitudes reflejaron mecanismos defensivos como la racionalización y la evitación emocional, así como conductas adaptativas basadas en el miedo, por ejemplo, modificar rutas, portar dinero en efectivo o evitar interacciones con policías. Estas estrategias, si bien permiten un afrontamiento inmediato, refuerzan a largo plazo la percepción de vulnerabilidad y mantienen activos los síntomas de estrés. Adicionalmente, el análisis cualitativo permitió identificar patrones recurrentes en las estrategias de afrontamiento utilizadas por los estudiantes. Predominaron conductas de evitación situacional y prevención anticipatoria, como modificar trayectos habituales, limitar la permanencia en espacios públicos o adoptar actitudes de vigilancia constante ante la presencia policial. Estas estrategias se acompañaron de discursos de normalización del abuso, sustentados en experiencias compartidas por pares y familiares, lo que refuerza la percepción de que la violencia policial es un hecho cotidiano e inevitable. Asimismo, se observaron expresiones de ambivalencia emocional, donde los participantes oscilan entre la minimización consciente del impacto psicológico y la manifestación indirecta de malestar a través de desconfianza persistente, tensión corporal y cambios en su comportamiento diario. Estos hallazgos evidencian variaciones en la forma en que los estudiantes procesan y afrontan la experiencia violenta, sin que ello implique necesariamente la ausencia de afectación psicológica.
Los hallazgos del estudio confirman que la violencia policial genera un impacto psicológico significativo en estudiantes universitarios, particularmente a través de síntomas asociados al trastorno de estrés postraumático, como la hipervigilancia, la reexperimentación y la evitación. Estos efectos no se limitan al evento violento en sí, sino que se extienden a una transformación profunda en la percepción de seguridad y confianza hacia las instituciones. El uso del PCL-5 permitió identificar patrones consistentes de afectación psicológica, mientras que el enfoque cualitativo evidenció cómo los estudiantes interpretan estas experiencias y desarrollan estrategias de afrontamiento marcadas por la adaptación al miedo. En conjunto, los resultados subrayan la necesidad de visibilizar la violencia policial como un problema de salud mental y de promover acciones institucionales de acompañamiento psicológico y prevención, especialmente en contextos universitarios.